Mostrando entradas con la etiqueta Ensaladas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ensaladas. Mostrar todas las entradas

Rillette de atún con tartar de tomate. Receta veraniega muy fácil, sabrosa y ligera


El tomate es uno de los indiscutibles reyes del verano, le tomemos solo —no necesita mucho más que unas escamas de sal y un chorrito de aceite de aceite de oliva virgen extra para conquistar cualquier mesa— o acompañado de otros productos tan veraniegos y prácticos como un buen atún en conserva, siempre se convierte en un apetecible manjar cuando llega a la mesa.






Encontrar tomates de calidad puede ser una tarea bastante complicada cuando estamos fuera de temporada pero mi consejo es que no desesperes, seguro que si buscas bien y dejas que te asesoren, tienes a mano alguna variedad que pueda llegar darte muchas alegrías durante todo el año.



INGREDIENTES 

1 tomate mediano
1 lata de atún en conserva (al natural o con aceite de oliva)
2 o 3 tomates secos rehidratados en aceite de oliva (te dejo aquí mi receta)
2 cucharadas de postre de queso crema 
1 cucharadita de mostaza de Dijon
1 cucharadita de salsa de soja
Ralladura de limón
Un poquito de perejil fresco picado o cebollino
Unas gotas de aceite de sésamo
Una pizca de pimienta negra recién molida
Semillas de sésamo 


ELABORACIÓN


1. Pela, elimina las semillas y trocea la carne del tomate en dados pequeñitos de unos 0,5 centímetros  (este tipo de técnica se denomina concassé o concasser, se trata de un corte específico).
Coloca en un colador para que drene el agua de vegetación mientras continuas con el resto de pasos de la receta.


2. Escurre el atún (tanto si es al natural como si has elegido una conserva en aceite de oliva), pon en un pequeño cuenco y mezcla con el queso cremoso, los tomates deshidratados que habrás partido en pequeños trocitos, el perejil o cebollino fresco picadito fino, un toque de pimienta negra y la mostaza, mezcla hasta conseguir una especie de paté con textura de hebras. Reserva.

3. Pon los dados de tomate en otro pequeño cuenco, añade la salsa de soja, unas gotitas de aceite de sésamo y la ralladura de limón. Mezcla.

4. Con la ayuda de un aro de emplatar coloca una base de tomate en el plato de presentación —ten la precaución de presionar con una cucharita para que se asiente y forme una base compacta—, cubre con el paté de atún*, remata con semillas de sésamo y sirve acompañado de unas rebanadas de pan casero tostado, colines, regañás o unos palitos tipo 'grisinni'.


¡Espero que te guste!


*te aconsejo hacerlo con antelación para tener los ingredientes bien fríos a la hora de montar el plato y así disfrutar plenamente de esta refrescante y sencilla idea.
Puedes añadir unas gotitas de tu picante favorito, va a quedar de lujo seguro.

Fuente de la receta: elcorteingles.es



Ensalada de sandía y queso de cabra con frutos secos y hierbabuena


Por lo general el verano provoca en la mayoría de nosotros un efecto pereza que hace que solo busquemos recetas facilonas a la hora de meternos en la cocina. Si a la pereza además le sumamos el calor, lo único que tendremos en mente serán platos elaborados con ingredientes frescos y de muy fácil digestión.
Ensaladas y sopas o cremas frías de frutas y verduras son estupendas opciones para comidas y cenas ligeras y refrescantes en épocas estivales. Toma nota de esta idea porque va a destacar siempre que la prepares.





Esta ensalada cumple todo lo que esperamos de un plato veraniego, además es colorida y muy presentable, lo que la hace ideal para cualquier comida o cena donde te toque ejercer de anfitrión y necesites sorprender a tus comensales.

Si dispones de aro de emplatar para cortar la sandía y servir la ensalada en forma de timbal —como ves en la imagen— y cuentas con un pequeño soplete de cocina para dar el punto caramelizado al azúcar será estupendo, si no siempre podemos olvidarnos de esos detalles y emplatar de otra manera.


INGREDIENTES (para 1 persona)

· 2 medallones de sandía 
· 2 lonchas de queso de cabra tipo rulo
· Rúcula o los brotes de ensalada que más te gusten
· Semillas de calabaza tostadas
· Almendra fileteada o en granillo
· Azúcar de coco (o del que uses habitualmente en casa)
· Unas hojitas de hierbabuena fresca
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas


ELABORACIÓN


1. Parte una rebanada de sandía de unos 2 o 3 cm de grosor, con un aro de emplatar o un corta pastas circular corta dos 'medallones'. Reserva

2. Corta un par de rodajas de queso del mismo grosor (aproximadamente) que los medallones de sandía que acabas de hacer.

3. Pon sobre la tabla de cortar o un plato llano una primera capa de sandía, coloca una capa de queso, espolvorea con una pizca de azúcar, aplica un poquito de calor con el soplete para que caramelice el azúcar sobre el queso —este paso no es imprescindible pero sí muy recomendable porque le va a dar un saborcito delicioso a la ensalada—, añade un puñadín de rúcula y pon la otra capa de sandía, espolvorea con otro poco de azúcar y carameliza también.

4. Remata con semillas de girasol y un poquito de almendra —o el fruto seco que prefieras; avellana, pistacho, nueces pecanas etc—, hierbabuena fresca picadita fina, un hilo de aceite de oliva virgen extra y unas escamas de sal.

5. Sirve bien fresquito y disfruta.

- Consejos -
·la receta original lleva bayas de goji, yo no las puse porque no tenía en casa en ese momento pero estoy segura que le aportan un cruch muy interesante. Te las recomiendo.
·con el aceite de oliva virgen extra simplemente está delicioso pero si lo deseas puedes poner también unas gotas de reducción de vinagre balsámico de Módena o de Pedro Ximenez, aquí sí que tiene sentido poner este ingrediente tan maltratado en los últimos años.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: Cocinatis



Ensalada de tomate y burrata. Cómo preparar la receta básica y su versión de lujo


Para la ensalada de tomate y burrata que hoy te propongo necesitarás muy poquitos ingredientes pero eso sí, de mucha calidad todos ellos. Toma buena nota porque no vas a arrepentirte si decides probarla en casa.

El éxito de este sencillo plato se basa en la combinación de la cremosidad y sabor suave y un tantín dulce de la burrata —un queso fresco de origen italiano, en concreto de la zona de la Puglia— con el intenso sabor del resto de ingredientes. El resultado de esta explosiva mezcla resulta muy fácil de describir; equilibrio, agradable textura y frescor en cada bocado ¿Quién podría resistirte a ello?



Lo más complicado será encontrar tomate de calidad fuera de temporada, a veces puede llegar a convertirse en misión imposible, es más, conseguir tomates ricos en plena temporada también resulta una aventura llena de riesgo.
El caso es que el esfuerzo —físico y económico— que inviertas en el tomate será directamente proporcional al resultado de la ensalada que prepares, así que teniendo en cuenta este dato, te recomiendo que busques un buen tendero/a y te lo cameles para que te abastezca de tomates sabrosos durante todo el año.
No, ahora en serio, mi consejo es que compres los mejores tomates que puedas conseguir —independientemente de su precio— y te aseguro que éxito el de la receta está garantizado.



INGREDIENTES

· 1 o 2 tomates de ensalada (depende del tamaño)
· 1 burrata
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas
· Pimienta recién molida al gusto

-Para la versión de lujo, que sin duda te recomiendo probar, necesitarás; rúcula, piñones, tomates secos y/o aceitunas negras y pesto.



ELABORACIÓN


1. En primer lugar debes ser previsor y sacar la burrata de la nevera un par de horas antes de consumirla para que se atempere. Es un paso importante, no te lo saltes a la torera o el resultado se verá alterado.

2. Lava, pela si lo deseas y parte en lonchas los tomates.

3. Dispón en el plato o fuente de presentación que hayas elegido, sazona un poquito el tomate (con sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra será fantástico) y coloca la burrata justamente en el centro.

4. Practica una incisión para que el queso muestre su excepcional cremosidad, remata con unas gotas de aceite de oliva y un poquito de hierbabuena fresca picada finamente o una pizquita de orégano.

5. En caso de que te decantes por preparar la versión de lujo; coloca una cama de tomate en el fondo del plato, añade un puñadito de rúcula, pon sobre ella la burrata abierta y unos trocitos de tomate seco rehidratado en aceite de oliva virgen extra (receta aquí) o aceitunas negras troceada en dados pequeños, remata con un puñadito de piñones y como 'broche fin de fiesta' aliña a tu gusto con pesto (si es casero pues mucho mejor, aquí te dejo también la receta de una salsa pesto super sencilla de hacer)


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia

Cómo aliñar una ensalada. Orden correcto de aliño en ensaladas (vinagreta tradicional)


Y tú ¿Cómo aliñas las ensaladas cuando usas una vinagreta tradicional?
Ante esta pregunta, que así de buenas a primeras puede sonarte a simpleza, es probable que me des una respuesta que nada tiene que ver con lo que la ciencia asegura que es la forma lógica y correcta de hacerlo. Pero no te preocupes, es normal, casi todos cometemos el mismo error.

El orden en el que (la mayoría de los mortales) incorporamos el aliño básico a las ensaladas suele ser este; aceite, vinagre y sal ¿Verdad? Pues bien, es justamente al contrario de cómo debería ser, ya que lo correcto es poner en primer lugar la sal (es hidrosoluble y penetra fácilmente en alimentos ricos en agua como el tomate), justo después el vinagre (al ser un elemento líquido terminará de disolver los restos de sal) y por último el aceite (este ingredientes es apolar y crea una película oleosa sobre los alimentos que frena la absorción del resto de componentes del aliño)




Por supuesto podemos introducir modificaciones posteriores a esta fórmula básica como variar el tipo de sal, sustituir el vinagre por zumo de limón (al ser también un medio ácido realiza el mismo papel en la vinagreta) o alternar aceite de oliva virgen extra 'al natural' por otros que hayamos aromatizado con hierbas como tomillo, orégano, romero, albahaca o perejil, ajo, guindilla etc.

Si tienes en cuenta esta sencilla pauta y además te preocupas de usar ingredientes de calidad, el resultado va a ser extraordinario. Tus ensaladas no solo ganarán en rigor científico sino que además estarán infinitamente más sabrosas.

Resumiendo, el orden correcto quedaría tal que así; sal, vinagre, aceite.

Quédate con la copla y ponlo en práctica ahora que llega el buen tiempo, verás lo que ganan tus ensaladas con tan solo modificar este simple y cotidiano gesto.

¡Espero que te resulte útil!


Salsa 'cacahuete picoso'. Receta de salsa sin lácteos ni huevo


Esta salsa cremosa y picante de sabor oriental se prepara en un pispas y resulta una delicia para acompañar cualquier verdura cocinada a la plancha, al vapor o al horno. Prueba con unas patatas asadas o unos espárragos verdes a la plancha y verás que es todo un acierto. También puedes usarla como aliño de ensaladas o untada sobre el pan recién tostado en sándwiches o bocadillos.

Su textura recuerda ligeramente a una mahonesa (de sabor exótico, eso sí) pero sin huevo, por lo que puede ser una interesante opción para aquellas personas que no deban incluirlo en su dieta.




Queda riquísima y es tan sencilla de hacer que es bastante probable que a partir de ahora se adueñe de un rinconcito en tu nevera.


INGREDIENTES

· 1/4 de taza o 50 g de cacahuetes crudos y pelados
· 1/3 de taza o 65 g de agua
· 1 o 2 dientes de ajo (depende del tamaño y de lo mucho que te guste)
· 1 trozo de jengibre fresco ya pelado (de unos 2 cm)
· 1 cucharada sopera de salsa de soja
· Un trocito de chile chipotle (puedes usar el adobado de 'La Costeña') o unas gotas de Tabasco®
· El zumo de un limón
· 1 cucharadita de azúcar de coco (o panela o el azúcar que uses habitualmente)
· Una pizca de sal



ELABORACIÓN


1. Tuesta en una sartén a fuego medio durante un par de minutos los cacahuetes, se queman con facilidad, mueve a menudo y vigila el proceso. Retira a un plato cuando comiencen a dorarse.
Deja que pierdan un poquito de temperatura antes de proseguir con la receta.

2. Pon los cacahuetes junto con el resto de ingredientes en un robot procesador o en la Thermomix y licua hasta conseguir una pasta cremosa. Puedes añadir más o menos cantidad de cualquiera de los ingredientes hasta conseguir la consistencia y sabor que más te guste.

3. Pon en un bote con tapa y guarda en la nevera. Aguantará sin problema alrededor de una semana.


¡Espero que te guste!



Centrifugadora para ensaladas, un imprescindible en tu cocina


La clave para conseguir ensaladas perfectas reside en realizar una selección de apetecibles ingredientes frescos y variados pero también en un detalle que a veces pasamos por alto, la total ausencia de agua después del proceso de lavado al que sometemos a las hojas verdes.





Lavar las hojas de lechuga, endivias, berros, rúcula, canónigos etc es un proceso fundamental como medida de higiene, pero también como potenciador del grado de frescor de los brotes más tiernos, cogollos u hojas verdes exteriores. Pero no debemos olvidar que tan importante es lavar concienzudamente los vegetales —para eliminar tierra, pequeña 'fauna' o animalicos poco apetecibles y posibles restos de productos químicos— como preocuparnos de que después queden completamente secos para evitar esa desagradable sensación de ensalada 'aguada' que todos hemos experimentado en alguna ocasión.

Para resolver la situación y asegurarnos un resultado perfecto, una centrifugadora de ensaladas es la opción más eficaz. Funciona de un modo muy sencillo, al accionar la palanca la fuerza centrífuga ayuda a que los vegetales expulsen todo el agua del que están impregnados y quedan completamente secos y listos para ser usados.
Además con ella podrás realizar una doble tarea, ya que no solo sirve para centrifugar, también es extremadamente útil a la hora de refrescar poniendo a remojo las hojas verdes con agua fría (agregar unos cubitos de hielo es un truco infalible si necesitas 'revitalizar' hojas mustias que has encontrado por tu nevera y transformarlas en un crujiente vergel para que luzcan de maravilla cuando lleguen a la ensaladera).

De verdad, pon una centrifugadora de vegetales en tu vida, es probable que tus ensaladas nunca vuelvan a ser las mismas.





¡Espero que te resulte útil!

Más info en: kuhnrikon.com


Ensalada de hinojo, apio y zanahoria con salsa de eneldo. Receta ligera y deliciosa


De esta ensalada fresca, ligera y sabrosa te va a gustar todo. Su crujiente textura, su delicado sabor y lo fácil que resulta prepararla ¡Todo!
La ensalada de hinojo, apio y zanahoria con aliño de mayonesa es una riquísima opción tanto si la sirves sola como si optas por utilizarla como guarnición de otros platos. Resulta el complemento perfecto para carnes de ave, con pollo asado es una verdadera delicia, o pescados cocinados a la plancha, en este caso te recomiendo que pruebes con salmón.





INGREDIENTES

· 1 bulbo de hinojo
· 1 rama de apio
· 1 zanahoria

-Salsa cremosa de eneldo-
· 2 cucharadas soperas de mahonesa (utiliza una baja en calorías si lo deseas)
· 1 cucharada sopera de vinagre de arroz (o de manzana si lo prefieres porque lo tienes más a mano)
· 1 cucharadita de eneldo
· 1/2 cucharadita de semillas de hinojo (que habrás machacado previamente con la ayuda de un mortero)
· Pizca de sal
· Pizca de pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Lava y retira las partes oscuras u 'oxidadas' del hinojo. Lava y elimina los posibles 'hilos' que puedas encontrar en la rama de apio. Pela la zanahoria.

2. Lamina (muy) finamente el hinojo y el apio, bien con la ayuda de una mandolina o con un robot de cocina y el accesorio adecuado—la segunda opción resulta mucho más cómoda—. Ralla de forma gruesa la zanahoria.
Llévalo todo a un cuenco amplio —mejor si tiene tapa para después guardarlo en la nevera— y reserva mientras continuamos preparando el aliño cremoso.

3. Pon los ingredientes de la salsa de eneldo en un pequeño cuenco y mezcla con la ayuda de unas varillas —te recomiendo tener unas pequeñitas para este tipo de elaboraciones, resultan super prácticas y apenas ocupan espacio en un cajón— o un tenedor, mezcla bien hasta conseguir una salsa homogénea. Si queda demasiado espesa puedes añadir un poquito de agua hasta conseguir la consistencia deseada, si por el contrario quedó demasiado líquida puedes añadir un poco más de mahonesa.

4. Vierte la salsa sobre las verduras, mezcla bien para que quede totalmente impregnado. Comprueba el punto de sal.

5. Tapa el cuenco (o guarda en un recipiente hermético) y reserva en la nevera durante unas horas para servir fría. Decora con los brotes del bulbo de hinojo, lleva a mesa y disfruta.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Ensalada de pera y gorgonzola con nueces pecanas y bacon


Si alguna vez tuviera que elegir algo que llevar para subsistir hasta el fin de mis días en una isla desierta, probablemente los ingredientes necesarios para preparar esta ensalada de pera y gorgonzola irían directos a mi maleta.

Combina sabores y texturas de una forma equilibrada y sorprendente, te encantará si nunca la probaste hasta ahora porque a pesar del escaso trabajo que supone prepararla siempre es un deliciosa opción.

Esta versátil ensalada puede ser lo que la pidas; una comida completa, un entrante perfecto o una cena ligera y apetecible, todo depende del tamaño de la ración que tengas pensado servir o servirte.




Próximamente nos centraremos en su versión 'templada' o 'tibia', una prima hermana de esta ensalada que de cara a otoño puede que tenga mucho que decir en tu cocina.



INGREDIENTES (ingredientes para una 1 persona)

· Mezcla de brotes tiernos de ensaladas variadas (elige tus favoritos)
· Una pera 
· 2 o 3 lonchas de bacon ahumado
· 25 gr de queso gorgonzola (dulce o picante, el que prefieras)
· Entre 6 y 8 nueces pecanas
· Una cucharada sopera de piñones
· Una cucharada de pasas de Corinto

-Aliño-
· 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
· 1/2 cucharada de vinagre de Jerez
· Un poquito de miel
· 1 cucharadita de mostaza antigua
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Pon las lonchas de bacon en un plato apto para microondas, cubre con una tapa antisalpicaduras y programa 3 minutos a máxima potencia. Reserva hasta que el bacon pierda temperatura y puedas manipularlo sin quemarte.

2. Coloca en el fondo de un plato o cuenco la mezcla de brotes de ensaladas variadas, añade el queso troceado, las nueces pecanas, los piñones —que si lo deseas puedes tostar previamente, cosa que te recomiendo—, las uvas pasas y por último el bacon (que a estas alturas ya estará tibio y habrás podido cortarlo en tiras con la ayuda de unas tijeras) y la pera lavada (la usamos con piel) y laminada.




3. Pon los ingredientes del aliño en un bote con tapa, agita enérgicamente hasta que formen una emulsión y sirve sobre la ensalada.

4. Lleva a la mesa y disfruta.


-Consejos-

· Puedes sustituir las nueces pecanas por nueces comunes si te resulta difícil encontrarlas o sustituir el bacon por tiras de fiambre de pavo para una versión mucho más ligera pero igual de fantástica.
· Puedes sustituir la miel por sirope de arce, lo he probado y también queda delicioso o puedes poner vinagre de Módena en lugar de vinagre de Jerez, en esta receta sí que tiene sentido.
· Puedes añadir unos trocitos de tomate seco en aceite de oliva o poner un par de dientes de ajo negro, no te quedes con las ganas, tanto el sabor de unos como de otros encaja de maravilla con el resto de ingredientes.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Ensalada de patata y remolacha con salsa de yogur y eneldo


Hoy os cuento cómo preparar una ensalada de patata y remolacha que queda genial como guarnición de platos de pescado —queda riquísimo como acompañamiento de pescados cocinados a la parrilla; sardinas, salmón, bonito etc— o como plato único si lo completas añadiendo proteína en forma de salchichas tipo 'Viena' o pollo o pavo cocinados a la plancha o asados —muy práctico para aprovechar restos—.

Colorida, fresca pero sobre todo deliciosa. Esta ensalada es una candidata estupenda si buscas una receta de patatas cremosa y ligera.






INGREDIENTES

· 1 remolacha cocida
· 3 patatas grandes nuevas cocidas con piel
· 1 cebolleta fresca
· Pepinillos agridulces (entre 4 y 6 dependiendo de su tamaño)
· Salchicha tipo 'Viena' o pechuga de pollo/pavo asado o cocinado a la plancha (opcional)

-Salsa:
· 200 gr de yogur natural cremoso
· 1 cucharada sopera de mayonesa
· 1 cucharadita de postre de mostaza a la antigua
· 2 cucharadas soperas del líquido de los pepinillos
· 1 cucharadita de postre de eneldo deshidratado
· Pimienta negra recién molida
· Una pizca de sal





ELABORACIÓN


1. Trocea las patatas —no retires la piel— y las remolachas en cubos de un tamaño regular. Pon en un recipiente de cristal con tapa o cuenco amplio. Reserva.

2. Parte la cebolla y los pepinillos, añade al cuenco también. Si decides poner salchicha, pollo o pavo, cocínalo de la manera que prefieras, deja que enfríe, trocea y ponlo junto al resto de ingredientes de la ensalada.

3. Mezcla los ingredientes de la salsa con unas varillas pequeñitas o un tenedor.

4. Añade la salsa sobre los ingredientes del cuenco y mezcla cuidadosamente para que no se machaque demasiado. Cubre con la tapa del recipiente (si no dispone de ella pon film transparente) y guarda en la nevera un mínimo de 2 o 3 horas antes de servir.

5. Emplata decorando con una cantidad generosa de cebollino picado finamente (también puedes usar perejil si lo prefieres) y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Edamame, el aperitivo japonés. Qué es y cómo cocinarlo. Receta de ensalada de edamame


Se podría decir que el edamame es el aperitivo japonés por excelencia, estas deliciosas vainas de soja inmaduras (cosechadas a un 80% de madurez) representan la esencia de la cocina del país nipón, saludable y ligera pero sabrosa y siempre apetecible.





Comprarlo no supone ningún reto —se encuentra con relativa facilidad en la sección de congelados de supermercados como Mercadona— y cocinarlo mucho menos, ya que su elaboración es extremadamente sencilla.

Una vez hervido puedes servirlo con un pizca de sal y pimienta negra recién molida como un aperitivo o 'snack' —se come como si fueran pipas, literal. Tan solo tienes que llevarte un extremo de la vaina de edamame a la boca, sacar los granos de soja con la ayuda de los dientes y desechar la vaina ¡Divertido y riquísimo!—. O desgranar las vainas y añadir las semillas de soja verde que encuentras en su interior en ensaladas (prueba a combinarlo con diferentes ingredientes; quinoa o arroz integral, aguacate, cacahuetes o anacardos, salmón o pollo a la plancha, huevo cocido o escalfado, pimiento, pepino, cebolla roja, semillas de sésamo tostadas, cilantro, ralladura de lima etc) o incluirlos en otro tipo de recetas como salteados, hummus o patés vegetales en general.



INGREDIENTES

· 500 gr de edamame congelado
· Agua
· Sal
· Pimienta negra recién molida


ELABORACIÓN

1. Pon abundante agua en una olla y añade un puñadito de sal. Lleva a ebullición.

2. Una vez haya comenzado a hervir añade el edamame (sin descongelar) y mantén a fuego fuerte hasta que comience a hervir de nuevo.

3. Cuando alcance de nuevo el punto de ebullición baja el fuego y cocina durante 5 minutos.

4. Escurre completamente, añade una pizca de sal y una cantidad generosa de pimienta negra recién molida. Si lo deseas puedes incorporar ralladura de limón o lima y un poquito de jengibre fresco también rallado. Sirve con salsa de soja (si no es baja en sodio te recomiendo que entonces no añadas la sal del paso anterior) y un toque de salsa sriracha si eres fan de esta deliciosa —pero picante— salsa de origen tailandés.

Te dejo un vídeo que creo que puede resultarte útil ya que contiene otra forma muy interesante de cocinar este ligero y sabroso aperitivo vegetal.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Tomates secos en aceite de oliva. Receta de tomates secos rehidratados en aceite de oliva virgen extra con hierbas aromáticas y ajo


Estos tomates secos rehidratados en aceite de oliva virgen extra y aderezados con ajo, mezcla de pimientas y hierbas aromáticas puede que se conviertan en un básico imprescindible en tu nevera o 'fondo de despensa'.
Son super fáciles de hacer y resultan un verdadero acierto allí donde les pongas.




Piensa en sofritos de arroces o platos de pasta, en pizzas, ensaladas, deliciosas hamburguesas caseras o informales pero elegantes bocadillos 'gourmet', panes, en huevos revueltos o en una tortilla de patata más original, guisos de carne, pescados al horno o salsas. Piensa en mozzarela, en pesto rojo, tapenade o en una irresistible focaccia.
Piensa en lo que más te apetezca y probablemente estos deliciosos y aromáticos tomates encajen a la perfección en tus planes.

Ni que decir tiene que el aceite que queda cuando terminas estos tomates macerados es una maravilla que no debes desperdiciar por nada del mundo, por ejemplo puedes usarlo para aliñar ensaladas o para acompañar verduras a la parrilla o al horno.



INGREDIENTES 

· 100 gr de tomates secos
· Aceite de oliva virgen extra
· 1 ó 2 dientes de ajo
· Albahaca fresca (sustituye —o combina si lo prefieres— por orégano o tomillo secos o una ramita de romero)
· Mezcla de pimientas o pimienta negra en grano (lo que más te guste o tengas a mano)

1 bote de cristal con tapa (yo no lo utilizo esterilizado porque en casa los consumimos rápido, en una semana a lo sumo han 'desaparecido')



ELABORACIÓN


1. Pon a remojar los tomates en un cuenco con agua tibia durante al menos 12 horas o lleva a ebullición en un cazo con agua caliente y unas gotas de vinagre de Jerez durante unos 5 minutos.
Elige la versión 'slow' o la 'express', tú decides, eso sí, en ambas debes secar concienzudamente los tomates una vez estén rehidratados antes de continuar con el siguiente paso.

2. Coge un bote —limpio y seco— y ve creando capas de aliño, alternando; tomates, hojas de albahaca, ajo laminado y pimienta.

3. Mientras realizas este proceso y a medida que se va llenando el bote, añade aceite por tandas para que penetre bien por toda la mezcla.

4. Cuando hayas finalizado asegúrate de dejar espacio para que quede completamente cubierto de aceite, al menos un dedo por encima de la última capa.

5. Cierra el bote y mantén en un lugar fresco y seco —en la despensa o en la nevera, donde prefieras— durante 48 horas para que macere y los sabores asienten.




¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia

Ensalada 'Waldorf'. Receta de ensalada con apio, manzana y nueces


Un básico indispensable en la carta de restaurantes de medio mundo, si nunca la probaste deberías remediarlo de forma inmediata. La ensalada Waldorf bien merece que eches mano al olvidado apio, elijas unas deliciosas manzanas y te pongas a partir nueces como si no hubiera un mañana.

Para descubrir el origen de esta famosa ensalada debemos remontarnos a finales del siglo XIX, cuando el maître del por aquel entonces recién inaugurado Hotel Waldorf Astoria de Nueva York, Oscar Tschirky, inventa una ensalada —que causa furor entre la clase pudiente de la época— y que tan solo lleva 3 ingredientes; apio, manzana y mayonesa.
Con el tiempo, dicha ensalada se enriquece con otros ingredientes y el aliño evoluciona hasta convertirse en la deliciosa salsa que hoy acompaña a este refrescante plato.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]


Sirve como aperitivo, plato principal —si añades brotes tiernos de lechuga y trocitos de pollo para completarlo— o guarnición. Preparar en casa esta ligera y saludable pero sabrosa ensalada es una buena manera de rendir homenaje a los clásicos que, fuera de modas, siempre nos acompañan y nunca nos defraudan.



INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

· 2 ó 3 ramas de apio (dependerá del tamaño)
· 1 manzana 'Granny Smith'
· 1 manzana 'Royal Gala'
· 125 gr de uvas rojas (sin semillas)
· 100 gr de nueces pecanas (ya peladas)*

- Aliño:
· 1 yogur natural
· 1 cucharada sopera bien colmada de mayonesa (casera si es posible)
· El zumo de 1/2 limón
· Una pizca de sal
· Pimienta negra al gusto
· Unas gotas de salsa Tabasco (opcional)

*si no encuentras nueces pecanas puedes utilizar nueces comunes sin problema, queda igual de rico.



ELABORACIÓN



1. Mezcla los ingredientes del aliño con unas pequeñas varillas hasta conseguir una salsa homogénea, pon en un bote con tapa y reserva en la nevera.

2. Exprime el limón y reserva también.

3. Limpia y trocea el apio, decide el grosor de los trozos en función de tu gusto. Pon en un cuenco junto con las nueces —que habrás tostado ligeramente si así lo deseas— y las uvas partidas por la mitad o en cuartos, depende de su tamaño.

4. Lava, descorazona y trocea la manzana en pequeños bastones —corte 'cerilla'—. Añade el zumo de limón para evitar que se oxide y oscurezca. Añade al cuenco junto con el resto de ingredientes.

5. Vierte la salsa, mezcla bien, lleva a la nevera unos minutos para servir fresca y disfruta.


-Sugerencias-
· Cambia las uvas rojas por arándanos deshidratados o uvas pasas, queda buenísimo también.
· Añade un plus de sabor poniendo pequeños trocitos de tu queso azul favorito.
· Si tienes en la nevera restos de pechuga o muslo de pollo asado, aprovecha y añádelos, a la Waldorf le irán genial.
· En la versión más golfa puedes incluso caramelizar las nueces con azúcar moreno y un poquito de salsa sriracha o unas gotas de Tabasco.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia.



Cuscús de brócoli con fresas, aguacate y queso Brie. Receta de brócoli crudo


Cuanto juego pueden darnos un brócoli y un rallador de cocina, ni lo imaginas. Infinidad de combinaciones, color, sabor y sobre todo salud.

La idea de esta técnica surge de un documental sobre 'El Bulli', ellos obtenían los granitos de las flores de esta hortaliza cortando los 'arbolitos' muy finamente con un cuchillo, nosotros vamos a rallarlos para conseguir un efecto idéntico pero de una manera mucho más sencilla. 

Después le añadiremos unos cuantos ingredientes y un socorrido aliño y ya tendremos listo un cuscús vegetal delicioso. Por supuesto tú puedes 'tunearlo' a tu gusto e ir incorporando o variando ingredientes hasta dar con tu receta ideal. Aquí lo importante es que te quedes con la idea base y a partir de ahí experimentes y te demuestres a ti mismo que la comida sana no tiene por qué ser aburrida ni sosa.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]



INGREDIENTES (para 2 personas)

· 1 brócoli
· 6/8 fresas
· Un aguacate pequeño
· El zumo de una lima
· Un trocito de queso Brie
· Frutos secos (nueces, pistachos o avellanas) (opcional)

-Vinagreta:
· 1 c.s. de aceite de oliva virgen extra
· 1 c.s. de vinagre de Módena
· 1/2 c.s. de vinagre de Jerez
· 1 c.s. de salsa de soja
· 1 c.p. de miel 
· 1/3 de c.p. de mostaza a la antigua (opcional)
· Sal
· Pimienta negra
· Unas gotas de Tabasco original o unos copos de chile (este toque picante es totalmente opcional pero muy recomendable)

c.s. = cucharada sopera
c.p. = cucharada de postre


ELABORACIÓN

1. Lava y ralla sobre un cuenco amplio el brócoli. Es muy sencillo, no te va a surgir ninguna complicación durante el proceso. Reserva el tallo para otras preparaciones, te vendrá genial para usarlo en un caldo de verduras o en un puré ¡Aquí no se tira nada!

2. Lava, elimina el pedúnculo y trocea las fresas (primero lamina y después haz pequeños dados o 'brunoise'). Pon en el cuenco junto al cuscús.

3. Pela, retira la pepita y trocea —también en dados— el aguacate. Incorpora al cuenco junto a los demás ingredientes.

4. Exprime la lima y vierte el zumo sobre el cuscús. Mezcla cuidadosamente —para no aplastar los ingredientes— y reserva. 

4. Trocea el queso y los frutos secos (estos últimos en caso que hayas decidido ponerlos).

5. Mezcla todos los ingredientes de la vinagreta en un bote con tapa, cierra y agita bien hasta conseguir una emulsión. Añade al cuenco y mueve con cuidado nuevamente.

6. Incorpora el queso, sirve y en el último momento decora con unos trocitos de nuez o el fruto seco que hayas elegido y unas hojitas de hierbabuena.


-Sugerencias-

·Añade cuscús de verdad si te apetece 'reforzar' la textura y completar el plato.
· Pon otro tipo de queso, el de rulo de cabra le va estupendamente, por ejemplo.
· Puedes variar las fresas e incorporar otras frutas con cierto toque ácido como; piña, kiwi o mango.
· Incorpora un toque de especias (jengibre en polvo o cardamomo) porque seguro que te encanta el resultado.
· Sirve bien fresco en cucharitas como aperitivo o como guarnición junto a carnes a la parrilla o pescados al horno.
· Ponlo en un bote o Tupper y llévatelo tan ricamente al trabajo ¡Verás como triunfas cuando lo vean tus compañeros!


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: Marta Simonet.



Ensalada de pepino 'umami'


Esta ensalada de pepino 'umami' llega repleta de contrastes, capas de sabor y texturas que se complementan de manera formidable, resulta riquísima y diferente. Ligera, refrescante y por encima de todo sabrosa, enseguida apreciarás la presencia de umami —el quinto sabor, ya sabes—.
Tomate natural, tomate deshidratado, salsa de soja etc. umami a raudales.
Te recomiendo esta ensalada si lo que buscas es algo sencillo pero sorprendente para el día a día o una receta con un punto exótico pero que puedas hacer con ingredientes fáciles de encontrar o que ya estén directamente en tu despensa.



[pincha en la foto para ampliar la imagen]


INGREDIENTES (para 4 personas)

· 1 pepino
· 1 zanahoria
· 1/2 cebolla roja
· 1/2 tomate
· 5 tomates secos en aceite de oliva
· Piñones

- Vinagreta:
· 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
· 2 cucharas soperas de vinagre de Jerez
· 1 cucharadita de salsa de soja
· 1 cucharadita de aceite de sésamo
· Unas gotas de zumo de lima
· Pimienta negra recién molida
· Orégano
· Sal


ELABORACIÓN


1. Lava, pela y parte finamente la cebolla. Pon durante unos 20 minutos en un cuenco con abundante agua y hielo para que pierda 'potencia' y conseguir suavizar su sabor pero que se mantenga crujiente. Reserva.

2. Lava y espiraliza el pepino (o trocea de la forma que prefieras, eso sí, mejor si lo haces finamente).  Deja reposar en un colador durante unos minutos para que pierda parte de su agua de vegetación. Escúrrelo, apretando ligeramente con tus manos, y pon en un cuenco amplio porque es donde irás mezclando con el resto de ingredientes.

3. Lava, pela y ralla con un rallador grueso la zanahoria. Incorpora al cuenco junto con el pepino.

4. Añade al cuenco también el tomate fresco y el seco en aceite de oliva, ambos tipos troceados en dados.

5. Pon los ingredientes de la vinagreta en un bote con tapa y agita enérgicamente hasta conseguir una emulsión. Las ensaladas siempre 'agradecerán' que te tomes la pequeña molestia de emulsionar el aliño, verás como notas la diferencia.

6. Saca la cebolla del agua, escurre bien e incorpora al cuenco junto con el resto de ingredientes.

7. Aliña con la vinagreta y mezcla con las manos bien limpias o la ayuda de un par de tenedores.
Reserva unos minutos para que repose —si quieres dejarlo en la nevera mejor que mejor— y maceren un poco los ingredientes.

8. Tuesta ligeramente los piñones en una sartén, con mucho cuidado ya que se queman con demasiada facilidad.

9. Sirve la ensalada en platos individuales, remata cada ración con unos poquito piñones, lleva a la mesa y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta; propia



Ensalada de patata, salmón ahumado y cebollino


Una ensalada fresca y deliciosa, esta mezcla de patata, salmón ahumado y cebollino es una de esas combinaciones difícil de olvidar. Te aseguro que cuando aún no hayas terminado de comerla tendrás la certeza de un próximo antojo muy cercano.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]

Una saludable propuesta que aguanta perfecta si la preparas con anticipación o si la metes en un Tupper y te la llevas contigo a la oficina.



INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

· Unos 500 gr de patatas nuevas pequeñas*
· 250 gr de salmón ahumado
· Un ramillete generoso de cebollino fresco
· 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de vinagre de Jerez
· Unas gotas de zumo de limón
· Sal en escamas
· Pimienta negra recién molida 


*puedes utilizar las patatas baby que compras ya embolsadas y listas para cocinar (sin necesidad de abrir la bolsa siquiera) en apenas 5 minutos en el microondas.
Las encuentras fácilmente en la zona refrigerada de la sección de frutería de los supermercados.



ELABORACIÓN


1. Cuece las patatas —sin pelar— al vapor o en la olla rápida, de la manera que lo hagas habitualmente. Deja templar y corta en mitades o cuartos si las patatas son más grandes.
Reserva en un cuenco amplio.

2. Trocea en tiras el salmón ahumado e incorpora al cuenco.

3. Lava, seca y trocea el cebollino. Ponlo junto al resto de ingredientes.

4. Emulsiona el aceite con el vinagre y unas gotas de limón —puedes añadir también un poquito de la ralladura si lo deseas—. Salpimenta y añade la mezcla al cuenco.

5. Mueve con delicadeza, para incorporar el aliño a los demás ingredientes pero sin que se estropeé la presentación. Deja reposar unos minutos y ya estará lista para servir —si lo deseas puedes ponerlo dentro de un recipiente con tapa y llevarlo a la nevera para comerla fresca—.


-Consejos-
Puedes añadir de manera totalmente opcional al aliño una cucharada de 'sour cream' (como es difícil de encontrar podemos hacer un apaño casero mezclando 60 gr de nata fresca/espesa o crema acidificada President o de la marca Hacendado, la que viene en tarrinas, y una cucharada sopera de buttermilk) o queso crema tipo Philadelphia —aligerado con un poquito de nata o leche entera para que no quede demasiado espeso— si te resulta menos complicado. 
Esta aportación le da un toque cremoso que convierte el aliño básico en una salsa deliciosa y sienta de maravilla a esta ensalada de patata, salmón ahumado y cebollino.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.


Dados especiados de calabaza asada. Receta de calabaza para usar en ensaladas o como guarnición


Estos dados de calabaza asada resultan tan sencillos de hacer como de combinar con otros ingredientes —rúcula, canónigos, endivia, frutos secos, couscous, arroz basmati o integral, todo tipo de pasta, tofu, pechuga de pollo cocinada a la plancha, bacon crujiente, queso azul, atún etc— e incluir en las más variopintas recetas; como por ejemplo, en ensaladas —sí, sí, como lo lees, puedes añadirlos a tus ensaladas y quedan riquísimos—, en cremas de verduras —frías o calientes, queda igual de bueno— o como guarnición en guisos o asados de carne o pescado.
Pegan con todo, estos dados especiados de calabaza asada han sido todo un descubrimiento en casa y es muy probable que a ti también te gusten si decides hacerlos.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]

Un detalle importante a tener en cuenta es el punto en la cocción de estos dados especiados de calabaza asada, debemos cuidar no cocinarlos en exceso y manejarlos cuidadosamente una vez hechos para que no pierdan su forma y queden perfectos.


INGREDIENTES

· 400 gr de calabaza (ya pelada)
· 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra* 
· Un par de ramitas de romero fresco
· 1/2 cucharadita de tomillo seco
· 1/2 cucharadita de ajo en polvo
· 1 cucharadita de cominos 
· Pimienta negra al gusto
· Sal al gusto

*si quieres una versión incluso más ligera, pon 3 ó 4 pulverizaciones de aceite en spray


ELABORACIÓN


1. Precalienta el horno a 180º.

2. Trocea la calabaza en dados de unos 2 cm y coloca en un cuenco.

3. Añade el aceite de oliva, el romero fresco troceado, las especias y la sal. Mezcla con la manos bien limpias o con la ayuda de un par de cucharas.

4. Extiende los dados de calabaza —evitando que queden montados unos encima de otros— en una bandeja apta para horno y hornea entre 16 y 20 minutos —el tiempo depende en gran medida del tamaño de los dados—.

5. Saca del horno, deja que pierdan temperatura, utiliza en el momento —si los has preparado para servir como guarnición, para añadir a cremas de verduras calientes, couscous o platos de pasta en general—mete en un Tupper para conservar en la nevera —aguantan 2 ó 3 días perfectamente— e ir añadiendo a tus ensaladas o recetas favoritas.


¡Espero que te guste!



Ensalada Caprese. Receta básica de ensalada de tomate, mozzarella y albahaca fresca con aceite de oliva


Ensalada Caprese o cuando combinar ingredientes tan sencillos como tomate —elige concienzudamente la variedad, resulta imprescindible que tenga sabor—, mozzarella y hojas de albahaca se convierte en un arte. Bueno, en arte y en una gozada para los sentidos porque el resultado es simplemente perfecto, bien sea servida como plato único o como acompañamiento.

Si necesitas algo rápido, presentable, refrescante y sabroso, te recomiendo que prepares una Caprese y te dejes de complicaciones. Pocas recetas te devolverán tanto a cambio de tan poco.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]


INGREDIENTES (para 2 personas)


· 1 tomate para ensalada (que sea de tamaño 'generoso')
· 1 bola de mozzarella fresca
· 1 manojo de albahaca fresca
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas
· Pimienta negra recién molida (opcional)
· Reducción de vinagre de Módena (opcional)




ELABORACIÓN


1. Lava, elimina el pedúnculo y corta el tomate en láminas no demasiado finas.

2. Escurre la mozzarella y córtala del mismo grosor.

3. Elige una fuente de presentación bonita —alargada o redonda, como tú prefieras. Si es redonda solo tendrás que colocarlo en espiral— y dispón el tomate y la mozzarella, alternándolo.

4. Coloca las hojas de albahaca —enteras o troceadas, como más te guste— que habrás lavado previamente y remata con sal, un hilo de aceite de oliva virgen extra, pimienta negra y reducción de vinagre de Módena (estas dos últimas si lo deseas).

5. Sirve y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.



Cola de bonito del norte en escabeche


Un escabeche —más suave o más intenso. eso dependerá del gusto de cada uno— es una excelente manera de cocinar el bonito del norte cuando está en plena temporada. Resulta económico, es muy fácil de hacer y queda delicioso, por eso un escabeche casero siempre está bien posicionado a la hora de elegir candidatos a ingrediente de ensalada veraniega.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]



Esta receta no es una forma de conservación para un periodo largo de tiempo —quiero decir que no es una conserva casera— pero sí que es una manera sencilla y práctica de conseguir un bonito en escabeche riquísimo que le sentará estupendamente a un tomate —si es feo y de huerto mejor que mejor— loncheado y aliñado con una pizca de sal, unas gotas de un buen aceite de oliva virgen extra y un poco del caldo y de la verdura del escabeche si lo deseas. Manjar de dioses.




INGREDIENTES

· 1 cola de bonito del norte de entre 1 kg y 1 kg 200gr
· 2 cebollas
· 4 dientes de ajo
· 2 zanahorias
· 2 hojas de laurel
· Unas 15 ó 20 bolas de pimienta negra
· Un puñadito de sal gruesa
· 100 ml de vino blanco
· 40 ml de vinagre de vino blanco
· 75 ml de aceite de oliva virgen extra



ELABORACIÓN


1. Pide en la pescadería que te preparen una cola de bonito del norte de aproximadamente 1 kg de peso, tan solo deben eliminar las escamas —ya que no la vamos a pelar hasta después de cocinarla— y cortar la aleta.
Cuando llegues a casa échale un vistazo y termina de retirar los posibles restos de sangre o partes oscuras y escamas que hayan quedado.

2. Pela y parte en 'juliana' gruesa las cebollas, pon en el fondo de la olla rápida. Pela y trocea las zanahorias, añade a la olla también. Pela los dientes de ajo y sin trocear incorpóralos a todo lo anterior.

3. Acomoda la cola de bonito tal como ves en la imagen, tan solo debes preocuparte de que podamos colocar la tapa y cerrar la olla sin problema.

4. Añade las hojas de laurel, la sal, las bolas de pimienta, el vino, el vinagre y el aceite de oliva virgen extra.

5. Cierra la olla, lleva a fuego fuerte hasta que suba la válvula de presión y en ese momento baja el fuego a potencia media. Cuenta 6 minutos desde ese instante.

6. Pasados los 6 minutos —sí, con solo 6 minutos queda perfecto—, apaga el fuego y deja que repose para que pierda toda la presión.

7. Cuando puedas abrir la olla, espera a que temple un poquito para no quemarte, saca la cola y elimina piel y espinas —asegúrate bien de que no quedan espinas para evitar posibles sustos—. Coloca los trozos de bonito ya limpios en un recipiente con tapa junto con la verdura y el caldo del escabeche y guarda en la nevera.
Aguantará sin problema durante 2 ó 3 días.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: mi amiga María Setién, fuente inagotable de sabiduría culinaria.


Periñaca. Ensalada cántabra de patata y bonito del norte


En el norte, cómo sofocar el calor no es uno de los problemas por los que tengamos que preocuparnos habitualmente, no existe en nuestra cocina un amplio repertorio de recetas veraniegas. Las hay, por supuesto, pero van más encaminadas a aprovechar y sacar el máximo partido a productos de temporada (bien sean del mar o de la huerta) que a aplacar calores estivales como ocurre en otras zonas de la geografía española.

Del mar, productos como el bonito del norte, son el máximo exponente de la cocina de temporada por estos lares. Los calamares o 'maganos de guadañeta', se convierten, sin necesidad de demasiados adornos en un bocado divino. Rape, sardinas y 'bocartes' (lo llamarás anchoa fresca o boquerón si has nacido fuera de Cantabria) son junto con una ensalada un manjar sencillo pero difícil de olvidar.
Percebes, cigalas y centollos merecen un capítulo aparte y hasta que les hagamos la ola.

De la huerta, mucho que disfrutar durante la temporada veraniega; lechugas fresquísimas y maravillosamente tiernas, pepino de excelente calidad, cebolletas frescas, judías verdes, calabacín, pimientos verdes (que solo fritos en un poco de aceite de oliva y servidos con unas escamas de sal resultan una gozada) o patata temprana, se me ocurren así de golpe. ¿La estrella de la huerta? Sin duda el tomate de Cantabria, es la joya de nuestra cocina y hacemos buen uso de él mientras dura la temporada.
En mi casa siempre se dijo que los buenos, aquellos que están cultivados cerca de la costa, incluso tienen un ligero sabor a 'salitre'. Si tienes la suerte de comer un buen tomate de Isla, te garantizo que su recuerdo continuará emocionándote años después jajaja.

Hoy te propongo una receta fácil, económica (aún eligiendo productos de máxima calidad no te supondrá un gasto desmesurado ni mucho menos), deliciosa y que me trae bonitos recuerdos de la infancia cuando la preparaba mi abuela. Ensalada de patata y bonito o Periñaca que estoy segura que te va a encantar si nunca la probaste o que te traerá tan agradables recuerdos como a mi si la sangre cántabra corre también por tus venas.





INGREDIENTES (para 4 personas)

· 400 gr de patatas nuevas (elige una variedad recomendada para cocer, 'Baraka' o 'Kennebec' por ejemplo)
· 1 tomate para ensalada
· 1/2 pepino
· 1 cebolleta fresca
· 3 huevos cocidos
· 1 bote de bonito del norte en conserva

- Aliño:
· 3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
· 2 ó 3 cucharadas de vinagre de vino blanco
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra recién molida (opcional)



ELABORACIÓN



1. Cuece las patatas en abundante agua con sal durante 18 ó 20 minutos o si prefieres la versión rápida elige la olla express, estarán listas en tan solo 6 minutos.

2. Pon a cocer los huevos en una cazuela con abundante agua y un puñadito de sal, mantén en el fuego durante 10 minutos, aparta del fuego, deja enfriar, pela y reserva.

3. Pela y trocea el tomate en dados de unos 2 ó  3 cm. Pon en un cuenco amplio y reserva.

4. Lamina el pepino (antes puedes eliminar la piel y las pepitas si lo deseas), pon en el cuenco junto con el tomate.

5. Pela y corta la cebolleta en Juliana fina, incorpora al cuenco.

6. Las patatas y los huevos ya estarán fríos, pela y trocea en dados de 4 cm las primeras y lonchea también los huevos. Pon en el cuenco y mezcla todo cuidadosamente.

7. Prepara el aliño emulsionando todos los ingredientes en un bote con tapa. Vierte sobre el resto de ingredientes, mezcla de nuevo cuidadosamente, tapa y reserva en la nevera para servir frío.

9. Justo antes de llevar a la mesa coloca el bonito del norte (que habrás escurrido ligeramente) en lascas sobre la ensalada (no lo mezclamos para que no se machaque y así luzca mucho más en la presentación) y ya estará lista para disfrutar de esta refrescante, completa y riquísima ensalada de huerta y mar o Periñaca.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia


Queso Feta. Recetas con queso Feta


¿Has probado a poner queso Feta en tus ensaladas? Seguro que sí, pero sí andas despistado y nunca lo incluiste como ingrediente te lo recomiendo sin duda. Al principio puede que te ocurra como a mi, que su intenso sabor y su gusto un tanto ácido y bastante 'saladillo', no termine de convencerte y creas que comprarlo no ha sido buena idea. Pero que va, nada más lejos, cuando lo has metido en el carro junto al resto de la compra has acertado de pleno, en serio. 
Lo que hoy intentaremos es buscarle unos buenos 'compañeros de viaje' para que tu ensalada no se convierta en una oda a la salmuera (créeme, sé de lo que te hablo y si a ti también te pasó no sabes cuanto te comprendo).



Hay mil maneras de disfrutar de este tradicional queso griego (también típico en; Turquía, Dinamarca, Rumanía y Bulgaria) elaborado (generalmente) con leche de oveja o mezcla de cabra y oveja, curado en salmuera en contenedores de madera o aluminio. De color blanco inmaculado y textura granulada, la apariencia 'tosca' que le otorga que lo desmenuces con tus manos es otro de sus encantos, por lo tanto te recomiendo que no lo trocees con un cuchillo. 

Armoniza de maravilla en ensaladas con ingredientes como la endivia, la escarola, la rúcula o lechugas de distintos tipos; hoja de roble, romana, trocadero, lollo rosso etc. También va genial con veraniegos ingredientes como el pepino, la cebolleta fresca o el tomate. Las olivas negras le sientan de lujo y legumbres como los garbanzos o las lentejas hacen que despliegue todo su potencial. No te cortes a la hora de añadir hierbas frescas como el perejil o aromáticas como el orégano, el tomillo o el romero. Si te apetece completarlo (porque 'la vida son dos días' o 'porque yo lo valgo') te animo a que pongas también un puñadito de pistachos, nueces o semillas de sésamo tostado o ¿Por qué no? los tres ingredientes a la vez.
¿Y qué aliño ponemos? Pues, como no podía ser de otra manera, uno de calidad. Preparamos una emulsión de un buen aceite de oliva virgen extra, un vinagre de Jerez rico, una pizca de sal en escamas (poquita, que el queso ya va bien servido) y pimienta negra recién molida. No necesitarás más para gozar de un magnifico resultado.

Pero también puedes usar el queso Feta a la plancha o desmigarlo encima de unos espárragos (u otras verduras como calabacín, berenjena, patata previamente cocida, cebolla, pimiento etc.) recién hechos a la parrilla. Remátalo con un hilo de aceite de oliva virgen extra y disfruta de un delicioso y saludable manjar.

Incluso, si eres un intrépido cocinero, podrás prepar tu propio queso Feta en casa de una manera aparentemente sencilla: cómo preparar queso feta en casa (si te animas ya nos contarás el resultado al resto)

En definitiva, si no lo probaste debes hacerlo y si lo probaste, no te gusto y no tenías pensado repetir, hazme el favor de darle al Feta la oportunidad que se merece porque resulta una deliciosa opción.

¡Espero (que esta vez sí) que te guste!