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Salsa tamari, qué es. Principales diferencias entre la salsa tamari y la salsa de soja
De origen japonés, la salsa tamari se elabora a partir del líquido que los granos enteros de soja desprenden al fermentar el miso. Dicha fermentación se hace en barriles de cedro y tiene una duración de entres 18 y 24 meses.
En un principio, debido a su gran parecido, podemos creer que es lo mismo que la salsa de soja común pero no es así. Si bien es cierto que tanto su sabor como usos son similares, existen claras diferencias entre ambas salsas —en primer lugar su origen, la salsa de soja es originaria de china—. Hoy intentaremos aclarar de una forma sencilla en qué consisten esas diferencias para así aprender a elegir con criterio productos saludables y de calidad.
¿Qué ingredientes lleva la salsa tamari?
En el proceso de elaboración del tamari natural tan solo intervienen tres ingredientes; soja, agua y sal. A diferencia que en la salsa de soja a la que —generalmente se la añade trigo— por lo que podríamos decir que si usamos tamari estamos optando por una 'salsa de soja pura' que además es totalmente apta para celiacos.
La salsa tamari tampoco contiene agentes químicos.
¿Qué beneficios me aporta?
· Contiene 18 aminoácidos, entre ellos los 9 esenciales*.
· Nutricionalmente contiene más proteínas, hierro y calcio que la salsa de soja a la que estamos habituados.
· El tamari NO contiene colorantes, conservantes, azúcares u otros aditivos como el glutamato monosódico o el E-621 (un potenciador de sabor nada recomendable).
¿Cómo puedo incluir la salsa tamari en mis platos?
Puedes usarla en macerados o adobos (para carnes de pollo o cerdo, pescados o verduras que después vayas a cocinar a la parrilla, horno o plancha), ponerla también en sopas, arroces o recetas de pasta siempre que que te apetezca dar a tus platos un aire oriental, disfrutar de su sabor en sabrosos salteados 'wok' de verduras con gambas —u otros ingredientes— o ponerla directamente cuando prepares aliños para tus ensaladas.
Eso sí, es importante que recuerdes que cuando la utilices en guisos es fundamental que la añadas siempre al final de la cocción para conservar vivas las enzimas.
¿Cuál es su precio?
El precio de la salsa tamari oscila un poquito en función de la marca y dónde la compres pero lo cierto es que siempre es bastante más elevado que el de la salsa de soja común. En todo caso los beneficios que nos aporta justifican de sobra el pequeño 'esfuerzo' que hagas a la hora de comprarla.
*un aminoácido esencial es aquel que el organismo no es capaz de sintetizar por si mismo y, por este motivo, debe tomarlo necesariamente desde el exterior mediante la dieta.
¡Espero que te resulte útil!
Salsa 'cacahuete picoso'. Receta de salsa sin lácteos ni huevo
Esta salsa cremosa y picante de sabor oriental se prepara en un pispas y resulta una delicia para acompañar cualquier verdura cocinada a la plancha, al vapor o al horno. Prueba con unas patatas asadas o unos espárragos verdes a la plancha y verás que es todo un acierto. También puedes usarla como aliño de ensaladas o untada sobre el pan recién tostado en sándwiches o bocadillos.
Su textura recuerda ligeramente a una mahonesa (de sabor exótico, eso sí) pero sin huevo, por lo que puede ser una interesante opción para aquellas personas que no deban incluirlo en su dieta.
Queda riquísima y es tan sencilla de hacer que es bastante probable que a partir de ahora se adueñe de un rinconcito en tu nevera.
INGREDIENTES
· 1/4 de taza o 50 g de cacahuetes crudos y pelados
· 1/3 de taza o 65 g de agua
· 1 o 2 dientes de ajo (depende del tamaño y de lo mucho que te guste)
· 1 trozo de jengibre fresco ya pelado (de unos 2 cm)
· 1 cucharada sopera de salsa de soja
· Un trocito de chile chipotle (puedes usar el adobado de 'La Costeña') o unas gotas de Tabasco®
· El zumo de un limón
· 1 cucharadita de azúcar de coco (o panela o el azúcar que uses habitualmente)
· Una pizca de sal
ELABORACIÓN
1. Tuesta en una sartén a fuego medio durante un par de minutos los cacahuetes, se queman con facilidad, mueve a menudo y vigila el proceso. Retira a un plato cuando comiencen a dorarse.
Deja que pierdan un poquito de temperatura antes de proseguir con la receta.
2. Pon los cacahuetes junto con el resto de ingredientes en un robot procesador o en la Thermomix y licua hasta conseguir una pasta cremosa. Puedes añadir más o menos cantidad de cualquiera de los ingredientes hasta conseguir la consistencia y sabor que más te guste.
3. Pon en un bote con tapa y guarda en la nevera. Aguantará sin problema alrededor de una semana.
¡Espero que te guste!
Marinara. Salsa de tomate asado, ajo y albahaca
La marinara es la salsa de tomate ideal para servir con pasta tradicional o con zoodles o tallarines de verduras como calabacín o calabaza. También resulta deliciosa como salsa base para pizzas, lasañas o canelones de carne. Pero no todo va a a ser con aire de Italia, prueba a usarlo en un pisto o como acompañamiento de unos huevos fritos con jamón ¡Verás que cosa más buena!
Toma nota y ponte manos a la obra cuanto antes con esta aromática y deliciosa salsa de tomates asados porque tiene mucho que contarte. Además, su delicado aroma invadirá tu cocina y creará un apetecible ambiente.
INGREDIENTES
· Entre 12 y 14 tomates de rama maduros
· 12 dientes de ajo
· 20 hojas de albahaca fresca
· Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de postre de vinagre de manzana
· Sal
· Pimienta negra (preferiblemente recién molida)
ELABORACIÓN
1. Precalienta el horno a 200º.
2. Lava los tomates, pela los dientes de ajo y colócalos sobre una bandeja de horno (te recomiendo que antes la hayas forrado con papel de hornear para manchar lo mínimo).
3. Hornea durante 25-30 minutos.
4. Retira los dientes de ajo, resérvalos en un plato. Hornera los tomates durante 30 minutos más.
5. Saca del horno los tomates, deja reposar unos minutos antes de pelarlos.
6. Tritura junto con los dientes de ajo, la albahaca fresca y el vinagre de manzana.
Prueba y corrige el punto de sal y de pimienta si fuera necesario.
7. Pon en un bote de cristal con tapa y guarda en la nevera para utilizarlo a medida que lo necesites.
Aguanta sin problema dos o tres días, siempre que lo mantengas refrigerado, eso sí.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Bechamel ligera de calabacín. Receta de bechamel vegetal o bechamel de dieta
Esta receta me tiene enamorada, es facilísima de hacer y queda muy rica. Hoy te traigo una salsa bechamel de calabacín, tan ligera y sabrosa que encaja perfectamente como digna sustituta de su (todo hay que decirlo) deliciosa pero clásica antecesora, la salsa bechamel tradicional.
Podrás utilizarla en lasañas, canelones y platos de pasta en general o cuando prepares huevos rellenos gratinados, 'moussaka', pastel de carne, coliflor o brócoli al horno. Es tan versátil y ligera que no supondrá cargo de conciencia poner un poquito en tus gratinados favoritos.
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INGREDIENTES
· Unos 650 ó 700 gr de calabacín (ya pelado)
· 30 gr de aceite de oliva virgen extra
· 1/4 de cebolla blanca (unos 30 gr)
· 150 ml de bebida vegetal de avena (o leche semidesnatada sin lactosa si lo deseas)
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta blanca
· Una pizca de nuez moscada (no puede faltar, es la clave de esta receta)
· 4 quesitos ligeros (opcional) (elige un queso cremoso sin lactosa en caso de intolerancia)
ELABORACIÓN
con Thermomix:
1. Pon el aceite en el vaso y programa; 3 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.
2. Añade la cebolla troceada finamente y los calabacines (bien pelados para evitar la parte verde y troceados en cubos) y programa; 7 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1 y 1/2.
3. Transcurrido el tiempo incorpora el resto de ingredientes, tapa y coloca el cestillo en lugar del cubilete y programa; 15 minutos, temperatura 100º, velocidad 1.
4. Tritura unos 30 segundos, prueba el punto de sal y comprueba que tiene una textura homogénea o programa unos segundos más.
de manera tradicional:
1. Pela y parte la cebolla, rehoga en un cazo o sartén alta con el aceite de oliva. Vigila que no tome color, no nos interesa.
2. Pela y trocea el calabacín, añade al cazo junto con la cebolla y cocina a fuego suave durante unos 12-15 minutos.
3. Incorpora la bebida vegetal de avena (o leche de vaca si lo prefieres), una cantidad generosa de nuez moscada, una pizca de pimienta y la sal al gusto. Tapa y cocina, manteniendo fuego suave, durante otros 15 minutos.
4. Añade los quesitos si lo deseas y tritura durante unos minutos (para que quede perfecto no debes tener prisa en este paso) con la ayuda de una batidora de brazo o un robot de cocina, hasta conseguir una salsa homogénea de aspecto casi idéntico a una bechamel tradicional.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: Velocidad cuchara
Hongos Portobello salteados con salsa teriyaki
Un abrir y cerrar de ojos, eso es lo que tardarás en preparar este delicioso y saludable plato de hongos Portobello. Exótico, ligero y lleno de sabor. Anímate a probarlo porque seguro que se convierte en una de tus guarniciones, de carnes o pescados con cierto aire oriental, favoritas.
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INGREDIENTES
· 1 bandeja de hongos Portobello
· 1 cucharadita de aceite de sésamo
· 2 cucharadas soperas de salsa teriyaki (receta aquí)
· Copos de coco al jengibre*
· Cilantro fresco
· Una pizca de sal
· Un poquito de tu picante favorito (totalmente opcional pero muy recomendable)
*yo lo compré en Lidl durante una feria de productos orientales, pero imagino que no será sencillo de encontrar. Si no los tienes puedes sustituirlos sin problema por semillas de sésamo tostado y un poquito de jengibre en polvo, quedará igual de bien.
ELABORACIÓN
1. Limpia los hongos y reserva un momento.
2. Coloca el wok en el fuego y calienta.
3. Añade el aceite e inmediatamente después los Portobello, cortados en mitades o en cuartos, depende del tamaño.
4. Saltea a fuego fuerte durante unos 3 ó 4 minutos, no será necesario más tiempo para que estén listos.
5. Añade la salsa teriyaki (y el picante si has decidido ponerlo), continua salteando un par de minutos más para que reduzca la salsa.
6. Sirve, añade los copos de coco al jengibre —o si no dispones de ellos— unas semillas de sésamo tostado y una cantidad generosa de cilantro fresco picado.
¡Espero que os guste!
Fuente de la receta: propia.
Salsa teriyaki. Receta de salsa japonesa (adobo japonés)
Esta salsa típica de la cocina japonesa que traigo hoy es un ingredientes muy versátil, se trata de una especie de adobo ligeramente dulce y con un sutil sabor a puerro y jengibre.
Podrás usar la salsa teriyaki tanto para marinar carnes (pollo, cerdo o ternera), pescados (con salmón funciona de maravilla) o mariscos (prueba con unos langostinos o gambas ¡Verás que bien queda!) antes de cocinarlos a la plancha o parrilla, como en 'crudo' para dar un toque de sabor rematando con ella platos de verduras asadas, pasta o arroces orientales.
La salsa teriyaki aporta la 'chispa' que marca la diferencia entre una receta más y aquel delicioso bocado que brilla y consigue que tus invitados siempre alucinen con tus ideas.
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Es extremadamente fácil de hacer —vamos que no tiene ninguna ciencia— y encontrar los ingredientes no te supondrá tampoco ninguna dificultad ya que hoy en día los encuentras en cualquier supermercado o en tiendas virtuales de venta online.
INGREDIENTES
· 200 ml de salsa de soja
· 100 ml de Mirin
· 100 ml de Sake
· 100 gr de azúcar
· La parte verde de un puerro
· Un trozo de jengibre fresco
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ELABORACIÓN
1. Lava el puerro, poniendo especial cuidado en eliminar bien los posibles rastros de tierra. Pela el jengibre. Reserva.
2. Pon todos los ingredientes en un cazo y lleva a ebullición, mezcla con la ayuda de unas varillas o una cuchara para facilitar que el azúcar se disuelva.
Cuando rompa a hervir baja el fuego y cocina entre 5 y 8 minutos, el tiempo depende de lo concentrada/reducida que quieras tu salsa teriyaki casera.
3. Cuando haya perdido temperatura ayúdate de un colador y vierte la salsa en un bote con tapa, cierra y guarda en la nevera, ten a mano para usar siempre que te apetezca dar un auténtico y riquísimo 'aire oriental' a tus recetas.
Si lo mantienes en la nevera se conserva en perfectas condiciones durante semanas.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia.
Guisantes con jamón ibérico y yema de huevo o 'la mejor salsa del mundo'
Estos guisantes con jamón ibérico y yema de huevo están buenísimos, la yema de huevo cruda genera una salsa que amalgama guisantes y jamón, otorgando una maravillosa untuosidad que seguramente no podrás quitarte de la cabeza y te obligará a repetir receta una y otra vez.
Te lo cuento mientras miro la imagen y se me hace la boca agua recordando lo buenos que estaban.
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Hace tiempo que pienso que la yema de huevo es la mejor salsa del mundo, su sedosa cremosidad, color y sabor hacen de ella algo tan especial que aún no he logrado encontrar, por más que busco, una salsa que la supere o que al menos me ofrezca idénticas cualidades.
Entiendo que esta forma de emplear la yema de huevo en crudo genere cierto rechazo, incluso es lógico pensar que pueda resultar peligroso no cocinarlo, pero te prometo que es una delicia que deberías probar y que además, si los huevos que usas ofrecen garantía de frescura, no tendrás ningún problema.
De verdad tienes que probarlos, deja a un lado los prejuicios y ponte manos a la obra con estos guisantes con jamón ibérico y yema de huevo ¡Te sorprenderán! Son una de las mejores cenas que puedo imaginar para cualquier época del año.
INGREDIENTES
· 300 gr de guisantes finos congelados*
· 75 gramón ibérico en taquitos
· 2 dientes de ajo
· 4 yemas de huevo
· 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas
· Pimientas negra y rosa
ELABORACIÓN
1. Pon los guisantes en un colador y deja que se descongelen y pierdan el agua en caso de que lo tengan.
2. Pela y prensa o pica muy pequeñito los dientes de ajo.
3. Pon el aceite en una sartén, calienta y añade el ajo. Antes de que comience a dorarse incorpora los taquitos de jamón. Saltea durante unos 2 ó 3 minutos.
4. Añade los guisantes, continua rehogando a fuego medio-fuerte durante uno 4 minutos más.
5. Separa las claras de las yemas. No tires las claras, puedes reservarlas para otra receta.
6. Sirve bien calientes los guisantes que acabas de saltear con el jamón en platos individuales, pon una yema sobre cada montón de guisantes, añade unas escamas de sal sobre cada yema, pimienta negra y rosa (mejor si están recién molidas) y remata, si lo deseas, con unas gotas de aceite de oliva virgen extra. Lleva a la mesa y disfruta inmediatamente, verás que cosa más sencilla y rica.
*si aún no tienes guisantes favoritos, prueba los guisantes finos congelados de la marca Hacendado (vienen en bolsitas de 300 gr). Desde que los descubrí no uso otros y nunca faltan en nuestro congelador porque son una solución muy socorrida para comidas o cenas rápidas y saludables.
Y no, no me patrocina Mercadona. No caerá esa breva...jajajajajajaja
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Wok ibérico. Receta de cerdo ibérico con verduras y salsa de tomate. Consigue tomate Orlando gratis durante un año
La gracia de este wok ibérico reside en el tamaño de los ingredientes que vamos a utilizar, por lo que aquí el tamaño SI que importa jajaja. Tanto los trozos de carne como los de verdura deben ser lo suficientemente pequeños como para saltearse de una manera rápida pero lo suficientemente grandes como para que no se quemen o queden demasiado resecos durante el proceso. No sé si me sigues.
En esta receta se entremezclan ingredientes tan tradicionales en nuestra cocina como la salsa de tomate, el pimentón, el orégano o el ajo, con ingredientes un tanto exóticos (aunque ya de lo más habituales en la despensa de cualquier hogar de nuestro país) como el cilantro o la salsa de soja, que junto con el tomate frito le aporta a este plato el "umami" (o quinto sabor) que va a convertir un salteado de toda la vida en un wok asiático como Dios manda.
¿Que no sabías que el tomate tiene umami? Pues sí; el tomate, el queso parmesano, las anchoas, los espárragos y otros muchos alimentos que estamos tan acostumbrados a manejar en nuestras cocinas. Estás mucho más familiarizado con el umami de lo que en un principio creías ¿Verdad?
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Pero antes de comenzar con la receta que hoy nos traemos entre manos tú y yo, tengo que contarte una cosa muy importante. Orlando me ha invitado a sortear entre mis seguidores 1 año de tomate frito Orlando gratis (11 Kg de tomate frito Orlando) ¡Sí, eso es, umami a diestro y siniestro! ¡Umami por un tubo! ¡1 año entero de umami en forma de tomate frito Orlando!
Tan solo debes pasarte por mi página de Facebook (antes de continuar aclararé que no es necesario que le des al "Me gusta" de la página, hazlo únicamente si te apetece y yo te lo agradeceré sinceramente) o mi cuenta de Instagram y dejar un comentario en la publicación que verás de esta receta (en el caso de la página de Facebook, la dejaré marcada arriba del todo en el muro para que la encuentres sin problema). Tienes desde hoy, 8 de junio, hasta el próximo miércoles 15 de junio para participar, una semanita vamos.
Así de fácil, toma tomate Orlando para 1 año a cambio únicamente de un comentario en Facebook, a mi no me parece un mal plan ¿No?
Venga, pues ahora si te parece nos ponemos con la receta de este delicioso y fácil wok ibérico.
INGREDIENTES
· 400 gr de carne de cerdo ibérico*
· 300 gr de tomate frito estilo casero de Orlando
· 1 cebolleta fresca pequeña
· 1/2 pimiento verde
· 1/2 pimiento rojo
· 1/2 pimiento amarillo
· 1 c/s de aceite de oliva
· 1 c/s de vino blanco
· 1 c/s de salsa de soja
· Cilantro fresco
- Para el adobo de la carne:
· 2 c/p de pimentón dulce
· 1 c/p de ajo en polvo
· 1/2 c/p de orégano
· 1/2 c/p de tomillo
· Una pizca de sal
· Pimienta negra
· 1 c/s de vinagre de vino blanco
c/p = cucharaditas de postre
c/s = cucharadas soperas
ELABORACIÓN
1. Trocea el corte de carne de cerdo ibérico que hayas elegido y pon los pedazos resultantes en un cuenco.
Mezcla los ingredientes del adobo y añade al cuenco, "masajea" la carne con las manos bien limpias o, si no quieres llevar las uñas teñidas de pimentón durante un buen rato, ayúdate de dos cucharas.
Cubre con film transparente, o coloca la tapa si la tuviera el cuenco, y reserva en la nevera unas horas (mínimo 2h).
2. Pasadas unas horas, saca de la nevera la carne para que se atempere un poquito. Unos 30 minutos antes de utilizarla será suficiente. Reserva.
3. Pela y trocea la cebolla en cubos de unos 3 cm. Parte los pimientos, asegúrate de retirar las semillas, en trozos de un tamaño similar a la cebolla. Reserva también.
4. Pon el wok al fuego para que vaya calentando, cuando veas que ha alcanzado la temperatura adecuada para saltear, añade el aceite y la carne (no pongo el aceite desde el inicio para evitar que se queme). Saltea a fuego vivo durante unos minutos.
5. Añade la cucharada de vino blanco, sin bajar la potencia del fuego, deja que se evapore el alcohol e incorpora el tomate frito. Mezcla y saltea unos 3 minutos más.
6. Añade las verduras, continua salteando durante un par de minutos y retira del fuego en el punto que consideres que el wok está a tu gusto. Yo lo apago enseguida ya que en casa nos encanta la verdura "al dente" (tirando a cruda).
Justo antes de servir añade la salsa de soja, mezcla bien antes de emplatar, espolvorea con cilantro fresco picado y disfruta.
- Consejos -
· Puedes servirlo como plato único o acompañado de fideos chinos o arroz basmati. En ambos casos queda estupendo. Si preparas una ensalada de pepino finamente laminado con cebolleta fresca y la aliñas con aceite de sésamo, unas gotas de zumo y ralladura de lima y salsa de soja ¡Verás que combinación más curiosa.
· Si te sobra no tengas problema, ponlo en un Tupper y verás que bien te apaña un comida o cena junto con una ensalada para completar el menú.
· Si lo prefieres puedes hacer más cantidad y congelarlo, queda genial y resulta una opción muy práctica.
· Si te apetece adaptar el adobo a tu gusto (añadiendo o eliminando ingredientes) hazlo sin problema, lo importante es que esté como a ti mejor te parezca.
*lomo, cabecero, presa, secreto o la parte que más te guste.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia.
#elsofritodeorlando
Cómo hacer una buena salsa de tomate. Receta de tomate frito casero
La salsa de tomate o tomate frito es probablemente una de las salsas básicas más conocidas en buena parte del mundo. Utilizada en infinidad de recetas, en algunas incluso como protagonista indiscutible, es muy fácil de hacer y su resultado (sobre todo si sigues una serie de sencillos consejos) nunca decepciona.
Pero ¿Cómo se hace una buena salsa de tomate? ¿Qué ingredientes debe llevar? o ¿Cuánto tiempo debo cocinarla? Puede que sean algunas de las preguntas que ahora mismo estés haciéndote si es la primera vez que te dispones a sacarle todo el jugo a unos tomates.
En este post intentaré ayudarte a despejar dudas y convencerte de que hacer tomate todas las semanas (y conservarlo en la nevera para tenerlo a mano siempre que lo necesites) es una interesante opción.Para preparar una buena salsa de tomate básica tan solo necesitarás; 1 kg de tomates maduros (si son variedad pera mejor que mejor) o un bote o lata grande de tomate natural en conserva (que sea de buena calidad, de una marca de tu total confianza, eso sí), 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra, una pizca de sal y si la acidez de los tomates es elevada una pizca de azúcar para equilibrar el sabor.
Elaboración: Lava y trocea los tomate, hay quien los ralla para eliminar ya desde el inicio la piel, reserva en un cuenco. Pon un chorro generoso de aceite de oliva en una olla o sartén alta (mejor si solo la utilizas para este menester), calienta y añade la cebolla en juliana y el ajo laminado, sofríe hasta que comiencen a tomar color. Incorpora el tomate (y todos los jugos que haya soltado en el cuenco), continua sofriendo, añade la sal, comprueba si necesitas añadir una pizca de azúcar para equilibrar la acidez.
Cocina a fuego suave y destapado durante al menos 45 minutos, puede que te parezca demasiado tiempo pero de verdad que merece la pena el esfuerzo.
A partir de los 30 ó 35 minutos comenzarás a ver como el tomate cambia de color, debido a la caramelización de los azúcares naturales que contiene. Como va espesando al evaporarse la mayor parte del líquido de vegetación. Y como su olor comienza a cambiar pasando de "crudo" a un irresistible aroma que invita a ir cociendo pasta para prepararse un buen plato de espagueti.
Añade sabor sumando laurel, orégano o albahaca a la lista de ingredientes de tu salsa de tomate.
El laurel funciona genial si vas a usar este tomate frito en platos de pescado o marisco, y el orégano y la albahaca son imprescindibles si lo que quieres es prepararte un auténtico plato de pasta italiana.
El pimiento verde o rojo tampoco sienta nada mal a esta salsa, mucha gente lo añade. Te recomiendo hacerlo si vas a preparar un plato de verduras o pollo.
Agrega zanahoria en lugar de azúcar si prefieres corregir la acidez natural de los tomates de una manera más "natural".
Además, puedes añadir pimienta negra o incluso una pizca de cayena si te apetece "alegrar" la receta.
Elige el comino si tu salsa va destina a un plato de cocina mejicana, y no temas añadirle también cilantro fresco picado finamente para dar un toque de sabor y frescor ¡Queda delicioso!
¿Cómo lo conservo?
Ponlo en un bote o Tupper con tapa y guárdalo en el frigorífico, aguantará sin problema al menos 3 días.
¿Puedo congelar el tomate?
¡Claro que puedes! Es más, debes hacerlo para tener siempre salsa de tomate casera a mano.
Te aconsejo hacer porciones, en pequeños tupper o bolsas de congelado, para después tener listas las raciones que necesites.
Cuando lo vayas a usar, si es con tiempo sácalo del congelador y déjalo en el frigorífico hasta que se descongele, si por el contrario tienes prisa, mételo directamente al microondas y programa la función descongelado.
En definitiva, pierde el miedo a hacer tomate frito casero, es una sana opción que prácticamente se cocina sola.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia.
Albóndigas de salchicha con pasta. Cómo hacer albóndigas de salchicha
A todos nos llaman la atención esos platos de pasta con bolitas de carne o "meatballs" que aparecen en las películas americanas. Con tan buen aspecto, tan colocaditas ellas sobre unos apetitosos espagueti que chorrean una deliciosa salsa de tomate, te apetecería hincarlo el diente aunque hayas terminado de cenar hace un momento ¿Verdad? jajajajaja
Bueno, pues hoy vamos a preparar nuestra versión canalla de este famosa receta de pasta, muy fácil de hacer porque lleva truco y absolutamente deliciosa.
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INGREDIENTES
· 250 gr de pasta larga (espagueti, tallarines, nidos etc.)
· 2 salchichas frescas gruesas o 6 si son pequeñas
· 1 cebolla pequeña
· 2 dientes de ajo
· 1 rama de apio pequeña
· Pimiento (yo he usado unos pequeñitos rojos y naranjas que he comprado en Carrefour)
· 1 cucharada sopera de tomate concentrado
· 1/3 de vaso de vino blanco, brandy o vermú, lo que tengas a mano (vaso pequeño)
· 1/2 vaso de agua*
· 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
· Una pizca de curry (muy poca cantidad, es solo para dar un leve toque)
· 1/2 cucharadita de semillas de hinojo
· Sal
· Pimienta negra recién molida
· Una pizca de azúcar moreno (depende de la acidez de la salsa)
· Queso parmesano
· Albahaca fresca
ELABORACIÓN
1. Con las manos bien limpias saca la carne del interior de la tripa o piel de las salchichas y forma pequeñas bolas, del tamaño de una nuez (pequeña) aproximadamente.
2. Pon el aceite en una olla o sartén alta (ten en cuenta que terminaremos la receta aquí por lo que debes calcular que su tamaño sea suficiente para que quepa la salsa y la pasta) y comienza a saltear las bolas de carne.
3. Pela y parte la cebolla en medias lunas, pela y prensa el ajo, parte lo más que pequeño que puedas el apio y finalmente trocea el pimiento en aros y elimina sus semillas.
Añade a la olla cuando las albóndigas de salchicha estén bien doradas.
Saltea a fuego fuerte durante al menos 6 minutos.
4. Es el momento de incorporar las semillas de hinojo, la pizquita de curry, la sal y la pimienta negra.
Mezcla y añade el tomate concentrado (puede que tengas que añadir en este punto una pizca de azúcar si la salsa tiene demasiada acidez). Saltea un par de minutos y, manteniendo a fuego fuerte, vierte el vino blanco, deja que se evapore el alcohol e incorpora el agua.
Baja el fuego y cocina destapado mientras cueces la pasta.
5. Cocina la pasta que hayas elegido en una olla con abundante agua y un poquito de sal, siguiendo las instrucciones del fabricante para que te quede en su punto, osea "al dente".
6. Escurre la pasta y mezcla inmediatamente con la salsa, mueve cuidadosamente para no romper las albóndigas.
Manten un par de minutos a fuego muy suave y ya estará listo.
7. Sirve bien caliente con hojas de albahaca frescas por encima y una generosa ración de queso parmesano rallado.
¡ESPERO QUE TE GUSTE!
- DUDAS, CONSEJOS -
¿Puedo sustituir el tomate concentrado por salsa de tomate?
Sí, puedes sustituirlo por salsa de tomate casera sin ningún problema, lo único que en este caso no necesitarás añadir el medio vaso de agua que aparece en la lista de ingredientes.
¿Si no me gusta el apio puedo eliminarlo?
Puedes eliminarlo, sí. Aunque te animo a que lo intentes introducir en tu cocina poco a poco ¡Verás como termina pareciéndote imprescindible!
No tengo semillas de hinojo ¿Dónde puedo comprarlas?
En grandes superficies con sección de productos dietéticos o una zona de especias amplia, las encontrarás sin problema. Sino puedes comprarlas en un herbolario, ahí las encontrarás seguro.
En todo caso merecerá la pena el esfuerzo que te suponga buscarlas, son deliciosas en infinidad de recetas. A la carne de cerdo le van de lujo, por ejemplo.
Fuente de la receta: propia.
Espagueti con gambas al azafrán. Pasta "nero di sepia"
La pasta con marisco es un plato muy especial que se disfruta desde el primer bocado, el mediterráneo en nuestro plato, una explosión de sabor y color. Resulta ideal para días primaverales en los que ya comenzamos a despertar del letargo invernal, y nos apetece nuevamente organizar comidas y llenar nuestra casa de familia o amigos para poder lucirnos como anfitriones.
El contraste de color de los espagueti "nero di sepia" con el resto de ingredientes, el intenso y maravilloso sabor que aporta el azafrán y la cremosidad de la salsa con base de nata forman un conjunto que tardarás en olvidar.
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INGREDIENTES
· 250 gr de espagueti “nero di sepia” Deluxe de Lidl*
· 16 gambones
· 2 dientes de ajo
· 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· Unas hebras de azafrán
· Un chorrito de vino blanco
· 250 ml de nata de cocina espesa
· 125 ml fumet o de caldo de pescado
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra recién molida
· 1 hoja de laurel
· Perejil fresco
*yo he optado por los "nero di sepia" pero por supuesto podéis usar de los normales.
ELABORACIÓN
1. Pela los gambones, realiza un corte longitudinal y elimina el hilo intestinal. Reserva.
2. Pela y lamina el ajo.
3. Pon el aceite en una sartén o cazuela baja y lleva al fuego, añade el ajo y en cuanto comience a tomar color incorpora los gambones y el azafrán. Saltea a fuego fuerte.
4. Incorpora rápidamente el vino blanco, mantén a fuego fuerte para que evapore el alcohol, y el fumet o caldo [puedes usar agua si no tienes]. Cocina un par de minutos.
5. Baja el fuego, añade la nata, una pizca de sal y la pimienta negra, cocina unos minutos hasta que la salsa adquiera una consistencia cremosa.
6. Cuece la pasta en abundante agua con sal y la hoja de laurel. Sigue las instrucciones del fabricante para conseguir que la pasta te quede "al dente". Escurre y retira el laurel.
7. Incorpora los espagueti a la salsa que acabas de cocinar, mezcla y sirve inmediatamente con perejil fresco picado y un poquito de queso parmesano rallado si lo deseas.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia.
Salsa cremosa de cilantro y lima (fácil y deliciosa)
Imagina la ensalada de pasta más sabrosa que jamás hayas probado o unas costillas de cerdo asadas acompañadas de una aterciopelada y riquísima salsa o quizá, tu pescado favorito al horno servido con un delicioso toque de cilantro y lima. Imagina.
Hala, pues deja ya de imaginar y vamos a la cocina, la hacemos y después me cuentas qué te parece.
INGREDIENTES
· 1 ramillete (generoso) de cilantro fresco
· 1/2 taza de mayonesa (unos 125 ml)
· 1/4 de taza de aceite de oliva virgen extra (unos 50 ml)
· 2 cucharadas soperas de zumo de lima
· 1 diente de ajo grande
· 1 cucharada de postre de vinagre de manzana
· 1 cucharada de postre de miel
ELABORACIÓN
1. Para esta receta necesitaremos la ayuda de una batidora de vaso o la batidora de mano con el accesorio picador.
2. Colocamos todos los ingredientes dentro del vaso (el cilantro bien lavado y seco y el ajo pelado) y trituramos hasta conseguir una salsa muy fina.
3. Vertemos en una pequeña botella, jarra o bote de cristal con tapa y lista para usar.
Si la sirves fría está estupenda.
Se conserva en tu nevera un par de días sin ningún problema.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
Coliflor con salsa Sabine
¿Y por qué salsa "Sabine"? Pues muy sencillo, porque Sabine creó esta deliciosa salsa y no podría ser de otra manera.
Si te gusta la coliflor no puedes dejar de probar esta riquísima receta porque te sorprenderá, lleva una nada pesada pero muy sabrosa salsa [que se sirve fría] cargadita de umami.
Seguro que no es la idea de glamour que Victoria Beckham esperara [le ponemos ajo] pero a nosotros qué, vivimos demasiado cerca de Las Pedroñeras para preocuparnos jajajajajaja.
INGREDIENTES
· 1 coliflor pequeña
· Agua
· Sal
- Salsa Sabine:
· 1 cucharada sopera de salsa mayonesa
· 1 cucharadita de café de mostaza de Dijon
· 1 cucharadita de aceite de girasol
· 1 cucharadita de aceite de oliva
· 1 diente de ajo (pequeño) prensado
· 1 cucharadita de salsa de soja
· 1/2 cucharadita de vinagre de vino blanco
· 1 cucharadita de vinagre balsámico de Módena
· 1 cucharadita de zumo de naranja
· Una pizca de pimienta negra recién molida
(podéis modificar las cantidades con total libertad hasta conseguir vuestra proporción ideal)
ELABORACIÓN
1. En primer lugar vamos a hacer la salsa Sabine y para ello ponemos todos los ingredientes en un bote con tapa y agitamos enérgicamente hasta conseguir una mezcla homogénea, lisa, sin grumos.
Por supuesto también podéis hacerlo con la ayuda de la batidora o a mano, en un cuenco con unas varillas.
Guardamos en la nevera ya que la serviremos fría.
2. Limpiamos, separamos la coliflor en pequeños ramilletes y la cocemos al vapor (o de la manera que lo hagáis habitualmente, lo importante es que quede a vuestro gusto).
3. Servimos la coliflor tibia acompañada de la salsa Sabine bien fresca. El contraste resulta muy agradable y es, en gran medida, el "toque" de este plato.
Resulta ideal como guarnición de pescados.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: Sabine Jussieu.
(¡Gracias por tu generosidad, amiga!)
Ensalada ranchera de pasta
Si buscas sabor y color en tus ensaladas no te pierdas la receta de hoy. Lleva crujiente y deliciosa verdura, proteína saludable y pasta para conseguir una plato completo que resulta una estupenda opción ahora que hace buen tiempo y apetecen este tipo de platos.
Bueno todo eso y una salsa ranchera o "ranch dressing" [aprovecho para hacerme la interesante a la mínimo, eh], que para qué vamos a engañarnos, está de vicio y la sienta de maravilla jajajajaja.
INGREDIENTES
· Pasta para ensalada (espirales, lazos, margaritas, la que más os guste)
· Fiambre de pavo en dados (buscad uno de calidad, el resultado merece la pena)
· Pepino fresco
· Tomates cherry
· Maíz dulce en conserva
· Brócoli
· Zanahoria fresca rallada
- Aliño:
· Salsa ranchera (receta aquí)
ELABORACIÓN
1. Cocemos la pasta al dente, refrescamos bajo el grifo, escurrimos perfectamente y reservamos.
2. Separamos el brócoli en pequeños arbolitos y los blanqueamos en abundante agua hirviendo durante unos 2 ó 3 minutos. Pasado ese tiempo los sacamos con la ayuda de una espumadera e inmediatamente cortamos la cocción introduciéndolos en un bowl lleno de agua y unos cuantos cubitos de hielo para que esté muy, muy frío.
Este sencillo [pero eficaz] paso fijará el color y ayudará a suavizar el sabor del brócoli.
3. Pelamos y rallamos la zanahoria, hacemos lo mismo con el pepino*, partimos los pequeños tomates por la mitad.
4. Montamos la ensalada, colocando una base de pasta y el resto de ingredientes sobre ella [colocados con un poco de gusto], salseamos con nuestro delicioso y casero "ranch dressing" o salsa ranchera ¡Y disfrutamos!
*un truquillo para no "robarle" todo el bonito verde al pepino es no pelarlo entero, procurando dejar unas finas franjas de piel al pasar el pelador. Eso después ayudará a dar un toque de color a nuestras ensaladas sin que su sabor resulte demasiado fuerte o desagradable.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
Ssam de costilla de cerdo confitada
O cómo el vivir a 400 km de uno de tus lugares favoritos en el mundo agudiza el ingenio.
Supongo que también os suceda a vosotros, visitas un restaurante y te enamoras de uno de sus platos, llegas a casa e intentas emularlo. Pero hay platos y platos, nadie dijo que pretender hacerse el héroe gastronómico fuera fácil.
Hay cosas que por mucho que intentes, pues eso, que ni de coña.
Así que lo mejor es probar de manera clandestina para que el fracaso quede ahí, entre tu maltrecho orgullo y tú. En petit comité, vamos jajajajaja.
Hoy la historia va de descubrir e intentar, de cómo StreeXo cambia tu percepción de las cosas, de cuando ves que hay que atreverse (pero atreverse de verdad), de que hay combinaciones que jamás hubieras imaginado pero que funcionan (¡Vaya que si funcionan!), de que los genios existen y que además escuchan musiquita de la buena mientras nos hacen gozar con sus cocina que es puro espectáculo.
Sras y Sres, abróchense los cinturones que hoy nos vamos a dar un [respetuoso] paseo por la genialidad de David Muñoz y su univerXo.
El Ssam es un plato coreano; arroz, carne, pescado o marisco y algunos condimentos más, todo ello sobre una hoja de lechuga, col china, shiso o alga que finalmente enrollamos y comemos con las manos.
Una especie de "taco" mejicano pero libre de harina, desenfadado, crujiente, fresco y mucho más ligero ¡Delicioso!
INGREDIENTES
· Costilla de cerdo confitada (receta aquí)
· Lechuga iceberg
· Hierbabuena
· Cilantro
· Albahaca
- Salsa Sriracha
- Salsa tártara
- Setas shiitake salteadas
· Lechuga iceberg
· Hierbabuena
· Cilantro
· Albahaca
- Salsa Sriracha
- Salsa tártara
- Setas shiitake salteadas
ELABORACIÓN
Para la salsa tártara necesitaremos; mayonesa, chalota (o cebolleta fresca), pepinillos, alcaparras (todo ello picado finamente), unas gotas de zumo de limón y de salsa Perrins. Además y como extra para darle un delicioso toque de sabor, en esta ocasión la añadimos unas gotas de salsa de pescado ¡Veréis que puntazo le da!
Mezclamos, enfriamos un poquito en la nevera y listo para servir.
Añadimos pimienta de Sichuan, una pizca de semillas de anís y clavo molido (muy poco), copos de chile, un chorro de salsa de soja y un poquito de vinagre de arroz.
Continuamos salteando a fuego fuerte unos 3 ó 4 minutos más, retiramos del fuego y dejamos reposar unos minutos.
El resto es tan fácil como disponer los ingredientes de la manera que veis en la imagen y que cada uno se prepare su "taco" al gusto.
He sustituido la panceta cocinada a baja temperatura de la receta original por nuestra costilla de cerdo confitada para facilitar las cosas, queda muy rica también.
Es muy blandita y jugosa por lo que el hueso (a la hora de montar el ssam) no resulta ningún problema ya que podremos retirarlo con mucha facilidad.
Animad a vuestros invitados a que no se "corten" con la cantidad de hierbas frescas que pongan, de verdad es lo que más mola de este plato, yo diría que es la clave.
La mezcla de sabores y texturas es brutal, a mi me encanta. O la recomiendo sí o sí, de verdad que no deja indiferente a nadie.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: Inspiracion StreeXo "Saam de panceta ibérica a la brasa. condimento de mejillones escabechados. Shiitake encurtidos. Salsa Sriracha y salsa tártara <<XO>>"
Salsa ranchera (ranch dressing)
Después de leer el título estaréis diciendo "¿Pero qué le pasa a esta chica en la boca?" jajajajaja.
Es que aquí nos estamos volviendo muy modernos, muy políglotas y muy de ponernos el mundo por montera porque a esta vida se ha venido a disfrutar, a ser valientes y a probar cosas nuevas ampliando horizontes culinarios.
He dicho jajajajaja.
Pero ¿Qué es el dichoso "ranch dressing" que hoy os propongo? Pues una salsa americana, muy americana. Hasta la bandera, con sus estrellas, sus barras y sus colores.
Algo muy de allí, ideal para servir acompañando platos de pollo o cerdo, patatas fritas (con las de gajo tipo McDonald's® está riquísima, puede que hasta se os escape alguna lagrimita de emoción al probarlo), ensaladas etc.
Creo que una barbacoa ("bbq" allá) no es lo mismo sin esta salsa, hace muy buenas migas con el picante y es infinitamente menos pesada que un solitario pegote de mayonesa en el plato.
También le sienta de cine a los kebab caseros, pero eso ya es harina de otro costal, otro día os lo cuento.
¿Es fácil de hacer? Sí, muy pero que muy fácil.
¿Ingredientes rarunos? No porque está todo previsto y ya sabemos preparar el único ingrediente que podía darnos guerra, el buttermilk.
Hala, pues vamos a ello.
INGREDIENTES
· 260 gr de mayonesa (he usado Hellmann's)
· 150 gr de buttermilk (receta aquí)
· 60 gr de sour cream
(como es difícil de encontrar podemos hacer un apaño casero mezclando 60 gr de nata fresca/espesa o crema acidificada President o de la marca Hacendado, la que viene en tarrinas, y una cucharada sopera de buttermilk)
· 1/2 cucharadita de cebolla en polvo
· 1/2 cucharadita de ajo en polvo
· 1/2 cucharadita de tomillo seco
· 1 cucharada de perejil fresco picado
· 1/4 de cucharadita de pimienta negra recién molida
· 1 cucharadita de zumo de limón
· Sal al gusto
ELABORACIÓN
1. Mezclamos todos los ingredientes hasta conseguir una crema homogenea.
2. Vertemos en un bote con tapa y guardamos en la nevera para servirlo frío.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: Sin salir de mi cocina.
Buttermilk o suero de mantequilla ¿Qué es y para qué sirve?
El Buttermilk o suero de mantequilla es un ingrediente básico en muchas recetas de cocina dulce, en repostería resulta imprescindible a la hora de preparar algunos bizcochos, muffins o tortitas.
Aporta jugosidad, un toque esponjoso y un ligero y delicioso sabor a miel a los productos horneados, también neutraliza en cierta medida la acidez del bicarbonato.
Pero no solo sirve para darnos al "goloseo" de manera irrefrenable, también lo necesitaremos en diferentes salsas, aliños para ensaladas e incluso marinados para carnes rojas, cerdo o pollo.
Nos será útil, aunque a priori no lo parezca, sobre todo si lo que estamos preparando es una receta americana (como haremos nosotros en los próximos días, así que permaneced atentos).
Lo malo de todo esto es que nos topamos con un pequeño problema, en EEUU o Alemania se usa de forma habitual y es fácil encontrarlo en cualquier supermercado pero en nuestro país depende en que zona vivas es
Pero ¡Ay, amigos! A nosotros no se nos pone nada por delante y como prepararlo en casa es super fácil, hoy vamos a hacer un sustituto estupendo que cumple sus funciones de una manera más que digna.
El buttermilk es muy apreciado como bebida en Alemania, Paises Bajos y Dinamarca, en la India también como refresco.
Puedes encontrarlo (con suerte, porque yo nunca lo vi) en Lidl, según cuenta la leyenda a veces lo tienen. Incluso puedes pedir que lo traigan en tu tienda más cercana (yo lo he intentado varias veces de manera infructuosa).
Entonces llegó la solución, porque la desesperación a veces hace que la imaginación humana se dispare, alguien descubrió como hacerlo en casa y tuvo la suficiente generosidad como para compartirlo.
Tan solo necesitamos:
· 240 ml de leche desnatada o semidesnatada templada (yo uso desnatada y la caliento 40 segundos en el microondas)
· 15 ml de zumo de limón natural
¿Cómo lo hacemos?
Mezclamos la leche con el zumo y dejamos reposar unos 15 ó 20 minutos.
Iremos observando como adquiere un aspecto de leche cortada, como grumoso, eso es justo lo que buscamos.
No asustarse, vamos bien jajajajaja.
Nuestro buttermilk ya está listo para usar en las recetas que nos traigamos entre manos.
¡ESPERO QUE OS RESULTE ÚTIL!
Fuente de la receta: desconocida.
Ensalada de canónigos y pasta con salsa rosa
¡Vamos, rápido! ¿Qué haces en la cocina pasando calor con el horno encendido? Prepara una de las muchas opciones de comida sin complicaciones pero saludable y deliciosa y sal, el verano te espera en la calle.
La vida no está hecha ni para sufrir ni para perder el tiempo ¿No crees?
Venga, pues vamos a montar una ensalada ideal para picnic campestres o comidas en la playa. Para llevarla con nosotros a este tipo de salidas veraniegas, solo tenemos que poner la base de la ensalada en un Tupper (canónigos y pasta), el resto de ingredientes en otro recipiente (para que no reblandezcan los canónigos) y la salsa en un bote hermético dentro de nuestra nevera portátil (debe estar fresca en todo momento, además para evitar posibles problemillas en esta ocasión la usamos industrial)
¡Ah y una cosa importante! Debemos evitar un error demasiado común a la hora de preparar este tipo de ensaladas, no la "empapemos" con una cantidad exagerada de salsa rosa o echaremos a perder todo el invento.
Cuando lleva demasiada salsa no está rica, el resultado no es agradable y acaba siendo un plato pesado y nada apetecible.
INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)
· 1 bolsa de canónigos
· Unos 60 gr de pasta por persona (espirales, lacitos, elige tu preferida)
· 100 gr de bonito o atún en aceite de oliva*
· 50 gr de queso enmental
-Salsa rosa:
· 4 cucharadas soperas de una mayonesa comercial rica
· 1 de ketchup**
· 1/2 cucharada de zumo de naranja
· Unas gotas de brandy***
· 2 gotas de Tabasco (opcional)
ELABORACIÓN
1. Cocemos la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante, es importante dejarla "al dente".
Refrescamos bajo el grifo, escurrimos perfectamente y reservamos.
2. Mientras se ha cocido la pasta nos habrá dado tiempo a preparar el resto de ingredientes, así que esto va a ir "volao"
-Lavamos cuidadosamente los canónigos, escurrimos y secamos bien.
-Troceamos el queso en pequeños dados, pequeño, es importante.
-Cogemos el trozo de bonito y lo desmenuzamos.
3. Para preparar la salsa rosa tan solo debemos mezclar la mayonesa con el ketchup y emulsionar bien con unas pequeñas varillas*. Después añadimos el zumo de naranja, el brandy y el Tabasco si habéis decidido ponerlo y terminamos de mezclar bien.
4. Vamos a montar la ensalada en cuencos individuales y para ello; colocamos una base de canónigos, encima ponemos una porción de pasta, unas lascas de bonito, unos dados de queso y finalmente la cantidad de salsa que corresponda a cada ración.
5. No mezclamos, servimos tal cual, que sea el comensal quién combine los ingredientes.
*mejor si es de bote de cristal, podremos desmenuzarlo con las manos y obtener "láminas" o "lascas" que le sentarán divinamente a nuestra ensalada.
**os recomiendo usar uno de calidad, que sea rico. Una pequeña inversión que valdrá la pena ya que el resultado mejorará sustancialmente.
***podéis sustituirlo por unas gotas de vermú, también queda muy bien.
****podéis añadir frutos secos, tomate pelado y sin semillas en dados, anchoas, zanahoria natural rallada etc ¡Dejad colar vuestra imaginación!
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
Vinagreta de tomates secos y piñones
Cuantas formas diferentes de darle vidilla a nuestras ensaladas ¿Verdad?
Seamos originales, dando caña a la creatividad e inundando nuestros platos de sabores vivos y con chispa. Tengamos a punto aderezos de distintos sabores, siempre a mano. Reutilicemos los botes de cristal (de mermeladas, conservas de verduras, bonito en aceite etc.) para guardar en la nevera nuestras mezclas y usarlas cuando las necesitemos.
¡Que nunca más nos dé pereza preparar una ensalada!
Así que venga, nos ponemos manos a la obra porque hoy preparamos una vinagreta de tomates secos y piñones de Las Salsas de la Vida (esta gente se supera con cada salsa que publica, os recomiendo pasar por allí) que le va a sentar fenomenal a la próxima parrillada de verduras que prepares, a muchas de tus ensaladas e incluso a cualquier tipo de pasta si lo que buscas es un plato rápido pero original y por supuesto ¡Delicioso!
INGREDIENTES
· 50 gr de tomates deshidratados*
· 2 cucharaditas de postre de piñones
· 150 ml de aceite de oliva virgen extra
· 2 cucharadas soperas de vinagre balsámico
· 1 cucharadita de postre de vinagre de Jerez
· Sal
· Pimienta negra recién molida
ELABORACIÓN
1. Partimos los tomates primero en tiras y después en brunoise o cubos lo más pequeños posible.
2. Tostamos ligeramente los piñones en una sartén.
3. Mezclamos todos los ingredientes en un bote con tapa y agitamos para emulsionar.
4. Guardamos en la nevera y dejamos que macere durante unas horas antes de usar.
*yo he usado unos al natural pero podéis poner de los que ya vienen conservados en aceite.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: Las salsas de la vida
Pipe rigate al tapenade
Pasta, tomate, aceitunas negras, alcaparras, anchoas, aceite de oliva virgen extra (de Santoña ¡Por supuesto!), orégano etc. Que buena compañía se hacen los unos a los otros.
Os propongo una receta que combina todos estos ingredientes y alguno más, y que resulta un festival de sabores. Dejad los prejuicios de lado, olvidad que no os gustaron las alcaparras aquella vez que las probasteis o que vuestras aceitunas favoritas son las verdes porque las negras tienen un sabor característico que no acaba de seduciros.
De verdad, confiad en mi. Ya os he contado que hasta hace cuatro días la tapenade no me gustaba nada y ahora me encanta, como vendréis observando por lo pesadita que me estoy poniendo últimamente al publicar recetas que llevan esta salsa entre sus ingredientes.
Pero es que después de haberos insistido en que la probéis, lo mínimo que debo hacer es presentaros sugerencias para poder usarla sacándola el máximo partido, digo yo.
Como siempre es fácil, como siempre es rico y como siempre os animo a probarlo porque no os arrepentiréis.
INGREDIENTES
· Pipe rigati (o en su defecto, la pasta que más os guste)
· Salsa de tomate casera (receta aquí)
· Tapenade casero (receta aquí)
· Orégano
· Queso enmental rallado
ELABORACIÓN
1. Ponemos en una sartén la salsa de tomate (de verdad, es importante que sea casera o una comprada pero muy rica. Sino el plato perderá toda la gracia) y mezclamos con la cantidad de Tapenade que deseemos*.
Calentamos suavemente.
2. Cocemos la pasta al gusto, lo mejor es seguir las recomendaciones del fabricante.
Escurrimos y mezclamos con la salsa de tomate y tapenade.
3. Servimos, espolvoreamos una cantidad generosa de orégano y queso rallado ¡Y a disfrutar!
*dependerá de la intensidad de sabor que busquemos.
Yo pongo una cucharadita de café por persona o por cada 100 gr de salsa de tomate aproximadamente, pero lo mejor es que probéis hasta conseguir la proporción que más os convenza.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
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