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Un desayuno de domingo


Sin prisa, antojo de algo dulce, necesito chocolate, cremoso, ya es otoño y me apetece cuchara.
Una tras otra estas ideas se agolpan en mi mente y no puedo dejar de pensar en las ganas que tengo de preparar un porridge de avena ('gachas' de avena, puede que así lo conozcas mejor).
Sé lo mucho que le gustan a mi hijo así que no se hable más, me levanto de la cama y en menos de 10 minutos estamos desayunando. Un desayuno en familia ¡Un desayuno de domingo!





INGREDIENTES

· 50 g de copos de avena*
· 300 ml de leche
· 10 g de semillas de chía
· 10 g de proteína sabor vainilla (opcional)
· 1 cucharadita de cacao puro
· Tu endulzante favorito (panela, azúcar, miel, sirope de agave, estevia etc)

-Topping:
· Germen de trigo
· Frutos secos (en mi caso hoy llevan nueces y semillas de calabaza)
· Chips de chocolate
· Frambuesas


ELABORACIÓN


1. Pon en un cazo los copos de avena, la leche (puedes sustituirla por bebida vegetal de arroz, almendra, coco, avena, espelta, soja o la que tú prefieras), las semillas de chía (mejor si antes las trituras para aprovechar todas sus cualidades), la proteína si decides ponerla, el cacao y el endulzante que hayas elegido. Lleva a ebullición a fuego suave. Mezcla con una cuchara o unas varillas pequeñitas si las tienes.

2. Comienza a espesar enseguida. en dos o tres minutos estará listo. Apaga y retira del fuego.

3. Sirve en un cuenco bonito, es domingo, merece el esfuerzo.
Por cierto, las gachas van a continuar espesando un poquito a medida que se enfrían, cuenta con ello.

3. Decóralo a tu gusto con lo que te apetezca y tengas a mano (polen, moras, fresas o arándanos, semillas de amapola, de lino, coco rallado, yogur, manzana, plátano, almendras, pistachos, avellanas o cacahuetes, da igual que sean dulces o salados, incluso una bola de helado...¡Todo lo que se te ocurra y te apetezca ponerle es bien recibido!)

4. Lleva a la mesa y disfrútalo, saborea consciente, distingue texturas, comparte con el resto y sobre todo no olvides que el próximo domingo puedes volver a prepararlo.


*puedes elegir integrales ecológicos, cosa que te recomiendo ya que es la mejor forma de obtener todos sus beneficios. Pero tienes otras versiones como los 'suaves', 'troceados' si prefieres asegurarte que con poca cocción queden muy blanditos o incluso 'instantáneos' o en polvo.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia.


'Nice cream' de plátano y calabacín con cacao. Qué es un nice cream y por qué va a gustarte tanto


Los 'nice cream', helados saludables o helados de plátano han llegado pisando fuerte y todo apunta a que tienen pensado quedarse. Resultan la manera ideal de tomar un postre (desayuno, merienda o antojo a deshora) rico, bajo en calorías y extremadamente fácil —y super rápido— de hacer.

Coge papel y lápiz porque esta sencilla fórmula (que por supuesto podrás ir variando a tu gusto a medida que te adentres en el universo #nicecream) va a proporcionarte muchos deliciosos momentos a lo largo del verano.







INGREDIENTES (cantidades para 2-3 personas)

· 200 g de calabacín congelado*
· 150 g de plátano congelado
· 1 cucharada de postre colmada (o más si lo deseas) de cacao puro desgrasado
· 2 dátiles deshuesados
· 1 cucharada sopera de sirope de agave**
· 1 cucharadita de extracto natural de vainilla

-Topping: avellanas, almendras, nueces, pistachos o el fruto seco que prefieras en trocitos, chips de chocolate o nibs de cacao para una versión más ligera etc ¡Usa tu imaginación!


*el calabacín lo pelo, pero no entero, algo en mi interior me dice que lo compre orgánico, lo lave bien y respete parte de su piel alternando tiras con el pelador.
**podéis sustituirlo por el endulzante que prefiráis; miel, sirope de arce, azúcar de coco, estevia etc



ELABORACIÓN


1. Este helado es sencillísimo de hacer pero requiere un poquito de preparación previa ya vas a necesitar que sus ingredientes principales —calabacín y plátano— estén congelados. Así que el día antes (o al menos con seis u ocho horas de antelación) debes lavar bien y pelar el calabacín para después trocearlo en cubos como de unos 4 ó 5 cm, ponerlo en una recipiente o en una bolsa y llevarlo al congelador. Con el plátano, pues lo mismo, pela, trocea y al congelador con él.





2. Pon todos los ingredientes en un robot triturador y dale sin miedo hasta conseguir la textura de helado que buscamos, en un par de minutos estará listo. No tiene ciencia ni misterio, siempre sale así que no tengas miedo.






3. Sirve inmediatamente, añade tus topping preferidos y disfruta sin remordimientos de la cremosa textura y el saborcito a cacao que te ofrece esta original, facilona y casi instantánea manera de hacer helado casero.
Si te sobra puedes ponerlo sin problema en un recipiente hermético y guardarlo en el congelador para usarlo en otro momento.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Mezcla de semillas y frutos secos con chips de banana y canela. Receta saludable para añadir a tus yogures, smoothies o porridges


Existen mil combinaciones posibles cuando te planteas mezclar semillas y frutas deshidratadas con especias, una de mis favoritas es el 'delicioso omega 3' del que ya te he hablado alguna vez. No me canso de él, resulta una delicia cuando pones una cucharadita en tu yogur, smoothie, porridge, overnight oats o cualquier otro tipo de postre donde las semillas y las especias como la canela puedan lucirse demostrándote todo lo que pueden hacer por ti.

Me declaro fan de estas sencillas y deliciosas mezclas que tienes listas en un minuto y sin embargo te proporcionan alegrías durante días, por eso hoy te propongo una nueva versión que espero te guste y te resulte tan útil como a mi.







INGREDIENTES


· 120 g de semillas de lino (dorado o marrón, es indiferente)
· 30 g de chips de banana
· 20 g de canela molida
· 20 g de semillas de amapola (puedes sustituir por chía si lo prefieres)
· 10 g de semillas de girasol crudas
· 12 avellanas sin tostar
· 4 nueces

-Por supuesto puedes modificar las proporciones, añadir otros frutos secos o especias o variar alguno de los ingredientes si no dispones de los que yo te propongo hasta conseguir una mezcla a tu gusto.


ELABORACIÓN

Pon todos los ingredientes en una batidora tipo Nutribullet o similar o en un molinillo eléctrico de café y pulveriza.
Guarda en un bote hermético y disfruta añadiendo una cucharadita de postre donde más te apetezca.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Ensalada de tomate y burrata. Cómo preparar la receta básica y su versión de lujo


Para la ensalada de tomate y burrata que hoy te propongo necesitarás muy poquitos ingredientes pero eso sí, de mucha calidad todos ellos. Toma buena nota porque no vas a arrepentirte si decides probarla en casa.

El éxito de este sencillo plato se basa en la combinación de la cremosidad y sabor suave y un tantín dulce de la burrata —un queso fresco de origen italiano, en concreto de la zona de la Puglia— con el intenso sabor del resto de ingredientes. El resultado de esta explosiva mezcla resulta muy fácil de describir; equilibrio, agradable textura y frescor en cada bocado ¿Quién podría resistirte a ello?



Lo más complicado será encontrar tomate de calidad fuera de temporada, a veces puede llegar a convertirse en misión imposible, es más, conseguir tomates ricos en plena temporada también resulta una aventura llena de riesgo.
El caso es que el esfuerzo —físico y económico— que inviertas en el tomate será directamente proporcional al resultado de la ensalada que prepares, así que teniendo en cuenta este dato, te recomiendo que busques un buen tendero/a y te lo cameles para que te abastezca de tomates sabrosos durante todo el año.
No, ahora en serio, mi consejo es que compres los mejores tomates que puedas conseguir —independientemente de su precio— y te aseguro que éxito el de la receta está garantizado.



INGREDIENTES

· 1 o 2 tomates de ensalada (depende del tamaño)
· 1 burrata
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas
· Pimienta recién molida al gusto

-Para la versión de lujo, que sin duda te recomiendo probar, necesitarás; rúcula, piñones, tomates secos y/o aceitunas negras y pesto.



ELABORACIÓN


1. En primer lugar debes ser previsor y sacar la burrata de la nevera un par de horas antes de consumirla para que se atempere. Es un paso importante, no te lo saltes a la torera o el resultado se verá alterado.

2. Lava, pela si lo deseas y parte en lonchas los tomates.

3. Dispón en el plato o fuente de presentación que hayas elegido, sazona un poquito el tomate (con sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra será fantástico) y coloca la burrata justamente en el centro.

4. Practica una incisión para que el queso muestre su excepcional cremosidad, remata con unas gotas de aceite de oliva y un poquito de hierbabuena fresca picada finamente o una pizquita de orégano.

5. En caso de que te decantes por preparar la versión de lujo; coloca una cama de tomate en el fondo del plato, añade un puñadito de rúcula, pon sobre ella la burrata abierta y unos trocitos de tomate seco rehidratado en aceite de oliva virgen extra (receta aquí) o aceitunas negras troceada en dados pequeños, remata con un puñadito de piñones y como 'broche fin de fiesta' aliña a tu gusto con pesto (si es casero pues mucho mejor, aquí te dejo también la receta de una salsa pesto super sencilla de hacer)


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia

Natillas de papaya y cacao. Receta de natillas saludables (muy fácil de hacer y sin lactosa)


Fácil, facilísimo, rico, riquísimo ¿Que si te lo recomiendo? ¡Sin duda!
Esta receta de natillas de papaya y cacao ha logrado sorprenderme como no lo hacía otra cosa desde hace mucho tiempo. Es un lujo descubrir preparaciones tan deliciosas como esta, perlas que por carambolas del destino una se encuentra por la red y afortunadamente decide probar.





Papaya, cacao y agua, tan solo necesitas tres ingredientes para darte un capricho en una tarde de antojo —cuatro si decides poner una cucharadita de un endulzante natural como azúcar de coco o panela o unas gotas de edulcorante artificial—. Toma nota porque no puedes perder la oportunidad de probarlo ¡Disfrutarás sin remordimientos!

Además, si no dispones de papaya —no te gusta, no la encuentras o simplemente no te interesa comprarla— en la receta original nos ofrecen la posibilidad de prepararlo con otras frutas como plátano, caqui, aguacate o incluso con calabaza o boniato asados.


INGREDIENTES

· 300 g de papaya madura
· 25 g de cacao puro en polvo (yo uso el desgrasado de Valor)
· 25 g de agua



ELABORACIÓN


1. Pela y elimina las semillas de la papaya. Trocea y pon en el vaso de tu robot triturador o Thermomix si dispones de ella.

2. Añade el cacao y el agua.

3. Tritura hasta conseguir una textura idéntica a la de unas natillas de chocolate.

4. Sirve en pequeños vasitos o los recipientes que hayas elegido, decora como más te guste* y disfruta.

*yo lo he servido espolvoreado con un poquito de cacao, unas rodajas de kumquat y unas hojitas de hierbabuena.


- Importante -
Para que el resultado sea el esperado, te recomiendo que no prepares estas natillas de papaya y cacao con demasiada antelación, si lo haces y las guardas en la nevera su textura se verá modificada. No pasa nada, no están mal pero ya no es lo mismo, pierden su cremosidad y adquieren una textura gelatinosa que recuerda más a una panna cotta que a unas natillas de chocolate.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: Chef Bosquet


Rocas de chocolate con mantequilla de cacahuete y arroz inflado. Receta saludable


Con estas chocolateadas rocas de arroz inflado y mantequilla de cacahuete descubrirás que en el camino de lo saludable también podemos encontrar pequeños atajos para calmar los repentinos antojos de dulce (repentinos y esporádicos, se entiende. No, no vamos a darle a esto a diario)




No necesitan horno ni otro tipo de técnica que dificulte su elaboración por lo que resultan extremadamente sencillas de hacer. Hacer estas rocas de chocolate resulta un plan inmejorable si te surge un día casero con niños, te divertirás mientras pringas tus manos de chocolate e incluso mientras vigilas que tus ayudantes no se zampen la masa a tus espaldas.

Estas rocas son crujientes y sabrosas, por ello gustan tanto a grandes como a pequeños, y si las guardas en una cajita hermética (puedes reciclar una de bombones, pastas o galletas) se conservan alrededor de una semana sin ningún problema ¿Te apetecen? Pues vamos con ellas:



INGREDIENTES

· 5 cups de arroz inflado crujiente
· 200 gr de chocolate (os aconsejo que tenga un 70% mínimo de cacao)
· 1 cup de mantequilla de cacahuetes 
· 1/4 de cup de aceite de coco virgen biológico
· 1/2 cup de sirope de arce



ELABORACIÓN


1. Derrite el chocolate, puedes hacerlo en el microondas sin problema, siempre que tengas la precaución de programar pequeños intervalos de tiempo para evitar que se queme.
Cuando comience a estar fundido mueve bien con una cuchara para facilitar el proceso.

2. Mezcla el chocolate fundido, la mantequilla de cacahuete, el aceite de coco y el sirope de arce con la ayuda de una cuchara o unas varillas hasta conseguir que quede una masa homogénea.

3. Pon el arroz inflado en un cuenco, vierte sobre ello la mezcla anterior y, con las manos bien limpias, amasa hasta conseguir integrarlo por completo.

4. Forma pequeñas porciones, del tamaño y la forma que desees, deja que se endurezcan —para poder guardarlas— colocándolas sobre una rejilla como la que ves en la imagen o sobre una bandeja (o en la encimera directamente) forrada con papel de horno para ensuciar lo mínimo.
Puedes meterlas en el frigorífico para que endurezcan antes aunque


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia

Dulce de dátiles. Receta saludable de caramelo de dátiles (sustituto del dulce de leche tradicional)


Si te vuelve loca/o el dulce de leche tradicional pero buscas una alternativa infinitamente más saludable (e igual de deliciosa, por supuesto), este dulce de dátiles o caramelo de dátiles que vamos a preparar hoy es una opción estupenda y lo mejor de todo, es extremadamente fácil de hacer.




¿Pero me gustará el resultado? Seguro que sí, me atrevería a decir que este dulce de dátiles es más rico que el dulce de leche que todos conocemos, por no mencionar la abismal diferencia a nivel nutricional entre uno y otro.
Además no contiene lácteos, por lo que las personas que tengan algún tipo de problema con su consumo podrán tomar esta deliciosa opción sin ningún reparo. Como ves, con este saludable dulce de dátiles o caramelo de dátiles todo son ventajas.

Una vez que lo tengas hecho te recomiendo que lo guardes en un bote hermético y lo metas en la nevera, aguantará una semana —incluso más— en perfectas condiciones. Aunque, si te soy sincera, está tan bueno que veo complicado que dure tanto.


INGREDIENTES


· 250 g de dátiles Medjool
· 200 ml de bebida de avena (o de almendras si lo prefieres)
· Unas gotas de extracto natural de vainilla



ELABORACIÓN


1. Pon los dátiles (sin semilla) en un cuenco y cúbrelos de agua caliente, deja que se ablanden durante unos 20 minutos, conseguiremos que se hidraten un poquito y después resulte más sencillo triturarlos.

2. Escurre los dátiles, ponlos en un vaso de batidora o el recipiente de tu procesar de alimentos, añade la leche y extracto de vainilla al gusto y tritura hasta conseguir una pasta lisa y totalmente homogénea.

3. Puedes usarlo así directamente, con lo que tan solo tendrías que poner tu dulce o caramelo de dátil recién hecho en un bote con tapa y guardarlo en la nevera. O puedes cocinarlo durante unos 10-12 minutos en un pequeño cazo a fuego muy suave, sin dejar de mover y controlando en todo momento que no se pegue al fondo para evitar que se queme. Con este paso conseguirás reducirlo y caramelizarlo ligeramente y el efecto 'dulce de leche' será bastante más pronunciado tanto en su aroma como en su sabor y textura.


- Consejos -

·Puedes poner menos bebida vegetal y añadir parte del agua donde remojaste los dátiles.
·Elige la textura que deseas añadiendo más o menos líquido. Hazlo más espeso si tienes pensado utilizarlo como relleno en tus recetas de repostería (bizcochos o tartas, pasteles, galletas, alfajores etc.) o menos si lo que quieres es usarlo como si fuera una especie de sirope y ponerlo como 'topping' de helados, tortitas, 'overnight oats', pudding de chía, gachas de avena, ensaladas de frutas etc.
·Puedes añadir junto con la vainilla un poquito de canela en polvo, le sienta estupendamente.
·Si usas una bebida vegetal (de avena, nueces, avellanas etc) hecha por ti, el resultado mejorará notablemente.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: Internet

Bollo de avena y chía en 2 minutos. Receta ligera con copos de avena y chía. Sin gluten, sin lácteos, sin huevo


Esta receta de bollo o panecillo de avena y chía resulta ideal tanto para desayunos como para meriendas, te sorprenderá su versatilidad. Parece increíble que con un puñado de sencillos ingredientes y en un tiempo record, consigamos un bocado tan saludable y delicioso.




Puedes disfrutarlo solo o acompañado de tu relleno favorito, dulce o salado; mantequilla y mermelada, crema de cacao, jamón dulce y queso enmental, crema de queso con cebollino fresco o salmón ahumado y eneldo, son algunos de los muchos ejemplos que se me ocurren.

Con las cantidades que abajo te describo tendrás suficiente para preparar un panecillo o bollo, en caso de que necesites más, te recomiendo que prepares masas individuales y cocines de uno en uno para conseguir que el resultado continúe siendo perfecto.





INGREDIENTES

· 1/3 de taza* de copos de avena
· 1 tbsp (15 g) de semillas de chía 
· 1/2 tsp (7.5 g) de levadura química (tipo Royal)
· Una pizca de sal (yo he usado rosa del Himalaya)
· 2 tbsp de compota de manzana (uso la de 'Gutbio' de Aldi)
· 1 tbsp de bebida vegetal (avena, arroz, almendras, coco, espelta, soja etc)

*cup, tablespoon y teaspoon, medidas correspondientes a las utilizadas en recetas estadounidenses e inglesas


ELABORACIÓN

1. Tritura con la ayuda de un robot los copos de avena junto con las semillas de chía, la levadura y la pizca de sal. Pon el resultado, un polvo fino, en un pequeño cuenco.

3. Añade la compota de manzana y la bebida vegetal y mezcla.

4. Coloca la 'masa' resultante en un ramequín —o 'ramekin'— o molde similar. No tienes que engrasarlo ni nada, debes usarlo así tal cual.

5. Lleva al microondas y programa 2 minutos a máxima potencia, pasados esos dos minutos deja que repose dentro del microondas, sin abrir la puerta, durante 5 minutos.





6. Desmolda, parte por la mitad longitudinalmente, tuesta ligeramente y rellena como más te guste.
Con mantequilla de cacahuete y mermelada de frambuesa es sencillamente alucinante, pero admite mil combinaciones tanto dulces como saladas ¡Busca tu preferida!


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: Internet


Fideos soba salteados con cerdo y verduras. Receta de fideos soba


En esta deliciosa receta de fideos soba salteados con cerdo y verduras hay un detalle primordial que debería destacar por encima del resto ¡Se prepara en menos de lo que dura un suspiro!





Incluso si no dispones de tiempo para cocinar podrás disfrutar de todo el sabor de la cocina asiática de una forma sencilla y ligera. Toma nota porque esta receta va a ayudarte siempre que emprendas la complicada misión de intentar llegar a casa y tener listo en pocos minutos un plato saludable y rico que llevar a la mesa.
Olvídate de los atracones de fuet —o lo primero que pilles al abrir la nevera—, serán historia cuando lleves a la práctica ideas tan simples como esta.



INGREDIENTES (para 2 personas)


-Para cocinar los fideos:
· 150 g de fideos soba
· Agua 
· Sal
- Para el resto de la receta:
· 1/2 cebolla
· 1 diente de ajo
· Un trocito de jengibre fresco rallado
· 1/2 pimiento rojo
· 4 champiñones Portobello
· 3 filetes de lomo de cerdo*
· 1 cs de aceite de cacahuete o de sésamo**
· 1 cs de salsa de soja
· 1 cs de salsa de pescado
· 1/2 cs de vinagre de arroz
· Sésamo

cs= cucharada sopera
*adobado o no, como prefieras
**si lo prefieres por supuesto puedes usar oliva virgen o el aceite de semillas que más te guste


ELABORACIÓN


1. Cocina los fideos soba siguiendo las indicaciones del fabricante. Escurre y reserva unos instantes.

2. Pela y trocea en juliana fina la cebolla y el ajo, lava y trocea en tiras el pimiento. Limpia y lamina los Portobello.

3. Pon el aceite en un wok y lleva al fuego. Cuando este bien caliente, añade: el lomo de cerdo cortado en tiras finas, la cebolla, el ajo, el jengibre, el pimiento y los champiñones, por este orden.

4. Saltea un par de minutos a fuego muy fuerte.

5. Añade los fideos, la salsa de soja, la salsa de pescado y el vinagre de arroz. Saltea un par de minuto más a fuego fuerte, retira y sirve inmediatamente espolvoreado con un poquito de sésamo por encima. Cuando dispongo de ello, también suelo poner un poquito de la parte verde de una cebolleta fresca cortada en aros finos, le da al plato un sabor fresco y delicioso y mucho color.


- Consejos -
·Sustituye la carne de cerdo por pollo, pavo o gambas si lo deseas. El resultado en fantástico en cualquiera de los casos.
·Incorpora las verduras que desees; pimiento verde, zanahoria rallada, berenjena, calabacín, pequeños arbolitos de brócoli o delicioso Bimi, espárragos verdes frescos etc. Únicamente debes preocuparte de emplear el corte adecuado e ir añadiéndolos al wok en el orden que corresponda según su dureza. 
·Añade huevo para incrementar el porcentaje de proteína de esta receta, en forma de tortilla francesa —como si se tratase de arroz tres delicias— queda perfecto.
·El picante también tiene cabida en esta fórmula; sriracha, copos de chile, kimchi etc. Prueba y descubre con cuál te quedas.
·Añadir un puñadito de cacahuetes o anacardos mejora sustancialmente el resultado. Intenta que alguno de estos frutos secos nunca falte en tu despensa, verás todo lo que son capaces de hacer cuando los incluyes en este tipo de recetas.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia





Quinoa con leche (postre). Receta dulce a base de quinoa o quinua


La combinación de canela y limón de este delicioso postre de quinoa con leche funcionará como un resorte en tu paladar, sirviendo de estímulo para que tus recuerdos sensoriales viajen de inmediato a una receta tan tradicional como es el arroz con leche. Una sorprendente forma de mezclar tradición y vanguardia pero sin volvernos locos con complicadas elaboraciones.

Sí, es probable que nuestras abuelas se escandalizasen si leyesen esto, pero quién dijo que innovar fuera sencillo. Arriesga un poquito y descubrirás el que es probable que se convierta a partir de ahora en uno de tus postres preferidos.




Si pensabas que solo podías incluir la quinoa en ensaladas ya ves que estabas siguiendo la pista equivocada. La quinoa o quinua es un alimento repleto de beneficios pero además en un alimento versátil que te permite crear platos muy diferentes. Mantenla cerca de tu cocina, será todo un acierto, tanto tu salud como tu paladar te lo agradecerán.


INGREDIENTES

· 100 g de quinoa
· 200 ml de agua
· 850 ml de leche (en principio solo usaremos 750 ml)
· Una rama de canela
· La piel de un limón (evita la parte blanca)
· 80 g de azúcar
· Una pizca de sal
· Canela en polvo (para servir)



ELABORACIÓN


1. Lava la quinoa bajo el grifo hasta conseguir que el agua deje de salir turbia, ayúdate de un colador, va genial para esta labor. Escurre y reserva.

2. Pon una cazuela de fondo grueso al fuego y añade la quinoa, tuesta durante unos 15 segundos e inmediatamente añade el agua. Lleva a ebullición, baja el fuego y deja que se evapore (tardará muy poquito tiempo, no te despistes).

3. Incorpora la leche, la rama de canela, la ralladura de limón (que habrás lavado previamente) y la pizca de sal. Lleva a ebullición nuevamente, baja la intensidad del fuego y cocina —moviendo regularmente— durante 35 minutos.

4. Pasado ese tiempo añade el azúcar, mezcla y comprueba la cantidad de líquido. Si crees que es necesario añade los 100 ml de leche que tenías reservados. Mantén al fuego durante 5 minutos más. Continua moviendo para conseguir un punto más cremoso, no olvides que debe quedar cremoso o 'meloso' como si de arroz con leche se tratase.

5. Retira del fuego, sirve en pequeños cuencos o tazas, espolvorea con canela en polvo (muy poquito o como yo, el suficiente polvo de canela como para construir una réplica a tamaño real del desierto del Sáhara) y disfruta.





- Consejos -
· Elige leche entera o desnatada en función de tus gustos o necesidades.
· Puedes añadir una pequeñita porción de mantequilla —con unos 5 g será suficiente— o leche condensada, en caso de que te decantes por lo segundo deberás modificar la cantidad de azúcar de la receta.
· Aromatiza la leche, si te gusta ir variando tus recetas para sorprender, con clavo de olor, cardamomo o anís estrellado.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Cómo preparar un brunch. Ideas sencillas para celebrar un delicioso y divertido brunch en casa


A estas alturas es más que probable que estés familiarizado con el término 'brunch' (palabra que surge de la mezcla de 'breakfast', desayuno en inglés, y 'lunch', que significa comida). Es un desayuno/comida/lo que se tercie de fin de semana, que por decreto se disfruta sin prisa y generalmente con familia o amigos.
Pero brunch no es solo eso, es además una excusa para que lo dulce y lo salado se mezclen sin rubor, una manera desenfadada, informal y un tanto caprichosa de disfrutar de tu comida preferida sin mirar el reloj ni contar calorías.

Existen unas normas básicas en cuanto a variedad de ingredientes y presentación de los mismos que debes tener en cuenta antes de lanzarte a organizar un brunch. Destalles sencillos pero que marcarán la diferencia y harán que la experiencia deje a todos satisfechos, incluyendo suegras exigentes o cuñados tiquismiquis.

¿A qué hora debo convocar a mis invitados?
El brunch suele desarrollarse entre las 12:00 y las 17:00h, debes tomar esta franja horaria como referencia y después adaptarla a tus preferencias o necesidades.
*un truco: cúrratelo desde el inicio convocando a tu gente con una tarjeta de invitación que hayas preparado con tus propias manos, hay mil ideas en Internet, ser poco creativo o cero ducho en el arte de las manualidades ya no es excusa hoy en día. También puedes crear un grupo en whatsapp desde donde enviar a tus invitados una imagen bonita que tú mismo hayas diseñado, hay infinidad de aplicaciones extremadamente sencillas de usar que pueden ayudarte.


Quesos, patés, encurtidos, frutos secos, orejones, pasas, jamón dulce, embutidos, fruta fresca, ahumados, pan de diferentes tipos etc. Diseña un menú variado, no te compliques pero sí que elige con mimo todos los elementos que lo conformen.


¿Qué elementos no deben faltar en el menú?
No es cuestión de bombardear a nuestros invitados con mil propuestas distintas hasta llegar a abrumarles, pero sí que debemos preocuparnos de buscar suficiente variedad como para que nuestro brunch resulte atrayente y divertido.

¿Qué básicos debo servir?

· Ensalada, no puede faltar, será válida en cualquiera de sus manifestaciones.
Una de rúcula, tomatitos cherry, láminas de aguacate, nueces y queso con un aliño muy suave de aceite de oliva virgen extra, vinagre de Módena, miel y un toquecito de mostaza, resultará perfecta.

· Huevos, revueltos, poché o en forma de tortilla, como prefieras.

· Jamón dulce o curado, en cualquiera de los casos que sen de calidad, eso sí.

· Ahumados, salmón salvaje, trucha o bacalao, cualquiera de ellos resultan deliciosos con un poquito de mantequilla sobre una rebanada de pan recién tostado.

· Queso, esmérate en hacer una cuidada selección, juega con diferentes orígenes y texturas para que el resultado sea realmente apetecible y variado.

· Patés o 'dips' untables, hay mil recetas circulando en la red, busca y prepara tu preferida.

· Sándwiches de jamón y queso o pasta de atún, huevo, cangrejo y mahonesa.

· Patatas fritas (que sean caseras, por favor ), mejor si las sirves con alguna salsa hecha por ti también, seguro que le apetecen a todos.

· Guacamole con chips, que puedes hacer fácilmente en casa cortando tortillas de maíz en triángulos —emulando la forma de los tradicionales 'nachos'—  y friendo unos segundos en abundante aceite de girasol bien caliente.

· Frutas frescas, son imprescindibles, y presentarlas en forma de macedonia es una opción fantástica. O simplemente lava, pela y trocea las que más ricas te parezcan dependiendo de la temporada.
Ofrece a los peques de la casa la posibilidad de fabricarse sus propias brochetas con frutas variadas y después ponles cerca un cuenco con chocolate fundido para que disfruten a modo de 'fondue'.

· Bizcocho, magdalenas, brownie o rosquillas, cualquier dulce esponjoso y casero irá perfecto.

· Repostería en general, por supuesto lo casero continua siendo la mejor opción; croissant, suizos o medias noches, caracolas, napolitanas, hojaldres etc.

· Tortitas o crêpes, con sirope de arce o chocolate y nata resultan una irresistible tentación para cualquiera. Busca harinas menos comunes para prepararlos (avena, castaña, espelta etc) aportan un interesante y saludable plus a la receta.

· Yogur natural, elige uno muy rico y a poder ser ecológico.

· Muesli o granola, intenta que sea también hecho por ti, es muy fácil. Te dejo aquí mi receta.

· Tostadas clásicas con mantequilla y mermelada o con tomate y aceite de oliva virgen extra, que sean ello los que elijan. Lo que sí te aconsejo es que coloques un tostador en un lugar cercano a la mesa para que cada uno pueda tostar su rebanada justo en el momento de comerla.

· Diferentes tipos de panes; con semillas, de maíz, con pasas o frutos secos etc. También sería interesante acompañar todo de galletas saladas tipo cracker, pretzel, colines o grissini.

· Coloca una jarrita con miel, pequeños cuencos con confituras variadas, mantequilla de cacahuete, sirope de arce y diferentes endulzantes —naturales, como sirope de agave, azúcar de caña o panela o edulcorantes artificiles— así habrá para todos los gustos y necesidades.

En el apartado de bebidas te recomiendo:

· Café, intenta disponer también de descafeinado para ofrecer varias opciones a tus invitados.
· Té o cualquier otro tipo de infusión, hay tantas variedades como personas; té verde, rojo o negro, rooibos, chai etc. Prepara una 'carta' con varios y así siempre acertarás.
· Leche, entera o desnatada, de vaca, oveja o cabra, sorprenderás con la cuidada variedad. Sirve también bebidas vegetales; avena, espelta, soja, arroz ¡Hay mil opciones!
· Chocolate soluble o cacao puro desgrasado para niños y adultos golosos.
Hacer chocolate a la taza y servirlo en pequeñas raciones es también una tentadora alternativa.
· Zumos naturales de frutas, los clásicos de naranja o pomelo son básicos, también resultan deliciosos los 'smothies' o batidos más cremosos servidos en pequeños vasitos pra que no resulten demasiado saciantes.
· Aguas de sabores, con frutos rojos, trocitos de manzana o melocotón y hierbas aromáticas como hierbabuena o albahaca, son una verdadera maravilla y por supuesto super saludables.
· Cócteles sin alcohol, prepararlos es fácil y divertido, seguro que muchos de tus invitados se animan a probarlos.

- Puedes optar también por servir algún tipo de bebida alcohólica:
· champán, cerveza artesana o un vino espumoso y con un toque dulce que resulte interesante.

¿Cómo dispongo la mesa?
Analiza concienzudamente tus necesidades, sin agobios pero huyendo de falsos optimismos, sobre todo si dispones de poco espacio en casa. En función del número de invitados deberás decidir la distribución de la mesa o mesas y el tipo de formato (sentados o de pie) que más cómodo resulte.

Si decides hacerlo de pie —osea tipo 'cóctel'— te recomiendo colocar una mesa pincipal con todos los alimentos y otras auxiliares más pequeñitas con bebidas y vasos, copas, tazas, cubiertos etc.
En cuanto a la decoración, elige un mantel bonito y tu vajilla y cubertería especial (aunque también puedes utilizar manteles individuales y platos y cubiertos de un solo uso, siempre que sean chulos serán una opción tan válida como la anterior). Para terminar de dar un toque festivo y alegre a la mesa coloca flores frescas, un detalle infalible que aportará color y sensación de bienestar.

Tentadoras mesas dulces con pequeños pasteles o esponjosos bizcochos, infalibles, imprescindibles.


Ya dispones de todas las claves para organizar un brunch y no morir en el intento, ahora te toca ponerlas en práctica para preparar el tuyo y sorprender a tus familiares o amigos.
Si pruebas repites fijo, verás.

¡Espero que te resulte útil!

Pastel de copos de avena y frutos rojos con chips de chocolate negro. Receta saludable


Para hacer esta sencilla receta únicamente vas a necesitar antojo de algo dulce pero que no pese en la conciencia y tazas y cucharas medidoras como las que aparecen en las recetas americanas y que seguro que te suenan porque las has visto mil veces. De lo primero seguro que tienes —muy a menudo, como yo, no me digas más— y lo segundo, si aún no te has decidido a comprarlo porque dudas si vas a sacarlo partido o si se van a terminar convirtiendo en más cachivaches a los que hacer hueco en la cocina, te prometo que ninguna de tus suposiciones es cierta.
Vas a usar un montón ambos formatos de medida, tazas y cucharas, tanto en recetas dulces como en saladas. Además son muy económicas y puedes encontrarlas sin problema tanto si las compras online como si decides hacerlo en tienda física (busca en tiendas de menaje o en bazares orientales).






Un trocito de este pastel de copos de avena, frambuesas, moras y chips de chocolate negro, resulta un desayuno delicioso, una 'media mañana' ideal o una merienda absolutamente inolvidable. Es perfecto a todas horas y en cualquiera de las situaciones que puedas imaginar. Una vez que lo pruebes no podrás pensar en otra cosa.



INGREDIENTES

· 1 plátano mediano maduro
· 2 huevos
· 1/4 de taza de sirope de arce (puedes usar miel sin problema)
· 1 teaspoon de extracto de vainilla
· 3/4 de taza de bebida vegetal ligera de almendra (pon leche desnatada de vaca si lo prefieres)
· 2 tazas de copos de avena
· 1/2 taza de harina de trigo integral blanca (por supuesto puedes utilizar la harina que uses habitualmente, cualquier tipo funcionará)
· 1 teaspoon de levadura tipo 'Royal'
· 1 paquete de frambuesas frescas
· 1 paquete de moras frescas
· 1/3 de taza de chips de chocolate negro (con al menos un 70% de cacao)
· Una pizca de sal



ELABORACIÓN

1. Precalienta el horno entre 175º y 180º.

2. Cubre un molde o bandeja metálica —de unos 25x20 cm — con papel de hornear y reserva.

3. Pela y tritura en un cuenco, con la ayuda de un tenedor, el plátano. Añade los huevos, el extracto de vainilla, el sirope de arce, la bebida de almendra y mezcla un poquito (no hay que integrar todos los ingredientes hasta conseguir una masa lisa, tan solo debes moverlo unos instantes con la ayuda de un tenedor y ya estará listo)

4. Incorpora los copos de avena, la harina, la levadura, la pizca de sal, 2/3 partes de las frambuesas y las moras (puedes reservar unas pocas también para adornar la superficie), mezcla de nuevo. Al igual que antes, con que lo mezcles ligeramente con el tenedor y quede un poquito integrado será suficiente. No te importe machacar lo frutos rojos durante el proceso, ese toque rústico que le va a dar que se rompan forma parte del encanto.

5. Añade las pepitas de chocolate y termina de mezclar.

6. Extiende la masa en la bandeja que habías forrado con papel, coloca las frambuesas que tenías reservadas (y las moras, si decidiste dejar unas pocas) repartiéndolas por toda la superficie (presiona un poquito para que queden dentro de la masa al hornearse).

7. Hornea durante 25 minutos.

8. Saca del horno, añade un puñadito extra de pepitas de chocolate y hornea 5 minutos más.


- Consejos -
Si quieres añadir un plus sírvelo con; sirope de arce, miel o un poquito de mantequilla de cacahuete y nueces picadas y remata con un par de cucharadas de yogur griego, crema agria o nata montada (sí, has leído bien, este pastel es la excusa perfecta para tomar un poquito, o ponerse ciego, de una nata rica que te encargues tú de montar en casa).

¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: desconocida


El Roscón de Sesé. Receta de Roscón de Reyes por Sesé San Martín (Escuela de Cocina TELVA)


Si buscas una receta de roscón de reyes que resulte sencilla e infalible no te vayas, te invito a quedarte y comprobar lo reconfortante (¡Y fácil!) que puede resultar hacer tu propio roscón.

Imagen de uno de los roscones elaborados por Sesé San Martín, fundadora y directora de la Escuela de Cocina TELVA, durante el taller.


Hace unos días participé como invitada en uno de los talleres para aprender a preparar roscón que organizan desde la escuela de cocina TELVA y la experiencia no pudo ser más positiva.
Aprendí las claves para preparar el perfecto desayuno navideño, me divertí un montón —gracias al fantástico equipo que integra la escuela y al resto de compañeras que acudieron— y encima regresé a casa con un estupendo roscón a modo de diploma ¿Qué más se puede pedir? 

Absolutamente recomendable, si tienes la oportunidad de acudir no la dejes escapar, si no siempre puedes visitar este enlace y conocer de primera mano los ingredientes y paso a paso de tan deseada receta. 
Pincha aquí y descubre en el vídeo como Sesé te explica de forma impecable todo lo que necesitas saber para que a partir de ahora tus roscones sean los más deseados en kilómetros a la redonda.


#elroscondesese #escuelacocinatelva #recetasquesalen

¿Necesito un espiralizador? La respuesta es 'sí' y lo sabes


Aparecen en revistas, programas de televisión de índole gastronómico y rrss. Bombardean nuestra voluntad y nos crean la necesidad de probarlos. Son los espiralizadores, se han instalado en nuestras vidas y parece que tienen intención de quedarse para largo.

Puede que aún no hayan llamado a tu puerta, en cuyo caso este artículo está escrito para ti. En él descubrirás qué es y por qué vas a sentir el impulso de salir corriendo a comprar un espiralizador desde el mismo instante en que termines de leer este artículo.

¿Qué es un espiralizador?
Pues algo muy sencillo, se trata únicamente de un aparato que sirve para realizar el corte de hortalizas duras en forma de espagueti (con los modelos más sencillos) o tagliatelle y fetuccini (con los trastos más sofisticados).
Esto nos ayuda a presentar verduras y hortalizas de una manera original y nos permite dejar volar nuestra imaginación para crear platos de 'zoodles' diferentes y muy divertidos.


Cortador de verduras en espiral 'spiralfix' de Cooking the Kitchen Company


¿Qué tipos de espiralizadores existen en el mercado?
Existes tres tipos (al menos que yo conozca)
- El más básico en forma de sacapuntas o afilador de lápices (aquí)
- Un modelo cruce entre guillotina y potro de tortura que funciona a manivela y cuenta con diferentes cuchillas de corte intercambiables para obtener distintos acabados.
- En formato recipiente y con mecanismo giratorio (aquí)

¿Con qué tipo de hortalizas funciona?
Con las variedades duras, principalmente; calabacín, zanahoria, patata, nabo, remolacha, rábano o pepino.

¿Son fáciles de usar?
Absolutamente sí, hasta un niño que pretenda emular a sus ídolos de  'MasterChef Junior' podría usarlos sino fuera porque una de las piezas que lo componen es la cuchilla que practica el corte.

Y su limpieza ¿Se pueden meter en el lavavajillas?
Sí, sin problema. Si su uso es fácil su limpieza y almacenaje hasta el siguiente uso es coser y cantar.


BIMI, un superalimento al alcance de todos. Qué propiedades tiene y cómo se cocina el bimi


El BIMI es una hortaliza originaria de Japón, variedad natural entre el brócoli y el kai-lan (col china), también llamado 'baby broccoli' o 'broccolini'. Seguro que te suena porque a estas alturas ya habrás escuchado o leído maravillas sobre él. 
Es tierno (su tallo resulta muy similar en textura y sabor a los espárragos trigueros) y tiene un sabor suave y delicado.

BIMI es rico en nutrientes, tiene; hierro, calcio, acido fólico, zinc, vitamina c, antioxidantes y potentes sustancias antiinflamatorias y anticancerígenas.



BIMI es 100% comestible, es decir, se aprovecha todo ya que se come tanto el florete como el tallo.
Puede presumir abiertamente de suponernos cero desperdicio por lo que cada céntimo de su precio (entorno a los 2€ la bandeja) estará perfectamente invertido.
Viene en bandejas, limpio, listo para usar, lo que resulta indudablemente práctico y super cómodo cuando disponemos de poco tiempo para cocinar pero pretendemos comer de una manera saludable.

¿Dónde se cultiva?

Se cultiva en el sureste e interior de la península (zonas como Murcia, Albacete, Granada, Aragón e incluso Soria son los principales focos de producción del BIMI), lo que lo convierte en una elección sostenible. No viaja cientos de miles de km como otros denominados 'superalimentos' hasta llegar a nuestra cesta de la compra con el consiguiente impacto medioambiental que esto implica. 

¿Cómo puedo incluirlo en en mi cocina?

En infinidad de recetas:
- Puedes consumirlo crudo pero cocinado a la plancha (un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas escamas de sal bastarán para aderezarlo) o al vapor (en papillote junto con pescados como salmón con vinagreta de mostaza y miel o merluza con un trocito de mantequilla, ralladura de limón y pimienta negra o ajo laminado y perejil fresco ligeramente rehogados en aceite de oliva virgen extra) se convierte en un manjar. 
Cocinarlo tan solo te llevará entre 3 y 5 minutos, depende el punto que quieras darle. 
También puedes saltearlo junto con otros vegetales (y unas gotas de aove u otro aceite más exótico como sésamo o cacahuete, jengibre, ajo y añadirle un chorrito de salsa de soja, vinagre de arroz o sake) como si de un 'wok' se tratase.

Puedes servirlo solo o como guarnición de carnes o pescados. Como ingrediente en platos de pasta, en revueltos con huevo y unos taquitos de jamón ibérico, en arroces, ensaladas (con fresas, unas avellanas, queso feta y vinagreta de soja, te sorprenderá descubrir lo mucho que te gusta) o cremas de verduras (en este caso no lo tritures, saltéalo y colócalo encima a modo de decoración, como harías con unas yemas de espárragos verdes).




¿Un secreto?
Yo lo cocino en el microondas, dentro del estuche al vapor, y lo tengo listo en 4 minutos. Tardo más tiempo en decidir si voy a tomarlo solo o como guarnición de algo.

BIMI es la esencia del brócoli y está cada vez más cerca de ti. No le des de lado, la próxima vez que te cruces con él llévalo a casa y dale la oportunidad que merece. Si te gusta el brócoli te va a gustar, si no te gusta el brócoli te va a gustar también.



4 cremas de verduras sencillas que te harán triunfar. Recetas y trucos para conseguir el puré de verduras perfecto


Prepararlas no entraña ningún misterio pero que resulten sabrosas y apetecibles ante los ojos de nuestros comensales ya es otro tema y requiere ciertas habilidades. Seguro que te resultan familiares las caras lánguidas o los ceños fruncidos cuando a la pregunta '¿Qué comemos hoy?' contestas 'Crema de verduras'.
Bueno pues vamos a intentar que esto deje de ser así y no solo que nuestras nuevas cremas de verduras gusten a todos, sino que las esperen con muchas ganas e impaciencia por usar la cuchara.


Crema de calabacín y guisantes


La elaboración es la misma en todas las cremas de verduras de las que hablaremos a continuación, tan solo debes poner los ingredientes en una olla (tradicional o rápida, tu decides) y cocinarlos (adaptando el tiempo según el método de cocción que hayas elegido, desde los 15 o 20 minutos en olla rápida a los 35 o 40 en una cazuela convencional), así de sencillo.
También puedes optar por saltear o sofreír la verdura antes de cocerla, te llevará más tiempo pero realmente merece la pena, conseguirás caramelizar los azúcares que la verdura contiene de manera natural y esto repercutirá directamente en el resultado. Potenciarás el sabor de todos los ingredientes y eso es un 'sí' rotundo.

Aunque lo realmente importante llega a la hora de triturar, este paso es el que sin duda marca la diferencia. Resulta fundamental batir durante un rato largo, mínimo entre 6 y 8 minutos, para integrar perfectamente todos los ingredientes y conseguir una crema melosa y delicada. Eso sí, te aconsejo utilizar un robot de cocina (Thermomix o similar), si usas un aparato con sistema de batido en jarra te dará menos pereza, no te cansarás, y triturarás durante más tiempo que si empleas la batidora de brazo tradicional.

Pero el truco definitivo es servir tus cremas con diferentes guarniciones como arroz basmati (simplemente cocido, es muy aromático y queda delicioso, en especial si lo utilizas para acompañar la última de las cremas que comentaremos más abajo), espeltaquinua u otro tipo de cereal cocido previamente, picatostes caseros (son fáciles de hacer con pan del día anterior o pan de molde cortado en pequeños dados, además puedes variar sus sabores; tomate y orégano, ajo y albahaca, curry, pimentón etc), legumbres cocidas (garbanzos, lentejas coral etc) o verdura salteada con un poquito de aceite de oliva virgen extra y unas escamas de sal (puntas de espárragos verdes, pequeños arbolitos de brócoli o bastones de delicioso bimi, hongos Portobello, tiras de pimientos de diferentes colores etc).

Resumiendo, utiliza ingredientes variados y muy frescos, huye de aquellos demasiado 'contundentes' como nata o mantequilla y bate, bate y bate como si no hubiera un mañana.

*Acompañamientos o 'toppings' con los que servimos la crema


CREMA DE CALABAZA

La crema de calabaza está en el 'top favoritos' de todo aficionado al cuchareo que se precie. Con la llegada del otoño alcanza su máximo esplendor, los mercados se llenan de este fantástico fruto naranja y es casi imposible resistirse a una de las muchas ideas que nos asaltan desde los recetarios y que llevan calabaza como ingrediente principal.

Ingredientes:

·300 gr de calabaza (aproximadamente) ·2 o 3 patatas (medianas tirando a pequeñas) ·1 manzana pequeña ·1 puerro (la parte blanca) ·1 cebolla  pequeña ·1 diente de ajo ·aceite de oliva virgen extra ·agua ·sal ·una pizca de curry ·pimienta recién molida
*mezcla de semillas (calabaza, girasol, lino, chía, cañamo etc)


CREMA DE CALABACÍN Y GUISANTES

Sencilla y sorprendente, acabo de descubrirla y ya se ha ganado un puesto de honor en mis básicos a la hora de organizar nuestro menú semanal.

Ingredientes:

·1 calabacín ·3 patatas medianas ·1 zanahoria pequeña ·1 puerro ·300 gr de guisantes finos congelados ·agua ·sal.
*queso fresco batido o yogur griego al natural y semillas o frutos secos.



CREMA DE ESPINACAS Y PUERRO

Puede que sea con la que más complicado tenga convencerte de que te animes a entrar de lleno en el maravilloso mundo de los vegetales, pero te prometo que es una delicia y que seguro que si la pruebas repites.

Ingredientes: 

·1 bolsa de espinacas frescas (300 gr aproximadamente) ·2 patatas ·1 puerro ·1 cebolla pequeña ·agua ·sal
*queso gorgonzola y picatostes caseros de pan con ajo


CREMA DE BONIATO Y COCO

Exótica pero de aroma y sabor suaves y muy agradables, cálida y reconfortante. Resulta ideal para tomar tanto como aperitivo —si la sirves en pequeños vasitos— o como plato principal si buscas ideas sorprendentes y ligeras para renovar tu repertorio de platos de cuchara.

Ingredientes:

·750 gr de boniato ·1 lata de leche de coco ligera ·caldo de verduras (la medida serían 2 latas) ·1 trocito de jengibre fresco rallado ·1 cucharadita de comino en polvo ·sal ·pimienta negra recién molida
*cilantro picado, unos copos de coco al natural, ralladura de lima y un poquito de sriracha (picante, totalmente opcional)



¡Espero que te gusten!

Fuente de las recetas: webos fritos, propia


El brownie que quería ser coulant. Receta de pastel de nueces y chocolate


Un postre de chocolate y nueces, oiga ¿Quién da más?
El brownie probablemente sea el error más delicioso de la historia de la humanidad, la excusa perfecta para pecar, un bizcocho o tarta americano que se suele tomar acompañado de helado de vainilla y salsa de (más) chocolate. Una combinación imbatible que nunca empalaga y que siempre triunfa.

Pero de lo que hoy hablamos es de un error doble, vamos a sumar el mío —ahora paso a describirlo con detalle— al que allá por 1897 cometió aquel cocinero americano.
Resulta que por un error de cálculo en el tiempo de horneado, lo que pretendía ser un brownie tradicional se convirtió ante mis horrorizados ojos frente a un grupo de amigos invitados, en un simpático coulant rectangular y plano. Sin querer acababa de propiciar en mi cocina una nueva mutación en este bizcocho de chocolate, había creado un pastel con una crujiente y agradable corteza pero un interior jugoso y al borde de la catástrofe, muy rico, pero al borde de la catástrofe al fin y al cabo.
El pobrecillo 'brownie' al parecer nació maldito, no dejamos de atentar tanto contra su fórmula como contra su proceso de cocinado jajajaja.





No os contaría todo esto si al probarlo no hubiésemos llegado a la conclusión de que el error perpetrado era perdonable e incluso beneficioso, ya que el resultado —servido con el helado de vainilla pertinente— era una digna salida para tomar a cucharadas, eso sí, para todos aquellos que no hemos nacido con el don de la repostería.



INGREDIENTES

· 350 g de azúcar
· 300 g de mantequilla
· 400 g de chocolate negro especial postres
· 5 huevos
· 1 cucharada de extracto de vainilla
· 1 pizca de sal
· 150 g de harina de trigo
· 180 g de nueces (el peso se refiere a ellas ya peladas)



ELABORACIÓN

1. Pon la mantequilla en un cuenco apto para microondas y derrite.

2. Haz lo mismo con el chocolate, pero eso sí, en intervalos cortos de tiempo —de unos 30 segundos como máximo— para evitar que se queme.

3. Mezcla la mantequilla con el chocolate hasta que ambos ingredientes queden completamente integrados. Añade el extracto de vainilla y mezcla de nuevo. Reserva unos minutos para que la mezcla se enfríe antes de continuar con el siguiente paso.

4. Incorpora el azúcar y mezcla hasta conseguir que quede una mezcla homogénea.

5. Añade los huevos (primero tres, mezcla enérgicamente con unas varillas e incorpora los otros dos) y la sal.

6. Finaliza añadiendo la harina tamizada y las nueces troceadas (reservando un puñado de ellas enteras para repartir por toda la superficie justo antes de llevarlo al horno)

7. Elige una bandeja de unos 25x20 cm (la mía es de 25x18cm exactamente) y fórrala de papel para hornear.

8. Vierte la mezcla de brownie, da unos golpecitos para que se asiente y coloca las mitades de nuez. Yo lo hice intentando marcar porciones imaginarias que más tarde delimitaran por dónde debíamos cortar.





9. Lleva al horno, que habrás precalentado sin aire, arriba y abajo a una temperatura de entre 170º y 180º, durante unos 40 minutos. Yo lo horneé a 170 º y en inicio programé 35 minutos pero me pareció poco tiempo (menos mal...) y añadí otros 5 minutos más.

10. Saca del horno, deja reposar y disfruta de este cremoso, intenso y fantástico doble error pero que a estas alturas ya es intencionado.




-Consejos-
Si lo guardas en un Tupper hermético dentro de la nevera aguantará perfectamente varios días, pero no solo eso, es que el paso del tiempo le sienta de maravilla a este brownie con ínfulas de coulant con corazón fundente.

¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia

Coulant de chocolate inmediato. Receta de pastel de chocolate con microondas


Soluciona un antojo de manera rápida o date un capricho cuando no tengas tiempo para preparar un postre más elaborado. Este coulant de chocolate inmediato se hace de una manera extremadamente fácil y queda (casi) tan rico como un coulant clásico.




La única precaución que debes tener para disfrutar plenamente de este pequeño 'impostor' chocolateado es comerlo inmediatamente después de prepararlo, ya que solo así será como realmente aprecies toda la gracia de este sencillo pastel. Su corazón de chocolate fundido y su delicado sabor harán el resto, es bastante probable que te acompañen a partir de ahora en muchas meriendas.


INGREDIENTES

· 1 huevo
· 30 gr de chocolate de tableta especial postres + 2 onzas para el relleno
· 25 gr de mantequilla
· 2 cucharadas soperas de harina (puede ser integral si quieres)
· 1 cucharada sopera colmada de azúcar (blanca o morena)*
· Una pizca de sal
· Unas gotas de extracto natural de vainilla (opcional)



ELABORACIÓN


1. Trocea el chocolate (reserva 2 onzas que necesitaremos más tarde) y pon junto con la mantequilla en un pequeño cuenco apto para microondas. Introduce en el aparato y funde programando tandas cortas de tiempo (que no pasen de 15 o 30 segundos como máximo cada una). Reserva.

2. Bate el huevo en otro cuenco o taza, añade la harina tamizada, el azúcar, la pizquita de sal, el extracto de vainilla y la mezcla de chocolate y mantequilla fundidos. Mezcla bien.




3. Divide la masa resultante en dos ramequines o recipientes aptos para microondas. No rellenes más de 2/3 de la capacidad del recipiente para que no se desborde al cocinarse.
Entierra una onza de chocolate en el centro de cada masa.





4. Introduce el coulant en el microondas, baja la potencia a 300W y programa 90 segundos (o 350W durante un minuto, dependerá de cada aparato). Deja reposar sin abrir la puerta del micro durante 20 segundos más.

5. Espolvorea con un poquito de azúcar glass, cacao puro o canela y decora con frutos rojos o tu fruta de temporada favorita (melocotón, caqui, cerezas, plátano, naranja, piña etc) y unas hojitas de hierbabuena fresca. Acompaña también, si lo deseas, de helado de vainilla, un poquito de nata montada y salsa de chocolate o unas natillas ligeras o crema inglesa.
Sirve inmediatamente y disfruta.

*sustituye el azúcar tradicional por tu endulzante favorito; azúcar de coco, panela, sirope de agave, miel o si lo prefieres pon edulcorante líquido o en polvo.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia

Bastones de calabacín con mayonesa de cebollino


Como guarnición, aperitivo o plato único. Estos bastones de calabacín están tan ricos y son tan fáciles de hacer que estoy segura de que van a robarte el corazón desde el minuto uno.





La idea es, partiendo de un básico, jugar con hierbas aromáticas y/o especias para dar sabor al pan rallado del rebozado e ir variando la receta cada vez que la preparemos. Además a la hora de servir podremos también variar la salsa de acompañamiento para ampliar el repertorio de opciones.
Quedarán deliciosos con salsa tártara, ranchera, de tomate, de cilantro y limamayonesa picante con Sriracha, por poner algunos ejemplos.



INGREDIENTES

· 2 calabacines pequeños
· 2 huevos
· 2 cucharadas soperas colmadas de harina (puedes usarla integral si lo deseas)
· 3 ó 4 cucharadas de pan rallado
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra
· Aceite de oliva suave o de girasol o maíz
· Otros condimentos como; pimentón dulce, ajo en polvo, sazonador 'Tex-mex' casero, curry, comino, orégano, tomillo, queso parmesano rallado etc 


ELABORACIÓN


1. Lava, seca y elimina ambos extremos de los calabacines. Córtalos en cuartos, retira las pepitas si tuvieran y termina partiendo en bastones del tamaño de patatas fritas aproximadamente.
Salpimenta y reserva unos instantes.

2. Echa la harina en una bolsa de plástico que esté bien limpia —utiliza una de las pequeñas que usamos para congelación o para bocadillos—. Mete los bastones de calabacín, cierra la bolsa y agita. Quedan perfectamente enharinados, es un trucazo que aprendí hace mucho tiempo y utilizo habitualmente.

3. Embadurna los bastones que acabas de enharinar con el huevo batido.

4. Mezcla el pan rallado con las hierbas o especias que hayas decidido poner (yo hoy he utilizado el sazonador 'Tex-mex' casero' ¡Queda riquísimo!) y reboza ligeramente los bastones. Sacude para eliminar el exceso.

5. Fríe en abundante aceite bien caliente hasta que queden ligeramente dorados. Te aconsejo freírlo por tandas y cambiar el aceite a medida que se vaya ensuciando. Saca a un plato que habrás cubierto con papel de cocina para que dejen allí el exceso de grasa.

6. Sirve inmediatamente acompañado con mayonesa de cebollino —es muy fácil de hacer, únicamente tienes que preparar una mayonesa casera como lo hagas habitualmente y mezclar con un poquito de nata líquida, leche evaporada o yogur y una cantidad generosa de cebollino fresco picado— y disfruta.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia




Ensalada de patata y remolacha con salsa de yogur y eneldo


Hoy os cuento cómo preparar una ensalada de patata y remolacha que queda genial como guarnición de platos de pescado —queda riquísimo como acompañamiento de pescados cocinados a la parrilla; sardinas, salmón, bonito etc— o como plato único si lo completas añadiendo proteína en forma de salchichas tipo 'Viena' o pollo o pavo cocinados a la plancha o asados —muy práctico para aprovechar restos—.

Colorida, fresca pero sobre todo deliciosa. Esta ensalada es una candidata estupenda si buscas una receta de patatas cremosa y ligera.






INGREDIENTES

· 1 remolacha cocida
· 3 patatas grandes nuevas cocidas con piel
· 1 cebolleta fresca
· Pepinillos agridulces (entre 4 y 6 dependiendo de su tamaño)
· Salchicha tipo 'Viena' o pechuga de pollo/pavo asado o cocinado a la plancha (opcional)

-Salsa:
· 200 gr de yogur natural cremoso
· 1 cucharada sopera de mayonesa
· 1 cucharadita de postre de mostaza a la antigua
· 2 cucharadas soperas del líquido de los pepinillos
· 1 cucharadita de postre de eneldo deshidratado
· Pimienta negra recién molida
· Una pizca de sal





ELABORACIÓN


1. Trocea las patatas —no retires la piel— y las remolachas en cubos de un tamaño regular. Pon en un recipiente de cristal con tapa o cuenco amplio. Reserva.

2. Parte la cebolla y los pepinillos, añade al cuenco también. Si decides poner salchicha, pollo o pavo, cocínalo de la manera que prefieras, deja que enfríe, trocea y ponlo junto al resto de ingredientes de la ensalada.

3. Mezcla los ingredientes de la salsa con unas varillas pequeñitas o un tenedor.

4. Añade la salsa sobre los ingredientes del cuenco y mezcla cuidadosamente para que no se machaque demasiado. Cubre con la tapa del recipiente (si no dispone de ella pon film transparente) y guarda en la nevera un mínimo de 2 o 3 horas antes de servir.

5. Emplata decorando con una cantidad generosa de cebollino picado finamente (también puedes usar perejil si lo prefieres) y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia