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Patatas con congrio


Un plato indispensable en mi recetario de otoño e invierno ya que es un guiso sencillo pero muy resultón. Además siempre es buen plan acercarse al Mercado de La Esperanza pronto y pasear su interior para comprar congrio bien fresco y preparar este tradicional guiso.





Te animo a probar esta receta porque es una forma estupenda de comer sano y rico a un precio muy económico o lo que es lo mismo, practicar el 'cuchareo' de manera inteligente aprovechando los recursos que los mercados nos ofrecen según la temporada y la zona donde nos encontremos.



INGREDIENTES:

· 4-6 patatas (depende del tamaño)
· 800 g de congrio fresco
· 1-2 dientes de ajo
· 1/2 cebolla pequeña
· Un poquito de polvo de ñora o de pimiento choricero*
· Unas hebras de azafrán
· 1/2 vasito de vino blanco
· Aceite de oliva virgen extra
· Fumet o caldo de pescado que habremos preparado con las espinas, parte cerrada y/o cabeza del congrio
· Sal
· Perejil fresco


ELABORACIÓN:

1. Pon tres cucharadas de aceite de oliva en una cazuela, lleva a fuego medio y pocha la cebolla y el ajo picado lo más fino posible.

2. Cuando veas que la cebolla está transparente incorpora las hebras de azafrán, aproximadamente media cucharadita de polvo de ñora* y las patatas (peladas, lavadas y chascadas en trozos no demasiado pequeños), rehoga  un par de minutos e incorpora el vino blanco, sube un poquito el fuego para que se evapore el alcohol. Mantén, moviendo constantemente con una cuchara de madera, durante un minuto más.

3. Sazona a tu gusto, vierte el caldo (añadirlo caliente es un buen truco para no interrumpir bruscamente el proceso de cocción) hasta cubrir al menos un dedo por encima de las patatas, coloca la tapa y deja que se cocine a fuego suave durante 15 minutos.

4. Destapa, pon los trozos de congrio (que sean de la parte abierta, que estén completamente limpios de piel y espinas y cortados del tamaño de un bocado) y deja cocinar a fuego suave durante 5 minutos más.

5. Retira del fuego, prueba para cerciorarte de que el punto de sal es el correcto y si observas que el caldo no está lo suficientemente ligado, puedes sacar 3 ó 4 trocitos de patata, aplastarlos hasta conseguir un puré y añadir de nuevo al guiso, este pequeño truco ayudará a que 'engorde' la salsa.
Deja reposar 3 o 4 minutos antes de servir espolvoreado con una pizca de perejil fresco picado finamente.


*para tener siempre a mano ñora o pimiento choricero listo para usar tengo un truco desde hace años que me funciona estupendamente, te cuento; compro las ñoras o pimientos choriceros, retiro el pedúnculo y las semillas, trituro con la ayuda de un molinillo eléctrico de café hasta conseguir pulverizarlo y lo guardo en un bote hermético.
Resulta una forma súper sencilla de tener siempre a mano 'carne' de pimiento choricero o de ñora, únicamente hay que poner una pequeña cantidad en el sofrito del guiso y listo.


¡Espero que te guste!



Fuente de la receta: propia.


Patatas con bacalao. Guiso tradicional de bacalao


Hay sabores que te transportan inmediatamente a tu niñez, a ese inolvidable momento en el que regresabas del cole y tu madre ya tenía amorosamente servido tu plato para que no te quemaras ¿Tú también lo recuerdas con nostalgia?
Sabores que pertenecen a recetas que han pasado de mano en mano generación tras generación y que siempre han estado ahí en un discreto segundo plano, tesoros que tenemos la obligación de proteger y no dejar que se pierdan. Es el caso de estas deliciosas patatas con bacalao que hoy preparamos.






INGREDIENTES (para 4 personas)

· 300-400 g de bacalao desalado
· 4 patatas grandes
· 1/2 cebolla roja
· 1/2 pimiento verde
· 2 dientes de ajo
· Aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de postre de pimentón de la Vera
· Agua
· Una pizca de sal (puede que no te haga falta)
· Perejil fresco picado



ELABORACIÓN


1. Escurre bien los trozos de bacalao (que habrás tenido a remojo durante 48h aproximadamente, el tiempo dependerá del grosor de los trozos), pon una sartén antiadherente al fuego, cubre la base de aceite de oliva virgen extra y 'confita' el bacalao a fuego suave/medio durante unos 4 minutos (como ves es una especie de confitado express ya que no cumple con el proceso lento que exige esa técnica de cocinado).
Saca los trozos de bacalao cuando ya están listos a un plato y reserva.

2. Pon una cazuela alta y de fondo grueso (lo ideal sería que lo hicieras en una cocotte) a calentar, añade un par de cucharadas soperas del aceite donde has 'confitado' el bacalao. Pon la verdura que habrás troceado en pequeños cubos y sofríe unos minutos hasta que comience a tomar color.

3. Pela, lava y chasca las patatas (para ello, introduce el cuchillo y, antes de llegar a finalizar el corte, haz un giro rápido de muñeca para levantar la hoja y lograr romper o 'chascar' la patata, este sencillo truco favorecerá que salga el almidón de la patata y el guiso quedará con un punto en la salsa perfecto), añade a la olla y sofríe a fuego fuerte un par de minutos.

4. Incorpora el pimentón, mezcla y rápidamente vierte agua caliente hasta cubrir las patatas. Lleva a ebullición.

5. Cocina a fuego medio/suave y parcialmente destapado durante 18-20 minutos.

6. Añade los trozos de bacalao y el perejil muy picadito, mueve con extrema delicadeza, prueba para comprobar el punto de sal y rectificar si fuera necesario. Cocina a fuego muy, muy suave 2 minutos más.

7. Retira del fuego, reposa unos minutos para que asienten los sabores, sirve y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Guiso de patatas con langostinos


Este guiso de patatas con langostinos es extremadamente fácil de hacer, resulta económico y está delicioso, es probable que estos sean suficientes argumentos para convencerte de que te quedes a prepararlo conmigo.




No lo dudes ni por un instante, si tienes langostinos en el congelador o acabas de comprar un puñado de ellos frescos y te apasionan los platos de cuchara, esta es tu receta. Además resulta fantástica tanto si la prepararas en tus menús diarios como en ocasiones especiales donde buscas sorprender pero sobre todo agradar a tus invitados.



INGREDIENTES (para 2-3 personas)

· 3 o 4 patatas medianas
· 8 langostinos
· 1/2 cebolla pequeña
· 1 diente de ajo
· 1/2 pimiento verde
· 1/2 pimiento rojo
· 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
· 1/2 vasito de vino blanco 
· 900 ml de agua 
· 1 cucharada de pimentón de la Vera
· Unas hebras de azafrán
· Sal
· Una pizca de pimienta negra recién molida


ELABORACIÓN


1. Pela los langostinos, reserva su carne en un cuenco y pon las cabezas y las cáscaras de las colas en una cazuela con una cucharada de aceite de oliva virgen extra. Lleva al fuego, dora un poquito, aplasta con la ayuda de una cuchara de madera para extraer todos los jugos de las cabezas.
Incorpora el vino blanco, mantén un par de minutos a fuego fuerte para que se evapore el alcohol, añade el agua, cuando comience a hervir baja la potencia del fuego y cocina durante unos 12-15 minutos.

2. Pasado ese tiempo cuela con la ayuda de un chino, desecha cabezas y cáscaras y reserva el fumet de langostinos resultante.

3. Pela y chasca las patatas. Reserva.

4. Lava, pela o elimina las semillas de la verdura y corta en brunoise.

5. Pon las dos cucharadas de aceite restantes en el fondo de una cazuela alta de fondo grueso —una cocotte sería ideal— y rehoga la verdura, añade las hebras de azafrán, sal al gusto, un poquito de pimienta negra y las patatas que has chascado antes. Rehoga 3 o 4 minutos más. Añade el pimentón, mezcla e inmediatamente —para evitar que se queme— vierte el fumet que tienes reservado.
Deja que comience a hervir, coloca la tapa sin que llegue a cubrir completamente la cazuela y cocina, a temperatura suave, durante unos 20 minutos. Vigila, en especial durante los últimos minutos de cocción, por si tienes que añadir un poquito de agua o subir la potencia del fuego para que reduzca el caldo en caso de que la salsa esté quedando con poco cuerpo.

6. Comprueba el punto de sal, añade las colas de langostinos y retira del fuego. Deja que repose unos minutos antes de servir. Puedes rematar con un poquito de perejil fresco (huye del deshidratado, es una pérdida de tiempo y de dinero) picado, es opcional pero muy recomendable.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia

Patatas 'planchadas', la guarnición perfecta. Receta ligera de patatas


Hoy cocinamos con patatas, bueno, con ellas y con la mala prensa que de forma tan injusta recae sobre sus hombros. Creo que ya es hora de hacer un esfuerzo y desterrar para siempre la errónea idea de que son un ingrediente prohibido para aquellos que persiguen una alimentación saludable. En realidad es más bien todo lo contrario, este humilde tubérculo no debería faltar como base de ninguna dieta equilibrada que se precie, por la cantidad de beneficios que aporta a nuestro organismo.


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Ellas, las patatas, sí que son un 'superalimento' y por eso hoy vamos a homenajearlas preparándolas de una sencillísima forma. Partiendo de unas clásicas patatas cocinadas al vapor que remataremos con un toque de plancha que las confiere un sabor y una textura muy agradables, lograremos un sorprendente, económico y sobre todo socorrido plato que gustará a toda la familia.



INGREDIENTES

· Patatas pequeñas (la cantidad que quepa en el estuche)
· Romero fresco (o una ramita de orégano o tomillo fresco)
· Unos dientes de ajo sin pelar
· Mezcla de pimientas (rosa, blanca, negra)
· Sal en escamas
· Unas gotas de aceite de oliva virgen extra



ELABORACIÓN


1. Lava concienzudamente las patatas ya que vas a usarlas con piel.

2. Coloca en un estuche para cocina al vapor, acompaña del romero —o de las hierbas aromáticas que hayas decidido ponerle—, cierra el estuche* (sí, sí, sin pinchar las patatas, ni añadir agua, ni nada. Está todo correcto, tranquilo/a jajajaja) y lleva al microondas. Programa 5 minutos.
*si no tienes estuche para cocina al vapor, prepara las patatas al vapor de manera tradicional (es decir, con una vaporera) o cuece durante unos 18 minutos en una cazuela con abundante agua como se hizo toda la vida.

3. Pasados los 5 minutos, deja que repose —sin abrir— un par de minutos más dentro del microondas.

4. Lleva una plancha o sartén al fuego, añade unas gotas de aceite de oliva virgen extra y extiende por toda la superficie, machaca dos o tres dientes de ajo con la hoja de un cuchillo 'cebollero' y pon en la sartén sin pelar.

5. Haz con las patatas que has cocinado al vapor lo mismo que acabas de hacer con los dientes de ajo, es decir, ayudándote con un cuchillo grande —colocándole de manera horizontal sobre cada patata—aplasta hasta romperlas o 'chafarlas' ligeramente.

6. Pasa por la plancha, a fuego fuerte, añade la pimienta (cantidad libre) y la sal en escamas.
Dora las patatas por ambos lados y sirve inmediatamente si vas a utilizarlas como guarnición o retira del fuego y deja reposar unos minutos si vas a incorporarlas como ingrediente de una ensalada templada.


-Consejos-

· Elige tu mezcla de especias favorita para añadir e ir variando, en función de lo que vayan a acompañar, la preparación de estas riquísimas patatas planchadas; curry, texmex, garam masala, tzatziki, oriental etc.
· Dale un toque picante: espolvorea con pimentón picante o copos de chile o añade unas gotas de Tabasco, sriracha o tu salsa 'hot' favorita.
· Sirve con hierbas frescas, que añadirás una vez tengas las patatas fuera de la plancha, el perejil o el cilantro son excelentes opciones.
· Acompaña con alguna salsa cremosa —si es casera mejor— a base de yogur, mayonesa o crema agria y eneldo ¡Verás que cosa más buena! Ideal para servir con platos de salmón. 



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.


Boniato, el otoño es naranja. Recetas con boniato


El otoño no solo trae los primeros resfriados y el controvertido cambio de hora, entre las joyas gastronómicas que nos regala encontramos el boniato (también conocido como; moniato, papa dulce, camote o batata, según la región o país en el que te encuentres), que sin duda es uno de mis productos otoñales preferidos.

Es tan versátil que podrás incluirlo tanto en recetas saladas como dulces. Se encuentra con mucha facilidad tanto en pequeñas fruterías como en grandes supermercados y además resulta económico.
A los niños les encanta, y es que su agradable sabor y atractivo color naranja probablemente tengan mucho que ver en este aspecto. Y si a todo lo anterior sumamos sus beneficiosas propiedades para el organismo (es rico en provitamina A y en vitaminas B,C y E), este discreto tubérculo se posiciona en cabeza como una excelente opción que nos ayudará a evitar la tan temida 'rutina culinaria'.



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Pero ¿En qué tipo de recetas puedo incluir el boniato?
Pues mira, queda genial con legumbres (prueba unas lentejas con hongos —si son boletus mejor que mejor—, boniato y alguna especia como cúrcuma, cilantro, comino o pimentón. Es muy sencillo de hacer y resulta diferente y riquísimo).
En cremas de verduras, a mi me encanta, voy variando los ingredientes pero casi siempre pongo boniato porque —al igual que me ocurre con la calabaza— su color naranja me da muy buenas vibraciones a la hora de cocinar.
En guisos de carne funciona estupendamente, además con cualquier tipo; ternera, cerdo, conejo, cordero, pollo, pavo, pato o caza. Puede que te sorprenda pero te aseguro que el boniato le sienta bien a prácticamente todo el reino animal jajajaja.
Con pescados también se lleva genial, en chips con escabeches o en puré para servir cuando prepares asados. Con pulpo braseado a la parrilla es un espectáculo.



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Si te decantas por incluirlo en recetas dulces, te recomiendo que pruebes a asar el boniato (con piel y envuelto en papel de aluminio durante unos 50 minutos a 200º), cuando esté templado pela y trocea en gajos o rodajas, sirve con un hilo de leche condensada por encima y unas escamas de sal. Acompaña con unos frutos secos, pasas de Corinto (que si te apetece puedes remojar en ron) y helado de vainilla. Un lujo, en serio.
También queda muy bien en flanes, cremas dulces —similares a unas natillas— y en buñuelos.

Otra buena idea consiste en hacer chips con la ayuda del microondas, una sencilla y rapidísima forma de conseguir un snack saludable y muy, muy rico. Para ello únicamente tienes que lavar bien el boniato y sin pelar, cortar finas lonchas con la ayuda de una mandolina o un cuchillo bien afilado y algo de paciencia. Pon papel de horno en el plato del microondas, rocía con un poquito de aceite de oliva en spray y dispón las lonchitas de boniato, sin que se toquen unas con otras, esto es importante. por lo que deberás hacer la operación en tandas.
Ve programando de 30 en 30 segundos, así no correrás riesgos innecesarios y evitarás que se termine carbonizando el tema. Al sacarlo añade sal en escamas y espolvorea con tus especias favoritas, en casa nos encantan con pimienta rosa, curry o copos de ajo en polvo, chile y romero o tomillo frescos.
Venden kits especiales para hacer chips vegetales (no solo de boniato, puedes hacerlos de; patata, manzana, calabacín, remolacha o zanahoria).



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Hay mil y una maneras de sacar partido a esta preciosidad naranja: asa y rellena con carne picada y un salteado de verduras y setas, añade un queso que te guste y hornea ¡Queda de 10! O pela, cuece y machaca 3 ó 4 boniatos y prepara un puré con una nuez de mantequilla, sal y pimienta negra recién molida. Resulta la guarnición perfecta para cualquier plato.

En definitiva, pierde el miedo a probar ingredientes o elaboraciones nuevas, no te aburras elaborando siempre los mismos platos. Sé travieso y no te pongas límites en la cocina, bueno ni en ningún apartado de tu vida. Pero eso ya es otro tema jajajajaja.


¡Espero que te resulte útil!



Ensalada de patata, salmón ahumado y cebollino


Una ensalada fresca y deliciosa, esta mezcla de patata, salmón ahumado y cebollino es una de esas combinaciones difícil de olvidar. Te aseguro que cuando aún no hayas terminado de comerla tendrás la certeza de un próximo antojo muy cercano.


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Una saludable propuesta que aguanta perfecta si la preparas con anticipación o si la metes en un Tupper y te la llevas contigo a la oficina.



INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

· Unos 500 gr de patatas nuevas pequeñas*
· 250 gr de salmón ahumado
· Un ramillete generoso de cebollino fresco
· 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de vinagre de Jerez
· Unas gotas de zumo de limón
· Sal en escamas
· Pimienta negra recién molida 


*puedes utilizar las patatas baby que compras ya embolsadas y listas para cocinar (sin necesidad de abrir la bolsa siquiera) en apenas 5 minutos en el microondas.
Las encuentras fácilmente en la zona refrigerada de la sección de frutería de los supermercados.



ELABORACIÓN


1. Cuece las patatas —sin pelar— al vapor o en la olla rápida, de la manera que lo hagas habitualmente. Deja templar y corta en mitades o cuartos si las patatas son más grandes.
Reserva en un cuenco amplio.

2. Trocea en tiras el salmón ahumado e incorpora al cuenco.

3. Lava, seca y trocea el cebollino. Ponlo junto al resto de ingredientes.

4. Emulsiona el aceite con el vinagre y unas gotas de limón —puedes añadir también un poquito de la ralladura si lo deseas—. Salpimenta y añade la mezcla al cuenco.

5. Mueve con delicadeza, para incorporar el aliño a los demás ingredientes pero sin que se estropeé la presentación. Deja reposar unos minutos y ya estará lista para servir —si lo deseas puedes ponerlo dentro de un recipiente con tapa y llevarlo a la nevera para comerla fresca—.


-Consejos-
Puedes añadir de manera totalmente opcional al aliño una cucharada de 'sour cream' (como es difícil de encontrar podemos hacer un apaño casero mezclando 60 gr de nata fresca/espesa o crema acidificada President o de la marca Hacendado, la que viene en tarrinas, y una cucharada sopera de buttermilk) o queso crema tipo Philadelphia —aligerado con un poquito de nata o leche entera para que no quede demasiado espeso— si te resulta menos complicado. 
Esta aportación le da un toque cremoso que convierte el aliño básico en una salsa deliciosa y sienta de maravilla a esta ensalada de patata, salmón ahumado y cebollino.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.


Periñaca. Ensalada cántabra de patata y bonito del norte


En el norte, cómo sofocar el calor no es uno de los problemas por los que tengamos que preocuparnos habitualmente, no existe en nuestra cocina un amplio repertorio de recetas veraniegas. Las hay, por supuesto, pero van más encaminadas a aprovechar y sacar el máximo partido a productos de temporada (bien sean del mar o de la huerta) que a aplacar calores estivales como ocurre en otras zonas de la geografía española.

Del mar, productos como el bonito del norte, son el máximo exponente de la cocina de temporada por estos lares. Los calamares o 'maganos de guadañeta', se convierten, sin necesidad de demasiados adornos en un bocado divino. Rape, sardinas y 'bocartes' (lo llamarás anchoa fresca o boquerón si has nacido fuera de Cantabria) son junto con una ensalada un manjar sencillo pero difícil de olvidar.
Percebes, cigalas y centollos merecen un capítulo aparte y hasta que les hagamos la ola.

De la huerta, mucho que disfrutar durante la temporada veraniega; lechugas fresquísimas y maravillosamente tiernas, pepino de excelente calidad, cebolletas frescas, judías verdes, calabacín, pimientos verdes (que solo fritos en un poco de aceite de oliva y servidos con unas escamas de sal resultan una gozada) o patata temprana, se me ocurren así de golpe. ¿La estrella de la huerta? Sin duda el tomate de Cantabria, es la joya de nuestra cocina y hacemos buen uso de él mientras dura la temporada.
En mi casa siempre se dijo que los buenos, aquellos que están cultivados cerca de la costa, incluso tienen un ligero sabor a 'salitre'. Si tienes la suerte de comer un buen tomate de Isla, te garantizo que su recuerdo continuará emocionándote años después jajaja.

Hoy te propongo una receta fácil, económica (aún eligiendo productos de máxima calidad no te supondrá un gasto desmesurado ni mucho menos), deliciosa y que me trae bonitos recuerdos de la infancia cuando la preparaba mi abuela. Ensalada de patata y bonito o Periñaca que estoy segura que te va a encantar si nunca la probaste o que te traerá tan agradables recuerdos como a mi si la sangre cántabra corre también por tus venas.





INGREDIENTES (para 4 personas)

· 400 gr de patatas nuevas (elige una variedad recomendada para cocer, 'Baraka' o 'Kennebec' por ejemplo)
· 1 tomate para ensalada
· 1/2 pepino
· 1 cebolleta fresca
· 3 huevos cocidos
· 1 bote de bonito del norte en conserva

- Aliño:
· 3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
· 2 ó 3 cucharadas de vinagre de vino blanco
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra recién molida (opcional)



ELABORACIÓN



1. Cuece las patatas en abundante agua con sal durante 18 ó 20 minutos o si prefieres la versión rápida elige la olla express, estarán listas en tan solo 6 minutos.

2. Pon a cocer los huevos en una cazuela con abundante agua y un puñadito de sal, mantén en el fuego durante 10 minutos, aparta del fuego, deja enfriar, pela y reserva.

3. Pela y trocea el tomate en dados de unos 2 ó  3 cm. Pon en un cuenco amplio y reserva.

4. Lamina el pepino (antes puedes eliminar la piel y las pepitas si lo deseas), pon en el cuenco junto con el tomate.

5. Pela y corta la cebolleta en Juliana fina, incorpora al cuenco.

6. Las patatas y los huevos ya estarán fríos, pela y trocea en dados de 4 cm las primeras y lonchea también los huevos. Pon en el cuenco y mezcla todo cuidadosamente.

7. Prepara el aliño emulsionando todos los ingredientes en un bote con tapa. Vierte sobre el resto de ingredientes, mezcla de nuevo cuidadosamente, tapa y reserva en la nevera para servir frío.

9. Justo antes de llevar a la mesa coloca el bonito del norte (que habrás escurrido ligeramente) en lascas sobre la ensalada (no lo mezclamos para que no se machaque y así luzca mucho más en la presentación) y ya estará lista para disfrutar de esta refrescante, completa y riquísima ensalada de huerta y mar o Periñaca.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia


Patatas asadas "infalibles". Receta fácil de patatas asadas


¿Una receta infalible para conseguir las mejores patatas asadas que puedas imaginar? Estás de suerte, mejor dicho, estamos de suerte. Con esta receta de patatas asadas "infalibles" disfrutaremos de una deliciosa guarnición o un plato principal sin complicarnos la vida y con riesgo de fracaso cero.


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Tan fáciles de hacer que seguro que se convierten en una de tus guarniciones preferidas. Casan con todo; guisos de carne, pescados o aves rustidas, verduras a la parrilla etc.
Se me ocurren un montón de razones por las que animarte a probar estas patatas asadas "infalibles", corre al super, elige una variedad de patatas de tamaño pequeño y enciende el horno para gozar de una sabrosa y saludable forma de tomarlas.


INGREDIENTES

· Unos 800 gr de patatas pequeñas (deben ser nuevas y de piel fina ya que nos las vamos a pelar)
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas · Pimienta negra recién molida
· Pimienta rosa 
· Pimienta blanca


ELABORACIÓN

1. Precalienta el horno a 180º,  arriba y abajo, sin aire.

2. Lava concienzudamente las patatas y colócalas en una bandeja apta para horno.

3. Añade "en hilo" un chorro generoso de aceite de oliva sobre las patatas, espolvorea con una cantidad generosa de pimientas negra y rosa y una pizca de pimienta blanca. Remata con sal en escamas, debes ser generoso también.

4. Lleva al horno y mantén a la misma temperatura (180º) durante 35 minutos.

5. Pasado ese tiempo apaga el horno pero no abras la puerta del mismo, deja reposar allí las patatas durante al menos 30 minutos más. Si quieres dejarlas más tiempo no hay problema, yo las suelo hacer unas 2 ó 2 horas y media antes de servir para que cumplan el importante paso del "reposado" y me encanta el resultado. Cuando las sirves mantienen una textura perfecta y están a una agradable temperatura que evita que te achicharres el cielo del paladar jajaja.

- Consejos -
· Puedes añadir unas ramitas de romero o tomillo fresco, le aportan un toque a campo que queda genial.
· Si te gusta el picante, prueba a añadir unos copos de chile, ese punto de "calor" también sienta muy bien a estas patatas asadas "infalibles".
· Si te resulta complicado encontrar (fuera de temporada) patatas nuevas de piel fina, compra las que vienen embolsadas para cocinar en microondas, sácalas de la bolsa y listo.


¡Espero que te gusten!


Fuente de la receta: propia


Patatas gajo al parmesano


Que las patatas gajo son un pequeño placer que gusta a grandes y pequeños no es ningún secreto.
Las de hoy resultan ideales para acompañar un plato principal de carne, ideales para tomar solas como aperitivo, ideales para darte una alegría en forma de delicioso bocado.
¡Os animo a probarlas!





INGREDIENTES

· 2 patatas grandes (de piel tersa y fina)
· 2 cucharadas soperas de aceite de oliva
· 50 gr de queso parmesano rallado
· 2 pellizcos de sal gruesa
· 2 cucharadas de postre de pimentón dulce
· 2 cucharadas de postre de ajo en polvo
· 1 cucharada de postre de orégano seco
· 1/2 cucharada de postre de albahaca seca
· 1/4 de cucharada de postre de romero seco
· Pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Precalienta el horno a 200º.

2. Lava y seca las patatas, ya que vamos a usarlas sin pelar. Tenemos que conseguir gajos, para ello: corta las patatas por la mitad de forma longitudinal, vuelve a cortar longitudinalmente esas mitades en 3 ó 4 porciones o gajos [dependiendo de su tamaño].

3. Pon las patatas en un cuenco amplio, añade el aceite y el parmesano rallado [mejor si lo compras en un trozo y lo rallas en casa]. Embadurna bien las patatas y reserva un momento.

4. Mezcla en un cuenco el resto de ingredientes. Añade a las patatas y reparte de manera uniforme.

5. Coloca las patatas en una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado [para manchar lo menos posible] y espera a que el horno alcance la temperatura deseada.

6. Hornea durante 40 minutos, si troceas las patatas de un tamaño más pequeño estarán hechas en menos tiempo. Ten en cuenta que el tiempo puede variar dependiendo de cada tipo de horno, por lo que deberás vigilar que no se quemen, sobre todo si es la primera vez que las preparas.

7. Saca y sirve inmediatamente acompañado de salsa mayonesa casera y una mezcla de salsa barbacoa, ketchup, un poco de Sriracha y unas gotas de salsa Perrins.

Es un acompañamiento ideal para pollo o costillas de cerdo asadas.



¡ESPERO QUE OS GUSTE!


Fuente de la receta: propia.



Aperitivo Solórzano (patatas chips, piparras y mejillones en escabeche)


Lo llamo así porque de la Vermutería Solórzano (Santander) es de donde tomé esta deliciosa idea y "es de bien nacido ser agradecido", así de sencillo.

Muy bueno, apropiado para deslumbrar como anfitrión de cualquier "Sesión vermú" que se precie, te lo recomiendo. No voy a extenderme, sería muy atrevido por mi parte escribir una presentación más larga que el texto de la propia receta jajajajaja.





¿QUÉ NECESITO?
Muy poquitas cosas, en concreto 3; patatas chips gruesas caseras [o en su defecto del tipo que abajo os muestro y que compro en Aldi], piparras [guindilla vasca] y unos mejillones en escabeche de calidad [sin los preparas caseros mejor que mejor].
Como ves, aquí el truco del almendruco está en la calidad de los productos que usemos, no hay ningún secreto o fórmula maestra. El centro de todo este tinglado es usar producto de calidad, ni más ni menos.

¿CÓMO LO PRESENTO?
Sin complicaciones, como ves en la imagen. Elige un cuenco bonito, coloca las patatas, dispón las piparras de manera estratégica en los huecos que quedan entre las patatas y finalmente añade la lata de mejillones [previamente escurridos] sobre el conjunto ¡Ya está listo!
Así de fácil, así de bueno.

¿CON QUE PUEDO SERVIRLO?
Con un vermú [si te decantas por este, bien preparado ¡Por favor!], vino fino, manzanilla, cerveza, cava o vino blanco. Con lo que más te apetezca, con lo que te dé la gana, eres libre.



Este tipo de patatas chips se diferencian de las normales de bolsa porque son bastante más gruesas por lo que aguantan mejor la "compañía" de ingredientes húmedos, resultan ideales para este tipo de recetas.
También son estupendas como base parar preparar canapés.




¡ESPERO QUE OS GUSTEN!

Fuente de la receta: Bar Solórzano -Santander-


Patatas, champiñones y queso azul (guarnición)


Seguramente una de las guarniciones más sabrosas y fáciles de hacer que os pueda presentar en el panorama de novedades del blog.
Resulta una opción deliciosa para presentar con cualquier tipo de carne, asada o cocinada a la brasa.
Veréis cuando lo sirváis como un simple acompañamiento como acapara todo el protagonismo y termina siendo un básico en vuestro recetario.
Es muy probable que incluso terminéis preparándolo para comer solo, a modo de tapa o aperitivo con unas cervecitas o un buen vino.





La receta original me la dieron hace un montón de años y recuerdo que llevaba nata en lugar de leche evaporada, he decidido cambiarlo para restarle calorías y me gusta el resultado pero por supuesto os animo a probar ambas fórmulas y decidir cuál es vuestra favorita.



INGREDIENTES

· 300 gr de patatas pequeñitas "baby"
· 400 gr de champiñones frescos 
· 1 chalota (si son muy pequeñas usad 2)
· 75 gr de queso azul
· 200 ml de leche evaporada
· Una pizca de sal
· Pimienta negra molida
· 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra 



ELABORACIÓN

1. Lavamos bien las patatas y las ponemos a cocer en abundante agua con una pizca de sal.
Cuando están listas, escurrimos y esperamos para que pierdan temperatura y poder pelarlas con sumo cuidado para no romperlas (o si lo preferís y las habéis lavado perfectamente podéis mantener la piel, quedan muy ricas también).
Reservamos.

2. Limpiamos concienzudamente los champiñones, eliminamos el pie y partimos en mitades o cuartos, dependiendo de su tamaño. Reservamos

3. Ponemos la cucharada de aceite en la sartén y añadimos la chalota partida en trocitos pequeños, cuando comienza a estar transparente añadimos las patatas cocidas y rehogamos unos minutos a fuego fuerte.

4. Es el momento de incorporar los champiñones que también rehogaremos a fuego fuerte durante unos 4 ó 5 minutos más.

5. Salpimentamos y vertemos la leche evaporada, bajamos la potencia del fuego al mínimo y cocinamos destapado para que vaya reduciendo.

6. Añadimos el queso troceado y mezclamos cuidadosamente.

7. Cocinamos unos 3 minutos más o hasta que la salsa esté a nuestro gusto, si espesa demasiado podéis añadir un poquito más de leche sin problema.
Comprobamos el punto de sal y de pimienta (sed generosos con esta última porque le va estupendamente) y ya estará listo para servir.



¡ESPERO QUE OS GUSTEN!


Fuente de la receta: propia.



PATATAS AL CURRY (con cacahuete y cilantro)


Seguro que todos tenéis alguna receta preferida, algún plato que siempre "claváis", que ejecutáis con tal seguridad y maestría que cada vez que os apetece luciros lo servís ante vuestros atónitos invitados para que todos admiren y degusten vuestro buen hacer jaja.
Bueno pues este es el caso de las patatas al curry que hoy os traigo y que aún siendo la cosa más fácil del mundo nunca (insisto, nunca) me han dejado mal. Siempre que las he llevado a la mesa han defendido dignamente mi reputación jaja.

La de hoy es una versión un poquito más sofisticada de las patatas al curry que preparaba inicialmente (otro día colgaré esa receta) por lo que han ganado en aroma, textura (la que le aportan los cacahuetes) y por supuesto matices a la hora de saborearlas. Pero mantienen lo más importante, el rasgo principal de la receta, su sencillez a la hora de prepararlas.




Os animo a que las probéis porque son super fáciles de hacer y resultan una guarnición ideal para cualquier tipo de carne. Ahora que estamos a puntito de inaugurar la temporada de barbacoas tenedla en cuenta porque es un complemento ideal tanto para platos elaborados con pollo como con cerdo o ternera.


INGREDIENTES

· Unos 400 gr de patatas baby*
· 1 bote de leche de coco
· 1 chalota 
· 30 gr de cacahuetes
· 1 puñadito de cilantro fresco
· 1 cucharada de postre de curry
· 1/2 cucharada de cúrcuma
· 1 pizca de chile (por supuesto opcional)
· 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
· 1 pizca de sal


ELABORACIÓN

1. Lo primero que haremos es lavar bien las patatas baby y cocerlas (sin pelar) en abundante agua con sal durante unos 18-20 minutos.
Dejamos enfriar y las pelamos con sumo cuidado para que la presentación sea perfecta.
Reservamos.

2. Ponemos la cucharada de aceite en una sartén o cazuela baja, añadimos la chalota que habremos partido en pequeños trozos y rehogamos hasta que comienza a dorarse.
En ese momento añadimos las patatas y salteamos unos minutos hasta que toman también un poquito de color.

4. Incorporamos el curry, la cúrcuma, una pizca de sal y el chile si decidimos ponerle.
Movemos cuidadosamente para no romper las patatas y salteamos un par de minutos más.

5. Añadimos la leche de coco, dejamos a fuego fuerte hasta que comienza a hervir, bajamos el fuego y cocinamos durante unos 15 minutos o hasta que reduce el líquido y conseguimos una salsa cremosa a nuestro gusto.

6. En el último momento añadimos los cacahuetes que habremos machacado un poquito con el mortero y un puñadito de cilantro fresco picado.
Y nuestras patatas ya estarán listas para servir y disfrutar.


*Podéis usar de las patatas baby que vienen ya cocidas si os resulta más cómodo o andáis con prisa no es lo mismo pero puede valer, en ese caso tan solo deberéis aclararlas con abundante agua bajo el grifo y escurrirlas bien antes de usarlas.


¡ESPERO QUE OS GUSTE!


Fuente de la receta: propia

Judías con patatas y su chorizo correspondiente


Seguro que las habéis cocinado un montón de veces de la manera tradicional, en casa nos encantan y por eso las preparo bastante pero siempre intento variar un poquito la receta para dar al plato un punto especial. Hoy os dejo una versión express y super práctica que encaja perfectamente en la sección del blog "Cocina para estudiantes y recién emancipados".




INGREDIENTES

· 250 gr de judias verdes frescas*
· 1 bote de patatas baby cocidas
· 2 chorizos pequeños (picantes si queréis darle "vidilla" al tema)
· 2 ó 3 dientes de ajo (depende si os gusta más o menos)
· Aceite de oliva
· Una pizca de orégano seco
· Una pizca de tomillo seco
· Sal
· Pimienta negra

ELABORACIÓN

1. Lavamos, eliminamos los extremos y partimos las judías en trozos pequeñitos, este detalle es importante ya que ayudará a que el punto de cocción quede perfecto y al finalizar el plato no estén crudas.

2. Escaldamos unos 3 minutos en abundante agua hirviendo con un poquito de sal.
Pasado ese tiempo retiramos del fuego y pasamos por agua lo más fría posible, si es con hielo mucho mejor.
Escurrimos bien y reservamos.

3. Echamos en una sartén un poquito de aceite de oliva y añadimos los dientes de ajo pelados y partidos en cuartos. Cuando comiencen a tomar color será el momento de incorporar las patatas baby (que habremos aclarado bajo el grifo y escurrido perfectamente) una pizca de sal y pimienta, salteamos durante unos 4 minutos aproximadamente.

4. Añadimos el chorizo partido en dados, el orégano y el tomillo (un pizca de cada), continuamos rehogando a fuego fuerte otros 4 minutos.
Movemos cuidadosamente para no romper ni machacar las patatitas.

5. Incorporamos las judías, mezclamos y salteamos durante unos 6 minutos más.
Ya estará listo para servir o meter en un Tupper® y disfrutar más tarde en la oficina.

*Podéis usar judías congeladas si os resulta más cómodo, habrá que cocinarlas de idéntica manera.
En caso de usarlas de las que ya vienen cocidas, aclarar, escurrir bien y añadir en el paso 5.


¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.

Patatas y mejillones en salsa cremosa de azafrán (guarnición)


Un acompañamiento de lujo que viene ideal cuando preparamos merluza, rape o cualquier otro pescado a la romana (rebozado en harina y huevo y después frito hasta conseguir un ligero dorado), veréis que cosa más rica, rápida y sencilla de hacer...



INGREDIENTES

· 400 gr de patatas pequeñas cocidas (para esta receta van genial las de bote)
· 200 gr de carne de mejillones (estupendos los mejillones congelados que vienen sin cáscara)
· 1/2 pimiento rojo
· 1/2 pimiento verde 
· 1 diente de ajo
· 200 ml de leche evaporada Ideal®
· Unas hebras de azafrán (importante ser generosos)
· Cebollino fresco
· Aceite de oliva
· Sal
· Pimienta negra
· Cúrcuma (no aporta sabor, únicamente le dará un bonito color)


ELABORACIÓN

1. Pelamos y picamos finamente el ajo, partimos pequeñito también los pimientos rojo y verde.

2. Ponemos un chorrito de aceite de oliva  en una sartén y rehogamos el ajo y los pimientos.
Salpimentamos.

3. Cuando comienzan a tomar color añadimos las patatas (que estarán bien escurridas) y salteamos a fuego fuerte unos 3 ó 4 minutos.

4. Añadimos las hebras de azafrán, los mejillones y la cúrcuma, continuamos salteando un par de minutos más.

5. Incorporamos la leche evaporada y mezclamos cuidadosamente (para no romper o machacar ni patatas ni mejillones) bajamos el fuego y cocinamos durante unos 5 ó 6 minutos o hasta que veamos que va espesando y quedando una salsita cremosa.
(no es necesaria una cocción prolongada ya que las patatas estaban cocidas y los mejillones están listos enseguida)

6. Una vez hemos apartado del fuego añadimos el cebollino picadito y listo para servir.
¡Veréis que bueno queda! seguro que repetís.



¡ESPERO QUE OS GUSTEN!

Fuente de la receta: propia.


Patatas con huevo y foie

Si, ya sé que acabamos de atravesar las Navidades cual paso de Caradhras (por aquello de lo escarpado, largo y angosto...jaja) y que no estamos para gastos pero os prometo que este plato no es caro aunque de entrada lo parezca. Si lo analizamos bien resulta hasta económico y sobre todo super práctico cuando tengamos que recibir amigos en casa y queramos quedar de lujo.



Animaos y poneos manos a la obra porque os aseguro que esta combinación nunca os dejará mal.

INGREDIENTES (para 4 personas)

· 3 patatas
· 4 huevos
· Hígado de pato fresco (1 ó 2 escalopas de foie por comensal, dependiendo del tamaño)
· Aceite de oliva
· Escamas de sal
· Una pizquita de pimienta negra recién molida

ELABORACIÓN

1. Pelamos, lavamos, secamos y partimos las patatas en rodajas.

2. Las freímos en abundante aceite de oliva, a temperatura media hasta que están a nuestro gusto.
Cuando están listas las vamos sacando a una fuente intentando escurrir bien el aceite.
Añadimos unas escamas de sal y reservamos mientras continuamos con el resto de la receta.

3. Freímos los huevos como lo hagamos habitualmente, con o sin puntilla eso es cuestión de gustos.

4. Partimos las escalopas de foie y para que esta labor resulte más sencilla (no es que tenga ninguna dificultad, que conste, pero es para que la operación sea más fácil si cabe) es aconsejable calentar el cuchillo un poquito entre corte y corte, esto ayudará a que queden perfectas.

5. Salpimentamos  y freímos las escalopas en una sartén a fuego vivo, sin nada de aceite.
Sellamos por ambos lados, dejamos un minuto, lo justo para que el calor penetre en el interior y retiramos enseguida de la sartén.

6. Montamos el plato, rematamos con unas escamas de sal y un poquito más de pimienta si lo deseamos y servimos inmediatamente ya que se debe disfrutar cuando aún está caliente.

Acompañar este plato con una copa de cava será todo un acierto, es probable que tengamos en casa alguna botella (excedente navideño, seguro) y qué mejor ocasión que esta para disfrutarla en buena compañía.
El maridaje resulta perfecto, los cavas son vinos sutiles que ayudan a limpiar la boca de la grasita del foie gracias al contenido de anhídrido carbónico endógeno que poseen debido a la fermentación natural en botella. En este caso al contener huevo también, el carbónico del cava nos ayudará a "arrastrar" la película de grasa que la yema crea en el paladar.
Tener un amigo sumiller de la categoría de Alfonso Fraile que te dé buenos consejos es algo que agradezco en el alma (por muchos motivos, no solo por el interés, ¡Te lo prometo Alfonso! jaja).
El caso es que caminar de la mano del Presidente de la Asociación Cántabra de Sumilleres por el fantástico mundo de los vinos siempre es un verdadero placer que, si me permitís, tengo que agradecerle una vez más.

Alfonso en esta ocasión nos recomienda un Cava Freixenet Casa Sala.
Brut Nature, Gran Reserva 2005
Si podéis probadlo, no os defraudará...

- Consejo:
Si compramos un foie fresco entero (porque lo encontramos bien de precio, por ejemplo) y no lo vamos a consumir en este momento todo, podemos partirlo y congelarlo de manera individual para después ir sacándolo a medida que lo vayamos necesitando. ¡Queda estupendo!


¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.


Revuelto de BOLETUS con patata


Si os gustan los Boletus Edulis no os podéis perder este delicioso revuelto, en casa ha sido un éxito rotundo.




INGREDIENTES

· 300 gr de Boletus Edulis*
· 2 patatas 
· 5 huevos
· 1 puerro (la parte blanca)
· Aceite de oliva
· Tomillo
· Sal en escamas
· Piñones (opcional)


ELABORACIÓN

1. Pelamos, lavamos y partimos las patatas en láminas de unos 2 ó 3 mm (como si fuésemos a preparar patata panadera). 
Las salamos, ponemos abundante aceite de oliva en una sartén y las vamos friendo a fuego medio-suave.
Cuando están listas las sacamos a un plato, escurrimos bien y reservamos.

2. Mientras se fríen las patatas, limpiamos cuidadosamente los Boletus y les laminamos.

3. Limpiamos el puerro también y le partimos en rodajitas finas, ponemos un par de cucharadas soperas de aceite de oliva en una sartén y vamos rehogándole.

4. Cuando el puerro toma color añadimos los Boletus laminados y salteamos un par de minutos más, al mezclarlo tendremos la precaución de hacerlo con suavidad para no "desarmar" el Boletus.

5. Añadimos los huevos batidos, mezclamos cuidadosamente y cuajamos al gusto.
Os recomiendo no hacerlo demasiado porque perdería toda la gracia.

6. Servimos en el plato de presentación montando capas de patata y revuelto, espolvoreamos con unas escamas de sal, un poquito de tomillo y, si nos gustan, coronamos con unos piñones (le dan un sabor buenísimo).

Y ya estaría listo para disfrutar, eso si inmediatamente porque sería una pena que se enfriase.

*si no los encontramos frescos podemos usar deshidratados, tan solo debemos rehidratarlos previamente y quedarán estupendos.



¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: El Aderezo

NÍSCALOS al ajillo y PATATAS con níscalos

Hoy os dejo dos recetas por el precio de una pero siguiendo un método diferente, me apetece hacer una cosilla nueva para variar. A ver qué os parece la idea, en lugar de escribiros las recetas os las contaremos de viva voz Fermín Mier y yo.
Fermín es el Redactor responsable de Hoy por Hoy Cantabria en Cadena Ser y como ya sabéis yo soy su compañera o partener (jajaja) cada martes (a eso de las 13:30h) en el espacio Jugando a las cocinitas.

Hablaremos de Níscalos (Lactarius deliciosus) y de cómo preparar excelentes recetas con ellos aprovechando ahora que estamos en otoño y es plena temporada.
Os cuento cómo cocinarles al ajillo para después preparar unas Patatas con níscalos que quitan el sentido (con o sin costilla adobada, cada uno que elija como lo prefiere hacer).

Bueno pues como os decía, hoy haremos un experimento y os dejaré las dos recetas ricas, riquísimas pero en vez de leerlas las podréis escuchar. A ver si os resulta más o menos cómodo  este sistema y si os gusta lo que os propongo.
Y para que os hagáis una la idea de cómo queda el guiso de patatas con níscalos os dejo como siempre la imagen.

PARA ESCUCHAR LAS RECETAS PINCHAD AQUI




¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de las recetas: propia


BONITO AL AJILLO con patatas y mojo de perejil


Creo que con esta receta de Bonito del Norte despido la temporada de este manjar en forma de pez que el verano y nuestro mar Cantábrico nos regala año tras año. Aunque por desgracia cada vez en menor cantidad como ha sucedido en la costera de estos meses donde por lo visto las capturas han sido más bien escasas. Esperemos que se hagan las cosas bien , el tema se recupere y podamos seguir disfrutando durante muchos años de esta maravilla sin que ni el bonito, ni nosotros y nuestras carteras suframos estragos...




Pescado agradecido en la cocina como el que más nos ofrece innumerables opciones a la hora de prepararlo. Y ésta que hoy os traigo sin duda es una de las más sencillas pero a la vez deliciosas.
A ver que os parece.

INGREDIENTES

· Bonito del Norte
· Patatas pequeñitas (elegiremos unas que sean ricas para cocer)
· Una cantidad generosa de ajo 
· AOVE 
· Sal
· Pimienta negra 
- Mojo de perejil:
· Aceite de oliva virgen extra (en mi caso éste porque me parece buenísimo)
· Un buen manojo de perejil fresco (es imprescindible que sea fresco y en cantidad abundante)
· Vinagre de Jerez
· Sal
· Cayena


ELABORACIÓN

1. Eliminamos la piel, espinas y las partes feas del bonito y lo troceamos en dados de unos 3 cm aproximadamente.
Salpimentamos y reservamos mientras continuamos con el resto de pasos.

2. Limpiamos bien las patatas y las ponemos (sin pelar) a cocer en abundante agua con un poquito de sal. Cuando están listas escurrimos bien y mantenemos tapadas para que al servirlas aún estén calientes.
Reservamos también.

3. Preparamos el mojo o salsa con la que lo vamos a acompañar y para ello lavamos bajo el grifo el perejil, lo secamos bien y lo ponemos en el vaso de la batidora junto con el AOVE, vinagre al gusto, sal, una cayena* y trituramos hasta conseguir que emulsione.

4. Pelamos y laminamos los dientes de ajo, ponemos en una sartén un buen chorrito de AOVE e incorporamos el ajo dejando que se dore ligeramente pero por supuesto vigilando que no se queme.

5. Añadimos el bonito y lo salteamos a fuego muy fuerte** durante 2 ó 3 minutos, no más porque si no podríamos resecarlo y estropear el plato.

6. Servimos inmediatamente junto con las patatitas cocidas y el mojo de perejil, veréis que cosa más rica ¡A disfrutar!.


*si no os gusta el picante o este plato lo van a comer niños eliminar la cayena sin problema
**para sellarlo y que se dore pero quedando perfecto en su interior


¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.
Agradecimientos: LaSolana2.


MARMITA DE BONITO (guiso de bonito con patatas)

Como sucede en casi todos los grandes platos cada uno tiene su receta llena de matices que le dan un punto de sabor diferente aunque en el fondo sea el mismo guiso en todas las casas.
En este caso os cuento como preparo la Marmita de bonito, vais a ver que como siempre lo haremos de una manera muy sencilla pero os aseguro que nos quedará un guiso marinero muy rico.




INGREDIENTES

· 1 Kg de patatas aproximadamente (es importante elegir una variedad que sea rica para cocer)
· 1/2 Kg de bonito del norte fresco (limpio de piel y espinas)
· 1 cebolla
· 1 pimiento verde 
· 1/2 pimiento rojo
· 2 dientes de ajo
· 2 cucharadas soperas de tomate natural rallado (para eliminar la piel y las semillas)
· Una cucharadita de polvo de pimiento choricero*
· Aceite de oliva virgen extra 
· Agua o caldo
· Sal

ELABORACIÓN

1. Nos aseguramos que no queden espinas ni trozos "feos" en el bonito y lo troceamos en dados de unos 4 cm.
Reservamos.
(si queremos preparar un caldo** con las espinas y/o la cabeza este es el momento de ponerlo en marcha).

2. Pelamos y partimos en brunoise la cebolla y el ajo, el pimiento rojo y verde también lo troceamos en dados pequeñitos.
Lo ponemos a rehogar en una cazuela alta con AOVE, añadimos un poquito de sal y sofreímos a fuego medio-fuerte.

3. Cuando vemos que la cebolla se va poniendo transparente añadimos el tomate natural rallado y dejamos que se cocine unos 3 ó 4 minutos más.

4. Incorporamos las patatas (que habremos pelado, lavado y "chascado") y rehogamos unos minutos manteniendo el fuego medio-fuerte.

5. Es el momento de añadir el pimiento choricero en polvo (podéis usar su carne si lo preferís, yo lo hago así porque me resulta muy práctico), movemos bien para que se mezcle todo y enseguida añadimos el agua o caldo hasta que las patatas queden totalmente cubiertas.

6. Colocamos la tapa de la cazuela de modo que quede un poquito descubierto el guiso y dejamos que se cocine durante unos 18-20 minutos.

7. Pasado ese tiempo añadimos el bonito que teníamos reservado, colocamos la tapa (esta vez si que la ponemos de forma que cubra toda la cazuela) y apagamos el fuego.
El bonito se cocinará perfectamente con el calor residual y de está forma quedará en su punto, jugoso y muy rico.

8. Comprobamos si debemos añadir un poquito más de sal y listo para servir.
Si os gusta el picante os aconsejo que acompañéis el plato de unas Piparras, hacen una pareja de escándalo.

*uso polvo de pimiento choricero que preparo en casa de una forma muy sencilla, pongo 2 ó 3 pimientos choriceros secos (quitando el rabo) en un molinillo eléctrico de café y trituro hasta obtener un polvo fino
**lo prepararemos con un trozo de cabeza y/o espinas del bonito, puerro, zanahoria, unos dientes de ajo, perejil, agua, un chorrito de vino blanco y sal. Cocemos durante unos 30 minutos, desespumamos, colamos y listo para usar.


¡ESPERO QUE OS GUSTE! 

Fuente de la receta: propia.


Codillo asado con patatas baby a la mostaza antigua


El codillo de cerdo  ya cocido y envasado al vacío lo encontramos sin problema en muchos supermercados (yo siempre lo compro en Aldi o Lidl) y si lo terminamos de cocinar de la manera adecuada conseguimos una carne dorada y crujiente con un sabor riquísimo.
Acompañando de una ensalada, Chucrut o una guarnición de patatas (¡la que vamos a preparar hoy está de vicio!) es un plato delicioso y nada caro que deberíais a tener en cuenta.




Antes de tener la freidora sin aceite entre mis aparetejosde cocina siempre que preparaba el codillo lo hacía en el horno pero desde que he descubierto lo bien que queda con ella no cambio en absoluto este resultado por el anterior. Me encanta lo crujiente que deja la piel y la carne jugosa y super tierna que conseguimos.
¿Lo mejor de cocinarlo con la freidora sin aceite (o cocina dietética) para mi? muy sencillo, 0 olores en la cocina y total comodidad, lo colocas, le das al botón y te olvidas porque ella solita gira sin cesar y consigue una cocción perfectamente homogénea.
Por supuesto como os digo siempre podéis adaptar esta receta a vuestro horno y conseguir también un plato de 10, por favor no dejéis de hacerlo por no disponer de la freidora porque merece la pena probarlo y estoy segura que os va a encantar.


INGREDIENTES

· Un codillo de cerdo cocido
· Patatas baby (he usado un bote de las que vienen cocidas)
· Mostaza a la antigua
· Mantequilla 
· Aceite de oliva virgen extra
· Perejil fresco picadito
· Un diente de ajo prensado
· Sal 


ELABORACIÓN

1. Desechamos el líquido de las patatas y las ponemos en un colador amplio para lavarlas bien bajo el grifo y escurrir perfectamente el agua.

2. Mezclamos la mantequilla (debe estar fuera de la nevera un buen rato antes para que esté blandita), un poquito de aceite de oliva, la mostaza (cantidad al gusto), el ajo prensado, el perejil fresco picadito pequeño y unA pizca de sal.
Lo amasamos bien con un tenedor hasta conseguir una crema homogénea.

3. Embadurnamos las patatas (no os importe mancharos las manos) y las colocamos en la freidora, al lado ponemos el codillo*.

4. Cerramos la freidora y programamos 15 minutos, nos olvidamos de ella...

5. Pasados los 15 minutos nos avisará de que ha terminado, abrimos damos vuelta al codillo y a las patatas, cerramos y programamos otros 15 minutos**.

6. Y listo para disfrutar con o sin ensalada, veréis que cosa más rica

*al sacarlo del envase al vacío veréis que su aspecto es muy gelatinoso, no os preocupéis porque esa gelatina después se funde y es lo que hace que quede doradito por fuera y super jugoso y tierno por dentro
**este tiempo puede variar ligeramente (nunca más de 5 minutos) dependiendo el tamaño del codillo y/o de las patatas


¡ESPERO QUE OS GUSTE!


Fuente de la receta: propia.