Salsa tamari, qué es. Principales diferencias entre la salsa tamari y la salsa de soja


De origen japonés, la salsa tamari se elabora a partir del líquido que los granos enteros de soja desprenden al fermentar el miso. Dicha fermentación se hace en barriles de cedro y tiene una duración de entres 18 y 24 meses.

En un principio, debido a su gran parecido, podemos creer que es lo mismo que la salsa de soja común pero no es así. Si bien es cierto que tanto su sabor como usos son similares, existen claras diferencias entre ambas salsas —en primer lugar su origen, la salsa de soja es originaria de china—. Hoy intentaremos aclarar de una forma sencilla en qué consisten esas diferencias para así aprender a elegir con criterio productos saludables y de calidad.





¿Qué ingredientes lleva la salsa tamari?
En el proceso de elaboración del tamari natural tan solo intervienen tres ingredientes; soja, agua y sal. A diferencia que en la salsa de soja a la que —generalmente se la añade trigo— por lo que podríamos decir que si usamos tamari estamos optando por una 'salsa de soja pura' que además es totalmente apta para celiacos.
La salsa tamari tampoco contiene agentes químicos.

¿Qué beneficios me aporta?
· Contiene 18 aminoácidos, entre ellos los 9 esenciales*.
· Nutricionalmente contiene más proteínas, hierro y calcio que la salsa de soja a la que estamos habituados.
· El tamari NO contiene colorantes, conservantes, azúcares u otros aditivos como el glutamato monosódico o el E-621 (un potenciador de sabor nada recomendable).

¿Cómo puedo incluir la salsa tamari en mis platos?
Puedes usarla en macerados o adobos (para carnes de pollo o cerdo, pescados o verduras que después vayas a cocinar a la parrilla, horno o plancha), ponerla también en sopas, arroces o recetas de pasta siempre que que te apetezca dar a tus platos un aire oriental, disfrutar de su sabor en sabrosos salteados 'wok' de verduras con gambas —u otros ingredientes—  o ponerla directamente cuando prepares aliños para tus ensaladas.
Eso sí, es importante que recuerdes que cuando la utilices en guisos es fundamental que la añadas siempre al final de la cocción para conservar vivas las enzimas.

¿Cuál es su precio?
El precio de la salsa tamari oscila un poquito en función de la marca y dónde la compres pero lo cierto es que siempre es bastante más elevado que el de la salsa de soja común. En todo caso los beneficios que nos aporta justifican de sobra el pequeño 'esfuerzo' que hagas a la hora de comprarla.


*un aminoácido esencial es aquel que el organismo no es capaz de sintetizar por si mismo y, por este motivo, debe tomarlo necesariamente desde el exterior mediante la dieta.


¡Espero que te resulte útil!


Mezcla de semillas y fruta deshidratada con cúrcuma y pimienta de Jamaica 'allspice'


Semillas, especias, un robot batidor o molinillo eléctrico de café y un tarro de cristal (a poder ser bonito, pero esto ya es opcional) donde guardarlo. No necesitarás nada más para que la receta que hoy te propongo quede perfecta. Bueno sí, ganas de disfrutar cuidándote.

Prueba esta deliciosa y aromática mezcla de semillas y especias y verás como a partir de ahora nunca faltará en tu despensa. Estarás incluyendo, sin apenas darte cuenta, gran parte de los superlimentos que tanto nos recomiendan incluir en nuestra dieta diaria.





Esta mezcla te aporta todos los beneficios de la combinación cúrcuma + pimienta negra —la segunda potencia las propiedades de la primera— y además está riquísima cuando la espolvoreas sobre cualquier tipo de postre o la incluyes en tus preparaciones reposteras (yogures, overnight oats, porridge de avena, sopa dulce de almendras, natillas, arroz con leche, helados, crepes o tortitas, galletas, bizcochos etc), aunque está tan buena que no hace falta ponerla como topping de nada o encender el horno con la excusa de usarla en unas galletas, lo cierto es cuesta resistirse a la tentación de comerla a cucharadas (luego no digas que no te avisé, guiño, guiño).



INGREDIENTES

· 140 g de semillas de lino
· 20 g de semillas de amapola
· 20 g de semillas de chía
· 20 g de manzana deshidratada
· 5 g de cúrcuma 
· 25 g de canela en polvo
· 3 bolitas de pimienta de Jamaica o 'allspice'
· 4 vainas de cardamomo
· 1 cucharadita de semillas de anís o 1 estrella de anís
· Una pizca de nuez moscada



ELABORACIÓN



1. Muele en primer lugar —durante 3 ó 4 segundos será suficiente— las semillas de lino, chía, y amapola solas.

2. Añade el resto de ingredientes, tritura unos instantes y guarda en un bote hermético para una mejor conservación.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia

Morcilla de verano. Receta de morcilla vegana en Thermomix


La mejor forma de definir esta receta vegana es diciendo 'Berenjena que sabe a morcilla', así, sin más. Sin rodeos ni florituras porque aquí lo importante es ir al grano y que te enteres de cómo puedes preparar este sorprendente y sabroso plato 100% vegetal cuanto antes.
Te animo a que tomes buena nota porque si pruebas esta berenjena que sabe a morcilla es probable que se convierta en la reina de muchas de tus comidas o cenas durante este verano.





El resultado te sorprenderá por su sabor y te encantará por su textura, jugosa y untable, ideal para servir —como tapa o aperitivo— sobre rebanadas de pan recién tostado. Busca tu pan preferido y ve corriendo a casa a preparar esta sencillísima receta de morcilla vegetariana porque es absolutamente recomendable.
¡Ah, olvidaba deciros que también queda genial en revuelto con huevos de gallinas felices!



INGREDIENTES


· 500 g de berenjena (con piel)
· 250 g de cebolla
· 30 g de piñones
· 25 g de aceite de oliva virgen extra
· 2 cucharadas soperas de tomate frito
· 1/2 cucharada de postre de pimentón de la Vera (dulce o picante, tú decides)
· 1 cucharada de postre de orégano
· 1 cucharada de postre de comino (molido o en grano, como prefieras)
· Sal
· Pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Lava y corta la berenjena en rodajas, coloca en una fuente y espolvorea con sal, deja reposar durante unos 30 minutos para que pierdan la mayor parte de su agua de vegetación. Pasado ese tiempo seca las rodajas con un trapo.

2. Pon la cebolla cortada en cuartos en el vaso de la Thermomix y programa; 10 segundos, velocidad 4.
Saca a un plato y reserva.

3. Ahora pon los trozos de berenjena en el vaso y programa; 8 segundos, velocidad 5.
Ayudándote con una espátula baja los restos de las paredes hacia el fondo.

4. Añade la cebolla que tenías reservada, el tomate frito, los piñones, el aceite, el orégano, el pimentón, el comino, la sal y la pimienta. Programa; 15 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

5. Destapa, comprueba el punto de sal —con cuidado de no quemarte— por si hiciera falta rectificarlo, baja los restos hacia el fondo otra vez y programa los mismos parámetros de nuevo; 15 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

6. Deja que repose unos minutos y ya estará listo para disfrutar como más te apetezca.
Se conserva 2 o 3 días en la nevera sin ningún problema. Puedes calentarlo para servirlo o comerlo frío directamente.



¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: Internet



Chicharro en escabeche. Receta de escabeche ligero


¿Por qué nos hemos olvidado de los escabeches? Pobrines, ellos que tantas alegrías nos han proporcionado históricamente. Ahora nos llaman la atención otras técnicas de cocinado basadas también en un medio ácido (vinagre, zumo de limón o lima etc) simplemente porque suenan más novedosas y exóticas, pero en realidad vienen a ser lo mismo.

No existe razón alguna por la que esta tradicional forma de conservar alimentos merezca ser relegada al olvido, por ese motivo hoy os propongo rendir un merecido homenaje al escabeche e intentar enmendar la tendencia o a este paso en unos poquitos años nadie recordaremos esta receta.




El escabechado es una técnica fácil de hacer, muy económica y que garantiza un buen resultado siempre. En esta ocasión vamos a reducir considerablemente la cantidad de aceite, por lo que además de todo lo anterior nuestro escabeche de chicharro también se convierte en un plato ligero que podremos comer sin remordimientos siempre que nos apetezca.
Añádelo a tus ensaladas y verás que forma tan sabrosa de cuidarte.


INGREDIENTES

· Entre 750 y 1000 g de chicharro
· 1 cabeza de ajo
· 1 cebolla
· 1 zanahoria
· 1 puerro
· 4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· 1/2 vasito de vinagre
· 1/2 vasito de vino blanco
· 1/2 vasito de agua
· 2 hojitas de laurel
· Pizca de orégano
· Pizca de tomillo
· Pizca de romero
· 1 cucharada de pimentón de la Vera
· Sal
· Pimienta negra (recién molida y en grano, necesitarás de ambos tipos)


ELABORACIÓN


1. Salpimenta los trozos de chicharro (puedes pedir en tu pescadería que lo partan en rodajas gruesas o que saquen los dos lomos y retiren las espinas laterales, como prefieras), pon el aceite en una sartén y fríe hasta conseguir que queden dorados ligeramente. Saca a una cazuela baja y ancha donde queden los trozos colocados sin amontonarse y reserva un momento.

2. Pela, lava y trocea la zanahoria y el puerro, no lo partas en trozos demasiado pequeños para que no se deshagan y la presentación sea más atractiva. Corta la cebolla en juliana gruesa y la cabeza de ajos por la mitad de manera longitudinal (como ves en la imagen).

3. Rehoga la verdura a fuego medio-fuerte en el aceite donde acabas de freír el chicharro, ve moviendo con mimo hasta conseguir que quede bastante dorada (este punto es importante, le dará al escabeche un toque muy sabroso).

4. Añade el pimentón, la sal, las bolas de pimienta y las hierbas aromáticas (tomillo, orégano y romero) al gusto. Mezcla.

5. Añade el vino casi de inmediato para evitar que se queme el pimentón, continua rehogando a fuego fuerte, incorpora el vinagre y cocina un par de minutos. Echa el agua y manteen en el fuego 3 o 4 minutos más.

6. Vierte sobre el chicharro que tenías reservado en la cazuela y cocina a fuego medio-suave durante unos 12-15 minutos.

7. Prueba para corregir el punto de sal si fuera necesario y retira del fuego.
Cuando pierda temperatura coloca en un recipiente de cristal con tapa y guarda en la nevera al menos 6 horas antes de disfrutarlo.
Se conserva perfectamente en la nevera durante 1 semana.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia




Por qué necesito un cazo (DE CALIDAD) en mi cocina


Los motivos por los que tu cocina y tú necesitáis un cazo de alta calidad se pueden resumir fácilmente en tres; va a facilitarte mucho la vidava resultar una inversión eterna y vas a sacarle infinito rendimiento.

Cuántas veces te has encontrado con la dificultad de no tener un cazo de un tamaño adecuado para hervir leche, cocer huevos, preparar una pequeña cantidad de salsa, cocinar para uno solo o simplemente recalentar restos de un guiso de cuchara que requiera mimo y fuego lento y por ese motivo no puedes hacerlo en el microondas.


'Easy inducción lechera' de Kuhn Rikon.


Es probable que alguna de las situaciones arriba descritas te suene porque te haya sacado de tus casillas en más de una ocasión.

Y es que a veces cocinamos sin más, sin caer en el hecho de que si contásemos con los elementos o accesorios adecuados nuestra vida entre fogones sería muchísimo más sencilla.
Tener un cazo de calidad no va a convertirnos en experimentados cocineros, pero sí que ayudará en cierta medida a que nuestras recetas sean siempre un éxito.

Calentar la leche para hacer salsa bechamel evitando que se queme el fondo o tener listo y a la temperatura adecuada el caldo que vas a ir añadiendo en un risotto, preparar un fumet de pescado en un momento y sin que se derrame durante el hervor, hacer caramelo sin sobresaltos o simplemente fundir chocolate en un instante son algunas de las tareas en las que un cazo de calidad puede significar la diferencia entre éxito y fracaso.


¿Cómo elegir el cazo adecuado?

·En primer lugar define el tamaño que mejor se adapte a lo que necesitas, en función de eso y siempre que no tengas una necesidad especial, puede que un cazo de 16 cm sea una elección bastante 'universal' y adecuada, válida para la mayoría de hogares.

·El material con el que esté fabricado debe ser robusto pero ligero y fácil de limpiar. Apto para cocina de gas, eléctrica o de inducción y que por supuesto se pueda meter en el lavavajillas.

·El grosor de las paredes y el fondo debería convertirse en algo determinante a la hora de decantarte por una u otra marca o por un modelo de cazo. Detalles como que cuente con el práctico pico vertedor (como el modelo de Kuhn Rikon que aparece en la imagen) también suponen un interesante plus a la hora de elegir.

·El mango es un punto clave también, debe ser ergonómico y estar fabricado en un material de alta calidad y muy resistente. Pruébalo antes de tomar una decisión de compra, es requisito indispensable que se adapte a tu mano para que te resulte cómodo trabajar con él.

Busca y elige siempre una marca que te ofrezca calidad y un servicio post venta con repuestos y soluciones.

Mas info en KUHN RIKON.


¡Espero que te resulte útil!




Tomate relleno de ventresca de bonito del norte sobre salmorejo improvisado. Receta fácil y resultona


Si tienes una cena y quieres deslumbrar, si tienes ganas de innovar para huir de la rutina entre fogones o si simplemente ha llamado tu atención la forma de preparar un tomate al ver la imagen, te recomiendo esta facilísima receta porque te aseguro que no te va a defraudar y la tendrás lista en un pispás.





INGREDIENTES

· 1 tomate de ensalada
· 1 lata de ventresca de bonito del norte 
· 1 huevo cocido
· Mayonesa
· Ketchup
· Unas gotitas de Tabasco®
· Unas gotas de Salsa Perrins®
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra
· Anchoas de Santoña (opcional pero absolutamente recomendable)

-Para el salmorejo improvisado:
· 1 tomate (que sea bien maduro y grande)
· 1 diente de ajo
· Aceite de oliva virgen extra
· Un poquito de vinagre de Jerez (opcional)
· Sal



ELABORACIÓN


1. En primer lugar necesitamos pelar el tomate y para ello podemos optar entre dos técnicas: retirar la piel con la ayuda de un pelador de este tipo o practicar una ligera incisión en forma de cruz en la base del tomate y pelarlo después de escaldarlo. Tan solo tendrás que sumergirlo unos 15-20 segundos en un cazo con agua hirviendo e inmediatamente meterlo en agua bien fría con hielo para que el contraste de temperatura nos ayude a retirar la piel sin problema.

2. Una vez pelado retira el pedúnculo ayudándote de un pequeño y afilado cuchillo o puntilla. Corta la parte superior de forma circular y vacía el tomate con mucho cuidado de no romperlo, lo harás fácilmente si usas un 'sacabolas' o 'parisien' (si no lo tienes no te preocupes, puedes hacerlo también con una cuchara y un poquito más de mimo y paciencia). Cuando lo hayas vaciado, salpimenta el interior del tomate y pon con la abertura hacia abajo sobre una rejilla para que escurra el exceso de agua de vegetación durante unos minutos.

3. Mezcla la ventresca de bonito (habrás retirado el aceite de la lata) con el huevo cocido y rallado, un poquito de mayonesa y ketchup al gusto. Añade unas gotas de Tabasco y Salsa Perrins, mezcla de nuevo con un tenedor, pon en un recipiente con tapa y reserva en la nevera hasta que lo necesitemos.

4. Prepara el salmorejo improvisado, es muy sencillo, tan solo tienes que triturar el tomate (añade los restos del interior del otro tomate ¡Aquí no se tira nada!) con el ajo, el aceite, el chorrito de vinagre si lo deseas y la sal. Bate hasta conseguir una crema homogénea, pasa por el chino para lograr una textura fina y lisa y guarda también en la nevera para que esté fresco a la hora de servirlo.

5. Llegado el momento de montar el plato; rellena el tomate con la pasta de ventresca, sirve el salmorejo en el fondo de la fuente de presentación, coloca el tomate con la abertura hacia abajo (como ves en la imagen), corona con una anchoa de Santoña —sirve el resto de 'compañeras' en un platito con pan cerca para regocijo de tus comensales, anda...jajaja— y disfruta como ensalada, entrante, aperitivo o incluso plato principal si a ti lo que te apasiona es el tomate.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: Canal Cocina