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Salmón especiado con ensalada de aguacate y cilantro. Receta de salmón salvaje de Alaska
Esta receta de salmón salvaje de Alaska es una propuesta sabrosa, colorida y extremadamente sencilla de hacer ¡Toma nota porque vas a hacerte muy fan de ella!
Hoy descubrimos la mejor manera de cocinar el salmón fresco para no dejar indiferente a nadie y para ello combinamos especias y le damos un toque de parrilla que eleva el sabor a la enésima potencia.
Rematamos el plato con una refrescante ensalada de aguacate y cebolla roja aliñada con lima que combina fantásticamente bien con las especias que hemos usado en el adobo del salmón.
INGREDIENTES (ingredientes para 2 personas)
· Filetes de salmón fresco (unos 250 gr por persona)
· 1 cucharadita de pimentón de la Vera
· 1 cucharadita de cebolla en polvo
· 1 cucharadita de comino
· 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida
· Un poquito de aceite de oliva virgen extra
· Sal
-Para la ensalada:
· 1 aguacate
· 1/2 cebolla roja pequeña
· 1 lima (vas a necesitar la ralladura y el zumo)
· Cilantro fresco
· Sal
ELABORACIÓN
1. Pon las especias (pimentón, comino, cebolla en polvo, pimienta negra) junto con una pizca de sal en un pequeño cuenco y mezcla. Esparce en el fondo de un plato llano.
2. Pincela los filetes de salmón con un poquito de aceite de oliva virgen extra y pasa por el plato donde has puesto la mezcla de especias. Embadurna bien hasta que quede completamente 'rebozado' por todas partes.
3. Cocina el salmón utilizando la barbacoa (si es verano y la tienes a mano quedará fabuloso), la plancha eléctrica o una sartén-plancha que sea válida para tu placa de inducción o vitrocerámica.
Busca el punto que te guste, más o menos hecho, eso depende de cada uno.
4. Mientras se cocina el salmón prepara la ensalada, hacerla es muy sencillo: parte por la mitad y retira la pepita del aguacate, trocea la pulpa y pon en un cuenco, añade la cebolla cortada en pluma fina o medias lunas*, incorpora un ramillete generoso de cilantro, la ralladura de la lima (que habrás lavado bien antes de utilizarla), el zumo y una pizca de sal en escamas. Mezcla y reserva para servir sobre el filete en cuanto éste termine de cocinarse.
Por supuesto puedes preparar la ensalada con anterioridad, mantenerla en un recipiente con tapa dentro de la nevera y servirla bien fresquita sobre el salmón recién cocinado. El contraste de temperaturas resulta una agradable sorpresa que en verano, sobre todo si vives en un lugar muy cálido, se agradece.
*si troceas la cebolla con anterioridad y la pones en un cuenco con agua bien fría y hielos, le darás un puntito 'crunchi' muy interesante. Además perderá parte de su poderío inicial y quedará con un sabor muchísimo más suave.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Morcilla de verano. Receta de morcilla vegana en Thermomix
La mejor forma de definir esta receta vegana es diciendo 'Berenjena que sabe a morcilla', así, sin más. Sin rodeos ni florituras porque aquí lo importante es ir al grano y que te enteres de cómo puedes preparar este sorprendente y sabroso plato 100% vegetal cuanto antes.
Te animo a que tomes buena nota porque si pruebas esta berenjena que sabe a morcilla es probable que se convierta en la reina de muchas de tus comidas o cenas durante este verano.
El resultado te sorprenderá por su sabor y te encantará por su textura, jugosa y untable, ideal para servir —como tapa o aperitivo— sobre rebanadas de pan recién tostado. Busca tu pan preferido y ve corriendo a casa a preparar esta sencillísima receta de morcilla vegetariana porque es absolutamente recomendable.
¡Ah, olvidaba deciros que también queda genial en revuelto con huevos de gallinas felices!
INGREDIENTES
· 500 g de berenjena (con piel)
· 250 g de cebolla
· 30 g de piñones
· 25 g de aceite de oliva virgen extra
· 2 cucharadas soperas de tomate frito
· 1/2 cucharada de postre de pimentón de la Vera (dulce o picante, tú decides)
· 1 cucharada de postre de orégano
· 1 cucharada de postre de comino (molido o en grano, como prefieras)
· Sal
· Pimienta negra recién molida
ELABORACIÓN
1. Lava y corta la berenjena en rodajas, coloca en una fuente y espolvorea con sal, deja reposar durante unos 30 minutos para que pierdan la mayor parte de su agua de vegetación. Pasado ese tiempo seca las rodajas con un trapo.
2. Pon la cebolla cortada en cuartos en el vaso de la Thermomix y programa; 10 segundos, velocidad 4.
Saca a un plato y reserva.
3. Ahora pon los trozos de berenjena en el vaso y programa; 8 segundos, velocidad 5.
Ayudándote con una espátula baja los restos de las paredes hacia el fondo.
4. Añade la cebolla que tenías reservada, el tomate frito, los piñones, el aceite, el orégano, el pimentón, el comino, la sal y la pimienta. Programa; 15 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.
5. Destapa, comprueba el punto de sal —con cuidado de no quemarte— por si hiciera falta rectificarlo, baja los restos hacia el fondo otra vez y programa los mismos parámetros de nuevo; 15 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.
6. Deja que repose unos minutos y ya estará listo para disfrutar como más te apetezca.
Se conserva 2 o 3 días en la nevera sin ningún problema. Puedes calentarlo para servirlo o comerlo frío directamente.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: Internet
Cómo aliñar una ensalada. Orden correcto de aliño en ensaladas (vinagreta tradicional)
Y tú ¿Cómo aliñas las ensaladas cuando usas una vinagreta tradicional?
Ante esta pregunta, que así de buenas a primeras puede sonarte a simpleza, es probable que me des una respuesta que nada tiene que ver con lo que la ciencia asegura que es la forma lógica y correcta de hacerlo. Pero no te preocupes, es normal, casi todos cometemos el mismo error.
El orden en el que (la mayoría de los mortales) incorporamos el aliño básico a las ensaladas suele ser este; aceite, vinagre y sal ¿Verdad? Pues bien, es justamente al contrario de cómo debería ser, ya que lo correcto es poner en primer lugar la sal (es hidrosoluble y penetra fácilmente en alimentos ricos en agua como el tomate), justo después el vinagre (al ser un elemento líquido terminará de disolver los restos de sal) y por último el aceite (este ingredientes es apolar y crea una película oleosa sobre los alimentos que frena la absorción del resto de componentes del aliño)
Por supuesto podemos introducir modificaciones posteriores a esta fórmula básica como variar el tipo de sal, sustituir el vinagre por zumo de limón (al ser también un medio ácido realiza el mismo papel en la vinagreta) o alternar aceite de oliva virgen extra 'al natural' por otros que hayamos aromatizado con hierbas como tomillo, orégano, romero, albahaca o perejil, ajo, guindilla etc.
Si tienes en cuenta esta sencilla pauta y además te preocupas de usar ingredientes de calidad, el resultado va a ser extraordinario. Tus ensaladas no solo ganarán en rigor científico sino que además estarán infinitamente más sabrosas.
Resumiendo, el orden correcto quedaría tal que así; sal, vinagre, aceite.
Quédate con la copla y ponlo en práctica ahora que llega el buen tiempo, verás lo que ganan tus ensaladas con tan solo modificar este simple y cotidiano gesto.
¡Espero que te resulte útil!
Rocas de chocolate con mantequilla de cacahuete y arroz inflado. Receta saludable
Con estas chocolateadas rocas de arroz inflado y mantequilla de cacahuete descubrirás que en el camino de lo saludable también podemos encontrar pequeños atajos para calmar los repentinos antojos de dulce (repentinos y esporádicos, se entiende. No, no vamos a darle a esto a diario)
No necesitan horno ni otro tipo de técnica que dificulte su elaboración por lo que resultan extremadamente sencillas de hacer. Hacer estas rocas de chocolate resulta un plan inmejorable si te surge un día casero con niños, te divertirás mientras pringas tus manos de chocolate e incluso mientras vigilas que tus ayudantes no se zampen la masa a tus espaldas.
Estas rocas son crujientes y sabrosas, por ello gustan tanto a grandes como a pequeños, y si las guardas en una cajita hermética (puedes reciclar una de bombones, pastas o galletas) se conservan alrededor de una semana sin ningún problema ¿Te apetecen? Pues vamos con ellas:
INGREDIENTES
· 5 cups de arroz inflado crujiente
· 200 gr de chocolate (os aconsejo que tenga un 70% mínimo de cacao)
· 1 cup de mantequilla de cacahuetes
· 1/4 de cup de aceite de coco virgen biológico
· 1/2 cup de sirope de arce
ELABORACIÓN
1. Derrite el chocolate, puedes hacerlo en el microondas sin problema, siempre que tengas la precaución de programar pequeños intervalos de tiempo para evitar que se queme.
Cuando comience a estar fundido mueve bien con una cuchara para facilitar el proceso.
2. Mezcla el chocolate fundido, la mantequilla de cacahuete, el aceite de coco y el sirope de arce con la ayuda de una cuchara o unas varillas hasta conseguir que quede una masa homogénea.
3. Pon el arroz inflado en un cuenco, vierte sobre ello la mezcla anterior y, con las manos bien limpias, amasa hasta conseguir integrarlo por completo.
4. Forma pequeñas porciones, del tamaño y la forma que desees, deja que se endurezcan —para poder guardarlas— colocándolas sobre una rejilla como la que ves en la imagen o sobre una bandeja (o en la encimera directamente) forrada con papel de horno para ensuciar lo mínimo.
Puedes meterlas en el frigorífico para que endurezcan antes aunque
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Bizcocho 'fit' de avena y coco. Receta de bizcocho sin azúcar
Esta receta es fruto de la absoluta improvisación, tengo que reconocerlo. La necesidad de consumir los casi dos kilos de una harina de avena que compré hace unos meses y que no sabía muy bien de que manera emplearla, me ha empujado a avivar el ingenio e intentar sacar partido al producto de una forma resultona y práctica.
Lo que he obtenido al final del proceso no ha podido ser más satisfactorio ¿Los pasos para prepararlo? ¡Imposible que sean más sencillos! Te los describo aquí abajo ahora mismo.
INGREDIENTES
· 3 huevos
· 1 yogur griego ecológico*
· Medio vasito de yogur de aceite de coco virgen biológico (mejor si mides el aceite estando líquido)
· 2/3 de medida del vasito de bebida de avena (dependiendo la marca y cantidad exacta de harina que uses es posible que necesites un poquito más de leche)
· 3 medidas de harina de avena de tu sabor favorito**
· 1 sobre de levadura química
· spray desmoldante
(ya que lo vamos a usar como medida del resto de ingredientes, necesitamos que la capacidad del envase del yogur que elijas sean 125 g)
ELABORACIÓN
1. Precalienta el horno a 180º.
2. Bate los huevos en un cuenco amplio, agrega el yogur, el aceite de coco y la bebida de avena y continua batiendo hasta que se integre todo.
3. Añade los tres vasitos de harina de avena y el sobre de levadura, mezcla hasta conseguir una masa homogénea. No es necesaria la ayuda de ningún robot, yo esta vez lo he mezclado todo manualmente y el resultado ha sido esponjoso y muy agradable.
4. Rocía con el spray desmoldante un recipiente para hornear bizcochos del material y la forma que más te guste (yo he usado uno de silicona en forma de corona), vierte la masa, da unos golpecitos suaves para que se distribuya bien por toda la base del molde y lleva al horno durante aproximadamente unos 40 minutos.
5. Saca del horno, recuerda hacerlo siempre extremando las precauciones para evitar quemarte, desmolda sobre una rejilla, deja reposar unos minutos y disfruta junto con una taza de té o la bebida caliente que prefieras.
*¿Por qué usé este yogur? Muy sencillo, era el que tenía en casa en ese momento, pero por supuesto tú puedes optar por usar un 'yogur' elaborado con bebida vegetal de avena, soja o similar, si lo que buscas es un bizcocho absolutamente libre de lácteos.
**la que yo he utilizado es sabor 'brownie praliné' de la marca Hero y ya está edulcorada (cosa que no es que me haga demasiada gracia, todo hay que decirlo) y por eso este bizcocho no necesita azúcar ni otro tipo de edulcorante natural o artificial.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Centrifugadora para ensaladas, un imprescindible en tu cocina
La clave para conseguir ensaladas perfectas reside en realizar una selección de apetecibles ingredientes frescos y variados pero también en un detalle que a veces pasamos por alto, la total ausencia de agua después del proceso de lavado al que sometemos a las hojas verdes.
Lavar las hojas de lechuga, endivias, berros, rúcula, canónigos etc es un proceso fundamental como medida de higiene, pero también como potenciador del grado de frescor de los brotes más tiernos, cogollos u hojas verdes exteriores. Pero no debemos olvidar que tan importante es lavar concienzudamente los vegetales —para eliminar tierra, pequeña 'fauna' o animalicos poco apetecibles y posibles restos de productos químicos— como preocuparnos de que después queden completamente secos para evitar esa desagradable sensación de ensalada 'aguada' que todos hemos experimentado en alguna ocasión.
Para resolver la situación y asegurarnos un resultado perfecto, una centrifugadora de ensaladas es la opción más eficaz. Funciona de un modo muy sencillo, al accionar la palanca la fuerza centrífuga ayuda a que los vegetales expulsen todo el agua del que están impregnados y quedan completamente secos y listos para ser usados.
Además con ella podrás realizar una doble tarea, ya que no solo sirve para centrifugar, también es extremadamente útil a la hora de refrescar poniendo a remojo las hojas verdes con agua fría (agregar unos cubitos de hielo es un truco infalible si necesitas 'revitalizar' hojas mustias que has encontrado por tu nevera y transformarlas en un crujiente vergel para que luzcan de maravilla cuando lleguen a la ensaladera).
De verdad, pon una centrifugadora de vegetales en tu vida, es probable que tus ensaladas nunca vuelvan a ser las mismas.
¡Espero que te resulte útil!
Más info en: kuhnrikon.com
Ensalada de hinojo, apio y zanahoria con salsa de eneldo. Receta ligera y deliciosa
De esta ensalada fresca, ligera y sabrosa te va a gustar todo. Su crujiente textura, su delicado sabor y lo fácil que resulta prepararla ¡Todo!
La ensalada de hinojo, apio y zanahoria con aliño de mayonesa es una riquísima opción tanto si la sirves sola como si optas por utilizarla como guarnición de otros platos. Resulta el complemento perfecto para carnes de ave, con pollo asado es una verdadera delicia, o pescados cocinados a la plancha, en este caso te recomiendo que pruebes con salmón.
INGREDIENTES
· 1 bulbo de hinojo
· 1 rama de apio
· 1 zanahoria
-Salsa cremosa de eneldo-
· 2 cucharadas soperas de mahonesa (utiliza una baja en calorías si lo deseas)
· 1 cucharada sopera de vinagre de arroz (o de manzana si lo prefieres porque lo tienes más a mano)
· 1 cucharadita de eneldo
· 1/2 cucharadita de semillas de hinojo (que habrás machacado previamente con la ayuda de un mortero)
· Pizca de sal
· Pizca de pimienta negra recién molida
ELABORACIÓN
1. Lava y retira las partes oscuras u 'oxidadas' del hinojo. Lava y elimina los posibles 'hilos' que puedas encontrar en la rama de apio. Pela la zanahoria.
2. Lamina (muy) finamente el hinojo y el apio, bien con la ayuda de una mandolina o con un robot de cocina y el accesorio adecuado—la segunda opción resulta mucho más cómoda—. Ralla de forma gruesa la zanahoria.
Llévalo todo a un cuenco amplio —mejor si tiene tapa para después guardarlo en la nevera— y reserva mientras continuamos preparando el aliño cremoso.
3. Pon los ingredientes de la salsa de eneldo en un pequeño cuenco y mezcla con la ayuda de unas varillas —te recomiendo tener unas pequeñitas para este tipo de elaboraciones, resultan super prácticas y apenas ocupan espacio en un cajón— o un tenedor, mezcla bien hasta conseguir una salsa homogénea. Si queda demasiado espesa puedes añadir un poquito de agua hasta conseguir la consistencia deseada, si por el contrario quedó demasiado líquida puedes añadir un poco más de mahonesa.
4. Vierte la salsa sobre las verduras, mezcla bien para que quede totalmente impregnado. Comprueba el punto de sal.
5. Tapa el cuenco (o guarda en un recipiente hermético) y reserva en la nevera durante unas horas para servir fría. Decora con los brotes del bulbo de hinojo, lleva a mesa y disfruta.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Fideos soba salteados con cerdo y verduras. Receta de fideos soba
En esta deliciosa receta de fideos soba salteados con cerdo y verduras hay un detalle primordial que debería destacar por encima del resto ¡Se prepara en menos de lo que dura un suspiro!
Incluso si no dispones de tiempo para cocinar podrás disfrutar de todo el sabor de la cocina asiática de una forma sencilla y ligera. Toma nota porque esta receta va a ayudarte siempre que emprendas la complicada misión de intentar llegar a casa y tener listo en pocos minutos un plato saludable y rico que llevar a la mesa.
Olvídate de los atracones de fuet —o lo primero que pilles al abrir la nevera—, serán historia cuando lleves a la práctica ideas tan simples como esta.
INGREDIENTES (para 2 personas)
-Para cocinar los fideos:
· 150 g de fideos soba
· Agua
· Sal
- Para el resto de la receta:
· 1/2 cebolla
· 1 diente de ajo
· Un trocito de jengibre fresco rallado
· 1/2 pimiento rojo
· 4 champiñones Portobello
· 3 filetes de lomo de cerdo*
· 1 cs de aceite de cacahuete o de sésamo**
· 1 cs de salsa de soja
· 1 cs de salsa de pescado
· 1/2 cs de vinagre de arroz
· Sésamo
cs= cucharada sopera
*adobado o no, como prefieras
**si lo prefieres por supuesto puedes usar oliva virgen o el aceite de semillas que más te guste
ELABORACIÓN
1. Cocina los fideos soba siguiendo las indicaciones del fabricante. Escurre y reserva unos instantes.
2. Pela y trocea en juliana fina la cebolla y el ajo, lava y trocea en tiras el pimiento. Limpia y lamina los Portobello.
3. Pon el aceite en un wok y lleva al fuego. Cuando este bien caliente, añade: el lomo de cerdo cortado en tiras finas, la cebolla, el ajo, el jengibre, el pimiento y los champiñones, por este orden.
4. Saltea un par de minutos a fuego muy fuerte.
5. Añade los fideos, la salsa de soja, la salsa de pescado y el vinagre de arroz. Saltea un par de minuto más a fuego fuerte, retira y sirve inmediatamente espolvoreado con un poquito de sésamo por encima. Cuando dispongo de ello, también suelo poner un poquito de la parte verde de una cebolleta fresca cortada en aros finos, le da al plato un sabor fresco y delicioso y mucho color.
- Consejos -
·Sustituye la carne de cerdo por pollo, pavo o gambas si lo deseas. El resultado en fantástico en cualquiera de los casos.
·Incorpora las verduras que desees; pimiento verde, zanahoria rallada, berenjena, calabacín, pequeños arbolitos de brócoli o delicioso Bimi, espárragos verdes frescos etc. Únicamente debes preocuparte de emplear el corte adecuado e ir añadiéndolos al wok en el orden que corresponda según su dureza.
·Añade huevo para incrementar el porcentaje de proteína de esta receta, en forma de tortilla francesa —como si se tratase de arroz tres delicias— queda perfecto.
·El picante también tiene cabida en esta fórmula; sriracha, copos de chile, kimchi etc. Prueba y descubre con cuál te quedas.
·Añadir un puñadito de cacahuetes o anacardos mejora sustancialmente el resultado. Intenta que alguno de estos frutos secos nunca falte en tu despensa, verás todo lo que son capaces de hacer cuando los incluyes en este tipo de recetas.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
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Curry de lentejas con arroz. Receta 100% vegetal
Cocina las lentejas de una forma diferente poniendo en práctica esta sencilla receta. El resultado es tan especial y delicioso que este plato seguramente pasará a formar parte de tus favoritos o básicos imprescindibles durante este 2018 que recién estrenamos.
Renueva las ganas de explorar técnicas para obtener sabores diferentes y exóticos e impregna tu cocina de exquisitos aromas, descubre cómo variar para no caer en la rutina y reinventa la forma de usar la cuchara. Este proceso será divertido y motivador, te aconsejo que pruebes.
INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)
· 1 vaso (medida de agua) de lentejas pardinas (en crudo)
· 1 cebolla roja pequeña
· 2 dientes de ajo
· 1 trocito de unos 3 cm de jengibre fresco
· 1 cucharada de postre de tomate concentrado
· 1 cucharadita de café de curry en polvo*
· 1 cucharadita de café de cúrcuma en polvo
· 1 cucharadita de café de pimentón de la Vera
· 1 lata de leche de coco**
· Caldo de verduras o agua (usando como medida la lata)
· 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
· Sal
· Pimienta negra recién molida
· Cilantro fresco
ELABORACIÓN
1. Pon las lentejas (lavadas previamente) en la olla rápida, cubre con agua, añade una pizca de sal, coloca la tapa y lleva a fuego fuerte. En el momento que suba la válvula de presión, baja la potencia del fuego y cocina durante unos 6-8 minutos. Retira del fuego y deja que la olla pierda la presión tranquilamente, después abre, drena el caldo y reserva las lentejas en un cuenco.
(cuando destapes puede que observes que las lentejas han quedado bastante 'tiesecillas' para tu gusto, no pasa nada, no te asustes porque aún no hemos terminado de cocinarlas)
2. Pela y trocea finamente la cebolla y los dientes de ajo. Pela también el jengibre y rállalo. Reserva.
3. Pon la cucharada de aceite en una olla de fondo grueso, añade la cebolla, el ajo y el jengibre, rehoga unos minutos. Añade la pasta de tomate concentrado, mezcla. Incorpora el curry, la cúrcuma, el pimentón y la leche de coco, mezcla con una cuchara y cocina un par de minutos a fuego fuerte.
Añade las lentejas, la sal, la pimienta y la medida de caldo vegetal o de agua —lo que prefieras—, lleva a ebullición, baja el fuego y cocina muy suavemente durante unos 30-35 minutos.
3. Cuece el arroz como lo hagas habitualmente, elige la variedad que más te guste, aunque te recomiendo basmati porque queda fantástico en esta receta.
4. Sirve en cuencos individuales, colocando en la base una porción de arroz y sobre ella unas cucharadas de este cremoso curry de lentejas. Remata con cilantro fresco picado y disfruta.
*elige un curry en polvo de calidad, la diferencia de precio no es demasiado grande pero la diferencia en el resultado final sí lo es. Por lo que sin duda merece la pena invertir un poquito más en un producto de buena calidad.
**yo siempre uso leche de coco ligera, es una opción que resta un importante número de calorías al plato y lo convierte en algo mucho más saludable.
- Consejos -
-añade un toque picante incorporando copos de chile, salsa sriracha o tu picante favorito, será un 'plus' fantástico en cualquiera de los casos.
-el cilantro es absolutamente recomendable pero opcional, si no te gusta puedes eliminarlo de la receta, no pasa nada. Lo importante es que adaptes el plato a tus preferencias o a las de tus invitados.
-puedes cocinar el curry de lentejas con antelación y preparar el arroz justo antes de servir, si lo prefieres recién hecho o incluso cocinarlo también con anterioridad, guardarlo en un tupper en la nevera y calentarlo todo en el último momento.
-puedes congelarlo si te sobra, sin problema, queda perfecto.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Quinoa con leche (postre). Receta dulce a base de quinoa o quinua
La combinación de canela y limón de este delicioso postre de quinoa con leche funcionará como un resorte en tu paladar, sirviendo de estímulo para que tus recuerdos sensoriales viajen de inmediato a una receta tan tradicional como es el arroz con leche. Una sorprendente forma de mezclar tradición y vanguardia pero sin volvernos locos con complicadas elaboraciones.
Sí, es probable que nuestras abuelas se escandalizasen si leyesen esto, pero quién dijo que innovar fuera sencillo. Arriesga un poquito y descubrirás el que es probable que se convierta a partir de ahora en uno de tus postres preferidos.
Si pensabas que solo podías incluir la quinoa en ensaladas ya ves que estabas siguiendo la pista equivocada. La quinoa o quinua es un alimento repleto de beneficios pero además en un alimento versátil que te permite crear platos muy diferentes. Mantenla cerca de tu cocina, será todo un acierto, tanto tu salud como tu paladar te lo agradecerán.
INGREDIENTES
· 100 g de quinoa
· 200 ml de agua
· 850 ml de leche (en principio solo usaremos 750 ml)
· Una rama de canela
· La piel de un limón (evita la parte blanca)
· 80 g de azúcar
· Una pizca de sal
· Canela en polvo (para servir)
ELABORACIÓN
1. Lava la quinoa bajo el grifo hasta conseguir que el agua deje de salir turbia, ayúdate de un colador, va genial para esta labor. Escurre y reserva.
2. Pon una cazuela de fondo grueso al fuego y añade la quinoa, tuesta durante unos 15 segundos e inmediatamente añade el agua. Lleva a ebullición, baja el fuego y deja que se evapore (tardará muy poquito tiempo, no te despistes).
3. Incorpora la leche, la rama de canela, la ralladura de limón (que habrás lavado previamente) y la pizca de sal. Lleva a ebullición nuevamente, baja la intensidad del fuego y cocina —moviendo regularmente— durante 35 minutos.
4. Pasado ese tiempo añade el azúcar, mezcla y comprueba la cantidad de líquido. Si crees que es necesario añade los 100 ml de leche que tenías reservados. Mantén al fuego durante 5 minutos más. Continua moviendo para conseguir un punto más cremoso, no olvides que debe quedar cremoso o 'meloso' como si de arroz con leche se tratase.
5. Retira del fuego, sirve en pequeños cuencos o tazas, espolvorea con canela en polvo (muy poquito o como yo, el suficiente polvo de canela como para construir una réplica a tamaño real del desierto del Sáhara) y disfruta.
- Consejos -
· Elige leche entera o desnatada en función de tus gustos o necesidades.
· Puedes añadir una pequeñita porción de mantequilla —con unos 5 g será suficiente— o leche condensada, en caso de que te decantes por lo segundo deberás modificar la cantidad de azúcar de la receta.
· Aromatiza la leche, si te gusta ir variando tus recetas para sorprender, con clavo de olor, cardamomo o anís estrellado.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Cómo preparar un brunch. Ideas sencillas para celebrar un delicioso y divertido brunch en casa
A estas alturas es más que probable que estés familiarizado con el término 'brunch' (palabra que surge de la mezcla de 'breakfast', desayuno en inglés, y 'lunch', que significa comida). Es un desayuno/comida/lo que se tercie de fin de semana, que por decreto se disfruta sin prisa y generalmente con familia o amigos.
Pero brunch no es solo eso, es además una excusa para que lo dulce y lo salado se mezclen sin rubor, una manera desenfadada, informal y un tanto caprichosa de disfrutar de tu comida preferida sin mirar el reloj ni contar calorías.
Existen unas normas básicas en cuanto a variedad de ingredientes y presentación de los mismos que debes tener en cuenta antes de lanzarte a organizar un brunch. Destalles sencillos pero que marcarán la diferencia y harán que la experiencia deje a todos satisfechos, incluyendo suegras exigentes o cuñados tiquismiquis.
¿A qué hora debo convocar a mis invitados?
El brunch suele desarrollarse entre las 12:00 y las 17:00h, debes tomar esta franja horaria como referencia y después adaptarla a tus preferencias o necesidades.
*un truco: cúrratelo desde el inicio convocando a tu gente con una tarjeta de invitación que hayas preparado con tus propias manos, hay mil ideas en Internet, ser poco creativo o cero ducho en el arte de las manualidades ya no es excusa hoy en día. También puedes crear un grupo en whatsapp desde donde enviar a tus invitados una imagen bonita que tú mismo hayas diseñado, hay infinidad de aplicaciones extremadamente sencillas de usar que pueden ayudarte.
¿Qué elementos no deben faltar en el menú?
No es cuestión de bombardear a nuestros invitados con mil propuestas distintas hasta llegar a abrumarles, pero sí que debemos preocuparnos de buscar suficiente variedad como para que nuestro brunch resulte atrayente y divertido.
¿Qué básicos debo servir?
· Ensalada, no puede faltar, será válida en cualquiera de sus manifestaciones.
Una de rúcula, tomatitos cherry, láminas de aguacate, nueces y queso con un aliño muy suave de aceite de oliva virgen extra, vinagre de Módena, miel y un toquecito de mostaza, resultará perfecta.
· Huevos, revueltos, poché o en forma de tortilla, como prefieras.
· Jamón dulce o curado, en cualquiera de los casos que sen de calidad, eso sí.
· Ahumados, salmón salvaje, trucha o bacalao, cualquiera de ellos resultan deliciosos con un poquito de mantequilla sobre una rebanada de pan recién tostado.
· Queso, esmérate en hacer una cuidada selección, juega con diferentes orígenes y texturas para que el resultado sea realmente apetecible y variado.
· Patés o 'dips' untables, hay mil recetas circulando en la red, busca y prepara tu preferida.
· Sándwiches de jamón y queso o pasta de atún, huevo, cangrejo y mahonesa.
· Patatas fritas (que sean caseras, por favor ), mejor si las sirves con alguna salsa hecha por ti también, seguro que le apetecen a todos.
· Guacamole con chips, que puedes hacer fácilmente en casa cortando tortillas de maíz en triángulos —emulando la forma de los tradicionales 'nachos'— y friendo unos segundos en abundante aceite de girasol bien caliente.
· Frutas frescas, son imprescindibles, y presentarlas en forma de macedonia es una opción fantástica. O simplemente lava, pela y trocea las que más ricas te parezcan dependiendo de la temporada.
Ofrece a los peques de la casa la posibilidad de fabricarse sus propias brochetas con frutas variadas y después ponles cerca un cuenco con chocolate fundido para que disfruten a modo de 'fondue'.
· Bizcocho, magdalenas, brownie o rosquillas, cualquier dulce esponjoso y casero irá perfecto.
· Repostería en general, por supuesto lo casero continua siendo la mejor opción; croissant, suizos o medias noches, caracolas, napolitanas, hojaldres etc.
· Tortitas o crêpes, con sirope de arce o chocolate y nata resultan una irresistible tentación para cualquiera. Busca harinas menos comunes para prepararlos (avena, castaña, espelta etc) aportan un interesante y saludable plus a la receta.
· Yogur natural, elige uno muy rico y a poder ser ecológico.
· Muesli o granola, intenta que sea también hecho por ti, es muy fácil. Te dejo aquí mi receta.
· Tostadas clásicas con mantequilla y mermelada o con tomate y aceite de oliva virgen extra, que sean ello los que elijan. Lo que sí te aconsejo es que coloques un tostador en un lugar cercano a la mesa para que cada uno pueda tostar su rebanada justo en el momento de comerla.
· Diferentes tipos de panes; con semillas, de maíz, con pasas o frutos secos etc. También sería interesante acompañar todo de galletas saladas tipo cracker, pretzel, colines o grissini.
· Coloca una jarrita con miel, pequeños cuencos con confituras variadas, mantequilla de cacahuete, sirope de arce y diferentes endulzantes —naturales, como sirope de agave, azúcar de caña o panela o edulcorantes artificiles— así habrá para todos los gustos y necesidades.
En el apartado de bebidas te recomiendo:
· Café, intenta disponer también de descafeinado para ofrecer varias opciones a tus invitados.
· Té o cualquier otro tipo de infusión, hay tantas variedades como personas; té verde, rojo o negro, rooibos, chai etc. Prepara una 'carta' con varios y así siempre acertarás.
· Leche, entera o desnatada, de vaca, oveja o cabra, sorprenderás con la cuidada variedad. Sirve también bebidas vegetales; avena, espelta, soja, arroz ¡Hay mil opciones!
· Chocolate soluble o cacao puro desgrasado para niños y adultos golosos.
Hacer chocolate a la taza y servirlo en pequeñas raciones es también una tentadora alternativa.
· Zumos naturales de frutas, los clásicos de naranja o pomelo son básicos, también resultan deliciosos los 'smothies' o batidos más cremosos servidos en pequeños vasitos pra que no resulten demasiado saciantes.
· Aguas de sabores, con frutos rojos, trocitos de manzana o melocotón y hierbas aromáticas como hierbabuena o albahaca, son una verdadera maravilla y por supuesto super saludables.
· Cócteles sin alcohol, prepararlos es fácil y divertido, seguro que muchos de tus invitados se animan a probarlos.
- Puedes optar también por servir algún tipo de bebida alcohólica:
· champán, cerveza artesana o un vino espumoso y con un toque dulce que resulte interesante.
¿Cómo dispongo la mesa?
Analiza concienzudamente tus necesidades, sin agobios pero huyendo de falsos optimismos, sobre todo si dispones de poco espacio en casa. En función del número de invitados deberás decidir la distribución de la mesa o mesas y el tipo de formato (sentados o de pie) que más cómodo resulte.
Si decides hacerlo de pie —osea tipo 'cóctel'— te recomiendo colocar una mesa pincipal con todos los alimentos y otras auxiliares más pequeñitas con bebidas y vasos, copas, tazas, cubiertos etc.
En cuanto a la decoración, elige un mantel bonito y tu vajilla y cubertería especial (aunque también puedes utilizar manteles individuales y platos y cubiertos de un solo uso, siempre que sean chulos serán una opción tan válida como la anterior). Para terminar de dar un toque festivo y alegre a la mesa coloca flores frescas, un detalle infalible que aportará color y sensación de bienestar.
| Tentadoras mesas dulces con pequeños pasteles o esponjosos bizcochos, infalibles, imprescindibles. |
Ya dispones de todas las claves para organizar un brunch y no morir en el intento, ahora te toca ponerlas en práctica para preparar el tuyo y sorprender a tus familiares o amigos.
Si pruebas repites fijo, verás.
¡Espero que te resulte útil!
Pastel de copos de avena y frutos rojos con chips de chocolate negro. Receta saludable
Para hacer esta sencilla receta únicamente vas a necesitar antojo de algo dulce pero que no pese en la conciencia y tazas y cucharas medidoras como las que aparecen en las recetas americanas y que seguro que te suenan porque las has visto mil veces. De lo primero seguro que tienes —muy a menudo, como yo, no me digas más— y lo segundo, si aún no te has decidido a comprarlo porque dudas si vas a sacarlo partido o si se van a terminar convirtiendo en más cachivaches a los que hacer hueco en la cocina, te prometo que ninguna de tus suposiciones es cierta.
Vas a usar un montón ambos formatos de medida, tazas y cucharas, tanto en recetas dulces como en saladas. Además son muy económicas y puedes encontrarlas sin problema tanto si las compras online como si decides hacerlo en tienda física (busca en tiendas de menaje o en bazares orientales).
Un trocito de este pastel de copos de avena, frambuesas, moras y chips de chocolate negro, resulta un desayuno delicioso, una 'media mañana' ideal o una merienda absolutamente inolvidable. Es perfecto a todas horas y en cualquiera de las situaciones que puedas imaginar. Una vez que lo pruebes no podrás pensar en otra cosa.
INGREDIENTES
· 1 plátano mediano maduro
· 2 huevos
· 1/4 de taza de sirope de arce (puedes usar miel sin problema)
· 1 teaspoon de extracto de vainilla
· 3/4 de taza de bebida vegetal ligera de almendra (pon leche desnatada de vaca si lo prefieres)
· 2 tazas de copos de avena
· 1/2 taza de harina de trigo integral blanca (por supuesto puedes utilizar la harina que uses habitualmente, cualquier tipo funcionará)
· 1 teaspoon de levadura tipo 'Royal'
· 1 paquete de frambuesas frescas
· 1 paquete de moras frescas
· 1/3 de taza de chips de chocolate negro (con al menos un 70% de cacao)
· Una pizca de sal
ELABORACIÓN
1. Precalienta el horno entre 175º y 180º.
2. Cubre un molde o bandeja metálica —de unos 25x20 cm — con papel de hornear y reserva.
3. Pela y tritura en un cuenco, con la ayuda de un tenedor, el plátano. Añade los huevos, el extracto de vainilla, el sirope de arce, la bebida de almendra y mezcla un poquito (no hay que integrar todos los ingredientes hasta conseguir una masa lisa, tan solo debes moverlo unos instantes con la ayuda de un tenedor y ya estará listo)
4. Incorpora los copos de avena, la harina, la levadura, la pizca de sal, 2/3 partes de las frambuesas y las moras (puedes reservar unas pocas también para adornar la superficie), mezcla de nuevo. Al igual que antes, con que lo mezcles ligeramente con el tenedor y quede un poquito integrado será suficiente. No te importe machacar lo frutos rojos durante el proceso, ese toque rústico que le va a dar que se rompan forma parte del encanto.
5. Añade las pepitas de chocolate y termina de mezclar.
6. Extiende la masa en la bandeja que habías forrado con papel, coloca las frambuesas que tenías reservadas (y las moras, si decidiste dejar unas pocas) repartiéndolas por toda la superficie (presiona un poquito para que queden dentro de la masa al hornearse).
7. Hornea durante 25 minutos.
8. Saca del horno, añade un puñadito extra de pepitas de chocolate y hornea 5 minutos más.
- Consejos -
Si quieres añadir un plus sírvelo con; sirope de arce, miel o un poquito de mantequilla de cacahuete y nueces picadas y remata con un par de cucharadas de yogur griego, crema agria o nata montada (sí, has leído bien, este pastel es la excusa perfecta para tomar un poquito, o ponerse ciego, de una nata rica que te encargues tú de montar en casa).
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: desconocida
4 cremas de verduras sencillas que te harán triunfar. Recetas y trucos para conseguir el puré de verduras perfecto
Prepararlas no entraña ningún misterio pero que resulten sabrosas y apetecibles ante los ojos de nuestros comensales ya es otro tema y requiere ciertas habilidades. Seguro que te resultan familiares las caras lánguidas o los ceños fruncidos cuando a la pregunta '¿Qué comemos hoy?' contestas 'Crema de verduras'.
Bueno pues vamos a intentar que esto deje de ser así y no solo que nuestras nuevas cremas de verduras gusten a todos, sino que las esperen con muchas ganas e impaciencia por usar la cuchara.
| Crema de calabacín y guisantes |
La elaboración es la misma en todas las cremas de verduras de las que hablaremos a continuación, tan solo debes poner los ingredientes en una olla (tradicional o rápida, tu decides) y cocinarlos (adaptando el tiempo según el método de cocción que hayas elegido, desde los 15 o 20 minutos en olla rápida a los 35 o 40 en una cazuela convencional), así de sencillo.
También puedes optar por saltear o sofreír la verdura antes de cocerla, te llevará más tiempo pero realmente merece la pena, conseguirás caramelizar los azúcares que la verdura contiene de manera natural y esto repercutirá directamente en el resultado. Potenciarás el sabor de todos los ingredientes y eso es un 'sí' rotundo.
Aunque lo realmente importante llega a la hora de triturar, este paso es el que sin duda marca la diferencia. Resulta fundamental batir durante un rato largo, mínimo entre 6 y 8 minutos, para integrar perfectamente todos los ingredientes y conseguir una crema melosa y delicada. Eso sí, te aconsejo utilizar un robot de cocina (Thermomix o similar), si usas un aparato con sistema de batido en jarra te dará menos pereza, no te cansarás, y triturarás durante más tiempo que si empleas la batidora de brazo tradicional.
Pero el truco definitivo es servir tus cremas con diferentes guarniciones como arroz basmati (simplemente cocido, es muy aromático y queda delicioso, en especial si lo utilizas para acompañar la última de las cremas que comentaremos más abajo), espelta, quinua u otro tipo de cereal cocido previamente, picatostes caseros (son fáciles de hacer con pan del día anterior o pan de molde cortado en pequeños dados, además puedes variar sus sabores; tomate y orégano, ajo y albahaca, curry, pimentón etc), legumbres cocidas (garbanzos, lentejas coral etc) o verdura salteada con un poquito de aceite de oliva virgen extra y unas escamas de sal (puntas de espárragos verdes, pequeños arbolitos de brócoli o bastones de delicioso bimi, hongos Portobello, tiras de pimientos de diferentes colores etc).
Resumiendo, utiliza ingredientes variados y muy frescos, huye de aquellos demasiado 'contundentes' como nata o mantequilla y bate, bate y bate como si no hubiera un mañana.
*Acompañamientos o 'toppings' con los que servimos la crema
CREMA DE CALABAZA
La crema de calabaza está en el 'top favoritos' de todo aficionado al cuchareo que se precie. Con la llegada del otoño alcanza su máximo esplendor, los mercados se llenan de este fantástico fruto naranja y es casi imposible resistirse a una de las muchas ideas que nos asaltan desde los recetarios y que llevan calabaza como ingrediente principal.
Ingredientes:
·300 gr de calabaza (aproximadamente) ·2 o 3 patatas (medianas tirando a pequeñas) ·1 manzana pequeña ·1 puerro (la parte blanca) ·1 cebolla pequeña ·1 diente de ajo ·aceite de oliva virgen extra ·agua ·sal ·una pizca de curry ·pimienta recién molida
*mezcla de semillas (calabaza, girasol, lino, chía, cañamo etc)
CREMA DE CALABACÍN Y GUISANTES
Sencilla y sorprendente, acabo de descubrirla y ya se ha ganado un puesto de honor en mis básicos a la hora de organizar nuestro menú semanal.
Ingredientes:
·1 calabacín ·3 patatas medianas ·1 zanahoria pequeña ·1 puerro ·300 gr de guisantes finos congelados ·agua ·sal.
*queso fresco batido o yogur griego al natural y semillas o frutos secos.
CREMA DE ESPINACAS Y PUERRO
Puede que sea con la que más complicado tenga convencerte de que te animes a entrar de lleno en el maravilloso mundo de los vegetales, pero te prometo que es una delicia y que seguro que si la pruebas repites.
Ingredientes:
·1 bolsa de espinacas frescas (300 gr aproximadamente) ·2 patatas ·1 puerro ·1 cebolla pequeña ·agua ·sal
*queso gorgonzola y picatostes caseros de pan con ajo
CREMA DE BONIATO Y COCO
Exótica pero de aroma y sabor suaves y muy agradables, cálida y reconfortante. Resulta ideal para tomar tanto como aperitivo —si la sirves en pequeños vasitos— o como plato principal si buscas ideas sorprendentes y ligeras para renovar tu repertorio de platos de cuchara.
Ingredientes:
·750 gr de boniato ·1 lata de leche de coco ligera ·caldo de verduras (la medida serían 2 latas) ·1 trocito de jengibre fresco rallado ·1 cucharadita de comino en polvo ·sal ·pimienta negra recién molida
*cilantro picado, unos copos de coco al natural, ralladura de lima y un poquito de sriracha (picante, totalmente opcional)
¡Espero que te gusten!
Fuente de las recetas: webos fritos, propia
Ensalada de pera y gorgonzola con nueces pecanas y bacon
Si alguna vez tuviera que elegir algo que llevar para subsistir hasta el fin de mis días en una isla desierta, probablemente los ingredientes necesarios para preparar esta ensalada de pera y gorgonzola irían directos a mi maleta.
Combina sabores y texturas de una forma equilibrada y sorprendente, te encantará si nunca la probaste hasta ahora porque a pesar del escaso trabajo que supone prepararla siempre es un deliciosa opción.
Esta versátil ensalada puede ser lo que la pidas; una comida completa, un entrante perfecto o una cena ligera y apetecible, todo depende del tamaño de la ración que tengas pensado servir o servirte.
Próximamente nos centraremos en su versión 'templada' o 'tibia', una prima hermana de esta ensalada que de cara a otoño puede que tenga mucho que decir en tu cocina.
INGREDIENTES (ingredientes para una 1 persona)
· Mezcla de brotes tiernos de ensaladas variadas (elige tus favoritos)
· Una pera
· 2 o 3 lonchas de bacon ahumado
· 25 gr de queso gorgonzola (dulce o picante, el que prefieras)
· Entre 6 y 8 nueces pecanas
· Una cucharada sopera de piñones
· Una cucharada de pasas de Corinto
-Aliño-
· 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
· 1/2 cucharada de vinagre de Jerez
· Un poquito de miel
· 1 cucharadita de mostaza antigua
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra recién molida
ELABORACIÓN
1. Pon las lonchas de bacon en un plato apto para microondas, cubre con una tapa antisalpicaduras y programa 3 minutos a máxima potencia. Reserva hasta que el bacon pierda temperatura y puedas manipularlo sin quemarte.
2. Coloca en el fondo de un plato o cuenco la mezcla de brotes de ensaladas variadas, añade el queso troceado, las nueces pecanas, los piñones —que si lo deseas puedes tostar previamente, cosa que te recomiendo—, las uvas pasas y por último el bacon (que a estas alturas ya estará tibio y habrás podido cortarlo en tiras con la ayuda de unas tijeras) y la pera lavada (la usamos con piel) y laminada.
3. Pon los ingredientes del aliño en un bote con tapa, agita enérgicamente hasta que formen una emulsión y sirve sobre la ensalada.
4. Lleva a la mesa y disfruta.
-Consejos-
· Puedes sustituir las nueces pecanas por nueces comunes si te resulta difícil encontrarlas o sustituir el bacon por tiras de fiambre de pavo para una versión mucho más ligera pero igual de fantástica.
· Puedes sustituir la miel por sirope de arce, lo he probado y también queda delicioso o puedes poner vinagre de Módena en lugar de vinagre de Jerez, en esta receta sí que tiene sentido.
· Puedes añadir unos trocitos de tomate seco en aceite de oliva o poner un par de dientes de ajo negro, no te quedes con las ganas, tanto el sabor de unos como de otros encaja de maravilla con el resto de ingredientes.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Coulant de chocolate inmediato. Receta de pastel de chocolate con microondas
Soluciona un antojo de manera rápida o date un capricho cuando no tengas tiempo para preparar un postre más elaborado. Este coulant de chocolate inmediato se hace de una manera extremadamente fácil y queda (casi) tan rico como un coulant clásico.
La única precaución que debes tener para disfrutar plenamente de este pequeño 'impostor' chocolateado es comerlo inmediatamente después de prepararlo, ya que solo así será como realmente aprecies toda la gracia de este sencillo pastel. Su corazón de chocolate fundido y su delicado sabor harán el resto, es bastante probable que te acompañen a partir de ahora en muchas meriendas.
INGREDIENTES
· 1 huevo
· 30 gr de chocolate de tableta especial postres + 2 onzas para el relleno
· 25 gr de mantequilla
· 2 cucharadas soperas de harina (puede ser integral si quieres)
· 1 cucharada sopera colmada de azúcar (blanca o morena)*
· Una pizca de sal
· Unas gotas de extracto natural de vainilla (opcional)
ELABORACIÓN
1. Trocea el chocolate (reserva 2 onzas que necesitaremos más tarde) y pon junto con la mantequilla en un pequeño cuenco apto para microondas. Introduce en el aparato y funde programando tandas cortas de tiempo (que no pasen de 15 o 30 segundos como máximo cada una). Reserva.
2. Bate el huevo en otro cuenco o taza, añade la harina tamizada, el azúcar, la pizquita de sal, el extracto de vainilla y la mezcla de chocolate y mantequilla fundidos. Mezcla bien.
3. Divide la masa resultante en dos ramequines o recipientes aptos para microondas. No rellenes más de 2/3 de la capacidad del recipiente para que no se desborde al cocinarse.
Entierra una onza de chocolate en el centro de cada masa.
4. Introduce el coulant en el microondas, baja la potencia a 300W y programa 90 segundos (o 350W durante un minuto, dependerá de cada aparato). Deja reposar sin abrir la puerta del micro durante 20 segundos más.
5. Espolvorea con un poquito de azúcar glass, cacao puro o canela y decora con frutos rojos o tu fruta de temporada favorita (melocotón, caqui, cerezas, plátano, naranja, piña etc) y unas hojitas de hierbabuena fresca. Acompaña también, si lo deseas, de helado de vainilla, un poquito de nata montada y salsa de chocolate o unas natillas ligeras o crema inglesa.
Sirve inmediatamente y disfruta.
*sustituye el azúcar tradicional por tu endulzante favorito; azúcar de coco, panela, sirope de agave, miel o si lo prefieres pon edulcorante líquido o en polvo.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Bastones de calabacín con mayonesa de cebollino
Como guarnición, aperitivo o plato único. Estos bastones de calabacín están tan ricos y son tan fáciles de hacer que estoy segura de que van a robarte el corazón desde el minuto uno.
La idea es, partiendo de un básico, jugar con hierbas aromáticas y/o especias para dar sabor al pan rallado del rebozado e ir variando la receta cada vez que la preparemos. Además a la hora de servir podremos también variar la salsa de acompañamiento para ampliar el repertorio de opciones.
Quedarán deliciosos con salsa tártara, ranchera, de tomate, de cilantro y lima o mayonesa picante con Sriracha, por poner algunos ejemplos.
INGREDIENTES
· 2 calabacines pequeños
· 2 huevos
· 2 cucharadas soperas colmadas de harina (puedes usarla integral si lo deseas)
· 3 ó 4 cucharadas de pan rallado
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra
· Aceite de oliva suave o de girasol o maíz
· Otros condimentos como; pimentón dulce, ajo en polvo, sazonador 'Tex-mex' casero, curry, comino, orégano, tomillo, queso parmesano rallado etc
ELABORACIÓN
1. Lava, seca y elimina ambos extremos de los calabacines. Córtalos en cuartos, retira las pepitas si tuvieran y termina partiendo en bastones del tamaño de patatas fritas aproximadamente.
Salpimenta y reserva unos instantes.
2. Echa la harina en una bolsa de plástico que esté bien limpia —utiliza una de las pequeñas que usamos para congelación o para bocadillos—. Mete los bastones de calabacín, cierra la bolsa y agita. Quedan perfectamente enharinados, es un trucazo que aprendí hace mucho tiempo y utilizo habitualmente.
3. Embadurna los bastones que acabas de enharinar con el huevo batido.
4. Mezcla el pan rallado con las hierbas o especias que hayas decidido poner (yo hoy he utilizado el sazonador 'Tex-mex' casero' ¡Queda riquísimo!) y reboza ligeramente los bastones. Sacude para eliminar el exceso.
5. Fríe en abundante aceite bien caliente hasta que queden ligeramente dorados. Te aconsejo freírlo por tandas y cambiar el aceite a medida que se vaya ensuciando. Saca a un plato que habrás cubierto con papel de cocina para que dejen allí el exceso de grasa.
6. Sirve inmediatamente acompañado con mayonesa de cebollino —es muy fácil de hacer, únicamente tienes que preparar una mayonesa casera como lo hagas habitualmente y mezclar con un poquito de nata líquida, leche evaporada o yogur y una cantidad generosa de cebollino fresco picado— y disfruta.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Ensalada de patata y remolacha con salsa de yogur y eneldo
Hoy os cuento cómo preparar una ensalada de patata y remolacha que queda genial como guarnición de platos de pescado —queda riquísimo como acompañamiento de pescados cocinados a la parrilla; sardinas, salmón, bonito etc— o como plato único si lo completas añadiendo proteína en forma de salchichas tipo 'Viena' o pollo o pavo cocinados a la plancha o asados —muy práctico para aprovechar restos—.
Colorida, fresca pero sobre todo deliciosa. Esta ensalada es una candidata estupenda si buscas una receta de patatas cremosa y ligera.
INGREDIENTES
· 1 remolacha cocida
· 3 patatas grandes nuevas cocidas con piel
· 1 cebolleta fresca
· Pepinillos agridulces (entre 4 y 6 dependiendo de su tamaño)
· Salchicha tipo 'Viena' o pechuga de pollo/pavo asado o cocinado a la plancha (opcional)
-Salsa:
· 200 gr de yogur natural cremoso
· 1 cucharada sopera de mayonesa
· 1 cucharadita de postre de mostaza a la antigua
· 2 cucharadas soperas del líquido de los pepinillos
· 1 cucharadita de postre de eneldo deshidratado
· Pimienta negra recién molida
· Una pizca de sal
ELABORACIÓN
1. Trocea las patatas —no retires la piel— y las remolachas en cubos de un tamaño regular. Pon en un recipiente de cristal con tapa o cuenco amplio. Reserva.
2. Parte la cebolla y los pepinillos, añade al cuenco también. Si decides poner salchicha, pollo o pavo, cocínalo de la manera que prefieras, deja que enfríe, trocea y ponlo junto al resto de ingredientes de la ensalada.
3. Mezcla los ingredientes de la salsa con unas varillas pequeñitas o un tenedor.
4. Añade la salsa sobre los ingredientes del cuenco y mezcla cuidadosamente para que no se machaque demasiado. Cubre con la tapa del recipiente (si no dispone de ella pon film transparente) y guarda en la nevera un mínimo de 2 o 3 horas antes de servir.
5. Emplata decorando con una cantidad generosa de cebollino picado finamente (también puedes usar perejil si lo prefieres) y disfruta.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Mousse de chocolate y 'aquafaba'. Receta vegana, sin huevo
Consumo huevos de manera habitual, no soy vegana ni alérgica, pero esta receta captó mi atención desde el primer instante. Cuando la vi supe que tenía que probarla y enseguida tuve claro que si el resultado era satisfactorio vendría inmediatamente al blog para compartirlo contigo.
Pues bien, como ya habrás deducido, resultó fantástica y por eso me tienes intentando convencerte de que a partir de ahora no desperdicies la 'aquafaba' o líquido de cocción de los garbanzos (legumbres en general, pero especialmente alubias blancas y garbanzos, siendo estos últimos los más usados).
Puede sonarte extraño y parecerte imposible que con ese líquido tan 'simplón' podamos realizar un postre tan delicioso como una mousse de chocolate, pero te prometo que el resultado te sorprenderá y no podrás parar de pensar en su maravillosa textura y en el idéntico sabor al original durante días.
Parece magia pero en realidad es algo tan sencillo como sustituir la clara de huevo por 'aquafaba' para conseguir el mismo efecto del huevo cuando al batir a alta velocidad el agua y las proteínas se convierten en esa aireada y esponjosa masa de espuma blanca.
Pues bien, como ya habrás deducido, resultó fantástica y por eso me tienes intentando convencerte de que a partir de ahora no desperdicies la 'aquafaba' o líquido de cocción de los garbanzos (legumbres en general, pero especialmente alubias blancas y garbanzos, siendo estos últimos los más usados).
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Puede sonarte extraño y parecerte imposible que con ese líquido tan 'simplón' podamos realizar un postre tan delicioso como una mousse de chocolate, pero te prometo que el resultado te sorprenderá y no podrás parar de pensar en su maravillosa textura y en el idéntico sabor al original durante días.
Parece magia pero en realidad es algo tan sencillo como sustituir la clara de huevo por 'aquafaba' para conseguir el mismo efecto del huevo cuando al batir a alta velocidad el agua y las proteínas se convierten en esa aireada y esponjosa masa de espuma blanca.
Una última cosa, porque imagino que será la pregunta que ahora mismo te estés haciendo, NO sabe a garbanzo, no. Esta mousse sería capaz de colarse y engañar al paladar más goloso y experto en catar postres que puedas imaginar.
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INGREDIENTES
· 135 ml aproximadamente de 'aquafaba' (cantidad correspondiente al líquido de cocción/conserva de un bote grande de cristal de garbanzos)
· Una tableta de chocolate negro de calidad
· Unas gotas de edulcorante (o sirope de agave o vuestro endulzante habitual)
· Unas gotas de extracto de vainilla o si lo prefieres ralladura de naranja
ELABORACIÓN
1. Pon un colador sobre un cuenco, echa los garbanzos y deja que el 'aquafaba' o líquido de cocción escurra completamente.
2. Trocea con las manos un poquito la tableta de chocolate, pon en un pequeño recipiente apto para microondas y funde. Es importante que lo hagas en pequeños intervalos de tiempo, de 30 en 30 segundos o incluso, si puedes, de menos. Así evitarás que se queme (esto sucede con demasiada facilidad) y el chocolate quedará perfecto. Mezcla bien hasta conseguir una crema completamente homogénea, lisa y brillante. Reserva.
3. Comienza a montar la 'aquafaba' ayudándote de una batidora de varillas eléctricas o de un robot tipo 'Kitchenaid' si dispones de él. Debes conseguir el mismo efecto que el de las claras de huevo montadas a punto de nieve firme (pero no excesivamente duro), es super sencillo conseguirlo, no temas. Bate a velocidad media alta durante entre 5 y 10 minutos.
Más o menos a mitad del proceso, cuando el 'aquafaba' comienza a tornarse blanquecino, añade unas gotas de edulcorante o el endulzante que hayas elegido (en caso de que sea sirope de agave o azúcar hazlo poquito a poco) y el extracto de vainilla y/o la ralladura de naranja. Continua batiendo hasta que 'haga picos', como en las claras de huevo montadas a punto de nieve tradicionales, y obtengas una masa bastante firme y de color completamente blanco.
4. Por último, mezcla ayudándote con una espátula y realizando movimientos suaves y envolventes el 'aquafaba' montado con el chocolate fundido que tenías reservado.
Coloca en vasitos (conseguirás dos raciones bien generosas o cuatro más pequeñitas), lleva a la nevera un mínimo de 4 horas, sirve con un poco de chocolate rallado por encima y unas hojitas de hierbabuena o frutos rojos (¡Quedan deliciosos!) si lo deseas y disfruta de este fácil y sorprendente postre.
4. Por último, mezcla ayudándote con una espátula y realizando movimientos suaves y envolventes el 'aquafaba' montado con el chocolate fundido que tenías reservado.
Coloca en vasitos (conseguirás dos raciones bien generosas o cuatro más pequeñitas), lleva a la nevera un mínimo de 4 horas, sirve con un poco de chocolate rallado por encima y unas hojitas de hierbabuena o frutos rojos (¡Quedan deliciosos!) si lo deseas y disfruta de este fácil y sorprendente postre.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: Google
Ensaladilla de coliflor. Receta de ensaladilla rusa
Vamos a darle una vuelta de rosca a la ensaladilla rusa tradicional convirtiéndola en una riquísima y sorprendente ensaladilla de coliflor. Incluso si la palabra coliflor y 'me gusta' son incompatibles para ti en una misma frase, creo que puede que te guste esta refrescante y ligera versión de la ensaladilla rusa de toda la vida.
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Digo ligera porque frente a las 77 calorías por 100 gr de la patata tenemos las 25 calorías por cada 100 gr de la, tan a menudo odiada, coliflor.
Así que ya lo sabes, si no te gusta, vete reconciliándote con esta redondeada y carnosa inflorescencia aunque solo sea por rebajar calorías de un plato tan veraniego como es la ensaladilla rusa.
INGREDIENTES
· 1 coliflor pequeña
· 2 zanahorias
· 100 gr de bonito del norte en conserva
· 2 chalotas (o cebolleta fresca)
· 4 pimientos de piquillo
· 2 huevos cocidos
· 200 gr de mayonesa
· El zumo de medio limón
· Sal
· Pimienta negra
ELABORACIÓN
1. Pon los huevos a cocer en abundante agua hirviendo con sal. Pasados unos 10 minutos desde que los añades a la cazuela, retira del fuego, refresca y deja que enfríen (sumergidos en agua fría) para poder pelarlos.
2. Limpia y parte en ramilletes lo más menudos posible la coliflor, elimina los tallos por muy pequeños que sean. Pela y parte en dados de unos 2 cm las zanahorias. Ponlo en un cestillo para vapor o en el recipiente Varoma de la Thermomix, si dispones del robot, y cocínalo al vapor durante unos 22-25 minutos.
Una vez está cocido reserva hasta que se enfríe por completo antes de mezclar con el resto de ingredientes.
3. Pela y parte en pequeños trozos los huevos cocidos, reserva una yema para rallar como decoración.
4. Pon el atún escurrido en un cuenco junto con los huevos que acabas de partir, añade las chalotas troceadas muy pequeñito, los pimientos de piquillo partidos pequeño también, el zumo de limón, la coliflor y la zanahoria, la mayonesa, una pizca de sal y pimienta negra al gusto.
5. Mezcla los ingredientes con una cuchara para que se amalgamen bien, comprueba el punto de sal, cubre con film transparente o pon la tapa si el cuenco la tuviera y lleva al frigorífico para que se enfríe antes de comerlo.
6. Sirve en una fuente, decora con la yema de huevo cocido que tenías reservada y disfruta.
- CONSEJOS -
· Puedes añadir otros ingredientes como; aceitunas rellenas, surimi, guisantes, máiz, etc. En fin, todo lo que pongas habitualmente en la ensaladilla rusa clásica o tu versión de este plato tan rico.
· Si prefieres preparar tú la mayonesa también te quedará delicioso, aunque en verano, por seguridad, te recomiendo usar mayonesa o mahonesa comercial.
· También puedes darle un 'toque' picante añadiendo unas guindillas partida en aros, me encanta el resultado.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: Mercado Calabajío
Guisantes con jamón ibérico y yema de huevo o 'la mejor salsa del mundo'
Estos guisantes con jamón ibérico y yema de huevo están buenísimos, la yema de huevo cruda genera una salsa que amalgama guisantes y jamón, otorgando una maravillosa untuosidad que seguramente no podrás quitarte de la cabeza y te obligará a repetir receta una y otra vez.
Te lo cuento mientras miro la imagen y se me hace la boca agua recordando lo buenos que estaban.
| [pincha en la foto para ampliar la imagen] |
Hace tiempo que pienso que la yema de huevo es la mejor salsa del mundo, su sedosa cremosidad, color y sabor hacen de ella algo tan especial que aún no he logrado encontrar, por más que busco, una salsa que la supere o que al menos me ofrezca idénticas cualidades.
Entiendo que esta forma de emplear la yema de huevo en crudo genere cierto rechazo, incluso es lógico pensar que pueda resultar peligroso no cocinarlo, pero te prometo que es una delicia que deberías probar y que además, si los huevos que usas ofrecen garantía de frescura, no tendrás ningún problema.
De verdad tienes que probarlos, deja a un lado los prejuicios y ponte manos a la obra con estos guisantes con jamón ibérico y yema de huevo ¡Te sorprenderán! Son una de las mejores cenas que puedo imaginar para cualquier época del año.
INGREDIENTES
· 300 gr de guisantes finos congelados*
· 75 gramón ibérico en taquitos
· 2 dientes de ajo
· 4 yemas de huevo
· 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas
· Pimientas negra y rosa
ELABORACIÓN
1. Pon los guisantes en un colador y deja que se descongelen y pierdan el agua en caso de que lo tengan.
2. Pela y prensa o pica muy pequeñito los dientes de ajo.
3. Pon el aceite en una sartén, calienta y añade el ajo. Antes de que comience a dorarse incorpora los taquitos de jamón. Saltea durante unos 2 ó 3 minutos.
4. Añade los guisantes, continua rehogando a fuego medio-fuerte durante uno 4 minutos más.
5. Separa las claras de las yemas. No tires las claras, puedes reservarlas para otra receta.
6. Sirve bien calientes los guisantes que acabas de saltear con el jamón en platos individuales, pon una yema sobre cada montón de guisantes, añade unas escamas de sal sobre cada yema, pimienta negra y rosa (mejor si están recién molidas) y remata, si lo deseas, con unas gotas de aceite de oliva virgen extra. Lleva a la mesa y disfruta inmediatamente, verás que cosa más sencilla y rica.
*si aún no tienes guisantes favoritos, prueba los guisantes finos congelados de la marca Hacendado (vienen en bolsitas de 300 gr). Desde que los descubrí no uso otros y nunca faltan en nuestro congelador porque son una solución muy socorrida para comidas o cenas rápidas y saludables.
Y no, no me patrocina Mercadona. No caerá esa breva...jajajajajajaja
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
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