Si te gustan los champiñones y las gambas te diré que tienes algo en común conmigo, a mi me parecen una "pareja" perfecta.
Ya veréis que fácil es conseguir un aperitivo o entrante que casi seguro gustará a todo el mundo.
INGREDIENTES
Champiñones (grandotes)
Gambas (utilizo congeladas)
1 cebolla pequeña
1 diente de ajo
Harina
Leche
Aceite de oliva
Perejil
Sal
Pimienta negra
Pan rallado
Lo primero y más importante es lavar bien los champiñones, retirarlos el pie con mucho cuidado de no romper el sombrero y reservar.
No tiréis los "pies" porque después de quitar la zona de tierra y lavarlos concienzudamente, los picamos y reservamos para el relleno.
Descongelamos las gambas y reservamos.
En una sartén con un chorro de aceite de oliva sofreímos la cebolla y el ajo muy picaditos, cuando se empiezan a dorar añadimos los "pies", un poquito de sal y la pimienta.
Sofreimos unos minutos y añadimos las gambas que habremos partido en trocitos y el perejil picado.
Damos unas vueltas e incorporamos la harina, queremos que quede una bechamel espesa, tipo croquetas.
Así que calcular la cantidad en función de los champis y gambas que hayáis puesto...para que os hagáis una idea, yo para 12 champiñones he usado 2 cucharadas soperas aproximadamente.
Tostamos un par de minutos para que se cocine y no sepa a crudo, es el momento de añadir la leche...esto debéis hacerlo a ojo, poco a poco para que no quede muy ligera la crema.
Dejamos que se cocine unos 6 u 8 minutos a fuego bajo, sin parar de mover evitando que se nos pegue.
Esperamos a que temple un poco el relleno antes de comenzar a ponerlo en los sombreros, se rellenan muy fácil, así que no tengáis miedo a este paso para nada.
Los vamos colocando en una fuente de horno que habremos untado con un poquito de aceite y una pizca de sal. Un poco de pan rallado por encima y listo para hornear.
Yo lo que hago es precalentar el horno a 180º y cuando los meto bajo a 160º, arriba y abajo sin aire, el tiempo variará dependiendo de cada horno, pero más o menos estarán listos en 20 minutos.
Os recomiendo poner dentro del horno un cuenco que aguante el calor lleno de agua para que haya humedad y no se resequen los champis.
Vigilar porque lo que queremos es que se haga el champiñón sin quemarse por encima.
Como veis es un plato sencillo que se puede preparar con anterioridad y dar un golpe de horno en el último momento.
Os prometo que son deliciosos, triunfareis fijo.
¡ESPERO QUE OS GUSTEN!
Fuente de la receta: propia.