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Kéfir de agua ¿Qué es? ¿Cómo se prepara?


El kéfir de agua es una bebida con propiedades probióticas, muy saludable y de agradable sabor que recuerda a una especie de sidra sin alcohol o a la kombucha.





Siguiendo unos sencillos pasos obtendrás una interesante bebida casera ligeramente ácida y burjujeante, ideal para tomar a cualquier hora y muy pero que muy sana.
Si lo sirves bien frío con unas hojitas de hierbabuena resultará un curioso refresco veraniego que te aseguro no va a dejar indiferente a nadie.

Para comenzar tu propia producción de kéfir de agua únicamente necesitas que alguien te regale nódulos de kéfir, no te asustes, conseguirlos es mucho más sencillo de lo que pueda parecer en un principio.
Si de entrada no conoces a nadie que lo tenga, recurre a una tienda de productos naturales o herbolario donde compres de manera habitual, seguro que ellos cuentan con un banco de donación de kéfir de agua. Si así tampoco lo consigues, escribe 'kéfir de agua' en el buscador de Google, navega un poquito y ya verás como enseguida encuentras 'donantes' encantados de cederte nódulos para que te inicies en este curioso y excitante mundo.
Por supuesto también puedes comprarlo, hay empresas que se dedican a su comercialización, reconozco que aunque pierda parte de su encanto resulta práctico.


INGREDIENTES

• 3 cucharadas de nódulos de kéfir
• 3 cucharadas de azúcar de coco o panela
• 2 dátiles o 2 higos secos
• 1 cucharada de uvas pasas
• El zumo de medio limón
• 1 rama de canela (opcional)

~utensilios~
• cuchara de madera y olador de malla NO metálica
• embudo
• bote de cristal de boca ancha con cierre hermético (de los de cierre metálico y junta de goma que se usan para conservar foie, patés, confituras etc)


ELABORACIÓN


1. Pon los nódulos de kéfir de agua, el azúcar de coco o panela, los dátiles, las pasas y el zumo de limón en un bote de cristal. Añade un palito de canela si lo deseas.

2. Cubre con agua mineral, no llenes el bote completamente porque al ser una fermentación se liberarán gases y por ello es necesario que quede algo de espacio. Mezcla ligeramente con una cuchara de madera.

3. Cierra y deja reposar sobre la encimera de la cocina durante 48h.

4. Destapa cuidadosamente, filtra con la ayuda de un colador de malla plástica (el kéfir no se lleva bien con el metal, no lo olvides) o un paño de tela fina apropiada para este fin bien limpio, vierte el contenido en una botella con tapón (las de tipo gaseosa antigua van genial en ese caso) y guarda en la nevera para tomar fresquito.
Una vez está elaborado se conserva sin problema durante un par de días o tres, eso sí, siempre que lo guardes en el frigorífico.

5. Retira y desecha los dátiles, las pasas y el palo de canela en caso de que lo hayas puesto, aclara los nódulos de kéfir con agua mineral y comienza de nuevo el proceso.


~ Consejos ~

Si vas a viajar o cualquier otro motivo va a impedirte preparar bebida durante unos días, pon los nódulos en un tarro, añade varias cucharadas de azúcar y cubre con un poquito de agua para conseguir un medio muy azucarado donde el kéfir 'se sienta a gusto'. Cuando regreses, desecha el líquido, aclara bien los nódulos (no olvides que debes hacerlo con agua sin cloro) y activa el proceso.
En caso de que no desees elaborar más bebida de kéfir durante un largo periodo de tiempo, podrás congelar los nódulos e iniciar el proceso nuevamente cuando te apetezca. Es probable que mueran colonias de bacterias pero siempre es mejor que perderlo todo.


¡Espero que te guste!


Ensalada de sandía y queso de cabra con frutos secos y hierbabuena


Por lo general el verano provoca en la mayoría de nosotros un efecto pereza que hace que solo busquemos recetas facilonas a la hora de meternos en la cocina. Si a la pereza además le sumamos el calor, lo único que tendremos en mente serán platos elaborados con ingredientes frescos y de muy fácil digestión.
Ensaladas y sopas o cremas frías de frutas y verduras son estupendas opciones para comidas y cenas ligeras y refrescantes en épocas estivales. Toma nota de esta idea porque va a destacar siempre que la prepares.





Esta ensalada cumple todo lo que esperamos de un plato veraniego, además es colorida y muy presentable, lo que la hace ideal para cualquier comida o cena donde te toque ejercer de anfitrión y necesites sorprender a tus comensales.

Si dispones de aro de emplatar para cortar la sandía y servir la ensalada en forma de timbal —como ves en la imagen— y cuentas con un pequeño soplete de cocina para dar el punto caramelizado al azúcar será estupendo, si no siempre podemos olvidarnos de esos detalles y emplatar de otra manera.


INGREDIENTES (para 1 persona)

· 2 medallones de sandía 
· 2 lonchas de queso de cabra tipo rulo
· Rúcula o los brotes de ensalada que más te gusten
· Semillas de calabaza tostadas
· Almendra fileteada o en granillo
· Azúcar de coco (o del que uses habitualmente en casa)
· Unas hojitas de hierbabuena fresca
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas


ELABORACIÓN


1. Parte una rebanada de sandía de unos 2 o 3 cm de grosor, con un aro de emplatar o un corta pastas circular corta dos 'medallones'. Reserva

2. Corta un par de rodajas de queso del mismo grosor (aproximadamente) que los medallones de sandía que acabas de hacer.

3. Pon sobre la tabla de cortar o un plato llano una primera capa de sandía, coloca una capa de queso, espolvorea con una pizca de azúcar, aplica un poquito de calor con el soplete para que caramelice el azúcar sobre el queso —este paso no es imprescindible pero sí muy recomendable porque le va a dar un saborcito delicioso a la ensalada—, añade un puñadín de rúcula y pon la otra capa de sandía, espolvorea con otro poco de azúcar y carameliza también.

4. Remata con semillas de girasol y un poquito de almendra —o el fruto seco que prefieras; avellana, pistacho, nueces pecanas etc—, hierbabuena fresca picadita fina, un hilo de aceite de oliva virgen extra y unas escamas de sal.

5. Sirve bien fresquito y disfruta.

- Consejos -
·la receta original lleva bayas de goji, yo no las puse porque no tenía en casa en ese momento pero estoy segura que le aportan un cruch muy interesante. Te las recomiendo.
·con el aceite de oliva virgen extra simplemente está delicioso pero si lo deseas puedes poner también unas gotas de reducción de vinagre balsámico de Módena o de Pedro Ximenez, aquí sí que tiene sentido poner este ingrediente tan maltratado en los últimos años.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: Cocinatis



Salmón especiado con ensalada de aguacate y cilantro. Receta de salmón salvaje de Alaska


Esta receta de salmón salvaje de Alaska es una propuesta sabrosa, colorida y extremadamente sencilla de hacer ¡Toma nota porque vas a hacerte muy fan de ella!





Hoy descubrimos la mejor manera de cocinar el salmón fresco para no dejar indiferente a nadie y para ello combinamos especias y le damos un toque de parrilla que eleva el sabor a la enésima potencia.
Rematamos el plato con una refrescante ensalada de aguacate y cebolla roja aliñada con lima que combina fantásticamente bien con las especias que hemos usado en el adobo del salmón.



INGREDIENTES (ingredientes para 2 personas)

· Filetes de salmón fresco (unos 250 gr por persona)
· 1 cucharadita de pimentón de la Vera
· 1 cucharadita de cebolla en polvo
· 1 cucharadita de comino
· 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida
· Un poquito de aceite de oliva virgen extra
· Sal

-Para la ensalada:
· 1 aguacate
· 1/2 cebolla roja pequeña
· 1 lima (vas a necesitar la ralladura y el zumo)
· Cilantro fresco
· Sal



ELABORACIÓN


1. Pon las especias (pimentón, comino, cebolla en polvo, pimienta negra) junto con una pizca de sal en un pequeño cuenco y mezcla. Esparce en el fondo de un plato llano.

2. Pincela los filetes de salmón con un poquito de aceite de oliva virgen extra y pasa por el plato donde has puesto la mezcla de especias. Embadurna bien hasta que quede completamente 'rebozado' por todas partes.

3. Cocina el salmón utilizando la barbacoa (si es verano y la tienes a mano quedará fabuloso), la plancha eléctrica o una sartén-plancha que sea válida para tu placa de inducción o vitrocerámica.
Busca el punto que te guste, más o menos hecho, eso depende de cada uno.

4. Mientras se cocina el salmón prepara la ensalada, hacerla es muy sencillo: parte por la mitad y retira la pepita del aguacate, trocea la pulpa y pon en un cuenco, añade la cebolla cortada en pluma fina o medias lunas*, incorpora un ramillete generoso de cilantro, la ralladura de la lima (que habrás lavado bien antes de utilizarla), el zumo y una pizca de sal en escamas. Mezcla y reserva para servir sobre el filete en cuanto éste termine de cocinarse.
Por supuesto puedes preparar la ensalada con anterioridad, mantenerla en un recipiente con tapa dentro de la nevera y servirla bien fresquita sobre el salmón recién cocinado. El contraste de temperaturas resulta una agradable sorpresa que en verano, sobre todo si vives en un lugar muy cálido, se agradece.


*si troceas la cebolla con anterioridad y la pones en un cuenco con agua bien fría y hielos, le darás un puntito 'crunchi' muy interesante. Además perderá parte de su poderío inicial y quedará con un sabor muchísimo más suave.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


'Nice cream' de plátano y calabacín con cacao. Qué es un nice cream y por qué va a gustarte tanto


Los 'nice cream', helados saludables o helados de plátano han llegado pisando fuerte y todo apunta a que tienen pensado quedarse. Resultan la manera ideal de tomar un postre (desayuno, merienda o antojo a deshora) rico, bajo en calorías y extremadamente fácil —y super rápido— de hacer.

Coge papel y lápiz porque esta sencilla fórmula (que por supuesto podrás ir variando a tu gusto a medida que te adentres en el universo #nicecream) va a proporcionarte muchos deliciosos momentos a lo largo del verano.







INGREDIENTES (cantidades para 2-3 personas)

· 200 g de calabacín congelado*
· 150 g de plátano congelado
· 1 cucharada de postre colmada (o más si lo deseas) de cacao puro desgrasado
· 2 dátiles deshuesados
· 1 cucharada sopera de sirope de agave**
· 1 cucharadita de extracto natural de vainilla

-Topping: avellanas, almendras, nueces, pistachos o el fruto seco que prefieras en trocitos, chips de chocolate o nibs de cacao para una versión más ligera etc ¡Usa tu imaginación!


*el calabacín lo pelo, pero no entero, algo en mi interior me dice que lo compre orgánico, lo lave bien y respete parte de su piel alternando tiras con el pelador.
**podéis sustituirlo por el endulzante que prefiráis; miel, sirope de arce, azúcar de coco, estevia etc



ELABORACIÓN


1. Este helado es sencillísimo de hacer pero requiere un poquito de preparación previa ya vas a necesitar que sus ingredientes principales —calabacín y plátano— estén congelados. Así que el día antes (o al menos con seis u ocho horas de antelación) debes lavar bien y pelar el calabacín para después trocearlo en cubos como de unos 4 ó 5 cm, ponerlo en una recipiente o en una bolsa y llevarlo al congelador. Con el plátano, pues lo mismo, pela, trocea y al congelador con él.





2. Pon todos los ingredientes en un robot triturador y dale sin miedo hasta conseguir la textura de helado que buscamos, en un par de minutos estará listo. No tiene ciencia ni misterio, siempre sale así que no tengas miedo.






3. Sirve inmediatamente, añade tus topping preferidos y disfruta sin remordimientos de la cremosa textura y el saborcito a cacao que te ofrece esta original, facilona y casi instantánea manera de hacer helado casero.
Si te sobra puedes ponerlo sin problema en un recipiente hermético y guardarlo en el congelador para usarlo en otro momento.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Salsa tamari, qué es. Principales diferencias entre la salsa tamari y la salsa de soja


De origen japonés, la salsa tamari se elabora a partir del líquido que los granos enteros de soja desprenden al fermentar el miso. Dicha fermentación se hace en barriles de cedro y tiene una duración de entres 18 y 24 meses.

En un principio, debido a su gran parecido, podemos creer que es lo mismo que la salsa de soja común pero no es así. Si bien es cierto que tanto su sabor como usos son similares, existen claras diferencias entre ambas salsas —en primer lugar su origen, la salsa de soja es originaria de china—. Hoy intentaremos aclarar de una forma sencilla en qué consisten esas diferencias para así aprender a elegir con criterio productos saludables y de calidad.





¿Qué ingredientes lleva la salsa tamari?
En el proceso de elaboración del tamari natural tan solo intervienen tres ingredientes; soja, agua y sal. A diferencia que en la salsa de soja a la que —generalmente se la añade trigo— por lo que podríamos decir que si usamos tamari estamos optando por una 'salsa de soja pura' que además es totalmente apta para celiacos.
La salsa tamari tampoco contiene agentes químicos.

¿Qué beneficios me aporta?
· Contiene 18 aminoácidos, entre ellos los 9 esenciales*.
· Nutricionalmente contiene más proteínas, hierro y calcio que la salsa de soja a la que estamos habituados.
· El tamari NO contiene colorantes, conservantes, azúcares u otros aditivos como el glutamato monosódico o el E-621 (un potenciador de sabor nada recomendable).

¿Cómo puedo incluir la salsa tamari en mis platos?
Puedes usarla en macerados o adobos (para carnes de pollo o cerdo, pescados o verduras que después vayas a cocinar a la parrilla, horno o plancha), ponerla también en sopas, arroces o recetas de pasta siempre que que te apetezca dar a tus platos un aire oriental, disfrutar de su sabor en sabrosos salteados 'wok' de verduras con gambas —u otros ingredientes—  o ponerla directamente cuando prepares aliños para tus ensaladas.
Eso sí, es importante que recuerdes que cuando la utilices en guisos es fundamental que la añadas siempre al final de la cocción para conservar vivas las enzimas.

¿Cuál es su precio?
El precio de la salsa tamari oscila un poquito en función de la marca y dónde la compres pero lo cierto es que siempre es bastante más elevado que el de la salsa de soja común. En todo caso los beneficios que nos aporta justifican de sobra el pequeño 'esfuerzo' que hagas a la hora de comprarla.


*un aminoácido esencial es aquel que el organismo no es capaz de sintetizar por si mismo y, por este motivo, debe tomarlo necesariamente desde el exterior mediante la dieta.


¡Espero que te resulte útil!


Ensalada de tomate y burrata. Cómo preparar la receta básica y su versión de lujo


Para la ensalada de tomate y burrata que hoy te propongo necesitarás muy poquitos ingredientes pero eso sí, de mucha calidad todos ellos. Toma buena nota porque no vas a arrepentirte si decides probarla en casa.

El éxito de este sencillo plato se basa en la combinación de la cremosidad y sabor suave y un tantín dulce de la burrata —un queso fresco de origen italiano, en concreto de la zona de la Puglia— con el intenso sabor del resto de ingredientes. El resultado de esta explosiva mezcla resulta muy fácil de describir; equilibrio, agradable textura y frescor en cada bocado ¿Quién podría resistirte a ello?



Lo más complicado será encontrar tomate de calidad fuera de temporada, a veces puede llegar a convertirse en misión imposible, es más, conseguir tomates ricos en plena temporada también resulta una aventura llena de riesgo.
El caso es que el esfuerzo —físico y económico— que inviertas en el tomate será directamente proporcional al resultado de la ensalada que prepares, así que teniendo en cuenta este dato, te recomiendo que busques un buen tendero/a y te lo cameles para que te abastezca de tomates sabrosos durante todo el año.
No, ahora en serio, mi consejo es que compres los mejores tomates que puedas conseguir —independientemente de su precio— y te aseguro que éxito el de la receta está garantizado.



INGREDIENTES

· 1 o 2 tomates de ensalada (depende del tamaño)
· 1 burrata
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas
· Pimienta recién molida al gusto

-Para la versión de lujo, que sin duda te recomiendo probar, necesitarás; rúcula, piñones, tomates secos y/o aceitunas negras y pesto.



ELABORACIÓN


1. En primer lugar debes ser previsor y sacar la burrata de la nevera un par de horas antes de consumirla para que se atempere. Es un paso importante, no te lo saltes a la torera o el resultado se verá alterado.

2. Lava, pela si lo deseas y parte en lonchas los tomates.

3. Dispón en el plato o fuente de presentación que hayas elegido, sazona un poquito el tomate (con sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra será fantástico) y coloca la burrata justamente en el centro.

4. Practica una incisión para que el queso muestre su excepcional cremosidad, remata con unas gotas de aceite de oliva y un poquito de hierbabuena fresca picada finamente o una pizquita de orégano.

5. En caso de que te decantes por preparar la versión de lujo; coloca una cama de tomate en el fondo del plato, añade un puñadito de rúcula, pon sobre ella la burrata abierta y unos trocitos de tomate seco rehidratado en aceite de oliva virgen extra (receta aquí) o aceitunas negras troceada en dados pequeños, remata con un puñadito de piñones y como 'broche fin de fiesta' aliña a tu gusto con pesto (si es casero pues mucho mejor, aquí te dejo también la receta de una salsa pesto super sencilla de hacer)


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia

Salsa 'cacahuete picoso'. Receta de salsa sin lácteos ni huevo


Esta salsa cremosa y picante de sabor oriental se prepara en un pispas y resulta una delicia para acompañar cualquier verdura cocinada a la plancha, al vapor o al horno. Prueba con unas patatas asadas o unos espárragos verdes a la plancha y verás que es todo un acierto. También puedes usarla como aliño de ensaladas o untada sobre el pan recién tostado en sándwiches o bocadillos.

Su textura recuerda ligeramente a una mahonesa (de sabor exótico, eso sí) pero sin huevo, por lo que puede ser una interesante opción para aquellas personas que no deban incluirlo en su dieta.




Queda riquísima y es tan sencilla de hacer que es bastante probable que a partir de ahora se adueñe de un rinconcito en tu nevera.


INGREDIENTES

· 1/4 de taza o 50 g de cacahuetes crudos y pelados
· 1/3 de taza o 65 g de agua
· 1 o 2 dientes de ajo (depende del tamaño y de lo mucho que te guste)
· 1 trozo de jengibre fresco ya pelado (de unos 2 cm)
· 1 cucharada sopera de salsa de soja
· Un trocito de chile chipotle (puedes usar el adobado de 'La Costeña') o unas gotas de Tabasco®
· El zumo de un limón
· 1 cucharadita de azúcar de coco (o panela o el azúcar que uses habitualmente)
· Una pizca de sal



ELABORACIÓN


1. Tuesta en una sartén a fuego medio durante un par de minutos los cacahuetes, se queman con facilidad, mueve a menudo y vigila el proceso. Retira a un plato cuando comiencen a dorarse.
Deja que pierdan un poquito de temperatura antes de proseguir con la receta.

2. Pon los cacahuetes junto con el resto de ingredientes en un robot procesador o en la Thermomix y licua hasta conseguir una pasta cremosa. Puedes añadir más o menos cantidad de cualquiera de los ingredientes hasta conseguir la consistencia y sabor que más te guste.

3. Pon en un bote con tapa y guarda en la nevera. Aguantará sin problema alrededor de una semana.


¡Espero que te guste!



Receta de tofu teriyaki. Cómo elaborar un marinado para realzar el sabor del tofu


El tofu pertenece a esa lista de ingredientes que no dejan indiferente a nadie, o los amas o los odias, con ellos no hay medias tintas. Aunque con el tofu, el balance de fans y detractores es bastante claro, no deja lugar discusión, en nuestro país —al menos por ahora— no es un alimento venerado.

En el caso de esta piedra angular del vegetarianismo y veganismo, su ausencia de sabor y especial textura hacen que muchas personas consideren al tofu como algo nada apetecible o directamente lo rechacen. Seguro que conoces a alguien que nunca lo ha probado o que si lo ha hecho prefiera olvidar la experiencia, es probable que incluso tú seas ese alguien.

Pues bien, hoy vamos a intentar corregir esa tendencia preparando un marinado que va a impulsar el sabor del tofu hasta cotas inimaginables, es muy fácil de hacer y los ingredientes que necesitaremos son facilísimos de conseguir, así que te invito a quedarte para descubrir todos los detalles.


Tan solo queda colocar la tapa, cerrar y mantener en el refrigerador macerando durante al menos 12 h.



INGREDIENTES


· 300 g de tofu firme
· 1/4 de taza de salsa de soja
· 2 cucharaditas de azúcar de coco
· 1 cucharadita colmada de jengibre fresco rallado
· 1 cucharadita colmada de ajo rallado
· 1 cucharadita de tahini


ELABORACIÓN


1. Trocea el tofu en dados de unos 3 cm. Reserva en un recipiente hermético o bote de cristal con tapa.

2. Mezcla todos los ingredientes del marinado teriyaki, bate con la ayuda de unas pequeñas varillas o una cuchara hasta conseguir disolver los cristales de azúcar.

3. Vierte el marinado sobre el tofu, coloca la tapa (asegúrate de que queda bien cerrado) y guarda en la nevera durante al menos 12 horas, aunque lo ideal sería que lo hicieras de un día para otro, así el tofu tomará todo el delicioso sabor de este marinado.

4. Transcurrido ese tiempo, escurre —pero no te deshagas del marinado porque en el siguiente paso te daré una opción para utilizarlo— y saltea en un wok a fuego fuerte hasta que los dados de tofu queden completamente dorados y crujientes por fuera. En este momento tienes dos opciones: servirlo así —ya estaría listo para comerlo— o añadir el marinado y dejar que se reduzca completamente para conseguir un sabor mucho más intenso y cierto efecto 'braseado'.



- Consejos -
Resulta delicioso acompañado de arroz o pasta integral y verduras salteadas (vainitas o judías verdes, pequeños arbolitos de brócoli o bastones de zanahoria al vapor, hongos Portobello o espárragos verdes cocinados a la plancha, tomatitos cherry aderezados con salsa de soja, un hilo de miel, aceite de sésamo o de cacahuete y unas gotas de vinagre de arroz, etc) o zoodles de calabacín y unas setas shitake. Remata tu saludable y exótico platazo con un poquito de salsa sriracha, cilantro fresco picado y una fina lluvia de sésamo tostado y te sentirás como si estuvieras rozando el cielo.



¡Espero que os guste!


Fuente de la receta: Vida Vegana



El tiramisú más fácil y rápido de hacer del mundo


El tiramisú probablemente sea uno de los postres más famosos del mundo, reúne muchas de las cualidades que convierten un dulce bocado en algo irresistible; es cremoso, no empalaga y lleva cacao.
¿Qué más podemos pedirle? ¡Pues que sea muy sencillito de hacer y tenga menos calorías, por ejemplo!

Si bien es cierto que hacer la versión original no es nada complicado, hoy vamos a simplificar el proceso para que prepararlo resulte aún más fácil e infinitamente más rápido. Y ya de paso, metidos en harina aprovechamos y modificamos la lista de ingredientes para recortar sustancialmente el número de calorías del resultado —eso sí, sin restarle el encanto innato que lo coloca en el puesto número uno dentro de la categoría de postres 'cafeteados'—.




Si te apetece probar un pastel delicioso que te hará triunfar siempre que lo prepares y además huyes de las recetas sobrecargadas de azúcar o nata, esta es sin duda tu mejor elección.

Una última cosa, te aconsejo que intentes hacerte con un molde o recipiente cerámico de 12x12 cm, es la medida exacta para que esta receta quede perfecta. Los bizcochos encajan sin tener que andar utilizando recortes, lo que simplifica un montón el proceso de montaje de las capas y ayuda a no desanimarte en caso de que la repostería no sea lo tuyo —como sucede conmigo— ya que queda perfectamente presentado.



INGREDIENTES (para 2-4 personas)

· 8 bizcochos estilo 'savoiardi' de Gullón
· 1 taza de café recién hecho (natural o descafeinado, como prefieras)
· 200 g de queso mascarpone 
· 150 g de yogur de vainilla (es importante que elijas uno de alta calidad y textura muy cremosa)
· 1 vaina de vainilla o unas gotas de extracto natural de vainilla
· 1 cucharada sopera de panela o azúcar de coco (opcional) (yo no le pongo nada)
· Caca puro desgrasado (uso el de Valor)


ELABORACIÓN


1. Mezcla en un cuenco el queso mascarpone con el yogur y las gotas de extracto natural de vainilla o las semillitas del interior de la vaina de vainilla. Bate unos segundos con la ayuda de tenedor o unas pequeñas varillas hasta conseguir una crema homogénea. Reserva.

2. Añade el azúcar (panela, stevia o edulcorante artificial si lo prefieres) al café recién hecho (pero un poquito templado), revuelve con una cucharita para que se disuelva. Vierte en un plato hondo amplio.

3. Remoja unos segundos los bizcochos en el café, este paso es fácil pero requiere un poquito de mimo a la hora de manipularlos una vez están húmedos para evitar que se rompan.

4. Monta las capas del pastel, para ello coloca una base de 4 bizcochos (remojados y escurridos), cubre con la mitad de la crema, coloca una segunda capa de bizcochos, extiende el resto de la crema, alisa cuidadosamente la superficie —sin obsesionarte, el toque rústico e imperfecto que le damos a los postres los 'chapucerillos' a este en concreto le va estupendamente jajajaja— y remata con cacao (espolvorea con la ayuda de un colador).

5. Sirve inmediatamente o reserva un rato en la nevera para servir fresco, en cualquiera de los dos casos queda de escándalo.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia

Natillas de papaya y cacao. Receta de natillas saludables (muy fácil de hacer y sin lactosa)


Fácil, facilísimo, rico, riquísimo ¿Que si te lo recomiendo? ¡Sin duda!
Esta receta de natillas de papaya y cacao ha logrado sorprenderme como no lo hacía otra cosa desde hace mucho tiempo. Es un lujo descubrir preparaciones tan deliciosas como esta, perlas que por carambolas del destino una se encuentra por la red y afortunadamente decide probar.





Papaya, cacao y agua, tan solo necesitas tres ingredientes para darte un capricho en una tarde de antojo —cuatro si decides poner una cucharadita de un endulzante natural como azúcar de coco o panela o unas gotas de edulcorante artificial—. Toma nota porque no puedes perder la oportunidad de probarlo ¡Disfrutarás sin remordimientos!

Además, si no dispones de papaya —no te gusta, no la encuentras o simplemente no te interesa comprarla— en la receta original nos ofrecen la posibilidad de prepararlo con otras frutas como plátano, caqui, aguacate o incluso con calabaza o boniato asados.


INGREDIENTES

· 300 g de papaya madura
· 25 g de cacao puro en polvo (yo uso el desgrasado de Valor)
· 25 g de agua



ELABORACIÓN


1. Pela y elimina las semillas de la papaya. Trocea y pon en el vaso de tu robot triturador o Thermomix si dispones de ella.

2. Añade el cacao y el agua.

3. Tritura hasta conseguir una textura idéntica a la de unas natillas de chocolate.

4. Sirve en pequeños vasitos o los recipientes que hayas elegido, decora como más te guste* y disfruta.

*yo lo he servido espolvoreado con un poquito de cacao, unas rodajas de kumquat y unas hojitas de hierbabuena.


- Importante -
Para que el resultado sea el esperado, te recomiendo que no prepares estas natillas de papaya y cacao con demasiada antelación, si lo haces y las guardas en la nevera su textura se verá modificada. No pasa nada, no están mal pero ya no es lo mismo, pierden su cremosidad y adquieren una textura gelatinosa que recuerda más a una panna cotta que a unas natillas de chocolate.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: Chef Bosquet


Marinara. Salsa de tomate asado, ajo y albahaca


La marinara es la salsa de tomate ideal para servir con pasta tradicional o con zoodles o tallarines de verduras como calabacín o calabaza. También resulta deliciosa como salsa base para pizzas, lasañas o canelones de carne. Pero no todo va a a ser con aire de Italia, prueba a usarlo en un pisto o como acompañamiento de unos huevos fritos con jamón ¡Verás que cosa más buena!




Toma nota y ponte manos a la obra cuanto antes con esta aromática y deliciosa salsa de tomates asados porque tiene mucho que contarte. Además, su delicado aroma invadirá tu cocina y creará un apetecible ambiente.


INGREDIENTES

· Entre 12 y 14 tomates de rama maduros 
· 12 dientes de ajo
· 20 hojas de albahaca fresca
· Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de postre de vinagre de manzana
· Sal
· Pimienta negra (preferiblemente recién molida)


ELABORACIÓN


1. Precalienta el horno a 200º.

2. Lava los tomates, pela los dientes de ajo y colócalos sobre una bandeja de horno (te recomiendo que antes la hayas forrado con papel de hornear para manchar lo mínimo).

3. Hornea durante 25-30 minutos.

4. Retira los dientes de ajo, resérvalos en un plato. Hornera los tomates durante 30 minutos más.

5. Saca del horno los tomates, deja reposar unos minutos antes de pelarlos.





6. Tritura junto con los dientes de ajo, la albahaca fresca y el vinagre de manzana.
Prueba y corrige el punto de sal y de pimienta si fuera necesario.

7. Pon en un bote de cristal con tapa y guarda en la nevera para utilizarlo a medida que lo necesites.
Aguanta sin problema dos o tres días, siempre que lo mantengas refrigerado, eso sí.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia


Sopa miso. Receta de cocina japonesa


Reconfortante y exótica, esta sopa miso será un motivo más por el que estar deseando llegar a casa en un desapacible día de invierno. Es ligera, deliciosa y se prepara en menos de 10 minutos. 
Pruébala y verás como es una estupenda forma de cuidarte mientras descubres aromas y sabores que de inmediato te transportan a otras culturas.





¿Qué es el miso?
El miso es una sabrosísima pasta, de origen japonés, resultado de la fermentación (activada por el hongo koji 'Aspergillus oryzae') de semillas de soja, sal y algún tipo de cereal. Se utiliza principalmente en sopas pero teniendo la precaución de añadirlo diluido en caldo o agua y siempre cuando la cocción ya ha terminado, ya que el miso nunca debe hervir o perderíamos todas sus beneficiosas propiedades.
¿Por qué deberíamos incluir el miso en nuestra despensa?
El miso posee enzimas que repueblan nuestra flora intestinal y mejoran las digestiones. Es rico en minerales como calcio, magnesio, zinc, hierro y fósforo, además ayuda a eliminar metales pesados de nuestro organismo, tiene un alto contenido en proteínas y aporta una buena dosis de B12 a nuestra dieta.



INGREDIENTES

· 1200 ml agua
· 12 g de alga wakame deshidratada
· 3 cucharadas de miso (puedes poner más o menos cantidad en función de tus gustos)
· 175 g de tofu (he usado ahumado pero puedes elegir el que prefieras)
· 100 g de verdura (puerro y parte verde de cebolleta fresca)



ELABORACIÓN


1. Pon el agua en un cazo y lleva al fuego, antes de que comience a hervir separa un poquito en un vaso y diluye la pasta de miso con la ayuda de una cucharita o una pequeñas varillas. Reserva.

2. Una vez comience el hervor añade las algas y cocina durante unos 5 o 6 minutos.

3. Incorpora el tofu (cortado en dados del tamaño que prefieras), el puerro y la cebolleta (limpios y cortados en aros). Cocina 5 minutos más.

4. Retira del fuego, añade el 'caldo' de miso que tienes reservado, mezcla con una cuchara, sirve y disfruta.
(no es necesario añadir sal ya que la pasta de miso es un ingrediente muy concentrado y de un potente sabor salado)



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: Danza de fogones



Dulce de dátiles. Receta saludable de caramelo de dátiles (sustituto del dulce de leche tradicional)


Si te vuelve loca/o el dulce de leche tradicional pero buscas una alternativa infinitamente más saludable (e igual de deliciosa, por supuesto), este dulce de dátiles o caramelo de dátiles que vamos a preparar hoy es una opción estupenda y lo mejor de todo, es extremadamente fácil de hacer.




¿Pero me gustará el resultado? Seguro que sí, me atrevería a decir que este dulce de dátiles es más rico que el dulce de leche que todos conocemos, por no mencionar la abismal diferencia a nivel nutricional entre uno y otro.
Además no contiene lácteos, por lo que las personas que tengan algún tipo de problema con su consumo podrán tomar esta deliciosa opción sin ningún reparo. Como ves, con este saludable dulce de dátiles o caramelo de dátiles todo son ventajas.

Una vez que lo tengas hecho te recomiendo que lo guardes en un bote hermético y lo metas en la nevera, aguantará una semana —incluso más— en perfectas condiciones. Aunque, si te soy sincera, está tan bueno que veo complicado que dure tanto.


INGREDIENTES


· 250 g de dátiles Medjool
· 200 ml de bebida de avena (o de almendras si lo prefieres)
· Unas gotas de extracto natural de vainilla



ELABORACIÓN


1. Pon los dátiles (sin semilla) en un cuenco y cúbrelos de agua caliente, deja que se ablanden durante unos 20 minutos, conseguiremos que se hidraten un poquito y después resulte más sencillo triturarlos.

2. Escurre los dátiles, ponlos en un vaso de batidora o el recipiente de tu procesar de alimentos, añade la leche y extracto de vainilla al gusto y tritura hasta conseguir una pasta lisa y totalmente homogénea.

3. Puedes usarlo así directamente, con lo que tan solo tendrías que poner tu dulce o caramelo de dátil recién hecho en un bote con tapa y guardarlo en la nevera. O puedes cocinarlo durante unos 10-12 minutos en un pequeño cazo a fuego muy suave, sin dejar de mover y controlando en todo momento que no se pegue al fondo para evitar que se queme. Con este paso conseguirás reducirlo y caramelizarlo ligeramente y el efecto 'dulce de leche' será bastante más pronunciado tanto en su aroma como en su sabor y textura.


- Consejos -

·Puedes poner menos bebida vegetal y añadir parte del agua donde remojaste los dátiles.
·Elige la textura que deseas añadiendo más o menos líquido. Hazlo más espeso si tienes pensado utilizarlo como relleno en tus recetas de repostería (bizcochos o tartas, pasteles, galletas, alfajores etc.) o menos si lo que quieres es usarlo como si fuera una especie de sirope y ponerlo como 'topping' de helados, tortitas, 'overnight oats', pudding de chía, gachas de avena, ensaladas de frutas etc.
·Puedes añadir junto con la vainilla un poquito de canela en polvo, le sienta estupendamente.
·Si usas una bebida vegetal (de avena, nueces, avellanas etc) hecha por ti, el resultado mejorará notablemente.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: Internet

Ensalada de hinojo, apio y zanahoria con salsa de eneldo. Receta ligera y deliciosa


De esta ensalada fresca, ligera y sabrosa te va a gustar todo. Su crujiente textura, su delicado sabor y lo fácil que resulta prepararla ¡Todo!
La ensalada de hinojo, apio y zanahoria con aliño de mayonesa es una riquísima opción tanto si la sirves sola como si optas por utilizarla como guarnición de otros platos. Resulta el complemento perfecto para carnes de ave, con pollo asado es una verdadera delicia, o pescados cocinados a la plancha, en este caso te recomiendo que pruebes con salmón.





INGREDIENTES

· 1 bulbo de hinojo
· 1 rama de apio
· 1 zanahoria

-Salsa cremosa de eneldo-
· 2 cucharadas soperas de mahonesa (utiliza una baja en calorías si lo deseas)
· 1 cucharada sopera de vinagre de arroz (o de manzana si lo prefieres porque lo tienes más a mano)
· 1 cucharadita de eneldo
· 1/2 cucharadita de semillas de hinojo (que habrás machacado previamente con la ayuda de un mortero)
· Pizca de sal
· Pizca de pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Lava y retira las partes oscuras u 'oxidadas' del hinojo. Lava y elimina los posibles 'hilos' que puedas encontrar en la rama de apio. Pela la zanahoria.

2. Lamina (muy) finamente el hinojo y el apio, bien con la ayuda de una mandolina o con un robot de cocina y el accesorio adecuado—la segunda opción resulta mucho más cómoda—. Ralla de forma gruesa la zanahoria.
Llévalo todo a un cuenco amplio —mejor si tiene tapa para después guardarlo en la nevera— y reserva mientras continuamos preparando el aliño cremoso.

3. Pon los ingredientes de la salsa de eneldo en un pequeño cuenco y mezcla con la ayuda de unas varillas —te recomiendo tener unas pequeñitas para este tipo de elaboraciones, resultan super prácticas y apenas ocupan espacio en un cajón— o un tenedor, mezcla bien hasta conseguir una salsa homogénea. Si queda demasiado espesa puedes añadir un poquito de agua hasta conseguir la consistencia deseada, si por el contrario quedó demasiado líquida puedes añadir un poco más de mahonesa.

4. Vierte la salsa sobre las verduras, mezcla bien para que quede totalmente impregnado. Comprueba el punto de sal.

5. Tapa el cuenco (o guarda en un recipiente hermético) y reserva en la nevera durante unas horas para servir fría. Decora con los brotes del bulbo de hinojo, lleva a mesa y disfruta.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Bollo de avena y chía en 2 minutos. Receta ligera con copos de avena y chía. Sin gluten, sin lácteos, sin huevo


Esta receta de bollo o panecillo de avena y chía resulta ideal tanto para desayunos como para meriendas, te sorprenderá su versatilidad. Parece increíble que con un puñado de sencillos ingredientes y en un tiempo record, consigamos un bocado tan saludable y delicioso.




Puedes disfrutarlo solo o acompañado de tu relleno favorito, dulce o salado; mantequilla y mermelada, crema de cacao, jamón dulce y queso enmental, crema de queso con cebollino fresco o salmón ahumado y eneldo, son algunos de los muchos ejemplos que se me ocurren.

Con las cantidades que abajo te describo tendrás suficiente para preparar un panecillo o bollo, en caso de que necesites más, te recomiendo que prepares masas individuales y cocines de uno en uno para conseguir que el resultado continúe siendo perfecto.





INGREDIENTES

· 1/3 de taza* de copos de avena
· 1 tbsp (15 g) de semillas de chía 
· 1/2 tsp (7.5 g) de levadura química (tipo Royal)
· Una pizca de sal (yo he usado rosa del Himalaya)
· 2 tbsp de compota de manzana (uso la de 'Gutbio' de Aldi)
· 1 tbsp de bebida vegetal (avena, arroz, almendras, coco, espelta, soja etc)

*cup, tablespoon y teaspoon, medidas correspondientes a las utilizadas en recetas estadounidenses e inglesas


ELABORACIÓN

1. Tritura con la ayuda de un robot los copos de avena junto con las semillas de chía, la levadura y la pizca de sal. Pon el resultado, un polvo fino, en un pequeño cuenco.

3. Añade la compota de manzana y la bebida vegetal y mezcla.

4. Coloca la 'masa' resultante en un ramequín —o 'ramekin'— o molde similar. No tienes que engrasarlo ni nada, debes usarlo así tal cual.

5. Lleva al microondas y programa 2 minutos a máxima potencia, pasados esos dos minutos deja que repose dentro del microondas, sin abrir la puerta, durante 5 minutos.





6. Desmolda, parte por la mitad longitudinalmente, tuesta ligeramente y rellena como más te guste.
Con mantequilla de cacahuete y mermelada de frambuesa es sencillamente alucinante, pero admite mil combinaciones tanto dulces como saladas ¡Busca tu preferida!


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: Internet


Fideos soba salteados con cerdo y verduras. Receta de fideos soba


En esta deliciosa receta de fideos soba salteados con cerdo y verduras hay un detalle primordial que debería destacar por encima del resto ¡Se prepara en menos de lo que dura un suspiro!





Incluso si no dispones de tiempo para cocinar podrás disfrutar de todo el sabor de la cocina asiática de una forma sencilla y ligera. Toma nota porque esta receta va a ayudarte siempre que emprendas la complicada misión de intentar llegar a casa y tener listo en pocos minutos un plato saludable y rico que llevar a la mesa.
Olvídate de los atracones de fuet —o lo primero que pilles al abrir la nevera—, serán historia cuando lleves a la práctica ideas tan simples como esta.



INGREDIENTES (para 2 personas)


-Para cocinar los fideos:
· 150 g de fideos soba
· Agua 
· Sal
- Para el resto de la receta:
· 1/2 cebolla
· 1 diente de ajo
· Un trocito de jengibre fresco rallado
· 1/2 pimiento rojo
· 4 champiñones Portobello
· 3 filetes de lomo de cerdo*
· 1 cs de aceite de cacahuete o de sésamo**
· 1 cs de salsa de soja
· 1 cs de salsa de pescado
· 1/2 cs de vinagre de arroz
· Sésamo

cs= cucharada sopera
*adobado o no, como prefieras
**si lo prefieres por supuesto puedes usar oliva virgen o el aceite de semillas que más te guste


ELABORACIÓN


1. Cocina los fideos soba siguiendo las indicaciones del fabricante. Escurre y reserva unos instantes.

2. Pela y trocea en juliana fina la cebolla y el ajo, lava y trocea en tiras el pimiento. Limpia y lamina los Portobello.

3. Pon el aceite en un wok y lleva al fuego. Cuando este bien caliente, añade: el lomo de cerdo cortado en tiras finas, la cebolla, el ajo, el jengibre, el pimiento y los champiñones, por este orden.

4. Saltea un par de minutos a fuego muy fuerte.

5. Añade los fideos, la salsa de soja, la salsa de pescado y el vinagre de arroz. Saltea un par de minuto más a fuego fuerte, retira y sirve inmediatamente espolvoreado con un poquito de sésamo por encima. Cuando dispongo de ello, también suelo poner un poquito de la parte verde de una cebolleta fresca cortada en aros finos, le da al plato un sabor fresco y delicioso y mucho color.


- Consejos -
·Sustituye la carne de cerdo por pollo, pavo o gambas si lo deseas. El resultado en fantástico en cualquiera de los casos.
·Incorpora las verduras que desees; pimiento verde, zanahoria rallada, berenjena, calabacín, pequeños arbolitos de brócoli o delicioso Bimi, espárragos verdes frescos etc. Únicamente debes preocuparte de emplear el corte adecuado e ir añadiéndolos al wok en el orden que corresponda según su dureza. 
·Añade huevo para incrementar el porcentaje de proteína de esta receta, en forma de tortilla francesa —como si se tratase de arroz tres delicias— queda perfecto.
·El picante también tiene cabida en esta fórmula; sriracha, copos de chile, kimchi etc. Prueba y descubre con cuál te quedas.
·Añadir un puñadito de cacahuetes o anacardos mejora sustancialmente el resultado. Intenta que alguno de estos frutos secos nunca falte en tu despensa, verás todo lo que son capaces de hacer cuando los incluyes en este tipo de recetas.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia





Curry de lentejas con arroz. Receta 100% vegetal


Cocina las lentejas de una forma diferente poniendo en práctica esta sencilla receta. El resultado es tan especial y delicioso que este plato seguramente pasará a formar parte de tus favoritos o básicos imprescindibles durante este 2018 que recién estrenamos.





Renueva las ganas de explorar técnicas para obtener sabores diferentes y exóticos e impregna tu cocina de exquisitos aromas, descubre cómo variar para no caer en la rutina y reinventa la forma de usar la cuchara. Este proceso será divertido y motivador, te aconsejo que pruebes.



INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

· 1 vaso (medida de agua) de lentejas pardinas (en crudo)
· 1 cebolla roja pequeña
· 2 dientes de ajo
· 1 trocito de unos 3 cm de jengibre fresco
· 1 cucharada de postre de tomate concentrado
· 1 cucharadita de café de curry en polvo*
· 1 cucharadita de café de cúrcuma en polvo
· 1 cucharadita de café de pimentón de la Vera
· 1 lata de leche de coco**
· Caldo de verduras o agua (usando como medida la lata)
· 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
· Sal
· Pimienta negra recién molida
· Cilantro fresco



ELABORACIÓN


1. Pon las lentejas (lavadas previamente) en la olla rápida, cubre con agua, añade una pizca de sal, coloca la tapa y lleva a fuego fuerte. En el momento que suba la válvula de presión, baja la potencia del fuego y cocina durante unos 6-8 minutos. Retira del fuego y deja que la olla pierda la presión tranquilamente, después abre, drena el caldo y reserva las lentejas en un cuenco.
(cuando destapes puede que observes que las lentejas han quedado bastante 'tiesecillas' para tu gusto, no pasa nada, no te asustes porque aún no hemos terminado de cocinarlas)

2. Pela y trocea finamente la cebolla y los dientes de ajo. Pela también el jengibre y rállalo. Reserva.

3. Pon la cucharada de aceite en una olla de fondo grueso, añade la cebolla, el ajo y el jengibre, rehoga unos minutos. Añade la pasta de tomate concentrado, mezcla. Incorpora el curry, la cúrcuma, el pimentón y la leche de coco, mezcla con una cuchara y cocina un par de minutos a fuego fuerte.
Añade las lentejas, la sal, la pimienta y la medida de caldo vegetal o de agua —lo que prefieras—, lleva a ebullición, baja el fuego y cocina muy suavemente durante unos 30-35 minutos.

3. Cuece el arroz como lo hagas habitualmente, elige la variedad que más te guste, aunque te recomiendo basmati porque queda fantástico en esta receta.

4. Sirve en cuencos individuales, colocando en la base una porción de arroz y sobre ella unas cucharadas de este cremoso curry de lentejas. Remata con cilantro fresco picado y disfruta.


*elige un curry en polvo de calidad, la diferencia de precio no es demasiado grande pero la diferencia en el resultado final sí lo es. Por lo que sin duda merece la pena invertir un poquito más en un producto de buena calidad.
**yo siempre uso leche de coco ligera, es una opción que resta un importante número de calorías al plato y lo convierte en algo mucho más saludable.

- Consejos -
-añade un toque picante incorporando copos de chile, salsa sriracha o tu picante favorito, será un 'plus' fantástico en cualquiera de los casos.
-el cilantro es absolutamente recomendable pero opcional, si no te gusta puedes eliminarlo de la receta, no pasa nada. Lo importante es que adaptes el plato a tus preferencias o a las de tus invitados.
-puedes cocinar el curry de lentejas con antelación y preparar el arroz justo antes de servir, si lo prefieres recién hecho o incluso cocinarlo también con anterioridad, guardarlo en un tupper en la nevera y calentarlo todo en el último momento.
-puedes congelarlo si te sobra, sin problema, queda perfecto.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia


Quinoa con leche (postre). Receta dulce a base de quinoa o quinua


La combinación de canela y limón de este delicioso postre de quinoa con leche funcionará como un resorte en tu paladar, sirviendo de estímulo para que tus recuerdos sensoriales viajen de inmediato a una receta tan tradicional como es el arroz con leche. Una sorprendente forma de mezclar tradición y vanguardia pero sin volvernos locos con complicadas elaboraciones.

Sí, es probable que nuestras abuelas se escandalizasen si leyesen esto, pero quién dijo que innovar fuera sencillo. Arriesga un poquito y descubrirás el que es probable que se convierta a partir de ahora en uno de tus postres preferidos.




Si pensabas que solo podías incluir la quinoa en ensaladas ya ves que estabas siguiendo la pista equivocada. La quinoa o quinua es un alimento repleto de beneficios pero además en un alimento versátil que te permite crear platos muy diferentes. Mantenla cerca de tu cocina, será todo un acierto, tanto tu salud como tu paladar te lo agradecerán.


INGREDIENTES

· 100 g de quinoa
· 200 ml de agua
· 850 ml de leche (en principio solo usaremos 750 ml)
· Una rama de canela
· La piel de un limón (evita la parte blanca)
· 80 g de azúcar
· Una pizca de sal
· Canela en polvo (para servir)



ELABORACIÓN


1. Lava la quinoa bajo el grifo hasta conseguir que el agua deje de salir turbia, ayúdate de un colador, va genial para esta labor. Escurre y reserva.

2. Pon una cazuela de fondo grueso al fuego y añade la quinoa, tuesta durante unos 15 segundos e inmediatamente añade el agua. Lleva a ebullición, baja el fuego y deja que se evapore (tardará muy poquito tiempo, no te despistes).

3. Incorpora la leche, la rama de canela, la ralladura de limón (que habrás lavado previamente) y la pizca de sal. Lleva a ebullición nuevamente, baja la intensidad del fuego y cocina —moviendo regularmente— durante 35 minutos.

4. Pasado ese tiempo añade el azúcar, mezcla y comprueba la cantidad de líquido. Si crees que es necesario añade los 100 ml de leche que tenías reservados. Mantén al fuego durante 5 minutos más. Continua moviendo para conseguir un punto más cremoso, no olvides que debe quedar cremoso o 'meloso' como si de arroz con leche se tratase.

5. Retira del fuego, sirve en pequeños cuencos o tazas, espolvorea con canela en polvo (muy poquito o como yo, el suficiente polvo de canela como para construir una réplica a tamaño real del desierto del Sáhara) y disfruta.





- Consejos -
· Elige leche entera o desnatada en función de tus gustos o necesidades.
· Puedes añadir una pequeñita porción de mantequilla —con unos 5 g será suficiente— o leche condensada, en caso de que te decantes por lo segundo deberás modificar la cantidad de azúcar de la receta.
· Aromatiza la leche, si te gusta ir variando tus recetas para sorprender, con clavo de olor, cardamomo o anís estrellado.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Cómo preparar un brunch. Ideas sencillas para celebrar un delicioso y divertido brunch en casa


A estas alturas es más que probable que estés familiarizado con el término 'brunch' (palabra que surge de la mezcla de 'breakfast', desayuno en inglés, y 'lunch', que significa comida). Es un desayuno/comida/lo que se tercie de fin de semana, que por decreto se disfruta sin prisa y generalmente con familia o amigos.
Pero brunch no es solo eso, es además una excusa para que lo dulce y lo salado se mezclen sin rubor, una manera desenfadada, informal y un tanto caprichosa de disfrutar de tu comida preferida sin mirar el reloj ni contar calorías.

Existen unas normas básicas en cuanto a variedad de ingredientes y presentación de los mismos que debes tener en cuenta antes de lanzarte a organizar un brunch. Destalles sencillos pero que marcarán la diferencia y harán que la experiencia deje a todos satisfechos, incluyendo suegras exigentes o cuñados tiquismiquis.

¿A qué hora debo convocar a mis invitados?
El brunch suele desarrollarse entre las 12:00 y las 17:00h, debes tomar esta franja horaria como referencia y después adaptarla a tus preferencias o necesidades.
*un truco: cúrratelo desde el inicio convocando a tu gente con una tarjeta de invitación que hayas preparado con tus propias manos, hay mil ideas en Internet, ser poco creativo o cero ducho en el arte de las manualidades ya no es excusa hoy en día. También puedes crear un grupo en whatsapp desde donde enviar a tus invitados una imagen bonita que tú mismo hayas diseñado, hay infinidad de aplicaciones extremadamente sencillas de usar que pueden ayudarte.


Quesos, patés, encurtidos, frutos secos, orejones, pasas, jamón dulce, embutidos, fruta fresca, ahumados, pan de diferentes tipos etc. Diseña un menú variado, no te compliques pero sí que elige con mimo todos los elementos que lo conformen.


¿Qué elementos no deben faltar en el menú?
No es cuestión de bombardear a nuestros invitados con mil propuestas distintas hasta llegar a abrumarles, pero sí que debemos preocuparnos de buscar suficiente variedad como para que nuestro brunch resulte atrayente y divertido.

¿Qué básicos debo servir?

· Ensalada, no puede faltar, será válida en cualquiera de sus manifestaciones.
Una de rúcula, tomatitos cherry, láminas de aguacate, nueces y queso con un aliño muy suave de aceite de oliva virgen extra, vinagre de Módena, miel y un toquecito de mostaza, resultará perfecta.

· Huevos, revueltos, poché o en forma de tortilla, como prefieras.

· Jamón dulce o curado, en cualquiera de los casos que sen de calidad, eso sí.

· Ahumados, salmón salvaje, trucha o bacalao, cualquiera de ellos resultan deliciosos con un poquito de mantequilla sobre una rebanada de pan recién tostado.

· Queso, esmérate en hacer una cuidada selección, juega con diferentes orígenes y texturas para que el resultado sea realmente apetecible y variado.

· Patés o 'dips' untables, hay mil recetas circulando en la red, busca y prepara tu preferida.

· Sándwiches de jamón y queso o pasta de atún, huevo, cangrejo y mahonesa.

· Patatas fritas (que sean caseras, por favor ), mejor si las sirves con alguna salsa hecha por ti también, seguro que le apetecen a todos.

· Guacamole con chips, que puedes hacer fácilmente en casa cortando tortillas de maíz en triángulos —emulando la forma de los tradicionales 'nachos'—  y friendo unos segundos en abundante aceite de girasol bien caliente.

· Frutas frescas, son imprescindibles, y presentarlas en forma de macedonia es una opción fantástica. O simplemente lava, pela y trocea las que más ricas te parezcan dependiendo de la temporada.
Ofrece a los peques de la casa la posibilidad de fabricarse sus propias brochetas con frutas variadas y después ponles cerca un cuenco con chocolate fundido para que disfruten a modo de 'fondue'.

· Bizcocho, magdalenas, brownie o rosquillas, cualquier dulce esponjoso y casero irá perfecto.

· Repostería en general, por supuesto lo casero continua siendo la mejor opción; croissant, suizos o medias noches, caracolas, napolitanas, hojaldres etc.

· Tortitas o crêpes, con sirope de arce o chocolate y nata resultan una irresistible tentación para cualquiera. Busca harinas menos comunes para prepararlos (avena, castaña, espelta etc) aportan un interesante y saludable plus a la receta.

· Yogur natural, elige uno muy rico y a poder ser ecológico.

· Muesli o granola, intenta que sea también hecho por ti, es muy fácil. Te dejo aquí mi receta.

· Tostadas clásicas con mantequilla y mermelada o con tomate y aceite de oliva virgen extra, que sean ello los que elijan. Lo que sí te aconsejo es que coloques un tostador en un lugar cercano a la mesa para que cada uno pueda tostar su rebanada justo en el momento de comerla.

· Diferentes tipos de panes; con semillas, de maíz, con pasas o frutos secos etc. También sería interesante acompañar todo de galletas saladas tipo cracker, pretzel, colines o grissini.

· Coloca una jarrita con miel, pequeños cuencos con confituras variadas, mantequilla de cacahuete, sirope de arce y diferentes endulzantes —naturales, como sirope de agave, azúcar de caña o panela o edulcorantes artificiles— así habrá para todos los gustos y necesidades.

En el apartado de bebidas te recomiendo:

· Café, intenta disponer también de descafeinado para ofrecer varias opciones a tus invitados.
· Té o cualquier otro tipo de infusión, hay tantas variedades como personas; té verde, rojo o negro, rooibos, chai etc. Prepara una 'carta' con varios y así siempre acertarás.
· Leche, entera o desnatada, de vaca, oveja o cabra, sorprenderás con la cuidada variedad. Sirve también bebidas vegetales; avena, espelta, soja, arroz ¡Hay mil opciones!
· Chocolate soluble o cacao puro desgrasado para niños y adultos golosos.
Hacer chocolate a la taza y servirlo en pequeñas raciones es también una tentadora alternativa.
· Zumos naturales de frutas, los clásicos de naranja o pomelo son básicos, también resultan deliciosos los 'smothies' o batidos más cremosos servidos en pequeños vasitos pra que no resulten demasiado saciantes.
· Aguas de sabores, con frutos rojos, trocitos de manzana o melocotón y hierbas aromáticas como hierbabuena o albahaca, son una verdadera maravilla y por supuesto super saludables.
· Cócteles sin alcohol, prepararlos es fácil y divertido, seguro que muchos de tus invitados se animan a probarlos.

- Puedes optar también por servir algún tipo de bebida alcohólica:
· champán, cerveza artesana o un vino espumoso y con un toque dulce que resulte interesante.

¿Cómo dispongo la mesa?
Analiza concienzudamente tus necesidades, sin agobios pero huyendo de falsos optimismos, sobre todo si dispones de poco espacio en casa. En función del número de invitados deberás decidir la distribución de la mesa o mesas y el tipo de formato (sentados o de pie) que más cómodo resulte.

Si decides hacerlo de pie —osea tipo 'cóctel'— te recomiendo colocar una mesa pincipal con todos los alimentos y otras auxiliares más pequeñitas con bebidas y vasos, copas, tazas, cubiertos etc.
En cuanto a la decoración, elige un mantel bonito y tu vajilla y cubertería especial (aunque también puedes utilizar manteles individuales y platos y cubiertos de un solo uso, siempre que sean chulos serán una opción tan válida como la anterior). Para terminar de dar un toque festivo y alegre a la mesa coloca flores frescas, un detalle infalible que aportará color y sensación de bienestar.

Tentadoras mesas dulces con pequeños pasteles o esponjosos bizcochos, infalibles, imprescindibles.


Ya dispones de todas las claves para organizar un brunch y no morir en el intento, ahora te toca ponerlas en práctica para preparar el tuyo y sorprender a tus familiares o amigos.
Si pruebas repites fijo, verás.

¡Espero que te resulte útil!

Pastel de copos de avena y frutos rojos con chips de chocolate negro. Receta saludable


Para hacer esta sencilla receta únicamente vas a necesitar antojo de algo dulce pero que no pese en la conciencia y tazas y cucharas medidoras como las que aparecen en las recetas americanas y que seguro que te suenan porque las has visto mil veces. De lo primero seguro que tienes —muy a menudo, como yo, no me digas más— y lo segundo, si aún no te has decidido a comprarlo porque dudas si vas a sacarlo partido o si se van a terminar convirtiendo en más cachivaches a los que hacer hueco en la cocina, te prometo que ninguna de tus suposiciones es cierta.
Vas a usar un montón ambos formatos de medida, tazas y cucharas, tanto en recetas dulces como en saladas. Además son muy económicas y puedes encontrarlas sin problema tanto si las compras online como si decides hacerlo en tienda física (busca en tiendas de menaje o en bazares orientales).






Un trocito de este pastel de copos de avena, frambuesas, moras y chips de chocolate negro, resulta un desayuno delicioso, una 'media mañana' ideal o una merienda absolutamente inolvidable. Es perfecto a todas horas y en cualquiera de las situaciones que puedas imaginar. Una vez que lo pruebes no podrás pensar en otra cosa.



INGREDIENTES

· 1 plátano mediano maduro
· 2 huevos
· 1/4 de taza de sirope de arce (puedes usar miel sin problema)
· 1 teaspoon de extracto de vainilla
· 3/4 de taza de bebida vegetal ligera de almendra (pon leche desnatada de vaca si lo prefieres)
· 2 tazas de copos de avena
· 1/2 taza de harina de trigo integral blanca (por supuesto puedes utilizar la harina que uses habitualmente, cualquier tipo funcionará)
· 1 teaspoon de levadura tipo 'Royal'
· 1 paquete de frambuesas frescas
· 1 paquete de moras frescas
· 1/3 de taza de chips de chocolate negro (con al menos un 70% de cacao)
· Una pizca de sal



ELABORACIÓN

1. Precalienta el horno entre 175º y 180º.

2. Cubre un molde o bandeja metálica —de unos 25x20 cm — con papel de hornear y reserva.

3. Pela y tritura en un cuenco, con la ayuda de un tenedor, el plátano. Añade los huevos, el extracto de vainilla, el sirope de arce, la bebida de almendra y mezcla un poquito (no hay que integrar todos los ingredientes hasta conseguir una masa lisa, tan solo debes moverlo unos instantes con la ayuda de un tenedor y ya estará listo)

4. Incorpora los copos de avena, la harina, la levadura, la pizca de sal, 2/3 partes de las frambuesas y las moras (puedes reservar unas pocas también para adornar la superficie), mezcla de nuevo. Al igual que antes, con que lo mezcles ligeramente con el tenedor y quede un poquito integrado será suficiente. No te importe machacar lo frutos rojos durante el proceso, ese toque rústico que le va a dar que se rompan forma parte del encanto.

5. Añade las pepitas de chocolate y termina de mezclar.

6. Extiende la masa en la bandeja que habías forrado con papel, coloca las frambuesas que tenías reservadas (y las moras, si decidiste dejar unas pocas) repartiéndolas por toda la superficie (presiona un poquito para que queden dentro de la masa al hornearse).

7. Hornea durante 25 minutos.

8. Saca del horno, añade un puñadito extra de pepitas de chocolate y hornea 5 minutos más.


- Consejos -
Si quieres añadir un plus sírvelo con; sirope de arce, miel o un poquito de mantequilla de cacahuete y nueces picadas y remata con un par de cucharadas de yogur griego, crema agria o nata montada (sí, has leído bien, este pastel es la excusa perfecta para tomar un poquito, o ponerse ciego, de una nata rica que te encargues tú de montar en casa).

¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: desconocida