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Kéfir de agua ¿Qué es? ¿Cómo se prepara?


El kéfir de agua es una bebida con propiedades probióticas, muy saludable y de agradable sabor que recuerda a una especie de sidra sin alcohol o a la kombucha.





Siguiendo unos sencillos pasos obtendrás una interesante bebida casera ligeramente ácida y burjujeante, ideal para tomar a cualquier hora y muy pero que muy sana.
Si lo sirves bien frío con unas hojitas de hierbabuena resultará un curioso refresco veraniego que te aseguro no va a dejar indiferente a nadie.

Para comenzar tu propia producción de kéfir de agua únicamente necesitas que alguien te regale nódulos de kéfir, no te asustes, conseguirlos es mucho más sencillo de lo que pueda parecer en un principio.
Si de entrada no conoces a nadie que lo tenga, recurre a una tienda de productos naturales o herbolario donde compres de manera habitual, seguro que ellos cuentan con un banco de donación de kéfir de agua. Si así tampoco lo consigues, escribe 'kéfir de agua' en el buscador de Google, navega un poquito y ya verás como enseguida encuentras 'donantes' encantados de cederte nódulos para que te inicies en este curioso y excitante mundo.
Por supuesto también puedes comprarlo, hay empresas que se dedican a su comercialización, reconozco que aunque pierda parte de su encanto resulta práctico.


INGREDIENTES

• 3 cucharadas de nódulos de kéfir
• 3 cucharadas de azúcar de coco o panela
• 2 dátiles o 2 higos secos
• 1 cucharada de uvas pasas
• El zumo de medio limón
• 1 rama de canela (opcional)

~utensilios~
• cuchara de madera y olador de malla NO metálica
• embudo
• bote de cristal de boca ancha con cierre hermético (de los de cierre metálico y junta de goma que se usan para conservar foie, patés, confituras etc)


ELABORACIÓN


1. Pon los nódulos de kéfir de agua, el azúcar de coco o panela, los dátiles, las pasas y el zumo de limón en un bote de cristal. Añade un palito de canela si lo deseas.

2. Cubre con agua mineral, no llenes el bote completamente porque al ser una fermentación se liberarán gases y por ello es necesario que quede algo de espacio. Mezcla ligeramente con una cuchara de madera.

3. Cierra y deja reposar sobre la encimera de la cocina durante 48h.

4. Destapa cuidadosamente, filtra con la ayuda de un colador de malla plástica (el kéfir no se lleva bien con el metal, no lo olvides) o un paño de tela fina apropiada para este fin bien limpio, vierte el contenido en una botella con tapón (las de tipo gaseosa antigua van genial en ese caso) y guarda en la nevera para tomar fresquito.
Una vez está elaborado se conserva sin problema durante un par de días o tres, eso sí, siempre que lo guardes en el frigorífico.

5. Retira y desecha los dátiles, las pasas y el palo de canela en caso de que lo hayas puesto, aclara los nódulos de kéfir con agua mineral y comienza de nuevo el proceso.


~ Consejos ~

Si vas a viajar o cualquier otro motivo va a impedirte preparar bebida durante unos días, pon los nódulos en un tarro, añade varias cucharadas de azúcar y cubre con un poquito de agua para conseguir un medio muy azucarado donde el kéfir 'se sienta a gusto'. Cuando regreses, desecha el líquido, aclara bien los nódulos (no olvides que debes hacerlo con agua sin cloro) y activa el proceso.
En caso de que no desees elaborar más bebida de kéfir durante un largo periodo de tiempo, podrás congelar los nódulos e iniciar el proceso nuevamente cuando te apetezca. Es probable que mueran colonias de bacterias pero siempre es mejor que perderlo todo.


¡Espero que te guste!


Zanahorias aliñadas (o aliñás). Receta de tapa de zanahorias típica de Cádiz


Refrescante, super fácil de hacer y muy económica. Así es la deliciosa tapa que hoy aprendemos a preparar, estrella de la gastronomía andaluza —en especial de la cocina gaditana— se trata de una receta donde las zanahorias maceradas con ajo, especias y vinagre de Jerez son las principales protagonistas.




Descubre cómo preparar de una forma extremadamente sencilla un encurtido inmediato y olvídate de meses de reposo o maceraciones prolongadas. Estas zanahorias aliñadas son la salida ideal para impacientes.



INGREDIENTES

· 500 g de zanahorias bien frescas
· 175 ml de caldo de cocción de las zanahorias
· 80 ml de vinagre de Jerez
· 3 o 4 dientes de ajo
· 1 cucharada de postre de orégano
· 1 cucharada de postre de cominos (yo lo uso en grano pero puedes ponerlo en polvo si lo prefieres)
· 1 cucharada de postre de pimentón de la Vera
· Sal



ELABORACIÓN


1. Pela, o lava bien (sin necesidad de retirar la piel) si son caseras y tienes las certeza de que no han sido tratadas con fertilizantes químicos o pesticidas, las zanahorias.

2. Pon en la olla a presión y cubre con un poquito de agua, lo justo para cubrir las zanahorias y un poquito más. Añade una pizca de sal, cierra la olla y lleva a la fuego a máxima potencia. En cuanto suba la válvula de presión cuenta 1 minuto exacto, después apaga y retira del fuego. Deja que la olla pierda la presión completamente para poder abrirla y saca las zanahorias a un plato, reserva el caldo de cocción porque vas a necesitarlo.

3. Pela los dientes de ajo, pon en un mortero junto con un poquito de sal y comienza a 'majar' hasta conseguir una pasta. Añade el comino, el orégano, el pimentón y mezcla bien.
Cuando has logrado una pasta de ajo y especias, añade el vinagre y parte del caldo de la cocción de las zanahorias que tenías reservado.

4. Trocea las zanahorias en rodajas gruesas y pon en un recipiente hermético que tenga tapa. Vierte sobre ellas el aliño, tapa y deja reposar en la nevera un mínimo de 6 horas antes de degustarlas.

5. Estas deliciosas zanahorias aliñadas aguantan en la nevera varios días sin problema aunque es bastante probable que no duren tanto tiempo jajajaja.
Sirve bien fresquitas como aperitivo o disfruta como guarnición de carnes o pescados a la brasa, como acompañamiento de legumbres o como ingrediente de ensaladas. Incluso puedes poner una pequeña cantidad la próxima vez que prepares ensaladilla rusa ¡Verás que toque más rico!



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: Las Maria Cocinillas


'Nice cream' de plátano y calabacín con cacao. Qué es un nice cream y por qué va a gustarte tanto


Los 'nice cream', helados saludables o helados de plátano han llegado pisando fuerte y todo apunta a que tienen pensado quedarse. Resultan la manera ideal de tomar un postre (desayuno, merienda o antojo a deshora) rico, bajo en calorías y extremadamente fácil —y super rápido— de hacer.

Coge papel y lápiz porque esta sencilla fórmula (que por supuesto podrás ir variando a tu gusto a medida que te adentres en el universo #nicecream) va a proporcionarte muchos deliciosos momentos a lo largo del verano.







INGREDIENTES (cantidades para 2-3 personas)

· 200 g de calabacín congelado*
· 150 g de plátano congelado
· 1 cucharada de postre colmada (o más si lo deseas) de cacao puro desgrasado
· 2 dátiles deshuesados
· 1 cucharada sopera de sirope de agave**
· 1 cucharadita de extracto natural de vainilla

-Topping: avellanas, almendras, nueces, pistachos o el fruto seco que prefieras en trocitos, chips de chocolate o nibs de cacao para una versión más ligera etc ¡Usa tu imaginación!


*el calabacín lo pelo, pero no entero, algo en mi interior me dice que lo compre orgánico, lo lave bien y respete parte de su piel alternando tiras con el pelador.
**podéis sustituirlo por el endulzante que prefiráis; miel, sirope de arce, azúcar de coco, estevia etc



ELABORACIÓN


1. Este helado es sencillísimo de hacer pero requiere un poquito de preparación previa ya vas a necesitar que sus ingredientes principales —calabacín y plátano— estén congelados. Así que el día antes (o al menos con seis u ocho horas de antelación) debes lavar bien y pelar el calabacín para después trocearlo en cubos como de unos 4 ó 5 cm, ponerlo en una recipiente o en una bolsa y llevarlo al congelador. Con el plátano, pues lo mismo, pela, trocea y al congelador con él.





2. Pon todos los ingredientes en un robot triturador y dale sin miedo hasta conseguir la textura de helado que buscamos, en un par de minutos estará listo. No tiene ciencia ni misterio, siempre sale así que no tengas miedo.






3. Sirve inmediatamente, añade tus topping preferidos y disfruta sin remordimientos de la cremosa textura y el saborcito a cacao que te ofrece esta original, facilona y casi instantánea manera de hacer helado casero.
Si te sobra puedes ponerlo sin problema en un recipiente hermético y guardarlo en el congelador para usarlo en otro momento.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Salsa tamari, qué es. Principales diferencias entre la salsa tamari y la salsa de soja


De origen japonés, la salsa tamari se elabora a partir del líquido que los granos enteros de soja desprenden al fermentar el miso. Dicha fermentación se hace en barriles de cedro y tiene una duración de entres 18 y 24 meses.

En un principio, debido a su gran parecido, podemos creer que es lo mismo que la salsa de soja común pero no es así. Si bien es cierto que tanto su sabor como usos son similares, existen claras diferencias entre ambas salsas —en primer lugar su origen, la salsa de soja es originaria de china—. Hoy intentaremos aclarar de una forma sencilla en qué consisten esas diferencias para así aprender a elegir con criterio productos saludables y de calidad.





¿Qué ingredientes lleva la salsa tamari?
En el proceso de elaboración del tamari natural tan solo intervienen tres ingredientes; soja, agua y sal. A diferencia que en la salsa de soja a la que —generalmente se la añade trigo— por lo que podríamos decir que si usamos tamari estamos optando por una 'salsa de soja pura' que además es totalmente apta para celiacos.
La salsa tamari tampoco contiene agentes químicos.

¿Qué beneficios me aporta?
· Contiene 18 aminoácidos, entre ellos los 9 esenciales*.
· Nutricionalmente contiene más proteínas, hierro y calcio que la salsa de soja a la que estamos habituados.
· El tamari NO contiene colorantes, conservantes, azúcares u otros aditivos como el glutamato monosódico o el E-621 (un potenciador de sabor nada recomendable).

¿Cómo puedo incluir la salsa tamari en mis platos?
Puedes usarla en macerados o adobos (para carnes de pollo o cerdo, pescados o verduras que después vayas a cocinar a la parrilla, horno o plancha), ponerla también en sopas, arroces o recetas de pasta siempre que que te apetezca dar a tus platos un aire oriental, disfrutar de su sabor en sabrosos salteados 'wok' de verduras con gambas —u otros ingredientes—  o ponerla directamente cuando prepares aliños para tus ensaladas.
Eso sí, es importante que recuerdes que cuando la utilices en guisos es fundamental que la añadas siempre al final de la cocción para conservar vivas las enzimas.

¿Cuál es su precio?
El precio de la salsa tamari oscila un poquito en función de la marca y dónde la compres pero lo cierto es que siempre es bastante más elevado que el de la salsa de soja común. En todo caso los beneficios que nos aporta justifican de sobra el pequeño 'esfuerzo' que hagas a la hora de comprarla.


*un aminoácido esencial es aquel que el organismo no es capaz de sintetizar por si mismo y, por este motivo, debe tomarlo necesariamente desde el exterior mediante la dieta.


¡Espero que te resulte útil!


Mezcla de semillas y fruta deshidratada con cúrcuma y pimienta de Jamaica 'allspice'


Semillas, especias, un robot batidor o molinillo eléctrico de café y un tarro de cristal (a poder ser bonito, pero esto ya es opcional) donde guardarlo. No necesitarás nada más para que la receta que hoy te propongo quede perfecta. Bueno sí, ganas de disfrutar cuidándote.

Prueba esta deliciosa y aromática mezcla de semillas y especias y verás como a partir de ahora nunca faltará en tu despensa. Estarás incluyendo, sin apenas darte cuenta, gran parte de los superlimentos que tanto nos recomiendan incluir en nuestra dieta diaria.





Esta mezcla te aporta todos los beneficios de la combinación cúrcuma + pimienta negra —la segunda potencia las propiedades de la primera— y además está riquísima cuando la espolvoreas sobre cualquier tipo de postre o la incluyes en tus preparaciones reposteras (yogures, overnight oats, porridge de avena, sopa dulce de almendras, natillas, arroz con leche, helados, crepes o tortitas, galletas, bizcochos etc), aunque está tan buena que no hace falta ponerla como topping de nada o encender el horno con la excusa de usarla en unas galletas, lo cierto es cuesta resistirse a la tentación de comerla a cucharadas (luego no digas que no te avisé, guiño, guiño).



INGREDIENTES

· 140 g de semillas de lino
· 20 g de semillas de amapola
· 20 g de semillas de chía
· 20 g de manzana deshidratada
· 5 g de cúrcuma 
· 25 g de canela en polvo
· 3 bolitas de pimienta de Jamaica o 'allspice'
· 4 vainas de cardamomo
· 1 cucharadita de semillas de anís o 1 estrella de anís
· Una pizca de nuez moscada



ELABORACIÓN



1. Muele en primer lugar —durante 3 ó 4 segundos será suficiente— las semillas de lino, chía, y amapola solas.

2. Añade el resto de ingredientes, tritura unos instantes y guarda en un bote hermético para una mejor conservación.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia

Morcilla de verano. Receta de morcilla vegana en Thermomix


La mejor forma de definir esta receta vegana es diciendo 'Berenjena que sabe a morcilla', así, sin más. Sin rodeos ni florituras porque aquí lo importante es ir al grano y que te enteres de cómo puedes preparar este sorprendente y sabroso plato 100% vegetal cuanto antes.
Te animo a que tomes buena nota porque si pruebas esta berenjena que sabe a morcilla es probable que se convierta en la reina de muchas de tus comidas o cenas durante este verano.





El resultado te sorprenderá por su sabor y te encantará por su textura, jugosa y untable, ideal para servir —como tapa o aperitivo— sobre rebanadas de pan recién tostado. Busca tu pan preferido y ve corriendo a casa a preparar esta sencillísima receta de morcilla vegetariana porque es absolutamente recomendable.
¡Ah, olvidaba deciros que también queda genial en revuelto con huevos de gallinas felices!



INGREDIENTES


· 500 g de berenjena (con piel)
· 250 g de cebolla
· 30 g de piñones
· 25 g de aceite de oliva virgen extra
· 2 cucharadas soperas de tomate frito
· 1/2 cucharada de postre de pimentón de la Vera (dulce o picante, tú decides)
· 1 cucharada de postre de orégano
· 1 cucharada de postre de comino (molido o en grano, como prefieras)
· Sal
· Pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Lava y corta la berenjena en rodajas, coloca en una fuente y espolvorea con sal, deja reposar durante unos 30 minutos para que pierdan la mayor parte de su agua de vegetación. Pasado ese tiempo seca las rodajas con un trapo.

2. Pon la cebolla cortada en cuartos en el vaso de la Thermomix y programa; 10 segundos, velocidad 4.
Saca a un plato y reserva.

3. Ahora pon los trozos de berenjena en el vaso y programa; 8 segundos, velocidad 5.
Ayudándote con una espátula baja los restos de las paredes hacia el fondo.

4. Añade la cebolla que tenías reservada, el tomate frito, los piñones, el aceite, el orégano, el pimentón, el comino, la sal y la pimienta. Programa; 15 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

5. Destapa, comprueba el punto de sal —con cuidado de no quemarte— por si hiciera falta rectificarlo, baja los restos hacia el fondo otra vez y programa los mismos parámetros de nuevo; 15 minutos, temperatura Varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

6. Deja que repose unos minutos y ya estará listo para disfrutar como más te apetezca.
Se conserva 2 o 3 días en la nevera sin ningún problema. Puedes calentarlo para servirlo o comerlo frío directamente.



¡Espero que te guste!
Fuente de la receta: Internet



Mezcla de semillas y frutos secos con chips de banana y canela. Receta saludable para añadir a tus yogures, smoothies o porridges


Existen mil combinaciones posibles cuando te planteas mezclar semillas y frutas deshidratadas con especias, una de mis favoritas es el 'delicioso omega 3' del que ya te he hablado alguna vez. No me canso de él, resulta una delicia cuando pones una cucharadita en tu yogur, smoothie, porridge, overnight oats o cualquier otro tipo de postre donde las semillas y las especias como la canela puedan lucirse demostrándote todo lo que pueden hacer por ti.

Me declaro fan de estas sencillas y deliciosas mezclas que tienes listas en un minuto y sin embargo te proporcionan alegrías durante días, por eso hoy te propongo una nueva versión que espero te guste y te resulte tan útil como a mi.







INGREDIENTES


· 120 g de semillas de lino (dorado o marrón, es indiferente)
· 30 g de chips de banana
· 20 g de canela molida
· 20 g de semillas de amapola (puedes sustituir por chía si lo prefieres)
· 10 g de semillas de girasol crudas
· 12 avellanas sin tostar
· 4 nueces

-Por supuesto puedes modificar las proporciones, añadir otros frutos secos o especias o variar alguno de los ingredientes si no dispones de los que yo te propongo hasta conseguir una mezcla a tu gusto.


ELABORACIÓN

Pon todos los ingredientes en una batidora tipo Nutribullet o similar o en un molinillo eléctrico de café y pulveriza.
Guarda en un bote hermético y disfruta añadiendo una cucharadita de postre donde más te apetezca.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Cómo aliñar una ensalada. Orden correcto de aliño en ensaladas (vinagreta tradicional)


Y tú ¿Cómo aliñas las ensaladas cuando usas una vinagreta tradicional?
Ante esta pregunta, que así de buenas a primeras puede sonarte a simpleza, es probable que me des una respuesta que nada tiene que ver con lo que la ciencia asegura que es la forma lógica y correcta de hacerlo. Pero no te preocupes, es normal, casi todos cometemos el mismo error.

El orden en el que (la mayoría de los mortales) incorporamos el aliño básico a las ensaladas suele ser este; aceite, vinagre y sal ¿Verdad? Pues bien, es justamente al contrario de cómo debería ser, ya que lo correcto es poner en primer lugar la sal (es hidrosoluble y penetra fácilmente en alimentos ricos en agua como el tomate), justo después el vinagre (al ser un elemento líquido terminará de disolver los restos de sal) y por último el aceite (este ingredientes es apolar y crea una película oleosa sobre los alimentos que frena la absorción del resto de componentes del aliño)




Por supuesto podemos introducir modificaciones posteriores a esta fórmula básica como variar el tipo de sal, sustituir el vinagre por zumo de limón (al ser también un medio ácido realiza el mismo papel en la vinagreta) o alternar aceite de oliva virgen extra 'al natural' por otros que hayamos aromatizado con hierbas como tomillo, orégano, romero, albahaca o perejil, ajo, guindilla etc.

Si tienes en cuenta esta sencilla pauta y además te preocupas de usar ingredientes de calidad, el resultado va a ser extraordinario. Tus ensaladas no solo ganarán en rigor científico sino que además estarán infinitamente más sabrosas.

Resumiendo, el orden correcto quedaría tal que así; sal, vinagre, aceite.

Quédate con la copla y ponlo en práctica ahora que llega el buen tiempo, verás lo que ganan tus ensaladas con tan solo modificar este simple y cotidiano gesto.

¡Espero que te resulte útil!


Salsa 'cacahuete picoso'. Receta de salsa sin lácteos ni huevo


Esta salsa cremosa y picante de sabor oriental se prepara en un pispas y resulta una delicia para acompañar cualquier verdura cocinada a la plancha, al vapor o al horno. Prueba con unas patatas asadas o unos espárragos verdes a la plancha y verás que es todo un acierto. También puedes usarla como aliño de ensaladas o untada sobre el pan recién tostado en sándwiches o bocadillos.

Su textura recuerda ligeramente a una mahonesa (de sabor exótico, eso sí) pero sin huevo, por lo que puede ser una interesante opción para aquellas personas que no deban incluirlo en su dieta.




Queda riquísima y es tan sencilla de hacer que es bastante probable que a partir de ahora se adueñe de un rinconcito en tu nevera.


INGREDIENTES

· 1/4 de taza o 50 g de cacahuetes crudos y pelados
· 1/3 de taza o 65 g de agua
· 1 o 2 dientes de ajo (depende del tamaño y de lo mucho que te guste)
· 1 trozo de jengibre fresco ya pelado (de unos 2 cm)
· 1 cucharada sopera de salsa de soja
· Un trocito de chile chipotle (puedes usar el adobado de 'La Costeña') o unas gotas de Tabasco®
· El zumo de un limón
· 1 cucharadita de azúcar de coco (o panela o el azúcar que uses habitualmente)
· Una pizca de sal



ELABORACIÓN


1. Tuesta en una sartén a fuego medio durante un par de minutos los cacahuetes, se queman con facilidad, mueve a menudo y vigila el proceso. Retira a un plato cuando comiencen a dorarse.
Deja que pierdan un poquito de temperatura antes de proseguir con la receta.

2. Pon los cacahuetes junto con el resto de ingredientes en un robot procesador o en la Thermomix y licua hasta conseguir una pasta cremosa. Puedes añadir más o menos cantidad de cualquiera de los ingredientes hasta conseguir la consistencia y sabor que más te guste.

3. Pon en un bote con tapa y guarda en la nevera. Aguantará sin problema alrededor de una semana.


¡Espero que te guste!



Cómo asar pimientos en cazuela. Receta de pimientos asados sin horno


Asar pimientos siempre es una agradable ocupación, el aroma que poquito a poco inunda toda la casa resulta muy agradable —y apetecible— en un día hogareño cualquiera. Además, si los pones en un bote de cristal (el típico que reciclas de cualquier conserva de verduras, mermeladas etc) o en un recipiente hermético, se mantienen perfectos durante varios días y quedan deliciosos en un montón de recetas.




Hacer estos pimientos sin la necesidad de tener que encender el horno tiene sus ventajas, por un lado no nos de pereza hacerlos en épocas calurosas y por otro nos ayuda a ahorrar energía eléctrica.

¿Te animas a prepararlos conmigo? Pues vamos a ello.


INGREDIENTES

· 2 pimientos rojos hermosos
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal



ELABORACIÓN


1. En primer lugar lava bien y seca los pimientos.

2. Frota con unas gotas de aceite y echa un poquito de sal.

3. Pon en la cazuela (yo usé una cocotte), tapa y lleva al fuego (o placa de inducción, cada uno lo que buenamente pueda). Cocina durante unos 45 minutos a fuego o potencia media (mi placa tiene 9 niveles de potencia y lo mantuve al 5 durante todo el proceso).
Si es posible no destapes en ningún momento, ni para dar la vuelta a los pimientos. En caso de que su tamaño te lo permita, mueve la cazuela para que sin destapar ellos solitos se den vuelta. En caso de que no sea así y te suceda como a mi, que los pimientos son tan grandotes que queden muy justos en el interior, destapa y voltea con la ayuda de dos utensilios romos de madera (no uses tenedores porque si pinchas los pimientos se saldrá el vapor que se genera en su interior y se fastidiará el invento) y listo. Repite la operación dos o tres veces durante la cocción.

4. Pasados los 45-50 minutos, apaga, retira del fuego y deja reposar unos minutos para poder pelar los pimientos sin riesgo de escaldarte las yemas de los dedos.
Eso sí, te aconsejo comenzar a pelarlos cuando aún están tibios porque así resulta mucho más cómodo y sencillo hacerlo.

5. Mantén en trozos grandes o corta en tiras, colóca en un recipiente hermético o bote de cristal con tapa y guarda en la nevera.
Aguantará varios días sin problema, por supuesto puedes optar por congelarlo ya que el resultado también es fantástico.



¡Espero que te resulte útil!

Fuente de la receta: Mercado Calabajío

Receta de tofu teriyaki. Cómo elaborar un marinado para realzar el sabor del tofu


El tofu pertenece a esa lista de ingredientes que no dejan indiferente a nadie, o los amas o los odias, con ellos no hay medias tintas. Aunque con el tofu, el balance de fans y detractores es bastante claro, no deja lugar discusión, en nuestro país —al menos por ahora— no es un alimento venerado.

En el caso de esta piedra angular del vegetarianismo y veganismo, su ausencia de sabor y especial textura hacen que muchas personas consideren al tofu como algo nada apetecible o directamente lo rechacen. Seguro que conoces a alguien que nunca lo ha probado o que si lo ha hecho prefiera olvidar la experiencia, es probable que incluso tú seas ese alguien.

Pues bien, hoy vamos a intentar corregir esa tendencia preparando un marinado que va a impulsar el sabor del tofu hasta cotas inimaginables, es muy fácil de hacer y los ingredientes que necesitaremos son facilísimos de conseguir, así que te invito a quedarte para descubrir todos los detalles.


Tan solo queda colocar la tapa, cerrar y mantener en el refrigerador macerando durante al menos 12 h.



INGREDIENTES


· 300 g de tofu firme
· 1/4 de taza de salsa de soja
· 2 cucharaditas de azúcar de coco
· 1 cucharadita colmada de jengibre fresco rallado
· 1 cucharadita colmada de ajo rallado
· 1 cucharadita de tahini


ELABORACIÓN


1. Trocea el tofu en dados de unos 3 cm. Reserva en un recipiente hermético o bote de cristal con tapa.

2. Mezcla todos los ingredientes del marinado teriyaki, bate con la ayuda de unas pequeñas varillas o una cuchara hasta conseguir disolver los cristales de azúcar.

3. Vierte el marinado sobre el tofu, coloca la tapa (asegúrate de que queda bien cerrado) y guarda en la nevera durante al menos 12 horas, aunque lo ideal sería que lo hicieras de un día para otro, así el tofu tomará todo el delicioso sabor de este marinado.

4. Transcurrido ese tiempo, escurre —pero no te deshagas del marinado porque en el siguiente paso te daré una opción para utilizarlo— y saltea en un wok a fuego fuerte hasta que los dados de tofu queden completamente dorados y crujientes por fuera. En este momento tienes dos opciones: servirlo así —ya estaría listo para comerlo— o añadir el marinado y dejar que se reduzca completamente para conseguir un sabor mucho más intenso y cierto efecto 'braseado'.



- Consejos -
Resulta delicioso acompañado de arroz o pasta integral y verduras salteadas (vainitas o judías verdes, pequeños arbolitos de brócoli o bastones de zanahoria al vapor, hongos Portobello o espárragos verdes cocinados a la plancha, tomatitos cherry aderezados con salsa de soja, un hilo de miel, aceite de sésamo o de cacahuete y unas gotas de vinagre de arroz, etc) o zoodles de calabacín y unas setas shitake. Remata tu saludable y exótico platazo con un poquito de salsa sriracha, cilantro fresco picado y una fina lluvia de sésamo tostado y te sentirás como si estuvieras rozando el cielo.



¡Espero que os guste!


Fuente de la receta: Vida Vegana



Marinara. Salsa de tomate asado, ajo y albahaca


La marinara es la salsa de tomate ideal para servir con pasta tradicional o con zoodles o tallarines de verduras como calabacín o calabaza. También resulta deliciosa como salsa base para pizzas, lasañas o canelones de carne. Pero no todo va a a ser con aire de Italia, prueba a usarlo en un pisto o como acompañamiento de unos huevos fritos con jamón ¡Verás que cosa más buena!




Toma nota y ponte manos a la obra cuanto antes con esta aromática y deliciosa salsa de tomates asados porque tiene mucho que contarte. Además, su delicado aroma invadirá tu cocina y creará un apetecible ambiente.


INGREDIENTES

· Entre 12 y 14 tomates de rama maduros 
· 12 dientes de ajo
· 20 hojas de albahaca fresca
· Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de postre de vinagre de manzana
· Sal
· Pimienta negra (preferiblemente recién molida)


ELABORACIÓN


1. Precalienta el horno a 200º.

2. Lava los tomates, pela los dientes de ajo y colócalos sobre una bandeja de horno (te recomiendo que antes la hayas forrado con papel de hornear para manchar lo mínimo).

3. Hornea durante 25-30 minutos.

4. Retira los dientes de ajo, resérvalos en un plato. Hornera los tomates durante 30 minutos más.

5. Saca del horno los tomates, deja reposar unos minutos antes de pelarlos.





6. Tritura junto con los dientes de ajo, la albahaca fresca y el vinagre de manzana.
Prueba y corrige el punto de sal y de pimienta si fuera necesario.

7. Pon en un bote de cristal con tapa y guarda en la nevera para utilizarlo a medida que lo necesites.
Aguanta sin problema dos o tres días, siempre que lo mantengas refrigerado, eso sí.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia


Centrifugadora para ensaladas, un imprescindible en tu cocina


La clave para conseguir ensaladas perfectas reside en realizar una selección de apetecibles ingredientes frescos y variados pero también en un detalle que a veces pasamos por alto, la total ausencia de agua después del proceso de lavado al que sometemos a las hojas verdes.





Lavar las hojas de lechuga, endivias, berros, rúcula, canónigos etc es un proceso fundamental como medida de higiene, pero también como potenciador del grado de frescor de los brotes más tiernos, cogollos u hojas verdes exteriores. Pero no debemos olvidar que tan importante es lavar concienzudamente los vegetales —para eliminar tierra, pequeña 'fauna' o animalicos poco apetecibles y posibles restos de productos químicos— como preocuparnos de que después queden completamente secos para evitar esa desagradable sensación de ensalada 'aguada' que todos hemos experimentado en alguna ocasión.

Para resolver la situación y asegurarnos un resultado perfecto, una centrifugadora de ensaladas es la opción más eficaz. Funciona de un modo muy sencillo, al accionar la palanca la fuerza centrífuga ayuda a que los vegetales expulsen todo el agua del que están impregnados y quedan completamente secos y listos para ser usados.
Además con ella podrás realizar una doble tarea, ya que no solo sirve para centrifugar, también es extremadamente útil a la hora de refrescar poniendo a remojo las hojas verdes con agua fría (agregar unos cubitos de hielo es un truco infalible si necesitas 'revitalizar' hojas mustias que has encontrado por tu nevera y transformarlas en un crujiente vergel para que luzcan de maravilla cuando lleguen a la ensaladera).

De verdad, pon una centrifugadora de vegetales en tu vida, es probable que tus ensaladas nunca vuelvan a ser las mismas.





¡Espero que te resulte útil!

Más info en: kuhnrikon.com


Sopa miso. Receta de cocina japonesa


Reconfortante y exótica, esta sopa miso será un motivo más por el que estar deseando llegar a casa en un desapacible día de invierno. Es ligera, deliciosa y se prepara en menos de 10 minutos. 
Pruébala y verás como es una estupenda forma de cuidarte mientras descubres aromas y sabores que de inmediato te transportan a otras culturas.





¿Qué es el miso?
El miso es una sabrosísima pasta, de origen japonés, resultado de la fermentación (activada por el hongo koji 'Aspergillus oryzae') de semillas de soja, sal y algún tipo de cereal. Se utiliza principalmente en sopas pero teniendo la precaución de añadirlo diluido en caldo o agua y siempre cuando la cocción ya ha terminado, ya que el miso nunca debe hervir o perderíamos todas sus beneficiosas propiedades.
¿Por qué deberíamos incluir el miso en nuestra despensa?
El miso posee enzimas que repueblan nuestra flora intestinal y mejoran las digestiones. Es rico en minerales como calcio, magnesio, zinc, hierro y fósforo, además ayuda a eliminar metales pesados de nuestro organismo, tiene un alto contenido en proteínas y aporta una buena dosis de B12 a nuestra dieta.



INGREDIENTES

· 1200 ml agua
· 12 g de alga wakame deshidratada
· 3 cucharadas de miso (puedes poner más o menos cantidad en función de tus gustos)
· 175 g de tofu (he usado ahumado pero puedes elegir el que prefieras)
· 100 g de verdura (puerro y parte verde de cebolleta fresca)



ELABORACIÓN


1. Pon el agua en un cazo y lleva al fuego, antes de que comience a hervir separa un poquito en un vaso y diluye la pasta de miso con la ayuda de una cucharita o una pequeñas varillas. Reserva.

2. Una vez comience el hervor añade las algas y cocina durante unos 5 o 6 minutos.

3. Incorpora el tofu (cortado en dados del tamaño que prefieras), el puerro y la cebolleta (limpios y cortados en aros). Cocina 5 minutos más.

4. Retira del fuego, añade el 'caldo' de miso que tienes reservado, mezcla con una cuchara, sirve y disfruta.
(no es necesario añadir sal ya que la pasta de miso es un ingrediente muy concentrado y de un potente sabor salado)



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: Danza de fogones



Dulce de dátiles. Receta saludable de caramelo de dátiles (sustituto del dulce de leche tradicional)


Si te vuelve loca/o el dulce de leche tradicional pero buscas una alternativa infinitamente más saludable (e igual de deliciosa, por supuesto), este dulce de dátiles o caramelo de dátiles que vamos a preparar hoy es una opción estupenda y lo mejor de todo, es extremadamente fácil de hacer.




¿Pero me gustará el resultado? Seguro que sí, me atrevería a decir que este dulce de dátiles es más rico que el dulce de leche que todos conocemos, por no mencionar la abismal diferencia a nivel nutricional entre uno y otro.
Además no contiene lácteos, por lo que las personas que tengan algún tipo de problema con su consumo podrán tomar esta deliciosa opción sin ningún reparo. Como ves, con este saludable dulce de dátiles o caramelo de dátiles todo son ventajas.

Una vez que lo tengas hecho te recomiendo que lo guardes en un bote hermético y lo metas en la nevera, aguantará una semana —incluso más— en perfectas condiciones. Aunque, si te soy sincera, está tan bueno que veo complicado que dure tanto.


INGREDIENTES


· 250 g de dátiles Medjool
· 200 ml de bebida de avena (o de almendras si lo prefieres)
· Unas gotas de extracto natural de vainilla



ELABORACIÓN


1. Pon los dátiles (sin semilla) en un cuenco y cúbrelos de agua caliente, deja que se ablanden durante unos 20 minutos, conseguiremos que se hidraten un poquito y después resulte más sencillo triturarlos.

2. Escurre los dátiles, ponlos en un vaso de batidora o el recipiente de tu procesar de alimentos, añade la leche y extracto de vainilla al gusto y tritura hasta conseguir una pasta lisa y totalmente homogénea.

3. Puedes usarlo así directamente, con lo que tan solo tendrías que poner tu dulce o caramelo de dátil recién hecho en un bote con tapa y guardarlo en la nevera. O puedes cocinarlo durante unos 10-12 minutos en un pequeño cazo a fuego muy suave, sin dejar de mover y controlando en todo momento que no se pegue al fondo para evitar que se queme. Con este paso conseguirás reducirlo y caramelizarlo ligeramente y el efecto 'dulce de leche' será bastante más pronunciado tanto en su aroma como en su sabor y textura.


- Consejos -

·Puedes poner menos bebida vegetal y añadir parte del agua donde remojaste los dátiles.
·Elige la textura que deseas añadiendo más o menos líquido. Hazlo más espeso si tienes pensado utilizarlo como relleno en tus recetas de repostería (bizcochos o tartas, pasteles, galletas, alfajores etc.) o menos si lo que quieres es usarlo como si fuera una especie de sirope y ponerlo como 'topping' de helados, tortitas, 'overnight oats', pudding de chía, gachas de avena, ensaladas de frutas etc.
·Puedes añadir junto con la vainilla un poquito de canela en polvo, le sienta estupendamente.
·Si usas una bebida vegetal (de avena, nueces, avellanas etc) hecha por ti, el resultado mejorará notablemente.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: Internet

Ensalada de hinojo, apio y zanahoria con salsa de eneldo. Receta ligera y deliciosa


De esta ensalada fresca, ligera y sabrosa te va a gustar todo. Su crujiente textura, su delicado sabor y lo fácil que resulta prepararla ¡Todo!
La ensalada de hinojo, apio y zanahoria con aliño de mayonesa es una riquísima opción tanto si la sirves sola como si optas por utilizarla como guarnición de otros platos. Resulta el complemento perfecto para carnes de ave, con pollo asado es una verdadera delicia, o pescados cocinados a la plancha, en este caso te recomiendo que pruebes con salmón.





INGREDIENTES

· 1 bulbo de hinojo
· 1 rama de apio
· 1 zanahoria

-Salsa cremosa de eneldo-
· 2 cucharadas soperas de mahonesa (utiliza una baja en calorías si lo deseas)
· 1 cucharada sopera de vinagre de arroz (o de manzana si lo prefieres porque lo tienes más a mano)
· 1 cucharadita de eneldo
· 1/2 cucharadita de semillas de hinojo (que habrás machacado previamente con la ayuda de un mortero)
· Pizca de sal
· Pizca de pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Lava y retira las partes oscuras u 'oxidadas' del hinojo. Lava y elimina los posibles 'hilos' que puedas encontrar en la rama de apio. Pela la zanahoria.

2. Lamina (muy) finamente el hinojo y el apio, bien con la ayuda de una mandolina o con un robot de cocina y el accesorio adecuado—la segunda opción resulta mucho más cómoda—. Ralla de forma gruesa la zanahoria.
Llévalo todo a un cuenco amplio —mejor si tiene tapa para después guardarlo en la nevera— y reserva mientras continuamos preparando el aliño cremoso.

3. Pon los ingredientes de la salsa de eneldo en un pequeño cuenco y mezcla con la ayuda de unas varillas —te recomiendo tener unas pequeñitas para este tipo de elaboraciones, resultan super prácticas y apenas ocupan espacio en un cajón— o un tenedor, mezcla bien hasta conseguir una salsa homogénea. Si queda demasiado espesa puedes añadir un poquito de agua hasta conseguir la consistencia deseada, si por el contrario quedó demasiado líquida puedes añadir un poco más de mahonesa.

4. Vierte la salsa sobre las verduras, mezcla bien para que quede totalmente impregnado. Comprueba el punto de sal.

5. Tapa el cuenco (o guarda en un recipiente hermético) y reserva en la nevera durante unas horas para servir fría. Decora con los brotes del bulbo de hinojo, lleva a mesa y disfruta.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Curry de lentejas con arroz. Receta 100% vegetal


Cocina las lentejas de una forma diferente poniendo en práctica esta sencilla receta. El resultado es tan especial y delicioso que este plato seguramente pasará a formar parte de tus favoritos o básicos imprescindibles durante este 2018 que recién estrenamos.





Renueva las ganas de explorar técnicas para obtener sabores diferentes y exóticos e impregna tu cocina de exquisitos aromas, descubre cómo variar para no caer en la rutina y reinventa la forma de usar la cuchara. Este proceso será divertido y motivador, te aconsejo que pruebes.



INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

· 1 vaso (medida de agua) de lentejas pardinas (en crudo)
· 1 cebolla roja pequeña
· 2 dientes de ajo
· 1 trocito de unos 3 cm de jengibre fresco
· 1 cucharada de postre de tomate concentrado
· 1 cucharadita de café de curry en polvo*
· 1 cucharadita de café de cúrcuma en polvo
· 1 cucharadita de café de pimentón de la Vera
· 1 lata de leche de coco**
· Caldo de verduras o agua (usando como medida la lata)
· 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
· Sal
· Pimienta negra recién molida
· Cilantro fresco



ELABORACIÓN


1. Pon las lentejas (lavadas previamente) en la olla rápida, cubre con agua, añade una pizca de sal, coloca la tapa y lleva a fuego fuerte. En el momento que suba la válvula de presión, baja la potencia del fuego y cocina durante unos 6-8 minutos. Retira del fuego y deja que la olla pierda la presión tranquilamente, después abre, drena el caldo y reserva las lentejas en un cuenco.
(cuando destapes puede que observes que las lentejas han quedado bastante 'tiesecillas' para tu gusto, no pasa nada, no te asustes porque aún no hemos terminado de cocinarlas)

2. Pela y trocea finamente la cebolla y los dientes de ajo. Pela también el jengibre y rállalo. Reserva.

3. Pon la cucharada de aceite en una olla de fondo grueso, añade la cebolla, el ajo y el jengibre, rehoga unos minutos. Añade la pasta de tomate concentrado, mezcla. Incorpora el curry, la cúrcuma, el pimentón y la leche de coco, mezcla con una cuchara y cocina un par de minutos a fuego fuerte.
Añade las lentejas, la sal, la pimienta y la medida de caldo vegetal o de agua —lo que prefieras—, lleva a ebullición, baja el fuego y cocina muy suavemente durante unos 30-35 minutos.

3. Cuece el arroz como lo hagas habitualmente, elige la variedad que más te guste, aunque te recomiendo basmati porque queda fantástico en esta receta.

4. Sirve en cuencos individuales, colocando en la base una porción de arroz y sobre ella unas cucharadas de este cremoso curry de lentejas. Remata con cilantro fresco picado y disfruta.


*elige un curry en polvo de calidad, la diferencia de precio no es demasiado grande pero la diferencia en el resultado final sí lo es. Por lo que sin duda merece la pena invertir un poquito más en un producto de buena calidad.
**yo siempre uso leche de coco ligera, es una opción que resta un importante número de calorías al plato y lo convierte en algo mucho más saludable.

- Consejos -
-añade un toque picante incorporando copos de chile, salsa sriracha o tu picante favorito, será un 'plus' fantástico en cualquiera de los casos.
-el cilantro es absolutamente recomendable pero opcional, si no te gusta puedes eliminarlo de la receta, no pasa nada. Lo importante es que adaptes el plato a tus preferencias o a las de tus invitados.
-puedes cocinar el curry de lentejas con antelación y preparar el arroz justo antes de servir, si lo prefieres recién hecho o incluso cocinarlo también con anterioridad, guardarlo en un tupper en la nevera y calentarlo todo en el último momento.
-puedes congelarlo si te sobra, sin problema, queda perfecto.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia


¿Necesito un espiralizador? La respuesta es 'sí' y lo sabes


Aparecen en revistas, programas de televisión de índole gastronómico y rrss. Bombardean nuestra voluntad y nos crean la necesidad de probarlos. Son los espiralizadores, se han instalado en nuestras vidas y parece que tienen intención de quedarse para largo.

Puede que aún no hayan llamado a tu puerta, en cuyo caso este artículo está escrito para ti. En él descubrirás qué es y por qué vas a sentir el impulso de salir corriendo a comprar un espiralizador desde el mismo instante en que termines de leer este artículo.

¿Qué es un espiralizador?
Pues algo muy sencillo, se trata únicamente de un aparato que sirve para realizar el corte de hortalizas duras en forma de espagueti (con los modelos más sencillos) o tagliatelle y fetuccini (con los trastos más sofisticados).
Esto nos ayuda a presentar verduras y hortalizas de una manera original y nos permite dejar volar nuestra imaginación para crear platos de 'zoodles' diferentes y muy divertidos.


Cortador de verduras en espiral 'spiralfix' de Cooking the Kitchen Company


¿Qué tipos de espiralizadores existen en el mercado?
Existes tres tipos (al menos que yo conozca)
- El más básico en forma de sacapuntas o afilador de lápices (aquí)
- Un modelo cruce entre guillotina y potro de tortura que funciona a manivela y cuenta con diferentes cuchillas de corte intercambiables para obtener distintos acabados.
- En formato recipiente y con mecanismo giratorio (aquí)

¿Con qué tipo de hortalizas funciona?
Con las variedades duras, principalmente; calabacín, zanahoria, patata, nabo, remolacha, rábano o pepino.

¿Son fáciles de usar?
Absolutamente sí, hasta un niño que pretenda emular a sus ídolos de  'MasterChef Junior' podría usarlos sino fuera porque una de las piezas que lo componen es la cuchilla que practica el corte.

Y su limpieza ¿Se pueden meter en el lavavajillas?
Sí, sin problema. Si su uso es fácil su limpieza y almacenaje hasta el siguiente uso es coser y cantar.


BIMI, un superalimento al alcance de todos. Qué propiedades tiene y cómo se cocina el bimi


El BIMI es una hortaliza originaria de Japón, variedad natural entre el brócoli y el kai-lan (col china), también llamado 'baby broccoli' o 'broccolini'. Seguro que te suena porque a estas alturas ya habrás escuchado o leído maravillas sobre él. 
Es tierno (su tallo resulta muy similar en textura y sabor a los espárragos trigueros) y tiene un sabor suave y delicado.

BIMI es rico en nutrientes, tiene; hierro, calcio, acido fólico, zinc, vitamina c, antioxidantes y potentes sustancias antiinflamatorias y anticancerígenas.



BIMI es 100% comestible, es decir, se aprovecha todo ya que se come tanto el florete como el tallo.
Puede presumir abiertamente de suponernos cero desperdicio por lo que cada céntimo de su precio (entorno a los 2€ la bandeja) estará perfectamente invertido.
Viene en bandejas, limpio, listo para usar, lo que resulta indudablemente práctico y super cómodo cuando disponemos de poco tiempo para cocinar pero pretendemos comer de una manera saludable.

¿Dónde se cultiva?

Se cultiva en el sureste e interior de la península (zonas como Murcia, Albacete, Granada, Aragón e incluso Soria son los principales focos de producción del BIMI), lo que lo convierte en una elección sostenible. No viaja cientos de miles de km como otros denominados 'superalimentos' hasta llegar a nuestra cesta de la compra con el consiguiente impacto medioambiental que esto implica. 

¿Cómo puedo incluirlo en en mi cocina?

En infinidad de recetas:
- Puedes consumirlo crudo pero cocinado a la plancha (un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas escamas de sal bastarán para aderezarlo) o al vapor (en papillote junto con pescados como salmón con vinagreta de mostaza y miel o merluza con un trocito de mantequilla, ralladura de limón y pimienta negra o ajo laminado y perejil fresco ligeramente rehogados en aceite de oliva virgen extra) se convierte en un manjar. 
Cocinarlo tan solo te llevará entre 3 y 5 minutos, depende el punto que quieras darle. 
También puedes saltearlo junto con otros vegetales (y unas gotas de aove u otro aceite más exótico como sésamo o cacahuete, jengibre, ajo y añadirle un chorrito de salsa de soja, vinagre de arroz o sake) como si de un 'wok' se tratase.

Puedes servirlo solo o como guarnición de carnes o pescados. Como ingrediente en platos de pasta, en revueltos con huevo y unos taquitos de jamón ibérico, en arroces, ensaladas (con fresas, unas avellanas, queso feta y vinagreta de soja, te sorprenderá descubrir lo mucho que te gusta) o cremas de verduras (en este caso no lo tritures, saltéalo y colócalo encima a modo de decoración, como harías con unas yemas de espárragos verdes).




¿Un secreto?
Yo lo cocino en el microondas, dentro del estuche al vapor, y lo tengo listo en 4 minutos. Tardo más tiempo en decidir si voy a tomarlo solo o como guarnición de algo.

BIMI es la esencia del brócoli y está cada vez más cerca de ti. No le des de lado, la próxima vez que te cruces con él llévalo a casa y dale la oportunidad que merece. Si te gusta el brócoli te va a gustar, si no te gusta el brócoli te va a gustar también.



4 cremas de verduras sencillas que te harán triunfar. Recetas y trucos para conseguir el puré de verduras perfecto


Prepararlas no entraña ningún misterio pero que resulten sabrosas y apetecibles ante los ojos de nuestros comensales ya es otro tema y requiere ciertas habilidades. Seguro que te resultan familiares las caras lánguidas o los ceños fruncidos cuando a la pregunta '¿Qué comemos hoy?' contestas 'Crema de verduras'.
Bueno pues vamos a intentar que esto deje de ser así y no solo que nuestras nuevas cremas de verduras gusten a todos, sino que las esperen con muchas ganas e impaciencia por usar la cuchara.


Crema de calabacín y guisantes


La elaboración es la misma en todas las cremas de verduras de las que hablaremos a continuación, tan solo debes poner los ingredientes en una olla (tradicional o rápida, tu decides) y cocinarlos (adaptando el tiempo según el método de cocción que hayas elegido, desde los 15 o 20 minutos en olla rápida a los 35 o 40 en una cazuela convencional), así de sencillo.
También puedes optar por saltear o sofreír la verdura antes de cocerla, te llevará más tiempo pero realmente merece la pena, conseguirás caramelizar los azúcares que la verdura contiene de manera natural y esto repercutirá directamente en el resultado. Potenciarás el sabor de todos los ingredientes y eso es un 'sí' rotundo.

Aunque lo realmente importante llega a la hora de triturar, este paso es el que sin duda marca la diferencia. Resulta fundamental batir durante un rato largo, mínimo entre 6 y 8 minutos, para integrar perfectamente todos los ingredientes y conseguir una crema melosa y delicada. Eso sí, te aconsejo utilizar un robot de cocina (Thermomix o similar), si usas un aparato con sistema de batido en jarra te dará menos pereza, no te cansarás, y triturarás durante más tiempo que si empleas la batidora de brazo tradicional.

Pero el truco definitivo es servir tus cremas con diferentes guarniciones como arroz basmati (simplemente cocido, es muy aromático y queda delicioso, en especial si lo utilizas para acompañar la última de las cremas que comentaremos más abajo), espeltaquinua u otro tipo de cereal cocido previamente, picatostes caseros (son fáciles de hacer con pan del día anterior o pan de molde cortado en pequeños dados, además puedes variar sus sabores; tomate y orégano, ajo y albahaca, curry, pimentón etc), legumbres cocidas (garbanzos, lentejas coral etc) o verdura salteada con un poquito de aceite de oliva virgen extra y unas escamas de sal (puntas de espárragos verdes, pequeños arbolitos de brócoli o bastones de delicioso bimi, hongos Portobello, tiras de pimientos de diferentes colores etc).

Resumiendo, utiliza ingredientes variados y muy frescos, huye de aquellos demasiado 'contundentes' como nata o mantequilla y bate, bate y bate como si no hubiera un mañana.

*Acompañamientos o 'toppings' con los que servimos la crema


CREMA DE CALABAZA

La crema de calabaza está en el 'top favoritos' de todo aficionado al cuchareo que se precie. Con la llegada del otoño alcanza su máximo esplendor, los mercados se llenan de este fantástico fruto naranja y es casi imposible resistirse a una de las muchas ideas que nos asaltan desde los recetarios y que llevan calabaza como ingrediente principal.

Ingredientes:

·300 gr de calabaza (aproximadamente) ·2 o 3 patatas (medianas tirando a pequeñas) ·1 manzana pequeña ·1 puerro (la parte blanca) ·1 cebolla  pequeña ·1 diente de ajo ·aceite de oliva virgen extra ·agua ·sal ·una pizca de curry ·pimienta recién molida
*mezcla de semillas (calabaza, girasol, lino, chía, cañamo etc)


CREMA DE CALABACÍN Y GUISANTES

Sencilla y sorprendente, acabo de descubrirla y ya se ha ganado un puesto de honor en mis básicos a la hora de organizar nuestro menú semanal.

Ingredientes:

·1 calabacín ·3 patatas medianas ·1 zanahoria pequeña ·1 puerro ·300 gr de guisantes finos congelados ·agua ·sal.
*queso fresco batido o yogur griego al natural y semillas o frutos secos.



CREMA DE ESPINACAS Y PUERRO

Puede que sea con la que más complicado tenga convencerte de que te animes a entrar de lleno en el maravilloso mundo de los vegetales, pero te prometo que es una delicia y que seguro que si la pruebas repites.

Ingredientes: 

·1 bolsa de espinacas frescas (300 gr aproximadamente) ·2 patatas ·1 puerro ·1 cebolla pequeña ·agua ·sal
*queso gorgonzola y picatostes caseros de pan con ajo


CREMA DE BONIATO Y COCO

Exótica pero de aroma y sabor suaves y muy agradables, cálida y reconfortante. Resulta ideal para tomar tanto como aperitivo —si la sirves en pequeños vasitos— o como plato principal si buscas ideas sorprendentes y ligeras para renovar tu repertorio de platos de cuchara.

Ingredientes:

·750 gr de boniato ·1 lata de leche de coco ligera ·caldo de verduras (la medida serían 2 latas) ·1 trocito de jengibre fresco rallado ·1 cucharadita de comino en polvo ·sal ·pimienta negra recién molida
*cilantro picado, unos copos de coco al natural, ralladura de lima y un poquito de sriracha (picante, totalmente opcional)



¡Espero que te gusten!

Fuente de las recetas: webos fritos, propia