Tren enoturístico. Ruta del vino de Rueda


Este fin de semana he disfrutado de un plan diferente, diseñado a medida para vivir una experiencia perfecta, mezcla de patrimonio, gastronomía, ocio y por supuesto enología (como no podía ser de otra manera teniendo en cuenta que nos encontramos en el centro neurálgico de una de las zonas de vinos blancos más importantes de nuestro país, la Denominación de Origen Rueda.)

Si te parece voy a contarte paso a paso lo que hice durante esta emocionante jornada, ya que es lo que tú harás si decides tomar este tren y dejarte llevar por la Ruta del vino de Rueda.





Tú viaje comenzará un sábado a las 08:45h en la estación de Chamartín, Madrid), ahí te montarás en el tren turístico (de alta velocidad, eso sí) que te llevará directo a Medina del Campo.
Llegarás a tu destino a la velocidad del rayo (bueno tanto no pero casi jajaja), ya que en 45 minutos te habrás plantado en la villa de Medina y ahí es donde realmente comienza lo bueno.

Son las 09:50h y en la estación te espera el transporte privado que durante toda la jornada se encargará de acercarte cómodamente a todos los puntos que conforman esta visita.

La primera parada nos lleva directos al corazón de Medina del Campo y de la historia de España, nos acercamos hasta el Palacio Real Testamentario de Isabel la Católica. Allí la Reina Isabel I de Castilla, vivió, testó y falleció el 26 de noviembre de 1504.





Interesante visita guiada, donde descubrirás detalles que captan tu atención a cada momento.

Terminada la visita, sin prisas (nada de agobios, que aquí hemos venido a disfrutar) paseamos un poquito por la calles de Medina del Campo. Es momento de tomarse un café y charlar con los compañeros de viaje en alguna de las bonitas terrazas que encontraremos en la Plaza.

Volvemos a nuestro transporte privado y nos dirigimos al Castillo de La Mota (s. XIV), un lugar que tengo que deciros que me impresionó por su estado de conservación y belleza.
La visita, nuevamente guiada, resulta francamente agradable.






Y ahora, de nuevo en nuestro microbús, nos dirigimos a las bodegas para comenzar con la parte enológica y gastronómica de la visita (o del comer y del beber, como prefieras llamarlo jajajaja)
Descubrimos el tesoro subterráneo que alberga esta comarca, bodegas excavadas bajo las propias casas, con infinidad de galerías que las hacen tan atractivas y misteriosas.






Bodegas en manos de familias que ya cumplen generaciones mimando la vid con pasión, recogiendo su fruto y transformándolo con mucho arte en esos gloriosos caldos que después tanto disfrutamos.
Buena labor la que les encomendó Dionisio, si Sr.


Bodegas Hijos de Alberto Gutiérrez.
Grupo Yllera.


Fantásticos vinos, buen queso de oveja, un pan que no debes quedarte sin probar (¡Por favor, no lo olvides!) y lechazo asado como solo saben hacerlo en Castilla. No me digas que no resulta tentador.
¡Pues hala, olvídate del coche, coge tu tren y disfruta de este plan por 49,50€!*


Por cierto, a las 16:40h saldrás de Medina camino de Madrid, donde estarás a las 17:50h.
Una hora estupenda ¿No crees?


Espero que te diviertas.


- Contactos de interés:
· Turismo Medina
· Ruta del vino de Rueda
· Tren enoturístico "Ruta del vino de Rueda"
· Bodegas Hijos de Alberto Gutiérrez
· Grupo Yllera 


*precio por persona
 posibilidad de reserva de almuerzo. Turístico 14€. Castellano 25€



Tartar de atún rojo


Recientemente os contaba como preparamos en casa el Tartar de salmón salvaje y aguacate, hoy toca centrarnos en otro clásico. Me refiero al saludable y siempre delicioso tartar de atún rojo.

Hacerlo en casa no tiene ningún secreto, únicamente asegurarnos de elaborarlo con el atún más fresco que seamos capaces de conseguir (esto es fundamental) y preocuparnos de que el corte sea el adecuado para que el tamaño de los trocitos resulte agradable cuando lo llevemos a nuestra boca.




Si nunca lo habéis hecho, pensando que es demasiado complicado, desechar esa idea y poneos manos a la obra porque merece la pena.
Servido como aperitivo en unas cucharillas o como entrante, solo o con unas tostas de pan de semillas, sobre una hoja de lechuga o endibia. Hacerlo como más os guste, de cualquiera de las maneras resultará delicioso.



INGREDIENTES (en esta ocasión para 6 personas)

· 500 gr de atún rojo muy fresco
· 2 aguacates
· 6 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· 2 cucharadas de salsa de soja (usamos baja en sal)
· 1 y 1/2  cucharadas de salsa Perrins
· 1 cucharada de salsa de pescado o Nam pla
· Unas gotas de aceite de sésamo
· 1 cucharada de postre colmada de mostaza Louit (al estragón)
· 1 lima (zumo y ralladura)
· Pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Trocear el atún y los aguacates en dados de 1/2 cm aproximadamente y colocar en un bowl.
Rallar la lima sobre ellos.

2. Poner el resto de ingredientes en un bote con tapa* y agitar con brío hasta conseguir una perfecta emulsión de todos ellos.

3. Verter el aliño sobre el bowl y mezclar con 2 cucharas cuidadosamente, sin machacarlo.

4. Cubrir con tapa o con papel film y reservar un mínimo de 30 minutos para servir un poquito frío que es como más rico está y más disfrutaremos de él.
Podéis servirlo tal cual o decorarlo con unas semillas de sésamo tostado. Yo, hoy le puse unas láminas de rabanito que le aportan un toque picante muy bueno.

*cuando tengáis vacío uno de confitura que os guste, por ejemplo, podéis reservarlo para estos menesteres.



¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.


Pasta con salsa Alfredo


Nunca me imaginé que me iba a enamorar de un tal Alfredo a estas alturas. Y sí amigos, tengo que admitirlo, he sucumbido al Sr. Alfredo di Lelio y a su receta original de salsa para pasta.

Es la receta soñada, increíblemente fácil de hacer, con un sabor delicado y una textura sedosa que obra maravillas en un plato de pasta. Vamos, el Richard Gere (en Pretty Woman, no ahora ¡Claro!) de las salsas jajajajaja.
Eso sí, si sabes contar calorías será mejor que por un momento te hagas el despistado.




Hay otras versiones en las que se añade perejil o ajo, a veces huevo incluso vegetales, mariscos o pollo. Pero yo sin duda me quedo con esta, hay ocasiones en las que "menos es más" y en esta receta esa afirmación se cumple.



INGREDIENTES

· 125 gr de mantequilla
· 500 ml de nata líquida
· 120 gr de parmesano rallado (mejor si lo comparamos en un trozo y lo rallamos nosotros)
· Pizca de sal
· Pizca de pimienta negra (opcional)

· El tipo de pasta que más os guste (espagueti, tallarines, macarrones, nidos, espirales...)
· Albahaca para decorar



ELABORACIÓN

1. Ponemos la mantequilla con la nata en un cazo a fuego muy suave. Removemos constantemente.
Dejamos que se caliente lentamente, sin hervir, durante unos 5 ó 6 minutos.

2. Añadimos una pizca de sal (si os apetece puede ser de ajo) y una pizca de pimienta al gusto.

3. Incorporamos el queso y, sin dejar de mover, esperamos a que se funda por completo, se mezcle perfectamente y la salsa haya espesado.

Para servir, recubrimos la pasta (que habremos cocido y escurrido previamente) con cantidad suficiente para que la cubra, esa es una de las características de este plato.
Acompañamos con un poquito más de queso parmesano rallado y albahaca fresca ¡Y a la mesa sin más dilación!


¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.



Sacabolas o parisien


A riesgo de que comiencen a llamarme "La niña del menaje", continuo trayendo utensilios imprescindibles en mi cocina.

Boleador, parisina, sacabocados, parisien, parisienne scoop o melon baller.
No voy a hacerme la guay, yo lo llamo "sacabolas" y es el artilugio que hoy nos ocupa.





¿Para qué sirve? Para conseguir bocados en forma de bola de vegetales, frutas y otro tipo de alimentos cuya textura y superficie lo permita.

¿Es útil? Sí, mucho.
Ayuda a lograr cuidadas presentaciones para nuestros platos.
Os pongo un ejemplo: partimos un melón cantaloupe o una sandia por la mitad, vaciamos con el sacabolas, utilizamos la pulpa en una ensalada de frutas (variada y colorida, con hojas frescas de hierbabuena y aderezo de cítricos) y lo servimos en la propia fruta a modo de cuenco.
También es estupendo para vaciar patatas cuando así las necesitemos (por ejemplo, para rellenarlas de carne).
Por cierto, las bolitas de patatas que sacamos cuando preparemos esta receta, podemos "embadurnarlas" en una mezcla de especias y hierbas aromáticas, freírlas y servirlas como guarnición ¡Quedan riquísimas!

¿Ocupará mucho espacio en mi cocina? No.
Ocupa aproximadamente como un tenedor, se guarda sin problema en cualquier cajón junto con el resto de cubiertos.

¿Existen diferentes tamaños de sacabolas? Sí.
Dependiendo de ello conseguiremos hacer bolas más o menos pequeñas, lo habitual es que lleve dos tamaños diferentes en la misma cuchara (una a cada extremo) como en el caso del mío.





¿Es caro? Que va, su precio ronda los 5€

¿Le sacaré partido? ¡No me cabe duda de que os encantará!

¿Debo fijarme en algún detalle al comprarle? Sí.
Fijaos en que tenga un pequeño agujerito en la "copa" de la cuchara para que al utilizarlo no se haga vacío y sea más sencillo despegar el alimento.
(se aprecia muy bien en la imagen de arriba)

¿Cómo se usa?
Os dejo un vídeo donde podéis ver cómo se utiliza, es mucho más sencillo hacerlo que describir como se hace.





¡ESPERO QUE OS SEA ÚTIL!


Tapenade o paté de aceitunas


Es una de esas recetas facilona de la que has oído hablar un millón de veces pero que no sabes muy bien por qué nunca has preparado en casa. Bueno, en mi caso sí sé por qué, en ninguna de las ocasiones en que le probé terminó de convencerme.
Este tapenade, olivada o paté de aceitunas creo que tiene el mismo número de fervientes seguidores que de detractores, debido a su especial sabor.

El caso es que ni mi paladar ni yo, habíamos sentido jamás la necesidad de emular ese aperitivo en casa. Jamás hasta ayer, que mientras hacía la compra, un bote de aceitunas negras se cruzó en mi camino. Sentí un impulso difícilmente controlable y le eché al carro, el resto os lo podéis imaginar...






Llegue a casa y mientras preparaba la cena decidí que iba a darle una nueva/última oportunidad a tema. Reconozco que sigue sin cautivarme demasiado untado directamente en una rebanada de pan tostado pero ¡Ay, amigos! he descubierto una nueva aplicación donde si que me ha parecido una auténtica delicia.
"¿Y dónde lo has usado, bonita?" Pues como parte del aliño de una ensalada.
¡Me parece una maravilla! Por eso vengo directamente desde mi cocina a compartir la receta con vosotros.



INGREDIENTES

· 150 gr de aceitunas negras de calidad (las mías venían ya deshuesadas)
· 1 diente de ajo
· 1 lata pequeñita de anchoas en aceite de oliva (unas 5 anchoas)
· 1 cucharada de postre de alcaparras
· Unas gotas de zumo de limón y/o ralladura
· Una pizca de sal
· Una pizca de tomillo
· Una pizca de orégano
· Una pizca de pimienta negra
· 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra


ELABORACIÓN


Tan solo debemos poner todos los ingredientes en el vaso o accesorio triturador de la batidora y darle un buen meneo hasta conseguir una pasta homogénea.

Una vez lo tenemos triturado, probamos para confirmar que esté a nuestro gusto y ya estará listo para usar.

Si os gusta con pan tostado estupendo, si preferís usarlo en ensaladas, tan solo debéis mezclar hasta emulsionar:
- 1 cucharada sopera de tapenade
- 1 cucharadita de postre de aceite de oliva virgen extra
- Un chorrito de vinagre de vino blanco
- Unas gotas de zumo de lima
De verdad, animaos a probarlo porque logramos un aliño de lujo.

A mi hoy me ha sabido la ensalada a gloria, imagino que en parte será responsable el aceite que he empleado para hacer el tapenade.
Un delicioso aceite de oliva virgen extra ¿Su nombre? HEROÍNA ¿Su mérito? Ser de una calidad extraordinaria y estar buenísimo ¿Dónde podéis comprarlo? En su web y en un puñadito de tiendas gourmet, ya que su producción es completamente artesanal y muy limitada.

Me ha cautivado su diseño, su sabor y lo práctico que resulta el dosificador cuando quieres servirlo en las tostadas del desayuno, por ejemplo.

Un gran trabajo el que Lola (propietaria y buena amiga) y su marido Ángelo han llevado a cabo, está claro que el cuidado diseño y el sabor más tradicional y auténtico no están reñidos, es más en Heroína caminan de la mano y con paso muy firme.








¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: propia.
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Post patrocinado por Aceite Heroína.


Panceta con toque asiático


De sabor exótico y muy fácil de hacer, si te apetece darle un puntito diferente a tus ensaladas o que tus bocadillos luzcan de lo más sofisticado, no te despistes porque puede que te guste la idea de hoy.
Que no te de pereza porque se cocina sola, es una de esas recetas de "mezcla, lleva al fuego y olvídate de ella".




Servida con rúcula o brotes de ensalada queda muy rica, y mucho más ligera de lo que pueda aparentar. Entiendo que las palabras "panceta" y "ligera" en la misma frase son difíciles de encajar, pero de verdad, confiad en mi.
De todos modos no es un plato para tomarlo 3 veces por semana, así que en todo caso no hay problema si lo introducimos en el apartado "Licencias gastronómicas" de nuestro recetario jajaja.



INGREDIENTES

· 500 gr de panceta de cerdo fresca (en un trozo)
· 100 ml de salsa de soja
· 1/2 litro de agua
· 75 gr de azúcar moreno
· 1/2 puerro
· 1/2 cebolla
· Un puñadito de granos de pimienta negra (unos 10 ó 12)

Papel sulfurizado



ELABORACIÓN


1. Cortamos la cebolla y el puerro (previamente pelada la cebolla y perfectamente limpio el puerro) en pequeños cubos.

2. Ponemos la panceta (sin trocear) y el resto de los ingredientes en una cazuela.

3. Cubrimos la cazuela con el papel sulfurizado* (papel de horno) como si de la tapadera se tratase y cocinamos a fuego suave durante aproximadamente 60 minutos o hasta que la panceta esté a nuestro gusto. Depende del tipo y calidad del cerdo, tardará más o menos tiempo.
*Si no tenéis ese tipo de papel podéis usar una cazuela con tapa.

4. Cuando comprobamos que la panceta está lista, la dejamos reposar toda una noche en su propio juro dentro de la nevera.

5. Al día siguiente retiramos la grasa que se haya formado en la superficie, colamos el caldo y lo reducimos hasta conseguir la consistencia de un jarabe.

6. Partimos la panceta a nuestro gusto, mejor si es en trozos pequeños, y servimos de la manera que hayamos pensado.


- Consejos -

· Es interesante usar una pequeña cantidad de reducción de la salsa como ingrediente de la vinagreta o aliño si lo que vamos a preparar es una ensalada.
· Si preferimos hincarle el diente a un bocadillo o sandwich con nuestra deliciosa panceta con toque asiático, también podemos servir un poquito de salsa junto al resto de salsas que eligamos.
· También queda estupenda para acompañar tallarines de estilo oriental.



¡ESPERO QUE OS GUSTE!

Fuente de la receta: La cocina del aficionado.