Jerez de los Caballeros, una joya en el corazón de Extremadura. XXVII Salón del Jamón Ibérico


Tres años han transcurrido desde que visité por primera vez esta bonita ciudad pacense. Tres años desde que al bajarme del autobús que nos llevaba a Jerez de los Caballeros desde Madrid (en mi caso desde Santander), sentí una agradable "bofetada" de calor que me gustó tanto que jamás olvidaré. Es lógico que aquellos 29ºC de primeros de mayo emocionasen a una persona del norte como yo, admiradora del sol extremeño desde la primera vez que lo sentí caer implacable sobre mi piel unos cuantos años atrás.

Su cielo azul, su sol brillante, sus empinadas y empedradas calles cuajadas de pequeñas y blancas casitas pegadas unas a otras, sus bonitos balcones llenos de cuidadas flores y sus monumentos, testigos mudos de la intensa historia en la que se ha visto inmerso el pueblo jerezano, hicieron el resto. Me enamoré irremediablemente de Jerez, de su luz, de sus leyendas sobre Caballeros Templarios, de sus amables gentes y por supuesto de su magistral forma de transformar en jamón o embutidos y de cocinar el cerdo ibérico.


Ver anochecer desde la Alcazaba de Jerez de los Caballeros es algo que no olvidarás fácilmente, un momento mágico.


Mis visitas a Jerez siempre coinciden con la celebración, el primer fin de semana de mayo, del Salón del Jamón Ibérico. En esta ocasión cuando llegamos a la villa jerezana acababan de inaugurar su XXVII edición. Una interesante e intensa muestra donde profesionales y público en general conviven en torno a los diferentes productos derivados del cerdo ibérico, mucho que ver y que catar.

Con una cuidada agenda cargada de actividades y muchas ganas de disfrutar, estábamos en Jerez de los Caballeros un año más. Esta vez el tiempo no nos acompañó, el sol brillaba sí, pero por su ausencia (jajajajajajaja).
Aún así para mi, Jerez no perdía ni un ápice de su encanto.
Entre los planes que habían elegido para nosotros estaban una visita al secadero de jamón ibérico "El Bellotero", jornada en la dehesa con un delicioso almuerzo en Cortijo La Margarita y paseo por el campo incluidos (¡Que a gusto estuvimos! Muchísimas gracias por todo, Antonio), visita turística nocturna por Jerez de la mano de Temple Tour (una maravilla que sin duda os recomiendo porque estos chicos son encantadores y super profesionales), degustación de dulces típicos en la "Pastelería Canela" (si pasas por Jerez no puedes irte sin probar su delicioso Bollo turco ¡Es mítico!), cena en el emblemático "Bar-Restaurante Kapi" (riquísimo todo, nos trataron como a reyes) etc.



Imposible estar más a gusto que compartiendo conversación y platos típicos de la zona con nuestros anfitriones en el Cortijo-Finca La Margarita, una maravilla de almuerzo.


Quesos de la zona, me encantaron, el más cremoso está elaborado con leche 100% de cabra y es una delicia.
Se llama "La Sota" y es de la Quesería López Laserna de Barcarrota (Badajoz), si puedes conseguirlo te recomiendo que lo pruebes porque es muy especial y está muy, muy rico.


Está claro que en Extremadura tienen un don innato para preparar la carne de cerdo ibérico, hacen que cada corte sea delicioso ¡Allí si que se cumple eso de que "del cerdo hasta los andares"!


Los gurumelos (Amanita ponderosa), hongos endémicos del sur de Extremadura y Huelva, en el "Bar-Restaurante Kapi" los preparan extraordinariamente bien. 


Revuelto de espárragos trigueros, delicioso, también del "Bar-Restaurante Kapi" en Jerez de los Caballeros.


Castañetas o Castañuelas, son las glándulas salivares mandibulares del cerdo, por si solas bien valen un viaje hasta Jerez.
¡Están muy ricas! Si vas al "Kapi" no te marches sin probarlas.


Creo que en ningún otro lugar de este planeta un desayuno me sepa mejor, tan sencillo y tan rico; pan recién tostado, tomate natural rallado, aove y jamón ibérico. No necesito más, bueno sí, una terraza, un café, buena compañía y el sol jerezano.


Tienes que visitar Jerez de los Caballeros, pasear sus calles (en serio te recomiendo a los chicos de Temple tour como guías, son unos cracks), conocer sus monumentos, hablar con los jerezanos, acercarte a la dehesa y respirar la paz del campo, disfrutar de un atardecer desde lo alto de la Alcazaba, reponer fuerzas probando su deliciosa gastronomía, tomarte una copa en una terracita y regresar por aquí para decirme lo mucho que te ha gustado la experiencia. Te espero.


Iglesia de San Bartolomé, Jerez de los Caballeros.


Imagen de la dehesa extremeña, sí tienes razón, faltan los cerdos ibéricos. Pero es que esta vez andaban en la otra punta de la finca, se ve que con la lluvia no tenían muchas ganas de fotos. 


Vista nocturna desde la Alcazaba de Jerez, no me negarás que es ideal para un paseito romántico a la luz de la luna jerezana.



#SJamón16 #RVContigo