Mostrando entradas con la etiqueta Aperitivos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aperitivos. Mostrar todas las entradas

Rillette de atún con tartar de tomate. Receta veraniega muy fácil, sabrosa y ligera


El tomate es uno de los indiscutibles reyes del verano, le tomemos solo —no necesita mucho más que unas escamas de sal y un chorrito de aceite de aceite de oliva virgen extra para conquistar cualquier mesa— o acompañado de otros productos tan veraniegos y prácticos como un buen atún en conserva, siempre se convierte en un apetecible manjar cuando llega a la mesa.






Encontrar tomates de calidad puede ser una tarea bastante complicada cuando estamos fuera de temporada pero mi consejo es que no desesperes, seguro que si buscas bien y dejas que te asesoren, tienes a mano alguna variedad que pueda llegar darte muchas alegrías durante todo el año.



INGREDIENTES 

1 tomate mediano
1 lata de atún en conserva (al natural o con aceite de oliva)
2 o 3 tomates secos rehidratados en aceite de oliva (te dejo aquí mi receta)
2 cucharadas de postre de queso crema 
1 cucharadita de mostaza de Dijon
1 cucharadita de salsa de soja
Ralladura de limón
Un poquito de perejil fresco picado o cebollino
Unas gotas de aceite de sésamo
Una pizca de pimienta negra recién molida
Semillas de sésamo 


ELABORACIÓN


1. Pela, elimina las semillas y trocea la carne del tomate en dados pequeñitos de unos 0,5 centímetros  (este tipo de técnica se denomina concassé o concasser, se trata de un corte específico).
Coloca en un colador para que drene el agua de vegetación mientras continuas con el resto de pasos de la receta.


2. Escurre el atún (tanto si es al natural como si has elegido una conserva en aceite de oliva), pon en un pequeño cuenco y mezcla con el queso cremoso, los tomates deshidratados que habrás partido en pequeños trocitos, el perejil o cebollino fresco picadito fino, un toque de pimienta negra y la mostaza, mezcla hasta conseguir una especie de paté con textura de hebras. Reserva.

3. Pon los dados de tomate en otro pequeño cuenco, añade la salsa de soja, unas gotitas de aceite de sésamo y la ralladura de limón. Mezcla.

4. Con la ayuda de un aro de emplatar coloca una base de tomate en el plato de presentación —ten la precaución de presionar con una cucharita para que se asiente y forme una base compacta—, cubre con el paté de atún*, remata con semillas de sésamo y sirve acompañado de unas rebanadas de pan casero tostado, colines, regañás o unos palitos tipo 'grisinni'.


¡Espero que te guste!


*te aconsejo hacerlo con antelación para tener los ingredientes bien fríos a la hora de montar el plato y así disfrutar plenamente de esta refrescante y sencilla idea.
Puedes añadir unas gotitas de tu picante favorito, va a quedar de lujo seguro.

Fuente de la receta: elcorteingles.es



Zanahorias aliñadas (o aliñás). Receta de tapa de zanahorias típica de Cádiz


Refrescante, super fácil de hacer y muy económica. Así es la deliciosa tapa que hoy aprendemos a preparar, estrella de la gastronomía andaluza —en especial de la cocina gaditana— se trata de una receta donde las zanahorias maceradas con ajo, especias y vinagre de Jerez son las principales protagonistas.




Descubre cómo preparar de una forma extremadamente sencilla un encurtido inmediato y olvídate de meses de reposo o maceraciones prolongadas. Estas zanahorias aliñadas son la salida ideal para impacientes.



INGREDIENTES

· 500 g de zanahorias bien frescas
· 175 ml de caldo de cocción de las zanahorias
· 80 ml de vinagre de Jerez
· 3 o 4 dientes de ajo
· 1 cucharada de postre de orégano
· 1 cucharada de postre de cominos (yo lo uso en grano pero puedes ponerlo en polvo si lo prefieres)
· 1 cucharada de postre de pimentón de la Vera
· Sal



ELABORACIÓN


1. Pela, o lava bien (sin necesidad de retirar la piel) si son caseras y tienes las certeza de que no han sido tratadas con fertilizantes químicos o pesticidas, las zanahorias.

2. Pon en la olla a presión y cubre con un poquito de agua, lo justo para cubrir las zanahorias y un poquito más. Añade una pizca de sal, cierra la olla y lleva a la fuego a máxima potencia. En cuanto suba la válvula de presión cuenta 1 minuto exacto, después apaga y retira del fuego. Deja que la olla pierda la presión completamente para poder abrirla y saca las zanahorias a un plato, reserva el caldo de cocción porque vas a necesitarlo.

3. Pela los dientes de ajo, pon en un mortero junto con un poquito de sal y comienza a 'majar' hasta conseguir una pasta. Añade el comino, el orégano, el pimentón y mezcla bien.
Cuando has logrado una pasta de ajo y especias, añade el vinagre y parte del caldo de la cocción de las zanahorias que tenías reservado.

4. Trocea las zanahorias en rodajas gruesas y pon en un recipiente hermético que tenga tapa. Vierte sobre ellas el aliño, tapa y deja reposar en la nevera un mínimo de 6 horas antes de degustarlas.

5. Estas deliciosas zanahorias aliñadas aguantan en la nevera varios días sin problema aunque es bastante probable que no duren tanto tiempo jajajaja.
Sirve bien fresquitas como aperitivo o disfruta como guarnición de carnes o pescados a la brasa, como acompañamiento de legumbres o como ingrediente de ensaladas. Incluso puedes poner una pequeña cantidad la próxima vez que prepares ensaladilla rusa ¡Verás que toque más rico!



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: Las Maria Cocinillas


Morcilla de verano. Receta de morcilla vegana en Thermomix


La mejor forma de definir esta receta vegana es diciendo 'Berenjena que sabe a morcilla', así, sin más. Sin rodeos ni florituras porque aquí lo importante es ir al grano y que te enteres de cómo puedes preparar este sorprendente y sabroso plato 100% vegetal cuanto antes.
Te animo a que tomes buena nota porque si pruebas esta berenjena que sabe a morcilla es probable que se convierta en la reina de muchas de tus comidas o cenas durante este verano.





El resultado te sorprenderá por su sabor y te encantará por su textura, jugosa y untable, ideal para servir —como tapa o aperitivo— sobre rebanadas de pan recién tostado. Busca tu pan preferido y ve corriendo a casa a preparar esta sencillísima receta de morcilla vegetariana porque es absolutamente recomendable.
¡Ah, olvidaba deciros que también queda genial en revuelto con huevos de gallinas felices!



INGREDIENTES


· 500 g de berenjena (con piel)
· 250 g de cebolla
· 30 g de piñones
· 25 g de aceite de oliva virgen extra
· 2 cucharadas soperas de tomate frito
· 1/2 cucharada de postre de pimentón de la Vera (dulce o picante, tú decides)
· 1 cucharada de postre de orégano
· 1 cucharada de postre de comino (molido o en grano, como prefieras)
· Sal
· Pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Lava y corta la berenjena en rodajas, coloca en una fuente y espolvorea con sal, deja reposar durante unos 30 minutos para que pierdan la mayor parte de su agua de vegetación. Pasado ese tiempo seca las rodajas con un trapo.

2. Pon la cebolla cortada en cuartos en el vaso de la Thermomix y programa; 10 segundos, velocidad 4.
Saca a un plato y reserva.

3. Ahora pon los trozos de berenjena en el vaso y programa; 8 segundos, velocidad 5.
Ayudándote con una espátula baja los restos de las paredes hacia el fondo.

4. Añade la cebolla que tenías reservada, el tomate frito, los piñones, el aceite, el orégano, el pimentón, el comino, la sal y la pimienta. Programa; 15 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

5. Destapa, comprueba el punto de sal —con cuidado de no quemarte— por si hiciera falta rectificarlo, baja los restos hacia el fondo otra vez y programa los mismos parámetros de nuevo; 15 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

6. Deja que repose unos minutos y ya estará listo para disfrutar como más te apetezca.
Se conserva 2 o 3 días en la nevera sin ningún problema. Puedes calentarlo para servirlo o comerlo frío directamente.



¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: Internet



Tomate relleno de ventresca de bonito del norte sobre salmorejo improvisado. Receta fácil y resultona


Si tienes una cena y quieres deslumbrar, si tienes ganas de innovar para huir de la rutina entre fogones o si simplemente ha llamado tu atención la forma de preparar un tomate al ver la imagen, te recomiendo esta facilísima receta porque te aseguro que no te va a defraudar y la tendrás lista en un pispás.





INGREDIENTES

· 1 tomate de ensalada
· 1 lata de ventresca de bonito del norte 
· 1 huevo cocido
· Mayonesa
· Ketchup
· Unas gotitas de Tabasco®
· Unas gotas de Salsa Perrins®
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra
· Anchoas de Santoña (opcional pero absolutamente recomendable)

-Para el salmorejo improvisado:
· 1 tomate (que sea bien maduro y grande)
· 1 diente de ajo
· Aceite de oliva virgen extra
· Un poquito de vinagre de Jerez (opcional)
· Sal



ELABORACIÓN


1. En primer lugar necesitamos pelar el tomate y para ello podemos optar entre dos técnicas: retirar la piel con la ayuda de un pelador de este tipo o practicar una ligera incisión en forma de cruz en la base del tomate y pelarlo después de escaldarlo. Tan solo tendrás que sumergirlo unos 15-20 segundos en un cazo con agua hirviendo e inmediatamente meterlo en agua bien fría con hielo para que el contraste de temperatura nos ayude a retirar la piel sin problema.

2. Una vez pelado retira el pedúnculo ayudándote de un pequeño y afilado cuchillo o puntilla. Corta la parte superior de forma circular y vacía el tomate con mucho cuidado de no romperlo, lo harás fácilmente si usas un 'sacabolas' o 'parisien' (si no lo tienes no te preocupes, puedes hacerlo también con una cuchara y un poquito más de mimo y paciencia). Cuando lo hayas vaciado, salpimenta el interior del tomate y pon con la abertura hacia abajo sobre una rejilla para que escurra el exceso de agua de vegetación durante unos minutos.

3. Mezcla la ventresca de bonito (habrás retirado el aceite de la lata) con el huevo cocido y rallado, un poquito de mayonesa y ketchup al gusto. Añade unas gotas de Tabasco y Salsa Perrins, mezcla de nuevo con un tenedor, pon en un recipiente con tapa y reserva en la nevera hasta que lo necesitemos.

4. Prepara el salmorejo improvisado, es muy sencillo, tan solo tienes que triturar el tomate (añade los restos del interior del otro tomate ¡Aquí no se tira nada!) con el ajo, el aceite, el chorrito de vinagre si lo deseas y la sal. Bate hasta conseguir una crema homogénea, pasa por el chino para lograr una textura fina y lisa y guarda también en la nevera para que esté fresco a la hora de servirlo.

5. Llegado el momento de montar el plato; rellena el tomate con la pasta de ventresca, sirve el salmorejo en el fondo de la fuente de presentación, coloca el tomate con la abertura hacia abajo (como ves en la imagen), corona con una anchoa de Santoña —sirve el resto de 'compañeras' en un platito con pan cerca para regocijo de tus comensales, anda...jajaja— y disfruta como ensalada, entrante, aperitivo o incluso plato principal si a ti lo que te apasiona es el tomate.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: Canal Cocina


Ensalada de tomate y burrata. Cómo preparar la receta básica y su versión de lujo


Para la ensalada de tomate y burrata que hoy te propongo necesitarás muy poquitos ingredientes pero eso sí, de mucha calidad todos ellos. Toma buena nota porque no vas a arrepentirte si decides probarla en casa.

El éxito de este sencillo plato se basa en la combinación de la cremosidad y sabor suave y un tantín dulce de la burrata —un queso fresco de origen italiano, en concreto de la zona de la Puglia— con el intenso sabor del resto de ingredientes. El resultado de esta explosiva mezcla resulta muy fácil de describir; equilibrio, agradable textura y frescor en cada bocado ¿Quién podría resistirte a ello?



Lo más complicado será encontrar tomate de calidad fuera de temporada, a veces puede llegar a convertirse en misión imposible, es más, conseguir tomates ricos en plena temporada también resulta una aventura llena de riesgo.
El caso es que el esfuerzo —físico y económico— que inviertas en el tomate será directamente proporcional al resultado de la ensalada que prepares, así que teniendo en cuenta este dato, te recomiendo que busques un buen tendero/a y te lo cameles para que te abastezca de tomates sabrosos durante todo el año.
No, ahora en serio, mi consejo es que compres los mejores tomates que puedas conseguir —independientemente de su precio— y te aseguro que éxito el de la receta está garantizado.



INGREDIENTES

· 1 o 2 tomates de ensalada (depende del tamaño)
· 1 burrata
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas
· Pimienta recién molida al gusto

-Para la versión de lujo, que sin duda te recomiendo probar, necesitarás; rúcula, piñones, tomates secos y/o aceitunas negras y pesto.



ELABORACIÓN


1. En primer lugar debes ser previsor y sacar la burrata de la nevera un par de horas antes de consumirla para que se atempere. Es un paso importante, no te lo saltes a la torera o el resultado se verá alterado.

2. Lava, pela si lo deseas y parte en lonchas los tomates.

3. Dispón en el plato o fuente de presentación que hayas elegido, sazona un poquito el tomate (con sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra será fantástico) y coloca la burrata justamente en el centro.

4. Practica una incisión para que el queso muestre su excepcional cremosidad, remata con unas gotas de aceite de oliva y un poquito de hierbabuena fresca picada finamente o una pizquita de orégano.

5. En caso de que te decantes por preparar la versión de lujo; coloca una cama de tomate en el fondo del plato, añade un puñadito de rúcula, pon sobre ella la burrata abierta y unos trocitos de tomate seco rehidratado en aceite de oliva virgen extra (receta aquí) o aceitunas negras troceada en dados pequeños, remata con un puñadito de piñones y como 'broche fin de fiesta' aliña a tu gusto con pesto (si es casero pues mucho mejor, aquí te dejo también la receta de una salsa pesto super sencilla de hacer)


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia

Causa limeña de atún. Receta tradicional de Perú


Directa de Perú nos llega esta riquísima causa rellena de atún o causa limeña de atún, super fácil de hacer y muy apropiada para los meses de verano donde siempre buscamos recetas ligeras pero sabrosas. Si la pruebas repites fijo.




Es el ají amarillo lo que hace este plato tan especial, convierte lo que podría ser un simple pastel de patata en un básico de la cocina peruana que sin ninguna duda merece toda nuestra atención.
Conseguir pasta de ají amarillo no es complicado, y si te atreves —y encuentras ají amarillo fresco o congelado— incluso puedes prepararla en casa, es muy fácil de hacer.



INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

· 1 kg de patatas (si son amarillas mejor que mejor)
· 1 cucharada de postre de pasta de ají amarillo
· El zumo de media lima
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra recién molida

- Relleno:
· Bonito del norte* 
· 2 cucharadas de mayonesa (mejor si es casera)
· 1 cucharada de cebolla roja finamente troceada
· Huevo cocido y aceitunas negras (para decorar)

*que hayas comprado fresco y después cocido en casa (con; agua , una hojita de laurel, unas bolas de pimienta, un par de dientes de ajo, un chorrito de aceite y una pizca de sal) o en conserva de aceite de oliva virgen extra, elige la opción que más cómoda te resulte.


ELABORACIÓN


1. Lava y cuece sin pelar las patatas* en abundante agua con sal. Pasados 20 minutos escurre el agua, espera unos minutos para que pierdan temperatura y pela con cuidado de no quemarte.

2. Tritura las patatas (no es necesario esperar a que se enfríen por completo) con la ayuda de un pasapuré (o con un robot, Thermomix o similar) y mezcla con el zumo de lima, una pizca de sal y pimienta al gusto, hasta conseguir una masa suave y cremosa —puedes incluso añadir un chorrito de leche evaporada para aumentar la cremosidad si la textura no termina de convencerte—.

3. Pon el bonito en un cuenco y mezcla con la mayonesa y la cebolla. Reserva.

4. Pela, retira la pepita y lamina el aguacate.

5. Monta la causa con la ayuda de un aro de emplatar, es muy sencillo, tan solo debes alternar capas de ingredientes. Pon una base de patata continua con el aguacate, añade relleno de bonito y finaliza con una nueva capa de patata.

6. Decora a tu gusto, lleva a la nevera durante al menos 45 minutos y sirve bien fresquito para disfrutar plenamente de esta deliciosa receta peruana.


*este detalle es importante ya que ayuda a preservar el sabor de la patata y además le confiere una textura menos 'aguada'. Observarás una patata más compacta, mucho más adecuada para este tipo de preparaciones.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.


Edamame, el aperitivo japonés. Qué es y cómo cocinarlo. Receta de ensalada de edamame


Se podría decir que el edamame es el aperitivo japonés por excelencia, estas deliciosas vainas de soja inmaduras (cosechadas a un 80% de madurez) representan la esencia de la cocina del país nipón, saludable y ligera pero sabrosa y siempre apetecible.





Comprarlo no supone ningún reto —se encuentra con relativa facilidad en la sección de congelados de supermercados como Mercadona— y cocinarlo mucho menos, ya que su elaboración es extremadamente sencilla.

Una vez hervido puedes servirlo con un pizca de sal y pimienta negra recién molida como un aperitivo o 'snack' —se come como si fueran pipas, literal. Tan solo tienes que llevarte un extremo de la vaina de edamame a la boca, sacar los granos de soja con la ayuda de los dientes y desechar la vaina ¡Divertido y riquísimo!—. O desgranar las vainas y añadir las semillas de soja verde que encuentras en su interior en ensaladas (prueba a combinarlo con diferentes ingredientes; quinoa o arroz integral, aguacate, cacahuetes o anacardos, salmón o pollo a la plancha, huevo cocido o escalfado, pimiento, pepino, cebolla roja, semillas de sésamo tostadas, cilantro, ralladura de lima etc) o incluirlos en otro tipo de recetas como salteados, hummus o patés vegetales en general.



INGREDIENTES

· 500 gr de edamame congelado
· Agua
· Sal
· Pimienta negra recién molida


ELABORACIÓN

1. Pon abundante agua en una olla y añade un puñadito de sal. Lleva a ebullición.

2. Una vez haya comenzado a hervir añade el edamame (sin descongelar) y mantén a fuego fuerte hasta que comience a hervir de nuevo.

3. Cuando alcance de nuevo el punto de ebullición baja el fuego y cocina durante 5 minutos.

4. Escurre completamente, añade una pizca de sal y una cantidad generosa de pimienta negra recién molida. Si lo deseas puedes incorporar ralladura de limón o lima y un poquito de jengibre fresco también rallado. Sirve con salsa de soja (si no es baja en sodio te recomiendo que entonces no añadas la sal del paso anterior) y un toque de salsa sriracha si eres fan de esta deliciosa —pero picante— salsa de origen tailandés.

Te dejo un vídeo que creo que puede resultarte útil ya que contiene otra forma muy interesante de cocinar este ligero y sabroso aperitivo vegetal.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Tomates secos en aceite de oliva. Receta de tomates secos rehidratados en aceite de oliva virgen extra con hierbas aromáticas y ajo


Estos tomates secos rehidratados en aceite de oliva virgen extra y aderezados con ajo, mezcla de pimientas y hierbas aromáticas puede que se conviertan en un básico imprescindible en tu nevera o 'fondo de despensa'.
Son super fáciles de hacer y resultan un verdadero acierto allí donde les pongas.




Piensa en sofritos de arroces o platos de pasta, en pizzas, ensaladas, deliciosas hamburguesas caseras o informales pero elegantes bocadillos 'gourmet', panes, en huevos revueltos o en una tortilla de patata más original, guisos de carne, pescados al horno o salsas. Piensa en mozzarela, en pesto rojo, tapenade o en una irresistible focaccia.
Piensa en lo que más te apetezca y probablemente estos deliciosos y aromáticos tomates encajen a la perfección en tus planes.

Ni que decir tiene que el aceite que queda cuando terminas estos tomates macerados es una maravilla que no debes desperdiciar por nada del mundo, por ejemplo puedes usarlo para aliñar ensaladas o para acompañar verduras a la parrilla o al horno.



INGREDIENTES 

· 100 gr de tomates secos
· Aceite de oliva virgen extra
· 1 ó 2 dientes de ajo
· Albahaca fresca (sustituye —o combina si lo prefieres— por orégano o tomillo secos o una ramita de romero)
· Mezcla de pimientas o pimienta negra en grano (lo que más te guste o tengas a mano)

1 bote de cristal con tapa (yo no lo utilizo esterilizado porque en casa los consumimos rápido, en una semana a lo sumo han 'desaparecido')



ELABORACIÓN


1. Pon a remojar los tomates en un cuenco con agua tibia durante al menos 12 horas o lleva a ebullición en un cazo con agua caliente y unas gotas de vinagre de Jerez durante unos 5 minutos.
Elige la versión 'slow' o la 'express', tú decides, eso sí, en ambas debes secar concienzudamente los tomates una vez estén rehidratados antes de continuar con el siguiente paso.

2. Coge un bote —limpio y seco— y ve creando capas de aliño, alternando; tomates, hojas de albahaca, ajo laminado y pimienta.

3. Mientras realizas este proceso y a medida que se va llenando el bote, añade aceite por tandas para que penetre bien por toda la mezcla.

4. Cuando hayas finalizado asegúrate de dejar espacio para que quede completamente cubierto de aceite, al menos un dedo por encima de la última capa.

5. Cierra el bote y mantén en un lugar fresco y seco —en la despensa o en la nevera, donde prefieras— durante 48 horas para que macere y los sabores asienten.




¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia

Garbanzos crujientes especiados. Receta de snack saludable de garbanzos horneados


Estos garbanzos horneados, crujientes y especiados, son una saludable y divertida opción para el aperitivo, un ingrediente diferente en tus ensaladas o el sustituto ideal a los clásicos picatostes en todo tipo de cremas de verduras. Elige tu versión, varía las especias a tu gusto* y disfruta de cada bocado mientras te cuidas.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]




INGREDIENTES

· 400 gr de garbanzos cocidos (el equivalente a un bote grande de los de cristal)
· 1 y 1/2 cucharada de postre de ajo en polvo
· 1 cucharada de postre bien colmada de comino en polvo
· 1 cucharada de postre de curry (o simplemente cúrcuma, como prefieras)
· 1 y 1/2 cucharadas de postre de pimentón de la Vera (dulce y/o picante)
· 1 cucharada de postre de sal
· 1 cucharada de postre de azúcar moreno
· 1/2 cucharada de postre de pimienta molida
· 30 ml de zumo de limón
· 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra




ELABORACIÓN


1. Pon un colador sobre un cuenco y escurre los garbanzos**, después extiéndelos sobre papel de cocina absorbente e intenta (sin despellejarlos o romperlos) que queden bien secos.

2. Mezcla todas las especias y la sal en un cuenco amplio, añade el zumo de limón y el aceite de oliva y bate con un tenedor o unas pequeñas varillas hasta conseguir una emulsión homogénea. Reserva.

3. Pon los garbanzos en el cuenco junto con la mezcla de especias y mezcla cuidadosamente para que se embadurnen bien pero evitando romperlos o machacarlos.

4. Saca la bandeja del horno y fórrala con papel de hornear.
Enciende el horno y precalienta a 200º.

5. Extiende los garbanzos sobre la bandeja del horno, evita que queden unos encima de otros.

6. Lleva al horno y baja la temperatura a 180º. Hornea unos 45 minutos, durante los cuales deberás 'voltear' los garbanzos un par de veces al menos para que queden cocinados de manera uniforme.

7. Cuando los garbanzos tengan un bonito color y estén crujientes a tu gusto, saca la bandeja del horno, deja reposar unos minutos y disfruta como aperitivo o deja enfriar completamente y guarda en un bote hermético (que mantendrás en un lugar oscuro y seco) para utilizar en ensaladas o cremas de verduras. Aguantarán 3 ó 4 días sin problema (si es que no 'desaparecen' antes, claro)

*prueba con orégano, tomillo, romero, cebolla en polvo, jengibre o un poquito de wasabi. O prepara una versión dulce con canela, cardamomo, anís estrellado y un poquito de miel o sirope de arce.
**no tires el líquido de cocción de los garbanzos (también llamado 'aquafaba'), te vendrá genial para preparar esta deliciosa Mousse de chocolate.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Ensalada 'Waldorf'. Receta de ensalada con apio, manzana y nueces


Un básico indispensable en la carta de restaurantes de medio mundo, si nunca la probaste deberías remediarlo de forma inmediata. La ensalada Waldorf bien merece que eches mano al olvidado apio, elijas unas deliciosas manzanas y te pongas a partir nueces como si no hubiera un mañana.

Para descubrir el origen de esta famosa ensalada debemos remontarnos a finales del siglo XIX, cuando el maître del por aquel entonces recién inaugurado Hotel Waldorf Astoria de Nueva York, Oscar Tschirky, inventa una ensalada —que causa furor entre la clase pudiente de la época— y que tan solo lleva 3 ingredientes; apio, manzana y mayonesa.
Con el tiempo, dicha ensalada se enriquece con otros ingredientes y el aliño evoluciona hasta convertirse en la deliciosa salsa que hoy acompaña a este refrescante plato.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]


Sirve como aperitivo, plato principal —si añades brotes tiernos de lechuga y trocitos de pollo para completarlo— o guarnición. Preparar en casa esta ligera y saludable pero sabrosa ensalada es una buena manera de rendir homenaje a los clásicos que, fuera de modas, siempre nos acompañan y nunca nos defraudan.



INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

· 2 ó 3 ramas de apio (dependerá del tamaño)
· 1 manzana 'Granny Smith'
· 1 manzana 'Royal Gala'
· 125 gr de uvas rojas (sin semillas)
· 100 gr de nueces pecanas (ya peladas)*

- Aliño:
· 1 yogur natural
· 1 cucharada sopera bien colmada de mayonesa (casera si es posible)
· El zumo de 1/2 limón
· Una pizca de sal
· Pimienta negra al gusto
· Unas gotas de salsa Tabasco (opcional)

*si no encuentras nueces pecanas puedes utilizar nueces comunes sin problema, queda igual de rico.



ELABORACIÓN



1. Mezcla los ingredientes del aliño con unas pequeñas varillas hasta conseguir una salsa homogénea, pon en un bote con tapa y reserva en la nevera.

2. Exprime el limón y reserva también.

3. Limpia y trocea el apio, decide el grosor de los trozos en función de tu gusto. Pon en un cuenco junto con las nueces —que habrás tostado ligeramente si así lo deseas— y las uvas partidas por la mitad o en cuartos, depende de su tamaño.

4. Lava, descorazona y trocea la manzana en pequeños bastones —corte 'cerilla'—. Añade el zumo de limón para evitar que se oxide y oscurezca. Añade al cuenco junto con el resto de ingredientes.

5. Vierte la salsa, mezcla bien, lleva a la nevera unos minutos para servir fresca y disfruta.


-Sugerencias-
· Cambia las uvas rojas por arándanos deshidratados o uvas pasas, queda buenísimo también.
· Añade un plus de sabor poniendo pequeños trocitos de tu queso azul favorito.
· Si tienes en la nevera restos de pechuga o muslo de pollo asado, aprovecha y añádelos, a la Waldorf le irán genial.
· En la versión más golfa puedes incluso caramelizar las nueces con azúcar moreno y un poquito de salsa sriracha o unas gotas de Tabasco.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia.



Boniato, el otoño es naranja. Recetas con boniato


El otoño no solo trae los primeros resfriados y el controvertido cambio de hora, entre las joyas gastronómicas que nos regala encontramos el boniato (también conocido como; moniato, papa dulce, camote o batata, según la región o país en el que te encuentres), que sin duda es uno de mis productos otoñales preferidos.

Es tan versátil que podrás incluirlo tanto en recetas saladas como dulces. Se encuentra con mucha facilidad tanto en pequeñas fruterías como en grandes supermercados y además resulta económico.
A los niños les encanta, y es que su agradable sabor y atractivo color naranja probablemente tengan mucho que ver en este aspecto. Y si a todo lo anterior sumamos sus beneficiosas propiedades para el organismo (es rico en provitamina A y en vitaminas B,C y E), este discreto tubérculo se posiciona en cabeza como una excelente opción que nos ayudará a evitar la tan temida 'rutina culinaria'.



[pincha en la foto para ampliar la imagen]



Pero ¿En qué tipo de recetas puedo incluir el boniato?
Pues mira, queda genial con legumbres (prueba unas lentejas con hongos —si son boletus mejor que mejor—, boniato y alguna especia como cúrcuma, cilantro, comino o pimentón. Es muy sencillo de hacer y resulta diferente y riquísimo).
En cremas de verduras, a mi me encanta, voy variando los ingredientes pero casi siempre pongo boniato porque —al igual que me ocurre con la calabaza— su color naranja me da muy buenas vibraciones a la hora de cocinar.
En guisos de carne funciona estupendamente, además con cualquier tipo; ternera, cerdo, conejo, cordero, pollo, pavo, pato o caza. Puede que te sorprenda pero te aseguro que el boniato le sienta bien a prácticamente todo el reino animal jajajaja.
Con pescados también se lleva genial, en chips con escabeches o en puré para servir cuando prepares asados. Con pulpo braseado a la parrilla es un espectáculo.



[pincha en la foto para ampliar la imagen]



Si te decantas por incluirlo en recetas dulces, te recomiendo que pruebes a asar el boniato (con piel y envuelto en papel de aluminio durante unos 50 minutos a 200º), cuando esté templado pela y trocea en gajos o rodajas, sirve con un hilo de leche condensada por encima y unas escamas de sal. Acompaña con unos frutos secos, pasas de Corinto (que si te apetece puedes remojar en ron) y helado de vainilla. Un lujo, en serio.
También queda muy bien en flanes, cremas dulces —similares a unas natillas— y en buñuelos.

Otra buena idea consiste en hacer chips con la ayuda del microondas, una sencilla y rapidísima forma de conseguir un snack saludable y muy, muy rico. Para ello únicamente tienes que lavar bien el boniato y sin pelar, cortar finas lonchas con la ayuda de una mandolina o un cuchillo bien afilado y algo de paciencia. Pon papel de horno en el plato del microondas, rocía con un poquito de aceite de oliva en spray y dispón las lonchitas de boniato, sin que se toquen unas con otras, esto es importante. por lo que deberás hacer la operación en tandas.
Ve programando de 30 en 30 segundos, así no correrás riesgos innecesarios y evitarás que se termine carbonizando el tema. Al sacarlo añade sal en escamas y espolvorea con tus especias favoritas, en casa nos encantan con pimienta rosa, curry o copos de ajo en polvo, chile y romero o tomillo frescos.
Venden kits especiales para hacer chips vegetales (no solo de boniato, puedes hacerlos de; patata, manzana, calabacín, remolacha o zanahoria).



[pincha en la foto para ampliar la imagen]



Hay mil y una maneras de sacar partido a esta preciosidad naranja: asa y rellena con carne picada y un salteado de verduras y setas, añade un queso que te guste y hornea ¡Queda de 10! O pela, cuece y machaca 3 ó 4 boniatos y prepara un puré con una nuez de mantequilla, sal y pimienta negra recién molida. Resulta la guarnición perfecta para cualquier plato.

En definitiva, pierde el miedo a probar ingredientes o elaboraciones nuevas, no te aburras elaborando siempre los mismos platos. Sé travieso y no te pongas límites en la cocina, bueno ni en ningún apartado de tu vida. Pero eso ya es otro tema jajajajaja.


¡Espero que te resulte útil!



Ensalada cocha. Receta de ensalada templada de tomate y pimiento asado


Que las cosas buenas de la vida hace mucho que ya están descubiertas es algo que he aprendido de un tiempo a esta parte. Ahora soy capaz de entender que a veces nos empeñamos en descubrir y nos olvidamos de recordar.
Bueno, pues la receta que hoy os traigo se trata de eso, de recordar. De rescatar deliciosos tesoros de la gastronomía tradicional, bien sea de la nuestra o como en este caso de la de otras culturas o naciones.

Esta ensalada cocha o 'matbuja' (que significa 'cocinada'), plato de la cocina sefardí, es muy fácil de hacer y resulta una interesante opción para aprovechar los últimos coletazos del huerto. Esos tomates tan carnosos y fragantes que has cosechado, pero que ya están demasiado maduros para comer de otra forma, junto con unos pimientos rojos y/o verdes para asar que tan estupendos encuentras ahora, son el 'quid' de esta receta.

Resulta una delicia si lo sirves como guarnición de carnes o pescados, o si simplemente lo acompañas de una rebanada de (un buen) pan recién tostado ¿Te apetece probar? ¿Sí? ¡Pues venga, esto es lo que vas a necesitar?



[pincha en la foto para ampliar la imagen]



INGREDIENTES

· 3 ó 4 pimientos morrones (que sean bien grandotes)
· 4 ó 5 tomates maduros
· 4 ó 5 dientes de ajo
· 1 cucharadita (o más) de cominos 
· Aceite de oliva
· Sal al gusto
· Miel de brezo o unas gotas de vinagre de manzana (ambos ingredientes son totalmente opcionales)



ELABORACIÓN


1. Asa los pimientos como lo hagas tradicionalmente.Yo precaliento el horno a 180º, lavo los pimientos, embadurno cada uno con unas gotas de aceite de oliva virgen extra, añado una pizca de sal, coloco en una bandeja y llevo al horno durante aproximadamente una hora.
Una vez están listos, saco del horno, cubro con un trapo limpio y dejo que 'suden' y pierdan temperatura para que después me resulte más fácil pelarlos.

2. Una vez que tengas los pimientos pelados, córtalos en tiras —no demasiado finas, como de un dedo de grosor— y ponlos a escurrir en un colador durante una par de horas por lo menos para que suelten todo su jugo (este jugo no lo desperdicies, sería una pena, añádelo a algún guiso y verás que rico queda).

3. Lava, pela, despepita y trocea los tomates para comenzar a preparar el sofrito.
(o simplemente lávalos y trocéalos si lo vas a triturar después)

4. Pela y lamina los ajos, añade aceite a una sartén amplia y dora. Inmediatamente después, antes de que se quemen, incorpora los tomates troceados y sofríe unos minutos o hasta que veas que los trozos de tomate se deshacen.

5. Mientras se sofríe el tomate, pon una sartén pequeñita al fuego y tuesta ligeramente los cominos para que desprendan todos su aroma y enriquezcan la ensalada.

6. Añade los pimientos en tiras y los cominos al sofrito de tomate (que si no pelaste y despepitaste antes de cocinar habrás pasado por el pasapuré ahora), mezcla cuidadosamente, baja el fuego y cocina unos 45-50 minutos —o hasta que el caldo se consuma— a fuego muy suave.

7. Prueba el punto de sal, remata si quieres con un hilo de miel —la de brezo le va genial— o unas gotitas de vinagre de manzana, sirve acompañado con bien de pan (de uno que esté rico, insisto, esto es muy importante) y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Ensalada Caprese. Receta básica de ensalada de tomate, mozzarella y albahaca fresca con aceite de oliva


Ensalada Caprese o cuando combinar ingredientes tan sencillos como tomate —elige concienzudamente la variedad, resulta imprescindible que tenga sabor—, mozzarella y hojas de albahaca se convierte en un arte. Bueno, en arte y en una gozada para los sentidos porque el resultado es simplemente perfecto, bien sea servida como plato único o como acompañamiento.

Si necesitas algo rápido, presentable, refrescante y sabroso, te recomiendo que prepares una Caprese y te dejes de complicaciones. Pocas recetas te devolverán tanto a cambio de tan poco.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]


INGREDIENTES (para 2 personas)


· 1 tomate para ensalada (que sea de tamaño 'generoso')
· 1 bola de mozzarella fresca
· 1 manojo de albahaca fresca
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas
· Pimienta negra recién molida (opcional)
· Reducción de vinagre de Módena (opcional)




ELABORACIÓN


1. Lava, elimina el pedúnculo y corta el tomate en láminas no demasiado finas.

2. Escurre la mozzarella y córtala del mismo grosor.

3. Elige una fuente de presentación bonita —alargada o redonda, como tú prefieras. Si es redonda solo tendrás que colocarlo en espiral— y dispón el tomate y la mozzarella, alternándolo.

4. Coloca las hojas de albahaca —enteras o troceadas, como más te guste— que habrás lavado previamente y remata con sal, un hilo de aceite de oliva virgen extra, pimienta negra y reducción de vinagre de Módena (estas dos últimas si lo deseas).

5. Sirve y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.



Cola de bonito del norte en escabeche


Un escabeche —más suave o más intenso. eso dependerá del gusto de cada uno— es una excelente manera de cocinar el bonito del norte cuando está en plena temporada. Resulta económico, es muy fácil de hacer y queda delicioso, por eso un escabeche casero siempre está bien posicionado a la hora de elegir candidatos a ingrediente de ensalada veraniega.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]



Esta receta no es una forma de conservación para un periodo largo de tiempo —quiero decir que no es una conserva casera— pero sí que es una manera sencilla y práctica de conseguir un bonito en escabeche riquísimo que le sentará estupendamente a un tomate —si es feo y de huerto mejor que mejor— loncheado y aliñado con una pizca de sal, unas gotas de un buen aceite de oliva virgen extra y un poco del caldo y de la verdura del escabeche si lo deseas. Manjar de dioses.




INGREDIENTES

· 1 cola de bonito del norte de entre 1 kg y 1 kg 200gr
· 2 cebollas
· 4 dientes de ajo
· 2 zanahorias
· 2 hojas de laurel
· Unas 15 ó 20 bolas de pimienta negra
· Un puñadito de sal gruesa
· 100 ml de vino blanco
· 40 ml de vinagre de vino blanco
· 75 ml de aceite de oliva virgen extra



ELABORACIÓN


1. Pide en la pescadería que te preparen una cola de bonito del norte de aproximadamente 1 kg de peso, tan solo deben eliminar las escamas —ya que no la vamos a pelar hasta después de cocinarla— y cortar la aleta.
Cuando llegues a casa échale un vistazo y termina de retirar los posibles restos de sangre o partes oscuras y escamas que hayan quedado.

2. Pela y parte en 'juliana' gruesa las cebollas, pon en el fondo de la olla rápida. Pela y trocea las zanahorias, añade a la olla también. Pela los dientes de ajo y sin trocear incorpóralos a todo lo anterior.

3. Acomoda la cola de bonito tal como ves en la imagen, tan solo debes preocuparte de que podamos colocar la tapa y cerrar la olla sin problema.

4. Añade las hojas de laurel, la sal, las bolas de pimienta, el vino, el vinagre y el aceite de oliva virgen extra.

5. Cierra la olla, lleva a fuego fuerte hasta que suba la válvula de presión y en ese momento baja el fuego a potencia media. Cuenta 6 minutos desde ese instante.

6. Pasados los 6 minutos —sí, con solo 6 minutos queda perfecto—, apaga el fuego y deja que repose para que pierda toda la presión.

7. Cuando puedas abrir la olla, espera a que temple un poquito para no quemarte, saca la cola y elimina piel y espinas —asegúrate bien de que no quedan espinas para evitar posibles sustos—. Coloca los trozos de bonito ya limpios en un recipiente con tapa junto con la verdura y el caldo del escabeche y guarda en la nevera.
Aguantará sin problema durante 2 ó 3 días.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: mi amiga María Setién, fuente inagotable de sabiduría culinaria.


Berberechos al vapor. Receta de berberechos aromatizados con vino blanco y laurel


La clave de esta receta reside en su sencillez, en ese punto 'menos es más' que nos acerca a detalles tan importantes —y que a veces se pasan por alto— como son el aroma y el sabor de un plato y nos aleja —afortunadamente— de artificios y parafernalias claramente prescindibles.

Un aperitivo con mayúsculas, que siempre apetece repetir, que nunca te dejará mal (siempre que antes te hayas preocupado de elegir la mejor materia prima) y que con una copa de Albariño en la mano se puede convertir en un sano ritual durante tus reuniones con amigos.



[pincha en la foto para ampliar la imagen]




INGREDIENTES

· 500 gr de berberechos frescos y de calidad
· 1 copa de vino blanco (mejor si es el mismo con el que vayas a comer, yo usé Albariño)
· 1 hoja pequeña de laurel (opcional)

Utilizar unos berberechos de calidad —como los de 'Fresco y del Mar' evita desagradables sorpresas en forma de arena y asegura un inolvidable sabor a mar en cada bocado. Una experiencia magnífica, vamos.



[pincha en la foto para ampliar la imagen]

ELABORACIÓN


1. Como medida de precaución —por si trajeran algo de arena— puedes poner los berberechos en un cuenco grande con abundante agua fría y un buen puñado de sal gruesa durante unos 30 minutos, esto ayudará a que eliminen posibles impurezas. Yo no lo hice y me quedaron perfectos, todo hay que decirlo.

2. Pon los berberechos en una olla, añade la copa de vino y la hoja de laurel, tapa y lleva a fuego fuerte —sin destapar— para que se abran. Si la tapa es de cristal será estupendo para que puedas controlar si se van abriendo y cuando están listos para retirarlos del fuego, en unos 4 minutos deberían estar listos.

3. Retira del fuego —es importante que no los cocines más tiempo de lo estrictamente necesario o perderán toda su gracia y sería una pena—, sirve inmediatamente y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Berberechos al vapor. Receta de berberechos aromatizados con vino blanco y laurel


La clave de esta receta reside en su sencillez, en ese punto 'menos es más' que nos acerca a detalles tan importantes —y que a veces se pasan por alto— como son el aroma y el sabor de un plato y nos aleja —afortunadamente— de artificios y parafernalias claramente prescindibles.

Un aperitivo con mayúsculas, que siempre apetece repetir, que nunca te dejará mal (siempre que antes te hayas preocupado de elegir la mejor materia prima) y que con una copa de Albariño en la mano se puede convertir en un sano ritual durante tus reuniones con amigos.



[pincha en la foto para ampliar la imagen]




INGREDIENTES

· 500 gr de berberechos frescos y de calidad
· 1 copa de vino blanco (mejor si es el mismo con el que vayas a comer, yo usé Albariño)
· 1 hoja de laurel (opcional)

 Utilizar unos berberechos de calidad —como los de 'Fresco y del Mar' evita desagradables sorpresas en forma de arena y asegura un inolvidable sabor a mar en cada bocado. Una experiencia magnífica, vamos.



[pincha en la foto para ampliar la imagen]

ELABORACIÓN


1. Como medida de precaución —por si trajeran algo de arena— puedes poner los berberechos en un cuenco grande con abundante agua fría y un buen puñado de sal gruesa durante unos 30 minutos, esto ayudará a que eliminen posibles impurezas. Yo no lo hice y me quedaron perfectos, todo hay que decirlo.

2. Pon los berberechos en una olla, añade la copa de vino y la hoja de laurel, tapa y lleva a fuego fuerte —sin destapar— para que se abran. Si la tapa es de cristal será estupendo para que puedas controlar si se van abriendo y cuando están listos para retirarlos del fuego, en unos 4 minutos deberían estar listos.

3. Retira del fuego —es importante que no los cocines más tiempo de lo estrictamente necesario o perderán toda su gracia y sería una pena—, sirve inmediatamente y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Huevos rellenos de salmón ahumado. Receta de huevos rellenos


Estos huevos rellenos de salmón ahumado son tan fáciles de hacer como los tradicionales pero con ellos consigues amplificar su sabor y elevar hasta la excelencia tan delicioso bocado.

Su textura y el buenísimo toque de acidez, que aportan el limón y un poquito del caldo de los pepinillos que le vamos a añadir, hacen de este aperitivo o plato principal (¿Por qué no?) una opción muy a tener en cuenta.
¡Ummm, si es que se me hace la boca agua mientras te lo cuento! Te lo digo en serio.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]


No daré muchas vueltas, te lanzo la idea así, a pelo, sin anestesia. Los rodeos nunca fueron recomendables, sobre todo cuando lo que uno va a dar son buenas noticias. Tan buenas como que si inviertes 20 minutos en preparar esta receta vas a comer como un Marqués por cuatro duros.
Repetirás, te lo puedo dar firmado, fíjate si estoy segura jajajajaja.



INGREDIENTES

· 8 huevos
· 100 gr de bonito del norte en conserva
· 100 gr de salmón ahumado
· 2 pepinillos en vinagre + 2 cucharaditas de postre del líquido de los pepinillos
· Un ramillete de perejil fresco 
· 3 cucharadas soperas de mayonesa
· 1 cucharada sopera de ketchup
· Unas gotas de salsa Worcestershire o Perrins
· Una pizca de pimienta negra



ELABORACIÓN


1. Pon los huevos a cocer en abundante agua con un puñadito de sal. Añádelos cuidadosamente, ayúdate de una cuchara sopera para depositarlos en el fondo de la olla, y cocina durante unos 8 minutos. Saca del agua, deja que enfríen en un cuenco con agua muy fría, pela, parte por la mitad (de manera horizontal), pon las yemas en un bolw amplio y reserva 2 para rallar al final.

2. Escurre bien el aceite del bonito y desmiga en el cuenco donde has puesto las yemas, añade el salmón ahumado cortado en pequeñas tiras, el pepinillo partido muy pequeñito y el perejil fresco picado fino. Mezcla bien.

3. En un pequeño cuenco aparte mezcla la mayonesa, el ketchup, unas gotas de salsa Perrins, el zumo de medio limón, las 2 cucharaditas del líquido de los pepinillo y una pizca de pimienta negra recién molida. Bate con unas varillas hasta conseguir una salsa homogénea.

4. Añade la salsa al cuenco de los ingredientes del relleno, mezcla bien con un tenedor, aplastando y haciendo el gesto de batir hasta conseguir una "masa" más o menos lisa.

5. Pon esta "masa" resultante en una manga pastelera, las hay desechables muy económicas y super prácticas, deja en la nevera durante un par de horas para que el relleno se enfríe, compacte y coja cuerpo. Esto te facilitará la tarea de rellenar los huevos.

6. Rellena las mitades de huevo, coloca en una bandeja y ralla las yemas que habías reservado sobre el conjunto, decora con unas hojas de perejil y sirve para gozar como un desesperado/a.


- Posibles dudas -

¿Y si no tengo salsa Perrins?
No pasa nada, no te preocupes porque es recomendable pero no imprescindible. Si no la pones no provocarás una catástrofe global.

¿Puedo usar bonito o atún al natural, mayonesa ligera y ketchup light?
Sin problema, así reducirás considerablemente las calorías. Adapta la receta a tus necesidades/gustos, seguro que te quedan unos huevos rellenos de salmón ahumado deliciosos.

¿Podría poner trucha o bacalao ahumado en lugar de salmón?
¡Claro que sí! Atrévete a variar, cualquier pescado que lleve ese rico toque que le aporta el ahumado será perfecto.


¡ESPERO QUE TE GUSTE!


Fuente de la receta: Robinfood.


Huevos a la escocesa (Scotch eggs). Receta de huevos escoceses


Seguro que te suenan, cuando ves por primera vez la imagen de los huevos a la escocesa o huevos escoceses es difícil olvidarla y muy complicado e improbable que el deseo de probarlos te abandone.

En principio pueden parecer complicados de hacer pero que va, nada más lejos de la realidad. Se hacen en un momento y quedan muy buenos, además no necesitarás ingredientes sofisticados ni ser un experto en la técnica del rebozado.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]



El resultado será magnífico a poco que te esfuerces, conseguirás 4 estupendos huevos a la escocesa que junto con una ensalada conformarán una comida o cena estupenda. A la hora de servir, con un huevo por persona será más que sufiente, los huevos a la escocesa son contundentes y llenan bastante.

¿Nos ponemos con ellos? Venga, pues te cuento lo que vas a necesitar:


INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

-Para los huevos cocidos
· 4 huevos 
· Agua 
· Sal 

- Para el resto de la receta
· 400 gr de salchichas frescas*
· Harina
· 1 huevo batido
· Pan rallado**
· Una pizca de sal
· Una pizca de ajo en polvo
· Una pizca de pimienta negra
· Aceite de oliva suave o girasol


[pincha en la foto para ampliar la imagen]

ELABORACIÓN


1. Lo primero que debes hacer es poner abundante agua a hervir en un cazo y añadir un puñadito de sal. Cuando el agua comience a hervir añade los huevos uno a uno con la ayuda de una cuchara para depositarlos en el agua lo más cuidadosamente posible. Cuece durante tan solo 6 minutos para mantener la yema cremosa. Saca del agua y pasa a un cuenco con agua bien fría (si añades cubitos de hielo mucho mejor) para interrumpir la cocción y que quede la yema cremosa. Reserva.

2. Pon la carne de las salchichas en un cuenco (si tienen piel debes eliminarla) e incorpora; una pizca de sal, una pizca de pimienta negra (a poder ser recién molida) y un poquito de ajo en polvo.
Mezcla con las manos bien limpias o con un tenedor y reserva también.

3. Corta unos cuadrados de film transparente y úntalos con una gota de aceite.

4. Divide la carne de las salchichas que acabas de condimentar en 4 porciones iguales, 100 gr cada una. Reserva.

5. Pela los huevos, que a estas alturas ya estarán fríos, con mucho cuidado porque al estar poco cocidos son muy delicados y se rompen con facilidad.

6. Extiende cada porción de carne sobre una lámina de film transparente, cubre con otra lámina y extiende con un rodillo o con las manos. Debe quedar una especie de hamburguesa (más fina ¡Eh!) de carne de un grosor homogéneo (para que después al freír se cocine la carne de manera uniforme) ni demasiado finita (o se romperá y resultará imposible envolver los huevos con ella) ni demasiado gruesa (ya que al cubrirlo de rebozado quedaría un "mazacote" de carne crudo e incomible).
Haz lo mismo con las 3 porciones de carne restantes.

7. Pasa cada huevo por un poquito de harina, toma una lámina de carne en la palma de la mano, coloca el huevo sobre ella y pliega los bordes hasta conseguir formar una esfera u óvalo (la forma que prefieras o que te salga, como en mi caso jajajajaja). Debes conseguir cubrir totalmente el huevo y que quede lo más cerrado y compacto posible. No es difícil, es cierto que es una operación delicada, pero no es para nada complicado.

8. Pasa cada uno por harina y sacude el exceso, rebózalo en huevo batido y termina con una capa fina de pan rallado.

9. Pon abundante aceite en un cazo que sea alto pero de pequeño diámetro, para que durante la fritura los huevos estén completamente sumergidos. Lleva al fuego y cuando el aceite esté bien caliente comienza a freírlos de uno en uno.
Debes vigilar y controlar la temperatura de la fritura, es casi lo más importante en esta receta, para evitar que se dore demasiado deprisa y el interior quede crudo, si el aceite está demasiado caliente o que se "cuezan" y absorban una cantidad indecente de aceite y no quede un rebozado crujiente, si el aceite está frío durante todo el proceso.

10. Sácalos cuando creas que están listos y ponlos en un plato con papel de cocina absorbente para que dejen allí el posible exceso de aceite. Sirve estos deliciosos huevos a la escocesas inmediatamente acompañados de tu ensalada favorita o unas patatas chips caseras ¡Verás que bueno!


Consejos:
· Si no te gusta demasiado la yema fluida, cocina los huevos 2 ó 3 minutos más en el primer paso de la receta, así quedará completamente cuajada pero seguirá estando jugosa y apetecible.
· Puedes precalentar el horno a 180º ó 190º mientras fríes los huevos y después meterlos unos 10 minutos aproximadamente una vez están dorados, haciendo esto te asegurarás de que la carne esté cocinada completamente.


*yo he usado una bandeja de salchichas frescas de Mercadona que ya vienen sin piel. También puedes optar por carne picada (de cerdo y ternera si te apetece) y aderezarla a tu gusto.
**puedes optar por aromatizarlo con hierbas secas (orégano, tomillo etc.) e incluso una pizca de pimentón dulce o picante si te apetece darlos un toque "adulto".


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.


Chips de kale. Receta de aperitivo con col kale


Tan saludables como sorprendentes, ligeros, sabrosos y muy fáciles de hacer. Estos chips de kale van a robarte el corazón, verás que éxito cosechas si decides prepararlos la próxima vez que recibas invitados en casa.
Además son un aperitivo ideal para pecar una y otra vez, pero pecar sin remordimiento y con la conciencia muy pero que muy tranquila.

[pincha en la foto para ampliar la imagen]


INGREDIENTES

· Hojas de col kale
· Comino en grano (si lo prefieres puedes ponerlo en polvo)
· Curry en polvo
· Pimienta negra recién molida
· Copos de chile (opcionales pero muy recomendables)
· Sal en escamas
· Unas gotas de aceite de oliva virgen extra (si es en spray mejor)


ELABORACIÓN


1. Saca la bandeja del horno y fórrala con papel de hornear o parafinado.
Precalienta el horno a 180º, posición arriba y abajo.

2. Lava y seca bien las hojas de col kale, elimina los tallos (pero no los tires, resérvarlos para una crema de verduras o un caldo vegetal).

3. Trocea las hojas de kale (no es necesarios usar cuchillo, hazlo con tus manos). Coloca los pedazos sobre la bandeja, rocía con una ligera "lluvia" de aceite de oliva y espolvorea una pizca de curry, los granos de comino, los copos de chile y la pimienta negra.

4. Lleva al horno, cuando éste haya alcanzado la temperatura deseada, y cocina entre 6 y 8 minutos. Permanece cerca para vigilar y así evitar que se quemen, como puedes imaginar estos chips de kale son muy delicados.

5. Coloca en el cuenco donde vayas a servirlos, espolvorea con sal en escamas al gusto y disfruta de inmediato.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]


Añade tus especias preferidas, varía la fórmula a tu antojo, pon pimentón dulce o una pizca de delicioso y ahumado pimentón picante en lugar de copos de chile. Combina diferentes tipos de pimientas, enriquece sus saludables poderes con una pizca de cúrcuma o ralladura de limón o atrévete con hierbas secas como orégano, tomillo o romero.
Prueba, ensaya y decide con qué mezcla te quedas.

Los chips de kale van a dar mucho juego en tu próxima reunión de amigos, ponte manos a la obra y comprueba lo mucho que le gusta a todo el mundo este "etéreo" y diferente bocado.


¡ESPERO QUE TE GUSTEN!

Fuente de la receta: propia.


Mejillones en escabeche. Receta escabeche casero


Un piscolabis que se prepara en un momento y que merece la pena porque queda delicioso. Compra mejillones y ponte manos a la obra, verás que ricos quedan. Eso sí, deberás ejercitar tu paciencia y esperar al menos 24 horas para que estos mejillones en escabeche alcancen todo su esplendor antes de disfrutarlos.

Disfrutarás cocinando este escabeche casero que acompañará de vicio a tu cevecita o vermú de los fines de semana. Llama a tus amigos, compra [mucho] pan y lúcete con un platazo que seguro que gusta a todos.



[pincha en la foto para agrandar la imagen]



INGREDIENTES

· 1 Kg de mejillones frescos
· 80 ml de aceite de oliva virgen extra
· 200 ml de vinagre de vino blanco
· 1 cucharada sopera de pimentón de la Vera
· 3 dientes de ajo
· 3 hojas de laurel 
· Unos granos de pimienta
· 100 ml del jugo de los mejillones



ELABORACIÓN


1. Limpia bien los mejillones y cocínalos en dos tandas de la siguiente manera: ponlos en un plato hondo apto para microondas, cubre con una tapa* e introduce en el micro programando 3 minutos a máxima potencia, deja reposar 2 minutos antes de sacarlos.
Si cuando los sacas ves que algún mejillón no se ha abierto o ha quedado un poquito "crudo" no hay problema, introduce de nuevo en el microondas y programa 30 segundos más hasta conseguir que se abra** o que el punto de cocción sea el deseado.

2. Separa la carne de las conchas [desecha esta últimas], reserva la carne de los mejillones en un cuenco.

3. Pon el aceite en una sartén, calienta y añade el ajo laminado. Cuando comiencen a dorarse retira del fuego y añade el pimentón, el laurel, los granos de pimienta, el vinagre y los 100 ml del caldo que han soltado los mejillones y mezcla con una cuchara.

4. Pon la carne de los mejillones en un recipiente de cristal que tenga tapa, espera a que la mezcla se temple y vierte sobre ellos, coloca la tapa y lleva al frigorífico para que marine un mínimo de 24h antes de comerlos.

¡Enfría unas cervezas, compra pan y disfruta!


*yo uso una de plástico en forma de cúpula que hace las labores de anti-salpicaduras y que compré en un bazar oriental
**si aún no se ha abierto no lo uses, tíralo a la basura sin duda porque eso significa que no está en buenas condiciones.



¡ESPERO QUE TE GUSTE!

Fuente de la receta: Gastromedia.