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Mezcla de semillas y frutos secos con chips de banana y canela. Receta saludable para añadir a tus yogures, smoothies o porridges


Existen mil combinaciones posibles cuando te planteas mezclar semillas y frutas deshidratadas con especias, una de mis favoritas es el 'delicioso omega 3' del que ya te he hablado alguna vez. No me canso de él, resulta una delicia cuando pones una cucharadita en tu yogur, smoothie, porridge, overnight oats o cualquier otro tipo de postre donde las semillas y las especias como la canela puedan lucirse demostrándote todo lo que pueden hacer por ti.

Me declaro fan de estas sencillas y deliciosas mezclas que tienes listas en un minuto y sin embargo te proporcionan alegrías durante días, por eso hoy te propongo una nueva versión que espero te guste y te resulte tan útil como a mi.







INGREDIENTES


· 120 g de semillas de lino (dorado o marrón, es indiferente)
· 30 g de chips de banana
· 20 g de canela molida
· 20 g de semillas de amapola (puedes sustituir por chía si lo prefieres)
· 10 g de semillas de girasol crudas
· 12 avellanas sin tostar
· 4 nueces

-Por supuesto puedes modificar las proporciones, añadir otros frutos secos o especias o variar alguno de los ingredientes si no dispones de los que yo te propongo hasta conseguir una mezcla a tu gusto.


ELABORACIÓN

Pon todos los ingredientes en una batidora tipo Nutribullet o similar o en un molinillo eléctrico de café y pulveriza.
Guarda en un bote hermético y disfruta añadiendo una cucharadita de postre donde más te apetezca.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Curry de lentejas con arroz. Receta 100% vegetal


Cocina las lentejas de una forma diferente poniendo en práctica esta sencilla receta. El resultado es tan especial y delicioso que este plato seguramente pasará a formar parte de tus favoritos o básicos imprescindibles durante este 2018 que recién estrenamos.





Renueva las ganas de explorar técnicas para obtener sabores diferentes y exóticos e impregna tu cocina de exquisitos aromas, descubre cómo variar para no caer en la rutina y reinventa la forma de usar la cuchara. Este proceso será divertido y motivador, te aconsejo que pruebes.



INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

· 1 vaso (medida de agua) de lentejas pardinas (en crudo)
· 1 cebolla roja pequeña
· 2 dientes de ajo
· 1 trocito de unos 3 cm de jengibre fresco
· 1 cucharada de postre de tomate concentrado
· 1 cucharadita de café de curry en polvo*
· 1 cucharadita de café de cúrcuma en polvo
· 1 cucharadita de café de pimentón de la Vera
· 1 lata de leche de coco**
· Caldo de verduras o agua (usando como medida la lata)
· 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
· Sal
· Pimienta negra recién molida
· Cilantro fresco



ELABORACIÓN


1. Pon las lentejas (lavadas previamente) en la olla rápida, cubre con agua, añade una pizca de sal, coloca la tapa y lleva a fuego fuerte. En el momento que suba la válvula de presión, baja la potencia del fuego y cocina durante unos 6-8 minutos. Retira del fuego y deja que la olla pierda la presión tranquilamente, después abre, drena el caldo y reserva las lentejas en un cuenco.
(cuando destapes puede que observes que las lentejas han quedado bastante 'tiesecillas' para tu gusto, no pasa nada, no te asustes porque aún no hemos terminado de cocinarlas)

2. Pela y trocea finamente la cebolla y los dientes de ajo. Pela también el jengibre y rállalo. Reserva.

3. Pon la cucharada de aceite en una olla de fondo grueso, añade la cebolla, el ajo y el jengibre, rehoga unos minutos. Añade la pasta de tomate concentrado, mezcla. Incorpora el curry, la cúrcuma, el pimentón y la leche de coco, mezcla con una cuchara y cocina un par de minutos a fuego fuerte.
Añade las lentejas, la sal, la pimienta y la medida de caldo vegetal o de agua —lo que prefieras—, lleva a ebullición, baja el fuego y cocina muy suavemente durante unos 30-35 minutos.

3. Cuece el arroz como lo hagas habitualmente, elige la variedad que más te guste, aunque te recomiendo basmati porque queda fantástico en esta receta.

4. Sirve en cuencos individuales, colocando en la base una porción de arroz y sobre ella unas cucharadas de este cremoso curry de lentejas. Remata con cilantro fresco picado y disfruta.


*elige un curry en polvo de calidad, la diferencia de precio no es demasiado grande pero la diferencia en el resultado final sí lo es. Por lo que sin duda merece la pena invertir un poquito más en un producto de buena calidad.
**yo siempre uso leche de coco ligera, es una opción que resta un importante número de calorías al plato y lo convierte en algo mucho más saludable.

- Consejos -
-añade un toque picante incorporando copos de chile, salsa sriracha o tu picante favorito, será un 'plus' fantástico en cualquiera de los casos.
-el cilantro es absolutamente recomendable pero opcional, si no te gusta puedes eliminarlo de la receta, no pasa nada. Lo importante es que adaptes el plato a tus preferencias o a las de tus invitados.
-puedes cocinar el curry de lentejas con antelación y preparar el arroz justo antes de servir, si lo prefieres recién hecho o incluso cocinarlo también con anterioridad, guardarlo en un tupper en la nevera y calentarlo todo en el último momento.
-puedes congelarlo si te sobra, sin problema, queda perfecto.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia


Quinoa con leche (postre). Receta dulce a base de quinoa o quinua


La combinación de canela y limón de este delicioso postre de quinoa con leche funcionará como un resorte en tu paladar, sirviendo de estímulo para que tus recuerdos sensoriales viajen de inmediato a una receta tan tradicional como es el arroz con leche. Una sorprendente forma de mezclar tradición y vanguardia pero sin volvernos locos con complicadas elaboraciones.

Sí, es probable que nuestras abuelas se escandalizasen si leyesen esto, pero quién dijo que innovar fuera sencillo. Arriesga un poquito y descubrirás el que es probable que se convierta a partir de ahora en uno de tus postres preferidos.




Si pensabas que solo podías incluir la quinoa en ensaladas ya ves que estabas siguiendo la pista equivocada. La quinoa o quinua es un alimento repleto de beneficios pero además en un alimento versátil que te permite crear platos muy diferentes. Mantenla cerca de tu cocina, será todo un acierto, tanto tu salud como tu paladar te lo agradecerán.


INGREDIENTES

· 100 g de quinoa
· 200 ml de agua
· 850 ml de leche (en principio solo usaremos 750 ml)
· Una rama de canela
· La piel de un limón (evita la parte blanca)
· 80 g de azúcar
· Una pizca de sal
· Canela en polvo (para servir)



ELABORACIÓN


1. Lava la quinoa bajo el grifo hasta conseguir que el agua deje de salir turbia, ayúdate de un colador, va genial para esta labor. Escurre y reserva.

2. Pon una cazuela de fondo grueso al fuego y añade la quinoa, tuesta durante unos 15 segundos e inmediatamente añade el agua. Lleva a ebullición, baja el fuego y deja que se evapore (tardará muy poquito tiempo, no te despistes).

3. Incorpora la leche, la rama de canela, la ralladura de limón (que habrás lavado previamente) y la pizca de sal. Lleva a ebullición nuevamente, baja la intensidad del fuego y cocina —moviendo regularmente— durante 35 minutos.

4. Pasado ese tiempo añade el azúcar, mezcla y comprueba la cantidad de líquido. Si crees que es necesario añade los 100 ml de leche que tenías reservados. Mantén al fuego durante 5 minutos más. Continua moviendo para conseguir un punto más cremoso, no olvides que debe quedar cremoso o 'meloso' como si de arroz con leche se tratase.

5. Retira del fuego, sirve en pequeños cuencos o tazas, espolvorea con canela en polvo (muy poquito o como yo, el suficiente polvo de canela como para construir una réplica a tamaño real del desierto del Sáhara) y disfruta.





- Consejos -
· Elige leche entera o desnatada en función de tus gustos o necesidades.
· Puedes añadir una pequeñita porción de mantequilla —con unos 5 g será suficiente— o leche condensada, en caso de que te decantes por lo segundo deberás modificar la cantidad de azúcar de la receta.
· Aromatiza la leche, si te gusta ir variando tus recetas para sorprender, con clavo de olor, cardamomo o anís estrellado.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Pastel de copos de avena y frutos rojos con chips de chocolate negro. Receta saludable


Para hacer esta sencilla receta únicamente vas a necesitar antojo de algo dulce pero que no pese en la conciencia y tazas y cucharas medidoras como las que aparecen en las recetas americanas y que seguro que te suenan porque las has visto mil veces. De lo primero seguro que tienes —muy a menudo, como yo, no me digas más— y lo segundo, si aún no te has decidido a comprarlo porque dudas si vas a sacarlo partido o si se van a terminar convirtiendo en más cachivaches a los que hacer hueco en la cocina, te prometo que ninguna de tus suposiciones es cierta.
Vas a usar un montón ambos formatos de medida, tazas y cucharas, tanto en recetas dulces como en saladas. Además son muy económicas y puedes encontrarlas sin problema tanto si las compras online como si decides hacerlo en tienda física (busca en tiendas de menaje o en bazares orientales).






Un trocito de este pastel de copos de avena, frambuesas, moras y chips de chocolate negro, resulta un desayuno delicioso, una 'media mañana' ideal o una merienda absolutamente inolvidable. Es perfecto a todas horas y en cualquiera de las situaciones que puedas imaginar. Una vez que lo pruebes no podrás pensar en otra cosa.



INGREDIENTES

· 1 plátano mediano maduro
· 2 huevos
· 1/4 de taza de sirope de arce (puedes usar miel sin problema)
· 1 teaspoon de extracto de vainilla
· 3/4 de taza de bebida vegetal ligera de almendra (pon leche desnatada de vaca si lo prefieres)
· 2 tazas de copos de avena
· 1/2 taza de harina de trigo integral blanca (por supuesto puedes utilizar la harina que uses habitualmente, cualquier tipo funcionará)
· 1 teaspoon de levadura tipo 'Royal'
· 1 paquete de frambuesas frescas
· 1 paquete de moras frescas
· 1/3 de taza de chips de chocolate negro (con al menos un 70% de cacao)
· Una pizca de sal



ELABORACIÓN

1. Precalienta el horno entre 175º y 180º.

2. Cubre un molde o bandeja metálica —de unos 25x20 cm — con papel de hornear y reserva.

3. Pela y tritura en un cuenco, con la ayuda de un tenedor, el plátano. Añade los huevos, el extracto de vainilla, el sirope de arce, la bebida de almendra y mezcla un poquito (no hay que integrar todos los ingredientes hasta conseguir una masa lisa, tan solo debes moverlo unos instantes con la ayuda de un tenedor y ya estará listo)

4. Incorpora los copos de avena, la harina, la levadura, la pizca de sal, 2/3 partes de las frambuesas y las moras (puedes reservar unas pocas también para adornar la superficie), mezcla de nuevo. Al igual que antes, con que lo mezcles ligeramente con el tenedor y quede un poquito integrado será suficiente. No te importe machacar lo frutos rojos durante el proceso, ese toque rústico que le va a dar que se rompan forma parte del encanto.

5. Añade las pepitas de chocolate y termina de mezclar.

6. Extiende la masa en la bandeja que habías forrado con papel, coloca las frambuesas que tenías reservadas (y las moras, si decidiste dejar unas pocas) repartiéndolas por toda la superficie (presiona un poquito para que queden dentro de la masa al hornearse).

7. Hornea durante 25 minutos.

8. Saca del horno, añade un puñadito extra de pepitas de chocolate y hornea 5 minutos más.


- Consejos -
Si quieres añadir un plus sírvelo con; sirope de arce, miel o un poquito de mantequilla de cacahuete y nueces picadas y remata con un par de cucharadas de yogur griego, crema agria o nata montada (sí, has leído bien, este pastel es la excusa perfecta para tomar un poquito, o ponerse ciego, de una nata rica que te encargues tú de montar en casa).

¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: desconocida


Granola casera. Cómo hacer granola para un desayuno crujiente y delicioso


Hacer granola en casa —para utilizarla en tus desayunos o meriendas— es algo tan sencillo que a partir de ahora te parecerá impensable recurrir a la que venden en cualquier supermercado pudiendo preparar tu crujiente, saludable y deliciosa mezcla en casera.





INGREDIENTES

· 250 gr de copos de avena
· 115 gr de quinoa cruda
· 115 gr de almendras al natural (sin tostar y con piel)
· 140 gr de sirope de agave (o miel)
· 15 gr de semillas de chía
· 30 gr de pipas de calabaza al natural
· 10 gr de cacao puro desgrasado en polvo
· 15 gr de aceite de coco virgen ecológico

- Para añadir después de hornear: 
· Manzana laminada deshidratada, orejones en trocitos, arándanos, plátano o cualquier tipo de fruta deshidratada, semillas de sésamo tostado, pasas de Corinto, copos de coco crujiente, pepitas de chocolate puro etc*



ELABORACIÓN


1. Saca la bandeja del horno y fórrala con papel de hornear. Reserva.
Precalienta el horno, con aire si dispone de esa función, a 140º.

2. Pon todos los ingredientes iniciales en un cuenco, mezcla bien y extiende sobre la bandeja del horno intentando conseguir una capa de un grosor uniforme.

3. Lleva al horno.

4. Pasados 15 minutos abre el horno, mueve la granola para que se tueste bien por todos los lados. Cierra el horno y cocina 10 minutos más.

5. Saca del horno y deja enfríar, mejor si deslizas (con mucho cuidado para evitar quemaduras) el papel sobre una rejilla para que quede aún más crujiente.

6. Añade los ingredientes finales (elige entre los que arriba te propongo o decide tu propia mezcla)

7. Espera a que tu deliciosa y crujiente granola esté completamente fría, guarda en un tarro hermético y disfruta junto con yogur o leche fría ¡Verás que cosa tan rica!

*puedes añadir también si lo deseas un poquito de canela molida o unas gotas de extracto de vainilla,



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia



Lentejas con mijo y verduras. Qué es y cómo se utiliza el mijo. Receta con mijo



El mijo es uno de los cereales mejor valorado nutricionalmente que podemos encontrar en el panorama gastronómico pero, pese a este importante dato a su favor, hay que ser realistas y reconocer que no ha entrado jamás en la mayoría de los hogares españoles.
Tal vez sea por miedo a no saber cómo cocinarlo y terminar metiendo la pata o quizá porque muchos ni siquiera conocen su existencia, el caso es que es uno de los cereales que más puede ofrecernos y que menos consumimos.

Lo encontramos fácilmente en herbolarios, tiendas que vendan legumbres y cereales a granel, o en la sección de productos dietéticos de supermercados.

Su sabor es neutro, lo que le hace altamente interesante a la hora de combinar con otros ingredientes. Y su textura muy agradable (similar a la del cuscús), por lo que resulta muy rico cuando lo incluimos en recetas de legumbres, croquetas, hamburguesas e incluso postres o repostería.

Hoy mezclamos el mijo con lentejas y verduras, consiguiendo un delicioso y reconfortante plato de cuchara que te recomiendo sin duda. Una sencilla y económica opción para alimentarnos de manera saludable ahora que el frío aún invita a esto del 'cuchareo'.



[pincha en la foto para ampliar la imagen]



INGREDIENTES

· 1 vaso de lentejas
· 1/2 vaso de mijo
· 1 cebolla pequeña
· 1 zanahoria
· 1 puerro
· 1 calabacín pequeño
· 1 pimiento verde 'italiano'
· 2 dientes de ajo
· 1 cucharada sopera de salsa de tomate (o un tomate pequeño rallado, para eliminar la piel y pepitas, si lo prefieres)
· 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de postre de pimentón de la Vera
· 1 hoja de laurel
· Una pizca de sal


ELABORACIÓN


1. Lava el mijo bajo el grifo con la ayuda de un colador. Pon en una cazuela con abundante agua y una pizca de sal y lleva al fuego hasta que comience a hervir. Baja el fuego y cuece hasta que esté listo, tardará unos 15 minutos.
Escurre y reserva.

2. Prepara las verduras; pela y trocea pequeñita la cebolla, pela y parte en pequeños trozos la zanahoria, lava y parte en rodajas finas el puerro, lava y parte en pequeños cubos el calabacín y el pimiento y por último pela y trocea el ajo.

3. Pon en la olla las lentejas, la cebolla, el puerro, el ajo, la salsa de tomate, el pimentón, la hoja de laurel, una pizca de sal y cubre con agua. Cierra la olla y cocina durante unos 5 o 6 minutos, retira del fuego y deja que pierda la presión para que termine de cocinarse y las lentejas queden perfectas.

4. Lleva una sartén al fuego, pon la cucharada de aceite y saltea la verdura restante (pimiento, calabacín y zanahoria. Añade apio también si quieres, le va genial) a fuego fuerte para conseguir un efecto 'wok' que potenciará su sabor y dará una textura fantástica a nuestro guiso. Agrega una pizca de sal o, si si quieres dar al plato un 'toque oriental', añade una cucharada de salsa de soja. Cocina a tu gusto, estará listo cuando alcancen el punto que desees.

5. Mezcla las lentejas con el mijo que tenías reservado y con las verduras que acabas de saltear.
Deja que repose unos minutos para que 'asienten' los sabores y ya estará listo para servir y por supuesto, disfrutar.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.



'Overnight oats', avena en tarro para un desayuno saludable. ¿Qué es y cómo se prepara?


Levantarse y tener listo un saludable y delicioso desayuno ya es posible gracias a ideas tan sencillas como esta. Es muy fácil de hacer —tan solo elegir los ingredientes y mezclar— por lo que no te dará nada de pereza prepararlo la noche anterior, incluso me atrevería a decir que hasta te resultará divertido. A demás es una práctica opción si eres de los que siempre sale de casa pitando o según te levantas eres incapaz de probar bocado, si te decantas por los 'overnight oats' podrás transportar cómodamente tu desayuno y comerlo de camino al trabajo o más tarde cuando te apetezca en la oficina.
Pero bueno, vamos al lío, comencemos por el principio para que si quieres puedas hacerlo esta noche y probarlo mañana mismo.


Añadimos la leche y el yogur, tapamos, guardamos en la nevera unas 8 horas y listo para disfrutar.


¿Qué es eso de 'overnight oats'? 
Consiste en mezclar, dentro de un tarro o pequeña jarra de boca ancha y tapa durante toda la noche, copos de avena con un elemento líquido (leche vegetal preferiblemente, aunque también puedes usar leche desnatada de vaca) para que los copos lo absorban y se ablanden. Y rematarlo con diferentes ingredientes para conseguir una mezcla deliciosa y muy equilibrada.

¿Qué ingredientes básicos necesito?
Como ingredientes básicos necesitarás; copos de avena, leche vegetal (soja, arroz, almendra, espelta, avena etc) o leche desnatada de vaca y yogur de soja, vaca o cabra (o kefir si lo prefieres).

¿Qué más puedo añadir?
Frutas; plátano, manzana asada o cruda partida en pequeños dados, pera, mango, papaya, coco fresco o deshidratado, kiwi, frutos rojos, melocotón, higos etc. Depende de la temporada y de tus gustos.
Semillas; chía, lino, calabaza, girasol, sésamo etc.
Frutos secos; nueces, avellanas, almendras, cacahuetes garrapiñados etc.
Frutas deshidratadas; pasas de Corinto, albaricoque, ciruelas etc.
Polen o un poquito de jalea real
Endulzante; Miel, azúcar de caña, panela, sirope de ágave o edulcorante.
Especias o aromas naturales; Canela, clavo, cardamomo, anís estrellado e incluso una pizca de jengibre, semillas o extracto natural de vainilla, cacao puro desgrasado, ralladura de limón, naranja o mandarina etc.
Mantequilla de cacahuete, queda muy rico, podrás añadir un poquito sin demasiado remordimiento.

¿Cómo debo prepararlo?
Tienes 2 opciones, por supuesto muy sencillas ambas:

1ª opción. En el fondo del tarro que hayas elegido pon los copos de avena (unos 15 ó 20 gr por persona, unas tres cucharadas soperas), añade la leche (unos 150 o 180 ml) y un par de cucharadas de tu yogur favorito. Si vas a poner semillas de chía o lino deberás añadirlas en este momento (con media o una cucharadita de postre por persona será suficiente). Coloca la tapa del bote, agita con suavidad un par de veces y guarda en el frigorífico durante toda la noche o al menos entre 6 y 8 horas.
A la mañana siguiente destapa y sirve en el tarro o vierte en un cuenco (puedes poner más leche si está demasiado espeso y calentarlo ligeramente en el microondas o comerlo así si lo prefieres, a mi me encanta frío), añade el endulzante que más te guste y mezcla bien con la ayuda de una cuchara. Pon la fruta en rodajitas o partida en pequeños cubos, un puñadito de frutos secos (sin pasarte que te estoy viendo), la canela o vainilla (o las especias o el aroma natural que más te apetezca) y remata si lo deseas con una cucharadita de mantequilla de cacahuete (esto solo es válido para días festivos como tu cumpleaños o si prometes que vas a quemarlo dándote una 'pechada' a hacer ejercicio).

2ª opción. Pon todos los ingredientes en el tarro, mezcla con una cuchara si queda poco espacio o agita si está más 'holgado', tapa, deja reposar durante toda la noche y disfruta a la mañana siguiente.
Si sigues este método perderás parte de la textura crujiente de los frutos secos pero ganarás en comodidad. Tú decides en función de la prisa y/o nivel de vagancia.


Remata con crema de cacahuete, polen o sésamo garrapiñado, cacao puro, canela etc lo que tú prefieras ¡Viva la vida!


Poquito a poco puedes ir ampliando el repertorio de ingredientes, aquí la imaginación y las ganas de divertirse en la cocina juegan un papel fundamental. No pongas límites a tu creatividad y a partir de ahora siempre disfrutarás de mañanas sabrosas e inolvidables.

¡Espero que te resulte útil!



Tabule de quinoa. Receta de ensalada de quinoa


Ahora que ya sabemos qué es y cómo se cocina la quinoa, creo que es buen momento para darle múltiples usos. Como os decía en mi anterior post, es un grano muy versátil que se adapta (al igual que el arroz o la sémola de trigo) a todos los ingredientes que le añadamos, adoptando con gran facilidad los sabores de todos los alimentos que lo acompañen.

En esta ocasión vamos a preparar una sencilla y refrescante ensalada, un tabule de quinoa que no tardarás nada en hacer y que te sacará de innumerables apuros.
Resulta acertado tanto si lo eliges para llevar en Tupper a la oficina como para servir en una comida o cena a tus invitados más exigentes.


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La lista de ingredientes te sorprenderá por su sencillez y por lo saludables que resultan todos sus integrantes, un puñado de grandes aliados para la salud que en esta ensalada forman un gran equipo.
Textura, estética y por supuesto sabor, hacen de esta ensalada una apuesta con triunfo asegurado.



INGREDIENTES

· 1 taza de quinoa
· 2 tazas de caldo de verduras o agua
· 1 tomate (pelado y sin semillas)
· 1/2 pepino
· 1 cebolleta fresca (usaremos tanto la parte blanca como la verde)
· 1 ramillete de cilantro fresco
· 1 ramillete de perejil fresco

- Aliño:
· 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de vinagre
· 1 limón (necesitaremos su zumo y la ralladura)
· 1 cucharada sopera de salsa de soja
· Sal
· Pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Pon la quinoa en un colador y, bajo el grifo, enjuaga moviéndolo bien con las manos hasta que la espuma blanca (saponina) desaparezca y el agua salga totalmente transparente.

2. Una vez hayas lavado concienzudamente la quinoa, ponla en un cazo al fuego y "tuesta" durante unos segundos para potenciar un ligero y agradable sabor a nuez, inmediatamente después añade el doble de agua o caldo que de quinoa (2 tazas de agua/caldo por cada taza de grano), una pizca de sal (en caso de usar caldo no es necesaria) y cuece entre 12 y 14 minutos (o el tiempo que especifique el fabricante en el paquete)

3. Mientras tanto prepara la verdura que vas a necesitar: pela, retira las semillas y trocea en pequeños dados el tomate. Pela y trocea la cebolleta en dados de similar tamaño al tomate y haz lo mismo con el pepino (yo no lo pelo pero si que elimino las semillas del interior).
Pon todo en un cuenco y reserva.

4. Una vez que la quinoa está cocida, pasa por el grifo nuevamente, esta vez para refrescarla.
Escurre bien y añade al cuenco donde tienes la verdura troceada.

5. Prepara el aliño, combinando todos los ingredientes en un bote con tapa, no olvides añadir la ralladura de limón porque le da un aromático y delicioso toque.
Pon la tapa, agita de manera enérgica y reserva.

6. Pica el cilantro y el perejil, añádelos al cuenco con el resto de ingredientes.

7. Aliña, mezcla, deja reposar en la nevera unos minutos para servir fría y disfruta esta fácil y riquísima ensalada o tabule de quinoa.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia.



Quinoa. Qué es y cómo se cocina la quinoa


La quinoa o quinua (Chenopodium quinua) es un pseudocereal que de un tiempo a esta parte ha ganado legiones de adeptos fuera de Sudamérica, de donde es originario. Ha pasado en poco tiempo de ser un absoluto desconocido en nuestro país, pese a que lleva siendo cultivado desde hace más de 5.000 años en los Andes (Bolivia, Perú, Ecuador, Chile y Colombia), a convertirse en un producto o ingrediente más en nuestra cesta de la compra habitual.

La quinoa es técnicamente la semilla de una planta de cultivo anual, se cocina como si de un cereal se tratase debido a su alto contenido en almidón, tiene un sabor peculiar y una crujiente textura que hacen que este pequeño grano sea altamente interesante en la cocina.


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¿Cómo debo utilizar la quinoa?
En primer lugar debes saber que hay que poner la quinoa en un colador y lavar muy bien el grano, con abundante agua bajo el grifo, antes de comenzar a cocinarlo.
Este paso del enjuagado es de obligado cumplimiento, ya que es fundamental para eliminar la saponina (una sustancia tóxica que recubre y protege cada grano) y evitar el desagradable sabor amargo que la quinoa tendría si no lo hacemos. Tendrás que frotar ligeramente o mover los granos con tus manos hasta que desaparezca la espuma blanca y el agua salga totalmente transparente, entonces sabrás que la quinoa está libre de saponina y en un estado óptimo para comenzar a trabajar con ella.

Una vez hayas lavado concienzudamente la quinoa, ponla en un cazo al fuego y "tuesta" durante unos segundos para potenciar un ligero y agradable sabor a nuez, inmediatamente después añade el doble de agua o caldo que de quinoa (2 tazas de agua/caldo por cada taza de grano), una pizca de sal (en caso de usar caldo no es necesaria) y cuece entre 12 y 14 minutos (o el tiempo que especifique el fabricante en el paquete)

¿En que tipo de platos puedo usar quinoa?
Una vez cocida, la quinoa queda muy bien en preparaciones calientes; salteados, revueltos o wok con verduras o pollo, hamburguesas e incluso croquetas. También funciona genial en recetas frías; todo tipo de ensaladas, relleno de pimientos o aguacate etc. Si buscas en internet encontrarás innumerables recetas de sopas o cremas, risottos, panes, barritas energéticas, galletas, bizcochos, algunos tipos de postres etc.
Como ves, la quinoa vale para casi todo.

¿Dónde puedo comprar quinoa?
Es muy fácil de encontrar, hoy en día está en casi todas las estanterías, desde herbolarios hasta supermercados. No tendrás problema para comprarla.
La suelen vender en paquetes de 500gr y su precio es de unos 4€, no es cara, cunde un montón.


Anímate a introducir la quinoa en tu dieta, es un grano muy versátil y sorprendente. De alto poder saciante y fácil digestivilidad, con una gran concentración de aminoácidos y vitamina B. Y además es apto tanto para diabéticos como para celiacos.

¡Espero que te resulte interesante!

Tabule de trigo bulgur. Receta de tabule


El tabule de trigo bulgur es una deliciosa y refrescante ensalada, un plato ligero muy recomendable para aquellos que buscan cuidarse incluso cuando comen de Tupper.
Prepara esta vistosa ensalada con antelación, sirve fresca y disfruta de una explosión de color y sabor en tu mesa.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]


Recuerda que en el Tabule, ensalada de origen Libanés, el perejil fresco tiene un papel protagonista, así que no te cortes en la cantidad. Su sabor casi debe predominar por encima de el del resto de ingredientes.



INGREDIENTES

· 150 gr de trigo bulgur
· 1 cebolleta fresca
· 1/2 pepino
· 1 tomate para ensalada (pelado y sin pepitas)
· 1 manojo generoso de perejil fresco
· 1 limón grande (necesitaremos su zumo y la ralladura)
· 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· Pimienta negra recién molida
· Sal



ELABORACIÓN


1. Pon abundante agua con una pizca de sal en un cazo, lleva al fuego y cuando rompa a hervir añade el trigo bulgur. Cocina 8 minutos. Retira del fuego, elimina el agua, refresca bajo el grifo con abundante agua fría y deja escurriendo en un colador o chino.

2. Pela y retira las pepitas del tomate, parte en pequeños dados o brunoise. Reserva en un cuenco.

3. Lava y parte el pepino en trozos de tamaño similar a los de tomate. Reserva junto con el tomate.

4. Pela y trocea de igual manera la cebolleta. Mezcla con el tomate y el pepino.

5. Ralla y exprime el limón.

6. Mezcla la ralladura y el zumo de limón con el aceite de oliva, la sal y la pimienta en un cuenco pequeño hasta que emulsione. Vierte sobre las verduras.

7. Incorpora el bulgur y el perejil picado finamente, mezcla bien y lleva al frigorífico al menos durante 1 hora antes de servirlo. Opcionalmente puedes decorar con unas hojitas de hierbabuena, su aroma y sabor le aportan un delicioso toque a esta sencilla ensalada de trigo bulgur y verduras.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia.


Ensalada de QUINOA


Si no habéis probado aún la quinoa pero os pica la curiosidad y estáis pensando hacerlo, ésta es una receta que creo que os puede gustar.



En ensalada  la quinoa resulta una sana opción que además ahora en verano apetece mucho.
Por supuesto podeís variar los ingredientes que hoy os propongo, eliminar los que no os gusten o simplemente añadir vuestros favoritos como máiz dulce, zanahoria rallada o proteinas en forma de atún o bonito en conserva, jamón york o pechuga de pavo cocida para obtener un resultado redondo y un plato completo.


INGREDIENTES

· Quinoa (en mi caso mezcla de 3, blanca- negra- roja)
· Agua o caldo 
· Tomate para ensalada
· Pepino
· Cebolleta fresca
· Salsa de soja Kikkoman®
-Para el aliño o vinagreta:
· Aceite de oliva virgen extra
· Vinagre de Jerez
· Mostaza a la antigua Maille®
· Unas gotas de zumo de limón (una pequeña cantidad)
· Pimienta negra (mejor si es recién molida)
· Sal en escamas*

ELABORACIÓN

1. En primer lugar lo que haremos es lavar bien bajo el grifo con abundante agua fría la quinoa, este paso es importante y no debemos obviarlo. Para ello la ponemos en un colador de malla fina o en un chino y la movemos con las manos para eliminar las impurezas de la cáscara.
No es aconsejable dejarlo a remojo, simplemente lavarlo como os he comentado.

2. Una vez la hemos lavado bien pasamos a cocerla durante unos 15-18 minutos poniendo por cada medida de quinoa, dos de agua (o caldo) o bien (si no queremos complicarnos la vida) la cocemos en abundante agua y después escurrimos el exceso.
Refrescamos bajo el grifo, escurrimos perfectamente y reservamos.

3. Mientras se cocina la quinoa preparamos el aliño mezclando los ingredientes vigorosamente hasta conseguir que queden perfectamente emulsionados.
Reservamos un momento.

4. Partimos el tomate, el pepino y la cebolleta en brunoise.

5. Ponemos la quinoa en un bowl con la cebolleta que hemos partido en dados pequeños y añadimos unas gotas (cantidad al gusto) de salsa de soja para aderezarlo.

6. Montamos la ensalada con la ayuda de un aro de emplatar colocando una base de la mezcla de quinoa y cebolleta y sobre ella los dados de tomate y pepino. Aderezamos con la vinagreta que teníamos preparada y servimos.

*como veís no he usado sal porque la salsa de soja y la vinagreta con la que lo vamos a aliñar le aportan la suficiente, pero por supuesto porbarlo antes de servir y comprobad que esté a vuestro gusto para añadir unas escamas o no


¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.
Agradecimientos a Maille® y Kikkoman®.


TRIGO DURO PRECOCIDO con fritada de tomate y bacon


Hoy vengo con el absoluto convencimiento de que tenéis que probar el trigo duro precocido (los que no lo hayáis hecho ya, ¡claro!).
Es un ingrediente que nos puede dar mucho juego en la cocina además de ser muy económico y una excelente fuente de vitaminas y hierro, por eso me voy a poner pesada hasta conseguir convenceros de que lo probéis.
Además de todo eso absorbe de maravilla los sabores del resto de ingredientes que lo acompañen (de idéntica forma que sucede con otro cereal tan imprescindible en nuestra dieta como es el arroz) y se prepara de una forma super sencilla. ¿Os habéis animado ya?.




INGREDIENTES

. Una medida de trigo duro 
· 2 medidas y media de agua
· Cebolla
· Ajo
· Salsa de tomate casera
· Bacon (en tiras o taquitos)
· Aceite de oliva
· Curry
· Azafrán
· Orégano (el mío era fresco)
· Sal


ELABORACIÓN


1. Ponemos el trigo en un cazo con el agua y una pizca de sal y lo llevamos a ebullición durante unos 10 minutos.
Escurrimos el posible exceso de agua y reservamos.

2. Pelamos y troceamos la cebolla y el ajo y lo ponemos a pochar en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Añadimos un poquito de sal, unas hebras de azafrán y una pizca de curry.

3. Cuando la cebolla ha comenzado a tomar color incorporamos la salsa de tomate y cocinamos durante unos 8-10 minutos. Retiramos del fuego y reservamos.

4. Salteamos el bacon en otra sartén hasta conseguir que esté dorado y crujiente. Escurrimos un poquito la grasa.

5. Montamos el plato poniendo una cama de fritada de tomate, una ración de trigo, la cantidad de bacon que deseemos y finalmente un poquito de orégano.
Y a disfrutar porque está de vicio.

¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.


Trigo duro precocido (Blé dur) con fritada de pimiento y calabaza


No dejo de pensar que mal nombrado esta este producto ¿por qué lo llaman "trigo duro" cuando en realidad lo comercializan precocido? y cociéndolo 10 minutos más está listo.
Bueno que me lío y aquí lo importante es contaros que lo compro desde hace unos meses y en casa nos encanta, iré colgando más recetas porque le veo muchas posibilidades.

Es un producto muy económico y sencillo de preparar, esta buenísimo con verduras y es super saciante.
Además he leído en diferentes publicaciones que introducir trigo cocido en nuestra dieta puede ayudarnos si somos proclives a padecer anemia, así que todo son ventajas.
Todo esto creo que lo hace digno merecedor de una oportunidad en nuestras cocinas, ¿verdad?...




Si me peguntáis por su textura al comerlo se puede decir que es algo parecido al arroz, un poco más tiesecito diría yo y su sabor a cereal es excelente.


INGREDIENTES

1 medida de trigo duro
2 medidas y media de agua aproximadamente
Cebolla
Pimiento rojo fresco
Calabaza
Aceite de oliva 
Sal 
Curry
Orégano
Reducción de vinagre de Jerez (crema de vinagre de Jerez)


1. Ponemos el trigo en un cazo con el agua y una pizca de sal y lo llevamos a ebullición durante unos 10 minutos.
Escurrimos el posible exceso de agua y reservamos.
Esta ultima vez lo he cocido usando la Ogya y el microondas, está listo en 8 minutos y me ha gustado el resultado pero por supuesto si no dispones de ella te quedará igual de rico con el método tradicional.

2. Preparamos y partimos la cebolla y el pimiento en juliana y la calabaza en dados pequeñitos o brunoise.

3. Ponemos aceite de oliva en la sartén y salteamos a fuego fuerte la verdura con una pizca de sal y un poco de curry, en este punto es importante que decidáis vosotros como os gusta la textura de la verdura, más o menos hecha.

4. Cuando está a vuestro gusto lo mezcláis con el trigo (que ya teníamos cocido y escurrido), le añadís unas gotitas de crema de vinagre de Jerez (o de Modéna si es lo que tenéis en casa) y orégano al gusto.
Y ya está listo, veréis que delicia.

Os dejo la imagen del trigo que uso para que os hagáis una idea por si no lo conocéis, se que también lo tienen de otras marcas (como "Nomen") en muchos hipermercados, así que no os resultará difícil encontrarlo.





¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.