Mostrando entradas con la etiqueta Cerdo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cerdo. Mostrar todas las entradas
Fideos soba salteados con cerdo y verduras. Receta de fideos soba
En esta deliciosa receta de fideos soba salteados con cerdo y verduras hay un detalle primordial que debería destacar por encima del resto ¡Se prepara en menos de lo que dura un suspiro!
Incluso si no dispones de tiempo para cocinar podrás disfrutar de todo el sabor de la cocina asiática de una forma sencilla y ligera. Toma nota porque esta receta va a ayudarte siempre que emprendas la complicada misión de intentar llegar a casa y tener listo en pocos minutos un plato saludable y rico que llevar a la mesa.
Olvídate de los atracones de fuet —o lo primero que pilles al abrir la nevera—, serán historia cuando lleves a la práctica ideas tan simples como esta.
INGREDIENTES (para 2 personas)
-Para cocinar los fideos:
· 150 g de fideos soba
· Agua
· Sal
- Para el resto de la receta:
· 1/2 cebolla
· 1 diente de ajo
· Un trocito de jengibre fresco rallado
· 1/2 pimiento rojo
· 4 champiñones Portobello
· 3 filetes de lomo de cerdo*
· 1 cs de aceite de cacahuete o de sésamo**
· 1 cs de salsa de soja
· 1 cs de salsa de pescado
· 1/2 cs de vinagre de arroz
· Sésamo
cs= cucharada sopera
*adobado o no, como prefieras
**si lo prefieres por supuesto puedes usar oliva virgen o el aceite de semillas que más te guste
ELABORACIÓN
1. Cocina los fideos soba siguiendo las indicaciones del fabricante. Escurre y reserva unos instantes.
2. Pela y trocea en juliana fina la cebolla y el ajo, lava y trocea en tiras el pimiento. Limpia y lamina los Portobello.
3. Pon el aceite en un wok y lleva al fuego. Cuando este bien caliente, añade: el lomo de cerdo cortado en tiras finas, la cebolla, el ajo, el jengibre, el pimiento y los champiñones, por este orden.
4. Saltea un par de minutos a fuego muy fuerte.
5. Añade los fideos, la salsa de soja, la salsa de pescado y el vinagre de arroz. Saltea un par de minuto más a fuego fuerte, retira y sirve inmediatamente espolvoreado con un poquito de sésamo por encima. Cuando dispongo de ello, también suelo poner un poquito de la parte verde de una cebolleta fresca cortada en aros finos, le da al plato un sabor fresco y delicioso y mucho color.
- Consejos -
·Sustituye la carne de cerdo por pollo, pavo o gambas si lo deseas. El resultado en fantástico en cualquiera de los casos.
·Incorpora las verduras que desees; pimiento verde, zanahoria rallada, berenjena, calabacín, pequeños arbolitos de brócoli o delicioso Bimi, espárragos verdes frescos etc. Únicamente debes preocuparte de emplear el corte adecuado e ir añadiéndolos al wok en el orden que corresponda según su dureza.
·Añade huevo para incrementar el porcentaje de proteína de esta receta, en forma de tortilla francesa —como si se tratase de arroz tres delicias— queda perfecto.
·El picante también tiene cabida en esta fórmula; sriracha, copos de chile, kimchi etc. Prueba y descubre con cuál te quedas.
·Añadir un puñadito de cacahuetes o anacardos mejora sustancialmente el resultado. Intenta que alguno de estos frutos secos nunca falte en tu despensa, verás todo lo que son capaces de hacer cuando los incluyes en este tipo de recetas.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Etiquetas:
¿ Lo conoces ?,
Carne,
Cerdo,
Cocina Internacional,
Niños,
Pasta,
Recetas de cocina para estudiantes y recién emancipados,
Verduras
Wok ibérico. Receta de cerdo ibérico con verduras y salsa de tomate. Consigue tomate Orlando gratis durante un año
La gracia de este wok ibérico reside en el tamaño de los ingredientes que vamos a utilizar, por lo que aquí el tamaño SI que importa jajaja. Tanto los trozos de carne como los de verdura deben ser lo suficientemente pequeños como para saltearse de una manera rápida pero lo suficientemente grandes como para que no se quemen o queden demasiado resecos durante el proceso. No sé si me sigues.
En esta receta se entremezclan ingredientes tan tradicionales en nuestra cocina como la salsa de tomate, el pimentón, el orégano o el ajo, con ingredientes un tanto exóticos (aunque ya de lo más habituales en la despensa de cualquier hogar de nuestro país) como el cilantro o la salsa de soja, que junto con el tomate frito le aporta a este plato el "umami" (o quinto sabor) que va a convertir un salteado de toda la vida en un wok asiático como Dios manda.
¿Que no sabías que el tomate tiene umami? Pues sí; el tomate, el queso parmesano, las anchoas, los espárragos y otros muchos alimentos que estamos tan acostumbrados a manejar en nuestras cocinas. Estás mucho más familiarizado con el umami de lo que en un principio creías ¿Verdad?
![]() |
| [pincha en la foto para ampliar la imagen] |
Pero antes de comenzar con la receta que hoy nos traemos entre manos tú y yo, tengo que contarte una cosa muy importante. Orlando me ha invitado a sortear entre mis seguidores 1 año de tomate frito Orlando gratis (11 Kg de tomate frito Orlando) ¡Sí, eso es, umami a diestro y siniestro! ¡Umami por un tubo! ¡1 año entero de umami en forma de tomate frito Orlando!
Tan solo debes pasarte por mi página de Facebook (antes de continuar aclararé que no es necesario que le des al "Me gusta" de la página, hazlo únicamente si te apetece y yo te lo agradeceré sinceramente) o mi cuenta de Instagram y dejar un comentario en la publicación que verás de esta receta (en el caso de la página de Facebook, la dejaré marcada arriba del todo en el muro para que la encuentres sin problema). Tienes desde hoy, 8 de junio, hasta el próximo miércoles 15 de junio para participar, una semanita vamos.
Así de fácil, toma tomate Orlando para 1 año a cambio únicamente de un comentario en Facebook, a mi no me parece un mal plan ¿No?
Venga, pues ahora si te parece nos ponemos con la receta de este delicioso y fácil wok ibérico.
INGREDIENTES
· 400 gr de carne de cerdo ibérico*
· 300 gr de tomate frito estilo casero de Orlando
· 1 cebolleta fresca pequeña
· 1/2 pimiento verde
· 1/2 pimiento rojo
· 1/2 pimiento amarillo
· 1 c/s de aceite de oliva
· 1 c/s de vino blanco
· 1 c/s de salsa de soja
· Cilantro fresco
- Para el adobo de la carne:
· 2 c/p de pimentón dulce
· 1 c/p de ajo en polvo
· 1/2 c/p de orégano
· 1/2 c/p de tomillo
· Una pizca de sal
· Pimienta negra
· 1 c/s de vinagre de vino blanco
c/p = cucharaditas de postre
c/s = cucharadas soperas
ELABORACIÓN
1. Trocea el corte de carne de cerdo ibérico que hayas elegido y pon los pedazos resultantes en un cuenco.
Mezcla los ingredientes del adobo y añade al cuenco, "masajea" la carne con las manos bien limpias o, si no quieres llevar las uñas teñidas de pimentón durante un buen rato, ayúdate de dos cucharas.
Cubre con film transparente, o coloca la tapa si la tuviera el cuenco, y reserva en la nevera unas horas (mínimo 2h).
2. Pasadas unas horas, saca de la nevera la carne para que se atempere un poquito. Unos 30 minutos antes de utilizarla será suficiente. Reserva.
3. Pela y trocea la cebolla en cubos de unos 3 cm. Parte los pimientos, asegúrate de retirar las semillas, en trozos de un tamaño similar a la cebolla. Reserva también.
4. Pon el wok al fuego para que vaya calentando, cuando veas que ha alcanzado la temperatura adecuada para saltear, añade el aceite y la carne (no pongo el aceite desde el inicio para evitar que se queme). Saltea a fuego vivo durante unos minutos.
5. Añade la cucharada de vino blanco, sin bajar la potencia del fuego, deja que se evapore el alcohol e incorpora el tomate frito. Mezcla y saltea unos 3 minutos más.
6. Añade las verduras, continua salteando durante un par de minutos y retira del fuego en el punto que consideres que el wok está a tu gusto. Yo lo apago enseguida ya que en casa nos encanta la verdura "al dente" (tirando a cruda).
Justo antes de servir añade la salsa de soja, mezcla bien antes de emplatar, espolvorea con cilantro fresco picado y disfruta.
- Consejos -
· Puedes servirlo como plato único o acompañado de fideos chinos o arroz basmati. En ambos casos queda estupendo. Si preparas una ensalada de pepino finamente laminado con cebolleta fresca y la aliñas con aceite de sésamo, unas gotas de zumo y ralladura de lima y salsa de soja ¡Verás que combinación más curiosa.
· Si te sobra no tengas problema, ponlo en un Tupper y verás que bien te apaña un comida o cena junto con una ensalada para completar el menú.
· Si lo prefieres puedes hacer más cantidad y congelarlo, queda genial y resulta una opción muy práctica.
· Si te apetece adaptar el adobo a tu gusto (añadiendo o eliminando ingredientes) hazlo sin problema, lo importante es que esté como a ti mejor te parezca.
*lomo, cabecero, presa, secreto o la parte que más te guste.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia.
#elsofritodeorlando
Albóndigas de salchicha con pasta. Cómo hacer albóndigas de salchicha
A todos nos llaman la atención esos platos de pasta con bolitas de carne o "meatballs" que aparecen en las películas americanas. Con tan buen aspecto, tan colocaditas ellas sobre unos apetitosos espagueti que chorrean una deliciosa salsa de tomate, te apetecería hincarlo el diente aunque hayas terminado de cenar hace un momento ¿Verdad? jajajajaja
Bueno, pues hoy vamos a preparar nuestra versión canalla de este famosa receta de pasta, muy fácil de hacer porque lleva truco y absolutamente deliciosa.
![]() |
| [pincha en la foto para ampliar la imagen] |
INGREDIENTES
· 250 gr de pasta larga (espagueti, tallarines, nidos etc.)
· 2 salchichas frescas gruesas o 6 si son pequeñas
· 1 cebolla pequeña
· 2 dientes de ajo
· 1 rama de apio pequeña
· Pimiento (yo he usado unos pequeñitos rojos y naranjas que he comprado en Carrefour)
· 1 cucharada sopera de tomate concentrado
· 1/3 de vaso de vino blanco, brandy o vermú, lo que tengas a mano (vaso pequeño)
· 1/2 vaso de agua*
· 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
· Una pizca de curry (muy poca cantidad, es solo para dar un leve toque)
· 1/2 cucharadita de semillas de hinojo
· Sal
· Pimienta negra recién molida
· Una pizca de azúcar moreno (depende de la acidez de la salsa)
· Queso parmesano
· Albahaca fresca
ELABORACIÓN
1. Con las manos bien limpias saca la carne del interior de la tripa o piel de las salchichas y forma pequeñas bolas, del tamaño de una nuez (pequeña) aproximadamente.
2. Pon el aceite en una olla o sartén alta (ten en cuenta que terminaremos la receta aquí por lo que debes calcular que su tamaño sea suficiente para que quepa la salsa y la pasta) y comienza a saltear las bolas de carne.
3. Pela y parte la cebolla en medias lunas, pela y prensa el ajo, parte lo más que pequeño que puedas el apio y finalmente trocea el pimiento en aros y elimina sus semillas.
Añade a la olla cuando las albóndigas de salchicha estén bien doradas.
Saltea a fuego fuerte durante al menos 6 minutos.
4. Es el momento de incorporar las semillas de hinojo, la pizquita de curry, la sal y la pimienta negra.
Mezcla y añade el tomate concentrado (puede que tengas que añadir en este punto una pizca de azúcar si la salsa tiene demasiada acidez). Saltea un par de minutos y, manteniendo a fuego fuerte, vierte el vino blanco, deja que se evapore el alcohol e incorpora el agua.
Baja el fuego y cocina destapado mientras cueces la pasta.
5. Cocina la pasta que hayas elegido en una olla con abundante agua y un poquito de sal, siguiendo las instrucciones del fabricante para que te quede en su punto, osea "al dente".
6. Escurre la pasta y mezcla inmediatamente con la salsa, mueve cuidadosamente para no romper las albóndigas.
Manten un par de minutos a fuego muy suave y ya estará listo.
7. Sirve bien caliente con hojas de albahaca frescas por encima y una generosa ración de queso parmesano rallado.
¡ESPERO QUE TE GUSTE!
- DUDAS, CONSEJOS -
¿Puedo sustituir el tomate concentrado por salsa de tomate?
Sí, puedes sustituirlo por salsa de tomate casera sin ningún problema, lo único que en este caso no necesitarás añadir el medio vaso de agua que aparece en la lista de ingredientes.
¿Si no me gusta el apio puedo eliminarlo?
Puedes eliminarlo, sí. Aunque te animo a que lo intentes introducir en tu cocina poco a poco ¡Verás como termina pareciéndote imprescindible!
No tengo semillas de hinojo ¿Dónde puedo comprarlas?
En grandes superficies con sección de productos dietéticos o una zona de especias amplia, las encontrarás sin problema. Sino puedes comprarlas en un herbolario, ahí las encontrarás seguro.
En todo caso merecerá la pena el esfuerzo que te suponga buscarlas, son deliciosas en infinidad de recetas. A la carne de cerdo le van de lujo, por ejemplo.
Fuente de la receta: propia.
Costillas de cerdo con soja y miel
Hay pocos ingredientes tan económicos y socorridos como las costillas de cerdo. Siempre ricas, siempre agradecidas, siempre dispuestas a echarte una mano y solucionar esa comida o cena en la que por mucho que le des a la cabeza no se te ocurre ninguna receta para deslumbrar a tus invitados.
Bien, pues sacúdete las dudas de la cabeza y ponte a preparar esta marinada de soja y miel. Baña con la deliciosa mezcla unas costillas de cerdo, pon en marcha tu horno y despreocúpate. Ellas se encargarán del resto. Está noche triunfas, te lo digo yo.
Para hacer estas deliciosas costillas de cerdo necesitaremos;
INGREDIENTES
· 600 gr de costilla de cerdo fresca
· 2 cucharadas soperas de salsa de soja
· 1 c.s de miel (usad la que más os guste)
· 1 c.s de ron
· 1 c.s de agua
· 1 c.s de aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharadita de azúcar
· 1 diente de ajo
· 1 trozo de jengibre fresco (del tamaño del diente de ajo aproximadamente)
· Una pizca de sal
· Pimienta de Sichuan (si no tienes puedes usar pimienta negra recién molida)
· Cilantro fresco para decorar
ELABORACIÓN
1. Pela y trocea el ajo y el jengibre. Pon, junto con el resto de ingredientes de la marinada en el vaso de la batidora y tritura.
2. Coloca las costillas de cerdo en un bowl o recipiente con tapa y báñalas con la marinada que acabamos de preparar. Tápalo y deja reposar un par de hora como mínimo.
3. Precalienta el horno entre 160º y 180º.
4. Pon las costillas (y su marinada) en una bandeja apta para horno e introduce en el mismo.
Hornea durante unos 90 minutos aproximadamente*, vigila que no se quemen**, dales vuelta regularmente y aprovecha el tiempo para decidir cuál va a ser la guarnición de estas riquísimas costillas de cerdo asadas. Con unas patatas fritas con romero y ajo o una ensalada (o ambas, depende del número de personas que seáis y de las ganas de trabajar que tengas) quedarás estupendamente.
5. Sirve inmediatamente y justo antes de llevar a la mesa espolvorea las costillas con un poquito de cilantro picado, le da un delicioso toque de frescor.
*el tiempo variará dependiendo del horno, el tamaño de las costillas etc.
**en caso de que se observes que se están dorando en exceso (es decir, "chamuscándose" jajajajaja) puedes cubrir la bandeja con papel de aluminio para evitar que se quemen.
c.s= cucharadas soperas.
¡ESPERO QUE OS GUSTEN!
Fuente de la receta: Anita cocinitas.
Mezcla de especias para pinchos morunos
Hace unos días comentábamos en una cena de amigos que se ha perdido la costumbre de contar con los socorridos pinchos morunos en la carta de bares o restaurantes ¿No os da esa sensación a vosotros también?
Resulta casi imposible encontrarlos más allá de carnicerías o supermercados. Pero ¿Y por qué? ¿Son considerados comida viejuna? ¡Pero si están buenísimos, admiten mil adobos y son la mar de agradecidos con diferentes acompañamientos!
El caso es que después de esta reflexión no me queda otra que intentar rendir un pequeño homenaje al pincho moruno de toda la vida, al que comíamos cuando salíamos con nuestros padres.
En un momento os explico cómo los preparo yo, confieso mi mezcla de especias para el adobo de pinchos morunos y os animo a hacerlos en casa.
Eso sí, antes de nada debo deciros que para la receta de hoy necesitaremos la ayuda de una báscula de cocina electrónica. En contra de lo que a veces pensamos no son demasiado caras, ocupan muy poquito espacio y ayudan un montón. Si aún no disponéis de ella os recomiendo haceros con una, aprovechando vuestro cumpleaños o un día en el que os deis un capricho de esos de "porque yo lo valgo" jajajajaja.
Pero tranquilos que aquí pensamos en todo el mundo y por eso también os comento las medidas [aproximadas] en cucharadas, para que aunque no tengáis báscula de cocina podáis preparar estos deliciosos y sencillos pinchos morunos caseros.
INGREDIENTES (para 1 Kg de carne)*
· 15 gr de pimentón dulce (unas 3 cucharadas de postre)
· 6 gr de comino molido (aproximadamente 2 cucharaditas de café)
· 3 gr de curry (1 cucharadita de café)
· 4 gr de ajo en polvo (1 cucharadita de café colmada)
· 2 gr de cebolla en polvo (1/2 cucharadita de café)
· 4 gr de orégano (1 cucharadita de café)
· 6 gr de sal (unas 2 cucharaditas de café)
· 1 gr de pimienta negra recién molida
· 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de vinagre de vino blanco
· Copos de chile al gusto**
ELABORACIÓN
1. Ponemos todas las especias molidas en un cuenco pequeño, agregamos el aceite y el vinagre y mezclamos bien.
2. Embadurnamos la carne que vayamos a cocinar [estará previamente cortada en dados de tamaño regular. Que no sean ni muy grandes, para facilitar que el calor llegue al interior y se cocine, ni muy pequeños porque se resecarían o quemarían con facilidad] y dejamos reposar dentro del frigorífico en un bowl cubierto con film transparente o en un recipiente con tapa, durante un mínimo de 6 horas [aunque lo ideal sería dejarlo en el adobo durante toda una noche].
3. Pasado ese tiempo tan solo queda ensartar los trozos de carne en los palos de madera o metálicos [por cierto, os cuento un truco muy sencillito para que después no se quemen las brochetas de madera: sumergirlas en agua justo antes de clavar la carne] y cocinar estos riquísimos pinchos morunos de la manera que más os guste, a la plancha o en la parrilla de la barbacoa [como lo hemos hecho esta vez nosotros en casa].
* yo uso cabecero de lomo de cerdo fresco porque resulta mucho más jugoso.
** los copos de chile son opcionales. Si no los tenéis en casa o no queréis usarlos pero si que os apetece un poco de "rock'n roll", podéis poner la mitad de pimentón dulce y la mitad de pimentón picante, queda muy rico también.
¡ESPERO QUE OS GUSTEN!
Fuente de la receta: propia.
Ssam de costilla de cerdo confitada
O cómo el vivir a 400 km de uno de tus lugares favoritos en el mundo agudiza el ingenio.
Supongo que también os suceda a vosotros, visitas un restaurante y te enamoras de uno de sus platos, llegas a casa e intentas emularlo. Pero hay platos y platos, nadie dijo que pretender hacerse el héroe gastronómico fuera fácil.
Hay cosas que por mucho que intentes, pues eso, que ni de coña.
Así que lo mejor es probar de manera clandestina para que el fracaso quede ahí, entre tu maltrecho orgullo y tú. En petit comité, vamos jajajajaja.
Hoy la historia va de descubrir e intentar, de cómo StreeXo cambia tu percepción de las cosas, de cuando ves que hay que atreverse (pero atreverse de verdad), de que hay combinaciones que jamás hubieras imaginado pero que funcionan (¡Vaya que si funcionan!), de que los genios existen y que además escuchan musiquita de la buena mientras nos hacen gozar con sus cocina que es puro espectáculo.
Sras y Sres, abróchense los cinturones que hoy nos vamos a dar un [respetuoso] paseo por la genialidad de David Muñoz y su univerXo.
El Ssam es un plato coreano; arroz, carne, pescado o marisco y algunos condimentos más, todo ello sobre una hoja de lechuga, col china, shiso o alga que finalmente enrollamos y comemos con las manos.
Una especie de "taco" mejicano pero libre de harina, desenfadado, crujiente, fresco y mucho más ligero ¡Delicioso!
INGREDIENTES
· Costilla de cerdo confitada (receta aquí)
· Lechuga iceberg
· Hierbabuena
· Cilantro
· Albahaca
- Salsa Sriracha
- Salsa tártara
- Setas shiitake salteadas
· Lechuga iceberg
· Hierbabuena
· Cilantro
· Albahaca
- Salsa Sriracha
- Salsa tártara
- Setas shiitake salteadas
ELABORACIÓN
Para la salsa tártara necesitaremos; mayonesa, chalota (o cebolleta fresca), pepinillos, alcaparras (todo ello picado finamente), unas gotas de zumo de limón y de salsa Perrins. Además y como extra para darle un delicioso toque de sabor, en esta ocasión la añadimos unas gotas de salsa de pescado ¡Veréis que puntazo le da!
Mezclamos, enfriamos un poquito en la nevera y listo para servir.
Añadimos pimienta de Sichuan, una pizca de semillas de anís y clavo molido (muy poco), copos de chile, un chorro de salsa de soja y un poquito de vinagre de arroz.
Continuamos salteando a fuego fuerte unos 3 ó 4 minutos más, retiramos del fuego y dejamos reposar unos minutos.
El resto es tan fácil como disponer los ingredientes de la manera que veis en la imagen y que cada uno se prepare su "taco" al gusto.
He sustituido la panceta cocinada a baja temperatura de la receta original por nuestra costilla de cerdo confitada para facilitar las cosas, queda muy rica también.
Es muy blandita y jugosa por lo que el hueso (a la hora de montar el ssam) no resulta ningún problema ya que podremos retirarlo con mucha facilidad.
Animad a vuestros invitados a que no se "corten" con la cantidad de hierbas frescas que pongan, de verdad es lo que más mola de este plato, yo diría que es la clave.
La mezcla de sabores y texturas es brutal, a mi me encanta. O la recomiendo sí o sí, de verdad que no deja indiferente a nadie.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: Inspiracion StreeXo "Saam de panceta ibérica a la brasa. condimento de mejillones escabechados. Shiitake encurtidos. Salsa Sriracha y salsa tártara <<XO>>"
Costillas de cerdo confitadas
A veces el horno no apetece, en verano no apetece, tras ver la factura de luz no apetece, justo después de haberlo dejado reluciente tras una infernal pirólisis no apetece jajajaja
Pues eso, que a veces el horno no apetece.
Entonces un buen día, encontrándome en ese punto y buscando alternativas dignas para unas hermosas costillas de cerdo, se me ocurrió que confitarlas en aceite de oliva podría ser una buena opción.
Pero claro, ya se le había ocurrido a alguien mucho antes que a mi (no esperaba que fuera de otra manera) así que lejos de deprimirme, porque mi intento de creatividad gastronómica se iba al traste, me puse manos a la obra agradeciendo profundamente por su imaginación al artífice de la receta que el Sr. Google me presentaba.
INGREDIENTES
· Unos 500 gr de costilla de cerdo fresca
· Sal (yo he usado gruesa)
· 25 granos de pimienta negra
· 2 hojas de laurel
· 750 ml de aceite de oliva virgen extra
ELABORACIÓN
1. Troceamos la costilla de manera que después podamos acomodarla en el fondo de la cazuela sin que los trozos queden montados unos encima de otros.
2. Añadimos los granos de pimienta y las hojas de laurel. Vertemos el aceite hasta cubrir la carne completamente.
3. Llevamos al fuego y cuando comienza a burbujear bajamos la potencia al mínimo**, dejamos cocinar durante unas 3 horas o hasta que la carne esté completamente hecha y se desprenda del hueso.
4. Una vez están confitadas apagamos el fuego y dejamos enfriar en la misma cazuela. Si las vamos a utilizar en ese momento, las sacamos a un plato que habremos cubierto con papel de cocina absorbente para que dejen allí el exceso de grasa. Quedan muy ricas, no os imaginéis un tozo de carne nadando en aceite, de verdad que no.
También podemos ponerlas en botes (que deberán estar esterilizados, es decir hervidos en abundante agua durante un buen rato), cubrir con el aceite del confitado, colocar la tapa y guardar en la nevera.
Txaber nos comenta que así puede durar incluso un mes.
¡ESPERO QUE OS GUSTEN!
* en su receta Txaber nos recomienda salar la carne y dejarla reposar (cubierta con film transparente) en la nevera durante 24h. Yo no lo hice [lo reconozco] y no sé si el resultado difiere mucho del original, pero a mi me ha encantado. Elegid vosotros.
** para que os hagáis una idea de la potencia del fuego os diré que la placa de inducción que tenemos en casa tiene 9 niveles de potencia, bueno pues al principio lo puse al 8 y en cuanto comenzó a burbujear lo bajé al 2 y así lo mantuve durante el resto de la cocción.
Fuente de la receta: El cocinero fiel.
Panceta con toque asiático
De sabor exótico y muy fácil de hacer, si te apetece darle un puntito diferente a tus ensaladas o que tus bocadillos luzcan de lo más sofisticado, no te despistes porque puede que te guste la idea de hoy.
Que no te de pereza porque se cocina sola, es una de esas recetas de "mezcla, lleva al fuego y olvídate de ella".
Servida con rúcula o brotes de ensalada queda muy rica, y mucho más ligera de lo que pueda aparentar. Entiendo que las palabras "panceta" y "ligera" en la misma frase son difíciles de encajar, pero de verdad, confiad en mi.
De todos modos no es un plato para tomarlo 3 veces por semana, así que en todo caso no hay problema si lo introducimos en el apartado "Licencias gastronómicas" de nuestro recetario jajaja.
INGREDIENTES
· 500 gr de panceta de cerdo fresca (en un trozo)
· 100 ml de salsa de soja
· 1/2 litro de agua
· 75 gr de azúcar moreno
· 1/2 puerro
· 1/2 cebolla
· Un puñadito de granos de pimienta negra (unos 10 ó 12)
- Papel sulfurizado
ELABORACIÓN
1. Cortamos la cebolla y el puerro (previamente pelada la cebolla y perfectamente limpio el puerro) en pequeños cubos.
2. Ponemos la panceta (sin trocear) y el resto de los ingredientes en una cazuela.
3. Cubrimos la cazuela con el papel sulfurizado* (papel de horno) como si de la tapadera se tratase y cocinamos a fuego suave durante aproximadamente 60 minutos o hasta que la panceta esté a nuestro gusto. Depende del tipo y calidad del cerdo, tardará más o menos tiempo.
*Si no tenéis ese tipo de papel podéis usar una cazuela con tapa.
4. Cuando comprobamos que la panceta está lista, la dejamos reposar toda una noche en su propio juro dentro de la nevera.
5. Al día siguiente retiramos la grasa que se haya formado en la superficie, colamos el caldo y lo reducimos hasta conseguir la consistencia de un jarabe.
6. Partimos la panceta a nuestro gusto, mejor si es en trozos pequeños, y servimos de la manera que hayamos pensado.
- Consejos -
· Es interesante usar una pequeña cantidad de reducción de la salsa como ingrediente de la vinagreta o aliño si lo que vamos a preparar es una ensalada.
· Si preferimos hincarle el diente a un bocadillo o sandwich con nuestra deliciosa panceta con toque asiático, también podemos servir un poquito de salsa junto al resto de salsas que eligamos.
· También queda estupenda para acompañar tallarines de estilo oriental.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: La cocina del aficionado.
Mojo verde (adobo y salsa)
El Mojo verde es un adobo o salsa de acompañamiento canario riquísimo (podemos usarlo de ambas maneras), que eleva el sabor de unas costillas de cerdo asadas a la enésima potencia o da un toque delicioso a cualquier pescado a la brasa.
Por supuesto con unas papas arrugás también está muy bueno.
Os lo recomiendo por la sencillez con la que se prepara y lo interesante que resulta tenerlo a mano ahora que el tiempo de las barbacoas se acerca.
¡Que sí! BBQ times! Que ya viene la primavera que la sangre altera, y con ella los festivales y homenajes culinarios en el jardín del "cuñao" jajajajajajaja.
INGREDIENTES
· 1 cabeza de ajos pequeña
· 1 ramillete de cilantro fresco
· 200 gr de aceite de oliva virgen extra
· 70 gr de vinagre de vino blanco (o manzana si lo preferís más suave)
· 1 cucharada de postre colmada de cominos
· Sal
ELABORACIÓN
1. Trituramos con la batidora los ajos (pelados y aplastados) junto con la sal, el comino y el vinagre hasta conseguir una mezcla homogénea.
2. Picamos un poquito las hojas de cilantro y agregamos a la mezcla.
3. Añadimos el aceite, sin dejar de triturar, y probamos para rectificar si hiciera falta el punto de sal
4. Vertemos en un bote con tapa y guardamos en el frigorífico.
Se conserva durante 2 ó 3 semanas sin ningún problema.
Mirad, yo acabo de prepararlo y he untado con él estas costillas de cerdo que en un rato se irán derechitas al horno. Como podéis apreciar, añado un toque de pimienta negra recién molida.
Después las sirvo acompañadas de patatas panadera o de una simple ensalada de lechuga, tomate y cebolleta fresca y están de escándalo.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
Fusilli con morcilla y calabacín
Este plato pasa directamente al top 10 de mi recetario para siempre ¡Qué rico está! Estoy emocionada con la combinación de sabores y sobre todo con lo rápido y sencillo que es de hacer.
A ver qué os parece a vosotros.
Os preguntaréis ¿Por qué Fusilli y no otro tipo de pasta? muy sencillo, su forma helicoidal (en forma de hélice, vamos) ayuda a "retener" en su superficie mayor cantidad de salsa. No hay más misterio, siento ser tan previsible jaja.
No veo el momento de contaros la receta ¡Tomad nota por favor!
INGREDIENTES (para 4 personas)
· 250 gr de fusilli
· 1 morcilla de arroz
· 1 calabacín pequeño
· 2 dientes de ajo
· 1 brick de nata especial cocina
· 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
· Una pizca de sal
· Albahaca fresca
ELABORACIÓN
1. Lavamos y partimos el calabacín primero en bastones y después en pequeños dados de un tamaño regular para que la cocción pueda ser breve y consigamos una textura homogénea.
Pelamos y troceamos el ajo.
2. Ponemos una sartén al fuego, añadimos el aceite de oliva y cuando alcanza temperatura añadimos el ajo, rehogamos unos segundos e incorporamos los dados de calabacín.
Echamos una pizca de sal y salteamos unos 3 minutos a fuego fuerte.
3. Retiramos la piel de la morcilla, la desmigamos completamente con las manos (bien limpias, por supuesto) y la incorporamos a la sartén, mezclamos cuidadosamente para no "machacar" los dados de calabacín.
Continuamos salteando unos 4 ó 5 minutos más.
4. Es el momento de añadir la nata y bajar el fuego para que se cocine suavemente unos 5 minutos más.
Pasado ese tiempo, apagamos el fuego y reservamos (procurando mantener la salsa caliente para el emplatado).
5. Cocemos la pasta al gusto en abundante agua con una pizquita de sal, escurrimos bien y añadimos inmediatamente a la sartén, mezclamos cuidadosamente, servimos (os aconsejo decorarlo con unas hojas de albahaca, su aroma le va estupendamente a este plato) y disfrutamos.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia
Garbanzos con picadillo de chorizo, ajo y perejil
Temporal tras temporal aquí en el norte, si hablamos de cocina, lo que apetece son cosas contundentes. Vamos, meterse un buen plato de cuchara bien caliente entre pecho y espalda.
Por eso en mi afán por intentar ayudaros a encontrar recetas fáciles, ricas y que no nos obliguen a gastarnos todos los "cuartos", hoy os traigo este sencillo guiso de garbanzos que cumple estrictamente con todas esas premisas y se coloca en el ranking de mi casa sin ninguna duda entre los primeros puestos de su categoría a "Guisote del año".
INGREDIENTES
· 300 gr de garbanzos remojados (en seco serían unos 150 gr)
· 1 zanahoria
· 100 gr de chorizo (dulce o picante)
· 3 dientes de ajo
· Un ramillete de perejil fresco
· 1 cucharada de postre colmada de harina
· 1/2 cucharada de pimentón dulce (y/o picante)
· Aceite de oliva
· Sal
· Caldo de verdura (o agua si no tenemos)
ELABORACIÓN
1. La noche anterior ponemos los garbanzos a remojo en abundante agua.
Por la mañana les aclaramos, escurrimos y colocamos en la olla rápida.
2. Pelamos y partimos la zanahoria en pequeños trocitos, añadimos a la olla junto con los garbanzos.
3. Echamos el caldo o el agua (lo justo para cubrir los garbanzos y un poquito más), un poquito de sal, colocamos la tapa y cocinamos (contando desde que sube la válvula de presión) unos 30-35 minutos.
Pasado ese tiempo retiramos del fuego y esperamos a que pierda presión y podamos abrir la tapa.
4. Mientras, pelamos el ajo y lavamos y secamos bien el perejil.
Lo ponemos dentro del accesorio picador de nuestra batidora junto con el chorizo y trituramos.
5. Destapamos la olla y escurrimos los garbanzos pero por supuesto no tiramos el caldo ya que nos hace falta para la salsa.
6. Ponemos una sartén con un poquito de aceite de oliva al fuego y cuando alcanza temperatura añadimos el picadillo y salteamos unos 2-3 minutos sin dejar de mover con la ayuda de una cuchara de silicona o madera para evitar rayar el fondo.
7. Incorporamos la harina y el pimentón al picadillo, mezclamos bien para que se tueste un poco la harina y pierda el "sabor a crudo" e inmediatamente añadimos parte del caldo de los garbanzos para que se forme la salsa (si al añadir al caldo al principio de la receta nos habíamos pasado con la cantidad no lo echaremos todo).
Echamos un poquito de sal, esperamos que rompa a hervir, bajamos el fuego y cocinamos durante unos 5 minutos.
8. Vertemos la salsa sobre los garbanzos que tenemos en la olla y cocinamos unos 15 minutos a fuego muy suave.
Comprobamos el punto de sal por si hiciera falta rectificarlo y listo para disfrutar.
Notas
Podemos elaborar la receta con garbanzos cocidos de bote, el proceso se simplifica considerablemente, resultando una opción ideal para las personas que no disponen de tiempo para cocinar o si se nos antoja el plato de repente por lo que no hay tiempo para ponerles a remojo.
¡ESPERO QUE OS GUSTEN!
Fuente de la receta: propia
Agradecimientos: Patú
Espagueti con albóndigas
Receta imprescindible para amantes de la pasta, en concreto de los espagueti, que junto con la carne picada (en este caso mezcla ternera/cerdo) forma una combinación deliciosa de la que poquito más hay que decir para presentarla...
INGREDIENTES
· Espaguetis (unos 75 gr por persona)
· 1 hoja de laurel (opcional)
· Agua
· Queso Enmental rallado
- Para las mini albóndigas:
· 400 gr de carne picada (300 gr ternera-100 gr cerdo)
· 1 yema de huevo
· 1 cucharadita de pan rallado fino
· Ajo en polvo
· Orégano
· Sal
· Pimienta negra
· Harina (para formarlas)
· Aceite de oliva (para freírlas)
- Para la salsa de tomate:
· 1 lata grande de tomate natural
· 1 cebolla
· 2 dientes de ajo
· Orégano
· Albahaca
· Una pizca de sal
· Una pizca de azúcar
· Aceite de oliva
ELABORACIÓN
1. Lo primero que haremos es poner en marcha la salsa de tomate y para ello echamos un chorro generoso de aceite de oliva en una cazuela o sartén alta y rehogamos a fuego medio-fuerte la cebolla y el ajo troceado (el corte no es importante ya que después lo vamos a triturar).
Cuando la cebolla y el ajo comienzan a tomar un poquito de color añadimos la lata de tomate, una pizca de sal, una pizca de azúcar (para corregir la acidez natural del tomate) el orégano y la albahaca (sed generosos con la cantidad porque le sientan genial a esta salsa).
Bajamos el fuego y cocinamos durante unos 20-25 minutos.
2. Mezclamos en un bowl la carne con el resto de ingredientes hasta conseguir una masa bastante homogénea, formamos pequeñas albóndigas* (de bocado), las pasamos por harina y las freímos en aceite de oliva hasta que estén doraditas.
Sacamos a un plato que habremos cubierto con papel absorbente para que dejen allí el exceso de grasa.
Reservamos.
3. Cuando el tomate está listo lo trituramos con ayuda del pasa puré y lo echamos en un sartén, introducimos las albóndigas que hemos dorado y tenemos reservadas y cocinamos a fuego muy suave durante unos 15 minutos más.
4. Ya solo nos queda cocer los espagueti como lo hagamos habitualmente, añadir una hoja de laurel al agua les dará un riquísimo sabor, os lo recomiendo.
A nosotros nos gustan "al dente" pero por supuesto en cada hogar hay una costumbre diferente en torno al punto de la pasta.
Una vez está a nuestro gusto escurrimos bien.
5. Mezclamos los espaguetis en la sartén junto con la salsa de tomate y las albóndigas o elegimos la opción que veis en la imagen, emplatar los espaguetis y servir el tomate y las albóndigas por encima. Elegid lo que más os guste o más cómodo os resulte.
6. Para finalizar añadimos un toque de orégano más y un poquito de queso enmental rallado.
Y ya estarán listos para disfrutar.
*no os quiero contar lo que ha supuesto para mi hacer albóndigas pequeñitas cuando uno de mis grandes defectos es que las que hago tradicionalmente son casi de ración por falta de paciencia...jaja.
Pero en esta receta debemos sacrificarnos y hacerlas pequeñitas porque la presentación será mucho más bonita.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia
Judías con patatas y su chorizo correspondiente
Seguro que las habéis cocinado un montón de veces de la manera tradicional, en casa nos encantan y por eso las preparo bastante pero siempre intento variar un poquito la receta para dar al plato un punto especial. Hoy os dejo una versión express y super práctica que encaja perfectamente en la sección del blog "Cocina para estudiantes y recién emancipados".
INGREDIENTES
· 250 gr de judias verdes frescas*
· 1 bote de patatas baby cocidas
· 2 chorizos pequeños (picantes si queréis darle "vidilla" al tema)
· 2 ó 3 dientes de ajo (depende si os gusta más o menos)
· Aceite de oliva
· Una pizca de orégano seco
· Una pizca de tomillo seco
· Sal
· Pimienta negra
ELABORACIÓN
1. Lavamos, eliminamos los extremos y partimos las judías en trozos pequeñitos, este detalle es importante ya que ayudará a que el punto de cocción quede perfecto y al finalizar el plato no estén crudas.
2. Escaldamos unos 3 minutos en abundante agua hirviendo con un poquito de sal.
Pasado ese tiempo retiramos del fuego y pasamos por agua lo más fría posible, si es con hielo mucho mejor.
Escurrimos bien y reservamos.
3. Echamos en una sartén un poquito de aceite de oliva y añadimos los dientes de ajo pelados y partidos en cuartos. Cuando comiencen a tomar color será el momento de incorporar las patatas baby (que habremos aclarado bajo el grifo y escurrido perfectamente) una pizca de sal y pimienta, salteamos durante unos 4 minutos aproximadamente.
4. Añadimos el chorizo partido en dados, el orégano y el tomillo (un pizca de cada), continuamos rehogando a fuego fuerte otros 4 minutos.
Movemos cuidadosamente para no romper ni machacar las patatitas.
5. Incorporamos las judías, mezclamos y salteamos durante unos 6 minutos más.
Ya estará listo para servir o meter en un Tupper® y disfrutar más tarde en la oficina.
*Podéis usar judías congeladas si os resulta más cómodo, habrá que cocinarlas de idéntica manera.
En caso de usarlas de las que ya vienen cocidas, aclarar, escurrir bien y añadir en el paso 5.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
Guiso de cerdo con verduras
Mientras escribo esta receta pienso lo fácil que resulta preparar platos deliciosos para llevar al trabajo en un Tupper® y conseguir comer bien a diario aunque sea lejos de las comodidades de nuestro hogar.
Os animo a prepararla porque es de un agradecido que da gusto, que no os asusten para nada los pasos a seguir porque es muy sencilla y seguro que os queda estupenda.
INGREDIENTES
· 500 gr de magro de cerdo (en mi caso la pieza era cadera)
· 1 cebolla pequeña
· 2 dientes de ajo
· 1/2 pimiento verde
· 1/2 pimiento rojo
· 150 gr de guisantes (congelados)
· 2 zanahorias
· 100 gr de judías verdes frescas (vainas)
· 2 patatas medianas
· Aceite de oliva
· 1/2 vasito pequeño de brandy
· 1 vasito pequeño de agua
· 1 cucharada sopera de harina (no muy llena)
· 1 cucharadita de pimentón dulce
· Sal
· Pimienta negra
· Cebollino para decorar (opcional)
ELABORACIÓN
1. Lo primero que haremos es partir la zanahoria y las vainas de judías en pequeños trocitos de tamaño regular que después "blanquearemos" en agua hirviendo durante un par de minutos junto con los guisantes.
Pasados esos 2 minutos lo escurriremos con la ayuda de un colador y lo pasaremos inmediatamente por agua muy fría (si es posible con hielo) para interrumpir la cocción y que mantengan todas la propiedades y un bonito color.
Escurrimos y reservamos.
2. Pelamos, lavamos y partimos la patatas en dados no muy grandes.
Las freímos en abundante aceite de oliva de la forma que lo hagamos habitualmente.
Cuando están doradas las escurrimos perfectamente (para evitar añadir grasa al guiso de forma innecesaria) y reservamos.
3. Troceamos la carne en pequeños dados, salpimentamos y doramos en una sartén donde habremos echado un poquito de aceite de oliva *
Una vez dorada la reservamos también.
4. Picamos finamente la cebolla, ajo, pimiento rojo, pimiento verde y sofreímos en la sartén donde hemos salteado la carne (para aprovechar la sustancia que habrá dejado).
Añadimos un poquito de sal y continuamos rehogando hasta que toma color.
5. Cuando vemos que la verdura está pochadita añadimos a la sartén la harina y el pimentón, rehogamos para que pierda el sabor a crudo y vertemos el brandy, mantenemos a fuego fuerte unos segundos para que se evapore el alcohol y añadimos el agua.
Echamos la verdura, bajamos el fuego y dejamos que se cocine unos 5 minutos.
6. Incorporamos la carne (y por supuesto todos los jugos que haya dejado en el plato) y las patatas y cocinamos unos 7 u 8 minutos más.
7. Comprobamos el punto de sal por si fuera necesario rectificarlo y dejamos reposar unos minutos antes de servirlo.
Si os apetece y lo tenéis a mano podéis poner un poquito de cebollino fresco picadito justo antes de llevarlo a la mesa.
*este paso es mejor hacerle en dos tandas porque pretendemos dorar la carne por fuera sin cocinarla demasiado por dentro (para evitar que se reseque con cocciones prolongadas) y si echamos toda la carne de golpe a la sartén descenderá demasiado la temperatura y el efecto no será el deseado sino que la carne se cocerá en sus propio jugo.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia
ESCALOPINES de lengua de cerdo CON SALSA DE ÑORAS
Entiendo que esta es una de esas recetas que de entrada únicamente llamará la atención a los que os gusta la casquería como a mi, pero mi intención con ella es animar a los que nunca han probado a cocinar este tipo de ingredientes a que lo hagan.
¿Por qué debemos animarnos a cocinarlos? os preguntaréis, pues porque resultan económicos y absolutamente deliciosos, y en contra de lo que mucha gente cree no son para nada difíciles de preparar.
Os prometo que esta forma de cocinar lenguas de cerdo está riquísima y os animo a quedaros conmigo y terminar de leer la receta.
Además al hacerlo en "escalopines" la presentación gana un montón y pierde la apariencia de lo que realmente es...así ya no le echará para atrás a nadie.
INGREDIENTES
· 4 lenguas de cerdo
· 1 puerro pequeño
· 1 zanahoria
· 1 cebolla mediana
· 2 dientes de ajo
· 1/2 cucharadita de polvo de ñoras secas
· Perejil fresco
· Unos granos de pimienta negra
· Aceite de oliva virgen extra
· Un poquito de vino blanco
· Agua (y/o caldo de la cocción)
· Sal
· Una pizca de tomillo
-Para rebozar:
· Harina
· Huevo
ELABORACIÓN
1. Lavamos las lenguas bajo el grifo con abundante agua fría.
Las ponemos en la olla rápida y la cubrimos de agua, dejamos que rompa a hervir (sin colocar la tapa) y cuando ha cocido 2 ó 3 minutos eliminamos ese agua.
Ahora añadimos el puerro (que estará bien limpio), la zanahoria (pelada), un diente de ajo, un ramillete de perejil, unos granos de pimienta y sal. Lo cubrimos de agua, cerramos la olla y cocemos unos 15 minutos desde que sube la válvula de presión.
2. Una vez están cocidas las lenguas dejamos que templen para poder eliminar la piel y las troceamos en rodajas (que serán nuestros escalopines) de 1 cm aproximadamente
3. Pasamos estos escalopines por harina primero y por huevo batido después y freímos en abundante aceite de oliva, lo justo para que queden doraditos.
Sacamos a un plato (que habremos cubierto con papel de cocina absorbente) y reservamos.
4. Preparamos la salsa de ñoras y para ello tan solo tenemos que poner en una sartén un poquito de aceite de oliva y rehogar la cebolla y el ajo picaditos muy pequeño.
Añadimos una pizca de sal y de tomillo y continuamos rehogando hasta que comienza a coger color.
5. En ese momento añadimos el polvo de ñoras y mezclamos bien. Enseguida, para evitar que se queme, incorporamos un chorrito de vino blanco (muy poco) y dejamos un minuto que se cocine a fuego fuerte para que se evapore el alcohol.
6. Vertemos agua y/o caldo de la cocción de la lenguas, un vasito de unos 200 ó 250 ml será suficiente.
Bajamos el fuego y dejamos que cocine unos 5 minutos.
7. Probamos la salsa por si fuera necesario rectificar el punto de sal y colocamos los escalopines en la sartén, tapamos y dejamos el guiso a fuego muy suave durante 15 minutos más.
8. Apagamos, dejamos reposar unos minutos y listo para servir.
Estos escalopines acompañados de patatas fritas harán las delicias de los peques de la casa, vereís como les comen encantados de la vida porque es una carne muy blandita, jugosa y con un sabor muy rico.
¡ESPERO QUE OS GUSTEN!
Fuente de la receta: propia.
Agradecimientos: Kuhn Rikon
Codillo asado con patatas baby a la mostaza antigua
El codillo de cerdo ya cocido y envasado al vacío lo encontramos sin problema en muchos supermercados (yo siempre lo compro en Aldi o Lidl) y si lo terminamos de cocinar de la manera adecuada conseguimos una carne dorada y crujiente con un sabor riquísimo.
Acompañando de una ensalada, Chucrut o una guarnición de patatas (¡la que vamos a preparar hoy está de vicio!) es un plato delicioso y nada caro que deberíais a tener en cuenta.
Antes de tener la freidora sin aceite entre mis aparetejosde cocina siempre que preparaba el codillo lo hacía en el horno pero desde que he descubierto lo bien que queda con ella no cambio en absoluto este resultado por el anterior. Me encanta lo crujiente que deja la piel y la carne jugosa y super tierna que conseguimos.
¿Lo mejor de cocinarlo con la freidora sin aceite (o cocina dietética) para mi? muy sencillo, 0 olores en la cocina y total comodidad, lo colocas, le das al botón y te olvidas porque ella solita gira sin cesar y consigue una cocción perfectamente homogénea.
Por supuesto como os digo siempre podéis adaptar esta receta a vuestro horno y conseguir también un plato de 10, por favor no dejéis de hacerlo por no disponer de la freidora porque merece la pena probarlo y estoy segura que os va a encantar.
INGREDIENTES
· Un codillo de cerdo cocido
· Patatas baby (he usado un bote de las que vienen cocidas)
· Mostaza a la antigua
· Mantequilla
· Aceite de oliva virgen extra
· Perejil fresco picadito
· Un diente de ajo prensado
· Sal
ELABORACIÓN
1. Desechamos el líquido de las patatas y las ponemos en un colador amplio para lavarlas bien bajo el grifo y escurrir perfectamente el agua.
2. Mezclamos la mantequilla (debe estar fuera de la nevera un buen rato antes para que esté blandita), un poquito de aceite de oliva, la mostaza (cantidad al gusto), el ajo prensado, el perejil fresco picadito pequeño y unA pizca de sal.
Lo amasamos bien con un tenedor hasta conseguir una crema homogénea.
3. Embadurnamos las patatas (no os importe mancharos las manos) y las colocamos en la freidora, al lado ponemos el codillo*.
4. Cerramos la freidora y programamos 15 minutos, nos olvidamos de ella...
5. Pasados los 15 minutos nos avisará de que ha terminado, abrimos damos vuelta al codillo y a las patatas, cerramos y programamos otros 15 minutos**.
6. Y listo para disfrutar con o sin ensalada, veréis que cosa más rica
*al sacarlo del envase al vacío veréis que su aspecto es muy gelatinoso, no os preocupéis porque esa gelatina después se funde y es lo que hace que quede doradito por fuera y super jugoso y tierno por dentro
**este tiempo puede variar ligeramente (nunca más de 5 minutos) dependiendo el tamaño del codillo y/o de las patatas
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
Parrillada de secreto ibérico con pimientos
Es un plato tan sencillo que he tardado muchísimo más en escribir este post que en prepararlo, está listo en un momento y sin duda nos ayuda a sacar el máximo partido a la freidora SIN aceite (o dietética) si disponemos de ella, ¡claro! si no, podéis prepararlo en el horno y listo.
Sin añadir una sola gota de aceite conseguimos una parrillada de carne riquísima y unos pimientos deliciosos, sin humos ni olores desagradables, 100% recomendable. La verdad es que esta freidora me ha gustado un montón, está comportándose incluso mucho mejor de lo esperado.
El caso es que sea como sea os animo a probar esta receta porque queda de lujo...
INGREDIENTES
· Secreto ibérico
· Pimiento verde, rojo y amarillo
· Cebolla
· Sal
· Pimienta negra (a poder ser recién molida)
ELABORACIÓN
1. Partimos el secreto ibérico en tiras, los pimientos en aros no muy gruesos y la cebolla en Juliana fina.
2. Montamos una "cama" de cebolla y pimientos en el fondo del cazo de la freidora, salpimentamos.
3. Colocamos la parrilla y sobre ella, el secreto ibérico que hemos troceado anteriormente, salpimentamos también al gusto.
4. Cerramos la freidora y programamos 8 minutos.
5. Cuando termina ese tiempo, damos la vuelta a la carne, cerramos y programamos de nuevo entre 6 y 8 minutos, depende como nos guste la carne de hecha (a mi el cerdo me gusta bastante "churruscadito").
6. Sacamos y servimos inmediatamente...veréis que buenos están los pimientos y la cebolla al cocinarse con la grasita que desprende el secreto y que le gotea por encima.
Podéis tomarlo así directamente o acompañarlo de unas patatas fritas o de una ensalada, de cualquier forma está buenísimo.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
Agradecimientos a NewChef®.
Pinchos morunos fáciles
Tan fáciles de hacer en casa que no merece la pena comprarlos hechos.
Os aseguro que os van a quedar mil veces más ricos que cualquiera de los que venden elaborados de manera industrial. Además tienes la garantía de que la carne que has usado está fresca porque la has elegido tú y no ha sido "adobada" para enmascarar sabores extraños porque ya es un poco viejuna...
INGREDIENTES (podéis variar las cantidades e ingredientes al gusto)
·Unos 500 gr aproximadamente de carne de cerdo (obviamente los originales llevan ternera, cordero o pollo)
·50 ml de aceite
·Una cucharada de postre colmada de pimentón dulce (ó 1/2 de dulce y 1/2 de picante)
·Una cucharadita de café de orégano
·Una cucharadita de café de comino molido
·1/2 cucharadita de ajo en polvo
·1/2 cucharadita de pimienta negra
·1/2 cucharadita de sal
Como ingredientes opcionales pero muy recomendables para obtener un sabor bastante auténtico yo uso también:
·Una pizca de nuez moscada
·Una pizca de tomillo
·Unas semillas de cilantro (trituradas)
.Una pizca de curry (muy poquita cantidad, tan solo queremos darle un toque muy sutil)
·Una pizca de cúrcuma (tan solo le aportará color)
·2 clavos de olor
·2 cayenas
*El resultado será más rico y aromático si usamos especias en grano y lo molemos en el momento.
Si tenéis un molinillo de café eléctrico os quedará genial, yo tengo uno y lo uso para este tipo de mezclas, en realidad nunca molí café con él.
Modo de preparación
1º- Partimos la carne en dados de unos 3 x 3 cm y reservamos.
2º- En un bowl (a poder ser que tenga tapa) ponemos todos los condimentos elegidos (que habremos triturado), añadimos el aceite y mezclamos hasta que estén perfectamente integrados.
3º- Ponemos la carne en el bowl y con las manos bien limpias lo embadurnamos bien con la pasta de aceite y especias por todos los lados.
Lo cubrimos con la tapa o si no tenemos con film transparente y lo llevamos a la nevera. Mantenemos allí durante una noche para que la carne tome el sabor del adobo.
4º- Al día siguiente sacamos de la nevera, mezclamos un poquito nuevamente con las manos y vamos montando las brochetas, clavando en cada uno tantos trozos como deseemos.
Podemos usar metálicas o de madera, a mi me gustan mucho más las segundas (es más ahora que lo pienso de metal no las he usado nunca), en caso de usarlas de madera un truquillo para que no se quemen mientras lo cocinamos es sumergirlas en agua templada unos segundos antes de comenzar a clavar los trozos de carne.
5º- Cocinamos por ambos lados en una plancha o sartén bien caliente (con una gota de aceite si queréis, no es imprescindible) y listos para disfrutar.
Os aconsejo servirlos acompañados de arroz basmati y/o ensalada.
Les va genial una salsa que podemos hacer fácilmente mezclando yogur natural con un poquito de mayonesa, una pizca de comino, curry y cilantro fresco picado o perejil.
¡ESPERO QUE OS GUSTEN!
Fuente de la receta: propia.
Oreja de cerdo a la plancha
Hace unos días os dejaba la receta de oreja de cerdo en salsa y en vista del éxito cosechado hoy os dejo otra forma de prepararla que en casa triunfa. Mucho más ligerita que la anterior al no llevar salsa (lo cual evita posibles tentaciones relacionadas con el pan...) está igual de rica y totalmente aconsejable.
INGREDIENTES
Oreja de cerdo cocida, la podéis comprar cocida o por supuesto cruda y prepararla vosotros.
Si decidís comprarla cocida, cosa que os recomiendo porque resulta mucho más cómodo, la podéis encontrar en Mercadona (viene adobada)
Allí la tienen fijo, aunque seguro que la venden en muchos más hipermercados.
No necesitamos más, como veis la lista de la compra hoy no os va a volver locos.
1º- Partimos la oreja en trozos a nuestro gusto, nosotros lo hacemos en tiras finas, pero cada uno que lo haga como prefiera.
2º- Ponemos a calentar una plancha eléctrica o sartén.
3º- Colocamos los trozos de oreja separados un poquito entre si para evitar que al fundirse la gelatina se nos peguen unos a otros y se haga todo un "amasijo".
4º- Cocinamos a fuego medio durante 8 minutos aproximadamente por cada lado, el tiempo es totalmente orientativo porque dependerá del grosor de los trozos y del punto de dureza de la oreja.
Lo importante es conseguir que quede doradito y algo crujiente, enseguida os daréis cuenta de cuando está listo.
Y tan solo queda servir y disfrutar, podéis acompañarlo de un poquito de ajopere o tomarlo tal cual.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
Oreja de cerdo en salsa
Me gusta muchísimo la oreja de cerdo en salsa, es una de esas recetas que a los amantes de la casquería como es mi caso nos suele volver locos y que no puede faltar en tu recetario si eres fan declarado de esos productos.
Fácil de preparar porque en esta ocasión vamos a hacer un poquillo de trampa y compraremos la oreja ya cocida, tan solo le vamos a añadir una salsita que la da un poco de vidilla y conseguimos un pedazo plato super sabroso y de lo más tradicional.
Por supuesto podéis comprar la oreja fresca, limpiarla bien, cocerla vosotros y partirla para después seguir esta receta.
Otro día la haremos partiendo desde la oreja cruda y veréis lo fácil que es también, además así no habrá ni trampa ni cartón.
INGREDIENTES
· 500 gr de oreja de cerdo cocida (la que compro viene cocida y adobada)
· 1 cebolla
· 2 dientes de ajo
· 1 cucharada sopera de harina (o menos, dependerá de si nos gusta la salsa más o menos espesa)
· 1 cucharadita de pimentón
· 1 cayena (opcional)
· Perejil fresco
· Sal
· Pimienta negra
· Aceite de oliva
· Agua*
ELABORACIÓN
1. Partimos la cebolla en brunoise (pequeños dados) y prensamos el ajo, si no disponemos de prensa ajos lo trocearemos muy pequeñito.
2. Echamos un chorrito de aceite de oliva en una cazuela y rehogamos la cebolla y el ajo, añadimos la cayena, un poquito de sal y una pizca de pimienta.
3. Cuando comienza a tomar color es el momento de incorporar el pimentón y la harina, rehogamos unos segundos para que no sepa a crudo y añadimos rápidamente el agua porque sino se podría quemar.
4. Dejamos que rompa a hervir de nuevo y que se cocine unos 3 minutos, entonces añadimos la oreja que ya viene troceada y el perejil fresco picadito.
Movemos y cocinamos a fuego muy suave (para evitar que se pegue o se queme) durante unos 10 minutos más y ya estará lista para disfrutar.
*no pongo cantidad exacta de agua porque dependerá de la cantidad de harina que hayamos echado
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






















