Mostrando entradas con la etiqueta Casquería. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Casquería. Mostrar todas las entradas
ESCALOPINES de lengua de cerdo CON SALSA DE ÑORAS
Entiendo que esta es una de esas recetas que de entrada únicamente llamará la atención a los que os gusta la casquería como a mi, pero mi intención con ella es animar a los que nunca han probado a cocinar este tipo de ingredientes a que lo hagan.
¿Por qué debemos animarnos a cocinarlos? os preguntaréis, pues porque resultan económicos y absolutamente deliciosos, y en contra de lo que mucha gente cree no son para nada difíciles de preparar.
Os prometo que esta forma de cocinar lenguas de cerdo está riquísima y os animo a quedaros conmigo y terminar de leer la receta.
Además al hacerlo en "escalopines" la presentación gana un montón y pierde la apariencia de lo que realmente es...así ya no le echará para atrás a nadie.
INGREDIENTES
· 4 lenguas de cerdo
· 1 puerro pequeño
· 1 zanahoria
· 1 cebolla mediana
· 2 dientes de ajo
· 1/2 cucharadita de polvo de ñoras secas
· Perejil fresco
· Unos granos de pimienta negra
· Aceite de oliva virgen extra
· Un poquito de vino blanco
· Agua (y/o caldo de la cocción)
· Sal
· Una pizca de tomillo
-Para rebozar:
· Harina
· Huevo
ELABORACIÓN
1. Lavamos las lenguas bajo el grifo con abundante agua fría.
Las ponemos en la olla rápida y la cubrimos de agua, dejamos que rompa a hervir (sin colocar la tapa) y cuando ha cocido 2 ó 3 minutos eliminamos ese agua.
Ahora añadimos el puerro (que estará bien limpio), la zanahoria (pelada), un diente de ajo, un ramillete de perejil, unos granos de pimienta y sal. Lo cubrimos de agua, cerramos la olla y cocemos unos 15 minutos desde que sube la válvula de presión.
2. Una vez están cocidas las lenguas dejamos que templen para poder eliminar la piel y las troceamos en rodajas (que serán nuestros escalopines) de 1 cm aproximadamente
3. Pasamos estos escalopines por harina primero y por huevo batido después y freímos en abundante aceite de oliva, lo justo para que queden doraditos.
Sacamos a un plato (que habremos cubierto con papel de cocina absorbente) y reservamos.
4. Preparamos la salsa de ñoras y para ello tan solo tenemos que poner en una sartén un poquito de aceite de oliva y rehogar la cebolla y el ajo picaditos muy pequeño.
Añadimos una pizca de sal y de tomillo y continuamos rehogando hasta que comienza a coger color.
5. En ese momento añadimos el polvo de ñoras y mezclamos bien. Enseguida, para evitar que se queme, incorporamos un chorrito de vino blanco (muy poco) y dejamos un minuto que se cocine a fuego fuerte para que se evapore el alcohol.
6. Vertemos agua y/o caldo de la cocción de la lenguas, un vasito de unos 200 ó 250 ml será suficiente.
Bajamos el fuego y dejamos que cocine unos 5 minutos.
7. Probamos la salsa por si fuera necesario rectificar el punto de sal y colocamos los escalopines en la sartén, tapamos y dejamos el guiso a fuego muy suave durante 15 minutos más.
8. Apagamos, dejamos reposar unos minutos y listo para servir.
Estos escalopines acompañados de patatas fritas harán las delicias de los peques de la casa, vereís como les comen encantados de la vida porque es una carne muy blandita, jugosa y con un sabor muy rico.
¡ESPERO QUE OS GUSTEN!
Fuente de la receta: propia.
Agradecimientos: Kuhn Rikon
Garbanzos con callos
Aquí en Cantabria estamos disfrutando, en lineas generales, de un otoño ideal. Temperaturas suaves (incluso muy altas algunos días), lluvia casi inexistente y días de sol que animan y hacen muchísimo más llevadero un mes tan soso como noviembre (al menos a mi me parece muy soso).
El caso es que con un panorama así los platos de cuchara casi ni han apetecido y la temporada de recetas más ligeras como ensaladas este año se está alargando casi sin darnos cuenta.
Bueno pues este fin de semana la cosa cambia, los meteorólogos anuncian un temporal de frío e incluso nieve (en Santander nieve no pero agua como para regalar) de agárrate que vienen curvas así que me pongo las pilas y os cuento como preparo un guiso tradicional y buenísimo que calienta al alma y no deja tiritando el bolsillo.
Esta receta es mu fácil de hacer, lo más complicado es preparar los callos (que tampoco lo es, pero bueno) por eso lo haremos con antelación, pudiendo hacer más cantidad de la que vamos a necesitar y así congelar y tenerlos listos en cualquier momento.
INGREDIENTES
· 400 gr de garbanzos secos
· Unos 500 gr de callos guisados (receta aquí)
· 1 zanahoria
· 1 puerrro
· Una pizca de sal
· Agua
ELABORACIÓN
1. Lo primero, como os comentaba más arriba, es preparar los callos el día anterior, es lo único laborioso y que os va a robar un porquillo de tiempo en esta receta.
Os dejo el enlace donde encontraréis como preparles de la forma tradicional o en la versión más rápida y cómoda si tenéis prisa.
2. En segundo lugar pondremos los garbanzos a remojo la noche anterior.
3. Una vez han estado a remojo, escurrimos el agua y ponemos los garbanzos en la olla rápida, cubrimos de agua, añadimos la zanahoria y el puerro, una pizca de sal y cerramos.
Cocinamos durante aproximadamente 35 minutos (estoy alucinada con mi olla porque en 20 minutos, contando desde que sube la válvula, estaban listos).
4. Una vez que la olla pierde la presión y podemos abrirla "rescatamos" los garbanzos con una espumadera* y les echamos en otra cazuela donde habremos calentado ya los callos a fuego muy suave.
5. Añadimos parte del caldo de la cocción de los garbanzos, echaremos más o menos cantidad dependiendo si queremos un guiso más o menos espeso y dejamos a fuego muy suave durante unos 10-12 minutos más.
6. Probamos, rectificamos el punto de sal si fuera necesario y listo para disfrutar.
*la zanahoria y el puerro no lo vamos a usar, pero no lo tiramos porque podemos aprovecharlo para batirlo con un poquito del mismo caldo de la cocción de los garbanzos y hacer una sopa o crema ligera muy rica. Ideal para la cena
Dudas:
· ¿Puedo usar los garbanzos de bote?
Si, puedes, eso si deberás elegir unos de cierta calidad y si el guiso necesita caldo puede añadir si tienes casero o simplemente echar un poquito de agua.
· ¿Puedo usar callos de los que venden cocinados?
Por poder puedes pero lógicamente ya no será los mismo, es preferible que te decantes por la versión rápida de mi receta de callos con chorizo que verás que fácil es.
· ¿Puedo variar la proporción de garbanzos y/o de callos?
Si, puedes hacerlo sin ningún problema, es más puedes decidir si quieres preparar "Garbanzos con callos" o "Callos con garbanzos".
¡ESPERO QUE OS GUSTEN!
Fuente de la receta: propia
Agradecimientos: Kuhn Rikon
El caso es que con un panorama así los platos de cuchara casi ni han apetecido y la temporada de recetas más ligeras como ensaladas este año se está alargando casi sin darnos cuenta.
Bueno pues este fin de semana la cosa cambia, los meteorólogos anuncian un temporal de frío e incluso nieve (en Santander nieve no pero agua como para regalar) de agárrate que vienen curvas así que me pongo las pilas y os cuento como preparo un guiso tradicional y buenísimo que calienta al alma y no deja tiritando el bolsillo.
Esta receta es mu fácil de hacer, lo más complicado es preparar los callos (que tampoco lo es, pero bueno) por eso lo haremos con antelación, pudiendo hacer más cantidad de la que vamos a necesitar y así congelar y tenerlos listos en cualquier momento.
INGREDIENTES
· 400 gr de garbanzos secos
· Unos 500 gr de callos guisados (receta aquí)
· 1 zanahoria
· 1 puerrro
· Una pizca de sal
· Agua
ELABORACIÓN
1. Lo primero, como os comentaba más arriba, es preparar los callos el día anterior, es lo único laborioso y que os va a robar un porquillo de tiempo en esta receta.
Os dejo el enlace donde encontraréis como preparles de la forma tradicional o en la versión más rápida y cómoda si tenéis prisa.
2. En segundo lugar pondremos los garbanzos a remojo la noche anterior.
3. Una vez han estado a remojo, escurrimos el agua y ponemos los garbanzos en la olla rápida, cubrimos de agua, añadimos la zanahoria y el puerro, una pizca de sal y cerramos.
Cocinamos durante aproximadamente 35 minutos (estoy alucinada con mi olla porque en 20 minutos, contando desde que sube la válvula, estaban listos).
4. Una vez que la olla pierde la presión y podemos abrirla "rescatamos" los garbanzos con una espumadera* y les echamos en otra cazuela donde habremos calentado ya los callos a fuego muy suave.
5. Añadimos parte del caldo de la cocción de los garbanzos, echaremos más o menos cantidad dependiendo si queremos un guiso más o menos espeso y dejamos a fuego muy suave durante unos 10-12 minutos más.
6. Probamos, rectificamos el punto de sal si fuera necesario y listo para disfrutar.
*la zanahoria y el puerro no lo vamos a usar, pero no lo tiramos porque podemos aprovecharlo para batirlo con un poquito del mismo caldo de la cocción de los garbanzos y hacer una sopa o crema ligera muy rica. Ideal para la cena
Dudas:
· ¿Puedo usar los garbanzos de bote?
Si, puedes, eso si deberás elegir unos de cierta calidad y si el guiso necesita caldo puede añadir si tienes casero o simplemente echar un poquito de agua.
· ¿Puedo usar callos de los que venden cocinados?
Por poder puedes pero lógicamente ya no será los mismo, es preferible que te decantes por la versión rápida de mi receta de callos con chorizo que verás que fácil es.
· ¿Puedo variar la proporción de garbanzos y/o de callos?
Si, puedes hacerlo sin ningún problema, es más puedes decidir si quieres preparar "Garbanzos con callos" o "Callos con garbanzos".
¡ESPERO QUE OS GUSTEN!
Fuente de la receta: propia
Agradecimientos: Kuhn Rikon
CALLOS CON CHORIZO (receta tradicional y versión rápida)
Los de toda la vida, los que nos gustan, los que nos dan un poquillo de curro (o no, depende la fórmula que elijamos a la hora de prepararles) pero que después nos compensan con creces esa labor.
Si no les habéis cocinado nunca pero os gustaría hacerlo porque sois fans declarados de mojar salsa en un plato lleno de ellos, cualquiera de estas dos versiones de la misma receta está hecha para vosotros.
Eso si, debéis elegir entre la forma tradicional o la versión rápida y más cómoda de prepararles, en ésta última la cosa pierde parte de su encanto pero lo que ganáis en practicidad tal vez lo compense.
No sé, cada uno que vea y decida su fórmula preferida.
INGREDIENTES
· 600 gr de callos frescos y un trozo de pata de ternera para la forma tradicional
o 1 envase de callos cocidos al natural (son blancos, vienen en bloque con su propia gelatina)
· 1 cebolla grande o mediana (según la versión)
· 1 ó 3 dientes de ajo (según la versión)
· 1 pimiento verde pequeño
· 2 choricillos (poco curados)
· 1 cucharada sopera colmada de harina
· 1 cucharadita de postre de pimentón dulce (también podéis poner 1/2 dulce y 1/2 picante)
· 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· Caldo de la cocción de los callos (para la forma tradicional)
· Unas ramitas de perejil fresco (también para la forma T.)
· 1 cayena (opcional)
· Pimienta negra en grano
· 1 clavo de olor (opcional)
· Laurel
· Sal
ELABORACIÓN de la forma tradicional
1. Si decidimos seguir la forma más tradicional de elaborar esta receta lo primero que debemos hacer es trocear los callos (que estarán bien limpios) y ponerles a cocer durante unos 5 minutos en la olla rápida (sin tapar). Lo ideal sería poner también una pata de ternera que les aporta colágeno y ayuda a que nuestro guiso de callos quede muchísimo más rico y "gelatinoso", pero si no la encontramos no pasa nada. Retiramos (desechamos) este primer agua de cocción, ponemos agua nuevamente, sal, un par de dientes de ajo, un trozo de cebolla, unas ramitas de perejil y unos granos de pimienta negra.
Esta vez si colocamos la tapa, cerramos y cocemos entre 30 y 45 minutos (dependiendo de la olla rápida) contando desde que sube la válvula de presión.
2. Cuando se puede abrir la olla, sacamos los callos a un plato con la ayuda de una espumadera y reservamos.
El caldo lo guardamos ya que lo vamos a necesitar más tarde.
3. Partimos la cebolla, el ajo y el pimiento muy finito y lo ponemos a rehogar en una cazuela con un par de cucharadas de aceite de oliva unos minutos hasta que comienza a tomar color.
4. Añadimos el chorizo troceado, el laurel, un poco de sal, la cayena, pimienta negra y si os apetece un clavo de olor (totalmente opcional como la cayena). Sofreímos durante unos minutos más.
5. Es el momento de incorporar el pimentón y la harina, movemos un poquito para que se cocine y después no sepa a crudo y añadimos rápidamente parte del caldo de la cocción de los callos (la cantidad siempre la añado a ojo pero os recomiendo ir echando cacillos poco a poco, es mejor quedarnos cortos que pasarnos y que nos quede la salsa demasiado líquida)
Dejamos que hierva a fuego medio-fuerte durante unos 3-4 minutos.
6. Añadimos los callos que teníamos reservamos, tapamos la cazuela y cocinamos a fuego medio-suave durante unos 25-30 minutos.
7. Pasado este tiempo, destapamos, movemos un poquito, comprobamos el punto de sal y si la salsa nos gusta un poco más espesa (como es nuestro caso) podemos mantener otros 4-5 minutos a fuego suave para que reduzca y "tome cuerpo".
Movemos de vez en cuando para comprobar que no se está "agarrando" el guiso al fondo de la cazuela.
8. Dejamos reposar unos minutos y listo para disfrutar, aunque como os digo muchas veces este es uno de esos platos en los que lo ideal es prepararles con antelación porque después estará mucho más sabroso.
ELABORACIÓN de la versión rápida
1. Partimos la cebolla, el ajo y el pimiento muy finito y lo ponemos a rehogar en la cazuela con el aceite de oliva unos minutos hasta que comienza a coger color.
2. Añadimos el chorizo troceado, el laurel, un poco de sal, la cayena, pimienta negra y si os apetece un clavo de olor (totalmente opcional al igual que la cayena). Sofreímos durante unos minutos más.
3. Es el momento de incorporar el pimentón y la harina. Movemos un poquito para que se cocine y después no sepa a crudo y añadimos rápidamente los callos, enseguida se fundirá la gelatina que ahora está en bloque y nuestro guiso tendrá caldo, nos os vayáis a preocupar.
Tapamos y cocinamos a fuego medio-suave durante unos 25-30 minutos.
4. Pasado este tiempo, destapamos, movemos un poquito, comprobamos el punto de sal y si la salsa nos gusta un poco más espesa (como es nuestro caso) podemos mantener otros 4-5 minutos a fuego suave para que la salsa "tome cuerpo".
Movemos de vez en cuando para comprobar que nuestro estupendo guiso no se está "agarrando" al fondo de la cazuela.
5. Dejamos reposar unos minutos y listo.
- Nota -
La mayoría de los callos que compramos hoy vienen muy limpios pero es importante asegurarnos de que lo están por completo y para ello lo mejor será que al llegar a casa les demos un buen "meneo" bajo el grifo con agua y un chorro de vinagre.
Después los aclaramos bien y comenzamos el proceso que arriba os he descrito.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia
Agradecimientos: Kuhn rikon®
Manitas de cordero a la riojana
Para tortura de aquellos a los que no os gusta nada la casquería y deleite de los que (como a mi) os encanta os dejo otra receta muy tradicional e ideal para hacer en fin de semana que es cuando disponemos de más tiempo.
Muy fácil de preparar aunque un poquito laboriosa porque debemos limpiar bien las manitas antes de comenzar a cocinar. Es importante que las compréis en un sitio de confianza donde el carnicero os las prepare en condiciones, de todos modos por si no tenéis "carnicero de cabecera" abajo os dejo unos pequeños trucos que os pueden ayudar en su limpieza.
INGREDIENTES
·12 manitas de cordero
·1 cebolla roja grande
·3 dientes de ajo
·2 cucharadas de postre de polvo de pimiento choricero *
·150 gr de chorizo (dulce o picante lo que prefiráis)
·75 gr de jamón serrano en taquitos (a mi se me ha olvidado ponerlo esta vez)
·Un vasito de salsa de tomate (mejor si es casero)
·Una cucharada de harina
·Una hoja de laurel
·Un ramillete de perejil fresco
·Aceite de oliva
·Un poquito de vino blanco
·Sal
·Unos granos de pimienta negra
·Una cayena (opcional)
ELABORACIÓN
1º- Lo primero que haremos es asegurarnos de que las manos de cordero están perfectamente limpias y para ello las partiremos por la mitad (sin llegar a separar ambas partes) a la altura de las pezuñas para eliminar una pequeña "bolsita" que contiene pelo y que por supuesto no queremos encontrar en nuestro guiso...
Una vez lo hemos eliminado con la ayuda de un cuchillo, repasamos la parte exterior de las manitas para eliminar impurezas las que pudiera tener.
Finalizamos aclarando muy bien bajo el grifo con abundante agua fría.
2º- Ponemos las manitas en la olla rápida, cubrimos de agua, echamos una pizca de sal, los granos de pimienta, la hoja de laurel, el perejil, 2 dientes de ajo pelados y un trocito de cebolla.
Esperamos que comience a hervir, desespumamos para eliminar bien las impurezas y cerramos las tapa, desde que sube la válvula contamos unos 25-30 minutos (deberían ser suficientes para que estén en su punto de cocción). Pasado ese tiempo, cuando podamos abrir la olla, sacamos las manitas y colamos el caldo, lo reservamos porque lo necesitaremos para la salsa.
3º- Picamos la cebolla en brunoise y prensamos el ajo, lo ponemos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva, rehogamos.
4º- Cuando la cebolla comienza a tomar color añadimos el chorizo y el jamón cortados en taquitos, cocinamos un par de minutos.
5º- Incorporamos la cucharada de harina, el polvo de pimiento choricero y la cayena, rehogamos para que se cocinen y pierdan el sabor a crudo.
6º- Añadimos un chorrito de vino blanco, dejamos que se evapore el alcohol e incorporamos la salsa de tomate. Mezclamos bien y echamos parte del caldo de cocción de las manitas que teníamos reservado.
La cantidad la añado a ojo, más o menos unos 3 ó 4 cacillos de caldo.
Desde que comienza a hervir contamos unos 15 minutos.
7º- Comprobamos el punto de sal de la salsa e introducimos en ella las manitas de cordero que teníamos cocidas y reservadas.
Tapamos y cocinamos a fuego suave-medio durante unos 15 minutos más.
Dejamos reposar unos minutos y listas para disfrutar.
Me permito daros dos consejos, el primero que no os importe "pringaros" las manos al comerlas porque es como realmente se disfrutan de verdad y el segundo que compréis una ración extra de pan porque seguro que va a volar...
*Resulta muy práctico triturar el pimiento choricero con la ayuda de un molinillo de café, es una forma muy cómoda y super sencilla de tenerle siempre a mano.
Lo que hago es quitar el rabo a dos pimientos choriceros (en seco, sin remojar claro), trocearlos un poquito con las manos, meterlos en el molinillo de café y triturar hasta conseguir un polvo fino.
Una vez lo tenemos listo tan solo queda guardarlo en un bote hermético y estará perfecto para usar durante un largo tiempo.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
Hígado de ternera encebollado al pimentón
Hoy toca de nuevo una receta de lo más tradicional, soy consciente que puede gustar a los amantes de la casquería y asustar a los que no les gusta nada el hígado pero es casi una obligación tener en un blog de recetas una versión de algo tan sencillo como es el hígado encebollado para que los se están iniciando en el mundo de los fogones se animen y prueben un plato fácil, económico y muy rico.
INGREDIENTES
500 gr de hígado de ternera (en filetes)
2 cebollas rojas
1 diente de ajo
1 cucharada de concentrado de tomate
Aceite de oliva virgen extra
Vino blanco
Pimentón dulce y/o picante (una cucharada de postre aproximadamente)
Sal
Una cayena (opcional)
Harina (opcional)*
ELABORACIÓN
1º- Pelamos y partimos en juliana fina las cebollas (para este plato me encantan rojas), laminamos el ajo y lo ponemos a rehogar en una sartén con aceite de oliva virgen extra.
Rehogamos a fuego medio hasta que va tomando color.
2º- Eliminamos los restos de grasa, partes duras o feas que pueda tener el hígado y partimos en tiras no demasiado gruesas para que se cocine rápido, salpimentamos.
*En este punto si os apetece que la salsa tenga más cuerpo podéis pasar las tiras de hígado por un poquito de harina (sacudiendo el exceso) pero como os digo es opcional.
3º- Añadimos las tiras de hígado a la sartén cuando la cebolla comienza a ponerse un poquito dorada y salteamos unos 3 minutos.
4º- Añadimos el tomate concentrado y cocinamos unos 4 minutos más.
Podéis añadir una cayena si os gusta el toque picante porque a este plato le va de maravilla.
5º- En ese momento añadimos el pimentón, movemos y echamos un chorrito de vino blanco.
Si habéis decidido enharinar el hígado tendréis que añadir un poquito de agua para la salsa.
Dejamos que se cocine a fuego medio unos 4 minutos más para que el hígado termine de hacerse, comprobamos el punto de sal, espolvoreamos con un poquito de perejil picadito y listo para servir.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
Garbanzos con oreja
Rico no, lo siguiente. Indescriptible lo bueno que estaba el plato que vais a ver a continuación, en casa ha pasado en el acto a convertirse en un clásico indispensable para los días de invierno en los que apetece un buen guiso que te caliente el cuerpo.
Si habéis probado la oreja en salsa que preparamos hace unos días y os gustó no dudéis en hacer esta nueva propuesta porque os va a encantar, es un plato de los de toda la vida que no podemos olvidar, es más creo que tenemos la obligación de hacer que este tipo de recetas perduren en el tiempo como homenaje a nuestras abuelas que tanto y tan bien cocinaban.
INGREDIENTES
·400 gr de garbanzos* (aproximadamente)
·La parte blanca de un puerro
·Cominos
·Agua
·Sal
Para la oreja:
·500 gr de oreja de cerdo cocida (la que compro viene cocida y adobada)
·1 cebolla
·2 dientes de ajo
·1 cucharada de harina
·1 cucharadita de pimentón
·1 cayena (opcional)
·Perejil fresco
·Sal
·Pimienta negra
·Aceite de oliva
·Caldo de los garbanzos
ELABORACIÓN
1º- Ponemos los garbanzos (que habrán estado a mojo la noche anterior) junto con el puerro limpio y partido en brunoise en la olla rápida, cubrimos de agua (echamos un poquito más de lo habitual porque después parte de este caldo lo necesitamos para la salsa de la oreja) y le añadimos una pizca de sal y unos cominos (la cantidad por supuesto es libre).
Cerramos la olla y cocemos, el tiempo variará dependiendo del tamaño y calidad del garbanzo y del tipo de olla, así que como cada unos conocemos los tiempos de cocción de nuestra olla no os pongo tiempo.
2º- Mientras se cocina hacemos la oreja, para ello partimos la cebolla en brunoise (pequeños dados) y prensamos el ajo, si no disponemos de prensa ajos lo trocearemos muy pequeñito.
3º- Echamos un chorrito de aceite de oliva en una cazuela y rehogamos la cebolla y el ajo, añadimos la cayena, un poquito de sal y una pizca de pimienta.
4º- Cuando comienza a tomar color es el momento de incorporar el pimentón y la harina, rehogamos unos segundos para que no sepa a crudo y añadimos rápidamente parte del caldo de los garbanzos porque sino se podría quemar.
5º- Dejamos que rompa a hervir de nuevo y que se cocine unos 3 minutos, entonces añadimos la oreja que ya viene troceada y el perejil fresco picadito.
Movemos y cocinamos a fuego muy suave (para evitar que se pegue o se queme) durante unos 10-12 minutos más y ya estará lista para el último paso que no es otro que mezclarlo con los garbanzos que teníamos reservados.
6º- Una vez hemos añadido la oreja (con toda la salsa) a la olla de los garbanzos dejamos que se cocine el conjunto a fuego muy suave unos 10 minutos más.
Si está muy espesita la salsa podemos aligerar con un poco de agua y si está demasiado líquida dejamos a fuego medio-fuerte (vigilando que no se queme) para que se evapore y espese.
7º- Apartamos del fuego, comprobamos el punto de sal y dejamos reposar un par de minutos antes de servir.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
*Podéis usar garbanzos cocidos si os resulta más cómodo, en este caso tan solo debemos guisar la oreja (añadiéndola el comino a ella y sustituyendo el caldo de cocción de los garbanzos por agua) y después de eliminar el líquido donde vienen conservados los garbanzos y aclararles bajo el grifo con abundante agua les añadimos a la cazuela de la oreja.
No es lo mismo, eso está claro, pero puede resultar un apaño para los que disponéis de poco tiempo para cocinar.
Fuente de la receta: propia.
Si habéis probado la oreja en salsa que preparamos hace unos días y os gustó no dudéis en hacer esta nueva propuesta porque os va a encantar, es un plato de los de toda la vida que no podemos olvidar, es más creo que tenemos la obligación de hacer que este tipo de recetas perduren en el tiempo como homenaje a nuestras abuelas que tanto y tan bien cocinaban.
INGREDIENTES
·400 gr de garbanzos* (aproximadamente)
·La parte blanca de un puerro
·Cominos
·Agua
·Sal
Para la oreja:
·500 gr de oreja de cerdo cocida (la que compro viene cocida y adobada)
·1 cebolla
·2 dientes de ajo
·1 cucharada de harina
·1 cucharadita de pimentón
·1 cayena (opcional)
·Perejil fresco
·Sal
·Pimienta negra
·Aceite de oliva
·Caldo de los garbanzos
ELABORACIÓN
1º- Ponemos los garbanzos (que habrán estado a mojo la noche anterior) junto con el puerro limpio y partido en brunoise en la olla rápida, cubrimos de agua (echamos un poquito más de lo habitual porque después parte de este caldo lo necesitamos para la salsa de la oreja) y le añadimos una pizca de sal y unos cominos (la cantidad por supuesto es libre).
Cerramos la olla y cocemos, el tiempo variará dependiendo del tamaño y calidad del garbanzo y del tipo de olla, así que como cada unos conocemos los tiempos de cocción de nuestra olla no os pongo tiempo.
2º- Mientras se cocina hacemos la oreja, para ello partimos la cebolla en brunoise (pequeños dados) y prensamos el ajo, si no disponemos de prensa ajos lo trocearemos muy pequeñito.
3º- Echamos un chorrito de aceite de oliva en una cazuela y rehogamos la cebolla y el ajo, añadimos la cayena, un poquito de sal y una pizca de pimienta.
4º- Cuando comienza a tomar color es el momento de incorporar el pimentón y la harina, rehogamos unos segundos para que no sepa a crudo y añadimos rápidamente parte del caldo de los garbanzos porque sino se podría quemar.
5º- Dejamos que rompa a hervir de nuevo y que se cocine unos 3 minutos, entonces añadimos la oreja que ya viene troceada y el perejil fresco picadito.
Movemos y cocinamos a fuego muy suave (para evitar que se pegue o se queme) durante unos 10-12 minutos más y ya estará lista para el último paso que no es otro que mezclarlo con los garbanzos que teníamos reservados.
6º- Una vez hemos añadido la oreja (con toda la salsa) a la olla de los garbanzos dejamos que se cocine el conjunto a fuego muy suave unos 10 minutos más.
Si está muy espesita la salsa podemos aligerar con un poco de agua y si está demasiado líquida dejamos a fuego medio-fuerte (vigilando que no se queme) para que se evapore y espese.
7º- Apartamos del fuego, comprobamos el punto de sal y dejamos reposar un par de minutos antes de servir.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
*Podéis usar garbanzos cocidos si os resulta más cómodo, en este caso tan solo debemos guisar la oreja (añadiéndola el comino a ella y sustituyendo el caldo de cocción de los garbanzos por agua) y después de eliminar el líquido donde vienen conservados los garbanzos y aclararles bajo el grifo con abundante agua les añadimos a la cazuela de la oreja.
No es lo mismo, eso está claro, pero puede resultar un apaño para los que disponéis de poco tiempo para cocinar.
Fuente de la receta: propia.
Oreja de cerdo a la plancha
Hace unos días os dejaba la receta de oreja de cerdo en salsa y en vista del éxito cosechado hoy os dejo otra forma de prepararla que en casa triunfa. Mucho más ligerita que la anterior al no llevar salsa (lo cual evita posibles tentaciones relacionadas con el pan...) está igual de rica y totalmente aconsejable.
INGREDIENTES
Oreja de cerdo cocida, la podéis comprar cocida o por supuesto cruda y prepararla vosotros.
Si decidís comprarla cocida, cosa que os recomiendo porque resulta mucho más cómodo, la podéis encontrar en Mercadona (viene adobada)
Allí la tienen fijo, aunque seguro que la venden en muchos más hipermercados.
No necesitamos más, como veis la lista de la compra hoy no os va a volver locos.
1º- Partimos la oreja en trozos a nuestro gusto, nosotros lo hacemos en tiras finas, pero cada uno que lo haga como prefiera.
2º- Ponemos a calentar una plancha eléctrica o sartén.
3º- Colocamos los trozos de oreja separados un poquito entre si para evitar que al fundirse la gelatina se nos peguen unos a otros y se haga todo un "amasijo".
4º- Cocinamos a fuego medio durante 8 minutos aproximadamente por cada lado, el tiempo es totalmente orientativo porque dependerá del grosor de los trozos y del punto de dureza de la oreja.
Lo importante es conseguir que quede doradito y algo crujiente, enseguida os daréis cuenta de cuando está listo.
Y tan solo queda servir y disfrutar, podéis acompañarlo de un poquito de ajopere o tomarlo tal cual.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
Oreja de cerdo en salsa
Me gusta muchísimo la oreja de cerdo en salsa, es una de esas recetas que a los amantes de la casquería como es mi caso nos suele volver locos y que no puede faltar en tu recetario si eres fan declarado de esos productos.
Fácil de preparar porque en esta ocasión vamos a hacer un poquillo de trampa y compraremos la oreja ya cocida, tan solo le vamos a añadir una salsita que la da un poco de vidilla y conseguimos un pedazo plato super sabroso y de lo más tradicional.
Por supuesto podéis comprar la oreja fresca, limpiarla bien, cocerla vosotros y partirla para después seguir esta receta.
Otro día la haremos partiendo desde la oreja cruda y veréis lo fácil que es también, además así no habrá ni trampa ni cartón.
INGREDIENTES
· 500 gr de oreja de cerdo cocida (la que compro viene cocida y adobada)
· 1 cebolla
· 2 dientes de ajo
· 1 cucharada sopera de harina (o menos, dependerá de si nos gusta la salsa más o menos espesa)
· 1 cucharadita de pimentón
· 1 cayena (opcional)
· Perejil fresco
· Sal
· Pimienta negra
· Aceite de oliva
· Agua*
ELABORACIÓN
1. Partimos la cebolla en brunoise (pequeños dados) y prensamos el ajo, si no disponemos de prensa ajos lo trocearemos muy pequeñito.
2. Echamos un chorrito de aceite de oliva en una cazuela y rehogamos la cebolla y el ajo, añadimos la cayena, un poquito de sal y una pizca de pimienta.
3. Cuando comienza a tomar color es el momento de incorporar el pimentón y la harina, rehogamos unos segundos para que no sepa a crudo y añadimos rápidamente el agua porque sino se podría quemar.
4. Dejamos que rompa a hervir de nuevo y que se cocine unos 3 minutos, entonces añadimos la oreja que ya viene troceada y el perejil fresco picadito.
Movemos y cocinamos a fuego muy suave (para evitar que se pegue o se queme) durante unos 10 minutos más y ya estará lista para disfrutar.
*no pongo cantidad exacta de agua porque dependerá de la cantidad de harina que hayamos echado
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
Asadurilla de lechazo en salsa con toque Tabasco®
Ya se que los platos de casquería como este son deseados u odiados...pero me apetece traer de vez en cuando esos clásicos que cocinaban nuestras madres y nuestras abuelas.
A mi me gustan y creo que aunque sea a muy poquito os pueda resultar interesante esta receta así que hoy: "¡Marchando una de asadurilla!"...
Además se la dedico a mi padre por todas aquellas veces en la que comiendo asadurilla conmigo él se conformaba con los trozos blandos porque a mi solo me gustaba lo duro, ya sabéis, cosas de niños.
Ahora que somos padres nosotros se el valor que tienen esas acciones que salen del corazón y que por supuesto haces de mil amores sin esperar nada a cambio...
INGREDIENTES
1 asadurilla de lechazo
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 vasito de vino blanco
Agua
1 cucharada de harina
1 cucharada de café de pimentón dulce
1 hoja de laurel
Perejil fresco
Aceite de oliva virgen extra (he usado Summum, Señrio de Jaime Rosell)
Tabasco®
Sal
1º- Lavamos la asadurilla muy bien y eliminamos posibles restos que grasa o sangre.
Cortamos en trocitos menudos.
2º- Ponemos en una sartén alta o cazuela una chorrito de un buen aceite de oliva y comenzamos a rehogar la cebolla picada en brunoise y el ajo prensado o picado muy pequeñito.
Cuando está lista la cebolla añadimos la asadurilla troceada y rehogamos un par de minutos más.
3º- Es el momento de incorporar el pimentón, la hoja de laurel y la harina, movemos un poco para que se cocine y no sepa a crudo.
4º- Rápidamente añadimos el vino blanco, sal, el perejil picadito y unas gotas de Tabasco® (no os cortéis porque el toque picante le va genial).
Movemos y dejamos cocinar a fuego medio-suave unos 30-35 minutos. Serán suficientes para que la asadurilla esté en su punto y consigamos una salsa de las que te pones a untar pan y pierdes el Norte.
Si vemos que la salsa espesa demasiado añadimos un poquito de agua y rectificamos de sal.
5º- Apagamos, dejamos reposar unos minutos y ya estará listo para disfrutar de un plato de los de siempre, de los que no hay que olvidar porque forman parte de nuestra cultura gastronómica y mucho más importante aún, de nuestros recuerdos.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: familiar.
Elaborada con la colaboración de Beneoliva y Tabasco®.
| Un aceite variedad arbequina de una calidad excepciona, 100% recomendable. |
Callos en salsa rápida (robot NewCook)
Unos de los grandes de nuestra gastronomía, muy controvertidos, amados u odiados. Con ellos no existen las medias tintas...
Hoy le damos una vuelta de rosca a la receta tradicional y los cocinamos de una forma rápida y muy facilita.
Una versión de los callos 2.0 para que la falta de tiempo o las pocas ganas de entrar en la cocina no logren vencer al antojo de comerlos...
INGREDIENTES
1 envase de callos cocidos (son blancos, vienen en bloque con su propia gelatina)
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 pimiento
Chorizo (unos 2 chorizos)
1 cucharada sopera colmada de harina
1 cucharadita de postre de pimentón dulce (también podéis poner 1/2 dulce y 1/2 picante)
Aceite de oliva virgen extra
1 guindilla cayena
Pimienta negra
1 clavo de olor (opcional)
Laurel
Sal
1º- Partimos la cebolla, el ajo y el pimiento muy finito y lo ponemos a rehogar en la cubeta con el aceite de oliva. Elegimos modo freír, nivel de cocción 2, tapa abierta y rehogamos unos minutos hasta que comienza a coger color.
2º. Añadimos el chorizo partido en rodajas, el laurel, un poco de sal, la cayena, pimienta negra y si os apetece un clavo de olor (totalmente opcional). Sofreímos durante unos minutos más.
3º- Es el momento de incorporar el pimentón y la harina. Movemos un poquito para que se cocine y después no sepa a crudo y añadimos rápidamente los callos, enseguida se fundirá la gelatina que ahora está en bloque y tendrá caldo nuestro guiso.
Programamos modo guiso, nivel de cocción 2, tiempo 30 minutos, tapa cerrada.
4º- Pasado este tiempo, abrimos, movemos un poquito, comprobamos el punto de sal y si la salsa nos gusta un poco más espesa (como es nuestro caso) podemos programar otros 6 minutos en modo guiso, nivel de cocción 3 y tapa abierta.
Movemos de vez en cuando.
5º- Dejamos reposar unos minutos y listo para disfrutar, aunque como os digo muchas veces este es otro de esos platos en los cuales lo ideal es hacerlo con antelación porque después estará mucho más sabroso.
¡ESPERO QUE OS GUSTE!
Fuente de la receta: propia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


