Ajo negro. Qué es y cómo utilizarlo


El ajo negro es un producto relativamente nuevo en nuestras despensas. Es probable que lo hayas probado como ingrediente 'exótico' en algún restaurante, que algún amigo aficionado a los productos gourmet te lo haya recomendado o al menos que por tus manos haya pasado alguna información haciendo referencia a tan loado alimento. Pero sonarte te suena, eso es seguro.


Ajo negro ya pelado, puedes encontrarlo ya comercializado así y resulta un formato muy cómodo.


El ajo negro es un producto de origen japonés que se obtiene tras un proceso de fermentación natural en condiciones de temperatura y humedad controladas. Al fermentar las proteínas se convierten en azúcares y el ajo pierde gran parte de su 'agresividad', sus propiedades organolépticas cambian y adquiere delicados matices.

¿Cómo puedo identificarlo? ¿Huele a ajo?
Muy sencillo, es de color negro intenso y tiene un penetrante pero agradable aroma, muy parecido a la salsa de soja. No tiene ni el olor ni el sabor característicos del ajo crudo.

¿A qué sabe?
Muy rico, suave y dulzón, con matices balsámicos de fondo que enseguida te recuerdan al regaliz e incluso a algunos tipos de miel. Tiene umami y posee la cualidad de potenciar otros sabores. Infinitamente más suave que el ajo común, si no te gusta el ajo no temas, puedes probarlo tranquilamente porque no tiene nada que ver.

¿Y su textura?
¡Sorprendente! Similar a la de una gominola, suave y tierna. Te encantará.

¿Qué beneficios se le atribuyen?
Aparentemente resulta un potente antioxidante por lo que nos ayudará a prevenir el envejecimiento celular, refuerza el sistema inmunitario, funciona como antibiótico natural y además es antiséptico y fungicida. Propiedades, que en caso de ser ciertas, no resultan nada desdeñables.

¿En qué tipo de platos puedo usarlo?
Va muy bien con quesos suaves, todo tipo de hongos, verduras asadas, ensaladas que lleven ahumados como el salmón, huevos poché, purés con base de patata, pescados —prueba con bacalao, rodaballo o merluza— o carnes —a las aves y a la caza le sienta de lujo—.
También resulta delicioso en platos de pasta con frutos secos, recetas con bechamel, sopas frías o gazpachos, salsas cremosas como romescu, alioli o mayonesa o en aliños más ligeros, en tortilla de patata —añade trocitos de ajo negro al huevo batido justo antes de mezclarlo con la patata y verás que cosa más rica—, en ciertos risottos o con cous cous, en hummus, como agente aromatizante de mantequillas etc ¡Utiliza tu imaginación! Seguro que funciona en infinidad de propuestas.

Puedes añadirlo rallado, troceado o frotarlo para impregnar con su aroma rebanadas de pan recién tostado o el recipiente donde vayas a servir tu receta. Si eres valiente puedes incluso usarlo en postres; con chocolate negro y jengibre queda de vicio, como topping si lo confitas o en cremas dulces. Atrévete ¿Por qué no?

¿Dónde puedo comprarlo?
Ahora es un producto fácil de encontrar, en la mayoría de supermercados y fruterías y/o verdulerías lo tienes. El formato de venta más habitual son cajitas con 2 ó 3 cabezas de ajo completas (sin pelar) en su interior, pero recientemente también han comenzado a comercializarlo en pequeños botes que traen los dientes de ajo ya pelados. Esta última opción resulta muy práctica, está elaborado en Córdoba con ajo morado y su precio no es elevado (85 gr valen 3.99€). Es de la marca 'La abuela Carmen', yo lo compro en Mercadona.



¡Espero que te resulte útil!


6 comentarios:

Noe mipasioncocinar dijo...

Estupendo y completo post, yo los he visto para comprar pero aún no lo he probado,me ha gustado leer acerca de este ajo,besos

Debora de lucas dijo...

muy buena la información ¡¡¡ gracias por compartirla ,besotes

marieta dijo...

Me ha gustado mucho el artículo que has escrito sobre el ajo negro. Lo compré hace unos meses y no sabía como utilizarlo y me has sacado de dudas, gracias y lo probaré.

Andrea Escribano dijo...

Un post muy interesante. Lo probare en mis recetas. Un saludo.

La cocina de Cris y Laura dijo...

una muy buena información.
besos crisylaura

Anónimo dijo...

Yo hace algún tiempo que lo estoy tomando.un ajo en ayunas está muy rico es como si comieras regaliz y lo compro en mercadona