Fingers de pollo con rebozado de "corn flakes" (copos de maíz)


Hoy vamos a darles una sorpresa a los más pequeños de la casa (los que no tengáis niños no huyáis despavoridos que también os va a gustar), sin apenas trabajo, de una manera super económica y con ingredientes que seguro que siempre tenéis en casa, vamos a conseguir que hasta nos aplaudan jajaja.




Ideales para una cena de fin de semana, si los probáis se convertirán en un básico de vuestro recetario. A demás podemos pedir a los niños que nos echen una mano en algo tan divertido como "espachurrar" los copos de maíz. Seguro que no pueden resistirse.


INGREDIENTES

· Pechuga de pollo
· Una pizca de pimentón de la Vera (dulce)
· Una pizca de tomillo
· Una pizca de orégano
· Ajo en polvo
· Sal
· Pimienta negra (opcional pero muy recomendable)

-Para el rebozado:
· Harina
· Huevo
· Cereales de maíz tipo "Corn flakes" (por supuesto sin azúcar)
· Aceite para freír 



ELABORACIÓN

1. Cortamos en trozos alargados la pechuga de pollo.

2. Colocamos en un bowl con la sal, el tomillo y el orégano, la pizca de pimentón, una pizca de pimienta negra recién molida y el polvo de ajo (las cantidades son libres, adaptarlas a vuestros gustos)

3. Cubrimos con tapa si el recipiente la tuviera o papel film transparente y guardamos en la nevera durante un mínimo de 2 horas para que el pollo se adobe perfectamente.

4. Metemos en una bolsa (una de las que usamos para congelados o de bocadillo servirá estupendamente) los cereales y les aplastamos un poco. No buscamos triturarles por completo hasta conseguir pulverizarles sino que queden trocitos pequeños que después aportarán textura y el toque "crunch" al rebozado.

5. Pasamos los trozos de pollo primero por harina, después por huevo y finalmente por los cereales triturados.

6. Freímos, en tandas, en abundante aceite caliente. Cuando están dorados por un lado damos la vuelta, dejamos un momento más y enseguida retiramos a un plato que habremos cubierto con papel absorbente para que dejen allí el exceso de grasa.

7. Servimos inmediatamente acompañados de salsa mayonesa, ketchup, mostaza, salsa barbacoa o por qué no, todas ellas para que cada uno elija su favorita.



¡ESPERO QUE OS GUSTEN!

Fuente de la receta: propia.


Salsa de mostaza y miel al eneldo



Tan fácil de preparar que parece mentira que en casa y con tan poco esfuerzo, obtengamos una salsa tan rica y con tanto estilo. Resulta ideal para acompañar nuestra anterior receta, la "Cinta de lomo al horno con mostaza y miel", aunque también queda deliciosa si la servimos con salmón ahumado o marinado.
Os aconsejo tenerla siempre a mano, vuestros sandwich o bocadillos os la agradecerán jajajaja.





INGREDIENTES

· 3 cucharadas de mostaza americana
· 1 cucharada de miel
· 1 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
· Eneldo fresco (si no encontramos fresco podemos usar eneldo seco sin problema)
· Sal
· Pizca de pimienta negra recién molida (opcional)



ELABORACIÓN


1. Mezclamos, con la ayuda de unas pequeñas varillas,  la mostaza y la miel en un cuenco.

2. Incorporamos el aceite y continuamos mezclando hasta conseguir que emulsione.

3. Añadimos sal, pimienta al gusto y una cantidad generosa de eneldo fresco picado fino. Mezclamos.

4. Vertemos en un bote con tapa y guardamos en la nevera.
Si la conservamos bien cerrada aguantará sin problema varios días, aunque seamos realistas ¿A quién pretendemos engañar? jajajajaja. Que ya nos conocemos, en cuanto caiga en nuestras manos "volará" de la nevera sin apenas darnos cuenta.





¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.


Cinta de lomo al horno con mostaza y miel


Con esta receta buscamos preparar una especie de embutido casero para poder preparar en cualquier momento deliciosos bocadillos o sandwich nivel experto gourmet jajajaja.
Lo serviremos frío, acompañado de nuestra salsa favorita (mayonesa, mostaza-miel y eneldo, reducción de PX etc...), si lo deseamos también de unas hojas de rúcula, brotes de ensalada, rodajas de tomate o incluso unas lonchas de queso enmental ¡Queda de vicio!




Es muy sencillo de hacer, resulta muy económico y luce un montón. Además de estar delicioso, por supuesto.


INGREDIENTES

· 500 gr de centro de lomo de cerdo (elegiremos una pieza "bonita", lo más libre de grasa posible)
· 3 cucharadas de mostaza de Dijon
· 3 cucharadas de miel
· Sal
· Mezcla de pimientas 
· Coriandro y cominos (opcional)


ELABORACIÓN


1. Mezclamos la mostaza y la miel en un cuenco

2. Salamos el lomo y lo metemos en una malla de carnicero (o "bridamos" , depende de las habilidades de cada uno) para que al hornearlo mantenga una bonita forma.

3. Colocamos en una bandeja apta para horno y pincelamos todo el lomo con la mezcla de mostaza y miel, lo que sobra lo vertemos sobre él. 
Espolvoreamos con mezcla de pimientas recién molida y añadimos por encima: bolas de pimienta negra, coriandro y cominos.

4. Cubrimos con papel film transparente y llevamos a la nevera durante un mínimo de 4-6 horas para que macere y tome todo el sabor.
Yo lo suelo dejar todo la noche.

5. Precalentamos el horno a 180 grados.

6. Retiramos el papel film y horneamos durante unos 35-40 minutos. 
Damos la vuelta al lomo a mitad de cocción aproximadamente.
El tiempo y la temperatura son orientativos, variará ligeramente en función de cada horno.

7. Pasado ese tiempo, sacamos del horno, dejamos enfriar completamente, retiramos la malla y partimos lo más fino posible, como si fuera embutido.

Como veis, horneamos "en seco", no añadimos agua, caldo o alcohol. No es que lo haya olvidado, tranquilos, es así. 
La carne queda jugosa, con un bonito tono rosado por el centro y una textura muy agradable.
Es una receta estupenda para hacer con antelación y tener listo una especie de "embutido de cerdo asado" delicioso, muy práctico para solucionarnos una comida o cena a base de sandwich o bocadillos de lo más gourmet.
¡Una opción ideal para prepararnos un bocata de lo más elegantón si comemos en el trabajo!
En próximas recetas iremos preparando salsas fáciles y deliciosas ideales para acomparñarlo.

Si por el contrario queréis servirlo caliente, podéis hacerlo acompañado de unas patatas baby cocidas y después salteadas en un poquito de aceite de oliva y mantequilla con ajo y perejil fresco picados. También queda delicioso.


¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.


Salsa Barbacoa al whisky


Vamos con una salsa que le sienta estupendamente a los asados de carne de cerdo, alitas de pollo o pizzas barbacoa. Se prepara en un momento y de una manera muy sencilla.
Resulta una combinación super interesante de sabores ya que el dulce, el ácido, el picante y el salado se fusionan con el umami procedente del tomate y de la salsa Worcestershire (que en su elaboración lleva pasta de anchoas) hasta formar una mezcla impactante para nuestro paladar.






Hay un montón de recetas de salsa barbacoa, iremos preparando diferentes, esta como rasgo destacable y diferenciador es que lleva una cantidad considerable de whisky entre sus ingredientes. Lo que la hace muy sabrosa y super aromática.

Tan sumamente aromática que puede que al principio, cuando la estéis cocinando, os parezca que la mezcla es demasiado potente y que no os termina de convencer. Incluso es posible que os arrepintáis por un momento de haberme hecho caso, pero después cuando enfríe y la probéis con un trocito de cinta de lomo asada, unas costillas o unas simples patatas fritas, veréis como os encanta.
Creo que hasta es adictiva, avisados quedáis jajajaja.

Además os sentiréis inmensamente orgullosos de haberla hecho cuando os feliciten por su sabor y os pregunten ¿Qué marca de salsa barbacoa usas?
Merece la pena probarla, confiad en mi.



INGREDIENTES

· 150 gr de cebolla
· 40 ml de aceite de oliva virgen extra
· 100 ml de whisky
· 250 gr de salsa de tomate (mejor si es casera)
· 30 ml de zumo de limón
· 50 ml de zumo de naranja
· 50 ml de vinagre de Jerez
· 60 ml de agua
· 80 gr de miel
· 50 ml de salsa Worcestershire (Perrins)
· 1 cucharadita de café de sal 
· 2 cucharaditas de café de azúcar moreno


ELABORACIÓN


1. Picamos la cebolla y la sofreímos en una cazuela o sartén alta con el aceite hasta que comience a tomar color.

2. Agregamos el resto de los ingredientes y cocinamos a unos 25-30 minutos a fuego medio suave.

3. Transcurrido ese tiempo probamos por si hiciera falta corregir el punto de sal, el toque dulce o la acidez.
Retiramos del fuego y dejamos templar.

4. Vertemos en el vaso de la batidora y trituramos hasta conseguir una salsa de textura fina.

5. Cuando está completamente fría la ponemos en un bote hermético y guardamos en la nevera.
Debido a la cantidad de azúcares y vinagre que lleva se conservará sin problema más de una semana. Aunque seamos realistas, está tan rica que no creo que os dure tanto.



¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.



Restaurante El Secreto de Castilla, en el corazón de Madrid


Hoy quiero compartir con vosotros un secreto, bueno y castellano.
Interesante experiencia que me trajo mi viaje (que no era de placer, sino laboral ¡Os lo prometo!) a FITUR, cuando RV Edipress me invitó junto con un grupo de blogueros a una cena muy especial bajo el hashtag #DescubrelSecreto.
Especial por dos motivos, el primero que te permitía desconectar después de una intensa jornada de vete y ven por los pabellones de la feria y conocer gente majísima y el segundo, descubrir un trocito de Castilla en pleno corazón de Madrid.

Pero vamos, tranquilos que no os voy a aburrir con mis peripecias de "provinciana" en la Capital (que dan para un par de días de risas por los menos jajajaja) y me voy a centrar en contaros la experiencia gastronómica que al final es lo único importante.

En primer lugar os sitúo, C/ Jovellanos nº 5, Madrid.




Allí se encuentra nuestro protagonista de hoy, el recién inaugurado Restaurante El Secreto de Castilla. Más céntrico no puede estar, junto al Congreso de los Diputados y justo enfrente del Teatro de la Zarzuela.

Cuenta con una barra "Afterwork" (lo que viene siendo: "Cariño, voy a tomarme unas cervezas con los del curro") y diferentes salones y ambientes donde disfrutar de un menú diario por 11.50€ o de una variada carta (a precios, para mi gusto y teniendo en cuenta donde está situado, muy asequibles).

Además dispone de un salón privado o VIP (siempre me moló esa palabra y que pocas oportunidades de usarla tengo) ideal para eventos privados, desde reuniones de trabajo hasta la Primera Comunión del niño.



Imagen, Miguel A. Muñoz Romero, RV Edipress.

Imagen, Miguel A. Muñoz Romero, RV Edipress.


Los platos que componían el menú que nos sirvieron fueron los siguientes:

-Aperitivo- 

· Ceviche de berberechos sobre lima

-Degustación-

· Cocote de boletus con huevo escalfado a baja temperatura
· Tataki de atún rojo con rabanitos encurtidos y ensalada de brotes
· Taco de bacalao al horno sobre boletus y chipirones en su tinta con patatas panadera
· Espaldita de cordero lechal asada con patatas y pimientos rojos

-Postre-

· Flan de queso muy cremoso



¿Mis impresiones?

· El tataki estaba delicioso, con un puntito de soja en el aliño que me encantó ("Me llamo Silvia y soy adicta a la salsa de soja")
· Boletus con huevo escalfado, muy rico, el punto del mío era perfecto. Resultado cremoso y un sabor exquisito.
· Espaldita de cordero lechal deshuesada y cocinada lentamente durante 6 horas ¡6 horas! Ahí es nada. Jugosita y sabrosa, estaba de escándalo.
· Flan de queso muy cremoso ¡Y tanto que cremoso! De lujo, nada empalagoso, apto para no golosones como yo. Aún estando llenos a reventar nos apeteció a todos "empujarnos" el postre como pudimos jajajajajaja.
Dicho esto os dejo una imagen para que tengáis perfectamente identificado al susodicho.





Ya sabéis que no intento hacerme la estupenda ni explicaros mis experiencias gastronómicas como si fuera una experta crítica, tan solo comparto mi opinión y en este caso la impresión fue magnífica.
El trato excelente, pero no se ese "excelente" forzado que estás convencida que te dan porque así creen que debe ser para que después comentes cosas positivas sobre el restaurante, sino sincero.
Atentos, pendientes de los detalles y propiciando un ambiente que invita a regresar.

¿Veredicto?

¡El Secreto de Castilla se puede recomendar, sin duda!


Datos de interés:
Página Facebook El Secreto de Castilla
Twitter El secreto de Castilla
Web El Secreto de Castilla
Tlfn. 91 029 56 32


Agradecimientos a Miguel Ángel Muñoz Romero de RV Edipress por la cesión de imágenes.


Tartar de salmón salvaje y aguacate con ensalada verde


¿Os gusta el tartar? ¿No os atrevéis a prepararlo en casa porque creéis que está fuera de vuestras posibilidades? ¿Solo lo pedís cuando lo veis en la carta de algún restaurante?
Yo hasta hace poco estaba en esa situación, no lo hacía porque pensé que era demasiado complicado que me quedase como Dios manda.
Bueno, pues el miedo pasó a la historia, hoy os presento una forma deliciosa y super sencilla de preparar un tartar casero. Solo debemos tener en cuenta la importancia de elegir un salmón que nos proporcione todas las garantías en cuanto a frescor.
Si os gusta el tartar, no lo dudéis y probad esta receta. Seguro que os encanta.




De carne infinitamente más tersa que el popular salmón noruego engordado en piscifactorías, el salmón salvaje de Alaska tiene un delicado sabor, color rojo intenso y en él no se observan las vetas de grasa típicas que aparecen en los salmones de acuicultura.
Todo ello hace que resulte una verdadera delicia.
Por si os puede interesar os diré que lo he comprado en Aldica, si vivís en Santander o inmediaciones no os quedéis con las ganas de probarlo porque merece la pena.



INGREDIENTES

· 400 gr de salmón salvaje de Alaska fresco, sin piel ni espinas
· 2 aguacates maduros
· 30 gr de pepinillos
· 30 gr de alcaparras
· 1 chalota pequeña (o cebolleta fresca)
· 1 lima (o limón)
· 6 cucharadas de aceite de oliva
· 1 cucharada de postre de salsa Perrins
· Unas gotas de Tabasco
· Unas gotas de salsa de soja
· 1 cucharadita de mostaza a la antigua
· Sal en escamas
· Pimienta negra recién molida
· Huevas de salmón y sésamo negro para decorar (opcional)

- Para la ensalada verde:
· Escarola
· Manzana verde "Granny Smith"
· Aceite de oliva virgen extra
· Unas gotas de vinagre suave (yo he usado uno de frutos rojos)
· Ralladura de lima (o limón)
· Sal en escamas



ELABORACIÓN

1. Lo primero que debemos hacer es cortar el salmón (que como os comentaba ates, es imprescindible que esté muy fresco) en dados lo más pequeños posible y ponerlo en un bowl.

2. Hacemos lo mismo con los pepinillos, alcaparras y chalota. Mezclamos con el salmón.

3. Partimos por la mitad, retiramos la pepita, pelamos y troceamos los aguacates del mismo modo que el resto de ingredientes. Incorporamos al bowl y añadimos el zumo de lima.
Tapamos con papel film y reservamos un momento en el frigorífico (está mucho más rico si lo servimos más bien frío)

4. Preparamos el aliño del tartar mezclando en un bote con tapa (para poder agitarlo enérgicamente) el aceite de oliva, la salsa Perrins, la mostaza, unas gotas de salsa de soja, el Tabasco, sal y pimienta negra recién molida.

5. Añadimos el aliño al bowl donde tenemos el resto de ingredientes, mezclamos y servimos ayudándonos con un aro de emplatar (si no disponemos de él, intentaremos con la ayuda de 2 cucharas colocarlo de forma atractiva).
Acompañamos de huevas de salmón, sésamo negro y ensalada verde.



¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.