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Ensalada de sandía y queso de cabra con frutos secos y hierbabuena
Por lo general el verano provoca en la mayoría de nosotros un efecto pereza que hace que solo busquemos recetas facilonas a la hora de meternos en la cocina. Si a la pereza además le sumamos el calor, lo único que tendremos en mente serán platos elaborados con ingredientes frescos y de muy fácil digestión.
Ensaladas y sopas o cremas frías de frutas y verduras son estupendas opciones para comidas y cenas ligeras y refrescantes en épocas estivales. Toma nota de esta idea porque va a destacar siempre que la prepares.
Esta ensalada cumple todo lo que esperamos de un plato veraniego, además es colorida y muy presentable, lo que la hace ideal para cualquier comida o cena donde te toque ejercer de anfitrión y necesites sorprender a tus comensales.
Si dispones de aro de emplatar para cortar la sandía y servir la ensalada en forma de timbal —como ves en la imagen— y cuentas con un pequeño soplete de cocina para dar el punto caramelizado al azúcar será estupendo, si no siempre podemos olvidarnos de esos detalles y emplatar de otra manera.
INGREDIENTES (para 1 persona)
· 2 medallones de sandía
· 2 lonchas de queso de cabra tipo rulo
· Rúcula o los brotes de ensalada que más te gusten
· Semillas de calabaza tostadas
· Almendra fileteada o en granillo
· Azúcar de coco (o del que uses habitualmente en casa)
· Unas hojitas de hierbabuena fresca
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas
ELABORACIÓN
1. Parte una rebanada de sandía de unos 2 o 3 cm de grosor, con un aro de emplatar o un corta pastas circular corta dos 'medallones'. Reserva
2. Corta un par de rodajas de queso del mismo grosor (aproximadamente) que los medallones de sandía que acabas de hacer.
3. Pon sobre la tabla de cortar o un plato llano una primera capa de sandía, coloca una capa de queso, espolvorea con una pizca de azúcar, aplica un poquito de calor con el soplete para que caramelice el azúcar sobre el queso —este paso no es imprescindible pero sí muy recomendable porque le va a dar un saborcito delicioso a la ensalada—, añade un puñadín de rúcula y pon la otra capa de sandía, espolvorea con otro poco de azúcar y carameliza también.
4. Remata con semillas de girasol y un poquito de almendra —o el fruto seco que prefieras; avellana, pistacho, nueces pecanas etc—, hierbabuena fresca picadita fina, un hilo de aceite de oliva virgen extra y unas escamas de sal.
5. Sirve bien fresquito y disfruta.
- Consejos -
·la receta original lleva bayas de goji, yo no las puse porque no tenía en casa en ese momento pero estoy segura que le aportan un cruch muy interesante. Te las recomiendo.
·con el aceite de oliva virgen extra simplemente está delicioso pero si lo deseas puedes poner también unas gotas de reducción de vinagre balsámico de Módena o de Pedro Ximenez, aquí sí que tiene sentido poner este ingrediente tan maltratado en los últimos años.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: Cocinatis
Salmón especiado con ensalada de aguacate y cilantro. Receta de salmón salvaje de Alaska
Esta receta de salmón salvaje de Alaska es una propuesta sabrosa, colorida y extremadamente sencilla de hacer ¡Toma nota porque vas a hacerte muy fan de ella!
Hoy descubrimos la mejor manera de cocinar el salmón fresco para no dejar indiferente a nadie y para ello combinamos especias y le damos un toque de parrilla que eleva el sabor a la enésima potencia.
Rematamos el plato con una refrescante ensalada de aguacate y cebolla roja aliñada con lima que combina fantásticamente bien con las especias que hemos usado en el adobo del salmón.
INGREDIENTES (ingredientes para 2 personas)
· Filetes de salmón fresco (unos 250 gr por persona)
· 1 cucharadita de pimentón de la Vera
· 1 cucharadita de cebolla en polvo
· 1 cucharadita de comino
· 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida
· Un poquito de aceite de oliva virgen extra
· Sal
-Para la ensalada:
· 1 aguacate
· 1/2 cebolla roja pequeña
· 1 lima (vas a necesitar la ralladura y el zumo)
· Cilantro fresco
· Sal
ELABORACIÓN
1. Pon las especias (pimentón, comino, cebolla en polvo, pimienta negra) junto con una pizca de sal en un pequeño cuenco y mezcla. Esparce en el fondo de un plato llano.
2. Pincela los filetes de salmón con un poquito de aceite de oliva virgen extra y pasa por el plato donde has puesto la mezcla de especias. Embadurna bien hasta que quede completamente 'rebozado' por todas partes.
3. Cocina el salmón utilizando la barbacoa (si es verano y la tienes a mano quedará fabuloso), la plancha eléctrica o una sartén-plancha que sea válida para tu placa de inducción o vitrocerámica.
Busca el punto que te guste, más o menos hecho, eso depende de cada uno.
4. Mientras se cocina el salmón prepara la ensalada, hacerla es muy sencillo: parte por la mitad y retira la pepita del aguacate, trocea la pulpa y pon en un cuenco, añade la cebolla cortada en pluma fina o medias lunas*, incorpora un ramillete generoso de cilantro, la ralladura de la lima (que habrás lavado bien antes de utilizarla), el zumo y una pizca de sal en escamas. Mezcla y reserva para servir sobre el filete en cuanto éste termine de cocinarse.
Por supuesto puedes preparar la ensalada con anterioridad, mantenerla en un recipiente con tapa dentro de la nevera y servirla bien fresquita sobre el salmón recién cocinado. El contraste de temperaturas resulta una agradable sorpresa que en verano, sobre todo si vives en un lugar muy cálido, se agradece.
*si troceas la cebolla con anterioridad y la pones en un cuenco con agua bien fría y hielos, le darás un puntito 'crunchi' muy interesante. Además perderá parte de su poderío inicial y quedará con un sabor muchísimo más suave.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
'Nice cream' de plátano y calabacín con cacao. Qué es un nice cream y por qué va a gustarte tanto
Los 'nice cream', helados saludables o helados de plátano han llegado pisando fuerte y todo apunta a que tienen pensado quedarse. Resultan la manera ideal de tomar un postre (desayuno, merienda o antojo a deshora) rico, bajo en calorías y extremadamente fácil —y super rápido— de hacer.
Coge papel y lápiz porque esta sencilla fórmula (que por supuesto podrás ir variando a tu gusto a medida que te adentres en el universo #nicecream) va a proporcionarte muchos deliciosos momentos a lo largo del verano.
INGREDIENTES (cantidades para 2-3 personas)
· 200 g de calabacín congelado*
· 150 g de plátano congelado
· 1 cucharada de postre colmada (o más si lo deseas) de cacao puro desgrasado
· 2 dátiles deshuesados
· 1 cucharada sopera de sirope de agave**
· 1 cucharadita de extracto natural de vainilla
-Topping: avellanas, almendras, nueces, pistachos o el fruto seco que prefieras en trocitos, chips de chocolate o nibs de cacao para una versión más ligera etc ¡Usa tu imaginación!
*el calabacín lo pelo, pero no entero, algo en mi interior me dice que lo compre orgánico, lo lave bien y respete parte de su piel alternando tiras con el pelador.
**podéis sustituirlo por el endulzante que prefiráis; miel, sirope de arce, azúcar de coco, estevia etc
ELABORACIÓN
1. Este helado es sencillísimo de hacer pero requiere un poquito de preparación previa ya vas a necesitar que sus ingredientes principales —calabacín y plátano— estén congelados. Así que el día antes (o al menos con seis u ocho horas de antelación) debes lavar bien y pelar el calabacín para después trocearlo en cubos como de unos 4 ó 5 cm, ponerlo en una recipiente o en una bolsa y llevarlo al congelador. Con el plátano, pues lo mismo, pela, trocea y al congelador con él.
2. Pon todos los ingredientes en un robot triturador y dale sin miedo hasta conseguir la textura de helado que buscamos, en un par de minutos estará listo. No tiene ciencia ni misterio, siempre sale así que no tengas miedo.
3. Sirve inmediatamente, añade tus topping preferidos y disfruta sin remordimientos de la cremosa textura y el saborcito a cacao que te ofrece esta original, facilona y casi instantánea manera de hacer helado casero.
Si te sobra puedes ponerlo sin problema en un recipiente hermético y guardarlo en el congelador para usarlo en otro momento.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
ELABORACIÓN
1. Este helado es sencillísimo de hacer pero requiere un poquito de preparación previa ya vas a necesitar que sus ingredientes principales —calabacín y plátano— estén congelados. Así que el día antes (o al menos con seis u ocho horas de antelación) debes lavar bien y pelar el calabacín para después trocearlo en cubos como de unos 4 ó 5 cm, ponerlo en una recipiente o en una bolsa y llevarlo al congelador. Con el plátano, pues lo mismo, pela, trocea y al congelador con él.
2. Pon todos los ingredientes en un robot triturador y dale sin miedo hasta conseguir la textura de helado que buscamos, en un par de minutos estará listo. No tiene ciencia ni misterio, siempre sale así que no tengas miedo.
3. Sirve inmediatamente, añade tus topping preferidos y disfruta sin remordimientos de la cremosa textura y el saborcito a cacao que te ofrece esta original, facilona y casi instantánea manera de hacer helado casero.
Si te sobra puedes ponerlo sin problema en un recipiente hermético y guardarlo en el congelador para usarlo en otro momento.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
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Mezcla de semillas y fruta deshidratada con cúrcuma y pimienta de Jamaica 'allspice'
Semillas, especias, un robot batidor o molinillo eléctrico de café y un tarro de cristal (a poder ser bonito, pero esto ya es opcional) donde guardarlo. No necesitarás nada más para que la receta que hoy te propongo quede perfecta. Bueno sí, ganas de disfrutar cuidándote.
Prueba esta deliciosa y aromática mezcla de semillas y especias y verás como a partir de ahora nunca faltará en tu despensa. Estarás incluyendo, sin apenas darte cuenta, gran parte de los superlimentos que tanto nos recomiendan incluir en nuestra dieta diaria.
Esta mezcla te aporta todos los beneficios de la combinación cúrcuma + pimienta negra —la segunda potencia las propiedades de la primera— y además está riquísima cuando la espolvoreas sobre cualquier tipo de postre o la incluyes en tus preparaciones reposteras (yogures, overnight oats, porridge de avena, sopa dulce de almendras, natillas, arroz con leche, helados, crepes o tortitas, galletas, bizcochos etc), aunque está tan buena que no hace falta ponerla como topping de nada o encender el horno con la excusa de usarla en unas galletas, lo cierto es cuesta resistirse a la tentación de comerla a cucharadas (luego no digas que no te avisé, guiño, guiño).
INGREDIENTES
· 140 g de semillas de lino
· 20 g de semillas de amapola
· 20 g de semillas de chía
· 20 g de manzana deshidratada
· 5 g de cúrcuma
· 25 g de canela en polvo
· 3 bolitas de pimienta de Jamaica o 'allspice'
· 4 vainas de cardamomo
· 1 cucharadita de semillas de anís o 1 estrella de anís
· Una pizca de nuez moscada
ELABORACIÓN
1. Muele en primer lugar —durante 3 ó 4 segundos será suficiente— las semillas de lino, chía, y amapola solas.
2. Añade el resto de ingredientes, tritura unos instantes y guarda en un bote hermético para una mejor conservación.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Morcilla de verano. Receta de morcilla vegana en Thermomix
La mejor forma de definir esta receta vegana es diciendo 'Berenjena que sabe a morcilla', así, sin más. Sin rodeos ni florituras porque aquí lo importante es ir al grano y que te enteres de cómo puedes preparar este sorprendente y sabroso plato 100% vegetal cuanto antes.
Te animo a que tomes buena nota porque si pruebas esta berenjena que sabe a morcilla es probable que se convierta en la reina de muchas de tus comidas o cenas durante este verano.
El resultado te sorprenderá por su sabor y te encantará por su textura, jugosa y untable, ideal para servir —como tapa o aperitivo— sobre rebanadas de pan recién tostado. Busca tu pan preferido y ve corriendo a casa a preparar esta sencillísima receta de morcilla vegetariana porque es absolutamente recomendable.
¡Ah, olvidaba deciros que también queda genial en revuelto con huevos de gallinas felices!
INGREDIENTES
· 500 g de berenjena (con piel)
· 250 g de cebolla
· 30 g de piñones
· 25 g de aceite de oliva virgen extra
· 2 cucharadas soperas de tomate frito
· 1/2 cucharada de postre de pimentón de la Vera (dulce o picante, tú decides)
· 1 cucharada de postre de orégano
· 1 cucharada de postre de comino (molido o en grano, como prefieras)
· Sal
· Pimienta negra recién molida
ELABORACIÓN
1. Lava y corta la berenjena en rodajas, coloca en una fuente y espolvorea con sal, deja reposar durante unos 30 minutos para que pierdan la mayor parte de su agua de vegetación. Pasado ese tiempo seca las rodajas con un trapo.
2. Pon la cebolla cortada en cuartos en el vaso de la Thermomix y programa; 10 segundos, velocidad 4.
Saca a un plato y reserva.
3. Ahora pon los trozos de berenjena en el vaso y programa; 8 segundos, velocidad 5.
Ayudándote con una espátula baja los restos de las paredes hacia el fondo.
4. Añade la cebolla que tenías reservada, el tomate frito, los piñones, el aceite, el orégano, el pimentón, el comino, la sal y la pimienta. Programa; 15 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.
5. Destapa, comprueba el punto de sal —con cuidado de no quemarte— por si hiciera falta rectificarlo, baja los restos hacia el fondo otra vez y programa los mismos parámetros de nuevo; 15 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.
6. Deja que repose unos minutos y ya estará listo para disfrutar como más te apetezca.
Se conserva 2 o 3 días en la nevera sin ningún problema. Puedes calentarlo para servirlo o comerlo frío directamente.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: Internet
Mezcla de semillas y frutos secos con chips de banana y canela. Receta saludable para añadir a tus yogures, smoothies o porridges
Existen mil combinaciones posibles cuando te planteas mezclar semillas y frutas deshidratadas con especias, una de mis favoritas es el 'delicioso omega 3' del que ya te he hablado alguna vez. No me canso de él, resulta una delicia cuando pones una cucharadita en tu yogur, smoothie, porridge, overnight oats o cualquier otro tipo de postre donde las semillas y las especias como la canela puedan lucirse demostrándote todo lo que pueden hacer por ti.
Me declaro fan de estas sencillas y deliciosas mezclas que tienes listas en un minuto y sin embargo te proporcionan alegrías durante días, por eso hoy te propongo una nueva versión que espero te guste y te resulte tan útil como a mi.
INGREDIENTES
· 120 g de semillas de lino (dorado o marrón, es indiferente)
· 30 g de chips de banana
· 20 g de canela molida
· 20 g de semillas de amapola (puedes sustituir por chía si lo prefieres)
· 10 g de semillas de girasol crudas
· 12 avellanas sin tostar
· 4 nueces
-Por supuesto puedes modificar las proporciones, añadir otros frutos secos o especias o variar alguno de los ingredientes si no dispones de los que yo te propongo hasta conseguir una mezcla a tu gusto.
ELABORACIÓN
Pon todos los ingredientes en una batidora tipo Nutribullet o similar o en un molinillo eléctrico de café y pulveriza.
Guarda en un bote hermético y disfruta añadiendo una cucharadita de postre donde más te apetezca.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Cómo aliñar una ensalada. Orden correcto de aliño en ensaladas (vinagreta tradicional)
Y tú ¿Cómo aliñas las ensaladas cuando usas una vinagreta tradicional?
Ante esta pregunta, que así de buenas a primeras puede sonarte a simpleza, es probable que me des una respuesta que nada tiene que ver con lo que la ciencia asegura que es la forma lógica y correcta de hacerlo. Pero no te preocupes, es normal, casi todos cometemos el mismo error.
El orden en el que (la mayoría de los mortales) incorporamos el aliño básico a las ensaladas suele ser este; aceite, vinagre y sal ¿Verdad? Pues bien, es justamente al contrario de cómo debería ser, ya que lo correcto es poner en primer lugar la sal (es hidrosoluble y penetra fácilmente en alimentos ricos en agua como el tomate), justo después el vinagre (al ser un elemento líquido terminará de disolver los restos de sal) y por último el aceite (este ingredientes es apolar y crea una película oleosa sobre los alimentos que frena la absorción del resto de componentes del aliño)
Por supuesto podemos introducir modificaciones posteriores a esta fórmula básica como variar el tipo de sal, sustituir el vinagre por zumo de limón (al ser también un medio ácido realiza el mismo papel en la vinagreta) o alternar aceite de oliva virgen extra 'al natural' por otros que hayamos aromatizado con hierbas como tomillo, orégano, romero, albahaca o perejil, ajo, guindilla etc.
Si tienes en cuenta esta sencilla pauta y además te preocupas de usar ingredientes de calidad, el resultado va a ser extraordinario. Tus ensaladas no solo ganarán en rigor científico sino que además estarán infinitamente más sabrosas.
Resumiendo, el orden correcto quedaría tal que así; sal, vinagre, aceite.
Quédate con la copla y ponlo en práctica ahora que llega el buen tiempo, verás lo que ganan tus ensaladas con tan solo modificar este simple y cotidiano gesto.
¡Espero que te resulte útil!
Natillas de papaya y cacao. Receta de natillas saludables (muy fácil de hacer y sin lactosa)
Fácil, facilísimo, rico, riquísimo ¿Que si te lo recomiendo? ¡Sin duda!
Esta receta de natillas de papaya y cacao ha logrado sorprenderme como no lo hacía otra cosa desde hace mucho tiempo. Es un lujo descubrir preparaciones tan deliciosas como esta, perlas que por carambolas del destino una se encuentra por la red y afortunadamente decide probar.
Papaya, cacao y agua, tan solo necesitas tres ingredientes para darte un capricho en una tarde de antojo —cuatro si decides poner una cucharadita de un endulzante natural como azúcar de coco o panela o unas gotas de edulcorante artificial—. Toma nota porque no puedes perder la oportunidad de probarlo ¡Disfrutarás sin remordimientos!
Además, si no dispones de papaya —no te gusta, no la encuentras o simplemente no te interesa comprarla— en la receta original nos ofrecen la posibilidad de prepararlo con otras frutas como plátano, caqui, aguacate o incluso con calabaza o boniato asados.
INGREDIENTES
· 300 g de papaya madura
· 25 g de cacao puro en polvo (yo uso el desgrasado de Valor)
· 25 g de agua
ELABORACIÓN
1. Pela y elimina las semillas de la papaya. Trocea y pon en el vaso de tu robot triturador o Thermomix si dispones de ella.
2. Añade el cacao y el agua.
3. Tritura hasta conseguir una textura idéntica a la de unas natillas de chocolate.
4. Sirve en pequeños vasitos o los recipientes que hayas elegido, decora como más te guste* y disfruta.
*yo lo he servido espolvoreado con un poquito de cacao, unas rodajas de kumquat y unas hojitas de hierbabuena.
- Importante -
Para que el resultado sea el esperado, te recomiendo que no prepares estas natillas de papaya y cacao con demasiada antelación, si lo haces y las guardas en la nevera su textura se verá modificada. No pasa nada, no están mal pero ya no es lo mismo, pierden su cremosidad y adquieren una textura gelatinosa que recuerda más a una panna cotta que a unas natillas de chocolate.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: Chef Bosquet
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Rocas de chocolate con mantequilla de cacahuete y arroz inflado. Receta saludable
Con estas chocolateadas rocas de arroz inflado y mantequilla de cacahuete descubrirás que en el camino de lo saludable también podemos encontrar pequeños atajos para calmar los repentinos antojos de dulce (repentinos y esporádicos, se entiende. No, no vamos a darle a esto a diario)
No necesitan horno ni otro tipo de técnica que dificulte su elaboración por lo que resultan extremadamente sencillas de hacer. Hacer estas rocas de chocolate resulta un plan inmejorable si te surge un día casero con niños, te divertirás mientras pringas tus manos de chocolate e incluso mientras vigilas que tus ayudantes no se zampen la masa a tus espaldas.
Estas rocas son crujientes y sabrosas, por ello gustan tanto a grandes como a pequeños, y si las guardas en una cajita hermética (puedes reciclar una de bombones, pastas o galletas) se conservan alrededor de una semana sin ningún problema ¿Te apetecen? Pues vamos con ellas:
INGREDIENTES
· 5 cups de arroz inflado crujiente
· 200 gr de chocolate (os aconsejo que tenga un 70% mínimo de cacao)
· 1 cup de mantequilla de cacahuetes
· 1/4 de cup de aceite de coco virgen biológico
· 1/2 cup de sirope de arce
ELABORACIÓN
1. Derrite el chocolate, puedes hacerlo en el microondas sin problema, siempre que tengas la precaución de programar pequeños intervalos de tiempo para evitar que se queme.
Cuando comience a estar fundido mueve bien con una cuchara para facilitar el proceso.
2. Mezcla el chocolate fundido, la mantequilla de cacahuete, el aceite de coco y el sirope de arce con la ayuda de una cuchara o unas varillas hasta conseguir que quede una masa homogénea.
3. Pon el arroz inflado en un cuenco, vierte sobre ello la mezcla anterior y, con las manos bien limpias, amasa hasta conseguir integrarlo por completo.
4. Forma pequeñas porciones, del tamaño y la forma que desees, deja que se endurezcan —para poder guardarlas— colocándolas sobre una rejilla como la que ves en la imagen o sobre una bandeja (o en la encimera directamente) forrada con papel de horno para ensuciar lo mínimo.
Puedes meterlas en el frigorífico para que endurezcan antes aunque
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
Bizcocho 'fit' de avena y coco. Receta de bizcocho sin azúcar
Esta receta es fruto de la absoluta improvisación, tengo que reconocerlo. La necesidad de consumir los casi dos kilos de una harina de avena que compré hace unos meses y que no sabía muy bien de que manera emplearla, me ha empujado a avivar el ingenio e intentar sacar partido al producto de una forma resultona y práctica.
Lo que he obtenido al final del proceso no ha podido ser más satisfactorio ¿Los pasos para prepararlo? ¡Imposible que sean más sencillos! Te los describo aquí abajo ahora mismo.
INGREDIENTES
· 3 huevos
· 1 yogur griego ecológico*
· Medio vasito de yogur de aceite de coco virgen biológico (mejor si mides el aceite estando líquido)
· 2/3 de medida del vasito de bebida de avena (dependiendo la marca y cantidad exacta de harina que uses es posible que necesites un poquito más de leche)
· 3 medidas de harina de avena de tu sabor favorito**
· 1 sobre de levadura química
· spray desmoldante
(ya que lo vamos a usar como medida del resto de ingredientes, necesitamos que la capacidad del envase del yogur que elijas sean 125 g)
ELABORACIÓN
1. Precalienta el horno a 180º.
2. Bate los huevos en un cuenco amplio, agrega el yogur, el aceite de coco y la bebida de avena y continua batiendo hasta que se integre todo.
3. Añade los tres vasitos de harina de avena y el sobre de levadura, mezcla hasta conseguir una masa homogénea. No es necesaria la ayuda de ningún robot, yo esta vez lo he mezclado todo manualmente y el resultado ha sido esponjoso y muy agradable.
4. Rocía con el spray desmoldante un recipiente para hornear bizcochos del material y la forma que más te guste (yo he usado uno de silicona en forma de corona), vierte la masa, da unos golpecitos suaves para que se distribuya bien por toda la base del molde y lleva al horno durante aproximadamente unos 40 minutos.
5. Saca del horno, recuerda hacerlo siempre extremando las precauciones para evitar quemarte, desmolda sobre una rejilla, deja reposar unos minutos y disfruta junto con una taza de té o la bebida caliente que prefieras.
*¿Por qué usé este yogur? Muy sencillo, era el que tenía en casa en ese momento, pero por supuesto tú puedes optar por usar un 'yogur' elaborado con bebida vegetal de avena, soja o similar, si lo que buscas es un bizcocho absolutamente libre de lácteos.
**la que yo he utilizado es sabor 'brownie praliné' de la marca Hero y ya está edulcorada (cosa que no es que me haga demasiada gracia, todo hay que decirlo) y por eso este bizcocho no necesita azúcar ni otro tipo de edulcorante natural o artificial.
¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: propia
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