Rillette de atún con tartar de tomate. Receta veraniega muy fácil, sabrosa y ligera


El tomate es uno de los indiscutibles reyes del verano, le tomemos solo —no necesita mucho más que unas escamas de sal y un chorrito de aceite de aceite de oliva virgen extra para conquistar cualquier mesa— o acompañado de otros productos tan veraniegos y prácticos como un buen atún en conserva, siempre se convierte en un apetecible manjar cuando llega a la mesa.






Encontrar tomates de calidad puede ser una tarea bastante complicada cuando estamos fuera de temporada pero mi consejo es que no desesperes, seguro que si buscas bien y dejas que te asesoren, tienes a mano alguna variedad que pueda llegar darte muchas alegrías durante todo el año.



INGREDIENTES 

1 tomate mediano
1 lata de atún en conserva (al natural o con aceite de oliva)
2 o 3 tomates secos rehidratados en aceite de oliva (te dejo aquí mi receta)
2 cucharadas de postre de queso crema 
1 cucharadita de mostaza de Dijon
1 cucharadita de salsa de soja
Ralladura de limón
Un poquito de perejil fresco picado o cebollino
Unas gotas de aceite de sésamo
Una pizca de pimienta negra recién molida
Semillas de sésamo 


ELABORACIÓN


1. Pela, elimina las semillas y trocea la carne del tomate en dados pequeñitos de unos 0,5 centímetros  (este tipo de técnica se denomina concassé o concasser, se trata de un corte específico).
Coloca en un colador para que drene el agua de vegetación mientras continuas con el resto de pasos de la receta.


2. Escurre el atún (tanto si es al natural como si has elegido una conserva en aceite de oliva), pon en un pequeño cuenco y mezcla con el queso cremoso, los tomates deshidratados que habrás partido en pequeños trocitos, el perejil o cebollino fresco picadito fino, un toque de pimienta negra y la mostaza, mezcla hasta conseguir una especie de paté con textura de hebras. Reserva.

3. Pon los dados de tomate en otro pequeño cuenco, añade la salsa de soja, unas gotitas de aceite de sésamo y la ralladura de limón. Mezcla.

4. Con la ayuda de un aro de emplatar coloca una base de tomate en el plato de presentación —ten la precaución de presionar con una cucharita para que se asiente y forme una base compacta—, cubre con el paté de atún*, remata con semillas de sésamo y sirve acompañado de unas rebanadas de pan casero tostado, colines, regañás o unos palitos tipo 'grisinni'.


¡Espero que te guste!


*te aconsejo hacerlo con antelación para tener los ingredientes bien fríos a la hora de montar el plato y así disfrutar plenamente de esta refrescante y sencilla idea.
Puedes añadir unas gotitas de tu picante favorito, va a quedar de lujo seguro.

Fuente de la receta: elcorteingles.es



Kéfir de agua ¿Qué es? ¿Cómo se prepara?


El kéfir de agua es una bebida con propiedades probióticas, muy saludable y de agradable sabor que recuerda a una especie de sidra sin alcohol o a la kombucha.





Siguiendo unos sencillos pasos obtendrás una interesante bebida casera ligeramente ácida y burjujeante, ideal para tomar a cualquier hora y muy pero que muy sana.
Si lo sirves bien frío con unas hojitas de hierbabuena resultará un curioso refresco veraniego que te aseguro no va a dejar indiferente a nadie.

Para comenzar tu propia producción de kéfir de agua únicamente necesitas que alguien te regale nódulos de kéfir, no te asustes, conseguirlos es mucho más sencillo de lo que pueda parecer en un principio.
Si de entrada no conoces a nadie que lo tenga, recurre a una tienda de productos naturales o herbolario donde compres de manera habitual, seguro que ellos cuentan con un banco de donación de kéfir de agua. Si así tampoco lo consigues, escribe 'kéfir de agua' en el buscador de Google, navega un poquito y ya verás como enseguida encuentras 'donantes' encantados de cederte nódulos para que te inicies en este curioso y excitante mundo.
Por supuesto también puedes comprarlo, hay empresas que se dedican a su comercialización, reconozco que aunque pierda parte de su encanto resulta práctico.


INGREDIENTES

• 3 cucharadas de nódulos de kéfir
• 3 cucharadas de azúcar de coco o panela
• 2 dátiles o 2 higos secos
• 1 cucharada de uvas pasas
• El zumo de medio limón
• 1 rama de canela (opcional)

~utensilios~
• cuchara de madera y olador de malla NO metálica
• embudo
• bote de cristal de boca ancha con cierre hermético (de los de cierre metálico y junta de goma que se usan para conservar foie, patés, confituras etc)


ELABORACIÓN


1. Pon los nódulos de kéfir de agua, el azúcar de coco o panela, los dátiles, las pasas y el zumo de limón en un bote de cristal. Añade un palito de canela si lo deseas.

2. Cubre con agua mineral, no llenes el bote completamente porque al ser una fermentación se liberarán gases y por ello es necesario que quede algo de espacio. Mezcla ligeramente con una cuchara de madera.

3. Cierra y deja reposar sobre la encimera de la cocina durante 48h.

4. Destapa cuidadosamente, filtra con la ayuda de un colador de malla plástica (el kéfir no se lleva bien con el metal, no lo olvides) o un paño de tela fina apropiada para este fin bien limpio, vierte el contenido en una botella con tapón (las de tipo gaseosa antigua van genial en ese caso) y guarda en la nevera para tomar fresquito.
Una vez está elaborado se conserva sin problema durante un par de días o tres, eso sí, siempre que lo guardes en el frigorífico.

5. Retira y desecha los dátiles, las pasas y el palo de canela en caso de que lo hayas puesto, aclara los nódulos de kéfir con agua mineral y comienza de nuevo el proceso.


~ Consejos ~

Si vas a viajar o cualquier otro motivo va a impedirte preparar bebida durante unos días, pon los nódulos en un tarro, añade varias cucharadas de azúcar y cubre con un poquito de agua para conseguir un medio muy azucarado donde el kéfir 'se sienta a gusto'. Cuando regreses, desecha el líquido, aclara bien los nódulos (no olvides que debes hacerlo con agua sin cloro) y activa el proceso.
En caso de que no desees elaborar más bebida de kéfir durante un largo periodo de tiempo, podrás congelar los nódulos e iniciar el proceso nuevamente cuando te apetezca. Es probable que mueran colonias de bacterias pero siempre es mejor que perderlo todo.


¡Espero que te guste!


Ensalada de sandía y queso de cabra con frutos secos y hierbabuena


Por lo general el verano provoca en la mayoría de nosotros un efecto pereza que hace que solo busquemos recetas facilonas a la hora de meternos en la cocina. Si a la pereza además le sumamos el calor, lo único que tendremos en mente serán platos elaborados con ingredientes frescos y de muy fácil digestión.
Ensaladas y sopas o cremas frías de frutas y verduras son estupendas opciones para comidas y cenas ligeras y refrescantes en épocas estivales. Toma nota de esta idea porque va a destacar siempre que la prepares.





Esta ensalada cumple todo lo que esperamos de un plato veraniego, además es colorida y muy presentable, lo que la hace ideal para cualquier comida o cena donde te toque ejercer de anfitrión y necesites sorprender a tus comensales.

Si dispones de aro de emplatar para cortar la sandía y servir la ensalada en forma de timbal —como ves en la imagen— y cuentas con un pequeño soplete de cocina para dar el punto caramelizado al azúcar será estupendo, si no siempre podemos olvidarnos de esos detalles y emplatar de otra manera.


INGREDIENTES (para 1 persona)

· 2 medallones de sandía 
· 2 lonchas de queso de cabra tipo rulo
· Rúcula o los brotes de ensalada que más te gusten
· Semillas de calabaza tostadas
· Almendra fileteada o en granillo
· Azúcar de coco (o del que uses habitualmente en casa)
· Unas hojitas de hierbabuena fresca
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas


ELABORACIÓN


1. Parte una rebanada de sandía de unos 2 o 3 cm de grosor, con un aro de emplatar o un corta pastas circular corta dos 'medallones'. Reserva

2. Corta un par de rodajas de queso del mismo grosor (aproximadamente) que los medallones de sandía que acabas de hacer.

3. Pon sobre la tabla de cortar o un plato llano una primera capa de sandía, coloca una capa de queso, espolvorea con una pizca de azúcar, aplica un poquito de calor con el soplete para que caramelice el azúcar sobre el queso —este paso no es imprescindible pero sí muy recomendable porque le va a dar un saborcito delicioso a la ensalada—, añade un puñadín de rúcula y pon la otra capa de sandía, espolvorea con otro poco de azúcar y carameliza también.

4. Remata con semillas de girasol y un poquito de almendra —o el fruto seco que prefieras; avellana, pistacho, nueces pecanas etc—, hierbabuena fresca picadita fina, un hilo de aceite de oliva virgen extra y unas escamas de sal.

5. Sirve bien fresquito y disfruta.

- Consejos -
·la receta original lleva bayas de goji, yo no las puse porque no tenía en casa en ese momento pero estoy segura que le aportan un cruch muy interesante. Te las recomiendo.
·con el aceite de oliva virgen extra simplemente está delicioso pero si lo deseas puedes poner también unas gotas de reducción de vinagre balsámico de Módena o de Pedro Ximenez, aquí sí que tiene sentido poner este ingrediente tan maltratado en los últimos años.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: Cocinatis



Salmón especiado con ensalada de aguacate y cilantro. Receta de salmón salvaje de Alaska


Esta receta de salmón salvaje de Alaska es una propuesta sabrosa, colorida y extremadamente sencilla de hacer ¡Toma nota porque vas a hacerte muy fan de ella!





Hoy descubrimos la mejor manera de cocinar el salmón fresco para no dejar indiferente a nadie y para ello combinamos especias y le damos un toque de parrilla que eleva el sabor a la enésima potencia.
Rematamos el plato con una refrescante ensalada de aguacate y cebolla roja aliñada con lima que combina fantásticamente bien con las especias que hemos usado en el adobo del salmón.



INGREDIENTES (ingredientes para 2 personas)

· Filetes de salmón fresco (unos 250 gr por persona)
· 1 cucharadita de pimentón de la Vera
· 1 cucharadita de cebolla en polvo
· 1 cucharadita de comino
· 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida
· Un poquito de aceite de oliva virgen extra
· Sal

-Para la ensalada:
· 1 aguacate
· 1/2 cebolla roja pequeña
· 1 lima (vas a necesitar la ralladura y el zumo)
· Cilantro fresco
· Sal



ELABORACIÓN


1. Pon las especias (pimentón, comino, cebolla en polvo, pimienta negra) junto con una pizca de sal en un pequeño cuenco y mezcla. Esparce en el fondo de un plato llano.

2. Pincela los filetes de salmón con un poquito de aceite de oliva virgen extra y pasa por el plato donde has puesto la mezcla de especias. Embadurna bien hasta que quede completamente 'rebozado' por todas partes.

3. Cocina el salmón utilizando la barbacoa (si es verano y la tienes a mano quedará fabuloso), la plancha eléctrica o una sartén-plancha que sea válida para tu placa de inducción o vitrocerámica.
Busca el punto que te guste, más o menos hecho, eso depende de cada uno.

4. Mientras se cocina el salmón prepara la ensalada, hacerla es muy sencillo: parte por la mitad y retira la pepita del aguacate, trocea la pulpa y pon en un cuenco, añade la cebolla cortada en pluma fina o medias lunas*, incorpora un ramillete generoso de cilantro, la ralladura de la lima (que habrás lavado bien antes de utilizarla), el zumo y una pizca de sal en escamas. Mezcla y reserva para servir sobre el filete en cuanto éste termine de cocinarse.
Por supuesto puedes preparar la ensalada con anterioridad, mantenerla en un recipiente con tapa dentro de la nevera y servirla bien fresquita sobre el salmón recién cocinado. El contraste de temperaturas resulta una agradable sorpresa que en verano, sobre todo si vives en un lugar muy cálido, se agradece.


*si troceas la cebolla con anterioridad y la pones en un cuenco con agua bien fría y hielos, le darás un puntito 'crunchi' muy interesante. Además perderá parte de su poderío inicial y quedará con un sabor muchísimo más suave.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Zanahorias aliñadas (o aliñás). Receta de tapa de zanahorias típica de Cádiz


Refrescante, super fácil de hacer y muy económica. Así es la deliciosa tapa que hoy aprendemos a preparar, estrella de la gastronomía andaluza —en especial de la cocina gaditana— se trata de una receta donde las zanahorias maceradas con ajo, especias y vinagre de Jerez son las principales protagonistas.




Descubre cómo preparar de una forma extremadamente sencilla un encurtido inmediato y olvídate de meses de reposo o maceraciones prolongadas. Estas zanahorias aliñadas son la salida ideal para impacientes.



INGREDIENTES

· 500 g de zanahorias bien frescas
· 175 ml de caldo de cocción de las zanahorias
· 80 ml de vinagre de Jerez
· 3 o 4 dientes de ajo
· 1 cucharada de postre de orégano
· 1 cucharada de postre de cominos (yo lo uso en grano pero puedes ponerlo en polvo si lo prefieres)
· 1 cucharada de postre de pimentón de la Vera
· Sal



ELABORACIÓN


1. Pela, o lava bien (sin necesidad de retirar la piel) si son caseras y tienes las certeza de que no han sido tratadas con fertilizantes químicos o pesticidas, las zanahorias.

2. Pon en la olla a presión y cubre con un poquito de agua, lo justo para cubrir las zanahorias y un poquito más. Añade una pizca de sal, cierra la olla y lleva a la fuego a máxima potencia. En cuanto suba la válvula de presión cuenta 1 minuto exacto, después apaga y retira del fuego. Deja que la olla pierda la presión completamente para poder abrirla y saca las zanahorias a un plato, reserva el caldo de cocción porque vas a necesitarlo.

3. Pela los dientes de ajo, pon en un mortero junto con un poquito de sal y comienza a 'majar' hasta conseguir una pasta. Añade el comino, el orégano, el pimentón y mezcla bien.
Cuando has logrado una pasta de ajo y especias, añade el vinagre y parte del caldo de la cocción de las zanahorias que tenías reservado.

4. Trocea las zanahorias en rodajas gruesas y pon en un recipiente hermético que tenga tapa. Vierte sobre ellas el aliño, tapa y deja reposar en la nevera un mínimo de 6 horas antes de degustarlas.

5. Estas deliciosas zanahorias aliñadas aguantan en la nevera varios días sin problema aunque es bastante probable que no duren tanto tiempo jajajaja.
Sirve bien fresquitas como aperitivo o disfruta como guarnición de carnes o pescados a la brasa, como acompañamiento de legumbres o como ingrediente de ensaladas. Incluso puedes poner una pequeña cantidad la próxima vez que prepares ensaladilla rusa ¡Verás que toque más rico!



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: Las Maria Cocinillas


'Nice cream' de plátano y calabacín con cacao. Qué es un nice cream y por qué va a gustarte tanto


Los 'nice cream', helados saludables o helados de plátano han llegado pisando fuerte y todo apunta a que tienen pensado quedarse. Resultan la manera ideal de tomar un postre (desayuno, merienda o antojo a deshora) rico, bajo en calorías y extremadamente fácil —y super rápido— de hacer.

Coge papel y lápiz porque esta sencilla fórmula (que por supuesto podrás ir variando a tu gusto a medida que te adentres en el universo #nicecream) va a proporcionarte muchos deliciosos momentos a lo largo del verano.







INGREDIENTES (cantidades para 2-3 personas)

· 200 g de calabacín congelado*
· 150 g de plátano congelado
· 1 cucharada de postre colmada (o más si lo deseas) de cacao puro desgrasado
· 2 dátiles deshuesados
· 1 cucharada sopera de sirope de agave**
· 1 cucharadita de extracto natural de vainilla

-Topping: avellanas, almendras, nueces, pistachos o el fruto seco que prefieras en trocitos, chips de chocolate o nibs de cacao para una versión más ligera etc ¡Usa tu imaginación!


*el calabacín lo pelo, pero no entero, algo en mi interior me dice que lo compre orgánico, lo lave bien y respete parte de su piel alternando tiras con el pelador.
**podéis sustituirlo por el endulzante que prefiráis; miel, sirope de arce, azúcar de coco, estevia etc



ELABORACIÓN


1. Este helado es sencillísimo de hacer pero requiere un poquito de preparación previa ya vas a necesitar que sus ingredientes principales —calabacín y plátano— estén congelados. Así que el día antes (o al menos con seis u ocho horas de antelación) debes lavar bien y pelar el calabacín para después trocearlo en cubos como de unos 4 ó 5 cm, ponerlo en una recipiente o en una bolsa y llevarlo al congelador. Con el plátano, pues lo mismo, pela, trocea y al congelador con él.





2. Pon todos los ingredientes en un robot triturador y dale sin miedo hasta conseguir la textura de helado que buscamos, en un par de minutos estará listo. No tiene ciencia ni misterio, siempre sale así que no tengas miedo.






3. Sirve inmediatamente, añade tus topping preferidos y disfruta sin remordimientos de la cremosa textura y el saborcito a cacao que te ofrece esta original, facilona y casi instantánea manera de hacer helado casero.
Si te sobra puedes ponerlo sin problema en un recipiente hermético y guardarlo en el congelador para usarlo en otro momento.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia