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Rillette de atún con tartar de tomate. Receta veraniega muy fácil, sabrosa y ligera


El tomate es uno de los indiscutibles reyes del verano, le tomemos solo —no necesita mucho más que unas escamas de sal y un chorrito de aceite de aceite de oliva virgen extra para conquistar cualquier mesa— o acompañado de otros productos tan veraniegos y prácticos como un buen atún en conserva, siempre se convierte en un apetecible manjar cuando llega a la mesa.






Encontrar tomates de calidad puede ser una tarea bastante complicada cuando estamos fuera de temporada pero mi consejo es que no desesperes, seguro que si buscas bien y dejas que te asesoren, tienes a mano alguna variedad que pueda llegar darte muchas alegrías durante todo el año.



INGREDIENTES 

1 tomate mediano
1 lata de atún en conserva (al natural o con aceite de oliva)
2 o 3 tomates secos rehidratados en aceite de oliva (te dejo aquí mi receta)
2 cucharadas de postre de queso crema 
1 cucharadita de mostaza de Dijon
1 cucharadita de salsa de soja
Ralladura de limón
Un poquito de perejil fresco picado o cebollino
Unas gotas de aceite de sésamo
Una pizca de pimienta negra recién molida
Semillas de sésamo 


ELABORACIÓN


1. Pela, elimina las semillas y trocea la carne del tomate en dados pequeñitos de unos 0,5 centímetros  (este tipo de técnica se denomina concassé o concasser, se trata de un corte específico).
Coloca en un colador para que drene el agua de vegetación mientras continuas con el resto de pasos de la receta.


2. Escurre el atún (tanto si es al natural como si has elegido una conserva en aceite de oliva), pon en un pequeño cuenco y mezcla con el queso cremoso, los tomates deshidratados que habrás partido en pequeños trocitos, el perejil o cebollino fresco picadito fino, un toque de pimienta negra y la mostaza, mezcla hasta conseguir una especie de paté con textura de hebras. Reserva.

3. Pon los dados de tomate en otro pequeño cuenco, añade la salsa de soja, unas gotitas de aceite de sésamo y la ralladura de limón. Mezcla.

4. Con la ayuda de un aro de emplatar coloca una base de tomate en el plato de presentación —ten la precaución de presionar con una cucharita para que se asiente y forme una base compacta—, cubre con el paté de atún*, remata con semillas de sésamo y sirve acompañado de unas rebanadas de pan casero tostado, colines, regañás o unos palitos tipo 'grisinni'.


¡Espero que te guste!


*te aconsejo hacerlo con antelación para tener los ingredientes bien fríos a la hora de montar el plato y así disfrutar plenamente de esta refrescante y sencilla idea.
Puedes añadir unas gotitas de tu picante favorito, va a quedar de lujo seguro.

Fuente de la receta: elcorteingles.es



Tomate relleno de ventresca de bonito del norte sobre salmorejo improvisado. Receta fácil y resultona


Si tienes una cena y quieres deslumbrar, si tienes ganas de innovar para huir de la rutina entre fogones o si simplemente ha llamado tu atención la forma de preparar un tomate al ver la imagen, te recomiendo esta facilísima receta porque te aseguro que no te va a defraudar y la tendrás lista en un pispás.





INGREDIENTES

· 1 tomate de ensalada
· 1 lata de ventresca de bonito del norte 
· 1 huevo cocido
· Mayonesa
· Ketchup
· Unas gotitas de Tabasco®
· Unas gotas de Salsa Perrins®
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra
· Anchoas de Santoña (opcional pero absolutamente recomendable)

-Para el salmorejo improvisado:
· 1 tomate (que sea bien maduro y grande)
· 1 diente de ajo
· Aceite de oliva virgen extra
· Un poquito de vinagre de Jerez (opcional)
· Sal



ELABORACIÓN


1. En primer lugar necesitamos pelar el tomate y para ello podemos optar entre dos técnicas: retirar la piel con la ayuda de un pelador de este tipo o practicar una ligera incisión en forma de cruz en la base del tomate y pelarlo después de escaldarlo. Tan solo tendrás que sumergirlo unos 15-20 segundos en un cazo con agua hirviendo e inmediatamente meterlo en agua bien fría con hielo para que el contraste de temperatura nos ayude a retirar la piel sin problema.

2. Una vez pelado retira el pedúnculo ayudándote de un pequeño y afilado cuchillo o puntilla. Corta la parte superior de forma circular y vacía el tomate con mucho cuidado de no romperlo, lo harás fácilmente si usas un 'sacabolas' o 'parisien' (si no lo tienes no te preocupes, puedes hacerlo también con una cuchara y un poquito más de mimo y paciencia). Cuando lo hayas vaciado, salpimenta el interior del tomate y pon con la abertura hacia abajo sobre una rejilla para que escurra el exceso de agua de vegetación durante unos minutos.

3. Mezcla la ventresca de bonito (habrás retirado el aceite de la lata) con el huevo cocido y rallado, un poquito de mayonesa y ketchup al gusto. Añade unas gotas de Tabasco y Salsa Perrins, mezcla de nuevo con un tenedor, pon en un recipiente con tapa y reserva en la nevera hasta que lo necesitemos.

4. Prepara el salmorejo improvisado, es muy sencillo, tan solo tienes que triturar el tomate (añade los restos del interior del otro tomate ¡Aquí no se tira nada!) con el ajo, el aceite, el chorrito de vinagre si lo deseas y la sal. Bate hasta conseguir una crema homogénea, pasa por el chino para lograr una textura fina y lisa y guarda también en la nevera para que esté fresco a la hora de servirlo.

5. Llegado el momento de montar el plato; rellena el tomate con la pasta de ventresca, sirve el salmorejo en el fondo de la fuente de presentación, coloca el tomate con la abertura hacia abajo (como ves en la imagen), corona con una anchoa de Santoña —sirve el resto de 'compañeras' en un platito con pan cerca para regocijo de tus comensales, anda...jajaja— y disfruta como ensalada, entrante, aperitivo o incluso plato principal si a ti lo que te apasiona es el tomate.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: Canal Cocina


Ensalada de tomate y burrata. Cómo preparar la receta básica y su versión de lujo


Para la ensalada de tomate y burrata que hoy te propongo necesitarás muy poquitos ingredientes pero eso sí, de mucha calidad todos ellos. Toma buena nota porque no vas a arrepentirte si decides probarla en casa.

El éxito de este sencillo plato se basa en la combinación de la cremosidad y sabor suave y un tantín dulce de la burrata —un queso fresco de origen italiano, en concreto de la zona de la Puglia— con el intenso sabor del resto de ingredientes. El resultado de esta explosiva mezcla resulta muy fácil de describir; equilibrio, agradable textura y frescor en cada bocado ¿Quién podría resistirte a ello?



Lo más complicado será encontrar tomate de calidad fuera de temporada, a veces puede llegar a convertirse en misión imposible, es más, conseguir tomates ricos en plena temporada también resulta una aventura llena de riesgo.
El caso es que el esfuerzo —físico y económico— que inviertas en el tomate será directamente proporcional al resultado de la ensalada que prepares, así que teniendo en cuenta este dato, te recomiendo que busques un buen tendero/a y te lo cameles para que te abastezca de tomates sabrosos durante todo el año.
No, ahora en serio, mi consejo es que compres los mejores tomates que puedas conseguir —independientemente de su precio— y te aseguro que éxito el de la receta está garantizado.



INGREDIENTES

· 1 o 2 tomates de ensalada (depende del tamaño)
· 1 burrata
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas
· Pimienta recién molida al gusto

-Para la versión de lujo, que sin duda te recomiendo probar, necesitarás; rúcula, piñones, tomates secos y/o aceitunas negras y pesto.



ELABORACIÓN


1. En primer lugar debes ser previsor y sacar la burrata de la nevera un par de horas antes de consumirla para que se atempere. Es un paso importante, no te lo saltes a la torera o el resultado se verá alterado.

2. Lava, pela si lo deseas y parte en lonchas los tomates.

3. Dispón en el plato o fuente de presentación que hayas elegido, sazona un poquito el tomate (con sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra será fantástico) y coloca la burrata justamente en el centro.

4. Practica una incisión para que el queso muestre su excepcional cremosidad, remata con unas gotas de aceite de oliva y un poquito de hierbabuena fresca picada finamente o una pizquita de orégano.

5. En caso de que te decantes por preparar la versión de lujo; coloca una cama de tomate en el fondo del plato, añade un puñadito de rúcula, pon sobre ella la burrata abierta y unos trocitos de tomate seco rehidratado en aceite de oliva virgen extra (receta aquí) o aceitunas negras troceada en dados pequeños, remata con un puñadito de piñones y como 'broche fin de fiesta' aliña a tu gusto con pesto (si es casero pues mucho mejor, aquí te dejo también la receta de una salsa pesto super sencilla de hacer)


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia

Ensalada de pera y gorgonzola con nueces pecanas y bacon


Si alguna vez tuviera que elegir algo que llevar para subsistir hasta el fin de mis días en una isla desierta, probablemente los ingredientes necesarios para preparar esta ensalada de pera y gorgonzola irían directos a mi maleta.

Combina sabores y texturas de una forma equilibrada y sorprendente, te encantará si nunca la probaste hasta ahora porque a pesar del escaso trabajo que supone prepararla siempre es un deliciosa opción.

Esta versátil ensalada puede ser lo que la pidas; una comida completa, un entrante perfecto o una cena ligera y apetecible, todo depende del tamaño de la ración que tengas pensado servir o servirte.




Próximamente nos centraremos en su versión 'templada' o 'tibia', una prima hermana de esta ensalada que de cara a otoño puede que tenga mucho que decir en tu cocina.



INGREDIENTES (ingredientes para una 1 persona)

· Mezcla de brotes tiernos de ensaladas variadas (elige tus favoritos)
· Una pera 
· 2 o 3 lonchas de bacon ahumado
· 25 gr de queso gorgonzola (dulce o picante, el que prefieras)
· Entre 6 y 8 nueces pecanas
· Una cucharada sopera de piñones
· Una cucharada de pasas de Corinto

-Aliño-
· 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
· 1/2 cucharada de vinagre de Jerez
· Un poquito de miel
· 1 cucharadita de mostaza antigua
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Pon las lonchas de bacon en un plato apto para microondas, cubre con una tapa antisalpicaduras y programa 3 minutos a máxima potencia. Reserva hasta que el bacon pierda temperatura y puedas manipularlo sin quemarte.

2. Coloca en el fondo de un plato o cuenco la mezcla de brotes de ensaladas variadas, añade el queso troceado, las nueces pecanas, los piñones —que si lo deseas puedes tostar previamente, cosa que te recomiendo—, las uvas pasas y por último el bacon (que a estas alturas ya estará tibio y habrás podido cortarlo en tiras con la ayuda de unas tijeras) y la pera lavada (la usamos con piel) y laminada.




3. Pon los ingredientes del aliño en un bote con tapa, agita enérgicamente hasta que formen una emulsión y sirve sobre la ensalada.

4. Lleva a la mesa y disfruta.


-Consejos-

· Puedes sustituir las nueces pecanas por nueces comunes si te resulta difícil encontrarlas o sustituir el bacon por tiras de fiambre de pavo para una versión mucho más ligera pero igual de fantástica.
· Puedes sustituir la miel por sirope de arce, lo he probado y también queda delicioso o puedes poner vinagre de Módena en lugar de vinagre de Jerez, en esta receta sí que tiene sentido.
· Puedes añadir unos trocitos de tomate seco en aceite de oliva o poner un par de dientes de ajo negro, no te quedes con las ganas, tanto el sabor de unos como de otros encaja de maravilla con el resto de ingredientes.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Causa limeña de atún. Receta tradicional de Perú


Directa de Perú nos llega esta riquísima causa rellena de atún o causa limeña de atún, super fácil de hacer y muy apropiada para los meses de verano donde siempre buscamos recetas ligeras pero sabrosas. Si la pruebas repites fijo.




Es el ají amarillo lo que hace este plato tan especial, convierte lo que podría ser un simple pastel de patata en un básico de la cocina peruana que sin ninguna duda merece toda nuestra atención.
Conseguir pasta de ají amarillo no es complicado, y si te atreves —y encuentras ají amarillo fresco o congelado— incluso puedes prepararla en casa, es muy fácil de hacer.



INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

· 1 kg de patatas (si son amarillas mejor que mejor)
· 1 cucharada de postre de pasta de ají amarillo
· El zumo de media lima
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra recién molida

- Relleno:
· Bonito del norte* 
· 2 cucharadas de mayonesa (mejor si es casera)
· 1 cucharada de cebolla roja finamente troceada
· Huevo cocido y aceitunas negras (para decorar)

*que hayas comprado fresco y después cocido en casa (con; agua , una hojita de laurel, unas bolas de pimienta, un par de dientes de ajo, un chorrito de aceite y una pizca de sal) o en conserva de aceite de oliva virgen extra, elige la opción que más cómoda te resulte.


ELABORACIÓN


1. Lava y cuece sin pelar las patatas* en abundante agua con sal. Pasados 20 minutos escurre el agua, espera unos minutos para que pierdan temperatura y pela con cuidado de no quemarte.

2. Tritura las patatas (no es necesario esperar a que se enfríen por completo) con la ayuda de un pasapuré (o con un robot, Thermomix o similar) y mezcla con el zumo de lima, una pizca de sal y pimienta al gusto, hasta conseguir una masa suave y cremosa —puedes incluso añadir un chorrito de leche evaporada para aumentar la cremosidad si la textura no termina de convencerte—.

3. Pon el bonito en un cuenco y mezcla con la mayonesa y la cebolla. Reserva.

4. Pela, retira la pepita y lamina el aguacate.

5. Monta la causa con la ayuda de un aro de emplatar, es muy sencillo, tan solo debes alternar capas de ingredientes. Pon una base de patata continua con el aguacate, añade relleno de bonito y finaliza con una nueva capa de patata.

6. Decora a tu gusto, lleva a la nevera durante al menos 45 minutos y sirve bien fresquito para disfrutar plenamente de esta deliciosa receta peruana.


*este detalle es importante ya que ayuda a preservar el sabor de la patata y además le confiere una textura menos 'aguada'. Observarás una patata más compacta, mucho más adecuada para este tipo de preparaciones.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.


Edamame, el aperitivo japonés. Qué es y cómo cocinarlo. Receta de ensalada de edamame


Se podría decir que el edamame es el aperitivo japonés por excelencia, estas deliciosas vainas de soja inmaduras (cosechadas a un 80% de madurez) representan la esencia de la cocina del país nipón, saludable y ligera pero sabrosa y siempre apetecible.





Comprarlo no supone ningún reto —se encuentra con relativa facilidad en la sección de congelados de supermercados como Mercadona— y cocinarlo mucho menos, ya que su elaboración es extremadamente sencilla.

Una vez hervido puedes servirlo con un pizca de sal y pimienta negra recién molida como un aperitivo o 'snack' —se come como si fueran pipas, literal. Tan solo tienes que llevarte un extremo de la vaina de edamame a la boca, sacar los granos de soja con la ayuda de los dientes y desechar la vaina ¡Divertido y riquísimo!—. O desgranar las vainas y añadir las semillas de soja verde que encuentras en su interior en ensaladas (prueba a combinarlo con diferentes ingredientes; quinoa o arroz integral, aguacate, cacahuetes o anacardos, salmón o pollo a la plancha, huevo cocido o escalfado, pimiento, pepino, cebolla roja, semillas de sésamo tostadas, cilantro, ralladura de lima etc) o incluirlos en otro tipo de recetas como salteados, hummus o patés vegetales en general.



INGREDIENTES

· 500 gr de edamame congelado
· Agua
· Sal
· Pimienta negra recién molida


ELABORACIÓN

1. Pon abundante agua en una olla y añade un puñadito de sal. Lleva a ebullición.

2. Una vez haya comenzado a hervir añade el edamame (sin descongelar) y mantén a fuego fuerte hasta que comience a hervir de nuevo.

3. Cuando alcance de nuevo el punto de ebullición baja el fuego y cocina durante 5 minutos.

4. Escurre completamente, añade una pizca de sal y una cantidad generosa de pimienta negra recién molida. Si lo deseas puedes incorporar ralladura de limón o lima y un poquito de jengibre fresco también rallado. Sirve con salsa de soja (si no es baja en sodio te recomiendo que entonces no añadas la sal del paso anterior) y un toque de salsa sriracha si eres fan de esta deliciosa —pero picante— salsa de origen tailandés.

Te dejo un vídeo que creo que puede resultarte útil ya que contiene otra forma muy interesante de cocinar este ligero y sabroso aperitivo vegetal.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Ensalada cocha. Receta de ensalada templada de tomate y pimiento asado


Que las cosas buenas de la vida hace mucho que ya están descubiertas es algo que he aprendido de un tiempo a esta parte. Ahora soy capaz de entender que a veces nos empeñamos en descubrir y nos olvidamos de recordar.
Bueno, pues la receta que hoy os traigo se trata de eso, de recordar. De rescatar deliciosos tesoros de la gastronomía tradicional, bien sea de la nuestra o como en este caso de la de otras culturas o naciones.

Esta ensalada cocha o 'matbuja' (que significa 'cocinada'), plato de la cocina sefardí, es muy fácil de hacer y resulta una interesante opción para aprovechar los últimos coletazos del huerto. Esos tomates tan carnosos y fragantes que has cosechado, pero que ya están demasiado maduros para comer de otra forma, junto con unos pimientos rojos y/o verdes para asar que tan estupendos encuentras ahora, son el 'quid' de esta receta.

Resulta una delicia si lo sirves como guarnición de carnes o pescados, o si simplemente lo acompañas de una rebanada de (un buen) pan recién tostado ¿Te apetece probar? ¿Sí? ¡Pues venga, esto es lo que vas a necesitar?



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INGREDIENTES

· 3 ó 4 pimientos morrones (que sean bien grandotes)
· 4 ó 5 tomates maduros
· 4 ó 5 dientes de ajo
· 1 cucharadita (o más) de cominos 
· Aceite de oliva
· Sal al gusto
· Miel de brezo o unas gotas de vinagre de manzana (ambos ingredientes son totalmente opcionales)



ELABORACIÓN


1. Asa los pimientos como lo hagas tradicionalmente.Yo precaliento el horno a 180º, lavo los pimientos, embadurno cada uno con unas gotas de aceite de oliva virgen extra, añado una pizca de sal, coloco en una bandeja y llevo al horno durante aproximadamente una hora.
Una vez están listos, saco del horno, cubro con un trapo limpio y dejo que 'suden' y pierdan temperatura para que después me resulte más fácil pelarlos.

2. Una vez que tengas los pimientos pelados, córtalos en tiras —no demasiado finas, como de un dedo de grosor— y ponlos a escurrir en un colador durante una par de horas por lo menos para que suelten todo su jugo (este jugo no lo desperdicies, sería una pena, añádelo a algún guiso y verás que rico queda).

3. Lava, pela, despepita y trocea los tomates para comenzar a preparar el sofrito.
(o simplemente lávalos y trocéalos si lo vas a triturar después)

4. Pela y lamina los ajos, añade aceite a una sartén amplia y dora. Inmediatamente después, antes de que se quemen, incorpora los tomates troceados y sofríe unos minutos o hasta que veas que los trozos de tomate se deshacen.

5. Mientras se sofríe el tomate, pon una sartén pequeñita al fuego y tuesta ligeramente los cominos para que desprendan todos su aroma y enriquezcan la ensalada.

6. Añade los pimientos en tiras y los cominos al sofrito de tomate (que si no pelaste y despepitaste antes de cocinar habrás pasado por el pasapuré ahora), mezcla cuidadosamente, baja el fuego y cocina unos 45-50 minutos —o hasta que el caldo se consuma— a fuego muy suave.

7. Prueba el punto de sal, remata si quieres con un hilo de miel —la de brezo le va genial— o unas gotitas de vinagre de manzana, sirve acompañado con bien de pan (de uno que esté rico, insisto, esto es muy importante) y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Ensalada Caprese. Receta básica de ensalada de tomate, mozzarella y albahaca fresca con aceite de oliva


Ensalada Caprese o cuando combinar ingredientes tan sencillos como tomate —elige concienzudamente la variedad, resulta imprescindible que tenga sabor—, mozzarella y hojas de albahaca se convierte en un arte. Bueno, en arte y en una gozada para los sentidos porque el resultado es simplemente perfecto, bien sea servida como plato único o como acompañamiento.

Si necesitas algo rápido, presentable, refrescante y sabroso, te recomiendo que prepares una Caprese y te dejes de complicaciones. Pocas recetas te devolverán tanto a cambio de tan poco.


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INGREDIENTES (para 2 personas)


· 1 tomate para ensalada (que sea de tamaño 'generoso')
· 1 bola de mozzarella fresca
· 1 manojo de albahaca fresca
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas
· Pimienta negra recién molida (opcional)
· Reducción de vinagre de Módena (opcional)




ELABORACIÓN


1. Lava, elimina el pedúnculo y corta el tomate en láminas no demasiado finas.

2. Escurre la mozzarella y córtala del mismo grosor.

3. Elige una fuente de presentación bonita —alargada o redonda, como tú prefieras. Si es redonda solo tendrás que colocarlo en espiral— y dispón el tomate y la mozzarella, alternándolo.

4. Coloca las hojas de albahaca —enteras o troceadas, como más te guste— que habrás lavado previamente y remata con sal, un hilo de aceite de oliva virgen extra, pimienta negra y reducción de vinagre de Módena (estas dos últimas si lo deseas).

5. Sirve y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.



Cola de bonito del norte en escabeche


Un escabeche —más suave o más intenso. eso dependerá del gusto de cada uno— es una excelente manera de cocinar el bonito del norte cuando está en plena temporada. Resulta económico, es muy fácil de hacer y queda delicioso, por eso un escabeche casero siempre está bien posicionado a la hora de elegir candidatos a ingrediente de ensalada veraniega.


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Esta receta no es una forma de conservación para un periodo largo de tiempo —quiero decir que no es una conserva casera— pero sí que es una manera sencilla y práctica de conseguir un bonito en escabeche riquísimo que le sentará estupendamente a un tomate —si es feo y de huerto mejor que mejor— loncheado y aliñado con una pizca de sal, unas gotas de un buen aceite de oliva virgen extra y un poco del caldo y de la verdura del escabeche si lo deseas. Manjar de dioses.




INGREDIENTES

· 1 cola de bonito del norte de entre 1 kg y 1 kg 200gr
· 2 cebollas
· 4 dientes de ajo
· 2 zanahorias
· 2 hojas de laurel
· Unas 15 ó 20 bolas de pimienta negra
· Un puñadito de sal gruesa
· 100 ml de vino blanco
· 40 ml de vinagre de vino blanco
· 75 ml de aceite de oliva virgen extra



ELABORACIÓN


1. Pide en la pescadería que te preparen una cola de bonito del norte de aproximadamente 1 kg de peso, tan solo deben eliminar las escamas —ya que no la vamos a pelar hasta después de cocinarla— y cortar la aleta.
Cuando llegues a casa échale un vistazo y termina de retirar los posibles restos de sangre o partes oscuras y escamas que hayan quedado.

2. Pela y parte en 'juliana' gruesa las cebollas, pon en el fondo de la olla rápida. Pela y trocea las zanahorias, añade a la olla también. Pela los dientes de ajo y sin trocear incorpóralos a todo lo anterior.

3. Acomoda la cola de bonito tal como ves en la imagen, tan solo debes preocuparte de que podamos colocar la tapa y cerrar la olla sin problema.

4. Añade las hojas de laurel, la sal, las bolas de pimienta, el vino, el vinagre y el aceite de oliva virgen extra.

5. Cierra la olla, lleva a fuego fuerte hasta que suba la válvula de presión y en ese momento baja el fuego a potencia media. Cuenta 6 minutos desde ese instante.

6. Pasados los 6 minutos —sí, con solo 6 minutos queda perfecto—, apaga el fuego y deja que repose para que pierda toda la presión.

7. Cuando puedas abrir la olla, espera a que temple un poquito para no quemarte, saca la cola y elimina piel y espinas —asegúrate bien de que no quedan espinas para evitar posibles sustos—. Coloca los trozos de bonito ya limpios en un recipiente con tapa junto con la verdura y el caldo del escabeche y guarda en la nevera.
Aguantará sin problema durante 2 ó 3 días.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: mi amiga María Setién, fuente inagotable de sabiduría culinaria.


Ensaladilla de coliflor. Receta de ensaladilla rusa


Vamos a darle una vuelta de rosca a la ensaladilla rusa tradicional convirtiéndola en una riquísima y sorprendente ensaladilla de coliflor. Incluso si la palabra coliflor y 'me gusta' son incompatibles para ti en una misma frase, creo que puede que te guste esta refrescante y ligera versión de la ensaladilla rusa de toda la vida.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]



Digo ligera porque frente a las 77 calorías por 100 gr de la patata tenemos las 25 calorías por cada 100 gr de la, tan a menudo odiada, coliflor.
Así que ya lo sabes, si no te gusta, vete reconciliándote con esta redondeada y carnosa inflorescencia aunque solo sea por rebajar calorías de un plato tan veraniego como es la ensaladilla rusa.



INGREDIENTES


· 1 coliflor pequeña 
· 2 zanahorias
· 100 gr de bonito del norte en conserva
· 2 chalotas (o cebolleta fresca)
· 4 pimientos de piquillo
· 2 huevos cocidos
· 200 gr de mayonesa
· El zumo de medio limón
· Sal
· Pimienta negra



ELABORACIÓN


1. Pon los huevos a cocer en abundante agua hirviendo con sal. Pasados unos 10 minutos desde que los añades a la cazuela, retira del fuego, refresca y deja que enfríen (sumergidos en agua fría) para poder pelarlos.

2. Limpia y parte en ramilletes lo más menudos posible la coliflor, elimina los tallos por muy pequeños que sean. Pela y parte en dados de unos 2 cm las zanahorias. Ponlo en un cestillo para vapor o en el recipiente Varoma de la Thermomix, si dispones del robot, y cocínalo al vapor durante unos 22-25 minutos.
Una vez está cocido reserva hasta que se enfríe por completo antes de mezclar con el resto de ingredientes.

3. Pela y parte en pequeños trozos los huevos cocidos, reserva una yema para rallar como decoración.

4. Pon el atún escurrido en un cuenco junto con los huevos que acabas de partir, añade las chalotas troceadas muy pequeñito, los pimientos de piquillo partidos pequeño también, el zumo de limón, la coliflor y la zanahoria, la mayonesa, una pizca de sal y pimienta negra al gusto.

5. Mezcla los ingredientes con una cuchara para que se amalgamen bien, comprueba el punto de sal, cubre con film transparente o pon la tapa si el cuenco la tuviera y lleva al frigorífico para que se enfríe antes de comerlo.

6. Sirve en una fuente, decora con la yema de huevo cocido que tenías reservada y disfruta.



- CONSEJOS -


· Puedes añadir otros ingredientes como; aceitunas rellenas, surimi, guisantes, máiz, etc. En fin, todo lo que pongas habitualmente en la ensaladilla rusa clásica o tu versión de este plato tan rico.

· Si prefieres preparar tú la mayonesa también te quedará delicioso, aunque en verano, por seguridad, te recomiendo usar mayonesa o mahonesa comercial.

· También puedes darle un 'toque' picante añadiendo unas guindillas partida en aros, me encanta el resultado.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: Mercado Calabajío

Paté de salmón (muy fácil)


Si hay algo que nos sobre durante la Navidad son estupendos planes para disfrutar en familia o con amigos, mucha vida social [demasiada incluso] y poquito tiempo para atender todos los compromisos que nos gustaría.
Por eso he pensado que la receta de hoy es un buen aliado, muy fácil de hacer, rápida y lo mejor de todo, debemos hacerla con antelación porque está mucho más rica. Lo que nos ayuda a organizarnos mejor.




Con un poco de planificación a la hora de hacer las compras e ideas así de sencillas, verás como esta Navidad no llegas al 1 de enero hasta el gorro [navideño, eso sí] de estar metido/a en la cocina. Bueno, con eso y con la ayuda de los que siempre intentan escaquearse un poquillo pero que en todas las familias ya tenemos perfectamente identificados jajajajaja.




INGREDIENTES

· 250 gr de salmón fresco (limpio de piel y espinas)
· 250 ml de leche entera
· 1/2 cebolla
· 30 gr de mantequilla
· 100 ml de nata para cocinar
· 5 anchoas
· Una pizca de sal
· Pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Pon la leche en un cazo y lleva a ebullición, cuando comience a hervir añade el trozo de salmón (te recomiendo que lo partas por la mitad de manera longitudinal). Retira del fuego y reserva.

2. Pela y parte en trozos lo más pequeños posible la cebolla. Pon la mantequilla en una sartén alta y lleva al fuego. Añade la cebolla y rehoga hasta que esté transparente, no queremos que se dore.

3. Añade la nata a la cebolla y cocina un par de minutos.

4. Saca el salmón de la leche, desmígalo con las manos bien limpias (aprovecha para cerciorarte de que no hay ninguna espina) y añádelo a la sartén. Salpimenta y cocina unos 3 minutos más.
Pasado ese tiempo retíralo del fuego y espera a que pierda temperatura.

5. Pon el contenido de la sartén (cebolla, nata y salmón) en el robot de cocina, añade las anchoas y 2 cucharadas soperas de la leche* donde hervimos el salmón inicialmente y tritura hasta conseguir una pasta lisa y homogénea.

6. Comprueba el punto de sal por si hiciera falta rectificarlo, coloca el paté en un recipiente con tapa y guarda en la nevera durante un mínimo de 6 horas antes de comerlo. Aunque lo ideal, al menos para mi gusto, es que esté preparado de un día para otro.
Sirve acompañado de tostadas de pan  y algún tipo de salsa (tártara o rosa por ejemplo) si te apetece.


*si quedase con una textura demasiado espesa para tu gusto, puedes añadir un poco más de leche o un poquito de caldo de verdura o pescado si lo tienes a mano.



¡ESPERO QUE OS GUSTE!


Fuente de la receta: de Rechupete



Langostinos aliñados


Aperitivo, entrante o plato principal, no lo sé. Depende el gusto que le cojáis a estos deliciosos langostinos. Una receta super fácil de hacer y muy práctica, ya que lo ideal es que la tengas lista con antelación para que los langostinos tomen bien el sabor de los ingredientes del sabroso aliño, y puedas disfrutar de ellos en todo su esplendor.





¡Pruébalos esta Navidad y verás como repites!



INGREDIENTES

· 800 gr de langostinos
· 150 ml de agua
· 2 dientes de ajo
· Un buen ramillete de perejil fresco
· 5 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· 3 cucharadas soperas de vinagre de vino blanco
· Pimienta negra recién molida
· Sal 



ELABORACIÓN


1. Pela los langostinos, dejando la cabeza y la cola para que la presentación sea más agradable.

2. Lava, seca y pica finamente el perejil fresco. Reserva.

3. Pela y prensa los dientes de ajo. Reserva también.
Si no dispones de "prensa ajos" pártelo lo más pequeño que puedas.

4. Pon los langostinos en el fondo de una cazuela, vierte el agua, tapa, lleva al fuego y espera que llegue a hervir. En ese momento mueve cuidadosamente para que se cocinen los de la parte superior, cocina un minuto más y aparta del fuego.

5. Escurre el agua [puedes aprovecharlo para un fumet] y rápidamente [para que los langostinos estén bien calientes y tomen mejor todos los ingredientes], añade el ajo, el perejil, el aceite, el vinagre, la pimienta negra al gusto [te recomiendo que pongas una cantidad genrosa] y una pizca de sal.

6. Pon la tapa a la cazuela, dale un buen "meneo" para que se mezcle y reparta bien el aliño. Deja reposar unos minutos y disfruta junto con una copa de un buen cava, champán o tu vino blanco preferido.


Estos langostinos se comen a temperatura ambiente. 
No debes calentarlos a la hora de servir.



¡ESPERO QUE OS GUSTE!


Fuente de la receta: propia.

Ajo asado aromatizado y queso Camembert


Un aperitivo informal o tal vez muy formal, por qué no. Un aperitivo para compartir, para disfrutar con una copa de vino y para servir ahora en otoño cuando encender el horno ya no da tanta pereza.
Un entrante fácil de hacer y muy original, con una presentación diferente que propicia el "arremolinamiento" de amigos alrededor de la mesa jajajajajaja.
Vale, no es la elección más acertada para una primera cita o una importante y comprometida comida o cena con tu jefe, pero pobrecillo ajo merece sin duda que lo pruebes de esta manera en cuanto encuentres la ocasión idónea.





INGREDIENTES

· 2 cabezas de ajo
· 40 gr de mantequilla
· 80 ml de aceite de oliva virgen extra
· Un chorro de vuestra miel favorita (unas 2 ó 3 cucharadas soperas)
· 2 ramas de romero fresco
· 3 hojas de laurel
· Sal en escamas
· Pimienta negra recién molida

1 queso Camembert
Pan de hogaza, baguette o una mezcla de diferentes tipos.


ELABORACIÓN


1. Corta las cabezas de ajo por la parte superior y colócalas hacia abajo en una fuente de cristal apta para horno.

2. Pon a su alrededor las ramas de romero y las hojas de laurel (previamente lavadas y secas).

3. Parte la mantequilla en 3 ó 4 trozos y dispón alrededor del ajo. Añade el aceite por encima.

4. Vierte un chorro generoso de miel sobre todo el conjunto, como unas 2 ó 3 cucharadas soperas estará bien.

5. Termina añadiendo sal en escamas y pimienta negra recién molida, no seas tacaño con ninguno de los 2 ingredientes.

6. Lleva al horno precalentado entre 180º y 200º (dependerá de cada horno) durante unos 40-45 minutos.

7. Saca el queso Camembert de la caja donde viene, desecha la tapa, elimina el plástico que lo envuelve y la pegatina que lo sella. Vuelve a poner el queso en la base de la caja, hazle un corte en forma de cruz en la parte superior y reserva.
Mételo al horno cuando queden unos 12 minutos para finalizar la cocción del ajo.

¿El resultado? Un dorado, cremoso y estupendo ajo asado. Suave y delicioso.
Y un queso de pasta blanda que se convierte en una untable maravilla. No podrás parar de comer.
¿Cómo lo sirves? Muy sencillo, corta rebanadas del pan que más te guste (hogaza, baguette, de cereales, maíz, semillas o pasas. Que cada uno elija su favorito o un poco de cada) y tuéstalas, unta queso Camembert fundido sobre el pan, remata con un poquito de "carne" del ajo asado y disfruta.
Sirve con un vino rico y prepárate para ser el centro de todos los elogios jajajaja.






¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: Lorraine Pascale.


Cogollos iceberg con salsa de queso azul, bacon y frutos secos


Una forma diferente y original de servir la ensalada. Sorprenderás hasta a los comensales menos impresionables ¡No te pierdas esta receta porque te va a encantar!



La mezcla de queso azul, bacon y frutos secos es una delicia que estoy segura que ya conoces. Si además la combinamos con la tersa y crujiente lechuga iceberg, conseguimos una bomba de sabor y texturas muy pero que muy interesante.


INGREDIENTES [para 4 personas]

· 1 lechuga iceberg pequeña
· 140 gr de bacon en dados
· Un puñado de nueces peladas
· Semillas de calabaza
· Pasas de Corinto

- Para la salsa:
· 3/4 de cup de mayonesa [1 cup= 236 ml]
· 1/2 cup de buttermilk [receta aquí]
· 50 gr de queso azul
· 1/2 c.c de azúcar
· 1/2 c.c de ajo en polvo
· 1/2 c.c de cebolla en polvo
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra recién molida
· Un ramillete de perifollo fresco



ELABORACIÓN


1. Pon el bacon en una sartén y saltea hasta que esté completamente dorado y crujiente. Saca a un plato cubierto de papel absorbente y reserva.

2. Mezcla todos los ingredientes de la salsa en el vaso de la batidora y tritura perfectamente [deja un poquito de perifollo para espolvorear al final]

3. Elimina las hojas más exteriores de la lechuga [con un par de ellas será suficiente], pártela por la mitad longitudinalmente y después en cuartos.
Corta la parte del tronco de cada porción de lechuga, este paso es importante para evitar que amargue.

4. Coloca los 4 cuartos de lechuga sobre una fuente, vierte la salsa por encima de los cogollos, añade el bacon y los frutos secos como ves en la imagen y remata con un poquito de perifollo picado.

5. Sirve inmediatamente y ¡Disfruta!


La gracia de esta ensalada es comer en cada bocado un poquito de todos y cada uno de los ingredientes, por eso debemos encargarnos de "regar" de manera uniforme la salsa sobre los cogollos cuando vayamos a servirla.


c.c= cucharadas de café


¡ESPERO QUE OS GUSTE!


Fuente de la receta: propia.




NÍSCALOS AL AJILLO a la plancha


Esta es  bajo  mi punto de vista la forma más sencilla y deliciosa que puede existir para preparar los Níscalos o Rovellones.
Con 4 ingredientes de nada montamos un festival otoñal de sabores que da gusto, ya veréis.




INGREDIENTES

· Níscalos
· Ajo
· Aceite de oliva virgen extra
· Perejil fresco
· Sal en escamas


ELABORACIÓN


1. Para esta receta elegiremos los Níscalos más pequeñitos y perfectos que tengamos, aquellos que tengan el sombrero más cerrado y una apariencia más bonita.

2. Los limpiaremos concienzudamente, cada uno siguiendo el método que más le guste, porque es importante dejarlos perfectos.

3. Pelamos y picamos el ajo muy menudo o lo prensamos, de ambas formas queda bien.

4. Ponemos a calentar la plancha o sartén, añadimos un chorrito de aceite y extendemos bien por toda la superficie.

5. Colocamos los Níscalos con el huequecito hacia arriba primero y ponemos el ajo dentro, cocinamos a fuego medio-suave un par de minutos por ese lado.

6. Damos la vuelta y cocinamos otros dos minutos (el tiempo es aproximado ya que dependerá del tamaño de los Níscalos, de la sartén, de la potencia del fuego...)

7. Volvemos a dar la vuelta añadimos unas gotas de aceite dentro de cada "sombrero", el perejil picado y unas escamas de sal.
Terminamos de cocinar por este lado y ya no los damos la vuelta porque se caería toda la salsita y obviamente no es lo que buscamos.

8. Cuando comprobamos que están listos servimos y disfrutamos inmediatamente.

Es un bocado excelente con la única compañía de un trocito de pan y una copa de un buen vino.
Os recomendaría como para casi todas las setas un tinto joven, ligero. Pero mi amigo Alfonso Fraile, excelente sumiller y entendido en esto, va un pasito más lejos y nos comenta que podría resultar atractivo el maridaje con un fino e incluso un oloroso Montilla-Moriles.
Eso lo dejo a vuestra elección...
Por cierto sería estupendo (y esta idea me la ha dando también Alfonso) si finalmente decidimos acompañar la comida con uno de estos vinos, añadir unas gotas de fino u oloroso a los Níscalos mientras les estamos cocinando, me quedo con la "copla" porque me gusta la idea.


¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia
Agradecicmientos: Alfonso Fraile, Hotel-Escuela Las Carolinas.

MEJILLONES EN SALSA (versión III)


Una vez más vamos con nuestros adorados mejillones, esos salerosos "tipos" del mar, tan sanos, ricos y sobre todo económicos que tantas alegrías en forma de bocados deliciosos llevan a nuestras mesas.





INGREDIENTES

· 1 Kg de mejillones
· 1 puerro
· 1 pimiento verde
· 200 gr de salsa de tomate 
· 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharadita de café de pimentón dulce y/o picante
· Cayena
· Caldo de los mejillones


ELABORACIÓN


1. Limpiamos los mejillones y les abrimos al vapor, yo lo hago con la ayuda del microondas (ya sé que soy muy pesada pero es que resulta tan práctico que me gusta recordarlo siempre por si alguno de vosotros no conoce el método)
Retiramos la parte de la cáscara donde no está la carne y la desechamos, reservamos los mejillones y el caldo que han soltado al abrirse.

2. Partimos el puerro y el pimiento verde en brunoise y ponemos a rehogar en una sartén con el aceite de oliva. Añadimos cayena al gusto y continuamos salteando.

3. Cuando toma color incorporamos el pimentón, mezclamos bien e inmediatamente añadimos el tomate frito, mezclamos nuevamente y cocinamos un par de minutos.

4. Añadimos el caldo de los mejillones (o mitad caldo y mitad agua, cada uno como lo desees) y mantenemos a fuego suave durante unos 12-15 minutos.

5. Pasado ese tiempo comprobamos el punto de sal por si fuera necesario corregirlo y trituramos la salsa con la ayuda de la batidora.

6. Ponemos la salsa nuevamente en la sartén y añadimos los mejillones, cocinamos un par de minutos más y listos para servir y disfrutar.






¡ESPERO QUE OS GUSTEN!

Fuente de la receta: propia


CHAMPIÑONES en salsa de cerveza

Cuanto juego dan los champiñones, ¿Verdad?, admiten mil preparaciones siendo de lo más amable con los ingredientes que les presentemos.
Hoy para variar un poco os propongo cocinarlos de una forma que invita a untar pan, ¡Y de qué manera!, veréis...
Vamos a obtener en un momento y de un modo super sencillo un aperitivo estupendo, una tapa de 10 o una guarnición ideal para cualquier tipo de carne.



INGREDIENTES

· 600 gr de champiñones frescos
· Una cebolla pequeña
· 3 dientes de ajo
· Una lata de cerveza (330 ml) 
· Unas ramitas de tomillo fresco (si no tenemos podemos sustituirlo por tomillo seco)
· Guindilla
· Una cucharadita de Maizena®
· 50 ml de agua
· Pimienta negra
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal

ELABORACIÓN

1. Limpiamos los champiñones como lo hagamos de forma habitual, partimos en cuartos y reservamos.

2. Ponemos un chorrito de aceite de oliva en una sartén amplia o en una cazuela baja, añadimos la cebolla y el ajo partidos en brunoise y rehogamos.

3. Cuando comienzan a tomar color incorporamos los champiñones, sal, pimienta y guindilla al gusto.
Rehogamos unos 3 minutos más.

4. Es el momento de añadir el tomillo y la cerveza.
Cuando rompe a hervir dejamos que se cocine destapado a fuego suave-medio durante unos 20 minutos.

5. Pasado ese tiempo incorporamos la Maizena® que habremos disuelto en el agua y mantenemos a fuego medio unos minutos más hasta conseguir una salsita espesa.

6. Comprobamos el punto de sal para corregirlo si fuera necesario y ya estarán listos para servir y disfrutar.


¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: Gastronomía&Cía.



ENSALADA DE ESPÁRRAGOS VERDES Y PANCETA con queso Camembert


Mientras el verano da los últimos coletazos me apetece seguir preparando ensaladas variadas, diferentes y sobre todo ricas, ¡Que al final es lo importante!.
Ésta se sirve tibia, para ir acostumbrándonos al otoño que se acerca irremediablemente...


Con el puntito de la panceta bien dorada (este detalle es importante a que así la desgrasamos lo suficiente como para aligerar el plato y que no resulte pesado), los espárragos verdes con un toque de ajito (¡Me encantan!) y el queso Camembert que le va de vicio ésta ensalada bien puede convertirse en plato principal de una cena de las de "quedar bien".

INGREDIENTES

· Hojas y brotes de lechugas variadas
· Espárragos verdes*
· Panceta 
· Queso Camembert
· Ajo
· Sal
· Pimienta negra
-Para el aliño:
· Aceite de oliva virgen extra
· Vinagre de Jerez
· Tomillo** 
· Sal en escamas

ELABORACIÓN

1. Lo primero que haremos es preparar los espárragos y para ello los partimos separando las puntas de los tallos, lavamos, secamos y reservamos las puntas.
Cortamos el extremo más leñoso del tallo y lo desechamos, el resto lo lavamos y troceamos.

2. Ponemos la panceta partida en cubos de 1 cm aproximadamente en una sartén bien caliente y salteamos hasta conseguir que quede bien doradita.
Cuando está a nuestro gusto la retiramos a un plato que habremos cubierto con papel de cocina absorbente y reservamos.

3. Pelamos y prensamos el ajo, lo ponemos en la sartén donde hemos hecho la panceta*** y añadimos los espárragos, salpimentamos y salteamos a fuego fuerte durante un par de minutos.
Retiramos del fuego y reservamos también.

4. Preparamos la vinagreta emulsionando bien los ingredientes.

5. Montamos la ensalada colocando una base de lechugas, los trocitos de panceta, los espárragos, el queso Camembert troceado (de un tamaño aproximado a la panceta) y finalmente aliñamos.

6. Servimos inmediatamente y a disfrutar.

*esta receta es ideal para aprovechar los tallos de los espárragos, si habéis preparado otro plato que solo requiera las puntas ¡Aquí no se tira nada!
**un toque de romero también le va estupendamente, o si queréis podéis sustituir ambos por hierbas provenzales
***con la grasa que suelta la panceta será más que suficiente para saltear los espárragos, si hay demasiada eliminaremos un poquito antes de añadirlos

¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.

ENDIBIAS con salsa de queso picón y anchoas

Las endibias en mi caso son un ingrediente que habitualmente dejo de lado al verlas en el mercado o si las llevo a casa terminan vagando por la nevera con un futuro incierto porque no acabo de dar con la receta en la que encajen.
Bueno pues creo que he dado con la fórmula ideal para que esto no vuelva a suceder, una sencillísima y rápida salsa que las acompaña de cine y unos trocitos de anchoa que terminan de darlas el puntito para conseguir un aperitivo, ensalada o guarnición de 10.



Veréis que cosa más sencilla y lo resultón que queda, os cuento:

INGREDIENTES

· Endibias baby (las compro en Eroski)
· Una cebolla pequeña
· 75 gr de queso picón
· Un brick de nata pequeño (200 ml)
· Anchoas (en mi caso Serrats)
· Aceite de oliva
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra

ELABORACIÓN

1. Limpiamos las endibias, las lavamos y cortamos por la mitad longitudinalmente. Secamos y reservamos.

2. Partimos la cebolla en brunoise y la ponemos a pochar a fuego lento (para conseguir que se dore sin quemarse) en una sartén con un poquito de aceite de oliva. Salpimentamos.

3. Cuando la cebolla está doradita incorporamos el queso desmigado y mezclamos con una cuchara de madera para ayudar a que se funda.

4. Añadimos la nata, dejamos que se cocine unos 3 ó 4 minutos manteniendo el fuego muy suave, retiramos, dejamos que temple y trituramos hasta conseguir una salsa fina.
Si quedase demasiado espesa podemos aligerar con un poquito más de nata.

5. Disponemos las endivias en el plato de presentación, salseamos generosamente, colocamos las anchoas enteras o partidas en trocitos (como más os guste) y ya están listas para servir.


¡ESPERO QUE OS GUSTEN!

Fuente de la receta: propia.
Agradecimientos: Conservas Serrats.

ENSALADA DE ARROZ con vinagreta de ajo


Hoy os traigo ensalada nuevamente, de arroz, muy facilona por cierto. Llena de sabor y con ingredientes que como siempre seguro que todos tenemos en casa para que si os apetece os pongáis manos a la obra con ella ya mismo.
En realidad como veis es una simple ensalada de arroz pero con una vinagreta diferente que le da una potencia al asunto bastante interesante, a ver que os parece.


El ajo aporta un toque especial al bonito y el perejil potencia el sabor del conjunto, probarlo porque os va a encantar.
Eso si, no la preparéis si tenéis una cita importante o un compromiso social por motivos más que evidentes...

INGREDIENTES

· Mezcla de brotes de ensalada
· Arroz Basmati (uso del que viene en bolsitas porque es muy cómodo)
-Para la vinagreta:
· Aceite de oliva virgen extra
· Vinagre de Jerez
· Ajo
· Perejil fresco
· Sal

ELABORACIÓN

1. Ponemos en una cazuela abundante agua con un poquito de sal y un chorrito de aceite de oliva, lo llevamos a ebullición.
Cuando rompe a hervir añadimos la bolsa de arroz* y cocemos durante 12 minutos (o el tiempo que indique el fabricante). Refrescamos, escurrimos perfectamente y reservamos.

2. Preparamos la vinagreta emulsionando aove, un chorrito de vinagre, ajo prensado, perejil picado lo más fino posible y sal al gusto.
Si queréis podéis triturarlo con la batidora y así no os complicáis.

3. Montamos la ensalada colocando una base de brotes de lechugas, escarola etc...(lo que más os guste), sobre ella ponemos arroz, bonito**, los pequeños tomates y aliño al gusto.

4. Servimos inmediatamente y disfrutamos.

*por supuesto podéis optar por usar otro tipo de arroz, por ejemplo vaporizado o basmati sin estar embolsado, en ese caso cocerlo de la forma que lo hagáis habitualmente.
**usar un buen bonito para que se noten bien los "trozacos".


¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.
Agradecimientos: Conservas Serrats.