Ensalada Caprese. Receta básica de ensalada de tomate, mozzarella y albahaca fresca con aceite de oliva


Ensalada Caprese o cuando combinar ingredientes tan sencillos como tomate —elige concienzudamente la variedad, resulta imprescindible que tenga sabor—, mozzarella y hojas de albahaca se convierte en un arte. Bueno, en arte y en una gozada para los sentidos porque el resultado es simplemente perfecto, bien sea servida como plato único o como acompañamiento.

Si necesitas algo rápido, presentable, refrescante y sabroso, te recomiendo que prepares una Caprese y te dejes de complicaciones. Pocas recetas te devolverán tanto a cambio de tan poco.


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INGREDIENTES (para 2 personas)


· 1 tomate para ensalada (que sea de tamaño 'generoso')
· 1 bola de mozzarella fresca
· 1 manojo de albahaca fresca
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas
· Pimienta negra recién molida (opcional)
· Reducción de vinagre de Módena (opcional)




ELABORACIÓN


1. Lava, elimina el pedúnculo y corta el tomate en láminas no demasiado finas.

2. Escurre la mozzarella y córtala del mismo grosor.

3. Elige una fuente de presentación bonita —alargada o redonda, como tú prefieras. Si es redonda solo tendrás que colocarlo en espiral— y dispón el tomate y la mozzarella, alternándolo.

4. Coloca las hojas de albahaca —enteras o troceadas, como más te guste— que habrás lavado previamente y remata con sal, un hilo de aceite de oliva virgen extra, pimienta negra y reducción de vinagre de Módena (estas dos últimas si lo deseas).

5. Sirve y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.



Cola de bonito del norte en escabeche


Un escabeche —más suave o más intenso. eso dependerá del gusto de cada uno— es una excelente manera de cocinar el bonito del norte cuando está en plena temporada. Resulta económico, es muy fácil de hacer y queda delicioso, por eso un escabeche casero siempre está bien posicionado a la hora de elegir candidatos a ingrediente de ensalada veraniega.


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Esta receta no es una forma de conservación para un periodo largo de tiempo —quiero decir que no es una conserva casera— pero sí que es una manera sencilla y práctica de conseguir un bonito en escabeche riquísimo que le sentará estupendamente a un tomate —si es feo y de huerto mejor que mejor— loncheado y aliñado con una pizca de sal, unas gotas de un buen aceite de oliva virgen extra y un poco del caldo y de la verdura del escabeche si lo deseas. Manjar de dioses.




INGREDIENTES

· 1 cola de bonito del norte de entre 1 kg y 1 kg 200gr
· 2 cebollas
· 4 dientes de ajo
· 2 zanahorias
· 2 hojas de laurel
· Unas 15 ó 20 bolas de pimienta negra
· Un puñadito de sal gruesa
· 100 ml de vino blanco
· 40 ml de vinagre de vino blanco
· 75 ml de aceite de oliva virgen extra



ELABORACIÓN


1. Pide en la pescadería que te preparen una cola de bonito del norte de aproximadamente 1 kg de peso, tan solo deben eliminar las escamas —ya que no la vamos a pelar hasta después de cocinarla— y cortar la aleta.
Cuando llegues a casa échale un vistazo y termina de retirar los posibles restos de sangre o partes oscuras y escamas que hayan quedado.

2. Pela y parte en 'juliana' gruesa las cebollas, pon en el fondo de la olla rápida. Pela y trocea las zanahorias, añade a la olla también. Pela los dientes de ajo y sin trocear incorpóralos a todo lo anterior.

3. Acomoda la cola de bonito tal como ves en la imagen, tan solo debes preocuparte de que podamos colocar la tapa y cerrar la olla sin problema.

4. Añade las hojas de laurel, la sal, las bolas de pimienta, el vino, el vinagre y el aceite de oliva virgen extra.

5. Cierra la olla, lleva a fuego fuerte hasta que suba la válvula de presión y en ese momento baja el fuego a potencia media. Cuenta 6 minutos desde ese instante.

6. Pasados los 6 minutos —sí, con solo 6 minutos queda perfecto—, apaga el fuego y deja que repose para que pierda toda la presión.

7. Cuando puedas abrir la olla, espera a que temple un poquito para no quemarte, saca la cola y elimina piel y espinas —asegúrate bien de que no quedan espinas para evitar posibles sustos—. Coloca los trozos de bonito ya limpios en un recipiente con tapa junto con la verdura y el caldo del escabeche y guarda en la nevera.
Aguantará sin problema durante 2 ó 3 días.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: mi amiga María Setién, fuente inagotable de sabiduría culinaria.


Berberechos al vapor. Receta de berberechos aromatizados con vino blanco y laurel


La clave de esta receta reside en su sencillez, en ese punto 'menos es más' que nos acerca a detalles tan importantes —y que a veces se pasan por alto— como son el aroma y el sabor de un plato y nos aleja —afortunadamente— de artificios y parafernalias claramente prescindibles.

Un aperitivo con mayúsculas, que siempre apetece repetir, que nunca te dejará mal (siempre que antes te hayas preocupado de elegir la mejor materia prima) y que con una copa de Albariño en la mano se puede convertir en un sano ritual durante tus reuniones con amigos.



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INGREDIENTES

· 500 gr de berberechos frescos y de calidad
· 1 copa de vino blanco (mejor si es el mismo con el que vayas a comer, yo usé Albariño)
· 1 hoja de laurel (opcional)

 Utilizar unos berberechos de calidad —como los de 'Fresco y del Mar' evita desagradables sorpresas en forma de arena y asegura un inolvidable sabor a mar en cada bocado. Una experiencia magnífica, vamos.



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ELABORACIÓN


1. Como medida de precaución —por si trajeran algo de arena— puedes poner los berberechos en un cuenco grande con abundante agua fría y un buen puñado de sal gruesa durante unos 30 minutos, esto ayudará a que eliminen posibles impurezas. Yo no lo hice y me quedaron perfectos, todo hay que decirlo.

2. Pon los berberechos en una olla, añade la copa de vino y la hoja de laurel, tapa y lleva a fuego fuerte —sin destapar— para que se abran. Si la tapa es de cristal será estupendo para que puedas controlar si se van abriendo y cuando están listos para retirarlos del fuego, en unos 4 minutos deberían estar listos.

3. Retira del fuego —es importante que no los cocines más tiempo de lo estrictamente necesario o perderán toda su gracia y sería una pena—, sirve inmediatamente y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Periñaca. Ensalada cántabra de patata y bonito del norte


En el norte, cómo sofocar el calor no es uno de los problemas por los que tengamos que preocuparnos habitualmente, no existe en nuestra cocina un amplio repertorio de recetas veraniegas. Las hay, por supuesto, pero van más encaminadas a aprovechar y sacar el máximo partido a productos de temporada (bien sean del mar o de la huerta) que a aplacar calores estivales como ocurre en otras zonas de la geografía española.

Del mar, productos como el bonito del norte, son el máximo exponente de la cocina de temporada por estos lares. Los calamares o 'maganos de guadañeta', se convierten, sin necesidad de demasiados adornos en un bocado divino. Rape, sardinas y 'bocartes' (lo llamarás anchoa fresca o boquerón si has nacido fuera de Cantabria) son junto con una ensalada un manjar sencillo pero difícil de olvidar.
Percebes, cigalas y centollos merecen un capítulo aparte y hasta que les hagamos la ola.

De la huerta, mucho que disfrutar durante la temporada veraniega; lechugas fresquísimas y maravillosamente tiernas, pepino de excelente calidad, cebolletas frescas, judías verdes, calabacín, pimientos verdes (que solo fritos en un poco de aceite de oliva y servidos con unas escamas de sal resultan una gozada) o patata temprana, se me ocurren así de golpe. ¿La estrella de la huerta? Sin duda el tomate de Cantabria, es la joya de nuestra cocina y hacemos buen uso de él mientras dura la temporada.
En mi casa siempre se dijo que los buenos, aquellos que están cultivados cerca de la costa, incluso tienen un ligero sabor a 'salitre'. Si tienes la suerte de comer un buen tomate de Isla, te garantizo que su recuerdo continuará emocionándote años después jajaja.

Hoy te propongo una receta fácil, económica (aún eligiendo productos de máxima calidad no te supondrá un gasto desmesurado ni mucho menos), deliciosa y que me trae bonitos recuerdos de la infancia cuando la preparaba mi abuela. Ensalada de patata y bonito o Periñaca que estoy segura que te va a encantar si nunca la probaste o que te traerá tan agradables recuerdos como a mi si la sangre cántabra corre también por tus venas.





INGREDIENTES (para 4 personas)

· 400 gr de patatas nuevas (elige una variedad recomendada para cocer, 'Baraka' o 'Kennebec' por ejemplo)
· 1 tomate para ensalada
· 1/2 pepino
· 1 cebolleta fresca
· 3 huevos cocidos
· 1 bote de bonito del norte en conserva

- Aliño:
· 3 ó 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
· 2 ó 3 cucharadas de vinagre de vino blanco
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta negra recién molida (opcional)



ELABORACIÓN



1. Cuece las patatas en abundante agua con sal durante 18 ó 20 minutos o si prefieres la versión rápida elige la olla express, estarán listas en tan solo 6 minutos.

2. Pon a cocer los huevos en una cazuela con abundante agua y un puñadito de sal, mantén en el fuego durante 10 minutos, aparta del fuego, deja enfriar, pela y reserva.

3. Pela y trocea el tomate en dados de unos 2 ó  3 cm. Pon en un cuenco amplio y reserva.

4. Lamina el pepino (antes puedes eliminar la piel y las pepitas si lo deseas), pon en el cuenco junto con el tomate.

5. Pela y corta la cebolleta en Juliana fina, incorpora al cuenco.

6. Las patatas y los huevos ya estarán fríos, pela y trocea en dados de 4 cm las primeras y lonchea también los huevos. Pon en el cuenco y mezcla todo cuidadosamente.

7. Prepara el aliño emulsionando todos los ingredientes en un bote con tapa. Vierte sobre el resto de ingredientes, mezcla de nuevo cuidadosamente, tapa y reserva en la nevera para servir frío.

9. Justo antes de llevar a la mesa coloca el bonito del norte (que habrás escurrido ligeramente) en lascas sobre la ensalada (no lo mezclamos para que no se machaque y así luzca mucho más en la presentación) y ya estará lista para disfrutar de esta refrescante, completa y riquísima ensalada de huerta y mar o Periñaca.



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia


Olla Tefal Mineral Signature


Es una olla pero no una olla cualquiera, lleva como apellido Tefal y pertenece a la linea Mineral Signature, la gama de aluminio fundido con tecnología de inducción de la marca Tefal.

Pero ¿Qué ventajas nos ofrece este tipo de ollas? 

Difunde y mantiene el calor de manera homogénea, ideal para guisos que requieren el 'chup-chup' que únicamente se consigue cocinando a fuego lento. Es compatible con todo tipo de cocinas (vitro, inducción, gas, eléctricas) y también puedes utilizarla en el horno, lo que la hace perfecta para terminar preparaciones con un toque gratinado o preparar guisos de carne muy lentamente. Sólida y resistente pero a la vez ligera y fácil de manejar. Base gruesa (5.5 mm) que garantiza que no se deforme con el paso del tiempo.




Además de todo esto es una olla bonita por lo que podrás llevarla a la mesa para servir directamente sin ningún tipo de complejos. Que así de entrada puede parecer una perogrullada mía pero a efectos prácticos es un detalle más a tener en cuenta.
'Ya, sí, muy bonito todo lo que me cuentas, Silvia. Pero ¿A ti qué te ha parecido? ¿Te ha gustado?'

¿Cuál es mi opinión?

Sí, me ha gustado. La he probado y por el momento tiene mi total confianza, me gusta como se comporta durante la cocción, es absolutamente cierto que llama la atención lo ligera que resulta a la hora de manejar, su tamaño es una gozada porque, sin ser un trasto enorme, te permite cocinar comodamente un guiso para al menos 4/6 personas y además se limpia con extrema facilidad porque no tiene ni un solo recoveco en su diseño, cosa que personalmente agradezco de manera infinita.







Enlaces de interés:

Queso Feta. Recetas con queso Feta


¿Has probado a poner queso Feta en tus ensaladas? Seguro que sí, pero sí andas despistado y nunca lo incluiste como ingrediente te lo recomiendo sin duda. Al principio puede que te ocurra como a mi, que su intenso sabor y su gusto un tanto ácido y bastante 'saladillo', no termine de convencerte y creas que comprarlo no ha sido buena idea. Pero que va, nada más lejos, cuando lo has metido en el carro junto al resto de la compra has acertado de pleno, en serio. 
Lo que hoy intentaremos es buscarle unos buenos 'compañeros de viaje' para que tu ensalada no se convierta en una oda a la salmuera (créeme, sé de lo que te hablo y si a ti también te pasó no sabes cuanto te comprendo).



Hay mil maneras de disfrutar de este tradicional queso griego (también típico en; Turquía, Dinamarca, Rumanía y Bulgaria) elaborado (generalmente) con leche de oveja o mezcla de cabra y oveja, curado en salmuera en contenedores de madera o aluminio. De color blanco inmaculado y textura granulada, la apariencia 'tosca' que le otorga que lo desmenuces con tus manos es otro de sus encantos, por lo tanto te recomiendo que no lo trocees con un cuchillo. 

Armoniza de maravilla en ensaladas con ingredientes como la endivia, la escarola, la rúcula o lechugas de distintos tipos; hoja de roble, romana, trocadero, lollo rosso etc. También va genial con veraniegos ingredientes como el pepino, la cebolleta fresca o el tomate. Las olivas negras le sientan de lujo y legumbres como los garbanzos o las lentejas hacen que despliegue todo su potencial. No te cortes a la hora de añadir hierbas frescas como el perejil o aromáticas como el orégano, el tomillo o el romero. Si te apetece completarlo (porque 'la vida son dos días' o 'porque yo lo valgo') te animo a que pongas también un puñadito de pistachos, nueces o semillas de sésamo tostado o ¿Por qué no? los tres ingredientes a la vez.
¿Y qué aliño ponemos? Pues, como no podía ser de otra manera, uno de calidad. Preparamos una emulsión de un buen aceite de oliva virgen extra, un vinagre de Jerez rico, una pizca de sal en escamas (poquita, que el queso ya va bien servido) y pimienta negra recién molida. No necesitarás más para gozar de un magnifico resultado.

Pero también puedes usar el queso Feta a la plancha o desmigarlo encima de unos espárragos (u otras verduras como calabacín, berenjena, patata previamente cocida, cebolla, pimiento etc.) recién hechos a la parrilla. Remátalo con un hilo de aceite de oliva virgen extra y disfruta de un delicioso y saludable manjar.

Incluso, si eres un intrépido cocinero, podrás prepar tu propio queso Feta en casa de una manera aparentemente sencilla: cómo preparar queso feta en casa (si te animas ya nos contarás el resultado al resto)

En definitiva, si no lo probaste debes hacerlo y si lo probaste, no te gusto y no tenías pensado repetir, hazme el favor de darle al Feta la oportunidad que se merece porque resulta una deliciosa opción.

¡Espero (que esta vez sí) que te guste!