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Patatas con congrio


Un plato indispensable en mi recetario de otoño e invierno ya que es un guiso sencillo pero muy resultón. Además siempre es buen plan acercarse al Mercado de La Esperanza pronto y pasear su interior para comprar congrio bien fresco y preparar este tradicional guiso.





Te animo a probar esta receta porque es una forma estupenda de comer sano y rico a un precio muy económico o lo que es lo mismo, practicar el 'cuchareo' de manera inteligente aprovechando los recursos que los mercados nos ofrecen según la temporada y la zona donde nos encontremos.



INGREDIENTES:

· 4-6 patatas (depende del tamaño)
· 800 g de congrio fresco
· 1-2 dientes de ajo
· 1/2 cebolla pequeña
· Un poquito de polvo de ñora o de pimiento choricero*
· Unas hebras de azafrán
· 1/2 vasito de vino blanco
· Aceite de oliva virgen extra
· Fumet o caldo de pescado que habremos preparado con las espinas, parte cerrada y/o cabeza del congrio
· Sal
· Perejil fresco


ELABORACIÓN:

1. Pon tres cucharadas de aceite de oliva en una cazuela, lleva a fuego medio y pocha la cebolla y el ajo picado lo más fino posible.

2. Cuando veas que la cebolla está transparente incorpora las hebras de azafrán, aproximadamente media cucharadita de polvo de ñora* y las patatas (peladas, lavadas y chascadas en trozos no demasiado pequeños), rehoga  un par de minutos e incorpora el vino blanco, sube un poquito el fuego para que se evapore el alcohol. Mantén, moviendo constantemente con una cuchara de madera, durante un minuto más.

3. Sazona a tu gusto, vierte el caldo (añadirlo caliente es un buen truco para no interrumpir bruscamente el proceso de cocción) hasta cubrir al menos un dedo por encima de las patatas, coloca la tapa y deja que se cocine a fuego suave durante 15 minutos.

4. Destapa, pon los trozos de congrio (que sean de la parte abierta, que estén completamente limpios de piel y espinas y cortados del tamaño de un bocado) y deja cocinar a fuego suave durante 5 minutos más.

5. Retira del fuego, prueba para cerciorarte de que el punto de sal es el correcto y si observas que el caldo no está lo suficientemente ligado, puedes sacar 3 ó 4 trocitos de patata, aplastarlos hasta conseguir un puré y añadir de nuevo al guiso, este pequeño truco ayudará a que 'engorde' la salsa.
Deja reposar 3 o 4 minutos antes de servir espolvoreado con una pizca de perejil fresco picado finamente.


*para tener siempre a mano ñora o pimiento choricero listo para usar tengo un truco desde hace años que me funciona estupendamente, te cuento; compro las ñoras o pimientos choriceros, retiro el pedúnculo y las semillas, trituro con la ayuda de un molinillo eléctrico de café hasta conseguir pulverizarlo y lo guardo en un bote hermético.
Resulta una forma súper sencilla de tener siempre a mano 'carne' de pimiento choricero o de ñora, únicamente hay que poner una pequeña cantidad en el sofrito del guiso y listo.


¡Espero que te guste!



Fuente de la receta: propia.


Un desayuno de domingo


Sin prisa, antojo de algo dulce, necesito chocolate, cremoso, ya es otoño y me apetece cuchara.
Una tras otra estas ideas se agolpan en mi mente y no puedo dejar de pensar en las ganas que tengo de preparar un porridge de avena ('gachas' de avena, puede que así lo conozcas mejor).
Sé lo mucho que le gustan a mi hijo así que no se hable más, me levanto de la cama y en menos de 10 minutos estamos desayunando. Un desayuno en familia ¡Un desayuno de domingo!





INGREDIENTES

· 50 g de copos de avena*
· 300 ml de leche
· 10 g de semillas de chía
· 10 g de proteína sabor vainilla (opcional)
· 1 cucharadita de cacao puro
· Tu endulzante favorito (panela, azúcar, miel, sirope de agave, estevia etc)

-Topping:
· Germen de trigo
· Frutos secos (en mi caso hoy llevan nueces y semillas de calabaza)
· Chips de chocolate
· Frambuesas


ELABORACIÓN


1. Pon en un cazo los copos de avena, la leche (puedes sustituirla por bebida vegetal de arroz, almendra, coco, avena, espelta, soja o la que tú prefieras), las semillas de chía (mejor si antes las trituras para aprovechar todas sus cualidades), la proteína si decides ponerla, el cacao y el endulzante que hayas elegido. Lleva a ebullición a fuego suave. Mezcla con una cuchara o unas varillas pequeñitas si las tienes.

2. Comienza a espesar enseguida. en dos o tres minutos estará listo. Apaga y retira del fuego.

3. Sirve en un cuenco bonito, es domingo, merece el esfuerzo.
Por cierto, las gachas van a continuar espesando un poquito a medida que se enfrían, cuenta con ello.

3. Decóralo a tu gusto con lo que te apetezca y tengas a mano (polen, moras, fresas o arándanos, semillas de amapola, de lino, coco rallado, yogur, manzana, plátano, almendras, pistachos, avellanas o cacahuetes, da igual que sean dulces o salados, incluso una bola de helado...¡Todo lo que se te ocurra y te apetezca ponerle es bien recibido!)

4. Lleva a la mesa y disfrútalo, saborea consciente, distingue texturas, comparte con el resto y sobre todo no olvides que el próximo domingo puedes volver a prepararlo.


*puedes elegir integrales ecológicos, cosa que te recomiendo ya que es la mejor forma de obtener todos sus beneficios. Pero tienes otras versiones como los 'suaves', 'troceados' si prefieres asegurarte que con poca cocción queden muy blanditos o incluso 'instantáneos' o en polvo.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia.


Patatas con bacalao. Guiso tradicional de bacalao


Hay sabores que te transportan inmediatamente a tu niñez, a ese inolvidable momento en el que regresabas del cole y tu madre ya tenía amorosamente servido tu plato para que no te quemaras ¿Tú también lo recuerdas con nostalgia?
Sabores que pertenecen a recetas que han pasado de mano en mano generación tras generación y que siempre han estado ahí en un discreto segundo plano, tesoros que tenemos la obligación de proteger y no dejar que se pierdan. Es el caso de estas deliciosas patatas con bacalao que hoy preparamos.






INGREDIENTES (para 4 personas)

· 300-400 g de bacalao desalado
· 4 patatas grandes
· 1/2 cebolla roja
· 1/2 pimiento verde
· 2 dientes de ajo
· Aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de postre de pimentón de la Vera
· Agua
· Una pizca de sal (puede que no te haga falta)
· Perejil fresco picado



ELABORACIÓN


1. Escurre bien los trozos de bacalao (que habrás tenido a remojo durante 48h aproximadamente, el tiempo dependerá del grosor de los trozos), pon una sartén antiadherente al fuego, cubre la base de aceite de oliva virgen extra y 'confita' el bacalao a fuego suave/medio durante unos 4 minutos (como ves es una especie de confitado express ya que no cumple con el proceso lento que exige esa técnica de cocinado).
Saca los trozos de bacalao cuando ya están listos a un plato y reserva.

2. Pon una cazuela alta y de fondo grueso (lo ideal sería que lo hicieras en una cocotte) a calentar, añade un par de cucharadas soperas del aceite donde has 'confitado' el bacalao. Pon la verdura que habrás troceado en pequeños cubos y sofríe unos minutos hasta que comience a tomar color.

3. Pela, lava y chasca las patatas (para ello, introduce el cuchillo y, antes de llegar a finalizar el corte, haz un giro rápido de muñeca para levantar la hoja y lograr romper o 'chascar' la patata, este sencillo truco favorecerá que salga el almidón de la patata y el guiso quedará con un punto en la salsa perfecto), añade a la olla y sofríe a fuego fuerte un par de minutos.

4. Incorpora el pimentón, mezcla y rápidamente vierte agua caliente hasta cubrir las patatas. Lleva a ebullición.

5. Cocina a fuego medio/suave y parcialmente destapado durante 18-20 minutos.

6. Añade los trozos de bacalao y el perejil muy picadito, mueve con extrema delicadeza, prueba para comprobar el punto de sal y rectificar si fuera necesario. Cocina a fuego muy, muy suave 2 minutos más.

7. Retira del fuego, reposa unos minutos para que asienten los sabores, sirve y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Guiso de patatas con langostinos


Este guiso de patatas con langostinos es extremadamente fácil de hacer, resulta económico y está delicioso, es probable que estos sean suficientes argumentos para convencerte de que te quedes a prepararlo conmigo.




No lo dudes ni por un instante, si tienes langostinos en el congelador o acabas de comprar un puñado de ellos frescos y te apasionan los platos de cuchara, esta es tu receta. Además resulta fantástica tanto si la prepararas en tus menús diarios como en ocasiones especiales donde buscas sorprender pero sobre todo agradar a tus invitados.



INGREDIENTES (para 2-3 personas)

· 3 o 4 patatas medianas
· 8 langostinos
· 1/2 cebolla pequeña
· 1 diente de ajo
· 1/2 pimiento verde
· 1/2 pimiento rojo
· 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
· 1/2 vasito de vino blanco 
· 900 ml de agua 
· 1 cucharada de pimentón de la Vera
· Unas hebras de azafrán
· Sal
· Una pizca de pimienta negra recién molida


ELABORACIÓN


1. Pela los langostinos, reserva su carne en un cuenco y pon las cabezas y las cáscaras de las colas en una cazuela con una cucharada de aceite de oliva virgen extra. Lleva al fuego, dora un poquito, aplasta con la ayuda de una cuchara de madera para extraer todos los jugos de las cabezas.
Incorpora el vino blanco, mantén un par de minutos a fuego fuerte para que se evapore el alcohol, añade el agua, cuando comience a hervir baja la potencia del fuego y cocina durante unos 12-15 minutos.

2. Pasado ese tiempo cuela con la ayuda de un chino, desecha cabezas y cáscaras y reserva el fumet de langostinos resultante.

3. Pela y chasca las patatas. Reserva.

4. Lava, pela o elimina las semillas de la verdura y corta en brunoise.

5. Pon las dos cucharadas de aceite restantes en el fondo de una cazuela alta de fondo grueso —una cocotte sería ideal— y rehoga la verdura, añade las hebras de azafrán, sal al gusto, un poquito de pimienta negra y las patatas que has chascado antes. Rehoga 3 o 4 minutos más. Añade el pimentón, mezcla e inmediatamente —para evitar que se queme— vierte el fumet que tienes reservado.
Deja que comience a hervir, coloca la tapa sin que llegue a cubrir completamente la cazuela y cocina, a temperatura suave, durante unos 20 minutos. Vigila, en especial durante los últimos minutos de cocción, por si tienes que añadir un poquito de agua o subir la potencia del fuego para que reduzca el caldo en caso de que la salsa esté quedando con poco cuerpo.

6. Comprueba el punto de sal, añade las colas de langostinos y retira del fuego. Deja que repose unos minutos antes de servir. Puedes rematar con un poquito de perejil fresco (huye del deshidratado, es una pérdida de tiempo y de dinero) picado, es opcional pero muy recomendable.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia

Garbanzos con espinacas, alga kombu y bacalao (con olla a presión)


Te presento una socorrida y 'express' versión del tradicional potaje de garbanzos con espinacas y bacalao que nuestras abuelas elaboraban con tanto acierto gracias al mimo y buena mano con la que siempre se manejaban entre fogones.
Nosotros hoy actualizamos el método de cocinado, adaptándolo al frenético ritmo de vida al que por desgracia se ve sometido la mayor parte del personal, y conseguimos un plato de cuchara riquísimo que tendremos listo sin apenas esfuerzo y en un tiempo record.

Tal vez te llame la atención que en esta receta comenzamos la cocción del garbanzo partiendo de agua fría —lo habitual y recomendado para evitar que se 'encallen' es hacerlo con agua hirviendo—, pero no solo eso, es que el garbanzo está remojado sí, pero también está congelado cuando lo agregamos a la olla rápida, lo cual probablemente te parezca una aberración. Pero estate tranquilo, en este caso te aseguro que el resultado es fantástico. Si trabajamos con un estándar mínimo de calidad, el garbanzo no tiene por qué darnos ningún disgusto. Quedará perfecto, con una textura fantástica (no van a parecer perdigones, te lo prometo) y sin que se desprenda el pellejo.





Si apenas dispones de tiempo para cocinar pero te preocupa —y apetece— comer de manera saludable y equilibrada, quédate con esta idea porque seguro que no te defrauda.


INGREDIENTES (para 4 personas)

· 400 g de garbanzos remojados*
· 300 g de bacalao desalado**
· 1 trozo (generoso) de alga kombu
· 1 bolsa de espinacas frescas
· 1 puerro pequeño
· 1/2 cebolla roja
· 1 zanahoria
· 1 diente de ajo
· 2 cucharadas soperas de tomate frito casero
· 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera
· Agua
· Sal
· 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
· 1 hojita de laurel



ELABORACIÓN

1. Pon los garbanzos remojados en la olla, sin descongelar ni nada —aquí radica la gracia de esta elaboración tan práctica—, añade el ajo pelado y troceado o machacado, la cebolla partida en juliana, el alga kombu cortado en tiras con la ayuda de una tijera y la zanahoria (previamente pelada) y el puerro (bien lavado) partidos en rodajitas.

2. Vierte el agua, el nivel debe quedar como un dedo por encima de los garbanzos, añade la salsa de tomate, la hojita de laurel, el pimentón, la sal y el aceite.

3. Cierra la olla, lleva a fuego fuerte y deja que suba la válvula de presión, en ese momento baja la potencia de tu placa y cocina entre 50 y 60 minutos (o el tiempo que tú estimes necesario).

4. Espera a que la olla pierda totalmente la presión para poder abrir de forma segura. Añade las espinacas (lavadas y escurridas) y el bacalao (puedes agregarlo directamente congelado, yo lo hago así y queda perfecto también), deja que se cocine a fuego muy suave durante unos 15 minutos más para que espese un poquito el caldo.

5. Aparta del fuego y prueba por si hiciera falta rectificar el punto de sal. Deja reposar unos minutos. A la hora de servir puedes añadir huevo cocido, le va genial, y así completarás el plato.


*Siempre dispongo de garbanzos que he remojado durante 12 h y posteriormente congelado para aquellas ocasiones en las que quiero preparar este tipo de recetas y no he sido nada previsora (que es la mayor parte de las veces).
**Uso unos tacos congelados que vienen sin espinas y en su 'punto de sal', los compro en Mercadona.


¡Espero que os guste!


Fuente de la receta: propia.


Lentejas con mijo y verduras. Qué es y cómo se utiliza el mijo. Receta con mijo



El mijo es uno de los cereales mejor valorado nutricionalmente que podemos encontrar en el panorama gastronómico pero, pese a este importante dato a su favor, hay que ser realistas y reconocer que no ha entrado jamás en la mayoría de los hogares españoles.
Tal vez sea por miedo a no saber cómo cocinarlo y terminar metiendo la pata o quizá porque muchos ni siquiera conocen su existencia, el caso es que es uno de los cereales que más puede ofrecernos y que menos consumimos.

Lo encontramos fácilmente en herbolarios, tiendas que vendan legumbres y cereales a granel, o en la sección de productos dietéticos de supermercados.

Su sabor es neutro, lo que le hace altamente interesante a la hora de combinar con otros ingredientes. Y su textura muy agradable (similar a la del cuscús), por lo que resulta muy rico cuando lo incluimos en recetas de legumbres, croquetas, hamburguesas e incluso postres o repostería.

Hoy mezclamos el mijo con lentejas y verduras, consiguiendo un delicioso y reconfortante plato de cuchara que te recomiendo sin duda. Una sencilla y económica opción para alimentarnos de manera saludable ahora que el frío aún invita a esto del 'cuchareo'.



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INGREDIENTES

· 1 vaso de lentejas
· 1/2 vaso de mijo
· 1 cebolla pequeña
· 1 zanahoria
· 1 puerro
· 1 calabacín pequeño
· 1 pimiento verde 'italiano'
· 2 dientes de ajo
· 1 cucharada sopera de salsa de tomate (o un tomate pequeño rallado, para eliminar la piel y pepitas, si lo prefieres)
· 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de postre de pimentón de la Vera
· 1 hoja de laurel
· Una pizca de sal


ELABORACIÓN


1. Lava el mijo bajo el grifo con la ayuda de un colador. Pon en una cazuela con abundante agua y una pizca de sal y lleva al fuego hasta que comience a hervir. Baja el fuego y cuece hasta que esté listo, tardará unos 15 minutos.
Escurre y reserva.

2. Prepara las verduras; pela y trocea pequeñita la cebolla, pela y parte en pequeños trozos la zanahoria, lava y parte en rodajas finas el puerro, lava y parte en pequeños cubos el calabacín y el pimiento y por último pela y trocea el ajo.

3. Pon en la olla las lentejas, la cebolla, el puerro, el ajo, la salsa de tomate, el pimentón, la hoja de laurel, una pizca de sal y cubre con agua. Cierra la olla y cocina durante unos 5 o 6 minutos, retira del fuego y deja que pierda la presión para que termine de cocinarse y las lentejas queden perfectas.

4. Lleva una sartén al fuego, pon la cucharada de aceite y saltea la verdura restante (pimiento, calabacín y zanahoria. Añade apio también si quieres, le va genial) a fuego fuerte para conseguir un efecto 'wok' que potenciará su sabor y dará una textura fantástica a nuestro guiso. Agrega una pizca de sal o, si si quieres dar al plato un 'toque oriental', añade una cucharada de salsa de soja. Cocina a tu gusto, estará listo cuando alcancen el punto que desees.

5. Mezcla las lentejas con el mijo que tenías reservado y con las verduras que acabas de saltear.
Deja que repose unos minutos para que 'asienten' los sabores y ya estará listo para servir y por supuesto, disfrutar.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.



Potaje de garbanzos con alga kombu. Receta de legumbre con algas


Comer bien ni es caro ni complicado, hasta aquí estaremos de acuerdo.
Comer legumbre es una opción económica, saludable (tampoco en este punto hay demasiado que debatir, es algo más que conocido) y nada aburrida (hoy nos centraremos en este aspecto).

Los garbanzos son una legumbre que aporta innumerables beneficios a nuestro organismo, son ricos en hierro (lo que les hace ideales para personas que padecen anemia) y en ácidos grasos insaturados (que ayudan a mantener a raya el colesterol 'malo'). Además, como ingrediente en la cocina, son de lo más agradecidos y captan de maravilla los sabores del resto de productos que les pongamos.


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INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

· 3 ó 4 puñados de garbanzos (ya remojados)*
· Un trozo de alga kombu
· 1 zanahoria
· 1 puerro
· 1 cebolla morada pequeña
· 6-8 bolitas de pimienta negra
· 3 clavos de olor
· 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
· Sal
· Agua
· Salsa de soja

-Opcional:
· Salsa picante
· Katsuobushi (bonito seco ahumado y cortado en finísimos copos)


*te dejo un truco infalible para tener siempre garbanzos remojados y listos para ser cocinados en cualquier momento ¡No puedes perdértelo!



ELABORACIÓN


1. Pon los garbanzos en la olla, añade el alga kombu troceada y la verdura (bien limpio el puerro y peladas la zanahoria y la cebolla, pero sin trocear para luego puedas 'rescatarlo' con mayor facilidad). Incorpora también la pizca de sal y las pimientas y los clavos que habrás majado en el mortero. Cubre de agua, cierra la olla y cocina entre 35 y 40 minutos (el tiempo es orientativo, dependerá de cada olla).

2. Cuando la olla ha perdido toda la presión y puedas destapar de manera segura, saca la verdura y tritúrala hasta conseguir una salsa bien fina. Añádela de nuevo al guiso, mezcla y cocina a fuego suave unos 10 minutos más o hasta que el caldo reduzca y 'engorde' la salsa de este delicioso potaje.

3. Lleva a la mesa y para rematar acompaña de; un chorrito de salsa de soja (mejor si cada uno pone unas gotas en su cuenco o plato una vez esté servido), tu salsa picante favorita (Sriracha, Tabasco etc.) y unos copos de bonito seco ahumado o 'katsuobushi'.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.


Fasolada. Receta griega de alubias con verdura


La fasolada es un tradicional guiso de alubias con verduras de la gastronomía griega. Es una maravilla, auténtica cocina mediterránea en tu mesa, sin complicaciones ni ingredientes extraños y difíciles de conseguir.
Si nunca probaste este plato no deberías perdértelo, es ligero, económico y muy sencillo de hacer.
¿Buscas cuidarte pero eres fan incondicional de los platos de cuchara? ¿Adoras la legumbre pero te apetece cocinarla de una manera ligera? Pues dale una oportunidad a esta deliciosa "sopa" de alubias griega.


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Para esta receta usaremos alubia blanca, eligiendo una variedad de calidad, a poder ser de tamaño pequeño y piel fina.


INGREDIENTES

· 400 gr de alubias blancas
· 1 cebolla
· 3 zanahorias 
· 2 ramas de apio
· 200 gr de tomate natural triturado
· 1 cucharadita de postre de concentrado de tomate
· 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· 1 hoja de laurel
· Agua
· Sal
· Pimienta negra



ELABORACIÓN


1. Pon a remojo las alubias la noche anterior.

2. Escurre el agua, aclara bajo el grifo y pon las alubias en una cazuela o en la olla rápida.
Cubre con agua, la cantidad suficiente para que queden cubiertas como un dedo por encima, lleva al fuego.

3. Lava o pela y parte la verdura en trozos no demasiado pequeños. Incorpora a la cazuela.

4. Deja que comience a hervir y elimina las impurezas que aparecen en la superficie en forma de espuma blanca antes de añadir el resto de ingredientes.

5. Incorpora a la cazuela el tomate natural triturado, el concentrado de tomate, el aceite de oliva, la hojita de laurel, la sal y la pimienta negra recién molida.

6. Tapa y cocina durante unos 35 minutos si lo haces en la olla rápida o unas 2 horas aproximadamente si has decidido hacerlo en una cazuela de manera tradicional a fuego lento o "chup chup".

7. Una vez ha transcurrido el tiempo y están las alubias tiernas, aparta del fuego y deja reposar unos minutos antes de servir y disfrutar de esta deliciosa, saludable y reconfortante sopa de alubias.
Yo hoy las he preparado con la salsa más espesa porque es así como me gusta la legumbre, pero por supuesto tú puedes añadir más agua durante la cocción si ves que la salsa reduce demasiado.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: Cocina Griega de María Zannia.

Curry de garbanzos. Receta de curry


Este curry de garbanzos es tan fácil de hacer que te recomiendo que lo pruebes sí o sí. Si buscas una deliciosa y exótica receta, tienes este curry de garbanzos al alcance de tu mano.
Un plato diferente que tendrás listo en un momento, con el que sorprender y sorprenderte, viaja hasta la India sin moverte de casa y disfruta de los aromas que invadirán tu cocina mientras lo preparas.


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INGREDIENTES

· 400 gr de garbanzos cocidos y escurridos
· 1 cebolla
· 1 cucharada de pasta de ajo y jengibre 
· 1 vaso pequeño de tomate natural triturado
· 350 ml de caldo de pollo y verduras*
· 125 g de yogur natural
· 1 cucharada de postre de curry
· 1/2 c.p de cúrcuma
· 1 c.p de semillas de comino**
· 2 cucharadas soperas de aceite de girasol (u otro aceite de sabor neutro)
· Sal
· Pimienta negra
· Un manojo de cilantro fresco

- Arroz basmati cocido
(receta aquí)



ELABORACIÓN

1. Pela y parte la cebolla finamente, pon el aceite en una cazuela y lleva al fuego.
Cuando este caliente el aceite añade la cebolla y comienza a sofreír, añade la pasta de ajo y jengibre*** y continua rehogando hasta que la cebolla comience a tomar color.

2. Añade el tomate y sofríe a fuego medio- fuerte unos 6 minutos más.

3. Incorpora el curry, la cúrcuma y las semillas de comino [y el resto de especias si decides ponerlas], mezcla e incorpora los garbanzos cocidos. Continua salteando a fuego fuerte un par de minutos más.

4. Vierte el caldo en el sofrito, salpimenta, baja el fuego y cocina destapado hasta conseguir que la salsa reduzca.

5. Añade el yogur, mezcla suavemente para no machacar los garbanzos, comprueba el punto de sal y retira del fuego, espolvorea con una cantidad generosa de cilantro fresco picado y sirve acompañado de arroz basmati cocido.

¡Espero que te guste!



*puedes cocer los garbanzos con un muslo de pollo, un puerro, una zanahoria, 1 patata pequeña y 1/2 cebolla y utilizar el caldo resultante
**además de curry y comino puedes poner canela, cardamomo, semillas de cilantro y clavo
*** yo preparo la pasta de ajo y jengibre con antelación, coloco porciones en las cavidades de una cubitera de hielos que antes he frotado con unas gotas de aceite y congelo para después tener siempre a mano a medida que la vaya necesitando


Fuente de la receta: propia.


Caldo de puchero andaluz con hierbabuena


Para esos días en los que el cuerpo no acompaña, por frío, fiesta o virus, da igual.
Cuando apetece algo reconfortante, caliente o simplemente para esos días en los que intentamos emular la cocina de las abuelas, franca y sensata, a veces creo que la mejor.





Un caldo muy rico, sabroso y por supuesto super fácil de hacer.
Aquí en el norte parece que no somos amigos de la hierbabuena y no es porque no nos guste, no. Supongo que es simplemente un tema de cultura gastronómica, nosotros no necesitamos aligerar la temperatura dando un toque de frescor a nuestros platos, nuestra climatología no lo requiere jajajaja.

El caso es que os invito a probar, le daréis un aire diferente a vuestra mesa y seguro que os gusta tanto como a mi desde el primer momento.
Encontraréis errores en esta receta, seguro, no les tengáis en cuenta por favor ¡Es mi primera vez! jajajaja.


INGREDIENTES

· 400 gr de garbanzos
· 300 gr de jarrete o morcillo de ternera
· 1 muslo de gallina (o pollo si no encontráis)
· Hueso de jamón (o trozo de buen jamón si no encontráis)
· Hueso de ternera
· 1 trozo pequeño de papada de cerdo
· 1 puerro
· 1 zanahoria
· 1 rama de apio
· 2 patatas medianas (peladas y enteras)
· Agua
· Una pizca de sal
· Manojito de hierbabuena fresca

*los ingredientes del potaje original difieren un poquito (añaden nabo y chirivia), costilla de cerdo salada y huesos salados de espinazo de cerdo pero como aquí es complicado encontrarlo la he adaptado a lo que podemos conseguir con mayor facilidad.


ELABORACIÓN


1. La noche anterior ponemos los garbanzos a remojo en agua fría.

2. Comenzamos introduciendo todos los ingredientes (menos la hierbabuena) en la olla rápida, cuidando que la verdura quede arriba.

3. Cubrimos de agua y llevamos al fuego.

4. "Desespumamos" constantemente para conseguir un caldo limpio.

5. Tapamos, cerramos la olla y mantenemos a fuego fuerte hasta que sube la válvula de presión.
En ese momento bajamos el fuego y cocinamos durante 40 minutos.

6. Transcurrido ese tiempo y cuando la olla ha perdido la presión, abrimos y dejamos cocer destapado durante otros 20-25 minutos más para que reduzca concentrando más los sabores y adquiera una consistencia estupenda.

7. Al servirlo ponemos unas hojas de hierbabuena en la taza y vertemos el caldo caliente.


Los garbanzos y la verdura les servimos a parte.
La carne podemos desmenuzarla y servirla como acompañamiento o preparar unas croquetas estupendas, cada uno que elija su camino.
Podemos acompañar de huevo cocido picadito, le va genial.



¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.


Alubias verdinas con langostinos (fabes verdinas)


Las alubias verdinas son una delicia, originarias según tengo entendido de Francia (donde se denominan "Flageolets") se caracterizan por su tonalidad verdosa, su tamaño ligeramente más pequeño que una alubia blanca tradicional y su suavidad y cremosidad.
Aquí en España se cultivan tradicionalmente en Asturias donde son conocidas como fabes verdinas y gozan de una excelente reputación.
A la hora de cocinarlas se combinan generalmente con productos del mar, pescados (rape) y mariscos (langostinos, carabineros, almejas, pulpo, nécoras, bogavante), consiguiendo verdaderas joyas que inundan nuestro paladar de buenas sensaciones.
Si no las habéis probado nunca y se presenta ante vosotros la oportunidad de hacerlo no la dejéis pasar porque estoy segura que os van a gustar un montón.




INGREDIENTES

· 400 gr de verdinas
· 500 gr de langostinos
· 1/2 cebolla pequeña
· 2 dientes de ajo
· 1 hojita de laurel
· Aceite de oliva virgen extra
· Unas hebras de azafrán
· Una pizca de sal
· Perejil fresco

-Para el fumet de langostinos:
· Cabezas y cáscaras de los langostinos
· 1 cebolla
· 1 puerro
· 1 zanahoria
· 2 dientes de ajo
· Aceite de oliva virgen extra
· Un chorrito de brandy (o vino blanco si lo preferís)
· Agua (la cantidad dependerá de los concentrado que lo queramos)
· Sal
· Pimienta negra



ELABORACIÓN

1. Ponemos a remojo las verdinas la noche anterior.

2. Pelamos los langostinos y reservamos las colas por un lado y las cabezas y las cáscaras por otro.

3. Preparamos el fumet de langostinos:
Lavamos y preparamos la verdura para partirla en brunoise.
Añadimos un chorrito de aceite de oliva en una cazuela y llevamos al fuego, añadimos la verdura, un poquito de sal y una pizca de pimienta.
Rehogamos unos minutos hasta que la verdura esté doradita apretando bien las cabezas de los langostinos para extraerles toda la "sustancia".
Echamos un poquito de brandy (o vino blanco si os gusta más) y dejamos una par de minutos más para que se evapore el alcohol.
Añadimos el agua, tapamos y cocinamos a fuego medio-suave durante unos 20 minutos.
Pasado ese tiempo colamos con la ayuda de un colador o un chino (apretando bien para extraer como os decía antes todo el sabor).
Esperamos que se enfríe antes de usar el fumet.

4. Colocamos las verdinas en la olla rápida, añadimos el caldo de langostinos (lo justo para que queden cubiertas y un poquito más, si vemos que no tenemos suficiente caldo completamos con agua y listo), la hoja de laurel, la cebolla y los ajos pelados pero enteros, una pizca de sal y las hebras de azafrán.

5. Cerramos la olla y llevamos a fuego fuerte, en el momento que la válvula que indica la presión está arriba bajamos el fuego y contamos 12-15 minutos.

6. Pasado ese tiempo esperamos a que pierda presión, abrimos la olla, retiramos la hoja de laurel, la cebolla y los dientes de ajo y terminamos de cocinar a fuego lento hasta que las alubias están perfectas y la salsa queda espesa, unos 30 minutos.
No os pongo tiempo exacto porque puede variar dependiendo de diversos factores (olla, calidad de la alubia...)

7. En una sartén bien caliente ponemos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y salteamos las colas de langostinos que teníamos reservadas, lo hacemos a fuego fuerte. Estarán listas en un par de minutos.

8. Para rematar el plato añadimos las colas de langostinos que acabamos de saltear a la olla con las verdinas (con su aceite incluido) y un poquito de perejil fresco picado.
Mezclamos cuidadosamente con movimientos de vaivén (evitaremos meter la cuchara para no romper las alubias) cocinamos unos 10 minutos más, dejamos reposar y listas para servir y disfrutar.

-Consejos-
· Si disponéis de mucho tiempo para cocinar este delicioso plato os recomiendo que lo preparéis con antelación, el reposo le sienta de cine.
· Usar gambones también es una buena opción, eso si, eliminaremos el hilo intestinal porque suelen tener más arenilla.


¡ESPERO QUE OS GUSTEN!

Fuente de la receta: propia.
Agradecimientos: Kuhn Rikon

ALUBIAS PINTAS o judías CON CHORIZO

Si me preguntasen qué plato de legumbre pienso que no debería faltar en ningún restaurante de nuestra geografía es más que probable que dijera éste.
¿Por qué? Muy sencillo, me parece una maravilla; fácil de hacer, económico y sobre todo delicioso.




Un potaje lleno de tradición cuya forma ideal de preparación  no es otra que muy despacito y sin prisas, "Chup Chup" que se suele decir jaja. Pero como eso en el mundo que vivimos es casi una utopía os dejo una opción que nos permitirá llevar a la mesa un plato de legumbre muy digno de una forma muy práctica.
Hoy preparamos la versión básica, otro día ya os comentaré la receta con todos los "Sacramentos".


INGREDIENTES (para 4 personas)

· 500 gr de alubias pintas
· 1 puerro
· 1/2 cebolla
· 2 dientes de ajo
· 1 patata pequeña
· 2 chorizos frescos
· 1 cucharadita de postre de pimentón dulce
· Una pizca de sal
· Un poquito de aceite de oliva virgen extra*

*a veces no pongo aceite, depende del tipo de chorizo que use y de la cantidad de grasa que vea que tiene.


ELABORACIÓN

1. Ponemos a remojo las alubias (o judías, depende en qué zona viváis lo llamaréis de una manera u otra) la noche anterior.

2. Eliminamos el agua donde han estado remojando las alubias y aclaramos bien.
Las ponemos en la olla rápida y vertemos el agua, lo justo para cubrirlas y un poquito más.

3. Añadimos el puerro, la cebolla y los dientes de ajo (todo ello pelado y perfectamente limpio) sin partir, para que cuando finalice la cocción podamos recuperarlo fácilmente con la ayuda de una espumadera y triturarlo con el pasa puré.

4. Incorporamos también el pimentón, unas gotas de aove*, la pizca de sal, la patata (que por supuesto habremos pelado y lavado) y el chorizo en trozos de unos 4 cm.

5. Dejamos a fuego fuerte sin tapar hasta que comienza a hervir, eliminamos las posibles impurezas (esa espumilla blanca que aparece en la superficie), colocamos la tapa y cerramos.
En el momento que sube la válvula de presión, reducimos la potencia del fuego al mínimo y contamos unos 30 minutos aproximadamente.
El tiempo de cocción variará dependiendo de diversos factores (calidad de la alubia, modelo de olla etc...) pero en unos 25-30 minutos deberían estar listas.

6. Cuando la olla pierde toda la presión y podemos abrir la tapa comprobamos si la alubias tienen la textura correcta, si es así, "rescatamos" la verdura, la trituramos con el pasa puré y añadimos a la olla.
(**)

7. Cocinamos unos 10 minutos más, esta vez destapado y a fuego muy suave.
Esto hará que la salsa de nuestras alubias termine de coger "cuerpo"  y ayudará a que quede perfecta.

8. Probamos para comprobar el punto de sal y ya estarán listas para servir y disfrutar, acompañadlas de unas piparras y un trocito de pan y ese día seréis un poquito más felices.
Y recordad lo que os digo siempre, el reposo a este tipo de platos le viene de lujo. Así que si sobran, metedlas en un Tupper® y a la nevera con ellas sin miedo a estar cometiendo alguna locura jaja.


**si al destapar la olla las alubias estuvieran aún un poquito "tenientes" o duras, en mi pueblo, lo que haríamos sería cerrar de nuevo la olla (añadiendo un poquito de agua si hiciera falta) y cocinar unos minutos más.


¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.


Garbanzos con picadillo de chorizo, ajo y perejil


Temporal tras temporal aquí en el norte, si hablamos de cocina, lo que apetece son cosas contundentes. Vamos, meterse un buen plato de cuchara bien caliente entre pecho y espalda.
Por eso en mi afán por intentar ayudaros a encontrar recetas fáciles, ricas y que no nos obliguen a gastarnos todos los "cuartos", hoy os traigo este sencillo guiso de garbanzos que cumple estrictamente con todas esas premisas y se coloca en el ranking de mi casa sin ninguna duda entre los primeros puestos de su categoría a "Guisote del año".




INGREDIENTES

· 300 gr de garbanzos remojados (en seco serían unos 150 gr)
· 1 zanahoria
· 100 gr de chorizo (dulce o picante)
· 3 dientes de ajo
· Un ramillete de perejil fresco
· 1 cucharada de postre colmada de harina
· 1/2 cucharada de pimentón dulce (y/o picante)
· Aceite de oliva
· Sal
· Caldo de verdura (o agua si no tenemos)

ELABORACIÓN

1. La noche anterior ponemos los garbanzos a remojo en abundante agua.
Por la mañana les aclaramos, escurrimos y colocamos en la olla rápida.

2. Pelamos y partimos la zanahoria en pequeños trocitos, añadimos a la olla junto con los garbanzos.

3. Echamos el caldo o el agua (lo justo para cubrir los garbanzos y un poquito más), un poquito de sal, colocamos la tapa y cocinamos (contando desde que sube la válvula de presión) unos 30-35 minutos.
Pasado ese tiempo retiramos del fuego y esperamos a que pierda presión y podamos abrir la tapa.

4. Mientras, pelamos el ajo y lavamos y secamos bien el perejil.
Lo ponemos dentro del accesorio picador de nuestra batidora junto con el chorizo y trituramos.

5. Destapamos la olla y escurrimos los garbanzos pero por supuesto no tiramos el caldo ya que nos hace falta para la salsa.

6. Ponemos una sartén con un poquito de aceite de oliva al fuego y cuando alcanza temperatura añadimos el picadillo y salteamos unos 2-3 minutos sin dejar de mover con la ayuda de una cuchara de silicona o madera para evitar rayar el fondo.

7. Incorporamos la harina y el pimentón al picadillo, mezclamos bien para que se tueste un poco la harina y pierda el "sabor a crudo" e inmediatamente añadimos parte del caldo de los garbanzos para que se forme la salsa (si al añadir al caldo al principio de la receta nos habíamos pasado con la cantidad no lo echaremos todo).
Echamos un poquito de sal, esperamos que rompa a hervir, bajamos el fuego y cocinamos durante unos 5 minutos.

8. Vertemos la salsa sobre los garbanzos que tenemos en la olla y cocinamos unos 15 minutos a fuego muy suave.
Comprobamos el punto de sal por si hiciera falta rectificarlo y listo para disfrutar.


Notas
Podemos elaborar la receta con garbanzos cocidos de bote, el proceso se simplifica considerablemente, resultando una opción ideal para las personas que no disponen de tiempo para cocinar o si se nos antoja el plato de repente por lo que no hay tiempo para ponerles a remojo.


¡ESPERO QUE OS GUSTEN!

Fuente de la receta: propia
Agradecimientos: Patú

Guiso de garbanzos con ternera


Guiso de cuchara, rico, diferente, muy fácil de hacer y de resultado redondo.
Os animo a probarle porque inunda nuestra cocina de un agradable aroma que inmediatamente invita a sentarnos a la mesa y entrar en calor al ritmo de la  cuchara.




INGREDIENTES

· Unos 600 gr de carne de ternera
· Unos 450-500 gr de garbanzos ya remojados (en seco serían unos 250 gr)
· 2 zanahorias
· 3 ó 4 dientes de ajo
· 2 cucharadas de tomate frito (mejor si es casero)
· 1/2 vasito de vino blanco
· Agua (entre 900 y 1200 ml depende si lo queréis más o menos caldoso)
· Aceite de oliva virgen extra
· 1 hoja de laurel
· Una pizca de sal
· Mezcla de especias: (una pizca de cada)
 - Ajo en polvo
 - Cominos en grano
 - Cúrcuma
 - Pimienta negra
 - 1 clavo de olor
 - Cayena


ELABORACIÓN

1. Troceamos y salpimentamos la carne.

2. Ponemos un poquito de aceite de oliva en la olla rápida, los dientes de ajo pelados y partidos por la mitad y la hoja de laurel. Cuando el ajo comienza a tomar un ligero color (¡Cuidado que no se queme!) añadimos la carne y la doramos, será mejor hacerlo en dos tandas.

3. Un vez hemos dorado toda la carne (tendremos las dos tandas reservadas en un plato) echamos el vino blanco en la olla y dejamos un minuto a fuego fuerte para que se evapore el alcohol, rascamos el fondo con una cuchara de madera para "desglasar" y conseguir que se disuelvan los jugos caramelizados.

4. Añadimos la carne de nuevo, las zanahorias partidas en rodajas gruesas y el agua.
Mantenemos a fuego fuerte hasta que rompe a hervir y eliminamos la espuma que se forma en la superficie con una espumadera.

5. Incorporamos los garbanzos, el tomate frito, un poquito más de sal y la mezcla de especias (que previamente habremos machacado con el mortero).
Cerramos la olla y cocinamos unos 35-40 minutos (el tiempo es orientativo, dependerá de la olla y de la dureza de los ingredientes)

6. Abrimos la olla y comprobamos si el guiso está listo, probamos para ver si debemos o no rectificar el punto de sal, servimos y disfrutamos.

-Nota-
Como todos los guisos, el reposo le viene genial, los sabores se asientan y la textura no pierde ni un ápice de encanto. Por supuesto también podemos congelarlo sin problema y tenerlo a punto para cuando lo necesitemos o tengamos capricho de un buen guiso casero.


¡ESPERO QUE OS GUSTE!

· Fuente de la receta: Javi Recetas (un blog de cabecera, lo conocéis fijo, si no es así ya estáis tardando en hacerle una visita y veréis como os va a gustar)

· Agradecimientos: Kuhn Rikon


NÍSCALOS al ajillo y PATATAS con níscalos

Hoy os dejo dos recetas por el precio de una pero siguiendo un método diferente, me apetece hacer una cosilla nueva para variar. A ver qué os parece la idea, en lugar de escribiros las recetas os las contaremos de viva voz Fermín Mier y yo.
Fermín es el Redactor responsable de Hoy por Hoy Cantabria en Cadena Ser y como ya sabéis yo soy su compañera o partener (jajaja) cada martes (a eso de las 13:30h) en el espacio Jugando a las cocinitas.

Hablaremos de Níscalos (Lactarius deliciosus) y de cómo preparar excelentes recetas con ellos aprovechando ahora que estamos en otoño y es plena temporada.
Os cuento cómo cocinarles al ajillo para después preparar unas Patatas con níscalos que quitan el sentido (con o sin costilla adobada, cada uno que elija como lo prefiere hacer).

Bueno pues como os decía, hoy haremos un experimento y os dejaré las dos recetas ricas, riquísimas pero en vez de leerlas las podréis escuchar. A ver si os resulta más o menos cómodo  este sistema y si os gusta lo que os propongo.
Y para que os hagáis una la idea de cómo queda el guiso de patatas con níscalos os dejo como siempre la imagen.

PARA ESCUCHAR LAS RECETAS PINCHAD AQUI




¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de las recetas: propia


Garbanzos con callos

Aquí en Cantabria estamos disfrutando, en lineas generales, de un otoño ideal. Temperaturas suaves (incluso muy altas algunos días), lluvia casi inexistente y días de sol que animan y hacen muchísimo más llevadero un mes tan soso como noviembre (al menos a mi me parece muy soso).
El caso es que con un panorama así los platos de cuchara casi ni han apetecido y la temporada de recetas más ligeras como ensaladas este año se está alargando casi sin darnos cuenta.

Bueno pues este fin de semana la cosa cambia, los meteorólogos anuncian un temporal de frío e incluso nieve (en Santander nieve no pero agua como para regalar) de agárrate que vienen curvas así que me pongo las pilas y os cuento como preparo un guiso tradicional y buenísimo que calienta al alma y no deja tiritando el bolsillo.




Esta receta es mu fácil de hacer, lo más complicado es preparar los callos (que tampoco lo es, pero bueno) por eso lo haremos con antelación, pudiendo hacer más cantidad de la que vamos a necesitar y así congelar y tenerlos listos en cualquier momento.

INGREDIENTES

· 400 gr de garbanzos secos
· Unos 500 gr de callos guisados (receta aquí)
· 1 zanahoria
· 1 puerrro
· Una pizca de sal
· Agua

ELABORACIÓN

1. Lo primero, como os comentaba más arriba, es preparar los callos el día anterior, es lo único laborioso y que os va a robar un porquillo de tiempo en esta receta.
Os dejo el enlace donde encontraréis como preparles de la forma tradicional o en la versión más rápida y cómoda si tenéis prisa.

2. En segundo lugar pondremos los garbanzos a remojo la noche anterior.

3. Una vez han estado a remojo, escurrimos el agua y ponemos los garbanzos en la olla rápida, cubrimos de agua, añadimos la zanahoria y el puerro, una pizca de sal y cerramos.
Cocinamos durante aproximadamente 35 minutos (estoy alucinada con mi olla porque en 20 minutos, contando desde que sube la válvula, estaban listos).

4. Una vez que la olla pierde la presión y podemos abrirla "rescatamos" los garbanzos con una espumadera* y les echamos en otra cazuela donde habremos calentado ya los callos a fuego muy suave.

5. Añadimos parte del caldo de la cocción de los garbanzos, echaremos más o menos cantidad dependiendo si queremos un guiso más o menos espeso y dejamos a fuego muy suave durante unos 10-12 minutos más.

6. Probamos, rectificamos el punto de sal si fuera necesario y listo para disfrutar.

  *la zanahoria y el puerro no lo vamos a usar, pero no lo tiramos porque podemos aprovecharlo para batirlo con un poquito del mismo caldo de la cocción de los garbanzos y hacer una sopa o crema ligera muy rica. Ideal para la cena

Dudas:
· ¿Puedo usar los garbanzos de bote?
Si, puedes, eso si deberás elegir unos de cierta calidad y si el guiso necesita caldo puede añadir si tienes casero o simplemente echar un poquito de agua.
· ¿Puedo usar callos de los que venden cocinados?
Por poder puedes pero lógicamente ya no será los mismo, es preferible que te decantes por la versión rápida de mi receta de callos con chorizo que verás que fácil es.
· ¿Puedo variar la proporción de garbanzos y/o de callos?
Si, puedes hacerlo sin ningún problema, es más puedes decidir si quieres preparar "Garbanzos con callos" o "Callos con garbanzos".


¡ESPERO QUE OS GUSTEN!

Fuente de la receta: propia
Agradecimientos: Kuhn Rikon


GARBANZOS con mejillones

Guiso caserito y tradicional, sabroso, sencillo, rápido y económico...¿Necesitais más motivos para animaros a probarlo?...


 INGREDIENTES

· 400 gr de garbanzos 
· 1 kg de mejillones
· 1 cebolla mediana
· 1 ó 2 dientes de ajo
· 1 tomate (es importante que esté maduro)
· Azafrán
· Aceite de oliva virgen extra
· Perejil fresco
(sal no echamos porque el agua de los mejillones ya le aporta la suficiente)

ELABORACIÓN

1. Ponemos los garbanzos a remojo la noche anterior.

2. Escurrimos el agua donde han remojado y les echamos en la olla rápida, cubrimos de agua, echamos un poquito de sal, cerramos la tapa y llevamos al fuego a máxima potencia. En el momento que sube la primera anilla roja bajamos el fuego, contamos 18 minutos y retiramos.
Reservamos hasta que pierde la presión y podemos abrir sin peligro.

3. Escurrimos los garbanzos pero guardamos el caldo porque lo vamos a necesitar.

4. Abrimos los mejillones al vapor como lo hagamos habitualmente, yo lo hago así y va genial.
Reservamos también el agua que sueltan.

5. Echamos un poquito de aceite de oliva en una cazuela, rehogamos la cebolla y el ajo que habremos cortado en brunoise. Añadimos las hebras de azafrán (como os digo siempre, ¡Sed generosos!, como si el azafrán lo pagase otro jaja) y cocinamos durante unos 6-8 minutos.
Incorporamos los garbanzos y seguimos rehogando a fuego fuerte un par de minutos más.

6. Rallamos el tomate para eliminar piel y semillas y lo añadimos a los garbanzos, rehogamos durante otros 5 minutos.

7. Echamos parte del agua de los mejillones y parte del caldo de la cocción de los garbanzos (la cantidad es libre, depende de cómo os guste el guiso si con más o menos caldo).
Dejamos que se cocine a fuego suave durante otros 5 minutos.

8. Añadimos los mejillones, con o sin cáscara (cada uno que lo haga como más apetecible y presentable le parezca) y mezclamos cuidadosamente. 
Dejamos a fuego muy suave durante unos 3 ó 4 minutos, comprobamos el punto de sal por si hiciera falta añadir un poquito, aunque no lo creo.

9. Apagamos el fuego y dejamos que repose un par de minutos más antes de servir.
Si os apetece podéis añadir un poquito de perejil fresco picadito a la hora de llevarlo a la mesa, queda estupendo.


¡ESPERO QUE OS GUSTE!


Fuente de la receta: propia.
Agradecimientos: Kuhn Rikon.

LENTEJAS CON VERDURAS SALTEADAS

Con esta receta queda oficialmente inaugurada la temporada 2013-14 del "CUCHAREO" en este humilde blog...jaja.

El caso es que para tan solemne acontecimiento hoy prepararemos unas lentejas con verduras pero con un truquillo fácil y muy resultón que he descubierto a través de Javi Recetas, y que no es otra cosa que saltear la verdura antes de añadirla al guiso con lo que conseguimos darla una textura y un sabor muy especial.
Seguro que muchos ya lo hacéis pero por si acaso no es así (como sucedía en mi caso) lo comparto porque creo que resulta una técnica muy práctica, que nos ayuda a obtener un resultado muy sabroso.


Vamos, que conseguimos unas lentejas de 2 estrellas Michelín mínimo, ¡Veréis que ricas!.

INGREDIENTES

· Unos 250 gr de lentejas secas
· Una cebolla
· 1 ó 2 dientes de ajo
· Una zahoria grande
· Un calabacín pequeñito
· Un pimiento verde (o rojo, o ambos)
· 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
· Agua
· Pimentón dulce
· Laurel (opcional)
· Sal
(por supuesto podéis variar o añadir vuestras verduras favoritas)

ELABORACIÓN

1. Ponemos una cucharada de aceite en una sartén y añadimos la cebolla y el ajo que habremos troceado previamente. Cuando comienza a tomar color lo echamos en el vaso de la batidora, añadimos un poquito de agua y trituramos bien.
Reservamos un momento.

2. Enjuagamos las lentejas y las ponemos en la olla rápida, añadimos el agua*, el sofrito de ajo y cebolla que acabamos de triturar, el pimentón y por último si nos gusta, una hoja de laurel.
Cerramos la olla, ponemos a fuego fuerte hasta que suben las dos anillas de color de la válvula, en ese momento bajamos el fuego y cocinamos 7 minutos.
Apagamos el fuego y reservamos hasta que pierda toda la presión para poder abrir la olla.

3. Pelamos las zanahorias, lavamos bien el calabacín y partimos, junto con el pimiento, en brunoise**.

4. Echamos las otras tres cucharadas de aceite en la sartén que usamos antes y salteamos la verdura unos 4 minutos o hasta conseguir el punto deseado (que será aquel que más nos guste a cada uno), añadimos un poquito de sal y si os apetece alguna especia como una pizca de curry o un poquito de orégano.

5. Cuando podemos abrir la olla mezclamos cuidadosamente las lentejas con el salteado de verdura (con el aceite incluido), probamos y rectificamos el punto de sal si fuera necesario.

6. Dejamos que se termine de cocinar todo junto a fuego suave unos 3 ó 4 minutos más y listo para servir y disfrutar.

*la cantidad recomendada es tres veces más de agua que de lentejas, yo puse un poquito menos porque me apetecía un guiso más espesito
**es importante partirlo en pequeños trocitos para que después al saltearlo no quede crudo si no "al dente"


¡ESPERO QUE OS GUSTEN!
Fuente de la receta: Javi Recetas.
Agradecimientos: Kuhn Rikon®

MARMITA DE BONITO (guiso de bonito con patatas)

Como sucede en casi todos los grandes platos cada uno tiene su receta llena de matices que le dan un punto de sabor diferente aunque en el fondo sea el mismo guiso en todas las casas.
En este caso os cuento como preparo la Marmita de bonito, vais a ver que como siempre lo haremos de una manera muy sencilla pero os aseguro que nos quedará un guiso marinero muy rico.




INGREDIENTES

· 1 Kg de patatas aproximadamente (es importante elegir una variedad que sea rica para cocer)
· 1/2 Kg de bonito del norte fresco (limpio de piel y espinas)
· 1 cebolla
· 1 pimiento verde 
· 1/2 pimiento rojo
· 2 dientes de ajo
· 2 cucharadas soperas de tomate natural rallado (para eliminar la piel y las semillas)
· Una cucharadita de polvo de pimiento choricero*
· Aceite de oliva virgen extra 
· Agua o caldo
· Sal

ELABORACIÓN

1. Nos aseguramos que no queden espinas ni trozos "feos" en el bonito y lo troceamos en dados de unos 4 cm.
Reservamos.
(si queremos preparar un caldo** con las espinas y/o la cabeza este es el momento de ponerlo en marcha).

2. Pelamos y partimos en brunoise la cebolla y el ajo, el pimiento rojo y verde también lo troceamos en dados pequeñitos.
Lo ponemos a rehogar en una cazuela alta con AOVE, añadimos un poquito de sal y sofreímos a fuego medio-fuerte.

3. Cuando vemos que la cebolla se va poniendo transparente añadimos el tomate natural rallado y dejamos que se cocine unos 3 ó 4 minutos más.

4. Incorporamos las patatas (que habremos pelado, lavado y "chascado") y rehogamos unos minutos manteniendo el fuego medio-fuerte.

5. Es el momento de añadir el pimiento choricero en polvo (podéis usar su carne si lo preferís, yo lo hago así porque me resulta muy práctico), movemos bien para que se mezcle todo y enseguida añadimos el agua o caldo hasta que las patatas queden totalmente cubiertas.

6. Colocamos la tapa de la cazuela de modo que quede un poquito descubierto el guiso y dejamos que se cocine durante unos 18-20 minutos.

7. Pasado ese tiempo añadimos el bonito que teníamos reservado, colocamos la tapa (esta vez si que la ponemos de forma que cubra toda la cazuela) y apagamos el fuego.
El bonito se cocinará perfectamente con el calor residual y de está forma quedará en su punto, jugoso y muy rico.

8. Comprobamos si debemos añadir un poquito más de sal y listo para servir.
Si os gusta el picante os aconsejo que acompañéis el plato de unas Piparras, hacen una pareja de escándalo.

*uso polvo de pimiento choricero que preparo en casa de una forma muy sencilla, pongo 2 ó 3 pimientos choriceros secos (quitando el rabo) en un molinillo eléctrico de café y trituro hasta obtener un polvo fino
**lo prepararemos con un trozo de cabeza y/o espinas del bonito, puerro, zanahoria, unos dientes de ajo, perejil, agua, un chorrito de vino blanco y sal. Cocemos durante unos 30 minutos, desespumamos, colamos y listo para usar.


¡ESPERO QUE OS GUSTE! 

Fuente de la receta: propia.


Crema fría de melón con yogur y crujiente de jamón


Hoy preparamos una crema ligera de melón (o sopa fría de melón, como prefiráis llamarlo), refrescante y sobre todo muy facilona de hacer, en un momentín conseguimos un plato fino, fino ¡ya veréis!.
A más de uno le dejaréis boquiabierto y ojiplático con semejante despliegue de arte culinario...jaja



INGREDIENTES

· 600 gr de melón (en mi caso, por supuesto, Melón Platinum)
· 120 ml de leche evaporada
· Una pizca de sal
· Una pizca de azúcar
· Pimienta de Jamaica
· Yogur griego (natural y sin azucarar)
. Jamón serrano en taquitos

ELABORACIÓN

1. Retiramos la piel del melón, troceamos y le ponemos en el vaso de la batidora o Thermomix® junto con la leche evaporada, la pizca de sal, la pizca del azúcar y un poquito de pimienta de Jamaica.

2. Trituramos durante unos 4 ó 5 minutos, buscamos que emulsione bien ya que la textura es una característica muy  importante de este plato.

3. Ponemos los taquitos de jamón en un plato apto para microondas y programamos 1 minuto a máxima potencia (el tiempo es orientativo, variará según lo curado que esté el jamón, la cantidad que pongamos y la potencia de nuestro micro)

4. Servimos fría, añadiendo una cucharada generosa de yogur griego en el centro del plato (o recipiente que hayamos elegido para presentarlo) y colocando alrededor un "aro" de jamón crujiente.


¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.
Agradecimientos a Melón Platinum.