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Patatas con congrio


Un plato indispensable en mi recetario de otoño e invierno ya que es un guiso sencillo pero muy resultón. Además siempre es buen plan acercarse al Mercado de La Esperanza pronto y pasear su interior para comprar congrio bien fresco y preparar este tradicional guiso.





Te animo a probar esta receta porque es una forma estupenda de comer sano y rico a un precio muy económico o lo que es lo mismo, practicar el 'cuchareo' de manera inteligente aprovechando los recursos que los mercados nos ofrecen según la temporada y la zona donde nos encontremos.



INGREDIENTES:

· 4-6 patatas (depende del tamaño)
· 800 g de congrio fresco
· 1-2 dientes de ajo
· 1/2 cebolla pequeña
· Un poquito de polvo de ñora o de pimiento choricero*
· Unas hebras de azafrán
· 1/2 vasito de vino blanco
· Aceite de oliva virgen extra
· Fumet o caldo de pescado que habremos preparado con las espinas, parte cerrada y/o cabeza del congrio
· Sal
· Perejil fresco


ELABORACIÓN:

1. Pon tres cucharadas de aceite de oliva en una cazuela, lleva a fuego medio y pocha la cebolla y el ajo picado lo más fino posible.

2. Cuando veas que la cebolla está transparente incorpora las hebras de azafrán, aproximadamente media cucharadita de polvo de ñora* y las patatas (peladas, lavadas y chascadas en trozos no demasiado pequeños), rehoga  un par de minutos e incorpora el vino blanco, sube un poquito el fuego para que se evapore el alcohol. Mantén, moviendo constantemente con una cuchara de madera, durante un minuto más.

3. Sazona a tu gusto, vierte el caldo (añadirlo caliente es un buen truco para no interrumpir bruscamente el proceso de cocción) hasta cubrir al menos un dedo por encima de las patatas, coloca la tapa y deja que se cocine a fuego suave durante 15 minutos.

4. Destapa, pon los trozos de congrio (que sean de la parte abierta, que estén completamente limpios de piel y espinas y cortados del tamaño de un bocado) y deja cocinar a fuego suave durante 5 minutos más.

5. Retira del fuego, prueba para cerciorarte de que el punto de sal es el correcto y si observas que el caldo no está lo suficientemente ligado, puedes sacar 3 ó 4 trocitos de patata, aplastarlos hasta conseguir un puré y añadir de nuevo al guiso, este pequeño truco ayudará a que 'engorde' la salsa.
Deja reposar 3 o 4 minutos antes de servir espolvoreado con una pizca de perejil fresco picado finamente.


*para tener siempre a mano ñora o pimiento choricero listo para usar tengo un truco desde hace años que me funciona estupendamente, te cuento; compro las ñoras o pimientos choriceros, retiro el pedúnculo y las semillas, trituro con la ayuda de un molinillo eléctrico de café hasta conseguir pulverizarlo y lo guardo en un bote hermético.
Resulta una forma súper sencilla de tener siempre a mano 'carne' de pimiento choricero o de ñora, únicamente hay que poner una pequeña cantidad en el sofrito del guiso y listo.


¡Espero que te guste!



Fuente de la receta: propia.


Rillette de atún con tartar de tomate. Receta veraniega muy fácil, sabrosa y ligera


El tomate es uno de los indiscutibles reyes del verano, le tomemos solo —no necesita mucho más que unas escamas de sal y un chorrito de aceite de aceite de oliva virgen extra para conquistar cualquier mesa— o acompañado de otros productos tan veraniegos y prácticos como un buen atún en conserva, siempre se convierte en un apetecible manjar cuando llega a la mesa.






Encontrar tomates de calidad puede ser una tarea bastante complicada cuando estamos fuera de temporada pero mi consejo es que no desesperes, seguro que si buscas bien y dejas que te asesoren, tienes a mano alguna variedad que pueda llegar darte muchas alegrías durante todo el año.



INGREDIENTES 

1 tomate mediano
1 lata de atún en conserva (al natural o con aceite de oliva)
2 o 3 tomates secos rehidratados en aceite de oliva (te dejo aquí mi receta)
2 cucharadas de postre de queso crema 
1 cucharadita de mostaza de Dijon
1 cucharadita de salsa de soja
Ralladura de limón
Un poquito de perejil fresco picado o cebollino
Unas gotas de aceite de sésamo
Una pizca de pimienta negra recién molida
Semillas de sésamo 


ELABORACIÓN


1. Pela, elimina las semillas y trocea la carne del tomate en dados pequeñitos de unos 0,5 centímetros  (este tipo de técnica se denomina concassé o concasser, se trata de un corte específico).
Coloca en un colador para que drene el agua de vegetación mientras continuas con el resto de pasos de la receta.


2. Escurre el atún (tanto si es al natural como si has elegido una conserva en aceite de oliva), pon en un pequeño cuenco y mezcla con el queso cremoso, los tomates deshidratados que habrás partido en pequeños trocitos, el perejil o cebollino fresco picadito fino, un toque de pimienta negra y la mostaza, mezcla hasta conseguir una especie de paté con textura de hebras. Reserva.

3. Pon los dados de tomate en otro pequeño cuenco, añade la salsa de soja, unas gotitas de aceite de sésamo y la ralladura de limón. Mezcla.

4. Con la ayuda de un aro de emplatar coloca una base de tomate en el plato de presentación —ten la precaución de presionar con una cucharita para que se asiente y forme una base compacta—, cubre con el paté de atún*, remata con semillas de sésamo y sirve acompañado de unas rebanadas de pan casero tostado, colines, regañás o unos palitos tipo 'grisinni'.


¡Espero que te guste!


*te aconsejo hacerlo con antelación para tener los ingredientes bien fríos a la hora de montar el plato y así disfrutar plenamente de esta refrescante y sencilla idea.
Puedes añadir unas gotitas de tu picante favorito, va a quedar de lujo seguro.

Fuente de la receta: elcorteingles.es



Salmón especiado con ensalada de aguacate y cilantro. Receta de salmón salvaje de Alaska


Esta receta de salmón salvaje de Alaska es una propuesta sabrosa, colorida y extremadamente sencilla de hacer ¡Toma nota porque vas a hacerte muy fan de ella!





Hoy descubrimos la mejor manera de cocinar el salmón fresco para no dejar indiferente a nadie y para ello combinamos especias y le damos un toque de parrilla que eleva el sabor a la enésima potencia.
Rematamos el plato con una refrescante ensalada de aguacate y cebolla roja aliñada con lima que combina fantásticamente bien con las especias que hemos usado en el adobo del salmón.



INGREDIENTES (ingredientes para 2 personas)

· Filetes de salmón fresco (unos 250 gr por persona)
· 1 cucharadita de pimentón de la Vera
· 1 cucharadita de cebolla en polvo
· 1 cucharadita de comino
· 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida
· Un poquito de aceite de oliva virgen extra
· Sal

-Para la ensalada:
· 1 aguacate
· 1/2 cebolla roja pequeña
· 1 lima (vas a necesitar la ralladura y el zumo)
· Cilantro fresco
· Sal



ELABORACIÓN


1. Pon las especias (pimentón, comino, cebolla en polvo, pimienta negra) junto con una pizca de sal en un pequeño cuenco y mezcla. Esparce en el fondo de un plato llano.

2. Pincela los filetes de salmón con un poquito de aceite de oliva virgen extra y pasa por el plato donde has puesto la mezcla de especias. Embadurna bien hasta que quede completamente 'rebozado' por todas partes.

3. Cocina el salmón utilizando la barbacoa (si es verano y la tienes a mano quedará fabuloso), la plancha eléctrica o una sartén-plancha que sea válida para tu placa de inducción o vitrocerámica.
Busca el punto que te guste, más o menos hecho, eso depende de cada uno.

4. Mientras se cocina el salmón prepara la ensalada, hacerla es muy sencillo: parte por la mitad y retira la pepita del aguacate, trocea la pulpa y pon en un cuenco, añade la cebolla cortada en pluma fina o medias lunas*, incorpora un ramillete generoso de cilantro, la ralladura de la lima (que habrás lavado bien antes de utilizarla), el zumo y una pizca de sal en escamas. Mezcla y reserva para servir sobre el filete en cuanto éste termine de cocinarse.
Por supuesto puedes preparar la ensalada con anterioridad, mantenerla en un recipiente con tapa dentro de la nevera y servirla bien fresquita sobre el salmón recién cocinado. El contraste de temperaturas resulta una agradable sorpresa que en verano, sobre todo si vives en un lugar muy cálido, se agradece.


*si troceas la cebolla con anterioridad y la pones en un cuenco con agua bien fría y hielos, le darás un puntito 'crunchi' muy interesante. Además perderá parte de su poderío inicial y quedará con un sabor muchísimo más suave.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Chicharro en escabeche. Receta de escabeche ligero


¿Por qué nos hemos olvidado de los escabeches? Pobrines, ellos que tantas alegrías nos han proporcionado históricamente. Ahora nos llaman la atención otras técnicas de cocinado basadas también en un medio ácido (vinagre, zumo de limón o lima etc) simplemente porque suenan más novedosas y exóticas, pero en realidad vienen a ser lo mismo.

No existe razón alguna por la que esta tradicional forma de conservar alimentos merezca ser relegada al olvido, por ese motivo hoy os propongo rendir un merecido homenaje al escabeche e intentar enmendar la tendencia o a este paso en unos poquitos años nadie recordaremos esta receta.




El escabechado es una técnica fácil de hacer, muy económica y que garantiza un buen resultado siempre. En esta ocasión vamos a reducir considerablemente la cantidad de aceite, por lo que además de todo lo anterior nuestro escabeche de chicharro también se convierte en un plato ligero que podremos comer sin remordimientos siempre que nos apetezca.
Añádelo a tus ensaladas y verás que forma tan sabrosa de cuidarte.


INGREDIENTES

· Entre 750 y 1000 g de chicharro
· 1 cabeza de ajo
· 1 cebolla
· 1 zanahoria
· 1 puerro
· 4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· 1/2 vasito de vinagre
· 1/2 vasito de vino blanco
· 1/2 vasito de agua
· 2 hojitas de laurel
· Pizca de orégano
· Pizca de tomillo
· Pizca de romero
· 1 cucharada de pimentón de la Vera
· Sal
· Pimienta negra (recién molida y en grano, necesitarás de ambos tipos)


ELABORACIÓN


1. Salpimenta los trozos de chicharro (puedes pedir en tu pescadería que lo partan en rodajas gruesas o que saquen los dos lomos y retiren las espinas laterales, como prefieras), pon el aceite en una sartén y fríe hasta conseguir que queden dorados ligeramente. Saca a una cazuela baja y ancha donde queden los trozos colocados sin amontonarse y reserva un momento.

2. Pela, lava y trocea la zanahoria y el puerro, no lo partas en trozos demasiado pequeños para que no se deshagan y la presentación sea más atractiva. Corta la cebolla en juliana gruesa y la cabeza de ajos por la mitad de manera longitudinal (como ves en la imagen).

3. Rehoga la verdura a fuego medio-fuerte en el aceite donde acabas de freír el chicharro, ve moviendo con mimo hasta conseguir que quede bastante dorada (este punto es importante, le dará al escabeche un toque muy sabroso).

4. Añade el pimentón, la sal, las bolas de pimienta y las hierbas aromáticas (tomillo, orégano y romero) al gusto. Mezcla.

5. Añade el vino casi de inmediato para evitar que se queme el pimentón, continua rehogando a fuego fuerte, incorpora el vinagre y cocina un par de minutos. Echa el agua y manteen en el fuego 3 o 4 minutos más.

6. Vierte sobre el chicharro que tenías reservado en la cazuela y cocina a fuego medio-suave durante unos 12-15 minutos.

7. Prueba para corregir el punto de sal si fuera necesario y retira del fuego.
Cuando pierda temperatura coloca en un recipiente de cristal con tapa y guarda en la nevera al menos 6 horas antes de disfrutarlo.
Se conserva perfectamente en la nevera durante 1 semana.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia




Patatas con bacalao. Guiso tradicional de bacalao


Hay sabores que te transportan inmediatamente a tu niñez, a ese inolvidable momento en el que regresabas del cole y tu madre ya tenía amorosamente servido tu plato para que no te quemaras ¿Tú también lo recuerdas con nostalgia?
Sabores que pertenecen a recetas que han pasado de mano en mano generación tras generación y que siempre han estado ahí en un discreto segundo plano, tesoros que tenemos la obligación de proteger y no dejar que se pierdan. Es el caso de estas deliciosas patatas con bacalao que hoy preparamos.






INGREDIENTES (para 4 personas)

· 300-400 g de bacalao desalado
· 4 patatas grandes
· 1/2 cebolla roja
· 1/2 pimiento verde
· 2 dientes de ajo
· Aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de postre de pimentón de la Vera
· Agua
· Una pizca de sal (puede que no te haga falta)
· Perejil fresco picado



ELABORACIÓN


1. Escurre bien los trozos de bacalao (que habrás tenido a remojo durante 48h aproximadamente, el tiempo dependerá del grosor de los trozos), pon una sartén antiadherente al fuego, cubre la base de aceite de oliva virgen extra y 'confita' el bacalao a fuego suave/medio durante unos 4 minutos (como ves es una especie de confitado express ya que no cumple con el proceso lento que exige esa técnica de cocinado).
Saca los trozos de bacalao cuando ya están listos a un plato y reserva.

2. Pon una cazuela alta y de fondo grueso (lo ideal sería que lo hicieras en una cocotte) a calentar, añade un par de cucharadas soperas del aceite donde has 'confitado' el bacalao. Pon la verdura que habrás troceado en pequeños cubos y sofríe unos minutos hasta que comience a tomar color.

3. Pela, lava y chasca las patatas (para ello, introduce el cuchillo y, antes de llegar a finalizar el corte, haz un giro rápido de muñeca para levantar la hoja y lograr romper o 'chascar' la patata, este sencillo truco favorecerá que salga el almidón de la patata y el guiso quedará con un punto en la salsa perfecto), añade a la olla y sofríe a fuego fuerte un par de minutos.

4. Incorpora el pimentón, mezcla y rápidamente vierte agua caliente hasta cubrir las patatas. Lleva a ebullición.

5. Cocina a fuego medio/suave y parcialmente destapado durante 18-20 minutos.

6. Añade los trozos de bacalao y el perejil muy picadito, mueve con extrema delicadeza, prueba para comprobar el punto de sal y rectificar si fuera necesario. Cocina a fuego muy, muy suave 2 minutos más.

7. Retira del fuego, reposa unos minutos para que asienten los sabores, sirve y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Guiso de patatas con langostinos


Este guiso de patatas con langostinos es extremadamente fácil de hacer, resulta económico y está delicioso, es probable que estos sean suficientes argumentos para convencerte de que te quedes a prepararlo conmigo.




No lo dudes ni por un instante, si tienes langostinos en el congelador o acabas de comprar un puñado de ellos frescos y te apasionan los platos de cuchara, esta es tu receta. Además resulta fantástica tanto si la prepararas en tus menús diarios como en ocasiones especiales donde buscas sorprender pero sobre todo agradar a tus invitados.



INGREDIENTES (para 2-3 personas)

· 3 o 4 patatas medianas
· 8 langostinos
· 1/2 cebolla pequeña
· 1 diente de ajo
· 1/2 pimiento verde
· 1/2 pimiento rojo
· 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
· 1/2 vasito de vino blanco 
· 900 ml de agua 
· 1 cucharada de pimentón de la Vera
· Unas hebras de azafrán
· Sal
· Una pizca de pimienta negra recién molida


ELABORACIÓN


1. Pela los langostinos, reserva su carne en un cuenco y pon las cabezas y las cáscaras de las colas en una cazuela con una cucharada de aceite de oliva virgen extra. Lleva al fuego, dora un poquito, aplasta con la ayuda de una cuchara de madera para extraer todos los jugos de las cabezas.
Incorpora el vino blanco, mantén un par de minutos a fuego fuerte para que se evapore el alcohol, añade el agua, cuando comience a hervir baja la potencia del fuego y cocina durante unos 12-15 minutos.

2. Pasado ese tiempo cuela con la ayuda de un chino, desecha cabezas y cáscaras y reserva el fumet de langostinos resultante.

3. Pela y chasca las patatas. Reserva.

4. Lava, pela o elimina las semillas de la verdura y corta en brunoise.

5. Pon las dos cucharadas de aceite restantes en el fondo de una cazuela alta de fondo grueso —una cocotte sería ideal— y rehoga la verdura, añade las hebras de azafrán, sal al gusto, un poquito de pimienta negra y las patatas que has chascado antes. Rehoga 3 o 4 minutos más. Añade el pimentón, mezcla e inmediatamente —para evitar que se queme— vierte el fumet que tienes reservado.
Deja que comience a hervir, coloca la tapa sin que llegue a cubrir completamente la cazuela y cocina, a temperatura suave, durante unos 20 minutos. Vigila, en especial durante los últimos minutos de cocción, por si tienes que añadir un poquito de agua o subir la potencia del fuego para que reduzca el caldo en caso de que la salsa esté quedando con poco cuerpo.

6. Comprueba el punto de sal, añade las colas de langostinos y retira del fuego. Deja que repose unos minutos antes de servir. Puedes rematar con un poquito de perejil fresco (huye del deshidratado, es una pérdida de tiempo y de dinero) picado, es opcional pero muy recomendable.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia

Garbanzos con espinacas, alga kombu y bacalao (con olla a presión)


Te presento una socorrida y 'express' versión del tradicional potaje de garbanzos con espinacas y bacalao que nuestras abuelas elaboraban con tanto acierto gracias al mimo y buena mano con la que siempre se manejaban entre fogones.
Nosotros hoy actualizamos el método de cocinado, adaptándolo al frenético ritmo de vida al que por desgracia se ve sometido la mayor parte del personal, y conseguimos un plato de cuchara riquísimo que tendremos listo sin apenas esfuerzo y en un tiempo record.

Tal vez te llame la atención que en esta receta comenzamos la cocción del garbanzo partiendo de agua fría —lo habitual y recomendado para evitar que se 'encallen' es hacerlo con agua hirviendo—, pero no solo eso, es que el garbanzo está remojado sí, pero también está congelado cuando lo agregamos a la olla rápida, lo cual probablemente te parezca una aberración. Pero estate tranquilo, en este caso te aseguro que el resultado es fantástico. Si trabajamos con un estándar mínimo de calidad, el garbanzo no tiene por qué darnos ningún disgusto. Quedará perfecto, con una textura fantástica (no van a parecer perdigones, te lo prometo) y sin que se desprenda el pellejo.





Si apenas dispones de tiempo para cocinar pero te preocupa —y apetece— comer de manera saludable y equilibrada, quédate con esta idea porque seguro que no te defrauda.


INGREDIENTES (para 4 personas)

· 400 g de garbanzos remojados*
· 300 g de bacalao desalado**
· 1 trozo (generoso) de alga kombu
· 1 bolsa de espinacas frescas
· 1 puerro pequeño
· 1/2 cebolla roja
· 1 zanahoria
· 1 diente de ajo
· 2 cucharadas soperas de tomate frito casero
· 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera
· Agua
· Sal
· 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
· 1 hojita de laurel



ELABORACIÓN

1. Pon los garbanzos remojados en la olla, sin descongelar ni nada —aquí radica la gracia de esta elaboración tan práctica—, añade el ajo pelado y troceado o machacado, la cebolla partida en juliana, el alga kombu cortado en tiras con la ayuda de una tijera y la zanahoria (previamente pelada) y el puerro (bien lavado) partidos en rodajitas.

2. Vierte el agua, el nivel debe quedar como un dedo por encima de los garbanzos, añade la salsa de tomate, la hojita de laurel, el pimentón, la sal y el aceite.

3. Cierra la olla, lleva a fuego fuerte y deja que suba la válvula de presión, en ese momento baja la potencia de tu placa y cocina entre 50 y 60 minutos (o el tiempo que tú estimes necesario).

4. Espera a que la olla pierda totalmente la presión para poder abrir de forma segura. Añade las espinacas (lavadas y escurridas) y el bacalao (puedes agregarlo directamente congelado, yo lo hago así y queda perfecto también), deja que se cocine a fuego muy suave durante unos 15 minutos más para que espese un poquito el caldo.

5. Aparta del fuego y prueba por si hiciera falta rectificar el punto de sal. Deja reposar unos minutos. A la hora de servir puedes añadir huevo cocido, le va genial, y así completarás el plato.


*Siempre dispongo de garbanzos que he remojado durante 12 h y posteriormente congelado para aquellas ocasiones en las que quiero preparar este tipo de recetas y no he sido nada previsora (que es la mayor parte de las veces).
**Uso unos tacos congelados que vienen sin espinas y en su 'punto de sal', los compro en Mercadona.


¡Espero que os guste!


Fuente de la receta: propia.


Ensalada de patata, salmón ahumado y cebollino


Una ensalada fresca y deliciosa, esta mezcla de patata, salmón ahumado y cebollino es una de esas combinaciones difícil de olvidar. Te aseguro que cuando aún no hayas terminado de comerla tendrás la certeza de un próximo antojo muy cercano.


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Una saludable propuesta que aguanta perfecta si la preparas con anticipación o si la metes en un Tupper y te la llevas contigo a la oficina.



INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

· Unos 500 gr de patatas nuevas pequeñas*
· 250 gr de salmón ahumado
· Un ramillete generoso de cebollino fresco
· 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de vinagre de Jerez
· Unas gotas de zumo de limón
· Sal en escamas
· Pimienta negra recién molida 


*puedes utilizar las patatas baby que compras ya embolsadas y listas para cocinar (sin necesidad de abrir la bolsa siquiera) en apenas 5 minutos en el microondas.
Las encuentras fácilmente en la zona refrigerada de la sección de frutería de los supermercados.



ELABORACIÓN


1. Cuece las patatas —sin pelar— al vapor o en la olla rápida, de la manera que lo hagas habitualmente. Deja templar y corta en mitades o cuartos si las patatas son más grandes.
Reserva en un cuenco amplio.

2. Trocea en tiras el salmón ahumado e incorpora al cuenco.

3. Lava, seca y trocea el cebollino. Ponlo junto al resto de ingredientes.

4. Emulsiona el aceite con el vinagre y unas gotas de limón —puedes añadir también un poquito de la ralladura si lo deseas—. Salpimenta y añade la mezcla al cuenco.

5. Mueve con delicadeza, para incorporar el aliño a los demás ingredientes pero sin que se estropeé la presentación. Deja reposar unos minutos y ya estará lista para servir —si lo deseas puedes ponerlo dentro de un recipiente con tapa y llevarlo a la nevera para comerla fresca—.


-Consejos-
Puedes añadir de manera totalmente opcional al aliño una cucharada de 'sour cream' (como es difícil de encontrar podemos hacer un apaño casero mezclando 60 gr de nata fresca/espesa o crema acidificada President o de la marca Hacendado, la que viene en tarrinas, y una cucharada sopera de buttermilk) o queso crema tipo Philadelphia —aligerado con un poquito de nata o leche entera para que no quede demasiado espeso— si te resulta menos complicado. 
Esta aportación le da un toque cremoso que convierte el aliño básico en una salsa deliciosa y sienta de maravilla a esta ensalada de patata, salmón ahumado y cebollino.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.


Cola de bonito del norte en escabeche


Un escabeche —más suave o más intenso. eso dependerá del gusto de cada uno— es una excelente manera de cocinar el bonito del norte cuando está en plena temporada. Resulta económico, es muy fácil de hacer y queda delicioso, por eso un escabeche casero siempre está bien posicionado a la hora de elegir candidatos a ingrediente de ensalada veraniega.


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Esta receta no es una forma de conservación para un periodo largo de tiempo —quiero decir que no es una conserva casera— pero sí que es una manera sencilla y práctica de conseguir un bonito en escabeche riquísimo que le sentará estupendamente a un tomate —si es feo y de huerto mejor que mejor— loncheado y aliñado con una pizca de sal, unas gotas de un buen aceite de oliva virgen extra y un poco del caldo y de la verdura del escabeche si lo deseas. Manjar de dioses.




INGREDIENTES

· 1 cola de bonito del norte de entre 1 kg y 1 kg 200gr
· 2 cebollas
· 4 dientes de ajo
· 2 zanahorias
· 2 hojas de laurel
· Unas 15 ó 20 bolas de pimienta negra
· Un puñadito de sal gruesa
· 100 ml de vino blanco
· 40 ml de vinagre de vino blanco
· 75 ml de aceite de oliva virgen extra



ELABORACIÓN


1. Pide en la pescadería que te preparen una cola de bonito del norte de aproximadamente 1 kg de peso, tan solo deben eliminar las escamas —ya que no la vamos a pelar hasta después de cocinarla— y cortar la aleta.
Cuando llegues a casa échale un vistazo y termina de retirar los posibles restos de sangre o partes oscuras y escamas que hayan quedado.

2. Pela y parte en 'juliana' gruesa las cebollas, pon en el fondo de la olla rápida. Pela y trocea las zanahorias, añade a la olla también. Pela los dientes de ajo y sin trocear incorpóralos a todo lo anterior.

3. Acomoda la cola de bonito tal como ves en la imagen, tan solo debes preocuparte de que podamos colocar la tapa y cerrar la olla sin problema.

4. Añade las hojas de laurel, la sal, las bolas de pimienta, el vino, el vinagre y el aceite de oliva virgen extra.

5. Cierra la olla, lleva a fuego fuerte hasta que suba la válvula de presión y en ese momento baja el fuego a potencia media. Cuenta 6 minutos desde ese instante.

6. Pasados los 6 minutos —sí, con solo 6 minutos queda perfecto—, apaga el fuego y deja que repose para que pierda toda la presión.

7. Cuando puedas abrir la olla, espera a que temple un poquito para no quemarte, saca la cola y elimina piel y espinas —asegúrate bien de que no quedan espinas para evitar posibles sustos—. Coloca los trozos de bonito ya limpios en un recipiente con tapa junto con la verdura y el caldo del escabeche y guarda en la nevera.
Aguantará sin problema durante 2 ó 3 días.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: mi amiga María Setién, fuente inagotable de sabiduría culinaria.


Berberechos al vapor. Receta de berberechos aromatizados con vino blanco y laurel


La clave de esta receta reside en su sencillez, en ese punto 'menos es más' que nos acerca a detalles tan importantes —y que a veces se pasan por alto— como son el aroma y el sabor de un plato y nos aleja —afortunadamente— de artificios y parafernalias claramente prescindibles.

Un aperitivo con mayúsculas, que siempre apetece repetir, que nunca te dejará mal (siempre que antes te hayas preocupado de elegir la mejor materia prima) y que con una copa de Albariño en la mano se puede convertir en un sano ritual durante tus reuniones con amigos.



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INGREDIENTES

· 500 gr de berberechos frescos y de calidad
· 1 copa de vino blanco (mejor si es el mismo con el que vayas a comer, yo usé Albariño)
· 1 hoja pequeña de laurel (opcional)

Utilizar unos berberechos de calidad —como los de 'Fresco y del Mar' evita desagradables sorpresas en forma de arena y asegura un inolvidable sabor a mar en cada bocado. Una experiencia magnífica, vamos.



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ELABORACIÓN


1. Como medida de precaución —por si trajeran algo de arena— puedes poner los berberechos en un cuenco grande con abundante agua fría y un buen puñado de sal gruesa durante unos 30 minutos, esto ayudará a que eliminen posibles impurezas. Yo no lo hice y me quedaron perfectos, todo hay que decirlo.

2. Pon los berberechos en una olla, añade la copa de vino y la hoja de laurel, tapa y lleva a fuego fuerte —sin destapar— para que se abran. Si la tapa es de cristal será estupendo para que puedas controlar si se van abriendo y cuando están listos para retirarlos del fuego, en unos 4 minutos deberían estar listos.

3. Retira del fuego —es importante que no los cocines más tiempo de lo estrictamente necesario o perderán toda su gracia y sería una pena—, sirve inmediatamente y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Berberechos al vapor. Receta de berberechos aromatizados con vino blanco y laurel


La clave de esta receta reside en su sencillez, en ese punto 'menos es más' que nos acerca a detalles tan importantes —y que a veces se pasan por alto— como son el aroma y el sabor de un plato y nos aleja —afortunadamente— de artificios y parafernalias claramente prescindibles.

Un aperitivo con mayúsculas, que siempre apetece repetir, que nunca te dejará mal (siempre que antes te hayas preocupado de elegir la mejor materia prima) y que con una copa de Albariño en la mano se puede convertir en un sano ritual durante tus reuniones con amigos.



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INGREDIENTES

· 500 gr de berberechos frescos y de calidad
· 1 copa de vino blanco (mejor si es el mismo con el que vayas a comer, yo usé Albariño)
· 1 hoja de laurel (opcional)

 Utilizar unos berberechos de calidad —como los de 'Fresco y del Mar' evita desagradables sorpresas en forma de arena y asegura un inolvidable sabor a mar en cada bocado. Una experiencia magnífica, vamos.



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ELABORACIÓN


1. Como medida de precaución —por si trajeran algo de arena— puedes poner los berberechos en un cuenco grande con abundante agua fría y un buen puñado de sal gruesa durante unos 30 minutos, esto ayudará a que eliminen posibles impurezas. Yo no lo hice y me quedaron perfectos, todo hay que decirlo.

2. Pon los berberechos en una olla, añade la copa de vino y la hoja de laurel, tapa y lleva a fuego fuerte —sin destapar— para que se abran. Si la tapa es de cristal será estupendo para que puedas controlar si se van abriendo y cuando están listos para retirarlos del fuego, en unos 4 minutos deberían estar listos.

3. Retira del fuego —es importante que no los cocines más tiempo de lo estrictamente necesario o perderán toda su gracia y sería una pena—, sirve inmediatamente y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Huevos rellenos de salmón ahumado. Receta de huevos rellenos


Estos huevos rellenos de salmón ahumado son tan fáciles de hacer como los tradicionales pero con ellos consigues amplificar su sabor y elevar hasta la excelencia tan delicioso bocado.

Su textura y el buenísimo toque de acidez, que aportan el limón y un poquito del caldo de los pepinillos que le vamos a añadir, hacen de este aperitivo o plato principal (¿Por qué no?) una opción muy a tener en cuenta.
¡Ummm, si es que se me hace la boca agua mientras te lo cuento! Te lo digo en serio.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]


No daré muchas vueltas, te lanzo la idea así, a pelo, sin anestesia. Los rodeos nunca fueron recomendables, sobre todo cuando lo que uno va a dar son buenas noticias. Tan buenas como que si inviertes 20 minutos en preparar esta receta vas a comer como un Marqués por cuatro duros.
Repetirás, te lo puedo dar firmado, fíjate si estoy segura jajajajaja.



INGREDIENTES

· 8 huevos
· 100 gr de bonito del norte en conserva
· 100 gr de salmón ahumado
· 2 pepinillos en vinagre + 2 cucharaditas de postre del líquido de los pepinillos
· Un ramillete de perejil fresco 
· 3 cucharadas soperas de mayonesa
· 1 cucharada sopera de ketchup
· Unas gotas de salsa Worcestershire o Perrins
· Una pizca de pimienta negra



ELABORACIÓN


1. Pon los huevos a cocer en abundante agua con un puñadito de sal. Añádelos cuidadosamente, ayúdate de una cuchara sopera para depositarlos en el fondo de la olla, y cocina durante unos 8 minutos. Saca del agua, deja que enfríen en un cuenco con agua muy fría, pela, parte por la mitad (de manera horizontal), pon las yemas en un bolw amplio y reserva 2 para rallar al final.

2. Escurre bien el aceite del bonito y desmiga en el cuenco donde has puesto las yemas, añade el salmón ahumado cortado en pequeñas tiras, el pepinillo partido muy pequeñito y el perejil fresco picado fino. Mezcla bien.

3. En un pequeño cuenco aparte mezcla la mayonesa, el ketchup, unas gotas de salsa Perrins, el zumo de medio limón, las 2 cucharaditas del líquido de los pepinillo y una pizca de pimienta negra recién molida. Bate con unas varillas hasta conseguir una salsa homogénea.

4. Añade la salsa al cuenco de los ingredientes del relleno, mezcla bien con un tenedor, aplastando y haciendo el gesto de batir hasta conseguir una "masa" más o menos lisa.

5. Pon esta "masa" resultante en una manga pastelera, las hay desechables muy económicas y super prácticas, deja en la nevera durante un par de horas para que el relleno se enfríe, compacte y coja cuerpo. Esto te facilitará la tarea de rellenar los huevos.

6. Rellena las mitades de huevo, coloca en una bandeja y ralla las yemas que habías reservado sobre el conjunto, decora con unas hojas de perejil y sirve para gozar como un desesperado/a.


- Posibles dudas -

¿Y si no tengo salsa Perrins?
No pasa nada, no te preocupes porque es recomendable pero no imprescindible. Si no la pones no provocarás una catástrofe global.

¿Puedo usar bonito o atún al natural, mayonesa ligera y ketchup light?
Sin problema, así reducirás considerablemente las calorías. Adapta la receta a tus necesidades/gustos, seguro que te quedan unos huevos rellenos de salmón ahumado deliciosos.

¿Podría poner trucha o bacalao ahumado en lugar de salmón?
¡Claro que sí! Atrévete a variar, cualquier pescado que lleve ese rico toque que le aporta el ahumado será perfecto.


¡ESPERO QUE TE GUSTE!


Fuente de la receta: Robinfood.


Cachón (sepia) en su tinta. Receta de sepia en su tinta con Thermomix


El cachón (así es como lo conocemos en Cantabria) o sepia en su tinta, probablemente sea uno de los platos más tradicionales de nuestra gastronomía. Y es que sin duda reúne todos los requisitos imprescindibles para poder se clasificado en la categoría "tradicional"; nuestras abuelas ya lo cocinaban, se elabora con ingredientes sencillos, se cocina en forma de guiso y por supuesto es sabroso.

Nosotros hoy, a falta de tiempo pero con ganas de comer bien y mucha picardía, vamos a echar mano de una "ayuda" extra, nuestro robot Thermomix. El resultado os prometo que sorprende, textura perfecta, sabor idéntico, sin apenas manchar y de una forma muy cómoda.
Si dispones de Thermomix en casa, te invito a probar porque te va a encantar.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]




INGREDIENTES

· 325 gr. de cebolla
· 2 dientes de ajo
· 50 gr de aceite de oliva
· 100 gr de tomate natural triturado
· Entre 900 y 1.000 gr de cachón o sepia en trozos
· La tinta de la sepia disuelta en un poquito de agua
· 200 gr de vino blanco
· Sal al gusto
· Un pizca de pimienta negra
· Perejil fresco picado para espolvorear en el emplatado
(opcional)




ELABORACIÓN

1. Pon en el vaso la cebolla y el ajo y programe 4 segundos, velocidad 5. Vuelca en el cestillo, colocado sobre un bowl, para que la cebolla suelte el agua. Reserva.

2. Sin lavar el vaso, pon el aceite y programa 6 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.

3. Añade la cebolla y ajos reservados. Programa 10 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda, velocidad cuchara.

4. Incorpora el tomate y programa 10 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda, velocidad cuchara.

5. Agrega la sepia y rehoga programando 5 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda, velocidad cuchara.

6. Añade la tinta y el vino blanco (o brandy) y programa 30 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda, velocidad cuchara. Cuando falten 5 minutos para terminar el tiempo programado, añade la sal y pimienta.

7. Comprueba que la sepia ha quedado cocinada a tu gusto. De no ser así, programa unos minutos más a la misma temperatura y velocidad.
Si la sepia ha soltado mucha agua y la salsa quedó demasiado líquida (no creo que esto suceda, pero por si acaso), programa 5 minutos más a la misma temperatura y velocidad, sin poner el cubilete y colocando el cestillo apoyado sobre sus 4 patitas para evitar salpicaduras.

8. Espolvorea con perejil fresco picado finamente y sirve acompañado de arroz blanco, ensalada o patatas fritas si religión o tu dietista te lo permiten jajajajajaja.




¡ESPERO QUE TE GUSTE!

Fuente de la receta: Vorwerk-Thermomix.


Mejillones en escabeche. Receta escabeche casero


Un piscolabis que se prepara en un momento y que merece la pena porque queda delicioso. Compra mejillones y ponte manos a la obra, verás que ricos quedan. Eso sí, deberás ejercitar tu paciencia y esperar al menos 24 horas para que estos mejillones en escabeche alcancen todo su esplendor antes de disfrutarlos.

Disfrutarás cocinando este escabeche casero que acompañará de vicio a tu cevecita o vermú de los fines de semana. Llama a tus amigos, compra [mucho] pan y lúcete con un platazo que seguro que gusta a todos.



[pincha en la foto para agrandar la imagen]



INGREDIENTES

· 1 Kg de mejillones frescos
· 80 ml de aceite de oliva virgen extra
· 200 ml de vinagre de vino blanco
· 1 cucharada sopera de pimentón de la Vera
· 3 dientes de ajo
· 3 hojas de laurel 
· Unos granos de pimienta
· 100 ml del jugo de los mejillones



ELABORACIÓN


1. Limpia bien los mejillones y cocínalos en dos tandas de la siguiente manera: ponlos en un plato hondo apto para microondas, cubre con una tapa* e introduce en el micro programando 3 minutos a máxima potencia, deja reposar 2 minutos antes de sacarlos.
Si cuando los sacas ves que algún mejillón no se ha abierto o ha quedado un poquito "crudo" no hay problema, introduce de nuevo en el microondas y programa 30 segundos más hasta conseguir que se abra** o que el punto de cocción sea el deseado.

2. Separa la carne de las conchas [desecha esta últimas], reserva la carne de los mejillones en un cuenco.

3. Pon el aceite en una sartén, calienta y añade el ajo laminado. Cuando comiencen a dorarse retira del fuego y añade el pimentón, el laurel, los granos de pimienta, el vinagre y los 100 ml del caldo que han soltado los mejillones y mezcla con una cuchara.

4. Pon la carne de los mejillones en un recipiente de cristal que tenga tapa, espera a que la mezcla se temple y vierte sobre ellos, coloca la tapa y lleva al frigorífico para que marine un mínimo de 24h antes de comerlos.

¡Enfría unas cervezas, compra pan y disfruta!


*yo uso una de plástico en forma de cúpula que hace las labores de anti-salpicaduras y que compré en un bazar oriental
**si aún no se ha abierto no lo uses, tíralo a la basura sin duda porque eso significa que no está en buenas condiciones.



¡ESPERO QUE TE GUSTE!

Fuente de la receta: Gastromedia.

Paté de salmón (muy fácil)


Si hay algo que nos sobre durante la Navidad son estupendos planes para disfrutar en familia o con amigos, mucha vida social [demasiada incluso] y poquito tiempo para atender todos los compromisos que nos gustaría.
Por eso he pensado que la receta de hoy es un buen aliado, muy fácil de hacer, rápida y lo mejor de todo, debemos hacerla con antelación porque está mucho más rica. Lo que nos ayuda a organizarnos mejor.




Con un poco de planificación a la hora de hacer las compras e ideas así de sencillas, verás como esta Navidad no llegas al 1 de enero hasta el gorro [navideño, eso sí] de estar metido/a en la cocina. Bueno, con eso y con la ayuda de los que siempre intentan escaquearse un poquillo pero que en todas las familias ya tenemos perfectamente identificados jajajajaja.




INGREDIENTES

· 250 gr de salmón fresco (limpio de piel y espinas)
· 250 ml de leche entera
· 1/2 cebolla
· 30 gr de mantequilla
· 100 ml de nata para cocinar
· 5 anchoas
· Una pizca de sal
· Pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Pon la leche en un cazo y lleva a ebullición, cuando comience a hervir añade el trozo de salmón (te recomiendo que lo partas por la mitad de manera longitudinal). Retira del fuego y reserva.

2. Pela y parte en trozos lo más pequeños posible la cebolla. Pon la mantequilla en una sartén alta y lleva al fuego. Añade la cebolla y rehoga hasta que esté transparente, no queremos que se dore.

3. Añade la nata a la cebolla y cocina un par de minutos.

4. Saca el salmón de la leche, desmígalo con las manos bien limpias (aprovecha para cerciorarte de que no hay ninguna espina) y añádelo a la sartén. Salpimenta y cocina unos 3 minutos más.
Pasado ese tiempo retíralo del fuego y espera a que pierda temperatura.

5. Pon el contenido de la sartén (cebolla, nata y salmón) en el robot de cocina, añade las anchoas y 2 cucharadas soperas de la leche* donde hervimos el salmón inicialmente y tritura hasta conseguir una pasta lisa y homogénea.

6. Comprueba el punto de sal por si hiciera falta rectificarlo, coloca el paté en un recipiente con tapa y guarda en la nevera durante un mínimo de 6 horas antes de comerlo. Aunque lo ideal, al menos para mi gusto, es que esté preparado de un día para otro.
Sirve acompañado de tostadas de pan  y algún tipo de salsa (tártara o rosa por ejemplo) si te apetece.


*si quedase con una textura demasiado espesa para tu gusto, puedes añadir un poco más de leche o un poquito de caldo de verdura o pescado si lo tienes a mano.



¡ESPERO QUE OS GUSTE!


Fuente de la receta: de Rechupete



Langostinos aliñados


Aperitivo, entrante o plato principal, no lo sé. Depende el gusto que le cojáis a estos deliciosos langostinos. Una receta super fácil de hacer y muy práctica, ya que lo ideal es que la tengas lista con antelación para que los langostinos tomen bien el sabor de los ingredientes del sabroso aliño, y puedas disfrutar de ellos en todo su esplendor.





¡Pruébalos esta Navidad y verás como repites!



INGREDIENTES

· 800 gr de langostinos
· 150 ml de agua
· 2 dientes de ajo
· Un buen ramillete de perejil fresco
· 5 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· 3 cucharadas soperas de vinagre de vino blanco
· Pimienta negra recién molida
· Sal 



ELABORACIÓN


1. Pela los langostinos, dejando la cabeza y la cola para que la presentación sea más agradable.

2. Lava, seca y pica finamente el perejil fresco. Reserva.

3. Pela y prensa los dientes de ajo. Reserva también.
Si no dispones de "prensa ajos" pártelo lo más pequeño que puedas.

4. Pon los langostinos en el fondo de una cazuela, vierte el agua, tapa, lleva al fuego y espera que llegue a hervir. En ese momento mueve cuidadosamente para que se cocinen los de la parte superior, cocina un minuto más y aparta del fuego.

5. Escurre el agua [puedes aprovecharlo para un fumet] y rápidamente [para que los langostinos estén bien calientes y tomen mejor todos los ingredientes], añade el ajo, el perejil, el aceite, el vinagre, la pimienta negra al gusto [te recomiendo que pongas una cantidad genrosa] y una pizca de sal.

6. Pon la tapa a la cazuela, dale un buen "meneo" para que se mezcle y reparta bien el aliño. Deja reposar unos minutos y disfruta junto con una copa de un buen cava, champán o tu vino blanco preferido.


Estos langostinos se comen a temperatura ambiente. 
No debes calentarlos a la hora de servir.



¡ESPERO QUE OS GUSTE!


Fuente de la receta: propia.

Tartar de atún rojo


Recientemente os contaba como preparamos en casa el Tartar de salmón salvaje y aguacate, hoy toca centrarnos en otro clásico. Me refiero al saludable y siempre delicioso tartar de atún rojo.

Hacerlo en casa no tiene ningún secreto, únicamente asegurarnos de elaborarlo con el atún más fresco que seamos capaces de conseguir (esto es fundamental) y preocuparnos de que el corte sea el adecuado para que el tamaño de los trocitos resulte agradable cuando lo llevemos a nuestra boca.




Si nunca lo habéis hecho, pensando que es demasiado complicado, desechar esa idea y poneos manos a la obra porque merece la pena.
Servido como aperitivo en unas cucharillas o como entrante, solo o con unas tostas de pan de semillas, sobre una hoja de lechuga o endibia. Hacerlo como más os guste, de cualquiera de las maneras resultará delicioso.



INGREDIENTES (en esta ocasión para 6 personas)

· 500 gr de atún rojo muy fresco
· 2 aguacates
· 6 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· 2 cucharadas de salsa de soja (usamos baja en sal)
· 1 y 1/2  cucharadas de salsa Perrins
· 1 cucharada de salsa de pescado o Nam pla
· Unas gotas de aceite de sésamo
· 1 cucharada de postre colmada de mostaza Louit (al estragón)
· 1 lima (zumo y ralladura)
· Pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Trocear el atún y los aguacates en dados de 1/2 cm aproximadamente y colocar en un bowl.
Rallar la lima sobre ellos.

2. Poner el resto de ingredientes en un bote con tapa* y agitar con brío hasta conseguir una perfecta emulsión de todos ellos.

3. Verter el aliño sobre el bowl y mezclar con 2 cucharas cuidadosamente, sin machacarlo.

4. Cubrir con tapa o con papel film y reservar un mínimo de 30 minutos para servir un poquito frío que es como más rico está y más disfrutaremos de él.
Podéis servirlo tal cual o decorarlo con unas semillas de sésamo tostado. Yo, hoy le puse unas láminas de rabanito que le aportan un toque picante muy bueno.

*cuando tengáis vacío uno de confitura que os guste, por ejemplo, podéis reservarlo para estos menesteres.



¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.


Tartar de salmón salvaje y aguacate con ensalada verde


¿Os gusta el tartar? ¿No os atrevéis a prepararlo en casa porque creéis que está fuera de vuestras posibilidades? ¿Solo lo pedís cuando lo veis en la carta de algún restaurante?
Yo hasta hace poco estaba en esa situación, no lo hacía porque pensé que era demasiado complicado que me quedase como Dios manda.
Bueno, pues el miedo pasó a la historia, hoy os presento una forma deliciosa y super sencilla de preparar un tartar casero. Solo debemos tener en cuenta la importancia de elegir un salmón que nos proporcione todas las garantías en cuanto a frescor.
Si os gusta el tartar, no lo dudéis y probad esta receta. Seguro que os encanta.




De carne infinitamente más tersa que el popular salmón noruego engordado en piscifactorías, el salmón salvaje de Alaska tiene un delicado sabor, color rojo intenso y en él no se observan las vetas de grasa típicas que aparecen en los salmones de acuicultura.
Todo ello hace que resulte una verdadera delicia.
Por si os puede interesar os diré que lo he comprado en Aldica, si vivís en Santander o inmediaciones no os quedéis con las ganas de probarlo porque merece la pena.



INGREDIENTES

· 400 gr de salmón salvaje de Alaska fresco, sin piel ni espinas
· 2 aguacates maduros
· 30 gr de pepinillos
· 30 gr de alcaparras
· 1 chalota pequeña (o cebolleta fresca)
· 1 lima (o limón)
· 6 cucharadas de aceite de oliva
· 1 cucharada de postre de salsa Perrins
· Unas gotas de Tabasco
· Unas gotas de salsa de soja
· 1 cucharadita de mostaza a la antigua
· Sal en escamas
· Pimienta negra recién molida
· Huevas de salmón y sésamo negro para decorar (opcional)

- Para la ensalada verde:
· Escarola
· Manzana verde "Granny Smith"
· Aceite de oliva virgen extra
· Unas gotas de vinagre suave (yo he usado uno de frutos rojos)
· Ralladura de lima (o limón)
· Sal en escamas



ELABORACIÓN

1. Lo primero que debemos hacer es cortar el salmón (que como os comentaba ates, es imprescindible que esté muy fresco) en dados lo más pequeños posible y ponerlo en un bowl.

2. Hacemos lo mismo con los pepinillos, alcaparras y chalota. Mezclamos con el salmón.

3. Partimos por la mitad, retiramos la pepita, pelamos y troceamos los aguacates del mismo modo que el resto de ingredientes. Incorporamos al bowl y añadimos el zumo de lima.
Tapamos con papel film y reservamos un momento en el frigorífico (está mucho más rico si lo servimos más bien frío)

4. Preparamos el aliño del tartar mezclando en un bote con tapa (para poder agitarlo enérgicamente) el aceite de oliva, la salsa Perrins, la mostaza, unas gotas de salsa de soja, el Tabasco, sal y pimienta negra recién molida.

5. Añadimos el aliño al bowl donde tenemos el resto de ingredientes, mezclamos y servimos ayudándonos con un aro de emplatar (si no disponemos de él, intentaremos con la ayuda de 2 cucharas colocarlo de forma atractiva).
Acompañamos de huevas de salmón, sésamo negro y ensalada verde.



¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.


Anchoas Catalina, desde Santoña con amor


Anchoas de Santoña, en una hipotética lista de motivos por los que uno debería sentirse orgulloso de ser cántabro, éstas, probablemente irían en cabeza.

Son la joya de la corona, algo de lo que fardar cuando hablas de la gastronomía de tu tierruca, nuestro pequeño tesoro, el regalo perfecto cuando uno sale de Cantabria y algo que degustar sí o sí cuando visitas nuestra Comunidad.
Objeto de deseo, bocado de lujo.




Ellas, dueñas y Sras. del corazón tanto de amantes de la gastronomía con paladares educados, acostumbrados a lidiar en las mejores plazas, como de aficionados (véase mi caso) a los que sin saber demasiado del tema también nos encandila su riquísimo sabor.
Nunca te dejan mal, gustan siempre y siempre apetecen.




En esta caso nos centramos en las anchoas de Conservas Catalina, elegidas "Mejor anchoa" por la Cofradía de la Anchoa de Cantabria en 2014. Conservera, sita en Santoña, que cuida y mima al máximo su producción, elaborándolas de forma absolutamente artesanal, por supuesto a mano y bajo un riguroso control de calidad.

No preparo receta con ellas, tocarlas sería un acto sacrílego por mi parte jajaja, están escandalosamente buenas tal cual. Sin más, así es como deben comerse, o mejor dicho disfrutarse, y así es como las vamos a dejar.
Cuando la anchoa que tenemos entre manos es de calidad, como es el caso que nos ocupa, se nota con facilidad. A partir de ahí solo nos preocuparemos de elegir un pan que esté a su altura y un vino blanco o cava que ayude a crear el ambiente perfecto. Completamos con una buena compañía y agradable conversación y conseguimos un momento inolvidable.




Podemos incluso organizar en casa una cata de anchoas con amigos, es un plan divertido y sobre todo muy gratificante. Compramos 3 ó 4 marcas diferentes y valoramos aspecto, tamaño, color, aroma, cuerpo, textura, sabor...Algo informal, que dé juego y que ayude a ir, poquito a poco, educando nuestro paladar.
Os sorprenderá ver lo entretenido que resulta este plan y el éxito que cosecha.








Bacalao con tomate


En la cocina a veces ocurre que aquello que tenemos más cerca, lo más sencillo y natural, deja de llamar nuestra atención. Nos fijamos en los productos novedosos y perdemos el norte, pasamos de lo que lleva toda la vida a nuestro alrededor.
Dejamos que nos deslumbre el glamour que desprenden las cosas exóticas, damos de lado a nuestras más profundas raíces y olvidamos platos que siempre que llevas a la mesa triunfan porque al fin y al cabo son los sabores de nuestro recuerdo.





Eso es justo lo que creo que me pasa con esta receta, tan fácil, tan rica, tan nuestra...¡Y que poco la pongo en práctica! No tengo perdón.
Un buen lomo de bacalao curado y desalado es algo sublime, una delicia que combinada con salsa de tomate casero se convierte en un  manjar de dioses.


INGREDIENTES  (para 2 personas)

· 2 tacos de bacalao, curado y desalado, de unos 150 gr. cada uno
· 1 cebolla pequeña
· 800 gr de tomates maduros
· Aceite de oliva virgen extra
· Harina
· Pizca de sal
· Puede que necesitéis una pizca de azúcar para corregir la acidez natural del tomate



ELABORACIÓN

1.Enharinamos ligeramente los lomos de bacalao y les freímos en aceite de oliva.
Una fritura ligera, muy poquito tiempo, únicamente pretendemos que se doren ligeramente ya que se terminarán de cocinar dentro de la salsa de tomate.
Sacamos a un plato, con cuidado de no romper los trozos y reservamos.

2. Lavamos, pelamos y troceamos los tomates (es recomendable retirar también las semillas) .
Ponemos 3 cucharadas soperas del aceite que hemos utilizado para freír el bacalao en una sartén alta o cazuela y rehogamos la cebolla.
Cuando comienza a tomar color y vemos que está "pochadita", añadimos el tomate troceado y una pizca de sal (este sería el momento de añadir también el azúcar).
Cocinamos durante no menos de 40 minutos, es importante que la cocción sea lenta y prolongada para conseguir una salsa respetable y sabrosa.

3. Pasados entre 40 y 50 minutos, retiramos el tomate del fuego, dejamos templar y trituramos preferentemente con un pasa purés.
Reservamos en una cazuela baja.

4. Colocamos, con sumo cuidado para no romper los trozos, el bacalao en la cazuela con el tomate.

5. Terminamos de cocinar a fuego muy suave durante unos 8 minutos.
No metemos cuchara, si queremos moverlo lo haremos agarrando las asas y realizando un suave vaivén de la cazuela.

6. Servimos acompañado de patatas fritas tradicionales o nidos de patata paja (como ha sido mi caso) y si lo deseáis pimientos de piquillo y ajo laminado, confitados en aceite de oliva virgen extra.


- CONSEJOS -

· El tiempo recomendado para desalar el bacalao son entre 36 y 48 horas, dependiendo del grosor.
Para comenzar el proceso lo primero que haremos es lavar el bacalao bajo el chorro del grifo de agua fresca y después lo sumergimos en abundante agua fría dentro de un recipiente amplio.
Cambiaremos el agua cada 12 horas.
Os recomiendo mantener, durante el proceso de desalado, el bowl o recipiente donde hayamos colocado el bacalao en el figorífico. Sobre todo si en vuestra cocina hace calor o durante el verano.

· Desde que descubrí el bacalao que venden ya desalado no tengo duda, es el que siempre uso.
Facilita un montón las cosas y lo encuentras de gran calidad, resulta super práctico.
Es estupendo porque nos permite disfrutar de un plato de bacalao de forma inmediata saltándonos el ritual del desalado. Ideal para antojos repentinos.

· Si vivís en Santander o alrededores os recomiendo probar las "Supremas o morro de bacalao Islandés" de Aldica Selección ¡Una calidad extraordinaria! 100% garantizado.


¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta; propia.